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martes, 11 de junio de 2024

Longevidad y eutanasia

Longevidad y eutanasia

En artículos anteriores hemos hablado de la inmortalidad, por ejemplo el comentario del libro “”La medusa inmortal de  Nicklas Brendborg", y de la demografía (Es Diari 15-12-2023) y de sus posibles defectos al aumentar la longevidad, así, vimos como estadísticamente el 90% de la población vive en la actualidad en nuestra isla más de 65 años y un 43,8% (Es Diari 26-11-2023) pasan de los 85 años, en una estructura social totalmente cambiante. 

Ya comentamos en dicho artículo que a partir de los 85 años se admite que la mitad de las personas se encuentran en estado de fragilidad o son directamente dependientes, al tiempo que el 50% pueden presentar ya o un trastorno cognitivo mínimo o una demencia.

Así, en un reciente  artículo sobre “la fragilidad de la vejez” de Aurora Herráiz Aguila (Es Diari 07-04-2024) que compartimos,  concluye “para mí vivir más merece la pena no solo si la salud es buena y la cabeza funciona sino también las relaciones humanas se mantienen, si vivir supone mucho más que mantenerse vivo”. Y este el gran problema de muchas personas mayores en la actualidad que al aumentar la longevidad estas relaciones desaparecen y la vida puede no tener ningún aliciente.

lunes, 8 de enero de 2024

Éxitos y amenazas de la demografía

Éxitos y amenazas de la demografía

El reportaje de la Redacción Menorca 15/02/23 sobre la mortalidad en Menorca del año pasado me ha hecho reflexionar sobre la esperanza de vida en general y en particular en nuestra isla, y sobre la repercusión de la misma a corto y medio plazo. Una repercusión habida cuenta los cambios sociales importantes que se están produciendo,  la incertidumbre económica y la falta de previsión, en mi opinión, de nuestros políticos al respecto.

Sabemos que la esperanza de vida es la media de la cantidad de años que vive, o viviría, una determinada población en un período de tiempo si se mantuvieran los mismos patrones de mortalidad del momento de su nacimiento a lo largo de toda la vida. Algo que se calcula mediante una fórmula matemática según “el promedio de edad de las personas fallecidas en un año”.

Así la esperanza de vida al nacer en el 2020 en España, leemos,  fue de 82,2 años, 85 en las mujeres y de 79,5 en los hombres, cuando a nivel mundial se encontraría entre 70 y 73 años; situándonos, por tanto, entre los países de mayor expectativa de vida, como Japón (83 años) o  Canadá, Suiza, Singapur, Noruega, Australia, Liechtenstein, Islandia, Israel, Italia, todos ellos como nosotros con 82 años.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Exceso de muertes en España sin una explicación clara

Exceso de muertes en España sin una explicación clara

Últimamente es noticia la cifra de fallecimientos registrados en nuestro país en lo que llevamos de año. Una cifra, que según leemos, triplicaría las del año anterior (2021). Las causas de este exceso de muertes (30.000 no esperadas) no se conocen con exactitud (no están aún publicadas por el Instituto Nacional de Estadística) y se barajan desde aquellas que tienen que ver con complicaciones a largo plazo de la COVID-19, al exceso de calor, como a la falta de control de pacientes crónicos. 

Hace un justo un año (Es Diari 11/2021) que ya comentamos en este medio  como la epidemia de la COVID-19 no había producido la misma repercusión en fallecimientos en todos los países de nuestro entorno y que España se había posicionado entre los  países desarrollados con más años de vida perdidos debidos directa o indirectamente  a la COVID-19. Comentamos, un artículo (Islam et al) del BMJ de noviembre (2021) sobre datos del 2020, que tuvo una cierta repercusión en la prensa general española,  y que al valorar el exceso de mortalidad, la “esperanza de vida y los años de vida perdidos; mostraban como dentro los países con una  reducción importante de la esperanza de vida,  se encontraba España.  

Como nos recuerda Eurostat estos días en la fase inicial de la pandemia el mayor exceso de mortalidad en Europa se dio principalmente en nuestro país (80,8%), en Bélgica (73,1%) y en Holanda (53,8%). Sin embargo, este mismo medio puntualiza que a partir del segundo año  fuimos con Bélgica de los países que más mejoraron en este sentido, siendo nuestro descenso de un 18 % en el 2020 a un 7,7 % en el año pasado (2021).

domingo, 2 de octubre de 2022

¿Es bueno beber té negro?

¿Es bueno beber té negro?

Sobre las propiedades beneficiosas del café, hemos hablado en alguna ocasión (Es Diari  19-09-2017), del té algo menos, o no directamente, solo como parte de los antioxidantes en la dieta (Es Diari 7 de agosto de 2022), y tal vez por que no es un alimento tan consumido en nuestra sociedad hispana como aquel, sin embargo ambos comparten muchos elementos que los hacen muy útiles en la prevención de diversas enfermedades e incluso en la reducción de la mortalidad. La realidad, al menos en el mundo anglosajón (donde hay más estudios), es que el consumo de té estaría relacionado con el del café, que en algún estudio lo ha cuantificado de hasta un 70%. 

O sea que quien consuma café también consumiría té lo que hace que su análisis por separado no siempre es fácil.
Ambos alimentos comparten a la cafeína, aunque la cantidad es más reducida en el té que en el café,  y diferente según el tipo de té y el procesado del mismo. Hay menos en el té amarillo y blanco y más en el té negro (60-90 mg).  Sin embargo, lo importante, lo que realmente influye en la salud, es la cantidad de sustancias antioxidantes del mismo, unas sustancias que como vimos (Es Diari 7 de agosto de 2022) tendría propiedades antiinflamatorias, antifibróticas, y anticarcinogénicas (contra el cáncer). 

sábado, 24 de septiembre de 2022

Alcohol y cerebro

Alcohol y cerebro

El hábito de beber bebidas alcohólicas está muy arraigado en el mundo, y si bien es cierto que sus efectos sobre la salud estarían relacionados con la cantidad de éstas bebidas ingerido, cada vez más se publican estudios en los que con cantidades mínimas, una sola consumición diaria, ya se aprecian diferencias en términos de salud con aquellos individuos que no beben, que son abstemios.

