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sábado, 24 de agosto de 2024

Un médico de pueblo candidato a los II Premios Salut i Força


 Un médico de pueblo candidato a los II Premios Salut i Força

Me ha sorprendido que me hayan propuesto como candidato a los II Premios Joan Calafat. Unos premios instituidos tras el fallecimiento de este importante periodista sanitario, presentador de televisión, locutor de radio y editor especializado en el mundo de la sanidad  y creador de esta revista sanitaria (1998). 

Agradezco la confianza qué ha depositado en mí la Junta Insular  de Menorca del Colegio de Médicos de les Illes Baleares y su  presidente  el doctor José Antonio Vidal. Independientemente de los resultados es un honor para mí que se me haya propuesto desde Menorca observando el nombre y curriculums de resto de candidatos.

Salut i Força. 5-25 Agosto 2024. n 522

www.saludediciones.com


viernes, 26 de julio de 2024

El “vaso medio lleno” de la Argentina

El “vaso medio lleno” de la Argentina

Si existe un tema del que se hacen eco todos los medios de comunicación a escala mundial, cuando en realidad podríamos decir que es un tema político local, es el del Presidente Milei de Argentina.

Primero, por el tipo de ideología, un anarcocapitalista, cuyo objetivo es destruir o deshacer el estado, haciéndolo culpable de todos los males, y sobre todo de lo que le ocurre a dicho país. Y, que no le faltaría razón, si pensamos que desde hace más de 50- 60 años, desde el inicio del peronismo, la administración del estado por partidos proteccionistas, socialistas (Kirchner..), han llevado a Argentina, al parecer, a un punto de no retorno, con la  parálisis total de la economía. 

El fenómeno Milei, no es más que una excepción económica, como un estado excepción (como cuando la COVID), para poner en orden un país que se encontraba paralizado por un gasto público -deuda- sufragado a grandes rasgos con dinero creado por el mismo gobierno, su  Banco Central; incentivando, por tanto, una inflación importante y creciente  incompatible con la vida normal (aumento imparable de los precios) de los ciudadanos;  alrededor del 200% anual,  en el momento -diciembre - que Milei asumió el gobierno, hace 6 meses y con una iniciativa económica a muy largo plazo.

viernes, 15 de marzo de 2024

La ELA, hace recapacitar a los políticos

La ELA, hace recapacitar a los políticos

Causa vergüenza ajena el plantón que se le hizo hace unos días (20-02-2024) al ex futbolista Juan Carlos Unzué cuando sólo cinco diputados de los 350 que tiene el Congreso escucharon lo que esté enfermo de ELA (esclerosis lateral amiotrófica) tenía que decirles. Algo que tenía que ver con la campaña creada por las asociaciones que representan a los enfermos con esta enfermedad  por una regulación normativa de la ELA que garantice una vida digna a las personas que la sufren. 

Una enfermedad neuro degenerativa progresiva e incurable que en poco tiempo produce una alta discapacidad. Una parálisis total de los músculos del cuerpo, puesto que afecta a las neuronas motoras,  llegando a condenar al paciente a estar en poco tiempo postrado en una cama o sedente en una silla de ruedas, sin poder moverse, y lo peor que se manifiesta en muchas ocasiones en personas jóvenes, en época que son productivas, cuando tienen toda una vida por delante. 

Como les recordó a los diputados se busca “la posibilidad de vivir dignamente antes de morir”. Y es que esta situación obliga a las familias si pueden y si existen, a dedicarse a estos enfermos durante las veinticuatro horas del día, pues cualquier acción o actividad o necesidad del paciente (dependencia total, pues no pueden moverse) precisa de ellas.

lunes, 12 de febrero de 2024

El dolor crónico en la vida real

El dolor crónico en la vida real

   El dolor crónico es un síntoma o un trastorno muy extendido y en muchas ocasiones no fácil de tratar pues en el se imbrincan aspectos etiológicos (la causa del mismo, si es evidente)  con otros relacionados con la manera de percibirlo, de vivirlo, que en muchas ocasiones condiciona su cronificación o el éxito del tratamiento; y  dentro de éstos, se encuentran aspectos relacionados con la personalidad del paciente, con la ansiedad, el humor, las relaciones laborales, sociales, familiares.. que a veces hacen difícil desligar la causa de la misma consecuencia en forma de dolor.

Digo esto porque el tratamiento en ocasiones puede convertirse al final en un problema no fácil de solucionar al tiempo que no se resuelve el motivo por el que se instauró el mismo. Y esto nos lleva al uso de los opiáceos, los derivados de la morfina, en patologías  para los que no estarían inicialmente indicados. Utilizados en dolores agudos o subagudos pueden acabar cronificandolo, haciendo del paciente un adicto (“social” señalan algunos) sin quererlo y padeciendo éste a su vez  los efectos secundarios de estos fármacos.

lunes, 16 de octubre de 2023

Decisiones del Colegio de Médicos

Decisiones del Colegio de Médicos

La noticia de la resolución del Colegio Médicos de las Islas Baleares (CMB) con respeto al affaire de la Dra Popel me ha sorprendido. Tal vez la noticia de Es Diari (30-09-2023: 7) no recoge el fundamento completo por el cual se ha llegado a dicha decisión, y existan suficientes elementos para apartarla de Colegio de Médicos y con ello su posibilidad de continuar ejerciendo como médico en nuestra Comunidad Autónoma (CA).

No conozco a la Dra Popel, no he hablado nunca con ella, ni comparto sus prácticas médicas, de la misma manera que no comparto gran parte de la medicina alternativa, complementaria, se llame homeopatía, naturopatía, herbaria, curación energética … me tengo por científico y solo prescribo lo demostrado en ensayos clínicos aleatorizados y recomendado por las Guías de Práctica Clínica, por lo que en este asunto me chirria todo, pues no he visto posiciones del CMB previas al respecto ante médicos (incluso dentro nuestro sistema público) que han aconsejado y/o prescrito dichas prácticas médicas alternativas hasta ahora. 

viernes, 20 de enero de 2023

Sobre la polémica de los políticos y la interrupción voluntaria del embarazo

Sobre la polémica de los políticos y la interrupción voluntaria del embarazo

Toda la polémica que se ha generado a raíz de proponer a las mujeres que optan a una interrupción voluntaria del embarazo en la Comunidad Autónoma de Castilla y León a escuchar el latido fetal y a ver al embrión/feto mediante ecografía de alta resolución, para así tener más elementos con los que tomar su trascendental decisión; y con ello, lógicamente convencerlas   que el producto de su concepción es un ser vivo, un ser humano, me ha hecho recordar mi propia crisis personal en este sentido.

Y es que tiene algo de semejante, pues el hecho de tener un conocimiento directo del embrión/feto humano puede hacerte cambiar de opinión. 

En mi caso particular se trató del estudio de una materia a partir del libro de Embriología Clínica (K L More) recomendado en su día por uno de los mejores profesores que he tenido nunca en la carrera de medicina, el  catedrático de embriología y anatomía del Departamento de Ciencias Morfológicas de la Facultad de Medicina de la UAB, el Dr Josep Maria Domènech (fallecido hace 3 años).
En mi caso personal, pasé de una situación de indiferencia sobre lo que pudiera hacer la mujer con el producto de su concepción a considerar a éste un ser humano, no viable (un concepto variable y dependiente de la ciencia y que cada vez se acorta más) en dicho momento, pero un ser humano al fin que necesita protección. 

Pues, tal como relata dicha obra a partir del período fetal (al final de la 7º semana, que es cuando la mujer se plantea la IVE)  se produce un fase de de crecimiento y maduración de los tejidos; es decir el feto  ya tiene una forma humana (algo más cabezudo, esto es mio)  y sus tejidos se encuentra ya diferenciados. Es decir es un niño pequeñito, en miniatura, pero un niño que precisa del útero materno para vivir. 

Y es esto, probablemente, lo que la madre que solicita el IVE verá con sus ojos con la ecografía de alta resolución. De ahí la polémica. Pues ella misma, como yo lo hice en mis primeros cursos de medicina, se convencerá de que lo que lleva dentro es un ser humano que vive, que siente; y puede que a partir de esta experiencia rechace el procedimiento del IVE.

Y es que entiendo que para  poder ejercer su derecho legal a decidir sobre la vida del no nacido precisa tener el máximo de información.
¿Cuál es el miedo que tienen los políticos, me pregunto? 

