sábado, 30 de marzo de 2013

Como mentir con estadísticas de Darrell Huff


Como mentir con estadísticas de Darrell Huff

Libro antiguo, pero necesario para comprender como se han de leer las estadísticas, como aprender a leer entrelineas, que lo que interesadamente nos presentan como verdades inmutables al final no son más que maneras de representar la realidad. Un libro del 1954, con versión traducida al español del año pasado, que puede descargarse de la red, y que con un estilo fácil y comprensible nos acerca a todos, este, a veces, incómodo tema.

Trata básicamente de cómo se exponen los resultados a partir de los datos, según lo que el investigador quiere trasmitirnos. Como dice algún libro de estadística, existen las “verdades, las mentiras y las estadísticas”, que no dejan de ser medias verdades o medias mentiras, según se mire, y es que según como se presentan los resultados se puede inducir a error, o creer lo que realmente no dicen los resultados.

Libro de lectura rápida y entretenido. Se lee como una novela. Recomendable.

http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages2/Huff_Darrell/Huff_ComoMentirConEstadisticas.html

Edición Original: 1954
Edición electrónica: Septiembre 2012
Traducción de Denes Martos

miércoles, 27 de marzo de 2013

Predicción de la evolución de la lumbalgia según la práctica medica


Predicción de la evolución de la lumbalgia según la práctica medica
Los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) serían las pruebas en las que se basaría la ciencia para determinar la eficacia y la eficiencia de nuestra práctica en la resolución de los problemas clínicos, sin embargo,  la validez externa de esta nos lo podrían proporcionar  otros métodos como los registros de la actividad clínica,  que la empresa sanitaria dispone.
Por otro lado, la lumbalgia supone un gasto para el erario público que crece sin parar (65% entre 1997-2005 en EEUU, leemos), y su crecimiento se le ha comparado con las cantidades económicas destinadas al tratamiento del cáncer, por lo que no es un asunto baladí. Sin embargo, este incremento en el gasto no significa que los resultados en el tratamiento de la lumbalgia hayan mejorado.  Es por ello, que este estudio que comentamos, tiene como objetivos explorar la situación actual de los individuos tratados por lumbalgia mediante los registros de actividad habitual y aplicar modelos de predicción que permitan cuantificar el grado de mejoría de su dolor lumbar y de su incapacidad en nuestro país, según la práctica habitual.  
Para ello se invitaron a participar a 17 centros sanitarios de 7 regiones de nuestro país elegidas por su implicación en estudios previos referentes a la lumbalgia. De ellos, 13 pertenecen al Sistema Nacional de Salud (SNS) español y cuatro son independientes pero que trabajan para el SNS. Dentro los criterios de inclusión se reclutaron a individuos con lumbalgia sin dolor irradiado, sin antecedentes traumáticos o enfermedades sistémicas (cáncer, enfermedades inflamatorias, fibromialgia,..) etc. En ellos, se analizaron 40 variables relacionadas con el pronóstico clínico del proceso al inicio y se hizo un seguimiento a los 3 meses, de tal modo que si en ese momento, los pacientes se mantenían con dolor serían considerados como afectos de lumbalgia crónica. Las encuestas fueron cumplimentadas por los propios pacientes, y en ellas,  a parte de variables sociodemográficas, de los tratamiento aplicados, de las pruebas realizadas etc… se valoró la gravedad del dolor mediante escalas analógicas visuales (VAS) y de incapacidad  mediante el cuestionario de Roland-Morris español (RMQ). No se incluyeron variables psicológicas.
Las mejorías en el dolor y la incapacidad se valoraron según la reducción en la puntuación de las escalas de VAS y de RMQ, siendo siempre superiores a los cambios clínicos mínimamente relevantes (CCMR), definidos en estudios previos como un mínimo de un 30% de la puntuación de partida, o sea un 1,5 para el VAS y  3 para la RMQ.
Con ello se realizaron tres  modelos multivariantes de regresión logística predictivos con los que cuantificar la probabilidad de mejoría clínicamente relevante en los 3 meses.  La duración del episodio se definió como de subagudo si llegaba a los 14 días y de crónico si pasaba de los 90 días.
Se introdujeron los datos de 4.477 pacientes correspondientes a 5.506 episodios de lumbalgia. El 64,2% correspondieron a mujeres y la duración media del dolor fue de 180 días, con un valor medio de dolor de 7,0 VAS y de incapacidad de 12,6 RMQ.  De los 4.261 pacientes (95,2%) que pudieron ser seguidos a los tres meses, los factores asociados con alta probabilidad de mejoría del dolor lumbar fueron: no haber sido intervenido de cirugía lumbar, tener alta puntuación al inicio del proceso, dolor de corta duración, menos tiempo de reposo, el haber sido tratado con neuroreflexoterapia y el  no haberse realizado electromiografías; y, para la incapacidad, haber tenido un dolor de corta duración,  no haber sido diagnosticado de degeneración discal y haber sido tratado con relajantes musculares y no con opioides.
Concluyen que el registro prospectivo de esta patología puede utilizarse para desarrollar modelos predictivos que cuantifiquen la probabilidad de presentar una mejoría clínicamente relevante. Con todo, el estudio no hace más que evaluar las consecuencias en las decisiones clínicas del galeno según del estado del paciente, un método indirecto de prever la evolución clínica del mismo.