En general este hábito está relacionado con enfermedades hepáticas (cirrosis), oncológicas (cáncer de mama, colon…), cardiovasculares (accidente vásculo-cerebral,…) pero también se las ha relacionado con los accidentes, de tráfico, laborales...e incluso con algunas infecciones (tuberculosis, por ejemplo).

Si que es cierto, que por el contrario, y aunque parezca una contradicción, la ingesta de una poca cantidad de alcohol diario está relacionada con presentar un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. 

En general las Guías de Práctica Clínica (GPC) que utilizan los médicos  van de recomendar evitar la ingesta de alcohol a poner un umbral a partir del cual su consumo aumenta el riesgo para la salud y que varía según el sexo, entre 10 a 52 gramos de alcohol al día en varones y de 8 a 42 gramos en mujeres, aunque es habitual hacerlo según la cantidad consumida a la semana entendiendo, recomendando éstas, que existan días que no se consuma este alimento. En este sentido se admite (para entendernos) como una unidad de alcohol  es aquella que corresponde a 10 gr de esta sustancia, lo que es la cantidad contenida en un vaso pequeño de vino (100 ml) o en  375 ml de cereza (una mediana)  o en 30 ml de licor (un chupito de whiski...).

Un estudio reciente publicado en Lancet a partir de los datos del  Global Burden of Disease Study 2020 sobre el consumo en 204 países entre 1990-2020 y analizando 22 objetivos de salud en individuos entre 15-95 años, y estimando la cantidad mínima de alcohol (CMA) que correspondería a la situación de abstemio (si esto es posible) a partir de la cual el alcohol haría daño a la salud,  , algo que por otra parte depende de la edad del individuo, el sexo, la situación geográfica.., mostraron como, si bien es cierto en términos de mortalidad  el consumo de alcohol tendría una curva en “J” (mejora con poca dosis y aumenta a medida que se consume), estos resultados variaban según el parámetro de salud estudiado.

Unos resultados, que como hemos dicho se relacionan básicamente con la edad de los individuos y dependiendo de las regiones o países estudiados. Y es que el riesgo de consumo moderado sería de 0 en individuos jóvenes (entre los 15-39 años) en cualquier lugar del mundo pero se iría incrementando con la edad a medida que aumenta el riesgo de las enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y del cancer. Con todo, concluyen que la relacion entre el consumo moderado de alcohol y la salud es complicada, pues podría ser beneficioso en ciertas enfermedades como las cardiovasculares al tiempo que empeoraría otras incluso con consumos mínimos, como en el cancer.

Sin embargo los datos sobre efecto del alcohol y el cerebro, que es sobre lo que hablaremos,  sobre las llamadas enfermedades neurodegenerativas (la enfermedad de Parkinson –EP-, o la enfermedad de Alhzeimer –EA, por ejemplo), no se ha escrito mucho, lo más conocido tiene que ver con las repercusiones en grandes bebedores, algo por otra parte, de todos conocidos. Si que existen datos sobre lo que llaman  un consumo excesivo (alcohol use disorder), que definen a aquel consumo superior a  21 unidades semanales (más de dos consumiciones al día),  y que entienden ya sería neurotóxico para el cerebro, aunque los resultados de los distintos estudios no son homogéneos. 

Repasaremos algunos estudios recientes.

Un estudio realizado en Francia (Schwarzinger M et al, 2018) analizando los datos de  31,6 millones de ciudadanos encontró que el consumo moderado estaba asociado con un riesgo aumentado de demencia, incluída la EA. Y en un estudio sueco (Eriksson AK et al, 2013) en  602, 930 ciudadanos durante un seguimiento de 13 años de media también un riesgo aumentado de EP. Un estudio inglés (Weyerer S et al, 2011) durante de 30 años sugirió como un consumo entre moderado y alto de alcohol (14-21 y superior a 21 U/semana) incrementaba el riesgo de producir la atrofia de ciertas partes del cerebro (hipocampo)...
Como contrapunto, un estudio alemán como el de Weyerer S  et al (2011) se mostró en sentido contrario, pues no demostraron que el alcohol se asociara con mayor riesgo de enfermedad neurodegenerativa, fuera demencia y EA; aunque el período de seguimiento fue corto, de 3 años.

Y por último, otro estudio más reciente y durante mayor tiempo de Pengyue Zhang et al en EEUU (2007-22) a partir de datos de aseguradoras privadas y relacionando  a 129182 consumidores excesivos de alcohol frente a 129182 controles (abstemios) el consumo excesivo de alcohol  se asoció a un mayor riesgo de EA y de EP, aunque con riesgos distintos según las razas; mayor riesgo de EA en los pacientes hispanos al tiempo que solo pudieron relacionar el mayor consumo de alcohol con la EP en aquellos individuos de raza blanca.

Podemos concluir que el alcohol es un neurotóxico para el cerebro incluso en dosis bajas, que sus efectos se manifiestan a largo plazo y que no podríamos asegurar que existiera una dosis de consumo tan pequeña que en este sentido fuera inocua para este órgano. 

Así que, si queremos mantener a nuestro cerebro sano, no bebamos bebidas alcohólicas.

Mateu Seguí Díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Alcohol y cerebro . Es Diari MENORCA. 29-08-2022:32  https://www.menorca.info/

GBD 2020 Alcohol Collaborators. Population-level risks of alcohol consumption by amount, geography, age, sex, and year: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2020. Lancet . 2022 Jul 16;400(10347):185-235. doi: 10.1016/S0140-6736(22)00847-9. PMID: 35843246 DOI: 10.1016/S0140-6736(22)00847-9

Pengyue Zhang, Howard Edenberg, John Nurnberger, Dongbing Lai, Feixiong Cheng, Yunlong Liu. Alcohol Use Disorder Is Associated with Higher Risks of Adverse Brain Outcomes. Medrxiv 2022 doi: https://doi.org/10.1101/2022.05.04.22274661

Deborah L. Ungerleider, MD. Alcohol Use Disorder and the Risk of Neurodegenerative Diseases. Medscape May 12, 2022

 Zhang R, Shen L, Miles T, et al. Association of Low to Moderate Alcohol Drinking With Cognitive Functions From Middle to Older Age Among US Adults. JAMA Netw Open. 2020;3(6):e207922.

