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lunes, 5 de febrero de 2024

El hábito tabáquico y la diabetes mellitus tipo 2

El hábito tabáquico y la diabetes mellitus tipo 2

Estos días se ha dado publicidad* a un dato difundido por la OMS (Organización Mundial de la Salud), la Federación Internacional de Diabetes (IDF) y la Universidad de Newcastle (Callaghan, Australia), sobre el hecho de que dejar de fumar reduce el riesgo de desarrollar la diabetes tipo 2 (DM2) entre un 30-40%. Algo que dicho tal cual impacta pero que a este comentarista sanitario le hace reflexionar.

Si que es cierto que abandonar este hábito influye, sobre todo en el manejo y el desarrollo de las complicaciones derivadas de esta alteración metabólica, y que el tabaquismo tiene alguna influencia en la regulación del metabolismo glucídico, como veremos, sin embargo el cese de este hábito sin más pudiera tener algún efecto no deseado en este aspecto.

La recomendación se basa en una revisión sistemática de 6 estudios sobre los resultado en salud de la DM2, del consumo de tabaco y de la patofisiología de éste, de su papel en el desarrollo de  la DM2, y sobre todo de la relación de los nuevos productos para la deshabituación de esta adicción y su relación con la misma.

sábado, 23 de septiembre de 2023

Sobre los cigarrillos electrónicos y la iniciación en el hábito tabáquico

Sobre los cigarrillos electrónicos y la iniciación en el hábito tabáquico

Sobre los cigarrillos electrónicos hemos hablado poco. Su interés en salud pública ha ido desde los posibles daños directos de su consumo (problemas pulmonares), su impacto en la deshabituación tabáquica y sobre todo que pudieran ser una forma de iniciarse en el hábito tabáquico.

De los riesgos del cigarrillo electrónico hablamos antes de la pandemia de la COVID19 (Es Diari 11-2019:16). Entonces comentamos como en una encuesta del 2019 la  mitad de los adolescentes de EEUU ya habían utilizado los cigarrillos electrónicos, un porcentaje que iba creciendo. Entonces (2019) nos hicimos eco de ciertas noticias de daños pulmonares graves y muertes debidos a la utilización de estos dispositivos allá. Entonces, la causa subyacente fue el consumo por esta vía del tetrahidrocannabinol (THC) del cannabis pero de fuentes no controladas (líquidos fuera del control sanitario), destacándose en ese momento como tóxico potencial el acetato de vitamina E (un aditivo, un espesante ) que al parecer se encontraba en estos productos. A partir de entonces, pues el tema aún colea, la Disease Control and Prevention (CDC) americana aconsejó a las personas que utilicen estos dispositivos acudir al médico si se presentan síntoma respiratorio agudo; evitar “vapear”  sustancias que contengan THC y sobre todo si son provenientes de fuentes no controladas.  No utilizarlos en personas jóvenes, mujeres embarazadas y en adultos que habitualmente no consumen tabaco. 

miércoles, 25 de diciembre de 2019

El acetato de vitamina E y el daño pulmonar debido al cigarrillo electrónico

El acetato de vitamina E y el daño pulmonar debido al cigarrillo electrónico

Si existe un tema que nos preocupa es el de la patología pulmonar generada a partir del consumo del cigarrillo electrónico. Un asunto que hemos tratado en diversos post desde hace varios meses.
En ellos trasmitimos la definición de daño pulmonar debido al hábito de vapear como:
1,- Paciente con historia de utilización de cigarrillos electrónicos, vapeo o sistemas inhalados con marihuana concentrada (“dabbing”) 90 días antes del inicio de los síntomas
2,- Pruebas de imagen sugestivas de daño pulmonar
3,- Ausencia de evidencias de causa infecciosa; o infecciones que no se crea que es la causa única del daño pulmonar
4,- Ausencia de otros diagnósticos posibles.
A partir de los casos que se han ido produciendo en EEUU se aconsejó acudir al médico ante cualquier síntoma respiratorio agudo y evitar vapear  sustancias que contengan tetrahidrocannabinol (THC).   Se desaconseja a su vez en personas jóvenes, mujeres embarazadas y en adultos que habitualmente no utilizan productos del tabaco.
Leímos hace un mes en la web de la Disease Control and Prevention (CDC) de EEUU una noticia que fue recogida tras una conferencia de prensa al respecto por la prensa general española, pero que pasó sin pena ni gloria, y es el hecho que los CDC identificaron al acetato de vitamina E asociada a individuos que teniendo el hábito del vapeo han cursado con lesión pulmonar. Al parecer encontraron esta sustancia en todas las muestras del líquido de lavado broncoalveolar de 29 pacientes a los que se les analizó y que estaban ingresados por esta patología.
La realidad es que el acetato de vitamina E no tendría más función en los productos utilizados para vapear que  la de ser un aditivo, un espesante en aquellos que contienen THC en su composición. El acetato de vitamina E por esta función (textura aceitosa) al parecer se adheriría al tejido pulmonar provocando daño a este nivel.
Leemos, sin embargo, que este aditivo no estaría autorizado en Europa en los productos utilizados en los cigarrillos electrónicos.
De ahí que se recalque aún más no utilizar productos con THC con los cigarrillos electrónicos, y más si provienen de fuentes no contrastadas. Y a los productores evitar agregar el acetato de vitamina E a aquellos productos utilizados para vapear.
Con todo, aún dando la sensación de que existe una “causa –efecto” con esta sustancia no se descartan que pudieran haber otras sustancias involucradas en este daño pulmonar.
Esta semana leemos en el Morbidity and Mortality Weekly Report. 2019;68(47):1096-1100 que  entre agosto y octubre de este año 96 pacientes han sido diagnosticados de daño pulmonar debido al hábito de vapear (product use–associated lung injury -EVALI), entre 58 (60%) entrevistados, 53 (91%) vapearon THC procedente de fuentes diversas no seguras e informales.  De los 96 pacientes, 87 (91%) fueron ingresados,  26 (27%) en cuidados intensivos y 3 fallecieron.
En este documento se detallan los métodos por lo que han aislados diferente potenciales tóxicos incluidos el acetato de vitamina E recientemente aislado en las muestras de líquido pulmonar de estos pacientes.
Se compararon muestras de productos de antes de la epidemia (2018) y actuales (2019) encontrando diferencias en la adición del acetato de la vitamina E a estos líquidos de vapeo y sugiriendo que este aditivo haya sido introducido recientemente en estos productos.

Comentan que la cantidad de individuos analizados son muy pocos para poder sacar conclusiones sobre los tóxicos involucrados, sin embargo apoyan la hipótesis del potencial papel del acetato de vitamina E en el daño pulmonar que han sufrido diversos pacientes que tenían este hábito.

https://www.cdc.gov/tobacco/basic_information/e-cigarettes/spanish/enfermedad-pulmonar-grave/lo-que-necesita-saber/index.html

Taylor J, Wiens T, Peterson J, Saravia S, Lunda M, Hanson K, et al ; Lung Injury Response Task Force.  Characteristics of E-cigarette, or Vaping, Products Used by Patients with Associated Lung Injury and Products Seized by Law Enforcement - Minnesota, 2018 and 2019. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2019 Nov 29;68(47):1096-1100. doi: 10.15585/mmwr.mm6847e1.

