¿Es sano cocinar con aceite de coco?
Muchas veces me pregunto por el hecho de si las concentraciones de ácidos grasos saturados de ciertos alimentos se corresponden linealmente con las concentraciones de los mismos en el plasma sanguíneo de los individuos que los consumen.
Hoy hablamos de aceites vegetales que por su procedencia a priori tenemos la sensación de que son más sanos que las grasas procedentes de animales, sea del tocino, del huevo, de la carne...
Hoy hablamos de aceite de coco, un aceite que se compone principalmente por ácidos grasos saturados de cadena media tipo ácido láurico (12 átomos de carbono) y otros ácidos grasos saturados de cadena larga como el mirístico (14 átomos de carbono) y el palmítico (16 átomos de carbono). Unos ácidos grasos que también se encontrarían en la grasa láctea, y el aceite de palma y que aumentarían el LDL-c.
Un producto vegetal alto en grasas saturadas que a priori aumentaría el colesterol plasmático aunque se le achacan efectos controvertidos sobre el riesgo cardiovascular (RCV), y es que como en el huevo, las variables intermedias no siempre se corresponden con los resultados finales. El hecho de tratarse de un producto vegetal ha hecho hasta no hace poco tiempo que se considerara un alimento saludable, así una encuesta americana del 2016 mostró como el 72% de los ciudadanos de EEUU así lo consideraban.