Schwarzinger M, Pollock BG, Hasan OSM, Dufouil C, Rehm J, QalyDays Study G. Contribution of alcohol use disorders to the burden of dementia in France 2008-13: a nationwide retrospective cohort study. Lancet Public Health. 2018;3(3):e124-e132.

Eriksson AK, Lofving S, Callaghan RC, Allebeck P. Alcohol use disorders and risk of Parkinson's disease: findings from a Swedish national cohort study 1972-2008. BMC Neurol. 2013;13:190.

 Weyerer S, Schaufele M, Wiese B, et al. Current alcohol consumption and its relationship to incident dementia: results from a 3-year follow-up study among primary care attenders aged 75 years and older. Age Ageing. 2011;40(4):456-463.

miércoles, 20 de abril de 2022

El aceite de oliva, todo son ventajas

El aceite de oliva, todo son ventajas

Se admite que el aceite de oliva es bueno para la salud por su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados;  sin embargo, siempre se le estudia enmarcado dentro de la conocida como  dieta mediterránea (MedDiet); una dieta de la cuenca del mediterráneo que a grandes rasgos se basa en consumir frutas y verduras y aceites vegetales (fundamentalmente de oliva), legumbres, productos lácteos y pescados. Algo de vino tinto y poca carne. Con todo, sabemos que  es una dieta idealizada, pues al menos en nuestra isla, los derivados de cerdo (embutidos)  y la repostería a partir de éstos a portarían un suplemento de grasas saturadas muchas veces no tenidas en cuenta.

El aceite de oliva fue uno de los componente esenciales del estudio estrella español que aportó a la MedDiet las evidencias que lo han posicionado en la situación dietética que se encuentra. El conocido como estudio PREDIMED (PREvención con DIeta MEDiterránea) que analizó a la  MedDiet suplementada con aceite de oliva virgen o con frutos secos frente a una dieta pobre en grasas, demostrando que junto al aceite de oliva o los frutos secos, la MedDiet era capaz de prevenir la diabetes tipo 2  y los eventos cardiovasculares durante los 4 años que duró el estudio.

Metaanálisis de éste y otros pequeños estudios han demostrado que la  MedDiet reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular, de la diabetes y del cáncer de mama.

Hoy comentamos, sin embargo, sobre los efectos del aceite de oliva, en solitario, si es posible, a partir de dos artículos de investigación de  Marta Guasch-Ferré et al publicados en  J Am Coll Cardiol, uno en el 2020 y el otro hace escasos días.

miércoles, 13 de abril de 2022

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y la depresión

Los  ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y la depresión


Sobre los suplementos de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03) en la salud hemos hablado en diversas ocasiones dejando la idea de que en general son útiles pero no en todo tipo de patologías ni incluso en las más conocidas, como la cardiovascular (CV) o la neurológica. 

Ya comentamos como los PUFA pueden ser PUFA 03  pero también omega-6 (PUFA 06), que los primeros se encontrarían en los pescados y que dentro de éstos se utilizarían dos tipos específicos  el ácido docosahexaenoico [DHA]  y el ácido eicosapentaenoico [EPA].  El contenido de PUFA 03 en los pescados dependería de la dieta de éstos y de la temperatura del agua en la que se encuentran, más cuanto más fría es el agua (característica de los peces para adaptarse a ésta). 

Existirían también  PUFA 03 en ciertos aceites, como el de soja, linaza, canola y en semillas de chia, lino o en las nueces, sin embargo, de distinta composición, en forma de ácido alpha linoleico (ALA). En los frutos secos, semillas y aceites vegetales además de  PUFA 06 existiría el ácido linoleico y el ácido araquidonico. En este sentido la  conversión del ALA (vegetales) en EPA (productos marinos) es poco eficiente rondando entre un 5-20% (personas veganas). 

jueves, 16 de diciembre de 2021

España, de los países desarrollados con más años de vida perdidos debidos a la COVID-19

España, de los países desarrollados con más años de vida perdidos debidos a la COVID-19

Hace algún tiempo comentamos como la epidemia de la COVID-19 no ha generado la misma repercusión en fallecimientos según los países.

Comentamos un análisis de  Islam et al publicado en el BMJ hace algunos meses (Es Diari 04-06-2021) en el que evaluaba el exceso de fallecimientos en los 29 países de más altos ingresos por edad y sexo. En este se resaltaba que en el 2020 los cinco países de más altos ingresos con mayor número absoluto de fallecimientos fueron EEUU (458.000), Italia (89.100), Inglaterra/Gales (85.400), España (84.100), y Polonia (60.100). Y que en el número de fallecimientos por 100.000 habitantes (tasas crudas) fuimos el tercero por detrás de Lituania y Polonia.

El exceso de muertes (muertes observadas menos las esperadas), que es la mejor medida para conocer el impacto de la epidemia,  se calculó en este caso según la diferencia entre el número de fallecimientos por cualquier causa durante la pandemia y  aquellos fallecimientos esperados según los datos históricos recogidos en los últimos años. Los datos en dicho análisis provenían la base de datos del “Human Mortality Database”  de los 29 países miembros de la Organisation for Economic Cooperation and Development (OECD)  entre 2016-19 y los del 2020.

viernes, 5 de noviembre de 2021

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03) aumentan el riesgo de fibrilación auricular

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03) aumentan el riesgo de fibrilación auricular

En ocasiones hemos hablado de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03). Habitualmente de sus beneficios pero en alguna ocasión de sus riesgos.
Comentamos hace unos meses, a partir de la  revisión de  Weinberg et al en el  Am Coll Cardiol, como los PUFA 03 se encontrarían de manera natural en los pescados,  destacándose dos como los más conocidos y con repercusión en  la salud: el ácido docosahexaenoico [DHA]  y el ácido eicosapentaenoico [EPA]). Los pescados azules o grasos como el salmón, caballa, arenque, sardinas y el atún blanco serían fuentes tanto de DHA como de EPA. También, sin embargo, los PUFA 03 se encontrarían,  pero en forma de ácido alpha linoleico (ALA),  en ciertos aceites de soja, linaza, de canola y en las semillas de chia, lino o en las nueces.