Kovacs FM, Seco J, Royuela A, Corcoll Reixach J, Abraira V; Spanish Back Pain Research Network. Predicting the evolution of low back pain patients in routine clinical practice: results from a registry within the Spanish National Health Service.Spine J. 2012 Nov;12(11):1008-20. doi: 10.1016/j.spinee.2012.10.007. Epub 2012 Nov 7.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23141367

lunes, 25 de marzo de 2013

Nueva revisión de la Cochrane sobre la prevención primaria cardiovascular con las estatinas


Nueva revisión de la  Cochrane sobre la prevención primaria cardiovascular con las estatinas

Es conocido que la modificación de los estilos de vida es la base de la prevención de las enfermedades cardiovasculares (ECV). Sin embargo, frecuentemente estas modificaciones o no se realizan o son insuficientes para disminuir el riesgo de ECV. Al mismo tiempo, existe una relación  lineal demostrada estadísticamente entre los niveles de LDL-colesterol (LDL-c) y los eventos cardiovasculares, de tal modo que disminuir este factor de riesgo se convierte en un objetivo de la farmacoterapéutica en individuos de alto riesgo cardiovascular (RCV) con o sin eventos cardiovasculares previos. Las estatinas, por su parte, serían los fármacos de primera elección para disminuir las  LDL-c, al tiempo que no existiría un umbral a partir del cual se debería iniciar el tratamiento.
Desde que el Cholesterol Treatment Trialists (CTT)  Collaboration mostrara los beneficios de las estatinas en la reducción de los eventos cardiovasculares en individuos sin ECV previa, señalando  reducciones de los eventos cardiovasculares en un  20% del riesgo relativo (RR) por cada 1 mmol/l de reducción del LDL-c, han corrido ríos de tinta. Pues, como hemos visto en otros post,  las estatinas, como cualquier fármaco, pueden tener efectos secundarios, aunque, según leemos en alguna revisión no superan a los del placebo.  El riesgo de rabdomiolisis es el más preocupante de todos, pero es muy infrecuente, de tal modo que en una revisión sistemática en 35,000 personas y 158,000 personas/año de observación, esta grave entidad sólo se dio en 8 pacientes tratados con estatinas, frente a 5 que no las habían tomado, y en ninguno de ellos fue causa de muerte.
El otro tema, es el del riesgo de diabetes tipo 2 (DM2), del que ya hemos hablado, o del pequeño riesgo del accidente vásculocerebral (AVC) hemorrágico (0,5/1000 tratados tras al menos 5 años de tratamiento). De la sensación de astenia ... Sea como fuere existe la opinión general que los beneficios de su prescripción superan ampliamente sus posibles efectos adversos, incluso en prevención del  riesgo de eventos cardiovasculares en personas de bajo riesgo, si bien es cierto las evidencias no son concluyentes.
Esta revisión de la Cochrane, es una actualización de la búsqueda que en este aspecto se empezó en el 2007, y ampliada en enero del 2012, a partir de la  Cochrane Central Register of Controlled Trials (CENTRAL), MEDLINE OVID (de 1950 a diciembre del 2011) y en la base de datos de  EMBASE OVID (1980- 2012), sobre ensayos clínicos aleatorizados (ECA) que estudiaran la utilización de estatinas frente a placebo en situaciones habituales y durante un año como mínimo de duración.
Se procesaron 18 ECA (19 ramas de estudios con 56.934 individuos), de los que 14 de los ECA  los pacientes se encontraban en situaciones específicas (diabetes, hipertensión,...). Según estos, la mortalidad por cualquier causa se redujo con las estatinas, odds ratio  (OR) 0,86, (IC 95% 0,79 -0,94), en mortalidad cardiovascular combinando eventos fatales y no fatales, riesgo relativo (RR) 0,75 (IC 95%, 0,70 -0,81), y combinando AVC fatal y no fatal, RR 0,78, (IC 95%, 0,68 -0,89).  En la reducción de las tasas de revascularización miocárdica, RR 0,62 (IC 95% 0,54-0,72).
En todos los estudios se mostraron descensos del LDL-c pero con resultados heterogéneos y sin mostrar efectos adversos de importancia.
Los revisores de esta cuestión señalan que la utilización de las estatinas en prevención primaria es costeefectiva al tiempo que mejoran la calidad de vida de quien las utiliza. Como se ve cada vez queda menos dudas al respecto.

