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sábado, 27 de enero de 2024

Aumento del cáncer de colon en los jóvenes

Aumento del cáncer de colon en los jóvenes

 En alguna ocasión hemos hablado de cáncer colorectal (CCR) de su importancia y de su prevención. Y es que en la actualidad supone la segunda causa de muerte por cáncer en países como EEUU, el tercer cáncer más frecuente en varones (tras el de próstata y el de pulmón) y el segundo más frecuente en las mujeres tras el cáncer de mama en países occidentales,  y cada vez se presenta en edades más jóvenes. 

Que lo vuelva a traer aquí se debe justamente a esto, por la impresión que nos ha dejado el fallecimiento por CCR de la hija de un compañero médico de manera rápida y si que se pudiera poner remedio.

Y es que  según dados de EEUU el CCR se está posicionando como la principal causa de muerte por cáncer en varones menores de 50 años.

jueves, 5 de octubre de 2023

El consumo de alcohol y la tensión arterial

El consumo de alcohol y la tensión arterial

Sobre el alcohol hemos hablado en diversas ocasiones y en ellas hemos  dejando la idea de que cualquier cantidad consumida es contraproducente para la salud. 

Hemos comentado,  como la ingesta crónica de cantidades elevadas se la relaciona con enfermedades hepáticas (cirrosis), con el cáncer (de mama, colon…), con el accidente vásculo-cerebral (“atac de gota”),…y como comentamos hace algún tiempo con las enfermedades neurodegenerativas (la enfermedad de Parkinson, o la enfermedad de Alhzeimer,..). Con todo, sí que es cierto que aún hoy se admite que  la ingesta moderada  de alcohol diario estaría relacionada con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares (angina de pecho..). 

miércoles, 22 de febrero de 2023

Sobre el consumo de alcohol y el riesgo de padecer cáncer

Sobre el consumo de alcohol y el riesgo de padecer cáncer 

Tal vez no lo sepan pero el alcohol es el tercer factor de riesgo modificable del cáncer, tras el tabaco y el sobrepeso/obesidad. Su consumo se le ha relacionado con al menos 7 tipos de cánceres. 

No hace mucho (Es Diari 29-08-2022:32 ) ya hablamos de la influencia del alcohol en la enfermedades neurodegenerativas (cerebro) pero  como recordamos se le relaciona además con las  enfermedades hepáticas (cirrosis), con algunas cardiovasculares (accidente vásculo-cerebral,…) y también con el cáncer, entre otras. En este sentido, al consumo de alcohol se le ha relacionado fundamentalmente con cánceres digestivos, del tipo colo-rectal, de la cavidad oral, del hígado, del esófago, cáncer de estómago, del páncreas; pero también otros, como el de mama en mujeres, de laringe, de pulmón y de vejiga urinaria. Por lo que vemos que  su influencia en nuestro organismo es general. Sea por ello que en el World Cancer Report de la  World Health Organization's International Agency for Research on Cancer (IARC) del 1988  ya consideró al alcohol como un carcinógeno (sustancia que produce cáncer).

sábado, 24 de septiembre de 2022

Alcohol y cerebro

Alcohol y cerebro

El hábito de beber bebidas alcohólicas está muy arraigado en el mundo, y si bien es cierto que sus efectos sobre la salud estarían relacionados con la cantidad de éstas bebidas ingerido, cada vez más se publican estudios en los que con cantidades mínimas, una sola consumición diaria, ya se aprecian diferencias en términos de salud con aquellos individuos que no beben, que son abstemios.

En general este hábito está relacionado con enfermedades hepáticas (cirrosis), oncológicas (cáncer de mama, colon…), cardiovasculares (accidente vásculo-cerebral,…) pero también se las ha relacionado con los accidentes, de tráfico, laborales...e incluso con algunas infecciones (tuberculosis, por ejemplo).

Si que es cierto, que por el contrario, y aunque parezca una contradicción, la ingesta de una poca cantidad de alcohol diario está relacionada con presentar un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. 

En general las Guías de Práctica Clínica (GPC) que utilizan los médicos  van de recomendar evitar la ingesta de alcohol a poner un umbral a partir del cual su consumo aumenta el riesgo para la salud y que varía según el sexo, entre 10 a 52 gramos de alcohol al día en varones y de 8 a 42 gramos en mujeres, aunque es habitual hacerlo según la cantidad consumida a la semana entendiendo, recomendando éstas, que existan días que no se consuma este alimento. En este sentido se admite (para entendernos) como una unidad de alcohol  es aquella que corresponde a 10 gr de esta sustancia, lo que es la cantidad contenida en un vaso pequeño de vino (100 ml) o en  375 ml de cereza (una mediana)  o en 30 ml de licor (un chupito de whiski...).

Un estudio reciente publicado en Lancet a partir de los datos del  Global Burden of Disease Study 2020 sobre el consumo en 204 países entre 1990-2020 y analizando 22 objetivos de salud en individuos entre 15-95 años, y estimando la cantidad mínima de alcohol (CMA) que correspondería a la situación de abstemio (si esto es posible) a partir de la cual el alcohol haría daño a la salud,  , algo que por otra parte depende de la edad del individuo, el sexo, la situación geográfica.., mostraron como, si bien es cierto en términos de mortalidad  el consumo de alcohol tendría una curva en “J” (mejora con poca dosis y aumenta a medida que se consume), estos resultados variaban según el parámetro de salud estudiado.

Unos resultados, que como hemos dicho se relacionan básicamente con la edad de los individuos y dependiendo de las regiones o países estudiados. Y es que el riesgo de consumo moderado sería de 0 en individuos jóvenes (entre los 15-39 años) en cualquier lugar del mundo pero se iría incrementando con la edad a medida que aumenta el riesgo de las enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y del cancer. Con todo, concluyen que la relacion entre el consumo moderado de alcohol y la salud es complicada, pues podría ser beneficioso en ciertas enfermedades como las cardiovasculares al tiempo que empeoraría otras incluso con consumos mínimos, como en el cancer.

Sin embargo los datos sobre efecto del alcohol y el cerebro, que es sobre lo que hablaremos,  sobre las llamadas enfermedades neurodegenerativas (la enfermedad de Parkinson –EP-, o la enfermedad de Alhzeimer –EA, por ejemplo), no se ha escrito mucho, lo más conocido tiene que ver con las repercusiones en grandes bebedores, algo por otra parte, de todos conocidos. Si que existen datos sobre lo que llaman  un consumo excesivo (alcohol use disorder), que definen a aquel consumo superior a  21 unidades semanales (más de dos consumiciones al día),  y que entienden ya sería neurotóxico para el cerebro, aunque los resultados de los distintos estudios no son homogéneos. 

Repasaremos algunos estudios recientes.

Un estudio realizado en Francia (Schwarzinger M et al, 2018) analizando los datos de  31,6 millones de ciudadanos encontró que el consumo moderado estaba asociado con un riesgo aumentado de demencia, incluída la EA. Y en un estudio sueco (Eriksson AK et al, 2013) en  602, 930 ciudadanos durante un seguimiento de 13 años de media también un riesgo aumentado de EP. Un estudio inglés (Weyerer S et al, 2011) durante de 30 años sugirió como un consumo entre moderado y alto de alcohol (14-21 y superior a 21 U/semana) incrementaba el riesgo de producir la atrofia de ciertas partes del cerebro (hipocampo)...
Como contrapunto, un estudio alemán como el de Weyerer S  et al (2011) se mostró en sentido contrario, pues no demostraron que el alcohol se asociara con mayor riesgo de enfermedad neurodegenerativa, fuera demencia y EA; aunque el período de seguimiento fue corto, de 3 años.