Vimos como a nivel general se acepta que los PUFA actuarían preferentemente sobre los triglicéridos (TRIG), teniendo efectos antiinflamatorios, antitrombóticos, sobre la función endotelial, y sobre la composición de la placa arteriosclerótica, por lo que a priori serían beneficiosos para  el riesgo cardiovascular (RCV).

Las recomendaciones de los organismos internacionales como la Food and Nutrition Board of the Institute of Medicine americano en la ingesta diaria de PUFA 03 serían de 1,6 gr en varones y de 1,1 gr en mujeres mayores de 19 años en forma de ácido alpha linoleico. La American Heart Association Science Advisory recomienda  al menos dos consumiciones semanales de pescado  azul con al menos 250 mg/d de DHA o la EPA.

En este sentido, las personas veganas la  conversión del ALA (PUFA 03, productos vegetales) en EPA (productos marinos) se encuentra entre un 5-20% lo que genera un hándicap nutricional que no es fácil de compensar.
Como suplementos para el  tratamiento de la hipertrigliceridemia grave (≥500 mg/dl) la U.S. Food and Drug Administration (FDA) recomiendan dosis entre 2-4 gr al día, como se ve altas.

En la revisión de  Weinberg et al y en otros post anteriores ya apuntamos que en su prescripción se debería informar al paciente de que altas dosis de PUFA 03 pudieran aumentar el riesgo de fibrilación auricular (FA) (básicamente con EPA o EPA+DHA) y de hemorragia (EPA).

El comentario de hoy tiene que ver con una revisión sistemática con metaanálisis de artículos de ensayos clínicos aleatorizados (ECA) con al menos 500 pacientes y al menos un año de seguimiento y metaanálisis ad hoc con PUFA 03 que recogieran en su diseño objetivos cardiovasculares (CV) y resultados sobre la FA publicados entre enero del 2012 y diciembre del 2020 extraídos de bases de datos médicas como MEDLINE y Embase.

Los resultados en forma de tasas aleatorias de riesgo (hazard ratio –HR) fueron metaanalizados mediante un sistema de efectos aleatorios ajustado Knapp-Hartung y evaluando la relación dosis-respuesta mediante un modelo de metaregresión.
De 4.049 artículos inicialmente identificados solo siete studios fueron incluídos en el metaanálisis. De éstos cinco ya se habían utilizado en metaanálisis previos de ECA CV.

De los 81.210 pacientes (edad media de 65 años, 39% mujeres) de los 7 ECA incluídos, 58.939 (72,6%) habían sido estudiados en ECA a dosis de ≤1 gramo de PUFA 03 al día y el resto 22.271 (27,4%) en ECA con dosis superiores a 1 gramo diario de PUFA 03. El seguimiento medio ponderado fue de 4,9 años.
Según el análisis la ingesta de suplementos marinos de PUFA 03 se asoció con un incremento del riesgo de FA (n=2.905; HR 1,25, IC 95% 1,07-1,46, p 0,013). 

En el análisis estratificado el HR fue mayor en ECA con dosis superiores a 1g/día HR 1,49 (IC 95% 1,04-2,15, p 0,042) en comparación con aquellos por debajo de esta dosis HR 1,12 (IC 95% 1,03-1,22, p 0,024, p por interacción inferior a 0,001).

En el análisis por metaregresión el HR de FA por cada 1 gr de incremento en PUFA 03  fue de HR 1,11 (IC 95% 1,06-1,15, p 0,001).
Concluyen que la prescripción de suplementos de PUFA 03 se asociaría con un incremento del riesgo de un 25% de presentar FA, pero mayor en aquellos con dosis superiores a 1 gr al día. 

En realidad, el análisis por dosis mostró que en cantidades inferiors a 1 gr diario el riesgo sería insignificante lo que da a entender que sería un riesgo dependiente de la cantidad de este ácido grasos.

Habida cuenta que la FA se incrementa con la edad, es más frecuente en varones, en pacientes con hipertension arterial (HTA), enfermedad coronaria, insuficiencia cardiac (IC), valvulopatías y en la diabetes (DM) hubiera sido interesante un análisis por subgrupos en el metanálisis, coo comentan, para llegar a conocer el riesgo real de la ingesta de estos suplementos alimentarios. 

Baris Gencer, Luc Djousse, Omar T. Al-Ramady, Nancy R. Cook, JoAnn E. Manson, and Christine M. Albert.  Effect of Long-Term Marine Omega-3 Fatty Acids Supplementation on the Risk of Atrial Fibrillation in Randomized Controlled Trials of Cardiovascular Outcomes: A Systematic Review and Meta-Analysis. Originally published 6 Oct 2021 https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.121.055654 Circulation. 2021;0

Megan Brooks. High-Dose Omega-3s Tied to Higher Risk for Atrial Fibrillation. News- Medscape Medical News. October 11, 2021

Richard L. Weinberg; Robert D. Brook; Melvyn Rubenfire; Kim A. Eagle,  Cardiovascular Impact of Nutritional Supplementation With Omega-3 Fatty Acids. JACC Focus Seminar. Am Coll Cardiol. 2021;77(5):593-608. 

Deepak L Bhatt, Matthew J Budoff, R Preston Mason. A Revolution in Omega-3 Fatty Acid Research. J Am Coll Cardiol . 2020 Nov 3;76(18):2098-2101. doi: 10.1016/j.jacc.2020.09.005.

Iolanda Lázaro, Ferran Rueda, Germán Cediel, Emilio Ortega, Cosme García-García, Aleix Sala-Vila, Antoni Bayés-Genís. Circulating Omega-3 Fatty Acids and Incident Adverse Events in Patients With Acute Myocardial Infarction. J Am Coll Cardiol . 2020 Nov 3;76(18):2089-2097. doi: 10.1016/j.jacc.2020.08.073.PMID: 33121716 DOI: 10.1016/j.jacc.2020.08.073


miércoles, 25 de agosto de 2021

El consumo de sodio y la mortalidad. Una aproximación poblacional.

El consumo de sodio y la  mortalidad. Una aproximación poblacional.


Un tema antiguo que todo el mundo admite es que la sal es mala para la salud. Los médicos hemos recomendado comer sin sal y sobre todo proscribir los saleros, no añadir sal suplementaria a las comidas. Sin embargo, estudiar este tema no es fácil y no todos los estudios llegan a los mismos resultados.