Taylor F, Huffman MD, Macedo AF, Moore TH, Burke M, Davey Smith G, Ward K, Ebrahim S. Statins for the primary prevention of cardiovascular disease.Cochrane Database Syst Rev. 2013 Jan 31;1:CD004816. doi: 10.1002/14651858.CD004816.pub5.


Taylor F, Ward K, Moore TH, Burke M, Davey Smith G, Casas JP, Ebrahim S.  Statins for the primary prevention of cardiovascular disease. Cochrane Database Syst Rev. 2011 Jan 19;(1):CD004816. doi: 10.1002/14651858.CD004816.pub4.

viernes, 22 de marzo de 2013

La jornada partida nocturna y el cáncer de ovario


La jornada partida nocturna y el cáncer de ovario

Cuando hablamos los estilos de vida normalmente nos referimos a la alimentación o al ejercicio físico, pero casi nunca al tipo de ocupación o de trabajo, o  a que tipo de jornada laboral realizan aquellos que enferman. El famoso ritmo circadiano  relaciona los ritmos biológicos de los organismos con los ciclos de luz y de temperatura durante períodos de 24 horas (de ahí su nombre). Su modificación súbita tiene efectos en la salud, como se ve en el jet-lag, del que ya hablamos, hace varios años. Lo que no sabemos a ciencia cierta  que es que ocurre si esta modificación se cronifica.
De lo que hablamos hoy es de algo más grave, de la influencia de la alteración de este ritmo con la frecuencia de presentación del cáncer de ovario (CO), algo que sorprende, pero del que existe algún indicio en estudios en animales.
Este es un tema que se ha estudiado en el cáncer de mama en humanos, y por el que una mujer en el 2008 en Dinamarca (según leemos) consiguió una compensación económica, sin embargo del que no existen evidencias contundentes. Y es un tema que preocupa a profesiones, que como las sanitarias, médicos, enfermeras, auxiliares de hospital, en los que su trabajo está regulado por turnos diurnos y nocturnos.
El trabajo que comentamos estudia la relación entre el CO y el trabajo por turnos y nocturno en mujeres, mediante un estudio poblacional de casos y controles.
Para ello, se estudiaron mujeres de 35 y 74 años, de una base a los datos del registro del cáncer del programa del Surveillance Epidemiology and End Results (SEER) en el estado de Washington. En total  a 1.101 mujeres con CO epitelial invasivo, 389 con tumores ováricos “borderline” y 1832 mujeres sin cáncer, que actuaron como controles. El tipo de turno de trabajo de estas mujeres fue recogido por entrevista clínica.
Se encontró que el 26,6% de las mujeres con CO invasivo, el 32.4% con tumores ováricos “borderline” y el  22,5% en aquellas sin cáncer, tuvieron trabajos de noche en algún momento.  De ello resultó que trabajar en turnos nocturnos se asociaba con un incremento de CO invasivo odds ratio (OR) 1,24 (IC 95% 1,04-1,49) y de tumores ováricos “borderline” OR 1,48( IC 95% 1,15- 1,90). Si bien es cierto que se observó un incremento acumulativo del riesgo de CO en las mujeres mayores de 50 años, que aunque moderado, estaba relacionado con  la duración del trabajo nocturno, hasta un tope temporal (más de 7 años de trabajo nocturno), en el que se estabilizaba.
En esta cohorte la duración media del trabajo partido nocturno fue entre 2,7 y 3,5 años, siendo los trabajos más frecuentes los que tenían que ver con la sanidad, con la preparación de alimentos y trabajos de administración.
Concluyen que existen evidencias (con todas las limitaciones de un trabajo epidemiologico retrospectivo) entre el trabajo por turnos y nocturno y el CO. Señalan que estos riesgos son similares a los publicados con el cáncer de mama y el trabajo por turnos nocturno.