Y por último, otro estudio más reciente y durante mayor tiempo de Pengyue Zhang et al en EEUU (2007-22) a partir de datos de aseguradoras privadas y relacionando  a 129182 consumidores excesivos de alcohol frente a 129182 controles (abstemios) el consumo excesivo de alcohol  se asoció a un mayor riesgo de EA y de EP, aunque con riesgos distintos según las razas; mayor riesgo de EA en los pacientes hispanos al tiempo que solo pudieron relacionar el mayor consumo de alcohol con la EP en aquellos individuos de raza blanca.

Podemos concluir que el alcohol es un neurotóxico para el cerebro incluso en dosis bajas, que sus efectos se manifiestan a largo plazo y que no podríamos asegurar que existiera una dosis de consumo tan pequeña que en este sentido fuera inocua para este órgano. 

Así que, si queremos mantener a nuestro cerebro sano, no bebamos bebidas alcohólicas.

Mateu Seguí Díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Alcohol y cerebro . Es Diari MENORCA. 29-08-2022:32  https://www.menorca.info/

GBD 2020 Alcohol Collaborators. Population-level risks of alcohol consumption by amount, geography, age, sex, and year: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2020. Lancet . 2022 Jul 16;400(10347):185-235. doi: 10.1016/S0140-6736(22)00847-9. PMID: 35843246 DOI: 10.1016/S0140-6736(22)00847-9

Pengyue Zhang, Howard Edenberg, John Nurnberger, Dongbing Lai, Feixiong Cheng, Yunlong Liu. Alcohol Use Disorder Is Associated with Higher Risks of Adverse Brain Outcomes. Medrxiv 2022 doi: https://doi.org/10.1101/2022.05.04.22274661

Deborah L. Ungerleider, MD. Alcohol Use Disorder and the Risk of Neurodegenerative Diseases. Medscape May 12, 2022

 Zhang R, Shen L, Miles T, et al. Association of Low to Moderate Alcohol Drinking With Cognitive Functions From Middle to Older Age Among US Adults. JAMA Netw Open. 2020;3(6):e207922.

Schwarzinger M, Pollock BG, Hasan OSM, Dufouil C, Rehm J, QalyDays Study G. Contribution of alcohol use disorders to the burden of dementia in France 2008-13: a nationwide retrospective cohort study. Lancet Public Health. 2018;3(3):e124-e132.

Eriksson AK, Lofving S, Callaghan RC, Allebeck P. Alcohol use disorders and risk of Parkinson's disease: findings from a Swedish national cohort study 1972-2008. BMC Neurol. 2013;13:190.

 Weyerer S, Schaufele M, Wiese B, et al. Current alcohol consumption and its relationship to incident dementia: results from a 3-year follow-up study among primary care attenders aged 75 years and older. Age Ageing. 2011;40(4):456-463.

miércoles, 22 de junio de 2022

El consumo de alcohol y enfermedades neurodegenerativas

El consumo de alcohol y enfermedades neurodegenerativas

Sobre el alcohol y las enfermedades neurovegetativas no se ha escrito mucho más que los datos clínicos conocidos de grandes bebedores y por todos conocidos. Sin embargo, el consumo de alcohol como parte integrante de nuestra alimentación es bastante común; así según datos de EEUU entre el 2017-19 el 40% de los ciudadanos de aquel país consumían alcohol de forma habitual y el 13% lo hace en exceso de forma puntual o crónica, y con una tendencia temporal ascendente. 

Existen datos de que el consumo excesivo (alcohol use disorder), más de 21 unidades semanales,   sería neurotóxico para el cerebro aunque los resultados de los distintos estudios no son homogéneos.

Un estudio francés sobre 31,6 millones de ciudadanos de aquel país mostró un riesgo aumentado de demencia incluída la enfermedad de Alzheimer (EA),  hazard ratio [HR] 3,34, p inferior a 0,0001. Según el Lancet Commission on Dementia Prevention, Intervention, and Care (2020) el consumo excesivo de alcohol (más de 21 U semanales) se consideraría un factor de riesgo de demencia. A su vez también aumenta el riesgo de enfermedad de Parkinson (EP) según un estudio sueco en 602, 930 ciudadanos durante un seguimiento de 13 años de media,  HR 1,38, p inferior a 0,0001 (9). Y un estudio inglés en un seguimiento de 30 años mostró como un consumo entre moderado y alto de alcohol (14-21 y superior a 21 U/semana) incrementa el riesgo de presentar atrofia del hipocampo (10), OR superior a 3,4 (p inferior a 0,007).

Hay que indicar que existen estudios en sentido contrario (Weyerer S  et al) o que no asociaría con ningún riesgo e incluso que se reduciría el riesgo de enfermedad neurodegenerativa, como mostró un estudio Alemán a 3 años en los que el consumo de alcohol redujo el riesgo global de demencia HR 0,71 (p 0,028) y de EA HR 0,58 (p 0,013) [11] y otros realizados en EEUU; lo que plantea una cierta inquietud a la hora de dar consejos. 

En un estudio retrospectivo reciente  (2007-20), que es el que nos ha llevado a escribir este post,  realizado en EEUU sobre datos de  OPTUM Clinformatics con datos de aseguradoras privadas y de Medicare Advantage y estudiando el consumo excesivo con la EA y la EP, mostró como relacionando  a 129 182 consumidores excesivos de alcohol frente a 129,182 controles  según edad, sexo, raza y características clínicas y tras ajustarlo por covariantes y consumo excesivo de alcohol,  éste se asoció a un mayor riesgo de EA, siendo el riesgo según hazard ratio ajustado (HR) de 1,80 (IC 95% 1,71-1,91, p inferior a 0,001 en varones y de HR 1,78 (IC 95% 1,68-1,90, p 0,001) en mujeres; y refiriéndonos al a EP el HR fue de  1,42 (IC 95% 1,32-1,52, p inferior a 0.001) en varones y de HR 1,49, (IC 95% 1,32-1,68 p 0,001) en mujeres.  

Según razas, los pacientes hispanos frente a los negros o blancos anglosajones tuvieron un mayor riesgo de EA en ambos sexos HRs ≥1,58 (Ps≤ 0,001); y solo se relacionó el mayor consumo con la EP en la raza blanca; HR 1,45 (IC 95% 1,33-1,57, p inferior a 0.001) en varones  y HR1,55 (IC 95% 1,36-1,77, p inferior a 0,001) en mujeres.

En conclusión según este estudio retrospectivo sobre población de EEUU el consumo excesivo de alcohol está relacionado con a EA y solo en la población blanca en la EP.