Laborde Antonia. EE UU apunta al acetato de vitamina E como causa de la muerte de 39 fumadores de cigarrillos electrónicos . Un estudio de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades identifica el compuesto en decenas de pacientes. El PAIS. Washington 12 NOV 2019 

Laura G Ibañes-Vapeo letal: la misteriosa epidemia causada por los cigarrillos electrónicos. El Mundo. 13-09-2019

jueves, 24 de octubre de 2019

Sigue la vigilancia sobre los efectos del cigarrillo electrónico

Sigue la vigilancia sobre los efectos del cigarrillo electrónico

Hace un par de meses hablamos sobre la alerta generada en los medios de comunicación por la defunción de un individuo de los 193 casos seguidos y relacionado por la utilización de los cigarrillos electrónicos. Un caso de  insuficiencia respiratoria grave  comunicado por los  US Centers for Disease Control and Prevention (CDC) y  difundido por diversas agencias y entre ellas Medscape Medical News.
La aprobación de los cigarrillos electrónicos en EEUU viene desde el 2007. El año pasado el 20,8% de estos dispositivos los utilizaban adolescentes, menos en los adultos (3,2%), encontrándose la más alta prevalencia entre los 18-24 años (7,6%). Más en varones que en mujeres
La alerta sobre esta epidemia mostró que se trataba de adolescentes o adultos jóvenes (17-38 años) y la mayoría varones, con un consumo de semanas y meses y una proporción con derivados del cannabis, el tetrahidrocannabinol (THC). Todos ellos presentaban un cuadro de insuficiencia respiratoria aguda, con fiebre, dificultar respiratoria, dolor torácico, pérdida de peso..y en algunos casos molestias intestinales leves (vómitos y diarrea) y astenia, con una Rx de Tórax con  imágenes de opacidades bilaterales  y en las TAC se observaban opacidades en cristal esmerilado difusas e incluso subpleurales. En todos los casos las pruebas (serologías..)  en enfermedades infecciosas fueron negativas. 
El hábito de vapear se realiza al inhalar aerosoles generados al calentar un líquido que contiene diversos aditivos, desde nicotina, saborizantes. Existen individuos que utilizan el sistema para inhalar THC.
Hoy comentamos un documento del CDC el  Morbidity and Mortality Weekly Report. (2019;68(39):860-864) que detalla la situación de esta epidemia hasta la fecha. Así a 24 de septiembre según la información de 46 estados de EEUU se han detectado 805 casos de daño pulmonar achacable a la utilización de cigarrillos electrónicos  o a  la práctica del vapeado. En esta serie inicial 69% fueron varones con una edad media de 23 años (13-72 años), de los cuales se han declarado hasta la fecha 12 fallecimientos confirmados (10 estados). 
De los 805 casos, 514 de los que se tuvo información de lo vapeando, el 76,9% utilizaron productos que contenían THC, y un 36% únicamente este compuesto; y 56,8% productos que contenían nicotina, y solo un 16% únicamente esta sustancia. Con todo, aun admitiendo que la sustancia química causante de la epidemia no se conoce se recomienda evitar el vapeando con productos que contentan THC.
El diagnóstico de daño pulmonar debido vapeo, se ha definido como:
1,- Historia de utilización de cigarrillos electrónicos, vapeo o sistemas inhalados con mariguana concentrada (“dabbing”) 90 días antes del inicio de los síntomas
2,- Pruebas de imagen sugestivas de daño pulmonar
3,- Ausencia de evidencias de causa infecciosa; o infecciones que no se crea que es la causa única del daño pulmonar
4,- Ausencia de otros diagnósticos posibles.
Por todo ello aconsejan evitar utilizar productos que contengan THC  y si se continua vapeando acudir al médico ante cualquier síntoma respiratorio agudo. A su vez se desaconseja utilizar estos instrumentos en personas jóvenes, mujeres embarazadas y por adultos que habitualmente no utilizan productos del tabaco.

Perrine CG et al  Characteristics of a Multistate Outbreak of Lung Injury Associated with E-cigarette Use, or Vaping - United States, 2019. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. (2019)

Morbidity and Mortality Weekly Report. 2019;68(39):860-864. © 2019 Centers for Disease Control and Prevention (CDC)

https://www.cdc.gov/tobacco/basic_information/e-cigarettes/severe-lung-disease/need-to-know/index.html

http://nationalacademies.org/hmd/reports/2017/health-effects-of-cannabis-and-cannabinoids.aspx.

CDC. Electronic Cigarettes


martes, 27 de agosto de 2019

Se investiga si los cigarillos electrónicos están relacionados con una enfermedad pulmonar grave

Se investiga si los cigarillos electrónicos están relacionados con una enfermedad pulmonar grave

Sobre el tabaquismo hemos hablado en este blog. Sobre sus consecuencias y sobre sus sistemas de deshabituación. Habitualmente en nuestro nivel asistencial utilizamos, al margen de los consejos y seguimiento (intervención cognitivo-conductual), la vareniclina, bupropion y los parches de nicotina. Todos ellos tienen sus luces y sombras.
Sabemos que habitualmente el número de cigarrillos consumidos  es un factor determinante de del nivel de dependencia y está incluido en el clásico test de Fagerström, Otros factores como tentativas previas, abstinencia durante la primera semana, la abstinencia en un segundo intento durante 6 meses. El número de tratamiento realizados, el grado de motivación (test de Richmond)…
En esto pudiera influir la utilización de los cigarrillos electrónicos.
El llamado vapear frente a fumar, como un paso intermedio en la deshabituación tabáquica, no hemos entrado habida cuenta la cantidad de noticias contradictorias que se han creado frente a estos artilugios.
Ultimamente las noticias no son buenas, más bien alarmantes. Hace escasos días salió en la prensa que un individuo había fallecido por la utilización de uno de estos sistemas. Se le ingresó insuficiencia respiratoria grave en Illinois, tanto el  Department of Public Health (IDPH) como los US Centers for Disease Control and Prevention (CDC) han hecho un comunicado al respecto, que ha distribuído Medscape Medical News, como otras agencias.
En este sentido el CDC ya seguía desde hace dos meses  193 casos en EEUU de enfermedad pulmonar grave, que ha precisado cuidados intensivos y ventilación mecánica, sugestivos o relacionados con la utilización de estos dispositivos.
Todos ellos son casos con diagnóstico por descarte (diagnóstico inexplicable), no hay una confirmación clara pues no se ha identificado el causante de la enfermedad ni el  mecanismo por el cual dichos pacientes han enfermado. Si se sabe que son adolescentes o adultos jóvenes (17-38 años) y la mayoría varones, que habían vapeado semanas y meses antes de requerir asistencia sanitaria, algunos de ellos con productos derivados del cannabis, el tetrahidrocannabinol (THC), aunque no se le ha relacionado con la enfermedad.
La sintomatología presentada es inespecífica de insuficiencia respiratoria aguda, con fiebre, dificultar respiratoria, dolor torácico, pérdida de peso..y en algunos casos molestias intestinales leves (vómitos y diarrea) y astenia.
Las Rx de tórax mostraron imágenes de opacidades bilaterales (condensaciones?) y los TAC  opacidades en cristal esmerilado difusas e incluso subpleurales, siendo el resultado de las pruebas en enfermedades infecciosas (serologías..) negativo en todos ellos.
Con todo, aunque son muchas las sustancias incluidas en el contenido de estos cigarrillos que pudieran estar implicadas,  no se ha encontrado cual/es pudiera/n estar relacionadas con las sintomatología que presentan estos enfermos; por todo ello se debe esperar hasta determinar con certeza que la causa de esta enfermedad respiratoria grave es por el consumo de cigarrillos electrónicos.