Bhatti P, Cushing-Haugen KL, Wicklund KG, Doherty JA, Rossing MA. Nightshift work and risk of ovarian cancer. Occup Environ Med. 2013 Apr;70(4):231-7. doi: 10.1136/oemed-2012-101146. Epub 2013 Jan 23.


jueves, 21 de marzo de 2013

La visigoda, de Isabel San Sebastián


La visigoda, de Isabel San Sebastián

Se trata de una novela histórica de hace algunos años (2006) muy bien ambientada y escrita. Su lectura te transporta al siglo 8 cuando la península estaba ocupada por los musulmanes y solo en el norte de España ciertos pueblos resistían a la invasión. En contraposición a otros libros de historia novelada de autores foráneos este tiene el valor añadido de degustar el español bien escrito junto con una narración que te cautiva por el argumento y por ser parte de nuestra propia historia.
Este libro es el primero que leo de esta autora que solo conocía de la televisión. Al parecer tiene otros posteriores de la misma temática. Realmente recomendable.

La Esfera de los libros 2006

martes, 19 de marzo de 2013

La ingesta de carne procesada se relaciona con mayor mortalidad

La gran de carne procesada se relaciona con mayor mortalidad

Del proyecto del European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (EPIC) hemos hablado en alguna ocasión en relación a la ingesta y el riesgo de cáncer intestinal. En este post, analizamos nuevos datos del EPIC referentes a 10 países y medio millón de individuos, en base a una cuestión que ya había sido analizada en EEUU, sobre el hecho de si pudiera existir asociación  entre el consumo de carne roja, carne procesada, y/o de carne de aves de corral con la mortalidad, en esta cohorte.
Para ello se incluyeron en el análisis a 448.568 individuos de entre 35-69 años de edad, que no padecieran cáncer, accidente vásculo-cerebral (AVC) o infarto de miocardio (IAM), a los que se les realizó una encuesta sobre hábitos dietéticos, tóxicos (tabaco), actividad física, se le midió el índice de masa corporal (IMC)…y mediante un análisis estadístico de regresión proporcional (Cox) se determinó la asociación entre el consumo de carne y cualquier causa específica de mortalidad.
De ello resultó que, tras el ajuste multivariante, sobre las 26.344 muertes durante el seguimiento de 12.7 años (hasta junio del 2009), entre las que 5.556  fueron por enfermedad cardiovascular, 9.861 por cáncer, 1.068 por procesos respiratorios…se encontró una relación entre el consumo de carne roja  y cualquier causa de mortalidad HR (hazard ratio) de 1,14 (IC 95% 1,01-1,28, entre 160gr a 10-19.9 gr de consumo al día), siendo esta asociación mayor cuando se analizaba la carne procesada HR 1,44 (IC 95% 1,24 -1,66, 160gr frente a 10- 19.9 gr diario).
Tras hacer  correcciones estadísticas posteriores con las que aumentar la significación estadística, solo a la carne procesada se la relacionó con una mayor mortalidad HR 1,18 (IC 95% 1,11-1,25, para un consumo mayor de 50 gr/d). O sea, que un gran consumo de carne procesada se asoció con un 18% de  incremento del riesgo de cualquier causa de mortalidad. 
Señalan que un período medio de consumo de carne procesada de  12 años se asocia con casi el doble de riesgo de cualquier causa de mortalidad en adultos si se compara con aquellos que o no consumen o tienen poco consumo. El riesgo de muerte por cáncer se eleva un 43%, y a 70% por causa cardiovascular,  si se consume más de 160 gr de carne procesada al día si lo comparamos con aquellos individuos que la consumen entre 10-19.9 gr/día. 
Con ello, los autores señalan que se podrían prevenir el 3,3% (IC 95%, 1,5-5,0%) de las muertes si la población comiera menos de 20 gr de carne procesada al día.
Destacan que el consumo de carne de aves de corral no se relacionó con ninguna causa de muerte. 
El consumo de carne roja, por su parte se asoció, aunque no significativamente, con mayor riesgo de muerte por cáncer, pero no con otras causas de muerte, tales como cardiovasculares, respiratorias o del tracto digestivo.
Con ello, concluyen, que existiría una asociación estadística moderada  entre el consumo  de carne procesada y  mortalidad, especialmente en las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. 
La causa que las carnes procesadas tuvieran más riesgo, es que estas contienen más ácidos grasos saturados, colesterol, aditivos (sustancias debidas al ahumado, al curado…) que pudieran ser carcinogénicos, mayor cantidad de sal, y su influencia en la hipertensión arterial etc. 
El consejo es no comer carne procesada (embutidos) diariamente y de hacerlo, consumirlos en cantidades moderadas.