Y es que la relación entre el consumo de sodio (componente de la sal) y los resultados en salud suelen adoptar una curva en “J”, habida cuenta que existe una relación entre la hiponatremia (falta de sal en la sangre) y la mortalidad, la malnutrición y la caquexia cardíaca ...en diversos países en vías de desarrollo; así que poco es malo pero mucho también.
Pues al margen del consumo poblacional de sodio, los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) con dietas como la DASH  (Dietary Approaches to Stop Hypertension) para el tratamiento de la hipertensión arterial (consumo de frutas, verduras y lácteos descremados...) con poca ingesta de sal, se las ha relacionado con menor morbimortalidad cardiovascular (CV).  Metaanálisis  ad hoc y estudios de cohortes   han demostrado que ingestas superiores a 4,6 gr/día se asociaría a  mayor mortalidad y riesgo cardiovascular (RCV).

Hoy comentamos un estudio quizás más osado pues intenta relacionar el consumo de sal con la esperanza de vida y la mortalidad por cualquier causa (MCC), un tema que no es fácil de abordar por la multitud de variables confusoras a nivel poblacional.
Se estudiaron los datos entre la ingesta de sodio y la esperanza de vida de la población de 181 países, El consumo medio de sodio se estratificó por edad, se calculó la esperanza de vida al nacimiento y a la edad de 60 años, los fallecimiento por enfermedades no comunicables y MCC en el 2010, todo ello tras ajustarlos por factores confusores potenciales, por producto interior bruto per cápita del país y el índice de masa corporal (IMC). 

Las estimaciones de salud global fueron las proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según este análisis, con todas las salvedades de un estudio poblacional, los datos proporcionados por los 181 países encontraron una correlación positiva entre la ingesta de sodio y la esperanza de vida al nacer  (β = 2,6 años/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,66, p inferior a  0,001), así como la esperanza de vida a la edad de 60 años (β = 0,3 años/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,60, p 0,048), pero no en la mortalidad debida a enfermedades no comunicables  (β = 17 eventos/gr de ingesta diaria de sodio,  R2 = 0,43, p 0,100).
En sentido contrario la MCC tuvo una correlación inversa con la ingesta de sodio (β = -131 eventos/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,60, p inferior a 0,001).

Un análisis de sensibilidad restrictivo a los 46 países de más altos ingresos, la ingesta de sodio se mantuvo en su correlación positiva con la esperanza de vida al nacer (β = 3,4 años/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,53, p inferior a  0,001) pero inversamente con la MCC (β = -168 eventos/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,50, p inferior a 0,001).
Concluyen que en base a datos observacionales la ingesta de sodio, como valor poblacional, se correlacionaría positivamente con la esperanza de vida pero en sentido inverso con la MCC a nivel mundial.

Con todo, los autores señalan que si el consumo de sodio afecta a la esperanza de vida o la mortalidad por cualquier causa (MCC) no queda claro, ni que este estudio aporte algún dato añadido. Los resultados  deben tomarse con precaución debido a los posibles factores confusores y a consideraciones ecológicas, de ahí que no puedan extraerse conclusiones a nivel individual  

En países de altos ingresos el exceso de ingesta de sodio no sería culpable en general de la reducción de la esperanza de vida o que fuera un factor de riesgo de muerte prematura.

Con todo, el problema de los estudios ecológicos es la interpretación de los resultados a nivel particular de un país, la llamada como falacia ecológica. 

Franz H Messerli, Louis Hofstetter, Lamprini Syrogiannouli, Emrush Rexhaj, George C M Siontis 1, Christian Seiler, Sripal Bangalore. Sodium intake, life expectancy, and all-cause mortality. Eur Heart J . 2021 Jun 1;42(21):2103-2112. doi: 10.1093/eurheartj/ehaa947. DOI: 10.1093/eurheartj/ehaa947

Demilade A Adedinsewo, Amy W Pollak, Rickey E Carter. Dietary sodium and mortality: how much do we really know?. Eur Heart J . 2021 Jun 1;42(21):2113-2115. doi: 10.1093/eurheartj/ehaa1086. DOI: 10.1093/eurheartj/ehaa1086


martes, 15 de junio de 2021

¿La epidemia de la COVID-19 ha incrementado las defunciones en todos los países?

¿La epidemia de la COVID-19 ha incrementado las defunciones en todos los países?

Sobre el exceso de muertes debido a la epidemia de la COVID-19 hemos hablado en diversas ocasiones pues es el parámetro que mejor refleja las consecuencias de esta pandemia, habida cuenta que no solo tiene en cuenta las defunciones por este virus si no la respuesta del sistema sanitario y por ende, de la administración de cada país en la gestión de la misma.

Hoy volvemos sobre lo mismo a raíz de un artículo publicado en el  BMJ por Islam et al  hace escasos días (19 de mayo) en el que evalúa el exceso de fallecimientos en los 29 países de más altos ingresos y lo hace por edad y sexo. 

Es importante con quien te comparas pues no es lo mismo hacerlo con un país en vías de desarrollo que con uno occidental en cuanto a la cultura, al comportamiento de la población, al sistema político y a la disposición, planificación y gestión de recursos ...

En Es Diari 27-03-2021 comentamos los datos del ourworldindata excess mortality del que se hizo eco la prensa y que  mostraba como las cifras de fallecimientos en nuestro país eran un 27% superiores a las esperadas, lo que nos posicionaba en el sexto lugar por muerte por cualquier causa del mundo y el tercero de los 27 países europeos, lo que daba cuenta sobre cómo hemos manejado esta epidemia. 

domingo, 30 de mayo de 2021

Sobre los suplementos de ácidos grasos poliinsaturados omega-3

Sobre los suplementos de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 

Es un tema recurrente el de las propiedades beneficiosas de los  ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03) que se va repitiendo en el tiempo. Existen estudios observacionales que apuntan su beneficio cardiovascular (CV), y aunque hemos hablado en diversas ocasiones sobre ello no está demás hacer un nuevo comentario, en este caso de una revisión de  Weinberg et al en el  Am Coll Cardiol.