Pengyue Zhang, Howard Edenberg, John Nurnberger, Dongbing Lai, Feixiong Cheng, Yunlong Liu. Alcohol Use Disorder Is Associated with Higher Risks of Adverse Brain Outcomes. Medrxiv 2022
doi: https://doi.org/10.1101/2022.05.04.22274661

Deborah L. Ungerleider, MD. Alcohol Use Disorder and the Risk of Neurodegenerative Diseases. Medscape May 12, 2022

 Zhang R, Shen L, Miles T, et al. Association of Low to Moderate Alcohol Drinking With Cognitive Functions From Middle to Older Age Among US Adults. JAMA Netw Open. 2020;3(6):e207922.

Schwarzinger M, Pollock BG, Hasan OSM, Dufouil C, Rehm J, QalyDays Study G. Contribution of alcohol use disorders to the burden of dementia in France 2008-13: a nationwide retrospective cohort study. Lancet Public Health. 2018;3(3):e124-e132.

Eriksson AK, Lofving S, Callaghan RC, Allebeck P. Alcohol use disorders and risk of Parkinson's disease: findings from a Swedish national cohort study 1972-2008. BMC Neurol. 2013;13:190.

 Weyerer S, Schaufele M, Wiese B, et al. Current alcohol consumption and its relationship to incident dementia: results from a 3-year follow-up study among primary care attenders aged 75 years and older. Age Ageing. 2011;40(4):456-463.


martes, 29 de agosto de 2017

¿Debería ser el cáncer de recto una preocupación entre nuestros jóvenes?

¿Debería ser el cáncer de recto una preocupación entre nuestros jóvenes?

El cáncer de colon y de recto (CCR) es una patología que cada vez nos preocupa más, pues supone el tercer cáncer más frecuente en varones (tras el de próstata y el de pulmón) y el segundo más frecuente en las mujeres tras el cáncer de mama. En general el CCR aumenta con la edad, y entre 50-70 años es cuando el riesgo es  mayor, de ahí que es en este intervalo de edad cuando se recomienda realizar campañas de detección precoz. Como técnica de detección precoz se utiliza la sangre oculta en heces, que si es negativa (no hay sangre) se repite a los dos años y si es positiva se recomienda practicar una colonoscopia.
Estas técnicas de detección se recomiendan desde hace un par de años en esta comunidad en ese intervalo de edad en forma de una campaña institucional (farmacias, servicio de digestivo). Si bien es cierto que en personas de riesgo se puede empezarse antes, a partir de los 40 años de edad, o 10 años antes de la edad en que el familiar del paciente tuvo un CCR.  Con todo, se recomienda individualizar el riesgo según  la edad (mayor cuanto más mayor), raza (peor en raza negra), historia familiar de CCR, historia personal de pólipos en el colon, y en presencia de enfermedades como  enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa).

miércoles, 1 de marzo de 2017

Compensa el ejercicio físico el riesgo contraído por la ingesta de alcohol

Compensa el ejercicio físico el riesgo contraído por la ingesta de alcohol

El consumo de alcohol es una costumbre social en el mundo occidental. El consumo moderado, menos de dos consumiciones al día, es saludable a nivel cardiovascular aunque no en prevención del cáncer en el que cualquier cantidad consumida incrementa el riesgo.
El consumo elevado, más de la cantidad señalada, incrementa el riesgo de muerte por cualquier causa (MCC) y por causa cardiovascular (MCV). De ahí que sea una pretensión en salud pública o no consumir alcohol o hacerlo en cantidades muy moderadas.
El consumo inmoderado de alcohol incrementa el riesgo de MCC entre un 31 y 54% y es causa de múltiples tipos de cáncer. La actividad física por su parte, como mostramos en un escrito anterior (Diari Menorca.18-09-2016: 17), reduce el riesgo de cáncer de mama y de colon entre otros. 
 Lo que planteamos con este comentario es si el ejercicio físico sería capaz de compensar el exceso de riesgo debido al consumo de alcohol, algo, que a priori, no parece factible. 

jueves, 29 de diciembre de 2016

¿Aumenta el consumo de alcohol el riesgo de padecer cáncer de próstata?

¿Aumenta el consumo de alcohol el riesgo de padecer cáncer de próstata?

La ingesta de alcohol en las enfermedades cardiovasculares sigue  una gráfica en “J”, o sea beneficiosa con  ingestas moderadas pero dañina en ingestas elevadas. Sin embargo, consumos de alcohol aún en cantidades modestas (una consumición en mujeres o 3 en varones  por día) han sido asociados con  diferentes tipos de  cáncer, como del colon, de mama en mujeres, de la cavidad oral, de la laringe, del hígado, y del esófago. Y también aumenta el riesgo de presentar cáncer de estómago, de páncreas, pulmón y de vejiga urinaria (Cao Y et al).
Por esto el World Cancer Report de la  World Health Organization's International Agency for Research on Cancer (IARC) que ya había declarado al alcohol como carcinógeno (sustancia que puede producir cáncer) en el 1988, señaló en el 2014 que ninguna cantidad de alcohol es segura para la salud. Un riesgo, el del cáncer,  que es dosis dependiente, cuanto más consumo mayor riesgo. Sin embargo, el consumo episódico de alcohol (beber en algún momento) no se ha demostrado que genere mayor riesgo de cáncer tras ajustarlo por la ingesta total de alcohol.
En cuanto al cáncer de mama en mujeres un seguimiento de 105 986 mujeres en el  Nurses' Health Study durante 28 años, entre 1980 hasta el 2008 (Chen Wy et al) mostró como niveles considerados bajos de ingesta de alcohol ya están asociado, aunque de manera modesta (15% de incremento del riesgo relativo), con el riesgo de cáncer de mama, y que este riesgo está asociado a su vez con el consumo acumulado a lo largo de la vida de la mujer.
Sin embargo, en cuanto al riesgo de cáncer de próstata debido al consumo de alcohol no habían demasiadas evidencias. Por ello se hizo una revisión sistemática que se ha publicado este mes en BMC Cancer  (Zhao J et al), a partir de estudios de cohortes (grandes poblaciones) publicados sobre consumo de alcohol y su relación con el cáncer.
Según éste, y analizando 27 estudios al respecto, se demostró como la ingesta de alcohol incrementa el riesgo de cáncer de próstata aún en los poco bebedores, riesgo relativo (RR) 1,08,  en bebedores medios (RR = 1,07), grandes bebedores (RR = 1,14) o muy grandes bebedores (RR  1,18), en comparación con las personas abstemias.
Un riesgo que se pensará que es pequeño pero es un riesgo a tener en cuenta con una relación dosis –respuesta estadísticamente significativa, o sea que cuanto más se bebe más riesgo.
Concluyen, que existe una relación significativa entre la dosis de alcohol consumido y el riesgo de cáncer de próstata empezando con dosis bajas (1,3 consumiciones al día). Que la relación es fuerte aunque el riesgo es pequeño. Todo ello refuerza la recomendación de evitar ingerir alcohol diariamente. De hacerlo, hacerlo de forma ocasional, en fiestas, celebraciones…

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. ¿Aumenta el consumo de alcohol el riesgo de padecer cáncer de próstata?
Diari Menorca.03-12--2016: 17  http://menorca.info/

Zhao J, Stockwell T, Roemer A, Chikritzhs T. Is alcohol consumption a risk factor for prostate cancer?  A systematic review and meta-analysis. BMC Cancer. 2016 Nov 15;16(1):845. 