Rohrmann S, Overvad K, Bueno-de-Mesquita HB, Jakobsen MU, Egeberg R, Tjønneland A, et al.
Meat consumption and mortality - results from the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition. BMC Med. 2013 Mar 7;11:63. doi: 10.1186/1741-7015-11-63.


jueves, 14 de marzo de 2013

Los antioxidantes de la dieta parecen no influir en el riesgo de enfermedad neurológica en el anciano


Los antioxidantes de la dieta parecen no influir en el riesgo de enfermedad neurológica en el anciano

Sobre las vitaminas y los antioxidantes hemos hablado en otras ocasiones. Su efectividad clínica tiene más de explicación bioquímica, de leyenda urbana, que de evidencias científicas epidemiológicas en los individuos sin carencias alimentarias. Hoy, como en otras ocasiones y en relación con el declive cognitivo debido a la edad, traemos otro más, sobre la relación de estos y el riesgo de demencia y de accidente vásculo-cerebral (AVC).
El objetivo es el de evaluar la capacidad antioxidante de la dieta mediante una determinación antioxidante  férricoreductora (FRAP)  en relación con el riesgo de demencia y de AVC, y su relación con la extructura volumétrica del cerebro de las personas ancianas. 
Para ello se estudiaron a 5.395 personas de más de 55 años  incluidas en una cohorte danesa del  Rotterdam Study. Una cohorte iniciada en el 1990 con la que estudiar los factores de riesgo de enfermedades crónica en los ancianos. De todas ellas se obtuvo información alimentaria al inicio del estudio sobre 170 alimentos específicos consumidos el  año anterior. Las cantidades de antioxidantes se calcularon utilizando la Antioxidant Food Table publicada por el Institute of Nutrition Research de la Universidad de Oslo, al cual incluye a más de 3000 alimentos de todo el mundo.
De los pacientes reclutados, 5.285 no tenían antecedentes de AVC al inicio, y 462 ni AVC ni demencia. A todos ellos se les realizó una resonancia magnética nuclear a los 5 años del inicio del estudio.
Para registrar los datos correspondientes a la dieta se utilizó un cuestionario semi-cuantitativo con el que evaluar la frecuencia alimentaria y todo ello se combinó con medidas extraídas de tablas que determinaban el FRAP. Ambas informaciones se agregaban en forma una puntuación FRAP.
Tras aplicar un modelo estadístico multivariante proporcional aleatorio Cox se estimó el riesgo de demencia y de AVC. Del mismo modo, con un modelo multivariante ajustado de regresión lineal se estimaron las diferencias medias volumétricas estructurales del cerebro en terciles determinados por la puntuación dietética del FRAP.
Tras un control cada 3-4 años mediante test de cribado de demencia y tests neuropsicológicos con evaluación neurológica y neurofisiológica si fuera necesario, y durante una media temporal de seguimiento de 13,8 años, se identificaron 600 casos de demencia y/o AVC. Ajustando ambos modelos estadísticos no se encontró asociación entre la puntuación dietética FRAP y el riesgo de demencia, siendo la “p” por tendencia de  0,3; el riesgo relativo (RR) 1,12, (IC 95% 0,91–1,38), comparando las puntuaciones del mayor frente al menor tercil del FRAP. Para el riesgo de AVC se encontró una “p” según tendencia de 0,3; un RR de 0,91, (IC 95%  0,75–1,11), comparando también dichos terciles. Las puntuaciones dietéticas del FRAP tampoco se relacionaron con los volúmenes tisulares cerebrales.
Concluyen que la capacidad antioxidante total de la dieta, medida mediante puntuaciones del FRAP,  no parece predecir el riesgo de AVC o demencia. 
 Con todo, se comenta que dentro los alimentos cribados, aquellos con mayor contribución antioxidante son el te y el café y estos en algún estudio ha mostrado efectos beneficiosos al respecto, como ya hemos mencionado en post anteriores, si bien es cierto que con dosis muy elevadas.
Las conclusiones de este estudio estarían en consonancia con los de la cohorte del US Nurses' Health Study, según señalan, pues los antioxidantes tampoco se asociaron con mejoría alguna de la función cognitiva del anciano y en el que, por otro lado, se intuía una reducción del riesgo de empeoramiento cognitivo con altas dosis de te o de café. 