Megan Brooks. First Likely Vaping Death Reported in US. Medscape August 23, 2019

Troy Brown, RN. CDC Investigating Surge of Vaping-Linked Respiratory Illness. Medscape 
August 21, 2019

CDC. Electronic Cigarettes
https://www.cdc.gov/tobacco/basic_information/e-cigarettes/index.htm

domingo, 24 de julio de 2016

Efectos neuropsiquiátricos de la vareniclina, bupropion y los parches de nicotina en la deshabituación tabáquica

Efectos neuropsiquiátricos de la vareniclina, bupropion y los parches de nicotina en la deshabituación tabáquica

Hoy tratamos el tema de la posible sintomatología psiquiátrica producida  por la medicación para el tratamiento de la dependencia tabáquica: la vareniclina y el bupropion. Las diferencias frente a la terapia sustitutiva con nicotina no están del todo evaluadas, sobre todo cuando se refieren a pacientes con alteraciones psiquiátricas previas. 
El post que hacemos comenta un artículo seguridad al respecto, a instancias de la US Food and Drug Administration (FDA), realizado en 16 países entre 2011-15 sobre 8.114 fumadores,  a los efectos de determinar las advertencias (black box ) sobre los efectos neuropsiquiatricos de la vareniclina y el bupropion, así evalua el riesgo de alteraciones neuropsiquiátricas y de eficacia de la vareniclina y el bupropion frente a los parches de nicotina o placebo en fumadores con o sin alteraciones psiquiátricas.
Se hizo un ensayo clínico a doble ciego (ECA), con tripe simulación, control mediante placebo o medicación activa (parches de nicotina 21 mg/día), vareniclina (1 mg/12 horas) y bupropión (150 mg/12 horas) durante 12 semanas y 12 semanas de seguimiento sin tratamiento. Se realizó en 140 centros sanitarios de 16 países entre noviembre del 2011 y enero del 2015. 
Los participantes con o sin alteraciones psiquiátricas fueron motivados a abandonar el tabaco recibiendo consejos breves en cada visita.
El objetivo primario fue la incidencia de eventos neuropsiquiátricos, fueran moderados o graves.
La abstinencia, como objetivo de la eficacia del tratamiento, fue confirmada bioquímicamente a las semanas 9 y 12. Los pacientes que recibieron tratamiento activo fueron evaluados según su seguridad y los aleatorizados según su eficacia.
Se estudiaron a 8.144 individuos que fueron aleatorizados, de modo que 4116 correspondieron a la cohorte con alteraciones psiquiátricas (4.074 en el análisis de seguridad) y 4.028 en la cohorte no psiquiátrica (3.984 en el análisis de seguridad).
En la cohorte no psiquiátrica, en 13 (1,3%) de 990 participantes del grupo de vareniclina se documentaron alteraciones neuropsiquiátricas,  en 22 (2,2%) de 989 del grupo de bupropion, en 25 (2,5%) de 1.006 del grupo de los parches de nicotina y en 24 (2,4%) de 999 del grupo placebo.
Las diferencias de riesgo (DR) de eventos neuropsiquiátricos moderados o graves en el grupo de vareniclina fue de -1,28 (IC 95% −2,40 a −0,15) y en el de bupropion −0,08 (IC 95% −1,37 a 1,21). A su vez la DR frente a los parches de nicotina fue de −1,07 (IC 95% −2,21 a 0,08) con la vareniclina y de 0,13 (IC 95% −1,19 a 1,45) con el bupropion.
En la cohorte psiquiátrica, por su parte, se documentaron alteraciones neuropsiquiátricas  moderadas o graves en 67 (6,5%) de 1026 participantes del grupo de vareniclina,  68 (6,7%) de 1017 del grupo de bupropion, 53 (5,2%) de 1016 del grupo de los parches de nicotina y  50 (4,9%) de 1015 del grupo placebo. La DR frente a placebo de la vareniclina fue de 1,59 (IC 95% −0,42 a 3,59) y de 1,78 (IC 95% −0,24 a 3,81) en el grupo de bupropión. Si la comparación se hizo con los parches de nicotina el DR fue de 1,22 (IC 95% −0,81 a 3,25) para la vareniclina y de 1,42 (IC 95% −0,63 a 3,46) para el bupropión. Descartándose el riesgo de suicidio con este tipo de terapias.
En cuanto a las tasas de abstinencia la vareniclina fueron más altas que el placebo odds ratio (OR) 3,61 (IC 95% 3,07 a 4,24), que con los parches de nicotina  OR 1,68 (IC 95% 1,46 a 1,93), y que con  el bupropion OR 1,75 (IC 95% 1,52 a 2,01). El bupropion y los parches de nicotina tuvieron unas tasas de abstinencia más altas que el placebo, OR 2,07 y  2,15 respectivamente. 
En cuanto a los efectos adversos más frecuentes se destacaron las náuseas en la vareniclina (25%), el insomnio con el bupropion (12%), sueños anormales con los parches de nicotina (12%), cefaleas con el placebo (10%).
La eficacia del tratamiento no varió según las cohortes estudiadas.
Según este estudio ni la vareniclina, el bupropión ni los parches de nicotina incrementan las alteraciones psiquiátricas en la deshabituación antitabáquica. La vareniclina sería más efectiva para ayudar en la abstinencia al tabaco en los fumadores que el placebo, que el bupropion y que los parches de nicotina, si bien es cierto que tanto el bupropion como los parches de nicotina son más efectivos que el placebo en esta situación . 


Anthenelli RM, Benowitz NL, West R, St Aubin L, McRae T, Lawrence D, Ascher J, Russ C, Krishen A, Evins AE. Neuropsychiatric safety and efficacy of varenicline, bupropion, and nicotine patch in smokers with and without psychiatric disorders (EAGLES): a double-blind, randomised, placebo-controlled clinical trial. Lancet. 2016 Jun 18;387(10037):2507-20. doi: 10.1016/S0140-6736(16)30272-0. Epub 2016 Apr 22.


martes, 3 de mayo de 2016

¿Hay que cortar con el tabaco de golpe o gradualmente?

¿Hay que cortar con el tabaco de golpe o gradualmente?

Sobre el tabaquismo hemos hablado en distintas ocasiones. Sobre las distintas estrategias para abandonar el hábito tabáquico, eficacia e inconvenientes del tratamiento farmacológico etc...
Sin embargo, es frecuente pensar que reduciendo la cantidad de cigarrillos fumados se disminuye la dependencia, y por tanto, a la hora del dar el paso de dejarlo definitivamente, este es menos costoso y con ello se asegura el éxito de la empresa. ¿Pero es eso cierto?. Con todo, las guías de práctica clínica (GPC) recomiendan el cese del hábito de una forma abrupta.
El estudio que comentamos estudia justamente esto, si tiene mayor éxito a la hora de abandonar el hábito tabáquico una retirada gradual del tabaco o un cese definitivo.
Se trata de un estudio de no inferioridad realizado en 31 centros de atención primaria (CAP) de Inglaterra, sobre 697 fumadores adultos con adicción al tabaco. 
La intervención se hizo, o retirando el tabaco de manera abrupta al 15º día  (355) o reduciendo este  gradualmente (342), 50% la primera semana, y un 25% más la segunda, hasta un 75% en las dos semanas anteriores a la retirada definitiva. 
Ambos grupos recibieron la misma atención por enfermeras y una terapia de sustitución con nicotina antes del día de la retirada definitiva. La medición del consumo de tabaco se hizo mediante la medición de la cotinina salivar y el monóxido de carbono exhalado en cada visita de seguimiento.
La sintomatología de abstinencia se midió por la escala Mood and Physical Symptoms Scale.
El objetivo primario fue la constatación de abstinencia tabáquica cuatro semanas tras el día de cese del consumo tabáquico, y como objetivo secundario la abstinencia a los 6 meses. 
Así a las 4 semanas el 39,2% (IC 95% 34,0-44,4%) de los participantes del grupo de reducción gradual del tabaco fueron abstinentes comparados con el 49,0% (IC 95%  43,8- 54,2%) del grupo de la retirada súbita, el riesgo relativo (RR) fue de 0,80 (IC 95% 0,66 -0,93%). Con ello no se demostró la no inferioridad de un procedimiento frente al otro,  RR 0,80 (IC 95% 0,68 – 0,96).
A los 6 meses solo el 15,5% (IC 95% 12,0-19,7%) del grupo de la  reducción gradual fueron abstinentes  frente al 22,0% (IC 95% 18,0-26,6%) de la retirada súbita del tabaco, el RR 0,71 (IC 95% 0,46 -0,91]). Según esto los individuos del grupo de retirada gradual tuvieron menor probabilidad de ser abstinentes a las 4 semanas que los de la retirada súbita (38,3% frente a 52,2%; P = 0,007).
Como limitación cabe destacar que fue imposible que el estudio fuera a doble ciego y que la mayoría de individuos fueron de raza blanca.
Según este análisis los fumadores que optaran por  la retirada abrupta del tabaco tendrían más posibilidades de mantener la abstinencia tabáquica que aquellos que lo hicieran de una manera gradual.