Nick Mulcahy. Meta-analysis: Alcohol Intake Linked to Prostate Cancer Risk. Medscape November 18, 2016

Cao Y, Willett WC, Rimm EB, Stampfer MJ, Giovannucci EL. Light to moderate intake of alcohol, drinking patterns, and risk of cancer: results from two prospective US cohort studies.
BMJ. 2015 Aug 18;351:h4238. doi: 10.1136/bmj.h4238.

Chen WY, Rosner B, Hankinson SE, Colditz GA, Willett WC .Moderate alcohol consumption during adult life, drinking patterns, and breast cancer risk. JAMA. 2011 Nov 2;306(17):1884-90.

martes, 10 de noviembre de 2015

Sobre la magnitud del riesgo de la carne procesada para producir cáncer

Sobre la magnitud del riesgo de la carne procesada para producir cáncer

En diversas ocasiones hemos hablado de las conclusiones de la cohorte de la European Prospective Investigation In to Cancer and Nutrition (EPIC). Estudio que evalúa la asociación del consumo alimentos con la mortalidad por cualquier causa o especifícamente cardiovascular o por cáncer.
Según datos del  EPIC referentes a 10 países y a medio millón de individuos, valorando si pudiera existir asociación  entre el consumo de carne roja, carne procesada, y/o carne de aves de corral con la mortalidad, ya vimos que  un gran consumo de carne procesada se asoció con un 18% de  incremento del riesgo de cualquier causa de mortalidad. Y que  un período medio de consumo de carne procesada de  12 años se asocia con casi el doble de riesgo de cualquier causa de mortalidad en adultos si se compara con aquellos que o no consumen o tienen poco consumo. El riesgo de muerte por cáncer se elevaba de un 43%, y hasta 70% por causa cardiovascular, si se consume más de 160 gr de carne procesada al día, si lo comparamos con aquellos individuos que la consumen entre 10-19,9 gr/día. 
Por otro lado,  según este, y como vimos en otro análisis, consumir una dieta  con alto contenido en vegetales tiene entre un 10-25% menos riesgo de cualquier causa mortalidad frente a aquellos, o que no las consumen, o lo hacen en cantidad escasa.  Se ha cuantificado, en este aspecto, en algún trabajo, que si se consume más de 400 gr de vegetales al día se gana en un año la esperanza de vida en relación al cáncer.
Hace escasos días la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo una declaración (el mal llamado "Bacon-gate,") sobre el consumo de carnes procesadas y el riesgo de cáncer. Este anuncio ha sido cabecera en muchos rotativos y se ha generado un clima de alarma entre la población. Según leemos en medscape,  este organismo ha posicionado a la carne procesada como un carcinógeno, en la misma categoría que el tabaco o los asbestos (IACR Grupo 1). Manifestaciones posteriores de la International Agency of Cancer Research (IACR) señalan que las recomendaciones van en el sentido de la reducción de su consumo con el fin de reducir el riesgo de presentar cáncer colo-rectal (CCR), más que de evitar o prohibir estos productos alimenticios. A su vez la OMS publicó un documento on line para clarificar la cuestión, señalando que aunque el tabaco y los asbestos están en el misma categoría como carcinógenos (IACR Grupo 1), no tiene el mismo nivel de toxicidad.  De tal modo que los perritos calientes y los cigarrillos tiene riesgos de generar cáncer  distintos.
Según el  Global Burden of Disease Project a la carne procesada se le pueden atribuir 34.000 muertes por cáncer a nivel mundial anualmente y 50.000 por el consumo de carne roja. Del mismo modo,  el tabaco sería responsable de un millón de muertes por cáncer al año a nivel mundial, el consumo de alcohol sería responsable de  600.000 (ya hablamos de su efecto carcinógeno) y 200.000 por la contaminación atmosférica.
Remitiéndonos a los datos del EPIC y otros estudios  que recoge el  IACR en su documento, el consumo diario de 50 gr de carne procesada incrementa el riesgo de CCR alrededor de un 18%, y un consumo de 100 gr de carne roja un riesgo de CCR también del 18%. En números absolutos según la Cancer Research UK (CRUK) refiriéndose a Reino Unido (UK) y teniendo en cuenta que el CCR afecta a  61 de cada 1000 personas, aquellos que consumen carne procesada tendrán un incremento del riesgo que se traduciría en alrededor de  66 casos por 1000 personas.

Leenders M1, Sluijs I, Ros MM, Boshuizen HC, Siersema PD, Ferrari P, Weikert C, Tjønneland A, et al. Fruit and vegetable consumption and mortality: European prospective investigation into cancer and nutrition. Am J Epidemiol. 2013 Aug 15;178(4):590-602. doi: 10.1093/aje/kwt006. Epub 2013 Apr 18.

Rohrmann S, Overvad K, Bueno-de-Mesquita HB, Jakobsen MU, Egeberg R, Tjønneland A, et al.
Meat consumption and mortality - results from the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition. BMC Med. 2013 Mar 7;11:63. doi: 10.1186/1741-7015-11-63.

http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2015/processed-meat-cancer/en/

http://www.who.int/features/qa/cancer-red-meat/en/

-Zosia Chustecka. WHO Clarifies Processed Meat/Cancer Link After 'Bacon-gate'. November 02, 2015


viernes, 23 de octubre de 2015

Cualquier ingesta de alcohol aumenta el riesgo de cáncer

Cualquier ingesta de alcohol aumenta el riesgo de cáncer

Sobre la ingesta de alcohol y su influencia sobre la salud hemos hablado muchas veces. Sobre el mito de las supuestas bondades de la ingesta moderada de alcohol también. El consumo de alcohol tiene una gráfica en “J” en ciertas enfermedades como enfermedades cardiovasculares (insuficiencia cardíaca, y accidente cerebrovascular), en la diabetes mellitus y en la mortalidad por cualquier causa y coronaria. Sin embargo, el consumo importante de alcohol se le ha relacionado con diferentes cánceres, del tipo colo-rectal, de mama en mujeres, cavidad oral, laringe, hígado, esófago. Y también aumenta el riesgo de presentar cáncer de estómago, de páncreas, pulmón y de vejiga urinaria. 

martes, 24 de marzo de 2015

El 90% de los eventos coronarios entre mujeres pueden prevenirse con la modificación de los estilos de vida

El 90% de los eventos coronarios entre mujeres pueden prevenirse con la modificación de los estilos de vida