Devore EE, Feskens E, Ikram MA, Heijer TD, Vernooij M, Lijn FV, Hofman A, Niessen WJ, Breteler MM.Total antioxidant capacity of the diet and major neurologic outcomes in older adults.
Neurology. 2013 Mar 5;80(10):904-910. Epub 2013 Feb 20.

martes, 12 de marzo de 2013

Las estatinas reducen la mortalidad en pacientes con cáncer


Las estatinas reducen la mortalidad en pacientes con cáncer

De las estatinas hemos hablado largo y tendido. De sus efectos beneficiosos más allá de su efecto hipolipemiante, y de sus efectos secundarios del tipo miopatía etc.. Si que hemos comprobado como en grandes estudios a largo plazo no encuentran más riesgo de cáncer en los individuos que ingerían estatinas de manera habitual que aquellos que no las ingerían, e incluso se ha sugerido que pudiera haber un cierto efecto protector contra el cáncer; de ahí que este estudio que comentamos. La hipótesis de partida es que la reducción de colesterol limitaría la proliferación celular y con ello el crecimiento de las células cancerosas y de las metástasis, si bien es cierto que estudios epidemiológicos han mostrado justamente lo contrario, pues en individuos con cáncer el colesterol suele estar descendido por el mayor consumo de estas células.
Sea como fuere,  se plantearon evaluar la mortalidad de una población danesa que habia recibido el diagnóstico de cáncer entre los años 1995 y 2007, que fue seguida hasta el 31 de diciembre del 2009. Entre los pacientes con más de 40 años de edad, 18.721 habían usado estatinas antes del diagnóstico del cáncer y 277.204 nunca las habían utilizado. Para asegurar el efecto de  las estatinas sobre la mortalidad,  los investigadores esperaron al menos dos años tras su introducción.
El resultado fue que haciendo un  análisis multivariante con el que ajustar los hazard ratios (HR) ajustados entre un grupo u otro, los HR de los que habían utilizado las estatinas frente a los que no fue de 0,85 (IC 95% , 0,83-0,87) de muerte por cualquier causa y de 0.85 (IC 95%, 0,82 -0,87) de muerte por cáncer.  Los HR ajustados de muerte por cualquier causa según dosis de estatinas (dosis “definida” media diaria) fue de 0,82 (IC 95% 0,81-0,85) para una dosis de 0,01-0,75 dosis diaria; de 0,87 (IC 95%, 0,83-0,89) entre 0,76-1,50 dosis diaria;  y, de 0,87 (IC 95% 0,81-0,91) en aquellos con dosis más altas de  1,50 dosis diaria. En el caso de muerte por cáncer fue de RR  0,83 (IC 95% 0,81-0,86), de 0,87 (IC 95%, 0,83-0,91), y de 0,87 (IC 95%, 0,81-0,92), respectivamente.
Concluyen, que la utilización de estatinas en pacientes con cáncer se asocia con una reducción de la mortalidad por cualquier causa y debida al cáncer en un 15% . 
Esta conclusión, en principio avala que estas sustancias no aumentan el riesgo de cáncer, y por otro que pueden influir en la mortalidad de aquellos que ya lo tienen diagnosticado. Por otro lado, se ha de recalcar que esto no significa que podamos prescribir las estatinas como un medicamento preventivo contra el cáncer pero sí que podría ayudar a reducir la mortalidad de nuestros enfermos con alto riesgo cardiovascular.


Effects on 11-year mortality and morbidity of lowering LDL cholesterol with simvastatin for about 5 years in 20 536 high-risk individuals: a randomised controlled trial. The Lancet, Early Online Publication, 23 November 2011

Nielsen SF, Nordestgaard BG, Bojesen SE. Statin use and reduced cancer-related mortality. N Engl J Med. 2012;367:1792-1802.

lunes, 11 de marzo de 2013

La dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva o frutos secos previene los eventos cardiovasculares. Estudio PREDIMED

La dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva o frutos secos previene los eventos cardiovasculares. Estudio PREDIMED

Hace un par de años comentamos en el blog de la redGDPS el estudio PREDIMED-Reus (PREvención con DIeta MEDiterránea) de prevención de la diabetes tipo 2 (DM2) mediante la introducción de la dieta mediterránea (MedDiet). Existen evidencias que sugieren que la MedDiet  puede relacionarse con la baja incidencia de diabetes en pacientes normales o con la cardiopatía isquémica. Y también sabemos, en estudios de prevención secundaria que existe una relación inversa entre la MedDiet y los eventos cardiovasculares.
La MedDiet, como sabemos, es un tipo de dieta equilibrada que tiene en su composición alimentos vegetales, legumbres, frutas, frutos secos, aceite de oliva, pescado, vino, y productos lácteos.