Sabemos que los PUFA pueden ser PUFA 03 o omega-6 (PUFA 06)

Sabemos que dentro la  ingesta de PUFA 03, estaría en los pescados,  existiendo dos tipos específicos, el ácido docosahexaenoico [DHA]  y el ácido eicosapentaenoico [EPA]). 
También existe PUFA 03, pero en forma de ácido alpha linoleico (ALA)  en ciertos aceites, como el de soja, linaza, canola y en semillas de chia, lino o en las nueces.
En cambio, los  PUFA 06, son componentes de los frutos secos, semillas y aceites vegetales, tendría básicamente el ácido linoleico y menos el ácido araquidonico. 
El contenido de PUFA 03 depende de la dieta y del ambiente en el que viven los peces. Así cuanto más fría es el agua más contenido de PUFA 03 pues tienen para adaptarse a las bajas temperaturas. La cantidad de  DHA o de EPA depende de la dieta del pez de modo que suele ser distinto en pescados de piscifactoria o salvajes. Pescados azules o grasos como el salmón, caballa, arenque, sardinas y atún blanco serían fuentes tanto de DHA como de EPA.

domingo, 11 de abril de 2021

domingo, 31 de enero de 2021

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en el infarto agudo de miocardio

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en el infarto agudo de miocardio

No hace mucho hablamos de una comunicación de la American Heart Association (AHA)-2020 sobre la relación entre la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03)  y el riesgo de la fibrilación auricular (FA).

Sobre las propiedades sean beneficias o no de la ingesta de PUFA 03 o ácido docosahexaenoico [DHA]  hemos hablado en diversas ocasiones y de que la mejor fuente de éstos se encontraría en los pescados, que además del DHA, y del ácido eicosapentaenoico [EPA]), tendrían  proteínas, oligoelementos (iodo…). 

Como vimos existen datos claros sobre la relación entre el consumo de PUFA 03 con la prevención de la demencia, de la enfermedad de Alzheimer (EA) y de la degeneración macular al actuar sobre la microcirculación  coroidal, pues los PUFA 03 estarían en altas concentraciones en la retina, entre otras propiedades…
Estos, según ciertos estudios observacionales los PUFA tendrían efectos antinflamatorias, antiarterioscleróticas y antitrombóticas que influirían en el riesgo cardiovascular (RCV) al tiempo que sobre los triglicéridos (TRIG). En dicho post comentamos como su acción antiarritmica no quedaba claro según el estudio VITamin D and OmegA-3 TriaL (VITAL) presentado como comunicación el noviembre pasado en la AHA-2020. 

domingo, 13 de diciembre de 2020

AHA-2020: La ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 no previene la fibrilación auricular

AHA-2020: La ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 no previene la fibrilación auricular 

Habitualmente cuando recomendamos ingerir pescado a nuestros pacientes lo hacemos pensando en el binomio  del riesgo de ingesta de mercurio por un lado y por los beneficios de la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03), por el otro; pues es habitual encontrar ambos elevados en ciertas especies, tal es el caso de los túnidos con lo que la recomendación en estos pescados es consumirlos moderadamente o abstenernos de ellos en el caso de las mujeres embarazadas. Escribiendo de memoria en este sentido el ratio mejor, más PUFA 03 por menos mercurio, lo tendría la caballa, pescados pequeños entre blancos y azules.

Esta disquisición es importante pues es necesario tener en nuestra dieta el pescado dado sus propiedades en proteínas, oligoelementos (iodo…) y sobre todo de PUFA 03 (ácido docosahexaenoico [DHA] y ácido eicosapentaenoico [EPA]); unos ácidos grasos poliinsaturados con propiedades alguna manera efectos beneficiosos, en estudios observacionales, sobre el riesgo cardiovascular –RCV- por sus propiedades antinflamatorias, antiarterioscleróticas y antitrombóticas; con todo, al margen de su acción cierta sobre los triglicéridos (TRIG), según el estudio REDUCE-IT, su acción sobre la enfermedad cardiovascular (ECV) no queda clara. Se había observado también como el consumo de PUFA 03 estaba inversamente relacionado con las arritmias cardíacas.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Reir aumenta la supervivencia y disminuye la enfermedad cardiovascular

Reir aumenta la supervivencia y disminuye la enfermedad cardiovascular

La felicidad sería más que un sentimiento de bien estar, de satisfacción, una sensación de estado de ánimo positivo, algo en cualquier caso subjetivo y que está amenazado por el dolor, el miedo,  los sentimientos negativos, el odio la venganza, el estrés,  la depresión, la ansiedad. Unas amenazas que son causa precipitante de la enfermedad cardiovascular (ECV) como sugieren ciertos estudios. 
Hace años hicimos un post que relacionaba la felicidad con la mortalidad.  En base a una  encuesta poblacional de 719.671  mujeres del  Million Women Study de United Kingdom (UK) con edad media de 59 años, rango 55-63), el 39% (282.619) contestaron sentirse felices la mayor parte del tiempo, el 44% (315.874) generalmente eran felices, y un 17% (121.178) se declararon infelices.  A los 10 años de seguimiento  la autopercepción de mala salud en el cuestionario inicial estuvo fuertemente asociado con la sensación de ser infeliz pero en éste no se asoció con la mortalidad por cualquier causa (MCC), pues el riesgo relativo ajustado (RR) entre felicidad e infelicidad fue del 0,98 (IC 95% 0,94–1,01), como tampoco la enfermedad isquémica del corazón RR 0,97 (IC 95% 0,87–1,10), o el cáncer RR 0,98 (IC 95% 0,93–1,02). Lo que era un jarro de agua fría sobre las suposiciones que teníamos al respecto.
Por otro lado, el optimismo, la actitud positiva,  puede exteriorizarse, extrovertirse de manera física, mediante gestos del semblante del tipo sonrisas, risas, o risas sonoras tipo carcajada.

domingo, 13 de octubre de 2019

Estar sentado y ejercicio físico

Estar sentado y ejercicio físico

Nuestra sociedad occidental se pasa cada vez más tiempo sentada delante de pantallas. La modernidad significa tener que desplazarse menos para cubrir nuestras necesidades y con ello nos movemos menos. Desde el ordenador podemos solicitar cualquier cosa, desde hacer la compra diaria a realizar cualquier trámite. No es preciso salir de casa. Nuestras relaciones sociales cada vez más son a través del ordenador. Lo que parece una ventaja, vivir sin esfuerzo tiene la espada de Damocles de no movernos y con ello incrementar todas aquellas enfermedades derivadas del sedentarismo, desde metabólicas (obesidad, diabetes),  cardiovasculares (infarto de miocardio…), reumáticas (artropatías degenerativas…), oncológicas (cánceres..), neurológicas (demencia…)…y reducir nuestra esperanza de vida.