Lindson-Hawley N, Banting M, West R, Michie S, Shinkins B, Aveyard P. Gradual Versus Abrupt Smoking Cessation: A Randomized, Controlled Noninferiority Trial. Ann Intern Med. 2016 May 3;164(9):585-592. doi: 10.7326/M14-2805. Epub 2016 Mar 15.

Troy Brown, RN. Quitting Smoking Cold Turkey Better Than Quitting Gradually. Medscape. 
March 15, 2016


martes, 10 de noviembre de 2015

Sobre la magnitud del riesgo de la carne procesada para producir cáncer

Sobre la magnitud del riesgo de la carne procesada para producir cáncer

En diversas ocasiones hemos hablado de las conclusiones de la cohorte de la European Prospective Investigation In to Cancer and Nutrition (EPIC). Estudio que evalúa la asociación del consumo alimentos con la mortalidad por cualquier causa o especifícamente cardiovascular o por cáncer.
Según datos del  EPIC referentes a 10 países y a medio millón de individuos, valorando si pudiera existir asociación  entre el consumo de carne roja, carne procesada, y/o carne de aves de corral con la mortalidad, ya vimos que  un gran consumo de carne procesada se asoció con un 18% de  incremento del riesgo de cualquier causa de mortalidad. Y que  un período medio de consumo de carne procesada de  12 años se asocia con casi el doble de riesgo de cualquier causa de mortalidad en adultos si se compara con aquellos que o no consumen o tienen poco consumo. El riesgo de muerte por cáncer se elevaba de un 43%, y hasta 70% por causa cardiovascular, si se consume más de 160 gr de carne procesada al día, si lo comparamos con aquellos individuos que la consumen entre 10-19,9 gr/día. 
Por otro lado,  según este, y como vimos en otro análisis, consumir una dieta  con alto contenido en vegetales tiene entre un 10-25% menos riesgo de cualquier causa mortalidad frente a aquellos, o que no las consumen, o lo hacen en cantidad escasa.  Se ha cuantificado, en este aspecto, en algún trabajo, que si se consume más de 400 gr de vegetales al día se gana en un año la esperanza de vida en relación al cáncer.
Hace escasos días la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo una declaración (el mal llamado "Bacon-gate,") sobre el consumo de carnes procesadas y el riesgo de cáncer. Este anuncio ha sido cabecera en muchos rotativos y se ha generado un clima de alarma entre la población. Según leemos en medscape,  este organismo ha posicionado a la carne procesada como un carcinógeno, en la misma categoría que el tabaco o los asbestos (IACR Grupo 1). Manifestaciones posteriores de la International Agency of Cancer Research (IACR) señalan que las recomendaciones van en el sentido de la reducción de su consumo con el fin de reducir el riesgo de presentar cáncer colo-rectal (CCR), más que de evitar o prohibir estos productos alimenticios. A su vez la OMS publicó un documento on line para clarificar la cuestión, señalando que aunque el tabaco y los asbestos están en el misma categoría como carcinógenos (IACR Grupo 1), no tiene el mismo nivel de toxicidad.  De tal modo que los perritos calientes y los cigarrillos tiene riesgos de generar cáncer  distintos.
Según el  Global Burden of Disease Project a la carne procesada se le pueden atribuir 34.000 muertes por cáncer a nivel mundial anualmente y 50.000 por el consumo de carne roja. Del mismo modo,  el tabaco sería responsable de un millón de muertes por cáncer al año a nivel mundial, el consumo de alcohol sería responsable de  600.000 (ya hablamos de su efecto carcinógeno) y 200.000 por la contaminación atmosférica.
Remitiéndonos a los datos del EPIC y otros estudios  que recoge el  IACR en su documento, el consumo diario de 50 gr de carne procesada incrementa el riesgo de CCR alrededor de un 18%, y un consumo de 100 gr de carne roja un riesgo de CCR también del 18%. En números absolutos según la Cancer Research UK (CRUK) refiriéndose a Reino Unido (UK) y teniendo en cuenta que el CCR afecta a  61 de cada 1000 personas, aquellos que consumen carne procesada tendrán un incremento del riesgo que se traduciría en alrededor de  66 casos por 1000 personas.

Leenders M1, Sluijs I, Ros MM, Boshuizen HC, Siersema PD, Ferrari P, Weikert C, Tjønneland A, et al. Fruit and vegetable consumption and mortality: European prospective investigation into cancer and nutrition. Am J Epidemiol. 2013 Aug 15;178(4):590-602. doi: 10.1093/aje/kwt006. Epub 2013 Apr 18.

Rohrmann S, Overvad K, Bueno-de-Mesquita HB, Jakobsen MU, Egeberg R, Tjønneland A, et al.
Meat consumption and mortality - results from the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition. BMC Med. 2013 Mar 7;11:63. doi: 10.1186/1741-7015-11-63.

http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2015/processed-meat-cancer/en/

http://www.who.int/features/qa/cancer-red-meat/en/

-Zosia Chustecka. WHO Clarifies Processed Meat/Cancer Link After 'Bacon-gate'. November 02, 2015


jueves, 5 de noviembre de 2015

El cribado del cáncer de pulmón

El cribado del cáncer de pulmón

El tema de la prevención secundaria (detectarlo antes de que dé síntomas) del cáncer de pulmón (CP) no ha tenido un largo recorrido como así lo ha hecho otros tipos de cánceres, de mama, próstata... Las discusiones han sido escasas y sin frutos,  pues dada su frecuencia y pronóstico, la detección precoz, con todo lo que significa de falsos positivos, radiación y costes, no mejoraba la supervivencia, que es al final lo que se intenta prevenir.
Con todo, hay que tener en cuenta que es una de las patologías más prevalentes y que más mortalidad conlleva (supervivencias los 5 años del 17%  en EEUU), con el agravante de que un 90% es prevenible con el abandono de hábito tabáquico y que solo el 15% de los CP se diagnostican en un estado temprano y por tanto curable. 
El tema quedo aparcado hasta que en el 2010 con la publicación del National Lung Screening Trial (NLST), 53.454 personas con alto riesgo de CP, se empezó a valorar la importancia de la utilización de la tomografía axial computarizada de baja radiación (value of low-dose CT o “LDCT”), que detecta los CP en fases muy tempranas, como prevención de la mortalidad por esta patología. Con ello, (tres cribados anuales) se alcanzó una reducción de la mortalidad del 20% (IC 95% 6.8 -26.7; P=0,004); con un 96,4% de falsos positivos. Esta técnica en el cribado del CP fue abalada por algunos estudios y recogido en las recomendaciones (revisión sistemática de Humphrey LL et al) de la United States Preventive Services Task Force (USPSTF) en el 2013, pero solo referido a la técnica del   LDCT y a adultos entre 55-77 años con antecedentes claros de tabaquismo. Y ,no como se había sugerido anteriormente, mediante  la radiografía de tórax o la citología del esputo que no demostraron reducción de la mortalidad por esta causa.  En julio del 2013 el  USPSTF varió su opinión de la evidencia aportada,  pasando de  insuficiente a un grado de recomendación B, o que existía una fuerte evidencia de que la utilización de la LDCT tendría una moderada efectividad en la reducción de la mortalidad por CP y por cualquier causa. En éste, la recomendación fue para individuos entre 55 y 79 años con una historia de más de 30 paquetes de tabaco al año o que habían dejado de fumar dentro los últimos 15 años.
Sin embargo, los beneficios del cribado tienen que ver fundamentalmente con el rendimiento de la  LDCT, estando ésta limitada, por tanto, por el % de falsos positivos, los costes y el riesgo de exposición a la radiación. El tema no está cerrado pues existen estudios más pequeños que han replicado los resultados con respecto a la mortalidad, como el Detection and Screening of Early Lung Cancer by Novel Imaging Technology and Molecular Essays (DANTE, 2009) y el  Danish Lung Cancer Screening Trial (DLCST, 2012), y alguno de ellos en marcha ( NELSON) aún no concluidos, leemos. En el  NLST tras utilizar el  LDCT en tres ocasiones por año el 96,4% de los hallazgos sugestivos fueron falsos positivos. Unos falsos positivos que se requirieron seguimiento posterior y el 2,2% biopsia percutánea, 4,3% broncoscopia, y 4,2% procedimientos quirúrgicos.  Se ha intentado disminuir el % de falsos positivos utilizando otros marcadores sanguíneos o del esputo e incrementando el umbral del tamaño del nódulo (de 4 a 6 mm) a partir del cual se considera positivo, pero ello disminuiría la sensibilidad de la prueba (93,5% en 4 mm a  84,9%  en 6 mm). Por otro lado, esta  prueba puede dar lugar a la falsa seguridad (falsos negativos) de no tener CP en pequeños tumores centrales o alojados en las vías respiratorias difíciles de detectar por esta técnica. El tema de la radiación de la prueba, aún siendo de baja radiación ionizante y no existiendo un umbral de dosis ionizante a partir del cual existirían efectos carcinogénicos, no es baladí, pues las dosis de una LDCT sería de 1,5 mSv frente a la radiación de una radiografía de torax (0,052  mSv), ambos datos del estudio NLST. En este estudio los participantes recibieron 8 mSv, juntando la radiación generada por  por el cribado durante el tiempo que duró el estudio y por las pruebas ulteriores generadas a partir de este. El problema se plantea por tanto en las personas jóvenes y con una gran esperanza de vida que irán acumulando radiación y esta podrá ser la inductora de otro tipo de cáncer con el tiempo. O sea sigue siendo un tema con muchas aristas en donde todo no está dicho