Las tasas de mortalidad por enfermedad coronaria (EC, MEC) en EEUU ha ído disminuyendo en las últimas décadas, pero este descenso se ha estabilizado en las mujeres más jóvenes. El estudio que comentamos trata sobre que los cambios sobre los estilos de vida de las mujeres podrían generar reducciones en la EC y de la  MEC.
 Un estudio de este enero pasado publicado en el Journal of the American College of Cardiology, Chomistek AK et al utilizando los datos proporcionados por el  Nurses' Health Study II  ha estimado la proporción de casos de EC  y de factores de riesgo cardiovascular (FRCV) entre las mujeres jóvenes relacionados con la pobre adherencia a estilos de vida saludables.
El  Nurses' Health Study II es un estudio prospectivo realizado en 88.940 mujeres de entre 27-44 años al inicio que fueron seguidas entre 1991 y 2011. Los factores relacionados con los estilos de vida fueron determinados mediante un cuestionario. Para ello se definió como estilo de vida saludable de la mujer, a no fumar, presentar un índice de masa corporal normal, una actividad física de  ≥ 2,5 horas/semana, ver la televisión ≤ 7 horas/semana, una dieta de más del 40% del  Alternative Healthy Eating Index (2010) y con una ingesta de alcohol entre 0,1-14,9 gr/ día. Se estimó la EC y los FRCV (diabetes, hipertensión, e hipercolesteronemia) que podían estar relacionados con la pobre adherencia a los estilos de vida saludables, calculando el porcentaje de riesgo atribuíble poblacional.
Durante los 20 años de seguimiento se registraron 456 casos incidentes de EC (infarto de miocardio), 2749 mujeres fueron diagnosticadas de diabetes, 16.978 de hipertensión arterial y 23.971 de hipercolesteronemia.
Según modelos multivariantes ajustados, la ausencia del hábito tabáquico, un IMC normal, ejercicio físico y una dieta sana fueron factores independientes y significativos asociados al menor riesgo de EC.
Si se comparaban las mujeres sin estilos de vida saludables frente a aquellas con estilos saludables el riesgo aleatorio (hazard ratio, HR) de EC de las mujeres con 6 factores de estilo de vida fue del 0,08 (IC 95% 0,03 -0,22). En este sentido aproximadamente el 73% (IC 95%  39- 89%) de los casos de EC fueron atribuidos a la pobre adherencia a los estilos de vida saludables, y  el 46% (IC 95% 43-49%) de los FRCV (hipertensión, colesterol y diabetes) fueron atribuidos a estilos de vida deficientes.
Podemos concluir que siguen vigentes las recomendaciones sobre los estilos de vida saludables en las mujeres pues disminuyen el riesgo de EC.
Entre los comportamientos saludables a destacar se encontrarían no fumar, mantener un IMC correcto (un peso correcto), realizar al menos 2,5 horas semanales de actividad física, ver la televisión menos de 7 horas semanales e ingerir una dieta saludable con una sola consumición alcohólica al día.. 

Chomistek AK, Chiuve SE, Eliassen AH, et al. Healthy lifestyle in the primordial prevention of cardiovascular disease among young women. J Am Coll Cardiol 2015; 65:43–51. 

Arnett D. Healthy habits, healthy women. Editorial Comment. J Am Coll Cardiol 2015; 65:52–54.  

lunes, 10 de noviembre de 2014

El consumo de alcohol afecta a la calidad de semen y a las hormonas sexuales

El consumo de alcohol afecta a la calidad de semen y a las hormonas sexuales

Dos temas que hemos tratado en otras ocasiones son la de los efectos adversos del consumo de alcohol y la cada peor calidad del semen de los varones en los países occidentales.
El motivo de este estudio es buscar la asociación entre la cantidad de alcohol consumido (sea reciente, habitual o esporádico, de fin de semana) y la calidad del semen y las hormonas sexuales.
Se trata de un estudio realizado en 1221 varones jóvenes (18-28 años) de Dinamarca que fueron captados en un chequeo físico obligatorio a la hora de entrar para realizar el servicio militar entre los años 2008-12. Se les instó a realizar un cuestionario en el momento del examen y se les propuso dar una muestra de semen. Apuntan que la participación fue del 30% de los propuestos.
Se trató, por tanto de un estudio transversal de base poblacional que determinó la ingesta de alcohol en la semana anterior al examen, como bebedor habitual, o esporádico de fin de semana (más de 5 unidades/día) en los últimos 30 días.  Una unidad de alcohol se definió como 25 gr de etanol (una cerveza, un vaso de vino…). A estos se le midió la calidad del semen (volumen, concentración de espermatozoides, número de espermatozoides y porcentaje de movilidad y de formas anormales) y concentraciones plasmáticas de hormonas sexuales o reproductivas (hormona folículo estimulante (FSH), lúteo estimulante (LH), globulina vinculada a la hormona sexual, testosterona, estradiol, testoterona libre y la inhibina B.
El consumo medio de alcohol la semana previa al estudio fue de 11 unidades entre los encuestados. El 64% declararon ser consumidores esporádicos excesivos (fin de semana) dos o más veces en los últimos 30 días, y el 45% su consumo fue habitual.  
Los resultados mostraron como la concentración de espermatozoides, número y porcentaje de formas anormales estuvieron negativamente asociados con el incremento de la ingesta de alcohol diario. De tal modo que se observo asociación en varones con al menos 5 unidades de ingesta alcohólica por semana pero más pronunciado en aquellos con ingesta habitual de más de 25 unidades por semana. Ingestas por encima de 40 unidades tuvieron un 33% (IC 95% 11-59%) de reducción en las concentraciones de espermatozoides comparados con aquellos con ingesta entre 1-5 unidades semana, o sea  33 millones/ml frente a 50 millones/ml de espermatozoides de estos últimos.  Si bien es cierto que el consumo excesivo ocasional (consumo de fin de semana) no estuvo asociado con la calidad del semen
Por otro lado hubo un incremento plasmático de tetosterona libre con el incremento del consumo de alcohol la semana anterior a la visita. 
El problema que se plantea es que aquellos individuos que consumían más de 30 unidades a la semana eran más fumadores, ingerían más cafeína y probablemente tenían más antecedentes de enfermedades de trasmisión sexual. El consumo excesivo esporádico no se asoció a cambios en el esperma pero si en el incremento de las hormonas sexuales.
Sugieren con este estudio, que el consumo aún modesto de alcohol (más de 5 unidades por semana) ya afecta a la calidad del semen, aunque realmente su influencia es determinante a partir de 25 unidades por semana (más de tres consumiciones diarias). Existe a su vez una relación entre su consumo y los cambios en las hormonas sexuales.
Aviso para navegantes en personas jóvenes con problemas para concebir


Jensen TK1, Gottschau M2, Madsen JO2, Andersson AM3, Lassen TH3, Skakkebæk NE3, Swan SH4, Priskorn L2, Juul A3, Jørgensen N3. Habitual alcohol consumption associated with reduced semen quality and changes in reproductive hormones; a cross-sectional study among 1221 young Danish men. BMJ Open. 2014 Oct 2;4(9):e005462. doi: 10.1136/bmjopen-2014-005462.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

