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sábado, 26 de septiembre de 2009

El imperio frente a la diversidad del mundo, de Sami Naïr

El imperio frente a la diversidad del mundo, de Sami Naïr

Sami Naïr es un escritor habitual del diario el PAIS, sale alguna vez por televisión, y tal vez por ello ha cogido una cierta fama en España. Catedrático de ciencias políticas que se debate en este libro entre la macroeconomía y la política mundial, dejando un poso de inevitabilidad, de determinismo delante un mundo donde el liberalismo económico lo impregna todo y todo lo controla.
Un libro interesante, con capítulos cortos que compensan -para facilitar su lectura-, su prosa, más bien técnica, que aún así la hace entretenida para los que no somos de ramo.
Como digo, nos plantea el gran determinismo económico del capitalismo que todo lo condiciona enmarcado en un mundo de divergencias, de multiplicidad de ideas y culturas. Un mundo que siguiendo el modelo liberal anglosajón (del “laissez faire”), se ha globalizado fruto de la expansión de “la civilización mercantil”, con su imperialismo económico y EEUU a la cabeza. Donde la internacionalización de los capitales hace que el “sistema-mundo” (F Braudel, pag 19) conduzca a que la economía no sea más que comercio y que este no se circunscriba a un país, si no al mundo entero (globalización). A partir de aquí, existe un imperialismo económico, que no es más que el control político que unos países (ricos) imponen a otros (pobres) en base a unas fuerzas globales en forma de multinacionales, organizaciones internacionales, y gobiernos poderosos.
A partir de aquí, se da muchos datos, por ejemplo, los países poderosos produce más del 70% del PIB mundial, donde EEUU el 26% -16% de las exportaciones mundiales-, Unión Europea el 29%, con el 20% de las exportaciones, y Japón con el 18% de PIB genera el 12% de las exportaciones. Es decir que a grandes rasgos, un 13% de la población mundial genera más del ¾% de la riqueza mundial.
Por otro lado, se habla del poder de las multinacionales, que es inmenso. La General Motors –por ejemplo- es la 23 potencia económica, por delante de estados como Noruega, Dinamarca...(pag 28), de ahí la importancia de la influencia que estas compañías pueden tener sobre los países en vías de desarrollo.
Se habla de los instrumentos, organismos, creados para mantener el sistema imperial mercantil contemporáneo, tal es el caso de la OMC (organización mundial de comercio), el Banco Mundial, el FMI, estos dos últimos complementos necesarios de la OMC. Y últimamente, el G7/G8..G20 que reune a los países más ricos del planeta con el objetivo de regular el sistema-mundo en base a los intereses económicos.
Se trata de la posición hegemónica de la economía estadounidense, con el dólar, el patrón dólar-oro, los petrodólares, y su crecimiento parasitario a través del crecimiento de los demás países, al absorber el 80% del ahorro mundial, creciendo en base a las rentas del resto de los países del planeta.
Se habla del endeudamiento de los países pobres, -más de dos billones de dólares- , del drama del mundo árabe, de América latina como un laboratorio del imperio mercantil, de Europa, en donde los criterios de convergencia nos llevan cada vez más a la privatización de los servicios públicos, de la educación, sanidad... , haciendo del Estado un instrumento con el que garantizar los intereses privados, y por último las relaciones con la olvidada Africa, que en “clarificadoras” palabras de Bill Clinton, debían basarse en “trade, not-aid” (pag 234).
En fin, un repaso general a la economía mundial, que deja pocas salidas. Pocas esperanzas, y dentro de estas, si pueden interpretarse así, el hecho que la liberalización producida en todo este proceso, vacuna de laguna manera de -las ya históricas- “huidas utópicas hacia delante” –totalitarismos- que tanto daño han hecho a la humanidad (pag 276).
Ed A&M Gráfic, SL. Barcelona 2003