¿Qué la mujer no interrumpa su embarazo al tener conocimiento de lo que realmente va a hacer y lo que ello significa?
Tal vez no sepan, remitiéndonos  a dicha obra que ““al final de la duodécima semana un golpe sobre los labios hace que el feto responda con el reflejo de succión y si se le golpea los párpados hay una respuesta refleja” (capitulo 6. Período fetal).

No salgo de mi asombro.

Mateo Seguí Díaz
médico de familia

*Continua la discusión en el blog hermano "Opinión sanitaria"

Seguí Díaz M. Sobre la polémica de los políticos y la interrupción voluntaria del embarazo. Es Diari 20-01-2023: 20


viernes, 3 de junio de 2022

Las herencias robadas y la consolidación de los interinos

Las herencias robadas y la consolidación de los interinos 

Como es habitual en mi algún escrito del Es Diari me inspira contestar y lo que sería un pequeña carta del lector acaba siendo un artículo. En este caso, el motivo fue un artículo de Joan Pons Torres (Es Diari 11/05/2022) que comentaba y desarrollaba la idea de la “herència robada”; un escrito que me pareció muy interesante y más en este ambiente de aquiescencia con algo que es muy grave. 

Es grave y sorprendentemente observamos cual “inversión de la carga de la prueba”, se acusa aquel, o aquellos, que justamente hacen lo correcto, ejemplo la Autonomía de Madrid”, que no graba esta situación, y a la que se la hace responsable de supuestas diferencias en las prestaciones de sus ciudadanos por gastar menos.

Vaya por delante que pido perdón a Joan no redactar este escrito en menorquín, pero como bien sabe  Es Diari, me dejó claro que solo puedo utilizarlo cuando trato el tema de la lengua y no es el caso.

La realidad es que equiparar gasto con resultados es una falacia comúnmente utilizada por aquellos grupos políticos que entienden irresponsablemente que gastar sin más es políticamente correcto en un entorno que nos lleva una la presión fiscal sobre el ciudadano de alrededor 39,1% de lo que gana,  de modo que lo que ellos llaman “redistribución de la riqueza” yo lo catalogaría de usura, pues es algo que se hace independientemente de tener o no un objetivo que responda a una necesidad sentida por la población, que es lo que debería hacerse si se tiene un mínimo de conciencia social.

Valorar alcanzar un nivel de gasto como un objetivo es una visión miopica, irresponsable y yo diría que peligrosa de nuestros políticos que creen que pueden utilizar erario público en su propio provecho con el fin de crear una población cautiva que les vote, sin pensar que el dinero es de todos y que la deuda pública alcanzada hipoteca gastos necesarios presentes (coste de oportunidad) y futuros.  Como muestra o paradigma, de ahí el título del escrito, es la iniciativa reciente de  hacer fijos a todos los interinos dentro la administración sin más (“estabilización” de la plazas).  Una medida que más que el resultado de una especial sensibilidad de la Administración por este colectivo tiene que ver con la “comprar voluntades”actuales (electorales, elecciones autonómicas el año que viene)  y sobre todo futuras (14,2 millones de españoles vivimos del sector público) y  que no hace más que esconder el fracaso de los políticos, la irresponsabilidad, de no haber procurado un acceso periódico a la administración en forma de oposiciones abierta y libres cada año ofertando todas las plazas disponibles, lo que supone en este momento una injusticia fragante contra aquellos que ya no podrán acceder a la administración en la actualidad y en el futuro por sus méritos; y  además consolida una estructura (una administración más hipertrofiada y no por ello más eficaz) y un gasto para generaciones futuras del que no podremos desprendernos.

Pero ya se sabe la población valora los hechos si importar si son necesarios o no y cuál ha sido su coste como si “Europa siempre proveerá”. Y Europa se está agotando o se ha agotado.

Volviendo al principio, en cuanto equiparar gasto con resultados que tienen las CCAA; en sanidad gastar más sin más no es alcanzar mayor nivel de salud, la realidad, mal que le pese a muchos, el sistema sanitario no condiciona más de un 10% del nivel de salud de la población, pues son muchos otros los factores que la condicionan y las diferencias entre lo gastado entre una Comunidad Autónoma (CCAA) u otra influyen poco. Otra cosa lógicamente es la falta de equidad en el acceso a ciertas prestaciones, los agravios comparativos entre CCAA, en las que pudiera haber diferencias, al no estar la sanidad centralizada y garantizada en todo el territorio nacional (como debería ser) y utilizarse al tiempo la sanidad a partir de las CCAA como un arma política. 

En otros temas que no conozco, como es el de educación, los objetivos al parecer no se diferencian por el gasto dedicado a esta partida, según comenta un artículo de Ignacio Ruiz-Jarabo en Voz Populi que con el sugestivo título de “Valencia gasta más, Madrid gasta mejor” aborda los resultados de los datos del informe PISA, los del INE y los de Save the Children entre ambas CCAA, constando como la Comunidad de Madrid al final genera más calidad y más equidad en la educación que la Comunidad Valenciana, y a menor coste. Lo que da que pensar. Y esta es la idea, eficiencia (gastar bien) en el uso de nuestro dinero frente a la política del manirroto que lo gasta sin más como si no tuviera propietario.

Y volviendo al tema inicial de este escrito, las herencias robadas; que en la mayoría de estas situaciones el principal heredero del patrimonio del finado sea la administración por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD, que puede llegar al 34% y más)  y que por esto mismo obligue a  muchos ciudadanos a renunciar al legado que con tanto esfuerzo consiguieron sus padres es tener una profunda falta de sensibilidad social. Sin embargo, a parte de Joan, pocas voces se alzan en su denuncia.

Y es que hacerse un  patrimonio cuesta, lo habitual es que al cabo de una vida solo tengamos pagada la casa en la que vivimos y que esperamos traspasar a nuestros hijos. Por ella, hemos pagado todo tipo de impuestos, plusvalías.., con la construcción, o la compra y anualmente con los impuestos de bienes  inmuebles para al final de nuestros días nuestros hijos tengan que volver a pagar, a hipotecarse para poder conserva la casa familiar (como le ocurrió a un compañero médico en Andalucía). Andalucía, la CA donde hay más renuncias a herencias, una cada 5 personas (20,9%), tras la que  se sitúa Cataluña (5.364 renuncias); aunque a nivel porcentual por población en este momento dicha CA se encuentre en 4º posición (ha mejorado), encontrándose Asturias (24,1%), y la nuestra CA, Baleares (22%), sorprendentemente por encima de ésta, según datos del primer semestre del 2021 facilitados por Voz Populi (Mario Cortijo, 28/05/2022).

Y es que aún no compartiendo completamente el eslogan liberal de que estamos sometidos a un “Estado ladrón” lo que si queda claro es que por lo menos se trata de un “Estado usurero y manirroto”que sangra al contribuyente para después devolverle el dinero en forma de prestaciones que muchas veces no precisa para tenerlo cautivo electoralmente al tiempo que le graba un porcentaje de deuda (118,4% del PIB en el 2021), que cada vez es mayor y que pagarán sus hijos en el futuro.

Bonito panorama.

Mateu Seguí Díaz
Médico de Familia   


Seguí Díaz M. Las herencias y los interinos. Es Diari MENORCA. 03-06-2022:36  https://www.menorca.info/

martes, 11 de enero de 2022

¿Ha llegado el momento de asumir a la COVID-19 como una gripe estacional?

¿Ha llegado el momento de asumir a la COVID-19 como una gripe estacional?


Existe una sensación de hartazgo tras 2 años de haberse iniciado esta pandemia que nos lleva a buscar afanosamente el final de la misma. La población esta cansada, los médicos también, el mal funcionamiento del sistema sanitario  y la morbimortalidad creciente por otras causas secundarias a haber dejado de cuidar a nuestros enfermos agudos y crónicos, nos invitan a buscar un fin ahora que la presión sobre los hospitales, las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y la mortalidad ha disminuido.

Sin embargo, ¿podemos acabar con la excepcionalidad de un día para otro y tratar a la COVID-19 (Coronavirus diseases 2019) como cualquier enfermedad vírica epidemica y estacional?. Pues la verdad, aún no lo se.

