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martes, 15 de agosto de 2017

Los fármacos opioides y los accidentes de tráfico

Los fármacos opioides y los accidentes de tráfico

Cuando les hablé de los efectos secundarios de los analgésicos antiinflamatorios y del paracetamol sobre la audición (Es Diari 10-04-2017) comenté de pasada el tema de los analgésicos opioides o morfínicos, o sea, aquellos derivados del opio. Unos fármacos que cuando yo empecé a ejercer solo se utilizaban en situaciones extremas, como en pacientes con cánceres terminales para dolores intratables, pero que en la actualidad se encuentran como medicación crónica en muchos pacientes. Una medicación que tiene sus efectos secundarios y sus interacciones con otras medicaciones (para la ansiedad, depresión…) muchas veces desconocidos por el paciente. Unos fármacos que convirtiéndose en crónicos (los toman de por vida) en ciertos pacientes, aún así no resuelven su dolor lo que induce al riesgo sobre-medicación.
Su abuso se ha  tachado en la actualidad como una epidemia en EEUU de proporciones superiores al SIDA y en mortalidad superior a las drogas ilegales. Todos tenemos presente los fallecimientos de dos artistas cuyas muertes estuvieron relacionadas por el abuso de estas sustancias. 
El tema que me trae hoy no es este, pero ésta relacionado. Se trata de un estudio reciente de Monárrez-Espino J  et al (Age Ageing. 2016;45) sobre la relación entre la utilización de estos fármacos y los accidentes de tráfico. Por regla general el paciente, y muchas veces el médico, desconocen las consecuencias de la ingestión crónica de estas sustancias sobre la capacidad de conducción. Estos fármacos son recetados con más frecuencia en personas mayores con lo que sus efectos secundarios aumentan (desde síntomas urinarios, digestivo, oculares, de estabilidad, reacción…). Personas que en muchas ocasiones conducen. 
Una revisión sistemática de lo publicado hasta la fecha (2011) de Dassanayake T sobre la utilización de antidepresivos, ansiolíticos o opioides en la conducción, sobre 31 estudios analizados, mostró como los ansiolíticos y los antidepresivos influían en la conducción, si bien es cierto, que los estudios con respecto a los opioides eran muy escasos para poder pronunciarse. Un análisis más reciente de Monárrez-Espino J et al (2013), el mismo autor del estudio que comentamos, y sobre 9 estudios analizados hasta ese momento, mostró las dificultades de estudiar este tema dado la cantidad de confusores que se daban en los mismos pacientes, como consumo de alcohol, otros fármacos psicoactivos, … Por lo que el tema quedó pendiente.
El mismo autor ahora ha publicado un estudio realizado en Suecia diseñado específicamente para investigar si la utilización de analgésicos opioides en personas a partir de los 50 años aumentaba la probabilidad de ser la causa de  accidentes de tráfico.
Se trata de un estudio muy bien diseñado, pues es caso/control, es decir, por cada individuo (4.445) de entre 50-80 años introducidos,  todos ellos responsables de al menos un accidente de tráfico entre el 01/07/2005 y el 31/12/2009 y con al menos una persona herida, se le aparejó cuatro personas elegidas al azar (17.780) con las mismas características de sexo, edad…y con permiso de conducción válido. Esto permitió calcular el riesgo, la probabilidad de tener un accidente según el consumo de éstos fármacos. 
Según este estudio la probabilidad de tener un accidente de tráfico en un consumidor nuevo de éstos nuevos opioides fue dos veces superior a aquellos que consumían otros fármacos para el dolor.
En cuanto a los que los ingerían de una manera frecuente la probabilidad aumentaba según la cantidad consumida.
Concluyen que la utilización reciente (nueva) o crónica (frecuente) de analgésicos opioides aumenta la probabilidad de accidentes de tráfico. Señalan que aunque harían falta más datos sería aconsejable que los pacientes que utilizan este tipo de fármacos se abstuvieran de conducir. 
En el mismo sentido, y como en otros países, creo que se le debería realizar un consentimiento informado, oral o escrito de todos los inconvenientes de éstos fármacos, al paciente que los va utilizar antes de prescribirlos. 

