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jueves, 13 de octubre de 2022

Alarmismo de la Pediatría de Atención Primaria

Alarmismo de la Pediatría de Atención Primaria 

Nuestro específico sistema de especialidades médicas en donde las sociedades científicas que les representan son compartimentos estancos y no tienen otro fin que defender su existencia  con uñas y dientes, cual corporativismo, da pie a titulares como el del otro día:  “Drama en la pediatría pública de Balears: 68.000 niños no tienen un pediatra titulado” (Alicia Mateos Palma 09/10/22), según palabras de Marianna Mambié, pediatra de Atención Primaria y presidenta de la Asociación de Pediatría de Atención Primaria de las Islas Baleares (APapIB). 

La primera parte del titular, un drama, o sea una tragedia, un problema grave de salud pues 68.000 niños están discriminados, mal atendidos con grave riesgo de su salud al ser tratados por profesionales que no tienen un título de pediatría. ¿Es así?

Y he empezado con que el problema son las especialidades médicas, y en concreto la de Pediatría, y también, porque no,  la de medicina de Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC), pues una cosa es la titulación y otra la capacitación real para ejercer en el primer nivel asistencial en el Centro de Salud (CS).

En el primer caso, la especialidad de pediatría es una especialidad específicamente hospitalaria con profesionales que acaba ejerciendo en el primer nivel, de ahí que se lamente la presidenta de APapIB  que los pediatras recién titulados quieran quedarse en los hospitales y no ejercer en los CS.  Y es que, salvando las distancias, sería lo mismo que para ejercer en el CS en vez del título de especialistas en MFyC precisáramos del título de especialistas en Medicina Interna (MI) (el generalista de adultos del hospital), lógicamente cuando acabáramos la especialidad preferiríamos quedarnos en el hospital más que ejercer en la Atención Primaria (AP) para la que no se nos ha formado; con todo, algunos de éstos especialistas acaban en nuestro nivel asistencial. ¿Cuál es el mejor especialista para ejercer en nuestros CS un MFyC o un especialista en MI? Pues un MFyC.
En este sentido, ¿Sería el mejor profesional para atender a nuestros pequeños en nuestros CS aquel médico formado íntegramente en hospitales de 2º y 3º nivel? Personalmente, a primera vista, creo que no.

sábado, 18 de enero de 2020

Tres sociedades de Atención Primaria, una misma concepción, pero falta de entendimiento

Tres sociedades de Atención Primaria, una misma concepción, pero falta de entendimiento

Puede sorprender a estas alturas de la película, a casi cuarenta años de la Reforma de la Atención Primaria (RAP), por la que se creó la actual estructura que disfrutamos o padecemos y a partir de la cual se creó la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC), que puedan existir tres sociedades científicas de médicos generalistas de adultos (y lo digo así pues la Sociedad de Pediatría de AP, aún una anomalía consolidada -en mi opinión- atiende también a la familia en un estrato de edad), que no se acaben de entender.

El mantenimiento de tres sociedades de médicos generalistas, y no una que aglutinara a las tres, se interpretaba hace algunos años como fruto de las desavenencias surgidas de aglutinar a distintos profesionales, los con título de MFyC y sistema MIR y aquellos que no.
La distinción entre ambos, unos sobre otros, se mantuvo muchos años e hizo un gran daño al colectivo. Sin embargo, pasado el tiempo y olvidado este tema, ya por entonces manifesté que las diferencias no eran solo de agravios comparativos o de titulación si no de concepción de la AP, que las tres sociedades manifestaban. Así se han mantenido sociedades más inclusivas como SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de AP), otras menos (SEMFyC ) y otras más generalistas (SEMG).  Sin embargo, en la actualidad no creo que en este sentido existan diferencias de concepto solo matices sobre cómo abordar nuestro monolítico sistema de AP. 