¿Hay que dejar de testar a la población?. Tampoco.
Personalmente creo que es prematuro.
La variante Ómicron aún no lleva dos meses entre nosotros y no sabemos su evolución.

sábado, 21 de noviembre de 2020

El cese de un Jefe de Servicio visto desde la Atención Primaria

El cese de un Jefe de Servicio visto desde la Atención Primaria

Una de las características que diferencian nuestro sistema sanitario de los de nuestro entorno es que es eminentemente público, los empleados son casi-funcionarios lo que les da una gran estabilidad y seguridad. El que sea público hace que los objetivos sanitarios sean en buena medida políticos, de modo que cualquier situación que se genere se aborda desde esta óptica; e independientemente de lo que se haga, lo importante justamente son los resultados y sobre todo su repercusión a nivel de los medios de comunicación, algo que estamos viendo cada día con la epidemia del COVID-19.

Hago esta introducción pues explica, desde mi óptica, como un simple cese de un Jefe de Servicio, que debería ser la normalidad,  haya degenerando en concentraciones, escritos, editoriales, reportajes y manifestaciones de políticos al respecto. Solo esta repercusión en sí ya muestra un fallo de cálculo del gerente y por tanto de los resultados de su gestión (básicamente políticos). Y todo ello independiente de que el mismo está en su perfecto derecho de cesar (en el caso de cargo de confianza) y poner a quien se adapte mejor al perfil de autoridad que necesita para un determinado cometido.

jueves, 1 de octubre de 2020

El real decreto de la discordia

El real decreto de la discordia

Esta epidemia de la COVID-19 está produciendo todo tipo de reacciones. Unas más proporcionadas, otras más desmedidas y otras con una clara sobreactuación con la idea de obtener unos resultados que no tienen que ver exclusivamente con la solución de la pandemia. 

La realidad que distingue a nuestro país de otros de nuestro entorno es que tanto la provisión como la financiación sanitaria es pública, de modo que  todo lo que se haga tiene un componente político. En otros países no es así, la separación de una de la otra hace que la administración sea garante de un marco de derechos del ciudadano, pero nada más, la provisión está al margen del Estado, al tiempo que el  ciudadano es corresponsable de su salud. En nuestro país no es así, aquí todo lo relacionado con la sanidad tiene un importante componente político.

Se vio al inicio de la pandemia como la administración miró para otro lado por intereses políticos, como sobreactuó con un confinamiento no visto otro igual en Europa, mascarillas urbi et orbi… y ahora lo vuelve a hacer, enfrentándose con las Comunidades Autónomas (Madrid…) y con los propios profesionales sanitarios.

Con todo, la Administración, como una empresa privada, y delante una situación de carencia de recursos humanos, tienen la tentación de trasladar los recursos de menor productividad a aquellos de mayor productividad, en un marco público y sin tener en cuenta a los profesionales sanitarios. Algo que probablemente en una empresa privada sea algo corriente, en la pública, con profesionales funcionarios o casi-funcionarios (estatutarios), es cuanto menos arriesgado.

La contestación ha sido rápida a nivel sindical (Confederación Estatal de Sindicatos Médicos -CESM-), aunque no unánime, y ya se apunta con plantear una huelga, al no haber contado la Administración con la profesión médica y poner en peligro la seguridad del paciente…;  y más tardía a nivel de las las Sociedades Científicas de Atención Primaria a través del Foro de Médicos de Atención Primaria, o de los Colegios de Médicos. 

Y es que el Real Decreto-Ley 29/2020, de ayer 30 de septiembre, da por supuesto que faltan médicos de AP en nuestro país, y por ello  plantea al margen de la contratación de médicos extracomunitarios la movilidad desde los hospitales de “facultativo especialista y enfermería podrá ser destinado a unidades asistenciales de otra  especialidad distinta de la suya cuando el número de profesionales de dichas unidades no sea suficiente como consecuencia del COVID19”…//…”   “pase a prestar servicios en los centros de atención primaria de su área de influencia para  realizar las funciones propias del personal médico de atención primaria, de forma  excepcional y transitoria, por insuficiencia de personal médico de atención primaria, como consecuencia de la pandemia por COVID-19.” 

Y en sentido contrario.. “también podrá destinar al personal  estatutario de la categoría de enfermería, médico/a o pediatra de atención primaria, de forma excepcional y transitoria, a prestar servicios en sus hospitales de referencia o a hospitales  de campaña, si las necesidades motivadas por la pandemia por COVID-19 así lo demandan”. 

Sin embargo, en mi opinión lo más grave es que “1. Se autoriza con carácter excepcional y transitorio la contratación por las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria de aquellas personas con grado, licenciatura o diplomatura que carecen aún del título de Especialista reconocido en España, para la realización de funciones propias de una especialidad, del siguiente modo…//.. 

En fin, cualquier decisión vale en este totum revolutum de la COVID-19. 

https://elmedicointeractivo.com/los-medicos-anuncian-huelga-nacional-tras-el-real-decreto-ley-29-2020/

https://www.actasanitaria.com/gobierno-contratar-mir-sin-plaza-covid/

Real Decreto-ley 29/2020, de 29 de septiembre, de medidas urgentes en materia de teletrabajo en las Administraciones Públicas y de recursos humanos en el Sistema Nacional de Salud para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19.

https://www.boe.es/boe/dias/2020/09/30/pdfs/BOE-A-2020-11415.pdf

jueves, 17 de septiembre de 2020

¡Llegamos a los 1000 posts!

¡Llegamos a los 1000 posts!

Siempre he entendido que los blogs son como una revista en la que se plasman noticias, artículos, reportajes diversos,.. pero electrónica. Más un medio informativo personal, que participativo, aunque esto último también es importante.  Un sistema de información en el que plasmar las opiniones del autor.

Mi modelo era la antigua revista médica “Jano medicina y humanidades” en formato en papel (en la que colaboré bastantes años atrás), y en la que se integraban desde artículos médicos, culturales, de opinión, críticas literarias etc... y que mostraba de alguna manera lo que yo entendía como debía ser el médico en general.

La realidad es que parafraseando al Dr José de Letamendi y Manjarrés (1828-1897) el “médico que solo sabe medicina ni medicina sabe” he querido, sin conseguirlo, juntar en el blog Qui pro quo aspectos del médico de familia en general (no solo el de Atención Primaria español, si no con pediatría, gestión…), de crítica literaria (libros que voy leyendo), de artículos míos con opiniones sanitarias personales de la prensa local (Menorca), comentarios de artículos científicos publicados y todo ello dirigido a un público sanitario.

Primariamente, al blog se le añadió otro aspecto, la vertiente diabetológica, que aún tengo en cuenta puntualmente, como una parte de mis inclinaciones profesionales; sin embargo, la creación del blog de la redGDPS,  que coordino y edito desde su inicio, restó gran parte de las intenciones iniciales, pasando las iniciativas en este tema a dicho blog, con (creemos)  gran aceptación entre los médicos del primer nivel.

Qui pro quo es un blog para sanitarios, sean médicos o no, si bien es cierto que los pacientes en su búsqueda incesante de respuestas a sus dolencias entran y plantean cuestiones que en buena medida (algunas se han contestado) quedan desatendidas (se bloquean)  con las que evitar que este medio se convierta en un blog de consulta médica, que no es su intención.  En este aspecto, si bien es cierto que la cantidad media de entradas mensuales ronda las 8.000, la cantidad total de éstas durante estos 12 años de recorrido  desde su inicio (noviembre del 2008) han llegado a las 4.360.510  entradas (14-09-2020), una cantidad desmedida que chirría por la cantidad mensual de consultas. La explicación es fácil, y es que algunos post de interés general han creando una gran expectación en la población (no sanitaria), y aún no siendo su intención, se han posicionado en lo que se llaman posts virales (varios miles de entradas en corto espacio de tiempo).

En fin, este blog más que una obligación para mí ha supuesto, y supone,  una rutina personal, un placer que me ayuda a estar activo, actualizado, en contacto con mi profesión y a la vez con ello he pretendido que sea de ayuda a muchos sanitarios (principalmente médicos) que se encuentran en el primer nivel asistencial.

Por mi parte, y mientras pueda, seguiré informando. Espero que os siga siendo de utilidad.

mateu seguí díaz
editor del Blog Qui pro quo

PS.- en relación íntima con este blog, y habida cuenta el contenido, espacio y público del mismo, inicié otro llamado “Opinión Sanitaria” con post más cortos y de opinión sanitaria y dirigido a unos lectores que vayan más allá del mundo sanitario pero estén preocupados por éste.


sábado, 27 de junio de 2020

¿La infección por la COVID-19 protege de más infecciones?