 Aberle DR, Adams AM, Berg CD, Black WC, Clapp JD, Fagerstrom RM, et al.Collaborators (1478) Reduced lung-cancer mortality with low-dose computed tomographic screening. National Lung Screening Trial Research Team, N Engl J Med. 2011 Aug 4;365(5):395-409. doi: 10.1056/NEJMoa1102873. Epub 2011 Jun 29. 

Humphrey LL, Deffebach M, Pappas M, et al. Screening for lung cancer with low-dose computed tomography: A systematic review to update the US Preventive services task force recommendation. Ann intern med. 2013;159:411–420.

Terpenning S, Ting Lin C, White CS. Lung Cancer Screening: Pros and Cons. Appl Radiol. 2015;44(7) 

Centers for Medicare & Medicaid Services. Decision Memo for Screening for Lung Cancer with Low Dose Computed Tomography. 2015. (acceso el 05-11-2015  

jueves, 9 de abril de 2015

Factores implicados en la duración de la abstinencia al tabaquismo

Factores implicados en la duración de la abstinencia al tabaquismo

Sobre el tabaquismo hemos hablado en distintas ocasiones. Sabemos de sus efectos nocivos que afecta a casi la totalidad del organismo humano, cánceres, enfermedades respiratorias, cardíacas …En España, según muestra el artículo comentado, afecta al 27,9% de los varones y al 20,2% de las mujeres, con una tendencia a igualarse. En general el 70% de los fumadores quieren dejar el hábito y un 30-40% lo intentan con un éxito de no más de un 5%. Las opciones para ayudar a dejar el hábito tabáquico son diversas y fundamentalmente farmacológicas. Existiendo otras en área cognitivo-conductual… incluso  mixtas con resultados diversos.
Las variables asociadas con el éxito en esta empresa van desde variables socio-demográficas como la edad (más dificultad en los más jóvenes) y el sexo (las mujeres lo consiguen con más dificultad), si bien es cierto que la ocupación y el nivel de educación parece que no influyen. En general el número de cigarrillos consumidos (influye en el nivel de dependencia), el nivel de dependencia (test de Fagerström), y el consumo de alcohol concomitantemente, está admitido que disminuyen la probabilidad del éxito.
Otros factores como tentativas previas, abstinencia durante la primera semana, la abstinencia en un segundo intento durante 6 meses. El número de tratamiento realizados, el grado de motivación (test de Richmond)…
Definen como adherencia como el nivel alcanzado por la persona en el mantenimiento de unos comportamientos saludables. Esta incluye la capacidad de cumplir un programa de citas prefijado, tomar medicaciones, cambios en los estilos de vida, realizar las pruebas fijadas...
El objetivo de este estudio que comentamos es identificar los predictores de la abstinencia del tabaco o de cumplimiento del programa durante un período de tiempo de 12 meses en un programa de tabaquismo. Investigar la influencia de las variables sociodemográficas (edad, género, nivel de educación y trabajo), variables relacionadas con el tabaquismo (marca de cigarrillos, concentración de nicotina, número de cigarrillos consumidos, dependencia a la nicotina, años de tabaquismo, y el consumo de alcohol o tranquilizantes), variables relacionadas con tratamientos anteriores (intentos anteriores, cumplimiento de la terapia farmacológica, número de sesiones realizadas, enfrentamiento a los síntomas de la abstinencia y el ejercicio físico). Con todos estos factores se hizo un análisis conjunto y se intentó estimar un modelo de riesgo de recaída en el tabaquismo.
Los participantes fueron 125 trabajadores de la Universidad de Granada (50 varones y 75 mujeres) de edad media 46,91 años (DE 8,15), captados entre 2009 y 2013 de un centro para la deshabituación del tabaco. El número de cigarrillos por participante fueron de 19,86 (DE  8,95), la media del test de Fagerström fue de 4,62 (DE 2,24). Todos ellos estuvieron dentro una terapia cognitiva-conductual mediante un programa ocupacional en sus domicilios y una terapia farmacológica con vareniclina. Las evaluaciones se hicieron dentro un programa de tres fases a los 3, 6 y 12 meses.
La primera se estimuló el autocontrol mediante una terapia cognitivo-conductual de tal modo que una vez que el participante había reducido su consumo un 80% se empezaba el tratamiento mediante vareniclina, con ello se garantizaba que el paciente estuviera suficiente motivado para hacer el tratamiento, y pudiera hacer un autocontrol de sus síntomas. El tratamiento con vareniclina se hizo a dosis de 0,5 mg tres días, hasta llegar a 1 mg/12 horas durante 12 semanas. La abstinencia se evaluó directamente en la entrevista y por coximetria y niveles de hemoglobina. Según ello fueron clasificados en abstinentes (no tabaco) o recaída (fumar 7 días seguidos). Según este pequeño estudio, y como mostraban otros estudios, las variables socio-demográfica no se relacionaron con la abstinencia. Si que la ingesta de alcohol o tranquilizantes tuvieron una influencia sobre la abstinencia, o sea que no consumir alcohol mejoraba los resultados y utilizar tranquilizantes los empeoraba incluso por encima de aquellos que consumían alcohol.
No encontraron influencia alguna sobre la marca de cigarrillos, concentración de nicotina, número de cigarrillos fumados ni puntuación en el test de Fagerström o los años que se llevaban fumando con la abstinencia.
Destacan como más importante cara a la duración de la abstinencia, la implicación, la asistencia a la  sesiones (número de ellas), afrontamiento a los síntomas de retirada del tabaco, y el ejercicio físico realizado. Sin embargo, los intentos anteriores de dejar de fumar, y el cumplimiento de la terapia farmacológica no tuvo influencia en la duración de la abstinencia.
Con todas las matizaciones de ser un estudio pequeño, homogéneo de pacientes motivados las conclusiones no dejan de ser interesantes.

