Mostrando entradas con la etiqueta huevo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta huevo. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de noviembre de 2020

¿Es sano cocinar con aceite de coco?

¿Es sano cocinar con aceite de coco?

Muchas veces me pregunto por el hecho de si las concentraciones de ácidos grasos saturados de ciertos alimentos se corresponden linealmente con las concentraciones de los mismos en el plasma sanguíneo de los individuos que  los consumen.

Hoy hablamos  de aceites vegetales que por su procedencia a priori tenemos la sensación de que son más sanos que las grasas procedentes de animales, sea del tocino, del huevo, de la carne...

Del huevo hemos hablado en el blog de la redGDPS y el tema no queda claro, ni siquiera en variables intermedias como las LDL-colesterol, y menos en las finales como mortalidad cardiovascular (MCV).

Hoy hablamos de aceite de coco, un aceite que se compone principalmente por ácidos grasos saturados de cadena media tipo ácido láurico (12 átomos de carbono) y otros ácidos grasos saturados de cadena larga como el mirístico (14 átomos de carbono) y el palmítico (16 átomos de carbono). Unos ácidos grasos que también se encontrarían en la grasa láctea, y el aceite de palma y que aumentarían el LDL-c.

Un producto vegetal alto en grasas saturadas que a priori aumentaría el colesterol plasmático aunque se le achacan efectos controvertidos sobre el riesgo cardiovascular (RCV), y es que como en el huevo, las variables intermedias no siempre se corresponden con los resultados finales. El hecho de tratarse de un producto vegetal ha hecho hasta no hace poco tiempo que se considerara un alimento saludable, así una encuesta americana del 2016 mostró como el 72% de los ciudadanos de EEUU así lo consideraban.

Una revisión sistemática anterior de Laurence Eyres et al (2016) ya sobre 8 ECA y 13 estudios observacionales mostró como que el aceite de coco aumentaba las LDL-c y el colesterol total por encima de los aceites poliinsaturados cis pero menos que la mantequilla. Si bien es cierto que en un contexto observacional la pulpa del coco o el coco exprimido no se asociarían con efectos cardiovasculares (CV) adversos.