El consumo de alcohol y el riesgo de fibrilación auricular

El consumo de alcohol y el riesgo de fibrilación auricular
Sobre los riesgos del consumo de alcohol hemos hablado muchas veces. Ahora lo hacemos, sobre un tema conocido en grandes bebedores, pero no del todo fundamentado en consumos moderados y la presencia de arritmias. En este caso la más común de ellas, de la fibrilación auricular (FA). La FA siendo la más frecuente no por ello es menos grave, pues multiplica por 5 el riesgo de accidente cerebro vascular (AVC), por 3 el riesgo de insuficiencia cardíaca (IC), duplica el riesgo de demencia...
En este estudio se evalua prospectivamente la relación entre el consumo de alcohol total y específico según el tipo de bebida y la incidencia de FA en Suecia. Se determina la asociación del consumo excesivo ocasional (binge drinking) y el riesgo de FA. A su vez se realiza un metaanálisis de estudios prospectivos con los que determinar la dosis-respuesta en la asociación entre el consumo de alcohol y el riesgo de FA  y evaluar si un consumo moderado se asociaría con un mayor riesgo de FA.
Los participantes incluídos (79.019) fueron 43.841 varones del COSM (Cohort of Swedish Men) y 35.178 mujeres del SMC (Swedish Mammography Cohort) sin FA previo y que vivían en los condados de Västmanland y de Uppsala (Suecia). Todos ellos completaron cuestionarios con 350 preguntas sobre diversos factores de riesgo de enfermedades crónicas. Los casos de FA se extrajeron del registro del Swedish Inpatient Register y fueron validados según examen de los ECG. El consumo de alcohol se evaluó a partir del 1997 con un cuestionario alimentario que valoró el consumo de bebidas  (96 comidas y bebidas incluido 6 alcohólicas) durante el año anterior, calculando la cantidad de alcohol consumido semanalmente, asumiendo que una consumición estandard contiene 12 gr de alcohol (cerveza 330 ml, vino 150 ml, licor 40 ml). Se clasificaron en 7 categorias de consumo alcohólico total y 4 según el tipo de alcohol: licor, vino, cerveza), y consumo importante ocasional (más de 5 bebidas de alcohol en una sola ocasión o día)
Para el metaanálisis los estudios se identificaron por PubMed  en enero del 2014.
Durante los 12 años de seguimiento (1998-2009), con un total de 859.420 personas/año, se detectaron  4.488 en varones y  2.757 en mujeres  incidentes de FA . La asociación entre el consumo de alcohol y la FA no difirió por sexos (p interacción 0,74). Si se comparaba con bebedores recientes de menos de una consumición semana (12 gr por consumición), el riesgo relativo (RR) de presentar una FA fue de 1,01 (IC 95% 0,94-1,09)  entre 1-6 consumiciones por semana; de 1,07 (IC 95% 0,98 -1,17) entre 7 y 14 consumiciones por semana; de 1,14 (IC 95% CI: 1,01 - 1,28) entre 15-21 consumiciones/semana; y de 1,39 (IC 95% 1,22 -1,58) en más de 21 consumiciones por semana. Los resultados fueron los mismos excluyendo a los bebedores ocasionales excesivos (binge drinkers).
El metaanálisis de 7 estudios prospectivos incluyendo a 12.554 casos de FA, mostró un RR  de  1,08 (IC 95% 1,06 -1,10)  en una consumición diaria; de  1,17 (IC 95% 1,13 – 1,21) para dos consumiciones día, de 1,26 (IC 95% 1,19 -1,33) en tres consumiciones por día, de 1,36 (IC 95% 1,27 -1,46) en 4 consumiciones por día, y de 1,47 (IC 95% 1,34 -1,61) en 5 consumiciones diarias, en comparación con aquellos abstemios. 
Ambos estudios concluyen que el riesgo de FA existen en consumos moderados pero que va aumentando en la medida que aumenta el consumo de alcohol.

Larsson SC1, Drca N2, Wolk A3. Alcohol consumption and risk of atrial fibrillation: a prospective study and dose-response meta-analysis. J Am Coll Cardiol. 2014 Jul 22;64(3):281-9. doi: 10.1016/j.jacc.2014.03.048.



lunes, 14 de julio de 2014

Una de cada diez muerte en EEUU relacionadas con la ingesta alcohólica

Una de cada diez muerte en EEUU relacionadas con la ingesta alcohólica

El consumo de alcohol es un asunto controvertido. Sabemos que pequeños consumos podrían ser favorables a nivel cardiovascular, no en el cáncer, pero que consumos medios o altos producen todo tipo de complicaciones. Cuentan que el consumo excesivo de alcohol es la cuarta causa prevenible de muerte en EEUU, no que no es un asunto baladí.

En un estudio realizado en Cataluña en 2001 (en base a datos del 1997) que estudió la muerte prematura por esta causa, mostró como el 4,8% de la mortalidad en Cataluña en dicho año se debió al consumo excesivo de alcohol, mayor en varones (6%) y menor en mujeres (3,5). Según este estudio el 29,9% de las causas fueron neoplasias relacionadas con el consumo de alcohol siendo los accidentes no intencionados (50,9%) la causa más prevalente relacionada con este hábito tóxico.(*)

La intoxicación aguda, o borrachera (binge drinking) o beber más de 5 consumiciones en los varones o 4 en las mujeres de una tacada es la forma más común de consumo y es la responsable de más de la mitad de las muertes debidos a esta causa y ¾  de coste debido al consumo de alcohol en EEUU. El consumo excesivo crónico (más de 15 consumiciones semana por varón o 8 en mujer, o cualquier consumo en mujer embarazada o adolescente menor de 21 años) es causa de diversos problemas sociales y relacionados con la salud.
Utilizando el programa Alcohol-Related Disease Impact (ARDI) del Centers for Disease Control and Prevention (CDC) se ha cuantificado los años potenciales de vida perdidos  (APVP) debidos al consumo de alcohol y se ha constatado que hubieron 75.000 muertes y 2,3 millones de años de vida perdidos por esta causa  en el 2001.
Utilizando el ARDI en los años 2006-10 se estimó las muertes atribuidas al alcohol (MAA) y  el APVP en todos los estados de EEUU en la población laboral entre 20-64 años de edad. Según esto, entre el 2006-10 hubo una media anual de 87.798 MAA (27,9/100.000 personas) y 2,5 millones de APVP, variando según los estados; más en Nuevo Méjico  (51,2/100.000) y menos en Nueva Jersey
(19,1/100.000). O sea que el 9,8% de todas las muertes en dicho país durante ese período fueron atribuidas al exceso de bebida alcohólica y el 69% de todas las muertes atribuidas al alcohol en dichos estratos de edad.
Concluyen que 1 de cada 10 muertes acaecidas en edad laboral en EEUU son debidas al exceso de ingesta alcohólica. Según estos números la ingesta excesiva de alcohol acorta la vida de los que fallecidos por esta causa en alrededor de 30 años.
Está claro que las causas de muerte puede ir desde la ingesta crónica por el cáncer de mama, las enfermedades hepáticas, los problemas cardíacos...al bebedor compulsivo o la intoxicación aguda, por muertes por violencia, accidentes de tráfico...Por ello, el consumo de alcohol sería una de las causas principales prevenibles de muerte en países occidentales.