López-Torrecillas F1, Rueda MM, López-Quirantes EM, Santiago JM, Tapioles RR. Adherence to treatment to help quit smoking: effects of task performance and coping with withdrawal symptoms. MC Public Health. 2014 Nov 25;14:1217. doi: 10.1186/1471-2458-14-1217.



martes, 24 de marzo de 2015

El 90% de los eventos coronarios entre mujeres pueden prevenirse con la modificación de los estilos de vida

El 90% de los eventos coronarios entre mujeres pueden prevenirse con la modificación de los estilos de vida

Las tasas de mortalidad por enfermedad coronaria (EC, MEC) en EEUU ha ído disminuyendo en las últimas décadas, pero este descenso se ha estabilizado en las mujeres más jóvenes. El estudio que comentamos trata sobre que los cambios sobre los estilos de vida de las mujeres podrían generar reducciones en la EC y de la  MEC.
 Un estudio de este enero pasado publicado en el Journal of the American College of Cardiology, Chomistek AK et al utilizando los datos proporcionados por el  Nurses' Health Study II  ha estimado la proporción de casos de EC  y de factores de riesgo cardiovascular (FRCV) entre las mujeres jóvenes relacionados con la pobre adherencia a estilos de vida saludables.
El  Nurses' Health Study II es un estudio prospectivo realizado en 88.940 mujeres de entre 27-44 años al inicio que fueron seguidas entre 1991 y 2011. Los factores relacionados con los estilos de vida fueron determinados mediante un cuestionario. Para ello se definió como estilo de vida saludable de la mujer, a no fumar, presentar un índice de masa corporal normal, una actividad física de  ≥ 2,5 horas/semana, ver la televisión ≤ 7 horas/semana, una dieta de más del 40% del  Alternative Healthy Eating Index (2010) y con una ingesta de alcohol entre 0,1-14,9 gr/ día. Se estimó la EC y los FRCV (diabetes, hipertensión, e hipercolesteronemia) que podían estar relacionados con la pobre adherencia a los estilos de vida saludables, calculando el porcentaje de riesgo atribuíble poblacional.
Durante los 20 años de seguimiento se registraron 456 casos incidentes de EC (infarto de miocardio), 2749 mujeres fueron diagnosticadas de diabetes, 16.978 de hipertensión arterial y 23.971 de hipercolesteronemia.
Según modelos multivariantes ajustados, la ausencia del hábito tabáquico, un IMC normal, ejercicio físico y una dieta sana fueron factores independientes y significativos asociados al menor riesgo de EC.
Si se comparaban las mujeres sin estilos de vida saludables frente a aquellas con estilos saludables el riesgo aleatorio (hazard ratio, HR) de EC de las mujeres con 6 factores de estilo de vida fue del 0,08 (IC 95% 0,03 -0,22). En este sentido aproximadamente el 73% (IC 95%  39- 89%) de los casos de EC fueron atribuidos a la pobre adherencia a los estilos de vida saludables, y  el 46% (IC 95% 43-49%) de los FRCV (hipertensión, colesterol y diabetes) fueron atribuidos a estilos de vida deficientes.
Podemos concluir que siguen vigentes las recomendaciones sobre los estilos de vida saludables en las mujeres pues disminuyen el riesgo de EC.
Entre los comportamientos saludables a destacar se encontrarían no fumar, mantener un IMC correcto (un peso correcto), realizar al menos 2,5 horas semanales de actividad física, ver la televisión menos de 7 horas semanales e ingerir una dieta saludable con una sola consumición alcohólica al día.. 

Chomistek AK, Chiuve SE, Eliassen AH, et al. Healthy lifestyle in the primordial prevention of cardiovascular disease among young women. J Am Coll Cardiol 2015; 65:43–51. 

Arnett D. Healthy habits, healthy women. Editorial Comment. J Am Coll Cardiol 2015; 65:52–54.  

miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿Influyen los estilos de vida en la vejiga urinaria?

¿Influyen los estilos de vida en la vejiga urinaria?

¿Influyen los estilos de vida en la vejiga urinaria? Sabemos que la dieta y el ejercicio influyen en la salud cardiovascular y en el riesgo de cáncer a nivel general. ¿Pero, influyen estos en la vejiga urinaria? Sabemos que ciertas predisposiciones pueden precipitar un resultado patológico dependiendo del comportamiento de la persona que lo padece. La expresión de ciertos genes se realiza cuando un factor, una noxa externa los activa.
Existen factores como el hábito tabáquico, la dieta, el índice de masa corporal (IMC), la ingesta de liquidos, el ritmo intestinal, la actividad física, los ejercicios del suelo pélvico...que influirían en la salud de la vejiga urinaria.
Es conocido que el hábito tabáquico está directamente relacionado con el desarrollo del cáncer de vejiga (CV), teniendo los fumadores hasta tres veces mayor riesgo de CV que los no fumadores, un riesgo que va aumentando con la edad. En este aspecto es más nocivo fumar poco mucho más tiempo que hacerlo mucho poco tiempo, pues el tiempo que se ha estado fumando tiene una especial relevancia. Para el mismo período de tiempo y misma cantidad de cigarrillos las mujeres tendrían más riesgo que los hombres. Aunque no se sabe a ciencia cierta cuál es el mecanismo por el que el tabaco aumenta el riesgo de CV, se sabe que la nicotina y ciertos productos de los cigarrillos influyen en el crecimiento de las células superficiales de la vejiga.

sábado, 29 de marzo de 2014

Los cigarrillos electrónicos no han demostrado que reduzcan el hábito tabáquico

Los cigarrillos electrónicos no han demostrado que reduzcan el hábito tabáquico

Al parecer los cigarrillos electrónicos tiene poco o nulo impacto en la deshabituación tabáquica. La rápida comercialización de este tipo de dispositivos hacía pensar que podían ser un buen sistema para ayudar a aquellos que querían dejar esta adicción; sin embargo, un ensayo clínico longitudinal reciente sobre una muestra de  1549 individuos, publicado en JAMA,  en la utilización de cigarrillos electrónicos, no ha demostrado cambios en el consumo de tabaco tras un año de seguimiento.
En este se compararon dos grupos de fumadores captados y seguidos mediante encuestas al efecto entre noviembre del 2011 y el mismo mes de un año más tarde. Un grupo con cigarrillos electrónicos con o sin nicotina, y otro sin este dispositivo.El análisis final se hizo sobre los datos aportados por 949 participantes.
Los investigadores se encontraron el perfil del fumador que utilizaba estos dispositivos era mayormente una mujer, joven y de menor educación. Al tiempo que existía una ligera mayor proporción de individuos que fumaban su primer cigarrillo en menos de 30 minutos tras levantarse, que los que no utilizaron este dispositivo (69,0% vs 57,9%; P = 0,046), es decir tenía mayor adicción; al tiempo que la utilización del cigarro electrónico no estaba significativamente asociado con una mayor intención de dejar de fumar (P = 0.09), o sea escasamente motivados. Dos factores asociados con el fracaso, y de ahí que su utilización no disminuyó la frecuencia de la deshabituación más que aquellos que no los usaron (P = 0,52), con el agravante que aquellos con el cigarrillo electrónico eran  menos propensos a dejar de fumar que los que no lo utilizaban a los 7 meses de seguimiento.
La conclusión, fue que al año de seguimiento los fumadores que utilizaron los cigarrillos electrónicos no redujeron su consumo de cigarrillos más que aquellos que no los utilizaron.
En un estudio reciente en población adolescente, un estudio transversal en base  de encuestas (National Youth Tobacco Survey) de muestra representativa de muchachos de institutos de EEUU en el 2011 (n = 17 353) y de 2012 (n = 22 529),  los cigarrillos electrónicos no solo fueron inútiles para dejar el tabaquismo, sino que incluso su uso contribuyó a aumentar la adicción a este hábito.