miércoles, 6 de marzo de 2013

La mortalidad cardiovascular y la ingesta de suplementos de calcio

La mortalidad cardiovascular y la ingesta de suplementos de calcio

Presentamos dos estudios. Uno, que, como el de Xiao Q et al en JAMA, hace escaso días,  han producido un cierto revuelo. Y, últimamente otro, el Michaëlsson K et al en el mismo sentido, pero en mujeres. Y es que del mismo modo que como hemos visto, los suplementos vitamínicos tienen poca, ninguna, o incluso desfavorable, repercusión en la mortalidad cardiovascular, faltaba por conocer si el calcio que damos de manera profiláctica a nuestros pacientes mayores para prevenir la osteoporosis, pudiera tener alguna repercusión a nivel cardiovascular.
El estudio de Xiao Q et al en JAMA tuvo el objetivo de investigar si la ingesta de suplementos de calcio se asociaba con mayor incremento de mortalidad cardiovascular, sea cardíaca o cerebrovascular. Este se realizó en diversos lugares EEUU, y se incluyeron a 388.229 varones y mujeres entre 50-71 años de la cohorte del National Institutes of Health-AARP Diet and Health Study, que se siguieron durante 12 años. En los varones, los suplementos de calcio se asociaron con un riesgo relativo (RR) de 1,20 (IC 95%, 1,05-1,36) de mortalidad cardiovascular, más específico en enfermedad cardíaca RR, 1,19 (1,03-1,37),  que en cerebro-vascular RR, 1,14 (0,81-1,61). En mujeres, sin embargo no se asoció a mayor muerte cardiovascular RR, 1,06 (0,96-1,18), por enfermedad cardíaca RR 1,05 (0,93-1,18), o cerebrovascular RR 1,08 (0,87-1,33). Es decir Xiao Q et al mostraron como altas ingestas de suplementos de calcio se asocian con un incremento en la mortalidad cardiovascular en los varones pero no en las mujeres.
Como contrapunto, o en el mismo sentido, según se mire, el objetivo del estudio de Michaëlsson K et al, fue, investigar la asociación estadística entre la ingesta de calcio durante largo tiempo (suplementos de calcio), y cualquier causa de muerte por enfermedad cardiovascular, pero en este caso en mujeres.
Se trató de un estudio sobre una cohorte prospectiva establecida entre el  1987-90 sobre 61.433 mujeres nacidas entre el 1914 y el 1948 del Swedish mammography cohort y seguidas durante un tiempo medio de 19 años.  En estas, se evaluó la ingesta de calcio al inicio (1997) en 38.984 mujeres mediante un cuestionario dietético. La ingesta de calcio fue la suma entre el calcio de la dieta y el calcio ingerido mediante suplementos.
Los objetivos primarios fueron registrar de la causa de muerte (n=11.944), las causas específicas cardiovasculares  (n=3.862), las generadas por cardiopatía isquémica (CI) (n=1.932), y las debidas a accidente vásculo-cerebral (AVC) (n=1100). Con ello, se encontró que el riesgo de mortalidad con la ingesta de calcio no fue lineal, mostrándose los mayores riesgos en las ingestas de calcio mayores (≥1400 mg/día), de tal modo que comprando estas, con dosis de 600-1000mg/d, el  hazard ratio de mortalidad por cualquier causa  (HR) fue de 1,40, (IC 95% 1,17 -1,67), por enfermedad cardiovascular HR 1,49 (1,09 -2,02), por isquemia miocardica, HR  2,14 (1.48 -3,09); pero no en AVC, HR 0,73 (0,33-1,65).
La utilización de comprimidos de calcio (500 mg) únicamente, no se asoció con mayor mortalidad media por cualquier causa o por alguna causa específica; pero si, si  esta se asociaba con una alta ingesta de calcio en la dieta llegando  a los  1400 mg/d; en este caso el HR alcanzó el 2,57 (1,19 -5,55).
Por ello, concluyen que altas ingestas de calcio diario en mujeres se asocian con altas tasas de muerte por cualquier causa y por causa cardiovascular, pero no por AVC.
Este complementaría el trabajo Xiao Q et al que muestra como altas ingestas de suplementos de calcio se asocian con un incremento en la mortalidad cardiovascular en los varones, pero, en ese caso, no en las mujeres. Sea como fuere, cuidado con las altas dosis de calcio suplementario, pues “más no siempre es mejor”, como se ve.