martes, 29 de mayo de 2018

Los médicos de familia en consultas de pediatría

Los médicos de familia en consultas de pediatría

La situación de la atención a los niños en la Atención Primaria (Centros de Salud) en España surge  recurrentemente a los medios de comunicación. Un problema que se achaca a la falta de pediatras para atender a los niños en este nivel asistencial. Unas quejas, muchas veces fomentadas corporativamente (véase el fracaso en  la campaña de recogida de firmas de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, recientemente) y otras por una necesidad sentida por la población al entender que existen agravios con otros lugares de nuestra geografía. Sea como fuere, nuestro sistema de atención a los niños  no es el más habitual en el mundo desarrollado, ni faltan pediatras en España si se comparan con los países de nuestro entorno, ni tampoco la atención de los niños por médicos de familia genera ningún menoscabo en estos pacientes.
Nuestro sistema de atención a la  infancia por pediatras exclusivos es minoritario en Europa, solo diríamos que 7 países tendrían este sistema (Chequia, Eslovaquia, España, Eslovenia, Chipre, Grecia e Israel), teniendo la mayoría de los más grandes y representativos, sean Francia, Inglaterra, Alemania, Italia...al médico de familia solo, o indistintamente al pediatra o al médico de familia, los que se encargarían a la atención del niño (Van Esso et al). Los resultados entre ambos no son muy distintos, y los indicadores en cuanto a la morbimortalidad según países tampoco.

sábado, 3 de marzo de 2018

Garantizar que un especialista en pediatría atienda a todos los niños en Atención Primaria. Una campaña poco afortunada

Garantizar que un especialista en pediatría atienda a todos los niños en Atención Primaria. Una campaña poco afortunada

Hace un mes volví a abrir el tema de la pediatría en la atención primaria (AP) en nuestro país. Comenté la inquietud, a mi entender infundada, de los pediatras (PED) por la “desaparición” de esta figura en la AP, habida cuenta la falta de éstos en ciertos lugares que son sustituidos por médicos de familia (MF) con experiencia en este tramo de edad.
Al efecto se ha realizado una campaña de recogida de firmas a instancias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) con una reinvindicación clara pero con un objetivo imposible, tal como se plantea: “que las administraciones garanticen el derecho de todos los niños y adolescentes a tener un médico especialista en Pediatría en los centros de salud del sistema sanitario público español”
La realidad es, como señalé en un artículo sobre el “futuro de la atención primaria ante la falta de médicos” (FMC 2008), que los PED en España siempre se han movido entre el exceso (previo al aumento de la edad pediátrica, allá por los 80) o la carencia (plazas atendidas por MF, en la actualidad), la reinvindicación de una edad pediátrica cada vez más dilatada y la pretensión de que el tramo pediátrico en AP sea atendido en exclusividad por un especialista en PED. Y casar todos estos aspectos a la vez es complicado. O faltan o sobran según la natalidad y la edad asistencial, de modo que el único ajuste del número de PED a la realidad poblacional es modificando la edad pediátrica. Subir o bajar según la demografía. Lo otro, es quererlo todo sin posible arreglo a corto plazo más que permitir que los MF ocupen, como está ocurriendo desde hace mucho tiempo, dichas plazas. Que dicho sea de paso son las menos apetecibles por los PED, habitualmente pueblos.