Stahre M1, Roeber J2, Kanny D3, Brewer RD3, Zhang X3. Contribution of excessive alcohol consumption to deaths and years of potential life lost in the United States. Prev Chronic Dis. 2014 Jun 26;11:E109. doi: 10.5888/pcd11.130293

*Farreny Blasi M1, Godoy García P, Revuelta Muñoz E.  [Mortality attributable to alcohol in Catalonia and its provinces].[Article in Spanish]. Aten Primaria. 2001 Mar 31;27(5):318-23.




sábado, 14 de junio de 2014

El consumo moderado de alcohol mejora las complicaciones micro y macro-vasculares

El consumo moderado de alcohol mejora las complicaciones micro y macro-vasculares

El tema del consumo de alcohol es algo controvertido. Queda claro que grandes ingestas crónicas son nocivas para la salud e influyen en cantidad de procesos e incluso en la mortalidad. El tema sin embargo, se encuentra en lo que se ha dado en denominar cantidades moderadas, en las que, se ha señalado, en ciertos estudios sobre su posible efecto beneficioso cardiovascular, aunque en otros que cualquier cantidad ingerida crónicamente aumentaría el riesgo de cáncer. 
La asociación entre el consumo de alcohol y mortalidad coronaria ha sido descrito como una curva en U, en donde el consumo moderado sería beneficioso. 
A nivel mundial existen disparidades en su consumo, pues en las sociedades occidentales, como EEUU, el 51% de la población mayor de 18 años serían consumidores habituales, mientras en el sur- oeste de Asia el 90% de los habitantes serían abstemios.
El tema que tratamos en este post  tiene que ver con el consumo de alcohol y el paciente con diabetes tipo 2 (DM2), un tema poco conocido hasta el momento. La relación del alcohol con la ateromatosis, la inflamación general, la dislipemia y la insulinorresistencia, lo harían de alguna manera particular en este tipo de enfermos.
Sin embargo, el hábito alcohólico suele asociarse, o ir acompañado, de otras variables confusoras no saludables como son el  hábito tabáquico, el sedentarismo, la mayor ingesta,... lo que complica extraer conclusiones en estos pacientes.
Aunque son pocos los estudios al respecto que relacionan este hábito con la enfermedad macrovascular, prácticamente ninguno que lo relaciona con la complicación microvascular.
De ahí que traigamos a colación este estudio posthoc realizado a partir de un ensayo clínico amplio y conocido, lo que le da más valor. En éste se examina la asociación del consumo de alcohol y el riesgo de eventos cardiovasculares (ECV) y muerte en pacientes con DM2, al tiempo que se relaciona el consumo con los objetivos microvasculares y el tipo de alcohol consumido.
El estudio Action in Diabetes and Vascular Disease: Preterax and Diamicron Modified-Release Controlled Evaluation (ADVANCE), es uno de los estudios clásicos en el paciente con DM2 evolucionado. Un estudio aleatorizado  y multicéntrico (20 países) sobre 11.140 pacientes con DM2 y mayores de 55 años, con historia de enfermedad macrovascular o microvascular o algún factor de riesgo cardiovascular (FRCV), que se diseñó en dos brazos. Uno, metabólico, control intensivo frente a convencional, y otro, sobre el control antihipertensivo. Los objetivos fueron los eventos cardiovasculares (muerte cardiovascular, accidente vásculo-cerebral, e infarto de miocardio no fatal) y las complicaciones microvasculares.
El consumo de alcohol se registró directamente por el paciente, según el tipo de alcohol y cantidad consumida, Se definió el consumo de alcohol siguiendo los criterios del Royal College of Physicians,  en nulo, consumo importante (más de 21 consumiciones por semana en varones y 14 en mujeres), y consumo moderado (por debajo de dicha cantidad). Para ello se aplicó un modelo de regresión múltiple Cox ajustado por diferentes factores confusores y relacionando el consumo con los diferentes objetivos.
La duración del estudio fue de 5 años de seguimiento, en el que 1031(9%) de los pacientes murieron, y 1147 (10%) tuvieron algún evento cardiovascular, y 1136 (10%) alguna complicación microvascular.
De los pacientes seguidos, 3.389 (30%) eran bebedores de alcohol, y 413 (4%) grandes bebedores.
Dentro del consumo de alcohol 1.335 consumían vino habitualmente (media de 5 consumiciones por semana), y  2.054 cerveza o licores (media de consumo de 7 consumiciones por semana)
Comparando los pacientes con consumo de alcohol moderado con aquellos con consumo nulo, se constató que aquellos tuvieron menos eventos cardiovasculares, hazard ratio ajustado (HR) 0,83 (IC 95% 0,72–0,95; p = 0,008), y menos complicaciones microvasculares  HR 0,85 (IC 95% 0,73–0,99; p = 0,03) y menor mortalidad por cualquier causa HR 0,87 (IC 96% 0,75–1,00; p = 0,05). Según esto, los beneficios fueron evidentes en los individuos con DM2 que bebieron vino, así el HR de eventos cardiovasculares fue de  0,78 (IC 95% 0,63–0,95, p= 0,01 y de mortalidad por cualquier causa de HR 0,77 (IC 95% 0,62–0,95, p = 0,02).
Por el contrario, el consumo importante frente al abstemio tuvo un mayor riesgo de eventos cardiovasculares y de cualquier causa de mortalidad, y además dosis dependiente.
Se concluye que en pacientes con DM2 el consumo moderado y sobre todo si es a base de vino se asociaría a un menor riesgo de eventos cardiovasculares y de mortalidad por cualquier causa. Existiría un 17% menor riesgo de eventos cardiovasculares, un 15% menos de complicaciones microvasculares y un 13% de menor mortalidad por cualquier causa.

Blomster JI1, Zoungas S, Chalmers J, Li Q, Chow CK, Woodward M, Mancia G, Poulter N, Williams B, Harrap S, Neal B, Patel A, Hillis GS. The relationship between alcohol consumption and vascular complications and mortality in individuals with type 2 diabetes. Diabetes Care. 2014 May;37(5):1353-9. doi: 10.2337/dc13-2727. Epub 2014 Feb 27.

sábado, 12 de noviembre de 2011

El alcohol y el cáncer de mama en la mujer: un comportamiento parecido al tratamiento hormonal sustitutivo

El alcohol y el cáncer de mama en la mujer: un comportamiento parecido al tratamiento hormonal sustitutivo

El cáncer de mama (CM) es uno de nuestros temas más tratados, bien sea por su importancia en términos de prevalencia o por su cada vez mayor sobreintervención. Es un tema de los preferidos en prevención cuaternaria (aquella que se hace cuando al paciente se le protege del sistema sanitario). Sin embargo, si bien su prevención efectiva –evitar su aparición- es escasa, su prevención secundaria se convierte en la diana de todas las campañas de prevención. Sin embargo, las mamografías no protegen del CM solo detectan bultos en el pecho, lesiones susceptibles de llegar a ser cánceres infiltrantes, generando una intervención precoz, como hemos visto en otros post. De la prevención primaria no se habla o se hace poco porque no es por el momento factible, si bien es cierto que existen comportamientos, que como hemos comentado, pueden generar riesgo o beneficios a largo plazo en su prevención.
En este aspecto, hemos hablado en otros post, del tabaco, y del alcohol, y en este de su influencia en el CM, encontrando en algún estudio que el consumo de este en las mujeres está asociado al cáncer de mama en alrededor de un 5% (2- 8%).
El trabajo que traemos a colación relaciona el consumo de alcohol con el riesgo de cáncer de mama durante la vida adulta de la mujer. La cantidad, la frecuencia y la edad de consumo. Se trata de un trabajo observacional, pero prospectivo (lo que le da un gran valor) sobre 105 986 mujeres del ya conocido Nurses' Health Study seguidas durante 28 años, entre 1980 hasta el 2008. Mujeres a las que se evaluó este hábito hasta en 8 ocasiones mediante cuestionarios, calculándose la cantidad media acumulada de alcohol durante este tiempo y el riesgo relativo (RR) de desarrollar cáncer de mama invasivo (CMI). Se diagnosticaron 7.690 casos de CMI demostrándose que el consumo de alcohol estuvo implicado con el aumento de riesgo de CMI con significación estadística, en niveles tan bajos de consumo como 5.0 a 9.9 gramos diarios, o lo que es lo mismo de 3 a 6 consumiciones de alcohol semanales (RR, 1.15; IC 95% 1.06-1.24). De manera que el consumo excesivo estuvo más relacionado con el CMI que la frecuencia de consumo tras controlar la ingesta de alcohol acumulada. Sin embargo consumos importantes, superiores a 30 gr diarios generaron un riesgo aún mayor de un 51% (RR, 1.51; IC 95% , 1.35 a 1.70), comparado con las mujeres que eran abstemias.
Concluyen que niveles considerados bajos de ingesta de alcohol ya están asociado, aunque de manera modesta (15% de incremento del riesgo) , con el riesgo de CMI, y que este esta asociado a su vez con el consumo acumulado a lo largo de la vida de la mujer. Siendo, señalan como el mejor predictor de CMI la cantidad de alcohol acumulada en la etapa adulta –comportándose, en este aspecto, de alguna manera como la denostada terapia hormonal sustitutiva-, de manera que este riesgo es independiente del alcohol ingerido en las edades tempranas y finales de la vida.