¿La infección por la COVID-19 protege de más infecciones?

Seguimos con nuestro tema favorito. Inmersos en esta epidemia vírica, de miedo y sobre todo de incertidumbre, cada día tenemos algún dato nuevo que nos hace cambiar de parecer. 
Hoy hablaremos de la posibilidad de poder tener más de una infección por el virus del COVID-19, o si el hecho de haberlo padecido nos confiere protección frente al mismo el resto de nuestra vida.
El coronavirus que produce la infección por COVID-19 pertenece a una familia de virus que producen el resfriado común, de modo sería posible volver a a infectarse, pues este hecho ocurre en 3 o 4 de los coronavirus más frecuentes. En concreto con el COVID-19  los estudios realizados  con primates  no han demostrado reinfecciones por el mismo virus tras un mes de la inoculación, lo que nos da esperanzas. Y en  los virus hermanos del COVID-19, el  SARS-CoV-1 y el MERS-CoV tampoco se ha demostrado reinfecciones.
De modo, que parece que podemos estar tranquilos, si hemos pasado la infección tenemos inmunidad para no volver a contagiarnos. ¿Pero, es esto realmente cierto?
Para estar seguros deberíamos saber si una vez pasada la enfermedad tenemos suficientes defensas, anticuerpos, para protegernos de una posible reinfección. Para responder a esta pregunta debemos conocer un poco sobre los anticuerpos.
Cuando se infecta la persona  por el virus de la COVID-19 el test que permite conocer si tenemos material genético del virus (si estamos infectados) es el famoso  RT-PCR (reverse transcriptase polymerase chain reaction- ), sin embargo, en dicho momento nuestro cuerpo no ha fabricado las defensas suficientes para defenderse; los anticuerpos, tardan en producirse.  Habitualmente se empiezan a detectar a partir de las dos semanas de haber empezado los síntomas, por tanto no sirven para conocer si en un momento dado uno tiene la infección o puede ser contagioso, solo nos informan de que se ha padecido la misma y de que de alguna manera somos en aquel momento inmunes a padecerla.  Dentro de éstos existen básicamente dos, aquel precoz que nos indica de que se está pasando la infección o que se ha pasado recientemente,  las conocidas como  IgM,  y aquellas que se mantiene en el tiempo e indican que ya se pasó, la IgG. Ambos anticuerpos son necesarios para saber cual es nuestro estado de inmunidad frente a este virus,  a nivel poblacional y para hacer  vigilancias epidemiológicas de la infección. 
Tanto una como otra se elevan al tiempo que el RT-PCR se reduce, y son positivas entre las 3-4 semanas de haberse iniciado la infección. La IgM  desaparece a la 7º semana y la IgG persiste más allá de este intervalo temporal, y es la que nos informaría de que el paciente tiene inmunidad contra este virus. ¿Pero cuanto dura? ¿siempre? ¿unos meses?. No se sabe con seguridad.
Si nos fijamos en los otros virus parecidos al COVID-19, por el ejemplo el SARS-CoV-1,  estos anticuerpos, los IgG, se mantuvieron entre 4-5 meses y se redujeron lentamente durante 2-3 años. El otro conocido, en el  conocido como MERSCoV se mantuvo más de 34 meses.
A partir de aquí tenemos dos cuestiones a valorar, si los anticuerpos del COVID-19 se mantienen en el tiempo, al menos como sus virus hermanos, y si la persistencia de éstos realmente protege contra una nueva infección.  Las evidencias son pocas, y el tiempo estudiado es corto para hacerse una idea clara sobre este tema.
Lo que se va publicando nos va dejando una cierta inquietud. Una carta clínica recientemente publicada (18-06-2020) en la revista Journal Nature Medicine por Quan-Xin Long et al muestra que la inmunidad alcanzada tras haber padecido la infección dura poco, no más de algunos meses, lo que sugiere que podemos reinfectarnos, y lo peor ser portadores y contagiar.
Hay que decir que se trata de un pequeño estudio  sobre 37 personas infectadas por el coronavirus y que tuvieron síntomas y  otras 37 personas también infectadas pero sin haber tenido ningún síntoma.
Según este estudio a las 8 semanas, dos meses, de la infección  los niveles de anticuerpos no se detectaron en el 40% de los pacientes sin síntomas y en el 13% de aquellos con síntomas.  Con ello se da cuentan de dos cosas, una que la inmunidad duraría poco y menos en aquellos  individuos que la pasaron sin darse cuenta. Estos datos echan por tierra todas las expectativas que teníamos  en la inmunidad grupal para controlar la diseminación de la infección, pues, los primeros datos nos sugieren que infectarse no garantizaría tener una inmunidad duradera, ser inmunes a la infección y sobre todo no contagiar más allá de unos meses.

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. ¿La infección por la COVID-19 protege de más infecciones?.  Es Diari MENORCA. 26-06-2020: 23  https://www.menorca.info/

Quan-Xin Long, Xiao-Jun Tang, Qiu-Lin Shi, Qin Li, Hai-Jun Deng, Jun Yuan, Jie-Li Hu, Wei Xu, Yong Zhang, Fa-Jin Lv, Kun Su, Fan Zhang, Jiang Gong, Bo Wu, Xia-Mao Liu, Jin-Jing Li, Jing-Fu Qiu, Juan Chen & Ai-Long Huang Clinical and immunological assessment of asymptomatic SARS-CoV-2 infections. Letter- Published: 18 June 2020

Ralph Ellis. COVID-19 Antibodies Can Disappear After. 2-3 Months, Study Shows
Medscape June 19, 2020

Kirkcaldy RD, King BA, Brooks JT.COVID-19 and Postinfection Immunity: Limited Evidence, Many Remaining Questions. JAMA. 2020 May 11. doi: 10.1001/jama.2020.7869. [Epub ahead of print]

viernes, 12 de junio de 2020

El riesgo marginal de contagio de la COVID-19 en las manifestaciones

El riesgo marginal de contagio de la COVID-19 en las manifestaciones

El exceso de manifestaciones en Estados Unidos (EEUU) y por extensión en otros países  en relación al racismo y a la brutalidad policial en aquel país ha vuelto a poner sobre el tapete el riesgo de la extensión de la infección por COVID-19 a partir de éstas  en uno de los países con más número de contagiados a nivel absoluto y fuera de sus fronteras.
Este hecho nos lleva a pensar en el riesgo de manifestarse públicamente como forma de extensión de la epidemia en general y sobre todo dentro de nuestro país a raíz de las manifestaciones de algún experto  que ha señalando que la repercusión de éstas sería al final de una importancia “marginal”.
La realidad es que los expertos dan más confianza que los políticos, por esta razón éstos apelan a aquellos como manera de escudarse en las decisiones que toman y de  dar más seguridad a la ciudadanía, aunque la opinión de éstos sea eso, una opinión. Pero una opinión que en principio, se interpreta,  fruto de la sabiduría y de la experiencia, frente a las opiniones de los políticos que son tan volubles como el tiempo, dependiendo del viento político que sople.
Sin embargo, los expertos sanitarios, como los periodistas, los economistas, los sociólogos… que son profesionales que en sus manifestaciones públicas deben ser objetivas, tener en cuenta todos ángulos de la cuestión, es frecuente que se comporten como abogados de aquellos a quienes sirven,  en defensores de las decisiones de éstos; de  modo que sus opiniones deben ser interpretadas con cautela.
El más conocido y famoso experto de nuestro gobierno, el Dr Simón,  afirmó que la repercusión de las manifestaciones del 8 de marzo en la diseminación de la epidemia por el coronavirus fue algo “marginal”, es decir de escasa importancia (esta es una de sus  sus definiciones), entendiendo que su influencia en esta crisis fue mínima (25-05-2020- diario ABC).
Sin embargo, esta manifiestación contrasta con las recomendaciones hechas a partir de la epidemia, y realizadas por los mismos expertos, de mantener una distancia social para evitar su contagio. La misma distancia social que se perdió en las múltiples manifestaciones de aquellos días.  Parece un contrasentido.
En realidad las dos críticas que se hicieron de entonces, y por las cuales entiendo se han interpuesto denuncias,  fueron, primero, las de perder unos días fundamentales y decisivos para tomar medidas y evitar el contagio;  y segundo, permitir que se hicieran actos multitudinarios sabiéndose que la infección estaba dentro  del país y teníamos el antecedente de Italia sobre su progresión explosiva.
Y esto viene a cuento de una noticia  (08 junio el MUNDO) recogida del Corriere de la Sera y firmada por Silvia Turin que plantea el tema de si las manifestaciones multitudinarias actuales a raíz de las últimas noticias de EEUU, un país azotado por la enfermedad, pueden ayudar a diseminar la enfermedad.  Y se concluye, tras consultar la opinión de destacados virólogos (T Belford), y lo que nos dicta el sentido común, que cuanta más gente se junte sin mantener las distancias,  mayor será la trasmisión y riesgo de contagio.  Y calculan su efecto teniendo en cuenta cifras de prevalencia de la enfermedad en dicho país, señalando que en el mejor escenario con una “prevalencia de no más de un  0,5% se producirían 3.000 individuos infectados en dichas manifestaciones  diariamente, y un infectado podría contagiar a su vez hasta tres personas en progresión geométrica. De éstos infectados (suponiendo una letalidad entre un 0,5 y un 1%) se producirían entre 15-30 muertos a consecuencia de dichas manifestaciones. Un número que sería mucho mayor considerando mayores prevalencias de la infección. Según éste, el pronóstico más favorable en días de manifestaciones que alcancen las 600.000 personas se producirían entre 200 y 1100 fallecimientos.
En fin, desconozco cual fue el número de fallecidos a consecuencia de las manifestaciones de  aquellos aciagos días en nuestro país, pero no estaría de más hacer algunas cuentas.