sábado, 27 de enero de 2018

Temores infundados entre los Pediatra de Atención Primaria

Temores infundados entre los Pediatra de Atención Primaria

Un tema recurrente en nuestra Atención Primaria (AP) es la cuestión de si la atención a los niños estará siempre a cargo de los Pediatras (PED). Al parecer un artículo – reportaje de Jesús  Martinez  en EL PAÍS, a raíz de unas declaraciones de un político, dando a entender esta posibilidad, lo que ha inquietado a los PED. 
Dicho esto comparto lo escrito por Jesus Martinez, no lo hubiera expresado mejor.
Mi opinión es conocida, entiendo que los pediatras deben estar en 2º nivel asistencial, como la medicina interna del niño, como en la mayoría de países; y de estarlo en el primer nivel (AP) siempre compartiéndolo con el médico de familia (MF) pues es parte de sus competencias.  Esta situación es la más generalizada en los países de nuestro entorno y funciona bien.
Llevo muchos años defendiendo esta postura, sin embargo tras 34 años como médico de familia que ha atendido, y aún atiende (cada vez menos) a familias enteras, recién nacidos incluidos, que haya caído en la resignación y que no vea una amenaza para la actual situación de los PED, hay una situación consolidada que en mi opinión tiende a empeorar.
Las consecuencias de formar especialistas en medicina interna del niño para dedicarlos a la AP (puericultura) ya las he expuesto en muchas ocasiones y no tengo intención de volver a hurgar en dichos argumentos. El cubrir dichas plazas con MF (alrededor del 30% en nuestra zona) no hace más que demostrar cuál es el tipo de atención que se precisa para la morbilidad que se presenta en dichos estratos de edad. La realidad es que nuestro modelo de AP garantiza (la población asiente y las sociedades científicas reclaman) que dicha atención este particularizada en profesionales distintos, pero no en especialistas distintos. Y es que no existen diferencias aparentes en España en resultados (objetivos y subjetivos) entre profesionales en esta atención (sean MF o PED) tras un período de rodaje mínimo. 
La variación en la casuística en enfermedades agudas y crónicas que atiende diariamente en la consulta el PED (sobre todo si se computan las asistencias al lactante sano) es inferior a la de un MF en edades adultas y geriatría,  con lo que la consulta de PED se identifica como una consulta de especialista (B Starfield) frente a la de un generalista (MF), pero con la ventaja (PED) que dicha patología es por lo general leve y repetitiva.
Se achaca la falta de formación del MF en pediatría pues el tiempo en  la atención ambulatoria y hospitalaria (planta) en su período de residencia es escasa, estamos de acuerdo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que éstos residentes en MF justamente se forman en servicios de urgencias y atienden a los niños en situaciones de urgencia  médica (en hospital y en Centros de Atención Continuada, al menos en nuestra zona) durante todo su período formativo (4 años), habida cuenta que los PED de AP (también en nuestra zona) solo atienden “niños sanos” ambulatorios (paradojas).
Con todo, admitiendo una falta de formación, que también podría darse en geriatría, o cardiología, o reumatología…, esto es fácilmente subsanable modificando el período formativo y dando más importancia a la pediatría, o prolongando la especialidad en MF un año más, a modo de “master” en pediatría; período formativo suficiente para el cometido en la atención al niño en AP. En mi opinión, el concepto de troncalidad debía entenderse desde la MF a la PED (o al revés si se quiere), de manera que todo PED viniera de la  MF, pues atendemos a los mismos individuos y en la mayoría de veces las mismas patologías crónicas.
Para finalizar, entiendo que no ha lugar ninguna inquietud entre los PED, no peligran los puestos de trabajo, pues tanto la población como los políticos van en esta línea de diferenciación en la atención sanitaria según edades; y sobre todo, las Sociedades de Medicina Familiar (todas, pero algunas con mucha más responsabilidad que otras) se encuentran cómodas en esta situación, no han querido nunca desde la Reforma de la Atención Primaria, ni quieren hasta el momento, cambiar este “statu quo”; lo sé por experiencia.
Otra cosa es que la AP diferenciada de los niños la puedan dar MF, algo que entra dentro de sus competencias de especialidad y que el mercado en la actualidad reclama (carencia de PED).