Chen WY, Rosner B, Hankinson SE, Colditz GA, Willett WC .Moderate alcohol consumption during adult life, drinking patterns, and breast cancer risk. JAMA. 2011 Nov 2;306(17):1884-90.

sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Existe alguna relación entre el consumo de alcohol moderado y el cáncer colorectal?

¿Existe alguna relación entre el consumo de alcohol moderado y el cáncer colorectal?
Según la OMS (2002) el 5.1% y el 1.3% de los cánceres en varones y mujeres son atribuidos al consumo de alcohol. En este aspecto hace algún tiempo nos hicimos eco de un estudio epidemiológico que asociaba el consumo de alcohol en niveles medios o bajos con la incidencia de cáncer. Según este estudio las fracciones atribuibles al alcohol eran más altas en los cánceres del tracto digestivo alto, correspondiendo a un 44% (31-56%) en hombres y 25% (5- 46%) en mujeres, presentando el cáncer de hígado, 33% (11-54%) en varones y 18% (−3% -38%) en mujeres, el cáncer colorectal (CCR), a un 17% (10- 25%) en varones y un 4% (−1-10%) en mujeres. El cáncer de mama, en la mujer estuvo en un 5% (2- 8%) asociado al consumo de alcohol. De tal modo que las fracciones atribuibles de alcohol por patología oncológica se incrementaban partir de dos consumiciones diarias, en varones en un 10% de cáncer colorectal, en 27% de cáncer de hígado, y en un 38% en el cáncer del trato aerodigestivo alto; es decir que el riesgo de cáncer asociado al alcohol se manifiestaría en proporciones de alcohol diario que hasta ahora se han considerado recomendables.

miércoles, 27 de abril de 2011

¿Qué influencia tiene el alcohol consumido en la incidencia del cáncer en Europa?

¿Qué influencia tiene el alcohol consumido en la incidencia del cáncer en Europa?

Es conocido que el alcohol es causa de múltiples patologías (hepáticas, cardiovasculares, oncológicas...) y que afecta a la mortalidad a nivel poblacional, cifrándose que en un 6,5% de las muertes en Europa y en un 5,6% en EEUU estarían relacionadas con este hábito tóxico.
El alcohol está relacionado con el cáncer de mama, el de colon, como más comunes, pero también se le ha relacionado con la cavidad oral, faringe, laringe, esófago, y cáncer hepático. Sin embargo, no se conoce que proporción de la incidencia del cáncer es debida al alcohol según el grado de consumo. De modo que en este estudio se investiga la implicación del grado de consumo de alcohol – en hazard ratio- con la incidencia de cánceres específicos en 8 países europeos bajo el European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (EPIC) study. Un estudio multicéntrico con cohorte prospectiva entre 1992-2000 sobre 520,000 individuos aleatorizados de entre 35-70 años. La elección se hizo de distintos registros según los países y los participantes sin neoplasias previas, rellenaron un cuestionario sobre dieta y estilos de vida. Se excluyeron a 114 481 por falta de información sobre el alcohol y dieta, quedando al final 363 988 individuos de Francia (solo mujeres), Italia, España, Holanda, UK, Grecia, Alemania y Dinamarca, a los que se les monitorizó los casos incidentes de cáncer asociados a consumo de alcohol.
Se distinguieron a aquellos individuos que nunca habían ingerido alcohol, de los que lo habían hecho y actualmente era abstemios, de los consumidores de alcohol actuales. Se calculó el consumo en relación a12 gr/d (equivalente a una bebida alcohólica), y se tuvieron en cuenta las posibles variables confusionales (tabaquismo, educación, actividad física, IMC, consumo de carne o vegetales, fibra, y en el caso de las mujeres la menopausia, edad de la menarquia, lactación tratamiento hormonal sustitutorio), aplicando un modelo de regresión múltiple expresando el riesgo de cáncer por 1 gr de consumo al día de alcohol durante el tiempo de consumo. Se estudió la heterogeneidad y los hazard ratios según los centros , encontrándose heterogenidad en cánceres como el del hígado en varones y del colorectal en mujeres. De todo ellos se observa que los países con mayor proporción de abstemios y de exconsumidores de alcohol son España y Grecia y que Dinamarca y Alemania serían los que mayores consumidores de alcohol tienen; existiendo por tanto un gradiente norte/sur en el consumo de alcohol. El riesgo aumenta por cada consumición añadida diariamente, por esto mismo existe riesgo de cáncer en el exconsumidor mayor que en el abstemio, pero menor que el consumidor actual. En este aspecto encuentra una causalidad de un 10% (IC 95%, 7-13%) en varones y un 3.0% (1-5%) en mujeres en relación al cáncer en general en la población de los países europeos. En ambos sexos, las fracciones atribuibles al alcohol eran más altas en los cánceres del tracto digestivo alto 44% (31-56%) en hombres y 25% (5- 46%) en mujeres, seguidas por el cáncer de hígado 33% (11-54%) en varones y 18% (−3% -38%) en mujeres. Un 17% (10- 25%) en cáncer colorectal en varones y un 4% (−1-10%) en mujeres. Como en el cáncer de mama un 5% (2- 8%) en mujeres estuvo asociado al consumo de alcohol. Hacen notar que las fracciones atribuibles de alcohol por patología oncológica varían según los países y que se incrementan a partir de dos consumiciones diarias en varones en un 10% de cáncer colorectal, 27% de cáncer de hígado, y un 38% en el cáncer del trato aerodigestivo alto; de tal modo que el riesgo de cáncer asociado al alcohol se manifiesta en proporciones de alcohol diario que hasta ahora se han considerado recomendables. O sea que una razón más para ser moderados con el consumo del alcohol en las comidas.

Schütze M, Boeing H,Pischon T, Rehm J, Kehoe T, Gmel G, Olsen A,et al . Alcohol attributable burden of incidence of cancer in eight European countries based on results from prospective cohort study. BMJ 2011; 342:d1584 doi: 10.1136/bmj.d1584 (Published 7 April 2011).