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Sobre el riesgo marginal de contagio de la COVID-19 en las manifestaciones.  Es Diari MENORCA. 11-06-2020: 22  https://www.menorca.info/

COVID-19. ¿Son peligrosas las manifestaciones contra el racismo? Un virólogo lo ha calculado
Las grandes reuniones de personas podrían ser un foco de contagio y muerte: las protestas podrían causar 1.100 muertos en dos meses. SILVIA TURIN (CORRIERE DELLA SERA)

jueves, 4 de junio de 2020

El exceso de fallecimientos no debidos a la COVID-19

El exceso de fallecimientos no debidos a la COVID-19

Desde hace algún tiempo vengo diciendo en mis escritos que tras la crisis del coronavirus COVID-19 nos medirá por el número de fallecimientos en términos relativos (por número de habitantes, en el que hemos sido líderes mundiales) para poder compararnos, por las muertes por cualquier causa que se han producido y por el estado económico en que queda el país.
Del primero he hablado varias veces y del último no diré nada importante pues no soy del ramo. Si  embargo, me atrevo a decir algo sobre las muertes producidas en general, pues  estos días han salido a los medios de comunicación datos sobre el exceso de fallecimientos (sobre las muertes esperadas en condiciones normales) producidos en la crisis hasta el momento; no los muertos directamente producidos por el virus de marras, si no todos, algo que demuestra con fidelidad el alcance real de la situación que vivimos. Y es así, pues de éste se pueden inferir los fallecimientos por COVID-19, aquellos por COVID-19 pero mal clasificados, aquellos debidos a otras causas de alguna manera desatendidas por el sistema y aquellos daños colaterales producidos al generarse descompensaciones en patología previas, sean suicidios, crisis cardíacas... Y, por último, en sentido contrario,  aquellos que no se han llegado a producir (mejoría) al no moverse la población, como son los debidos a los accidentes de tráfico...
Según las fuentes (diario el PAIS, el Mundo) se han producido 160.000 fallecimientos extra durante esta crisis en Europa, de los cuales el 72% se han producido en España, Italia, Reino Unido y Francia, lo que a primera vista son los países que han gestionado peor esta situación.
Según el sistema de vigilancia del  Instituto Carlos III (Vigilancia de los excesos de mortalidad por todas las causas. MoMo Situación a 28 de mayo de 2020) ha habido un exceso de fallecimientos del 13 de marzo al 22 de mayo de 2020  por todas las causas a nivel nacional de un 55%. 
Si al  número de fallecidos de más que se han producido en España les descontamos el número de fallecidos por COVID-19 nos queda un número, del que se ha hablado muy poco, pero que es revelador y que nos indica que un tercio de los fallecimientos no debían haberse producido, pues no tenían como causa el virus, y no estaban previsto que se produjeran.
Esta crisis es una prueba de estrés para el sistema sanitario del que, como se ve, no salimos bien parados. Tenemos un background sanitario de envidia frente a otros países, consistente en recursos suficientes y  bien distribuidos y una asistencia que cubre a más del 90% de la población; sin embargo nuestra estructura rígidamente funcionarial  (la financiación y provisión juntas) y descentralizada (para lo malo, pues hubiera sido una ventaja si se hubiera aprovechado bien) ha condicionado  que la respuesta a la crisis haya sido  lenta e insuficiente y siempre por detrás de los acontecimientos, como así no ha sucedido en otros países Europeos.
Según leemos en España se han producido 43.000 fallecimientos de más, o un 27% de las muertes acaecidas en Europa, lo que es preocupante. Pero si le restamos las 27.125 (31/05/2020) debidas directamente al coronavirus nos quedan 15.873 fallecimientos extra que nunca debían haberse producido.  Es decir, se ha producido un  36,9 % de fallecimientos sin motivo aparente debidos a la (mala) gestión de la crisis. Da que pensar.

mateu seguí diaz
médico de familia


Seguí Díaz M. El exceso de fallecimientos no debidos a la COVID-19 .  Es Diari MENORCA. 03-06--2020: 28  https://www.menorca.info/

CARMEN TORRENTE. España acumula más del 25% del exceso de mortalidad de Europa, según la OMS. El Mundo Jueves, 28 mayo 2020 - 20:34

Vigilancia de los excesos de mortalidad por todas las causas. MoMo. Situación a 26 de mayo de 2020
https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/EnfermedadesTransmisibles/MoMo/Documents/informesMoMo2020/MoMo_Situacion%20a%2026%20de%20mayo_CNE.pdf

Tres días después de su publicación.  En el diario el PAIS
https://elpais.com/sociedad/2020-06-05/espana-es-el-pais-con-el-segundo-mayor-exceso-de-muertes-durante-la-crisis-del-coronavirus.html