JESÚS MARTÍNEZ  ¿Qué pasaría si desaparecen los pediatras de atención primaria?. Unas declaraciones del consejero de salud asturiano ponen en jaque a esta especialidad. EL PAIS. 24 ENE 2018 

M. Seguí Díaz. Quién debe atender a los niños: la opinión del médico de familia.  SEMERGEN. 2006;32(8):390-8.

Mateu Seguí Díaz. Perspectivas de futuro de la atención primaria ante la falta de médicos.
FMC 2008;15:81-6 - Vol. 15 Núm.2 DOI: 10.1016/S1134-2072(08)70744-8

M. Seguí Díaz. Revisión del niño sano por el médico general/de familia. Semergen 2000;26:196-218 - DOI: 10.1016/S1138-3593(00)73572-6.


sábado, 24 de mayo de 2014

El desembarco de pediatras y especialistas de medicina interna en la atención primaria de Polonia

El desembarco de pediatras y especialistas de medicina interna en la atención  primaria de Polonia

Un artículo en el BMJ ha desatado los temores del los pediatras españoles. En este Tomasz Tomasik presidente del colegio de médicos de familia (MfyC) de Polonia alerta sobre los cambios que en materia sanitaria se van a introducir en la atención primaria (AP) su país, Polonia. Estos cambios tienen que ver con permitir que especialistas generalistas de hospital (medicina interna) y aquellos dedicados a pediatría puedan trabajar en la AP. La amenaza se interpreta como una  vuelta al antiguo sistema comunista de AP de hacía dos décadas. Se argumenta, que estos especialistas hospitalarios no están preparados para garantizar y entender la atención en el primer nivel a nivel individual, familiar y comunitario. A su vez entienden que estos especialistas remitirán a los pacientes a otros niveles pues les faltan competencias en la atención a la mujer, salud metal, cirugía menor...
Esta situación iría en contra de una directiva comunitaria (European Directive 2005/36/EC) en la que se regula las competencias, conocimientos, habilidades... precisos para ejercer como MfyC, en los que se precisa al menos 6 meses de ejercicio de médico general (MG) en el primer nivel, algo que no se garantiza en los especialistas de MI ni de pediatría en dicho país.