Grana RA1, Popova L1, Ling PM2. A Longitudinal Analysis of Electronic Cigarette Use and Smoking Cessation. JAMA Intern Med. 2014 Mar 24. doi: 10.1001/jamainternmed.2014.187. [Epub ahead of print]

Dutra LM, Glantz SA . Electronic Cigarettes and Conventional Cigarette Use Among US Adolescents: A Cross-sectional Study. JAMA Pediatr. 2014 Mar 6. doi: 10.1001/jamapediatrics.2013.5488. [Epub ahead of print]



jueves, 26 de diciembre de 2013

El tabaquismo pasivo en el embarazo y en el hogar incrementa el riesgo de asma en los niños

El tabaquismo pasivo en el embarazo y en el hogar incrementa el riesgo de asma en los niños

El tabaquismo pasivo es una realidad,  se le relaciona con el 1% de la mortalidad a nivel mundial, debida entre otras causas a enfermedades cardíacas. Del mismo modo, se la relaciona también con el 0,7% de la incapacidad física a nivel mundial, afectando de esta forma a los más pequeños, los niños.
Es un hecho demostrado en los adultos convivientes con  fumadores activos, pero también  afecta a los niños, como demuestra la revisión sistemática en forma de metaanálisis que comentamos. En este se intenta demostrar los efectos del tabaquismo en los padres o miembros del hogar  con los episodios de asma o sibilancias  en las diferentes etapas de la infancia. Para ello se hizo una búsqueda en Medline, Embase y en el Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature sobre estudios de cohortes que estudiaran la incidencia de ambas patologías en relación con la exposición prenatal, postnatal maternal o paternal o la exposición en el hogar al humo de tabaco en jóvenes de  hasta los 18 años de edad.
Se encontraron 5.074n artículos al respecto de los cuales se seleccionaron 71 estudios prospectivos que contestaron esta pregunta y que cumplieron con los criterios de inclusión. Valoraron cuatro tipos de exposición al humo de tabaco en relación con las sibilancias o asma:  tabaquismo maternal prenatal, tabaquismo maternal, tabaquismo paternal, y la exposición al humo de tabaco de otros convivientes en el hogar.
Según esto la exposición pre o postnatal pasiva al humo de tabaco se asocia entre un 30-70% de incremento del riesgo de sibilancias; mayor en la exposición postnatal maternal sobre las sibilancias de niños ≤ 2 años, odds ratios (ORs) 1,70 (IC 95% 1,24–2,35, 4 estudios), y entre el 21-85% de incremento de riesgo en la incidencia de asma bronquial; mayor efecto en la exposición prenatal maternal sobre el asma en niños ≤ dos años, OR = 1,85 (IC 95% 1,35–2,53, cinco estudios).
Es importante señalar que la exposición prenatal maternal se asoció con un incremento del riesgo de sibilancias del  40% en niños hasta los dos años, OR 1,41 (IC 95% 1,20 – 1,67; 14 estudios) y que se mantuvo en los niños entre los 3-4 años, y que en edades mayores (5-18 años) supuso un incremento del 52% del riesgo de sibilancias  OR, 1,52 (IC 95% 1,23 – 1,87; 5 estudios).
Concluyen, que la exposición pasiva al humo de tabaco, tanto en período prenatal (antes del nacimiento) como postnatal por parte fundamentalmente de la madre, pero también por parte de otros convivientes del hogar, aumenta el riesgo de sibilancias y asma al menos un 20% en niños menores de dos años de edad.
Un dato más para proscribir el tabaquismo dentro del hogar y sobre todo en el embarazo.

Burke H, Leonardi-Bee J, Hashim A, Pine-Abata H, Chen Y, Cook DG, Britton JR, McKeever TM.Prenatal and Passive Smoke Exposure and Incidence of Asthma and Wheeze: Systematic Review and Meta-analysis. Pediatrics. 2012 Apr;129(4):735-44. Epub 2012 Mar 19.

martes, 18 de junio de 2013

Los pimientos y la enfermedad de Parkinson

Los pimientos y la enfermedad de Parkinson

Siempre hablamos de los efectos perniciosos de la nicotina y siempre lo hacemos relacionando ésta con el tabaco. Sin embargo, la nicotina puede tener algún efecto beneficioso y no encontrarse exclusivamente en este pernicioso hábito. En concreto hablamos de los pimientos. Los pimientos (Capsicum)  pertenecen a la familia de las solanáceas, igual que las patatas (Solanum tuberosum), el tomate (Solanum lycopersicum), la berenjena (Solanum melongena) y el tabaco (Nicotiana tabacum).
Dentro los alcaloides que tienen estas plantas se encuentran la capsaicina, la nicotina, los tropanos…La primera, se conoce por que da el sabor picante a las comidas y la conocemos los médicos por que se utiliza como analgésico tópico, pues en contacto con la piel y mucosas genera una sensación de calor.  La segunda, la nicotina, es muy frecuente en la planta de tabaco, pero también se encuentra en pequeñas cantidades en las patatas, tomate y pimiento, y es una sustancia estimulante para el ser humano y responsable de la dependencia del hábito tabáquico.
Dentro de los efectos de la nicotina está la de su relación inversa con el riesgo de la enfermedad de Parkison (EP), que ya se conocía por el consumo de tabaco (más de 60 estudios al respecto). En este estudio se evalua el riesgo de EP dependiente del consumo de pimientos, tomates y patatas.
Para ello se estudió a 490 individuos diagnosticados de EP recientemente durante los años 1992-2008 del Estado de Washington y se los relacionó con 644 controles con exploración neurológica normal, al tiempo que se les evaluaba mediante una encuesta autocumplimentada sobre el consumo de pimientos, tomates, jugo de tomate, y patatas durante la etapa adulta, ajustando estos datos por el consumo de otros vegetales, por la edad, la raza, el consumo de tabaco y de cafeína.
De ello resultó que EP estuvo inversamente asociada con el consumo de solanáceas, riesgo relativo (RR) 0,81 (IC 95% 0,65–1,01) una vez por día, pero no por el consumo de otros vegetales RR 1,00 (IC 95% 0,92–1,10). La potencia del la tendencia se confirmó según la concentración de la nicotina en las solanáceas consumidas (p por tendencia 0,004), de ahí que los pimientos tuvieran una mayor asociación (p por tendencia 0,005). Comer pimientos de dos a cuatro veces por semana está asociada significativamente con un 30% de reducción del riesgo de EP,  RR 0,70 (IC 95% 0,50-1,00). Del mismo modo el efecto protector de las solanáceas frente a la EP fue más evidente en aquellos individuos que nunca habían consumido tabaco o que habían fumado menos de 10 años.

Concluyen que el consumo dietético de nicotina en forma de pimientos podría reducir el riesgo de EP. Sin embargo, estos datos deben analizarse con cautela a la hora de hacer recomendaciones en este sentido.

Nielsen SS, Franklin GM, Longstreth WT, Swanson PD, Checkoway H. Nicotine from edible Solanaceae and risk of Parkinson disease. Ann Neurol. 2013 May 9. doi: 10.1002/ana.23884. [Epub ahead of print]

domingo, 14 de abril de 2013

La vareniclina no tiene mayor riesgo cardiovascular que el bupropion en la deshabituación tabáquica

La vareniclina no tiene mayor riesgo cardiovascular que el bupropion en la deshabituación tabáquica

Sobre tabaquismo hablamos   tangencialmente cuando  nos  referimos a las consecuencias de este hábito, pero no lo tratamos directamente como una adicción, una enfermedad que debe tratarse. Normalmente los médicos de primer nivel tratamos a estas personas si estas solicitan nuestra ayuda como si estas padecieran una enfermedad crónica. Las diagnosticamos, les pasamos tests para determinar su grado de dependencia y motivación, y las ponemos en tratamiento durante 2 meses con los diversos fármacos de los que disponemos. En este caso, la nicotina, en parches o chicles, el bupropión, y más recientemente la Vareniclina.
Sin embargo, esta última ha tenido algún que otro tropiezo de seguridad cardiovascular . En este aspecto, hacemos este post. Se trata de investigar si la vareniclina se asocia a más o menos riesgo cardiovascular (RCV) frente a otras moléculas como al bupropión en el tratamiento de la dependencia tabáquica. No es un estudio reciente pues está hecho sobre los datos proporcionados  por un registro de una cohorte danesa entre 2007 y el 2010,  en individuos que utilizan por primera vez o la vareniclina (n=17.926) o el bupropion (n=17.926). Se determinaron los eventos cardiovasculares  (síndrome coronario agudo –SCA-, accidente vásculo cerebral –AVC-) y la mortalidad cardiovascular y  las posibles variables  confusoras que pudieran afectar a los resultados cardiovasculares .  Se calcularon los hazard ratios (HR) utilizando un sistema de regresión múltiple Cox.
Durante el tiempo estudiado se registraron 57 eventos cardiovasculares  en el grupo de la vareniclina (6,9 casos por 1000 individuos y año) comparado con 60 eventos en el grupo del  bupropion  (7,1 casos p0r 1000 individuos y año), esto supuso un HR de eventos cardiovasculares mayores de 0,96 (IC 95%, 0,67-1,39). La utilización de la vareniclina no estuvo asociada con mayor riesgo de SCA, OR 1,20 (IC 95% 0,75 -1,91), AVC, OR 0,77 (IC 95%  0,40- 1,48), o de muerte cardiovascular, OR  0,51 (IC 95% 0,13-2,02). En el análisis por subgrupos, el RCV no fue diferente (aunque sin significación estadística) entre los individuos con enfermedad cardiovascular previa OR 1,24 (IC 95% 0,72- 2,12) y los que no OR 0,83 (IC 95% 0,51-1,36), P=0,29.
Concluyen que en el seguimiento de esta cohorte no se encontró mayor riesgo de eventos cardiovasculares con la utilización de la vareniclina que con el bupropion en el tratamiento de la adicción tabáquica.