viernes, 14 de agosto de 2009

Mil y una voces, de Jordi Esteva

Mil y una voces, de Jordi Esteva

Este es un libro de opiniones. De opiniones sobre el Islam, su pasado y su futuro. Cual es nuestra noción del mismo y cual es la realidad desde la opinión de fundamentados expertos. Expertos estudiosos del mismo, musulmanes y europeos y personas destacadas por su obra intelectual (escritores, directores de cine...), y expertos en la vida misma que han pagado en su propia persona el hecho de pensar y hacer de manera distinta a sus culturas de origen.
Un libro interesante pero tal vez un poco desigual en su interés, dependiendo del tema tratado y del entrevistado.
Un libro que releí motivado al informarme sobre el Ramadán, que ahora se inicia, y que de alguna manera influye en la salud de nuestro pacientes. De todo el libro me quedo con dos ideas:
“El problema del mundo musulmán actual no radica en lo que dice el islam, sino en quien está diciendo qué es lo que dice el islam” -pag 224
“ En el mundo musulmán, las luchas y reinvindicaciones de las mujeres y las minorías por sus derechos implican necesariamente el fin del despotismo” -pag 216
Se plantea la diferencia entre el islamismo y el cristianismo. Sus orígenes y evolución. De cómo en el cristianismo el individuo como tal tiene un papel fundamental, de cómo Dios se reencarna en el hombre, de tal modo que dé pie al individualismo, y al laicismo en el devenir histórico en las sociedades cristianas; mientras, marcan la diferencia con el islam y el judaísmo donde Dios es completamente lejano.
Se cuenta que el laicismo en el cristianismo empezó tan pronto como con los postulados de Santo Tomás de Aquino en el siglo XVI, evolucionando con el tiempo al absolutismo estatal, con la máxima de “Tu religión será la de tu príncipe, la de tu rey” - “ Cuyus regio eius religio”- (siglo XVI), y de aquí tras la revolución francesa a la democracia con la separación de la iglesia y el estado...Paralelamente esta evolución en el Islam no se ha producido, de tal modo que siguiendo los postulados ortodoxos si el estado hace la ley, significa que se niega la ley de Dios. La idea de que el estado pueda legislar va en contra del modelo clásico, el musulmán integrista exige que el Estado se rija por la Sharîa (normas recogidas en las tradiciones proféticas y en la biografía del profeta), entendiendo que el derecho es algo revelado. Por ello, para los integristas el Estado –legislador- y la mujer – símbolo de la moral- son dos símbolos que deben preservarse, deben estar encerrados.
Se habla del islamismo como una reacción a la dominación occidental en el siglo XIX, a la traición de los colonizadores, y a la consiguiente frustración. Una reacción al fracaso económico, político y cultural de las ideologías occidentales; y se habla del surgimiento del islamismo como una reacción a la desaparición del marxismo y la falta de alternativas del neoliberalismo actual. Con todo, se habla del islamimo como un movimiento vinculado a la nueva generación, a la juventud con gran aspiración paradogicamente de cambio.
Se habla de la mujer como depositaria de los valores y de la tradición. El sacrificio de alguna manera pasivo de la mujer en la salvaguarda de la cultura y que por ello no sea de extrañar que el analfabetismo en la mujer musulmana (pag 217) sea mayor que el que se encuentra en las mujeres del resto del mundo (75% en Arabia Saudí, 50% Argel, 80% Sudanesas, Somalies...)
El papel de velo – hijab- como regulador social, y como modo de autoafirmación cultural, pues las identifica pero las distingue al llevar un velo distinto a la de sus madres. Como la utilización del velo les permite paradójicamente libertad, al poder estar en la calle y tener un valor disuasorio frente a los hombres. Pero también el velo en ciertas sociedades como uniformador de la mujer..
Y, por último, como aspecto destacable, el problema de la inmigración como una respuesta a la política económica de Europa, al condicionar que la agricultura –marroquí, por ejemplo- no sea competitiva, obligando a un proceso de desruralización que junto a la explosión demográfica obliga a estas gentes a cruzar el estrecho...
En fin, un libro interesante, ameno y que deja poso. Distinto y a la vez entretenido en un tema que visto desde fuera puede pensarse que sea un tostón. Aunque lleva algunos años, lo escrito no creo que se aparte un ápice de la realidad actual. Ed. Santillana. Madrid 1998