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Los fármacos opioides y los accidentes de tráfico. Diari Menorca. 02-05-2017: 15  http://menorca.info/

Monárrez-Espino J, Laflamme L, Rausch C, Elling B, Möller J. New opioid analgesic use and the risk of injurious single-vehicle crashes in drivers aged 50-80 years: A population-based mached case-control study. Age Ageing. 2016;45(5):628-634. 

Dassanayake T, Michie P, Carter G et al. Effects of benzodiazepines, antidepressants and opioids on driving: a systematic review and meta-analysis of epidemiological and experimental evidence. Drug Saf 2011; 34: 125–56.

Monárrez-Espino J, Möller J, Berg HY et al. Analgesics and road traffic crashes in senior drivers: an epidemiological review and explorative meta-analysis on opioids. Accid Anal Prev 2013; 57: 157–64.


lunes, 14 de julio de 2014

Una de cada diez muerte en EEUU relacionadas con la ingesta alcohólica

Una de cada diez muerte en EEUU relacionadas con la ingesta alcohólica

El consumo de alcohol es un asunto controvertido. Sabemos que pequeños consumos podrían ser favorables a nivel cardiovascular, no en el cáncer, pero que consumos medios o altos producen todo tipo de complicaciones. Cuentan que el consumo excesivo de alcohol es la cuarta causa prevenible de muerte en EEUU, no que no es un asunto baladí.

En un estudio realizado en Cataluña en 2001 (en base a datos del 1997) que estudió la muerte prematura por esta causa, mostró como el 4,8% de la mortalidad en Cataluña en dicho año se debió al consumo excesivo de alcohol, mayor en varones (6%) y menor en mujeres (3,5). Según este estudio el 29,9% de las causas fueron neoplasias relacionadas con el consumo de alcohol siendo los accidentes no intencionados (50,9%) la causa más prevalente relacionada con este hábito tóxico.(*)

La intoxicación aguda, o borrachera (binge drinking) o beber más de 5 consumiciones en los varones o 4 en las mujeres de una tacada es la forma más común de consumo y es la responsable de más de la mitad de las muertes debidos a esta causa y ¾  de coste debido al consumo de alcohol en EEUU. El consumo excesivo crónico (más de 15 consumiciones semana por varón o 8 en mujer, o cualquier consumo en mujer embarazada o adolescente menor de 21 años) es causa de diversos problemas sociales y relacionados con la salud.
Utilizando el programa Alcohol-Related Disease Impact (ARDI) del Centers for Disease Control and Prevention (CDC) se ha cuantificado los años potenciales de vida perdidos  (APVP) debidos al consumo de alcohol y se ha constatado que hubieron 75.000 muertes y 2,3 millones de años de vida perdidos por esta causa  en el 2001.
Utilizando el ARDI en los años 2006-10 se estimó las muertes atribuidas al alcohol (MAA) y  el APVP en todos los estados de EEUU en la población laboral entre 20-64 años de edad. Según esto, entre el 2006-10 hubo una media anual de 87.798 MAA (27,9/100.000 personas) y 2,5 millones de APVP, variando según los estados; más en Nuevo Méjico  (51,2/100.000) y menos en Nueva Jersey
(19,1/100.000). O sea que el 9,8% de todas las muertes en dicho país durante ese período fueron atribuidas al exceso de bebida alcohólica y el 69% de todas las muertes atribuidas al alcohol en dichos estratos de edad.
Concluyen que 1 de cada 10 muertes acaecidas en edad laboral en EEUU son debidas al exceso de ingesta alcohólica. Según estos números la ingesta excesiva de alcohol acorta la vida de los que fallecidos por esta causa en alrededor de 30 años.
Está claro que las causas de muerte puede ir desde la ingesta crónica por el cáncer de mama, las enfermedades hepáticas, los problemas cardíacos...al bebedor compulsivo o la intoxicación aguda, por muertes por violencia, accidentes de tráfico...Por ello, el consumo de alcohol sería una de las causas principales prevenibles de muerte en países occidentales.

Stahre M1, Roeber J2, Kanny D3, Brewer RD3, Zhang X3. Contribution of excessive alcohol consumption to deaths and years of potential life lost in the United States. Prev Chronic Dis. 2014 Jun 26;11:E109. doi: 10.5888/pcd11.130293

*Farreny Blasi M1, Godoy García P, Revuelta Muñoz E.  [Mortality attributable to alcohol in Catalonia and its provinces].[Article in Spanish]. Aten Primaria. 2001 Mar 31;27(5):318-23.