Svanström H, Pasternak B, Hviid A.  Use of varenicline for smoking cessation and risk of serious cardiovascular events: nationwide cohort study. BMJ. 2012 Nov 8;345:e7176. doi: 10.1136/bmj.e7176.

miércoles, 6 de abril de 2011

La más eficaz medida en salud pública: la ley antitabaco

La más eficaz medida en salud pública: la ley antitabaco

Tras la puesta en marcha de la ley antitabaco 2011, o La Ley 42/2010, de 30 de diciembre de 2010, a partir de enero de este año, fueron muchas las manifestaciones. Unas a favor y otras en contra. Las primeras sorprendentemente quedaron apagadas por las segundas que en plan catastrofista apelaba a la pérdida de libertad personal y a las pérdidas económicas que se producirían en un momento de crisis económica. La ley no hacía más que prohibir esta práctica en lugares cerrados que estuvieran cara al público y en lugares abiertos en ciertas situaciones -patios de institutos, en parques infantiles y en el recinto de los hospitales...La medida política, por otro lado, se acogía que el tabaquismo es un problema sanitario de primer orden que se encuentra involucrado directa o indirectamente en el fallecimiento de al menos 50.000 individuos al año en nuestro país.
La ley que sorprendentemente cercenaba la libertad personal no hacía otra cosa que garantizar esta en aquellos que no siendo fumadores por su posición acusaban los efectos del hábito tabáquico que otros practicaban. En este caso todo el personal de la hostelería, de limpieza, de instituciones cara al público,..., y como veremos al final de este post de todos aquellos indecisos, con falta suficiente de voluntad para dejarlo fuman o fumaban por el entorno en que se encontraban.
La realidad como se ha mostrado estos días es que no ha habido ninguna afectación económica, no afectando a la contratación ni a la afiliación a la seguridad social, más bien al contrario, al tiempo que según se ha contabilizado han descendido los infartos de miocardio y las descompensaciones en enfermedades respiratorias (EPOC, asma...) etc..afirmándose que la repercusión última de la ley es que evitará al menos 1000 muertes anuales, según leemos estos días en la prensa.
Sea como fuere, a nivel micro lo que si hemos observado los médicos del primer nivel es muchas personas que fumaban o mantenían su hábito por que el ambiente les forzaba a ello, por la falta de voluntad para dejarlo, pues el entorno no era propicio, en estos meses han dado el paso. El tabaquismo social obliga indirectamente a muchos fumadores a mantener el hábito aunque no estén realmente convencidos. El salir el fin de semana obliga a muchas personas (sobre todo jóvenes) a fumar indirectamente –pasivamente- y directamente por que el grupo así lo hace. La prohibición ha dado un recursos a estas personas y son muchas – en mi opinión- que a partir de ahora dejarán el tabaquismo. Un efecto no contemplado, pero beneficioso.

lunes, 14 de marzo de 2011

¿Puede el tabaquismo pasivo aumentar el riesgo de cáncer de mama en las mujeres postmenopáusicas?

¿Puede el tabaquismo pasivo aumentar el riesgo de cáncer de mama en las mujeres postmenopáusicas?

Se conoce que los componentes del humo del tabaco ( hidrocarburos, aminas aromáticas, nitrosaminas,...) puede ser causa de cáncer de mama en modelos experimentales al poder producir mutaciones en los genes (p53). Existen muchos estudios asocian de una manera clara este hábito con la incidencia de cáncer de mama ´(CM), yendo el exceso de riesgo del 20 al 50%. Si bien es cierto que existe una cierta evidencia en la mujer joven fumadora pasiva no existen pruebas concluyentes en mujeres mayores o postmenopáusicas. El estudio que comentamos muestra los resultados a partir del Women’s Health Initiative Observational Study relacionando la incidencia del CM en mujeres postmenopáusicas con la exposición al humo de tabaco y que tipos histológicos son los más afectados.
El Women’s Health Initiative se realizó en 40 centros de EEUU sobre 93.676 mujeres de entre 50-79 años seguidas prospectivamente entre los años 1993 y 1998. De estas, se excluyeron a 12.075 que ya tenían historia de cáncer, quedando al final 79990 mujeres estudiadas a las que se les recabó información pormenorizada de su situación con referencia al hábito tabáquico y su exposición al humo el tabaco (número de años desde la infancia, predefiniendo estratos de exposición).Hay que destacar que al margen de las posibles variables confusoras que se definieron (otros hábitos, raza, trabajo…) este estudio solo incluyó los CM invasivos no a los carcinomas in situ. A los 10 años de seguimiento (agosto 2009) se habían identificado a 3520 casos incidentes de CM.
Se encontró que las mujeres más proclives a padecer CM fueron las más mayores –con idéntico IMC y actividad física- de raza blanca no hispánica, nulíparas, de mayor educación, que tuvieron su primer parto a mayor edad y/o que utilizaron tratamiento hormonal sustitutorio (TSH) a base de estrógenos y progestágenos, con mayor ingesta de alcohol y/o historia familiar de CM (todos ellos con p<0.05); factores de riesgo por otra parte conocidos. Comparando las mujeres que nunca habían fumado el riesgo de CM fue 9% mayor entre las exfumadoras (HR 1.09 IC 95% 1.02 - 1.17) y un 16% en las fumadoras actuales (HR 1.16) Dentro las que nunca habían fumado, el 88,1% habían sufrido una exposición pasiva al humo de tabaco, si bien es cierto que no se observó una asociación significativa con el CM, salvo en aquellas con un alto nivel de exposición (infancia con más de 10 años de exposición, exposición domestica en adultos mayor de 20 años, o en el puesto laboral superior a 10 años). Encontrándose, por tanto, un exceso de riesgo del 32% (IC 95%, 4-67%) de CM en estas situaciones. En general el mayor riesgo (HR con niveles significativos, p inferior a 0.05) en mujeres fumadoras se dio en aquellas que empezaron a fumar antes de su primer embarazo, y que lo hicieron más de 50 años. En las fumadoras este riesgo no disminuyó hasta 20 años de haber cesado en este hábito. No se encontró una asociación significativa entre la exposición al tabaco y tipo histológico de CM, aunque si fueron más frecuentes aquellos con receptores hormonales positivos. Concluyen que se trata de uno de los pocos estudios prospectivos que nos muestra una clara relación entre la exposición al humo del tabaco y el CM. Demostrándose un 32% de exceso de riesgo de CM asociado a la exposición pasiva al humo de tabaco en mujeres postmenopausica que nunca habían fumado y teniendo en cuenta la distintas etapas vitales (infancia, adultez y vida laboral). Comentan como en modelos animales el tejido mamario es especialmente susceptible a los carcinógenos en períodos como la pubertad o al final de la gestación, algo que da que pensar sobre el riesgo de CM asociado al inicio del hábito tabáquico en la pubertad.

Luo J, Wactawski-Wende J, Horn K, Messina C, Stefanick M, Tindle HA, Tong E, Rohan TE, .Association of active and passive smoking with risk of breast cancer among postmenopausal women: a prospective cohort study. BMJ 2011; 342:d1016 doi: 10.1136/bmj.d1016 (Published 1 March 2011)