lunes, 5 de mayo de 2014

La mortalidad infantil y el sistema de atención pediátrica en Europa

La mortalidad infantil y el sistema de atención pediátrica en Europa

El índice de mortalidad infantil se utiliza como un indicador con el que posicionar la asistencia a nuestros más pequeños según los diferentes países. El descenso de la mortalidad infantil de más de 200 nacimientos/1000 niños nacidos el primer año de vida a principios del siglo XX en nuestro país a alrededor de 5 por 1000 en los últimos años se ha debido a múltiples causas no solo sanitarias. Las mejoras socioeconómicas (renta per cápita), la higiene medioambiental, la ingeniería sanitaria, la educación prenatal, la atención prenatal y perinatal de la embarazada… han conseguido que las cifras de mortalidad infantil haya descendido progresivamente desde los años 60 y que sean parecidas en los países occidentales, independientemente de que la asistencia en los primeros años de vida sea impartida por médicos de familia (MF) o pediatras (PED).
Remitiéndonos a diferentes fuentes y sobre todo al trabajo de la  Union of  National European Pediatric Societies and Associations de hace algunos años  sabemos que de los 34 países consultados existen varios sistemas de atención a la infancia. Lo más habitual (16 países) es un grupo mixto donde la asistencia se realiza tanto por el MF como por el pediatra PED al 50%. Luego viene un grupo en el que el pediatra en nuestro nivel (más del 75% de la asistencia la realizan estos profesionales), que incluye a 12 países entre  los que se encuentra el nuestro, y entre los que salvo Grecia y Chipre son países del este. Y por último, países en los que más del 75% de los niños atendidos lo realizan los MF, que según diferente fuentes serían 10:  Dinamarca, Reino Unido, Alemania, Irlanda, Finlandia, Holanda, Islandia, Noruega, Suecia y Rumanía. Dentro de países de nuestro entorno, en Francia el 20% de los niños en el primer nivel serían atendidos por el pediatra. En Italia la atención por PED en AP llegaría a los 6 años ( 85%). Estos datos pueden haber cambiado en un sentido u otro.
En la mortalidad infantil se incluye la mortalidad neonatal ( < 28 días) y la postneonatal (de 29 días hasta el año), encontrándose que más de la mitad en nuestro país se genera a nivel neonatal (ej: 61% en el 1998, con 4.9 por 1000 nacidos vivos en España), lo que aumenta la importancia de la atención prenatal (MF, comadronas, ginecológos) y la perinatal por personal especializado, neonátologos, ginecólogos, comadronas…
En el trabajo que comentamos, se computan datos de mortalidad neonatal precoz (0-6 días), tardía (7-28 días), postneonatal (29 días al año) e infancia (1-4 años). Se analizan datos por debajo de los 5 años de 188 países entre 1970 y 2013, de 29.000 encuestas, censos, registros de vida…De estos se confeccionaron tendencias de mortalidad por debajo de esta edad entre 1990-2013 y se construyeron escenarios futuros más allá del 2030. La medición de las tendencias de mortalidad por debajo de los 5 años está en relación con la evaluación de los objetivos del Millennium Development Goal 4 (MDG 4) para la reducción de la mortalidad infantil que se fijó en la reducción en 2/3 la mortalidad infantil entre 1990-2015.
Según esto, se estimó que 6.3 (IC 95% 6,0—6,6) millones de niños menores de 5 años murieron en el 2013, una reducción del 64% de la cifra inicial de 17,6 millones (17,1—18,1) del 1970.
El rango fue en ese año de 152.5 fallecimientos por 1000 nacidos vivos (130,6-177,4) en Guinea Bissau a 2,3 (1,8-2,9) por 1000 nacidos vivos de Singapur.
En el 2013 las muertes neonatales a nivel mundial supusieron el 41,6% de la mortalidad por debajo de los 5 años en comparación con el 37,4% del 1990.
El cambio de tendencia, señalan, evitó 4,2 millones de muertes por debajo de esta edad. Sorprende, y de ahí la dificultad de establecer las causas, que en 30 países la mortalidad descendió desde el año 2000 más rápido de lo previsto según los ingresos per cápita, educación…
El informe concluye que  27 países están a punto de alcanzar los objetivos de MDG 4.
Que el descenso de la mortalidad por debajo de los 5 años desde el año 2000 esta acelerado en muchos países especialmente en la Africa subsahariana. Esto se achaca a la asunción de estos objetivos MDG 4 y  al incremento del desarrollo en la asistencia sanitaria en dichos países. Con todo, si no se acelera este proceso muchos países de Africa continuarán con altos niveles de mortalidad por debajo de los 5 años en el 2030.
En otro orden de cosas, y retomando el principio de este post, las cifras de mortalidad en Europa han sorprendido, sobre todo en UK. El rango se ha encontrado entre 4,9 en UK (superado por Malta, 7) al 2,4 en Islandia, encontrando a nuestro país en una buena posición del 3.6 junto con Francia (3.7), Italia (3,7), Dinamarca (3,8), Alemania (3,6), Portugal (3,5) sistemas distintos prestación de servicios al nuestro (mixtos o por MF) y alguno con asistencia a los más pequeños enteramente por MF que muestra cifras mejores como Noruega (3). 
Los países del este de Europa han tenido peores cifras (9,7).
Queda claro que son muchos los factores que influyen en la mortalidad infantil, que le desarrollo económico del país es causa fundamental pero que existen otros sociales o de organización sanitaria no fáciles de identificar.

-Haidong Wang, Chelsea A Liddell BE, Matthew M Coates, Meghan D Mooney, Carly E Levitz, Austin E Schumacher, Henry Apfel. Global, regional, and national levels of neonatal, infant, and under-5 mortality during 1990—2013: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2013. The Lancet, Early Online Publication, 2 May 2014. doi:10.1016/S0140-6736(14)60497-9


Katz M, Rubino A, Collier J, Rosen J, Ehrich J. Demography of Pediatric Primary Care in Europe: Delivery of Care and Training. Pediatrics. 2002;109:788-96


Freed G L, MD, N A Tammie, Wheeler J R. Which Physicians Are Providing Health Care to America's Children? Trends and Changes During the Past 20 Years. Arch Pediatr Adolesc Med. 2004;158:22-26.

jueves, 18 de abril de 2013

Reacción a la ampliación de la edad pediátrica a los 18 años. La declaración de las Sociedades de Medicina Familiar.