jueves, 21 de mayo de 2020

Los expertos y la COVID-19

Los expertos y la COVID-19

Todos los países hasta el momento tienen sus comités asesores de expertos, sin embargo, no todos los gobiernos toman las mismas decisiones ante situaciones parecidas. Es algo chocante, y es que muchas veces interpretamos que la opinión de los expertos  es solo consultiva y no vinculante y que los gobiernos al final hacen lo que quieren, primando más los objetivos políticos cortoplacistas (contagiados o fallecidos por el COVID-19 en el momento presente) , que aquellos a más largo plazo como el nivel de inmunidad grupal (seroconversión) de la población, mantener el statu quo sanitario y aquellos aspectos económicos que permiten a la gente ganarse la vida. Pues esta epidemia, muy probablemente, casi se ha habrá resuelto espontáneamente (si se puede decir así), con toda su carga de sufrimiento, cuando ya dispongamos de vacunas (se habla de un año y medio), por lo que hay que pensar a largo plazo.
En nuestro país el descrédito de la opinión de los expertos se creó en el momento de la irrupción de esta crisis tras sucesivos estados de contención (03-2020) que se convirtieron en un estado de alarma súbito (14-03-2020) con un confinamiento de toda la población y gran cantidad de fallecidos. El gobierno se quitó responsabilidades y apeló a la opinión de los expertos.
Y es que es función de los expertos es la de advertir sobre el futuro,  de anticiparse a la realidad y de aplicar medidas,  algo que hicieron en Portugal o Grecia y no al parecer, o no de manera suficiente, los países de su entorno.
Tan bien es cierto que la iniciativa de hacer caso a los expertos es de los gobiernos, pues son estos los que toman la decisión de cuando pedir consejo y si este se debe aplicar o no; así Alemania se preparó con un Comité de Vigilancia permanente ya en enero, antes del primer caso,  y otros países como el nuestro tardó hasta el 14 de marzo, con el estado da alarma, cuando cuando la epidemia estaba  ya extendida.
La realidad es que las diferentes respuestas delante de la epidemia, se deben a que, o no se hace caso  al consejo de los expertos, o estos opinan de manera distinta en cada sitio, o la ciencia epidemiológica falla por carencia de evidencias (test diagnósticos).
El caso de Suecia frente a Noruega o Dinamarca países con población parecida en carácter,  comportamiento y distribución poblacional es patente; como una opción u otra a corto plazo están trayendo consecuencias distintas.
A corto plazo la opinión de crear una inmunidad grupal no está dando unos buenos resultados (Suecia), sin embargo, esta es una apuesta a largo plazo, sus resultados inmediatos son siempre peores que  los de un confinamiento total, y  está pensada sobre la idea  de que cuando dispongamos de una vacuna el daño ya estará  hecho.
Así, algo tendrán que ver la opinión y la aplicación de las indicaciones de los expertos cuando ayer Noruega  (17/05/2020) presentaba 4,37 muertes por 100.000 habitantes (8.244 casos diagnosticados) frente a Suecia, ambos colindantes, con 36,16 muertes por 100.000 habitantes y 30.143 casos diagnosticados (y en España el mismo día que sus fallecidos bajaban de la frontera de los 100 muertos, tenía 59,9 muertes por 100 000 habitantes y 30.143 casos). Está claro que, o no todo depende de los expertos o que estos opinan de manera distinta delante situaciones parecidas, lo que da que pensar.
La apuesta de Suecia ha sido arriesgada (solo prohibió básicamente las reuniones de más de 50 personas y las visitas a residencias de ancianos...), pero esto más que una imprudencia, ha de interpretarse como  una apuesta de resultados de salud a largo plazo. Se apeló a la responsabilidad personal evitando la intromisión del estado en la vida de las personas y se mantuvo la actividad económica.  
Y es que como hemos comentado no solo se trata de los contagios o fallecimientos que diariamente se van produciendo por el COVID-19, si no del mantenimiento del sistema económico (evitando el paro de las actividades productivas) y de atender a las necesidades sanitarias en general. En este sentido leemos que la contracción de la economía de Suecia será del 2,4% en el primer trimestre  y del 13,7% para el segundo de este año, frente al 4 y 17,3% de la zona euro, al tiempo que una caída del 9,2% de España, en este año. 
Y es que los resultados de esta crisis se medirán a medio/largo plazo. La mirada políticamente correcta y cortoplacista en este caso pudiera no ser una buena consejera. 

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Los expertos y la COVID-19.  Es Diari MENORCA. 20-05-2020: 25  https://www.menorca.info/

sábado, 9 de mayo de 2020

¿Porqué Alemania tiene tan buenos datos sobre la COVID-19?


¿Porqué Alemania tiene tan buenos datos sobre la COVID-19?

Inicialmente en un artículo, que publiqué en Es DiariMENORCA (22-03-2020),  achaqué a los distintos Sistemas Sanitarios algunas de las diferencias que en principio se estaban dando entre los países europeos sobre esta epidemia. Y añadí, además, que  la causa fundamental, en mi opinión, era la falta de previsión sobre una situación que se estaba produciendo en países colindantes o cercanos, en nuestro caso Italia.
Los buenos datos de Alemania, sobre todo en fallecimientos, se achacaron en un principio a la distinta definición de la causa de muerte, fuera “con” el COVID-19, o “debido al” COVID-19, sin embargo, esta explicación se fue diluyéndo con el tiempo habida cuenta el tipo de conteo del resto de países, incluido del nuestro, y la aplicación de los criterios de la OMS. Todo ello nos lleva a sugerir que pudieran existir errores más o menos inconscientes o intencionados según los países.
Aún así, los números son los que son, y sea el carácter alemán (que sería parecido al los países germánicos colindantes, Austria, Suiza...con distintos números) no explicaría los resultados, pero seguro que han influido en que la situación no degenerara en una  pugna política como en el nuestro, llegando los partidos políticos en aquel país a un mismo objetivo. Algo que nos diferencia.
Sorprende (06-05-2020) que siendo Alemania colindante aBélgica (77,11fallecidos por 100,000 habitantes)e Italia (48,53 por 100,000 habitantes), los dos  países con más número de  fallecimientos por número de habitantes deEuropa,  tenga solo 6.993 fallecimientos(8,43 por 100,000 habitantes) y que sin colapsar su  Sistema Sanitario haya sido capaz de atender a pacientes de fuera de sus fronteras. España en el mismo tiempo ha llegado a los 25.857 fallecimientos o 55,25 fallecimientos por 100.000 habitantes. Los números cantan.
Está claro que el sistema sanitario no es determinante pero tampoco lo es la situación geográfica, por ejemplo los números de nuestro vecino Portugal (11,4 fallecimientos por 100.000 habitantes) frente a nosotros mismos (55,25), o Grecia (1,36)  frente a Italia (48,52)...Es decir que el carácter mediterráneo, proverbialmente más afectuoso en las manifestaciones externas y donde por lo general el  individuo no guarda las distancias,  no sería un factor determinante que enfrentara países del norte frente a los del sur de Europa en esta cuestión.
Si que lo sería sin embargo el tamaño y distribución de la población, ciudades, municipios... y sobre todo el número y el control de los geriátricos (algo que aquí no se hizo).
En cuanto a la distribución de los recursos sanitarios, una  descentralización de decisiones  territorial y con una provisión privada (mútuas asistenciales) que se encargara de hacer una provisión de recursos sería una parte de los factores del éxito. En nuestro país, sin embargo, se centralizó lo que no podía centralizarse al encontrarse las competencias trasferidas a las Comunidades Autónomas  y el Ministerio de Sanidad vacío.
Y sobre todo las iniciativas tras las sugerencias de la OMS. Alemania se preparó con un Comité de Vigilancia permanente antes del primer caso de contagio el 6 enero,  en cambio en España el primer Centro de Vigilancia de la Epidemia se creó el 14 de marzo cuando ya existían 2.940 personas contagiadas y 133 fallecidos. La capacidad de realizar test diagnósticos (160.000 frente a 30.000 de España, en el mismo período del 20 de marzo), también da cuenta del control de la epidemia por ambos países.
Y es que el confinamiento total en nuestro país y sin distinciones era una consecuencia lógica ante un desconocimiento de la realidad y sin una hoja de ruta a seguir.
 Un confinamiento que han aplicado todos los países, pero con diferencias sustanciales y que dan cuenta del conocimiento del problema que cada país ha tenido de su propia epidemia.
 Un conocimiento que ha venido de practicar pruebas diagnósticas a la mayoría de la población y de controlar sus fronteras. De este conocimiento se ha derivado un confinamiento inteligente, dejando actividades abiertas y otras más o menos cerradas. Y es que me pregunto ¿no hubiera bastado en Menorca con cerrar el puerto, el aeropuerto, controlar todos los geriátricos, y hacer pruebas a toda la población susceptible,.. para controlar esta epidemia en la isla, sin tener que parar su economía en su totalidad?
Comenté que al final de esta crisis nos medirán no solo por el número de fallecidos por COVID-19 (no por el de contagiados), sino también por el número de fallecidos por otras causas, y sobre todo por la  situación en la que queda la economía de cada país tras esta crisis. Creo que Alemania quedará como paradigma de cómo hay que hacer las cosas; que al mismo tiempo que se previene del riesgo, se es capaz de atender a la población eficazmente al tiempo que se salva la economía del país.  

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. ¿Por qué Alemania tiene tan buenos datos sobre el COVID-19?.  Es Diari MENORCA. 8-05-2020: 21  https://www.menorca.info/


viernes, 24 de abril de 2020

Una metáfora del coronavirus

                                                                                    Una metáfora del coronavirus
Hay un aspecto de la gravedad de la infección por el coronavirus COVID-19 que no todo el mundo sabe,  y es el hecho de que el riesgo de neumonía y con ello de insuficiencia respiratoria que puede llevar a la muerte no se debe al virus en sí, si no a la reacción que hace el cuerpo frente a este. 
No sería más que una reacción inflamatoria desmesurada (tormenta de citoquinas) que produciría efectos graves en los pulmones y otros órganos del cuerpo (fallo multiorgánico). De ahí que este riesgo aumente con la edad  y en ciertas situaciones previas como tener hipertensión arterial, diabetes, alto riesgo cardiovascular, ciertas enfermedades... situaciones proinflamatorias del cuerpo humano, pero que en en cambio sea muy infrecuente en los niños y jóvenes.