domingo, 17 de marzo de 2019

El tramadol pudiera genera mayor mortalidad en pacientes con artrosis

El tramadol pudiera genera mayor mortalidad en pacientes con artrosis

Sobre el tramadol hemos hablado en diversas ocasiones. Vimos como es un fármaco muy utilizado y que ha aumentado su prescripción en nuestro país a pesar que existen indicios de que sus efectos secundarios podrían ser preocupantes. 
Sus efectos secundarios dividen a la población en nuestras consultas en aquellos en los que el tramadol es muy útil para sus dolores  se convierte en una medicación crónica;  y en aquellos otros en los que una sola dosis de este medicamento les hace presentar todo tipo de sintomatología neurovegetativa o una constipación intestinal tan importante que les lleva a su abandono. Y es que un porcentaje de la población serían poco o muy catalizadores de sus metabolitos lo que haría que sus efectos secundarios (incluso graves) sean muy variables. Al  margen de estos efectos secundarios frecuentes existen otros muy raros, pero graves como el síndrome serotoninérgico con hipertermia y afectación multiorgánica,  o la posibilidad de convulsiones.
Con todo el tramadol es un analgésico sintético potente con poca afinidad a los receptores opioides  lo que tiene la ventaja de una poca potencialidad de adicción y de depresión respiratoria. Inhibe la recaptación de la serotonina y la norepinefrina, lo que la hace útil en el dolor neuropático. Se la considera una alternativa a los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) dado que a priori tienen un menor riesgo cardiovascular (RCV) y gastrointestinal que éstos (como vimos en otros post).
Como comentamos en este blog se ha descrito el riesgo de hipoglucemia en un estudio caso-control anidado realizado en UK (United Kingdom) comparando esta sustancia con la codeína en el que demostró un incremento del riesgo de hospitalización por hipoglucemia, odds ratio  (OR) 1,52 (IC 95% 1,09-2,10), más frecuente en los primeros 30 días de utilización OR, 2,61 (IC 95% 1,61-4,23).
Sin embargo, existen pocos estudios que estudien el riesgo de mortalidad por cualquier causa (MCC) del consumo del tramadol en relación con otros analgésicos habitualmente utilizados. El objetivo del estudio que comentamos es precisamente éste, el determinar la asociación del tramadol con la MCC en pacientes en tratamiento para la artrosis.
Se trata de un estudio sobre una cohorte caso control apareado de individuos mayores de 50 años con el diagnóstico de artrosis de una base de datos médicas de UK, la Health Improvement Network (UKHIN) entre enero del 2000 a diciembre del  2015, con un seguimiento hasta diciembre del 2016.
La  UKHIN es una base de datos médica de Atención Primaría que incluye a 580 médicos del primer nivel y a más de 11 millones de pacientes.
Tras el emparejamiento de 88.902 pacientes (edad media de 70,1 años, y 61,2 mujeres) según características semejantes (“propensity score matching”), en los que 44.151 tenían prescrito tramadol, 12.397 naproxeno, 6.512 diclofenaco, 5.674 celecoxib, 2.946 etoricoxib  y 16.922 codeína, se registraron 278 defunciones (23,5/1000 personas/año) al año de seguimiento en el grupo del tramadol,  164 (13,8/1000 personas/año) en el del naproxeno (diferencia de tasas de 9,7 muertes/1000 personas/año, HR 1,71 (IC 95% 1,41-2,07). Del mismo modo, la mortalidad fue más alta que el diclofenaco 36,2/1000 frente a 19,2/1000 personas y año; HR, 1,88 (IC 95% 1,51-2,35), o que el celecoxib 31,2/1000 frente a 18,4/1000 personas y año; HR, 1,70 (IC 95% 1,33-2,17) o el etoricoxib 25,7/1000 frente a 12,8/1000 personas y año; HR 2,04 (IC 95% 1,37-3,03). 
Sin embargo, no hubo diferencias estadísticamente significativas entre la MCC del tramadol y la de la codeína 32,2/1000 frente a 34,6/1000 personas y año; HR, 0,94 (IC 95% 0,83-1,05).
Las conclusiones son que en pacientes mayores de 50 años la prescripción inicial del tramadol para el tratamiento de la artrosis se asociaría con una significativa mayor tasa de MCC al año de su utilización cuando se la compara con diversos AINE, pero no cuando el mismo se compara con la codeína.
Estudios con cohortes apareadas  de características semejantes realizado en EEUU (ancianos asegurados en Medicare) no ha mostrado los mismos resultados (Solomon DH et al).
Como factores limitantes de las conclusiones se señala que aquellos pacientes a los que se les prescribió el tramadol tuvieron una mayor comorbilidad que a aquellos que se les prescribieron AINEs antes del emparejamiento. Que aquellos que recibieron tramadol tenían más edad, más obesidad, mayor duración de la artrosis, y al final en ellos hubo mayor mortalidad por cáncer… lo que pudiera haber generado un sesgo por indicación, habida cuenta que no hubo diferencias con la codeína. De ahí que se precisan más estudios al respecto.

Zeng C, Dubreuil M, LaRochelle MR, Lu N, Wei J, Choi HK, Lei G, Zhang Y.Association of Tramadol With All-Cause Mortality Among Patients With Osteoarthritis. JAMA. 2019 Mar 12;321(10):969-982. doi: 10.1001/jama.2019.1347.

Fournier JP, Azoulay L, Yin H, Montastruc JL, Suissa S. Tramadol use and the risk of hospitalization for hypoglycemia in patients with noncancer pain. JAMA Intern Med. 2015 Feb 1;175(2):186-93. doi: 10.1001/jamainternmed.2014.6512.