Reacción a la ampliación de la edad pediátrica a los 18 años. La declaración de las Sociedades de Medicina Familiar.

Tras la noticia de la que nos hicimos eco hace algunos días por la que se ampliaba la edad pediátrica hasta los 18 años en la atención hospitalaria, esperábamos alguna reacción.
Por lo que he podido leer en listas de distribución y blogs, este hecho ha afectado, más al colectivo pediátrico de atención primaria que a los médicos de familia. Unos, por que al parecer no se lo esperaban, pues las presiones han venido de otro sitio, de la élite del  30% hospìtalario, que observan como el factor edad hace que las plantas de pediatria se vacien; y otros, que simplemente han comentado la noticia como una pérdida prevista que no les hará cambiar el sueño.
Los primeros, por que ven que su práctica médica va, sin que lo quieran, cambiando, pues  se adentraran dentro de poco (en este momento aún hospitalario, es cuestión de poco tiempo que se imponga en primaria) en el mundo laboral de las incapacidades transitorias, de los métodos anticonceptivos, de las drogas, de la prevención del suicidio.. un mundo desconocido para la mayoría de ellos; que hasta  ahora  manejaban su compañeros médicos de familia.
Pues ahora, y lo digo con conocimiento de causa, pues lo he experimentado durante muchos años (madres a las que yo asistí cuando ellas eran lactantes),  podrán los pediatras atender desde antes, durante, y final del nacimiento, desde el  período lactante hasta final de la adolescencia, o sea en algunos casos a familias enteras. El pediatra de AP en nuestro país, del especialista consultor que debería ser, pasará en España a ser un médico de familia en un rango de edad. 
Por contra, el mal llamado médico de familia quedará reducido a un media-geriatra.
Sin embargo, todo hay que decirlo, ha habido una reacción, que aunque pudiera considerarse testimonial, ha hecho que las tres sociedades de medicina familiar se posicionen. En ella, la SEMG, SEMERGEN y la semFYC  muestran su disconformidad con la decisión. Su disconformidad, pero  si que se obligue a retractarse, a su retirada, confían que esta decisión solo se aplicará a la atención hospitalaria (ingenuos, no saben que solo es cuestión de tiempo y de efectivos pediátricos, y es que la memoria es corta y la historia es cíclica).
Para mi pesar, unas reacciones del colectivo de los médicos de familia muy tibias que van a la par con un comunicado de las tres sociedades, que aunque bien fundamentado, ya parte vacío de pretensiones.
Y es que tenemos lo que nos merecemos.