En el anterior artículo (Es Diari 11/04/2020:22) que denominé la “guerra contra el COVID-19” escribí sobre la lucha contra esta epidemia como una guerra y comenté las diferentes actitudes de los países en general y del nuestro en particular, a la hora de hacer frente a este reto.
Unas diferencias que se están plasmando en la dureza o flexibilidad de las  medidas aplicadas (de confinamientos tipo estado de excepción como el nuestro, a dar recomendaciones y poder salir a la calle  evitando grupos de 5 personas como en Suiza…) y a partir de ahí en los resultados en forma del número de muertes por el virus (somos el que más tiene por número de habitantes), las muertes en general (aumentar la mortalidad por cualquier causa pero disminuir la debida al COVID-19 ), el empeoramiento del nivel de salud de la población y en el hecho de como se mantiene la economía del país sin evitar su descalabro total.
Cada país tiene su receta y lo hace según su propia idiosincrasia y suponemos que lo mejor que sabe, si bien es cierto que la situación de partida (la falta de previsión)  ha condicionado la evolución posterior, como es nuestro caso.

¿Por que digo esto y que tiene que ver con el título de este artículo?.
Pues se trata de una analogía o de una metáfora biológica que muestra como al final lo que hace daño no es el virus en sí si no las medidas que toma el cuerpo, la reacción de este para hacer frente al mismo. 
Un hecho que en forma de enseñanza a la situación actual  los médicos aplicaríamos el aforismo latino del “Primun non nocere” (primero no perjudicar ) siendo cautos en el diagnóstico y aplicando una visión amplia en el tratamiento que evite  que no nos parezcamos al coronavirus, que las medidas utilizadas para evitar su contagio y el número de fallecimientos, empeoren el estado de salud de la población en general y su economía futura. 
Y es que si la sobreactuación del cuerpo humano contra el coranovirus es lo que nos mata, que no sea la sobreactuación de los poderes públicos en pos de unos objetivos políticos lo que haga que sea peor el remedio en forma de empeoramiento de la salud de la población en general y de la economía, que lo que se haga para prevenir la enfermedad debida al COVID-19.
Para evitar esto es imprescindible ponerse de acuerdo, llegar a una  comunión del intereses de todos los partidos en pos de un objetivo global y consensuado.

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Una metáfora del coronavirus.  Es Diari MENORCA. 24-04-2020: 22  https://www.menorca.info/

sábado, 11 de abril de 2020

La guerra contra el coranovirus COVID-19

                                                                                     La guerra contra el coranovirus COVID-19

El hecho de que el Presidente de Estados Unidos (Sr D Trump) y del Reino Unido (Sr B Johnson) hablaran con tanta crudeza sobre la situación creada por la epidemia del coronavirus COVID-19 en sus respectivos países,  sorprendió. Los comentaristas de nuestro país se lo tomaron como parte del teatro habitual de estos mandatarios, sin embargo, no se explicaban como es posible que hablaran de muertos previsibles (miles de muertos) con tanta ligereza.
En nuestro país, sin embargo, se planteo el problema como es habitual, quitando hierro, tranquilizando, dando la información a las dosis justas para que nadie se alarmara, dando la sensación de que esto se pasaría sin más en unas pocas semanas.
En un caso, el estado se relaciona con los ciudadanos como adultos responsables, en el segundo como un padre que se hace cargo de la situación y en el que confiamos plenamente.
En el primero se planteó como una guerra, en la que van haber bajas. En toda guerra hay bajas, y por eso de alguna manera se informa para que se tome conciencia del problema y de las medidas a aplicar. Se apela a la responsabilidad individual de la persona y a la responsabilidad del estado para prepararse ante el conflicto. 
Y en el otro, todo se deja en manos del Estado, el individuos debe estar tranquilo pues todo está controlado. En este caso se intuye que el estado es garante de la situación y que lo tiene todo previsto, confiamos en el.
Será la visión liberal frente a la socialista, o la del mundo anglosajón frente al mundo mediterráneo  ante el mismo problema. No se.
Y lo digo así, por que hablar de una guerra no es solo hablar de un tema de bajas producidas por el enemigo si no de las consecuencias de la misma en la población en su conjunto.
El prepararse para la guerra exige entre otras cosas una previsión de la situación futura,  de los recursos con los que se cuentan y con el control de los daños producidos por las medidas adoptadas.
Pues de haber hecho una previsión de la situación futura se habría impedido la entrada a individuos de zonas de epidemia,  evitados ciertos actos multitudinarios, se habrían identificado y protegido a los grupos de riesgo (ancianos…), se habrían hecho confinamientos selectivos…Se habrían previsto los recursos que se iban a precisar (respiradores, mascarillas...) y los efectos en el tiempo de las medidas aplicadas. 
Sin embargo, esto aquí da la sensación que no se hizo. Que hemos ido detrás de las circunstancias.
Aquí y ahora, sin embargo, las medidas que se están aplicando probablemente sean las únicas posibles ante la situación actual dada la escasez de recursos en Unidades de Intensivos y con ello de la cantidad de muertes diarias.
Pero, ¿el día después del confinamiento, habrá desaparecido el riesgo?
No, solo ganamos tiempo para adecuar el número de los contagiados a los recursos disponibles, pues el virus, es un enemigo que siempre gana en numero de contagios, salvo que tengamos una vacuna y esto por lo que se ve va para largo; aunque podemos ganarle en número de muertos si protegemos a nuestros ciudadanos de riesgo hasta que exista un número suficiente de individuos que se hayan contagiado y produzcan una inmunidad suficiente para que el virus no se trasmita. Se habla de un 70-80% de la población.
Por tanto, por lo que se ve, el tema va para largo, de ahí que no se puede descuidar todo aquello que se está dejando de hacer en los enfermos vulnerables de otras patologías, oncológicos, cardiovasculares, mentales,… y sobre todo en la economía del país, pues la pobreza  también es causa de enfermedad.  
Que no nos pasemos de frenada y el remedio se convierta en peor que la enfermedad.
Por que al final no solo nos medirán por el número de muertos debidos al virus de marras, si no en todos aquellos muertos colaterales debidos a otros tipos de enfermedades y a todas aquellas enfermedades que empeoraron por haber quedado desatendidas. Y sobre todo de como queda el país y de que va a vivir la gente en el futuro.
Un difícil equilibrio que exige hablar claro sopesando los pros y contras de esta guerra en la que nos encontramos todos inmersos. 

mateu seguí díaz
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Seguí Díaz M. La guerra contra el coranovirus COVID-19.  Es Diari MENORCA. 11-04-2020: 22  https://www.menorca.info/

domingo, 22 de marzo de 2020

No hay mascarillas, no gel hidroalcóholico...


No hay mascarillas, no gel hidroalcóholico...

Parece que nos ha caído una maldición. Ayer pensábamos que éramos un país avanzado, que teníamos un Sistema de Salud envidia del resto de países del mundo y hoy nos encontramos que no tenemos ni mascarillas para proteger a nuestros ciudadanos.
Todo el mundo sabía lo que iba a pasar, veíamos “las barbas de nuestro vecino cortar” (Italia) sin embargo “no pusimos las nuestras a remojar”, miramos hacia otro lado, se hizo la política del avestruz, lo ignoramos.  Sin embargo, la realidad se impuso y está aquí con nosotros.
Muchos pensaban que nuestro sistema resistiría, sin embargo no fue así. Nuestro sistema esta diseñado para aguantar la sobrecarga habitual (que habitualmente esta sobrecargado) y tiende a romperse,  en el momento que tiene que adaptarse a una situación difícil como esta que estamos padeciendo.
Se ha sugerido que las diferencias de casos y fallecimientos según países se deberían a las diferencias socioeconómicas del país, menos en países avanzados que aquellos en vías de desarrollo, pero por lo que vemos (Italia, España) este extremo no queda claro. Se ha argumentado en nuestro país que el sistema público tal como lo entendemos aquí (la financiación y provisión juntas, centralizado por CCAA, y con personal propio) era una garantía frente a otros en los que existe una caja única y una provisión privada (sistemas de aseguramiento) como Suiza, Alemania, Francia,.. sin embargo los primeros datos nos muestran que éstos pudieran ser más ágiles en dar respuesta a estas situaciones, por no hablar de otros indicadores publicados. Queda claro, por lo que vemos,  que nuestro sistema es muy mejorable, debería cambiar.  
Puede entenderse que se acaben los respiradores, aparatos costosos, las camas hospitalarias de intensivos... pues al final la eficiencia se basa en eso, en aprovechar hasta el mínimo recurso para evitar el derroche, de modo que no sobra nada para imprevistos como ahora.
Sin embargo, el tema no va de esto, va de recursos esenciales para diagnosticar y sobre todo para defenderse del virus,  faltan pruebas diagnósticas (no se hace el test PCR más que en los casos graves) de modo que el número de contagiados que se da  no es veraz, deben ser infinitamente más que los declarados, se habla de 27 por 1 diagnoticados, pero esto al final sería superfluo pues sabiendo que la epidemia de gripe finalizó y nos encontramos en una nueva epidemia puede estimarse que cualquier proceso respiratorio se deba a un coranovirus COVID-19, y así lo entendemos los médicos y actuamos como tal...
Sin embargo; lo grave es que no hayan mascarillas, geles hidroalcohólicos.. que vengan los pacientes y se les tenga que decir que no hay más que para los sanitarios y aquellos enfermos con síntomas claros de infección respiratoria, que las tenemos contadas...
Siempre se pueden comprar, pensamos;  pero es que tampoco hay en la farmacia...