Michaëlsson K, Melhus H, Warensjö Lemming E, Wolk A, Byberg L.Long term calcium intake and rates of all cause and cardiovascular mortality: community based prospective longitudinal cohort study. BMJ. 2013 Feb 12;346:f228. doi: 10.1136/bmj.f228.


Xiao Q, Murphy RA, Houston DK, Harris TB, Chow WH, Park Y. Dietary and Supplemental Calcium Intake and Cardiovascular Disease Mortality: The National Institutes of Health-AARP Diet and Health Study. JAMA Intern Med. 2013 Feb 4:1-8. doi: 10.1001/jamainternmed.2013.3283. [Epub ahead of print],

martes, 5 de marzo de 2013

Dos huérfanos en China, de Hector Sánchez Minguillán

 Dos huérfanos en China, de Hector Sánchez Minguillán

Se trata de un libro de viajes. Y digo, un libro de viajes,  por el contenido y la escasa extensión (solo 139 páginas), que era lógico que fuera uno de los presentes, que con buen criterio regala, o regalaba, una cadena hotelera.Así, en vez de hacer zaping con el que descubrir los múltiples canales de la televisión del hotel, te dan la oportunidad de empezar, disfrutar,  y si estás varios días, de acabar, una novela de autor, en este caso para  mí, desconocido.
La novela, bien escrita, con un argumento sencillo, tratado con gran sensibilidad, y que aunque no tiene gran poder de enganche, si que te entretiene, y a la vez, en cierta manera te emociona.
La empecé en el hotel y la acabé en casa.
Entre los dos bombones de regalo y el libro, me quedé con el libro.
Excelente detalle.



Dos huérfanos en China. Premio Eurostars Hotels de Narrativa de Viaje 2012

domingo, 3 de marzo de 2013

Escasa repercusion de la vacuna antigripal en las personas mayores

Escasa repercusion de la vacuna antigripal en las personas mayores

Aún encontrándonos en época de gripes existe una cierta controversia sobre la efectividad de la vacuna antigripal y si esta debe seguir recomendándose en ciertos grupos de edad  o no. Para ello traemos a colación unos comentarios del último CDC's Morbidity and Mortality Weekly Report  2013;62;119-123, en el que informa de la efectividad de la vacuna (VE) de la gripe en el período entre 2012-13. Para ello extraen datos de 2.697 individuos (adultos y niños a partir de 6 meses) del U.S. Influenza Vaccine Effectiveness (Flu VE) Network entre el 3 de diciembre del pasado año y el 19 de enero del presente, y calculan la VE  (contra infecciones virus A y B) según edad, raza, duración de la enfermedad, etc . Se consideró vacunado un individuo cuando había recibido al menos una dosis de la vacuna estacional al menos 14 días antes de padecer o no la enfermedad.
De los 2.697 individuos seguidos en ese período, 1115 (41%) tuvieron un test positivo al  rRT-PCR del virus de la gripe.  Dentro estos individuos que tuvieron la gripe el 32% se les había inyectado la vacuna estacional en comparación con el resto de individuos sin gripe (1582), en los que  el 50% también se habían vacunado.
Según serotipos se confirmaron 546 infecciones por virus A, siendo para este  la VE ajustada del 58% en niños entre 6 meses y 17 años, 46% en adultos entre 18-49 años, 50% entre 50-64 años; sin embargo en mayores de 65 años, la VE solo fue del 9%.
En el serotipo B (366) la VE fue del 67-94-75% y del 67% en mayores de 65 años.
En este aspecto, en general,  la VE fue del 56% (IC 95% 47-63%), 47% contra el virus influenza A (H3N2) y del 67% contra aquellas debidas al virus tipo B. Si se estratifica la VE por edades los resultados no son distintos según los estratos de edad, con la excepción de la VE del virus A (H3N2) en mayores de 65 años.
Comentan que la vacunación de la gripe reduce la visitas médicas entre 50-75% en la mayoría de los individuos, pero menos en las personas mayores.
Sea como fuere, siendo muy benévolos, estos datos muestras una efectividad muy moderada de la vacuna antigripal en la prevención de la gripe y de reducción de los contactos de los pacientes con el sistema sanitario, al tiempo que señalan que estos datos no son muy distintos de los que podemos encontrar en Europa.
Las tasas no ajustadas de VE en mayores de 65 años de no más del 9% en el tipo A (H3N2), no distintas a las de Europa, supondrían, en mi opinión, un fracaso en estos estratos de edad, en los que justamente mas insistimos con la vacunación.

Morb Mortal Wkly Rep. 2013;62;119-123