sábado, 6 de abril de 2013

El Gobierno amplía a los 18 años la edad de atención pediátrica


El Gobierno amplía a los 18 años la edad de atención pediátrica

Tenía que pasar. Ha tardado pero al final ha pasado, se ha aprobado la ampliación de la edad pediátrica a los 18 años. En principio a nivel hospitalario, leemos, pero como entonces, todo es cosa de tiempo y se implantará en atención primaria (AP). Y probablemente, con la aquiescencia de las sociedades de medicina de familia, que en su día no se opusieron a la ampliación a 14 años, y ahora no creo que hagan ascos a los 18 años.
Y, sorprendentemente, se hace en una época de crisis de económica donde los efectivos especialistas pediátricos son insuficientes para las necesidades creadas, y cuando se sabe que cuanto más especialización más recursos humanos se precisan.
Y, es que por un lado, gran cantidad de las plazas de pediatría de atención primaria están cubiertas por médicos de familiar (en lugares llega al 30-40%) y la atención de urgencia de los niños en atención primaria (y en la mayoría de hospitales de 1º nivel) no están atendidas por pediatras.
Pero España es diferente. Teniendo uno de los porcentajes de médicos especialistas en pediatría por número de habitantes más altos de Europa (nuestro sistema es único), sigue necesitando especialistas de pediatría en el primer nivel, y no solo eso, fuerza la máquina,  añade más leña al fuego, para que la necesidad sea aún mayor. ¡Quien lo entiende!.
Será, como en aquel entonces por los 70-80, cuando las plantas de pediatría hospitalarias se vaciaron de niños (ya no habían niños a quienes hidratar…), y se solicitó aumentar la edad pediátrica a los 14, y ahora que quizás este 30% de pediatras – los del hospital, los subespecialistas, la élite- demanden a toda costa aumentar la edad pediátrica para no ver peligrar sus puestos de trabajo. Porque, a los pediatras de AP, no les faltan los niños, les sobran.
No sé. Y es que aunque a los políticos se les llene la boca de bonitas palabras, normalmente las explicaciones son más prosaicas, más laborales, y no tan ideales en defensa de los derechos del niño.
Sea como fuere, supongo que las sociedades de medicina familiar, hoy, como entonces, solo pensaran que estas medidas les quitan trabajo, y mirarán para otro lado.
Pienso, que esta medida es la puntilla final a un proceso que se inició con la reforma de la atención primaria, allá por el 1982, en la que la SemFyC, como sociedad más visible, y motora del cambio, tuvo gran parte de culpa. Culpa por omisión, por aquiescencia tácita, y que el tiempo y los intereses laborales han acabado por consolidar: la desaparición de la medicina  familiar.

-Seguí Díaz, M. Perspectivas de futuro de la atención primaria ante la falta de médicos. FMC. Form Med Contin Aten Prim. 2008;15:81-6

-Seguí Díaz, M. Quién debe atender a los niños: la opinión del médico de familia. Semergen. 2006;32:390-8.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Troncalidad

Troncalidad 

Parece mentira como tarda en imponerse el sentido común. Lo más evidente es lo que menos se ve. Lo que tenemos delante no nos deja ver más allá; el árbol no nos deja ver el bosque. Y nunca mejor dicho cuando se habla de “Troncalidad” en las especialidades médicas, un tema que al parecer le llevan dando vueltas desde el 2006. Entre tanto los pediatras, que consideran que la atención del niño es un mundo a parte, en pie guerra. Con los mismos argumentos que podrían poder los ginecólogos, los geriatras, hasta los médicos de medicina interna, por poner algunas especialidades por edad y sexo. Pero en fin, sin poder troncalizar a la pediatría la atención primaria pierde todo su sentido, además al considerar a la pediatría fuera del tronco médico desvirtua a mi entender toda la iniciativa, a partir de aquí el resto no tiene excesivo sentido. Entresaco algunos párrafos del documento de: LA TRONCALIDAD DE LAS ESPECIALIDADES EN CIENCIAS DE LA SALUD “La troncalidad se basa en la necesidad de una atención integral, de calidad y con seguridad para los pacientes, a través de una labor de equipo mas eficaz, con un enfoque multidisciplinar y con itinerarios formativos mas flexibles, adaptados para satisfacer las necesidades de desarrollo de los profesionales y las necesidades del Sistema Nacional de Salud. La reforma de la formaci6n sanitaria especializada a traves de la troncalidad pretende dotar al futuro especialista de una base competencial mas amplia que Ie permita una mayor versatilidad y pluralidad en su formación nuclear, consolidando y profundizando los conocimientos y habilidades generales adquiridos durante 105 estudios de grade y mediante la adquisición de competencias comunes” “A priori, se considera que todas las especialidades medicas deberian agruparse en estos cuatro troncos, aunque existen dudas respecto al caracter troncal de la Pediatria y la Psiquiatria, que inicialmente se incluyen en el tronco medico y de la Oftalmologia que se adscribe al quirúrgico” “EI GT ha identificada un conjunto de competencias transversales que han de ser adquiridas par todos los residentes independientemente del tronco donde se integren, denominadas Competencias Genéricas. Además, en cada uno de los troncos se han determinado un conjunto de conocimientos, actitudes y habilidades comunes a todas las especialidades que lo conforman,..”