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M.No hay mascarillas, no gel hidroalcóholico... Es Diari MENORCA. 22-03-2020:   https://www.menorca.info/

miércoles, 18 de marzo de 2020

Los fallecimientos la principal preocupación de la infección por el COVID-19

Los fallecimientos la principal preocupación de la infección por el COVID-19

Lo que nos preocupa más a nosotros como sanitarios y especialmente a la población como pacientes son las consecuencias, en forma de defunciones, que tiene la infección por el COVID-19.
Como sabemos la epidemia de neumonías víricas por el  COVID-19, la causa principal de mortalidad por este virus,  se inició alrededor de diciembre en  Wuhan, en China. Un virus que sabemos se aisló hace poco, el 7 de enero por científicos chinos como un nuevo coranovirus emparentado con el anteriormente conocido como  SARS (coronavirus, severe acute respiratory syndrome), denominado inicialmente como el SARS-CoV-2  que más tarde en febrero fue denominado como COVID-19  (coronavirus disease 2019) por  la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La realidad de lo que conocemos es que lo único cierto son los fallecimientos y las altas de los  hospitales pues los infectados por países y a nivel mundial (se habla de Corea como excepción) dependen de la pruebas realizadas, pues se sabe que el espectro clínico de esta infección, ya lo comentamos en otro post,  va desde la infección asintomática (no hay síntomas), a una infección respiratoria de vías altas (resfriado) a una neumonía vírica grave con fallo respiratorio y muerte en ciertos casos. De ahí que las tasas de fallecimientos (el número según los infectados) varíen con el tiempo.
Hemos hablado en otros post de los datos provenientes de Wuhan de la provincia china de Hubei, epicentro de la epidemia, sin embargo, estos como los que se van conociendo de otros países, están limitados por la evolución de la epidemia. Como vimos la media de edad de los pacientes en dicho lugar ha sido de 59 años, el 56%  varones y la mortalidad se ha relacionado con la patología de base (parecido a lo que ocurre con la gripe) y la edad de los pacientes. En dichos documentos no se demostraron que los niños hubieran contraído la enfermedad. Este hecho modifica los denominadores de las tasas epidemiológicas pues se intuye que aún con leves síntomas también se está manifiestando en estas edades.  
Teniendo en cuenta la definición de la enfermedad como el diagnóstico de  neumonía, las tasas de fallecimientos se encontraban alrededor del 2%, sin embargo, según otras fuentes, leemos, la tasas mostradas en pacientes con COVID-19 con diversas manifestaciones de la enfermedad  no sería más del 1,4% (Guan et al). De ahí que si se asume que el número de pacientes asintomáticos o con escasos síntomas (como nos demuestran estos días los positivos de los políticos de este país) son varias veces el número de aquellos con clínica manifiesta la mortalidad, según el editorial del BMJ, que comentamos, sería bastante más bajo del 1%. De ahí que en según dicho documento y teniendo en cuenta diversas fuentes la repercusión del COVID-16 a nivel general (casos leves y graves) esta epidemia se comportaría como una gripe estacional grave, habida cuenta que en éstas la tasa de fallecimientos es de 0,1%, o como una gripe pandémica como las que sucedieron en el 1957 y 1968, pero muy distinto al SARS o al MERS en las que las tasas de fallecimientos fueron del 10 al 36%. Esto nos tiene que hacer pensar que otras epidemias vendrán y que probablemente serán  mucho más letales y deberíamos aprender de la actual que, sin minusvalorar sus consecuencias, estas tenderán a ser muchos menores que la reacción que ha creado a nivel mundial. 
En cuanto a los sobre los factores de riesgo relacionados con la muerte en adultos ingresados por el virus  COVID-19 en Wuhan, China, se ha publicado un artículo recientemente publicado en Lancet.
En este artículo se tratan los detalles de aquellos pacientes ingresados en los dos hospitales de Wuhan que tenían el COVID-19 confirmado y un resultado definitivo de alta o defunción al 31 de enero.
Todos los datos fueron los registrados en las historias clínicas de los enfermos allá ingresados.
En total son las conclusiones de 191 pacientes ingresados que se les dio el alta clínica o que causaron defunción en dicho período  (135  del  hospital de Jinyintan  y 56 del hospital de  Wuhan).
De éstos 137 se les dio el alta y 54 murieron en el hospital. Casi la mitad de ellos (48%) presentaban una comorbilidad de base con hipertensión arterial (HTA) en el 30% (de ahí que se haya sugerido el papel de antihipertensivos como los IECA y ARA2),  la diabetes (DM) en el 16% y enfermedad coronaria en el 8%.
Aplicando modelos estadísticos de regresión multivariable la probabilidad de fallecimiento dentro el hospital estuvo asociada a la edad, cuanto mayor, mayor riesgo, según el odds ratio (OR) 1,10 (IC 95%  1,03–1,17, por cada año de incremento; p=0,0043), mayor puntuación del conocido como SOFA (Sequential Organ Failure Assessment)  OR 5,65 (IC 95% 2,61–12,23; p inferior a 0,0001), y el valor del dímero-d  mayor de 1 µg/l  OR 18,42 (IC 95% 2,64–128,55; p=0,0033) al ingreso.
El tiempo medio de eliminación del virus fue de 20 días en los que sobrevivieron pudiendo llegar hasta los 37 días,  pero fue detectable hasta el final en los que fallecieron.
Concluyen que  la edad del paciente, la puntuación del SOFA y el dímero-d (mayor de 1 µg/l) ayudarían a identificar a los pacientes con mal pronóstico en un estadio precoz.
Estos documentos nos informan que de haber hecho los deberes con un control de la diseminación de la enfermedad, y de aquellos pacientes de riesgo más vulnerables (anciano y con comorbilidades) las consecuencias sobre el sistema sanitario (que es lo que se intenta prevenir) hubieran sido asumibles y se hubiera podido generar una inmunidad de grupo (o de rebaño) eficaz con lo que detener la epidemia y proteger a aquellos más vulnerables. Algo de lo que se ha planteado en UK por Boris Jonhson en el UK.
Sin embargo, esto no se hizo, llegamos tarde y ahora sufrimos las consecuencias.
Consecuencias directas (fallecimientos) e indirectas a nivel económico y social. Veremos al final cuales de las dos son más importantes, pues lo que se está dejando de hacer con el resto de pacientes ya está produciendo efectos indeseables.
En mi opinión, según estos datos, recluir individuos mayores con niños durante 15 días no es la mejor medida para evitar las consecuencias de la enfermedad en dicho colectivo.

Fauci AS, Lane HC, Redfield RR Covid-19 - Navigating the Uncharted. N Engl J Med. 2020 Feb 28. doi: 10.1056/NEJMe2002387. [Epub ahead of print]

Zhou F, Yu T, Du R, Fan G, Liu Y, Liu Z, Xiang J, Wang Y, Song B, Gu X, Guan L, Wei Y, Li H, Wu X, Xu J, Tu S, Zhang Y, Chen H, Cao B. Clinical course and risk factors for mortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective cohort study. Lancet. 2020 Mar 11. pii: S0140-6736(20)30566-3. doi: 10.1016/S0140-6736(20)30566-3. [Epub ahead of print]

Ricki Lewis, PhD. Risk Factors for Death From COVID-19 Identified in Wuhan Patients. Medscape
March 09, 2020