INFORME DE UTILIZACIÓN DE MEDICAMENTOS. U/OPI/V1/13022017. Utilización de medicamentos opioides en España durante el periodo 2008-2015. Fecha de publicación: 21/02/2017

Solomon DH, Rassen JA, Glynn RJ, Garneau K, Levin R, Lee J, Schneeweiss S.  The comparative safety of opioids for nonmalignant pain in older adults. Arch Intern Med. 2010 Dec 13;170(22):1979-86. doi: 10.1001/archinternmed.2010.450.


lunes, 28 de enero de 2019

¿Existe alguna relación entre el ejercicio físico a largo plazo en el paciente anciano con el riesgo de caídas que generen algún daño ?

¿Existe alguna relación entre el ejercicio físico a largo plazo en el paciente anciano con el riesgo de caídas que generen algún daño ?


Cada vez es más frecuente relacionar la movilidad con la supervivencia en las personas mayores. El mismo concepto de fragilidad está relacionado con la actividad, con el ejercicio físico. Sin embargo, como hemos visto en otros post, el ejercicio no solo está relacionado con la supervivencia, la prevención de la dependencia, el deterioro cognitivo, si no como veremos con el riesgo de caídas y todas la consecuencias que esta situación genera en los ancianos.
La intervención sobre el ejercicio físico es fundamental no solo por beneficiar al sistema cardiometabólico o cognitivo si no por mejorar la condición músculo esquelética previniendo las caídas, y con ello las fracturas. Sin embargo, los estudios y los metaanálisis a partir de estos están hechos sobre intervenciones  en corto espacio de tiempo, al tiempo que no se sabe cual es el mejor ejercicio (tipo, intensidad, frecuencia, duración de las sesiones) para disminuir el riesgo de caídas, la mortalidad y los efectos adversos.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

El consumo de café disminuye la mortalidad

El consumo de café disminuye la mortalidad

Nota previa. Ante la publicación del  metaanálisis de Poole R et al en BMJ el mes pasado, y que comentaré próximamente, he creído interesante introducir antes este escrito publicado en el Diari Menorca.

Al café clásicamente se le ha visto como una sustancia dañina para la salud, como pudiera ser el tabaco o el alcohol. Sea por que se consumen muchas veces juntos (el famoso “café, copa y puro”) o por la falta de estudios, que se dejara al café como algo malo para la salud, pero sin saber muy bien el por qué. La realidad es que desde hace algunos años sabemos que el café no solo no es dañino para la salud sino que tiene propiedades beneficiosas.
Las propiedades del café no solo se deben a la cafeína si no a ciertas sustancias bioactivas (antioxidantes) con  propiedades antiinflamatorias que, entre otras cualidades, aumentarían la sensibilización a la insulina. Por ello, existen estudios que asocian su consumo con  la prevención de la diabetes tipo 2, de  enfermedades hepáticas, de enfermedades cardiovasculares, o en ciertos tipos de cáncer.
La cafeína (componente del café y del té), en concreto, es consumida por el 80% de la población adulta mundial sea en una forma u otra.  La dosis media consumida (de uno a tres cafés) suele ir de 100 a 300 mg de cafeína por día, dependiendo de la situación geográfica, edad y forma de consumo.
Estos días se está celebrando el último encuentro de la  European Association for the Study of Diabetes (EASD) en Lisboa y una de las comunicaciones abstract 841 (Leitão et al) aborda este tema en las mujeres con diabetes tipo 2.
Se trata de los resultados de una encuesta de salud, la norteamericana  National Health Nutrition Examination Survey (NHANES),  que entre el 1999 y 2010 estudió la asociación entre los niveles de cafeína con la mortalidad de 3000 varones y mujeres con diabetes tipo 2. En los 11 años de seguimiento 618 personas murieron, y observaron que las  mujeres que consumían más de 100 mg al día (un café) tenían 51% menos probabilidad de morir que aquellas que no lo consumían. Más de dos tazas al día (200 mg/d) reducía el riesgo de muerte hasta un 66%. Al parecer la protección fue dosis dependiente de la cafeína; pero en cambio este efecto, en este estudio,  no se demostró en los varones con diabetes.
Sí que es cierto, sin embargo, que la influencia del café en la mortalidad, no es un hallazgo nuevo, pues diversos metaanálisis (estudios que analizan todos los estudios publicados hasta la fecha), han avalado estas propiedades. Por ejemplo uno que agrupaba todos los estudios entre 1966 y 2013 (Crippa A et al) sobre  997.464 individuos  y  121.915 defunciones, mostró una fuerte asociación entre el consumo de café (4 tazas al día) y la mortalidad por cualquier causa (16%) y cardíaca (21%) (p < 0,001), también dosis dependiente. 
En otro (Liu J et al, 2013) también mostró como  la ingesta de café estaría inversamente relacionada con cualquier causa de muerte y con la mortalidad cardiovascular.
Los efectos beneficiosos irían de una a cuatro tazas de café al día. Superior a esta dosis diaria podría tener otros efectos no beneficiosos en personas predispuestas.
En fin, parece que el café no tiene efectos cardiovasculares nocivos y en ciertos casos puede ser incluso beneficioso;  pero, hay que tener en cuenta que en exceso el café puede tener efectos no previstos en otras áreas que influyan en la salud. 

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. El consumo de café disminuye la mortalidad. Es Diari MENORCA. 19-09-2017: 15
http://menorca.info/

Crippa A, Discacciati A, Larsson SC, Wolk A, Orsini N. Coffee consumption and mortality from all causes, cardiovascular disease, and cancer: a dose-response meta-analysis.Am J Epidemiol. 2014 Oct 15;180(8):763-75. doi: 10.1093/aje/kwu194. Epub 2014 Aug 24. 

Liu J, Sui X, Lavie CJ, et al. Association of coffee consumption with all-cause and cardiovascular disease mortality. Mayo Clin Proc 2013; DOI:10.1016/j.mayocp.2013.06.020.

 Malerba S, Turati F, Galeone C, Pelucchi C, Verga F, La Vecchia C, Tavani A. A meta-analysis of prospective studies of coffee consumption and mortality for all causes, cancers and cardiovascular diseases. Eur J Epidemiol. 2013 Aug 11. [Epub ahead of print]


Poole R, Kennedy OJ, Roderick P, Fallowfield JA, Hayes PC, Parkes J.  Coffee consumption and health: umbrella review of meta-analyses of multiple health outcomes.BMJ. 2017 Nov 22;359:j5024. doi: 10.1136/bmj.j5024.