jueves, 9 de abril de 2015

Factores implicados en la duración de la abstinencia al tabaquismo

Factores implicados en la duración de la abstinencia al tabaquismo

Sobre el tabaquismo hemos hablado en distintas ocasiones. Sabemos de sus efectos nocivos que afecta a casi la totalidad del organismo humano, cánceres, enfermedades respiratorias, cardíacas …En España, según muestra el artículo comentado, afecta al 27,9% de los varones y al 20,2% de las mujeres, con una tendencia a igualarse. En general el 70% de los fumadores quieren dejar el hábito y un 30-40% lo intentan con un éxito de no más de un 5%. Las opciones para ayudar a dejar el hábito tabáquico son diversas y fundamentalmente farmacológicas. Existiendo otras en área cognitivo-conductual… incluso  mixtas con resultados diversos.
Las variables asociadas con el éxito en esta empresa van desde variables socio-demográficas como la edad (más dificultad en los más jóvenes) y el sexo (las mujeres lo consiguen con más dificultad), si bien es cierto que la ocupación y el nivel de educación parece que no influyen. En general el número de cigarrillos consumidos (influye en el nivel de dependencia), el nivel de dependencia (test de Fagerström), y el consumo de alcohol concomitantemente, está admitido que disminuyen la probabilidad del éxito.
Otros factores como tentativas previas, abstinencia durante la primera semana, la abstinencia en un segundo intento durante 6 meses. El número de tratamiento realizados, el grado de motivación (test de Richmond)…
Definen como adherencia como el nivel alcanzado por la persona en el mantenimiento de unos comportamientos saludables. Esta incluye la capacidad de cumplir un programa de citas prefijado, tomar medicaciones, cambios en los estilos de vida, realizar las pruebas fijadas...
El objetivo de este estudio que comentamos es identificar los predictores de la abstinencia del tabaco o de cumplimiento del programa durante un período de tiempo de 12 meses en un programa de tabaquismo. Investigar la influencia de las variables sociodemográficas (edad, género, nivel de educación y trabajo), variables relacionadas con el tabaquismo (marca de cigarrillos, concentración de nicotina, número de cigarrillos consumidos, dependencia a la nicotina, años de tabaquismo, y el consumo de alcohol o tranquilizantes), variables relacionadas con tratamientos anteriores (intentos anteriores, cumplimiento de la terapia farmacológica, número de sesiones realizadas, enfrentamiento a los síntomas de la abstinencia y el ejercicio físico). Con todos estos factores se hizo un análisis conjunto y se intentó estimar un modelo de riesgo de recaída en el tabaquismo.
Los participantes fueron 125 trabajadores de la Universidad de Granada (50 varones y 75 mujeres) de edad media 46,91 años (DE 8,15), captados entre 2009 y 2013 de un centro para la deshabituación del tabaco. El número de cigarrillos por participante fueron de 19,86 (DE  8,95), la media del test de Fagerström fue de 4,62 (DE 2,24). Todos ellos estuvieron dentro una terapia cognitiva-conductual mediante un programa ocupacional en sus domicilios y una terapia farmacológica con vareniclina. Las evaluaciones se hicieron dentro un programa de tres fases a los 3, 6 y 12 meses.
La primera se estimuló el autocontrol mediante una terapia cognitivo-conductual de tal modo que una vez que el participante había reducido su consumo un 80% se empezaba el tratamiento mediante vareniclina, con ello se garantizaba que el paciente estuviera suficiente motivado para hacer el tratamiento, y pudiera hacer un autocontrol de sus síntomas. El tratamiento con vareniclina se hizo a dosis de 0,5 mg tres días, hasta llegar a 1 mg/12 horas durante 12 semanas. La abstinencia se evaluó directamente en la entrevista y por coximetria y niveles de hemoglobina. Según ello fueron clasificados en abstinentes (no tabaco) o recaída (fumar 7 días seguidos). Según este pequeño estudio, y como mostraban otros estudios, las variables socio-demográfica no se relacionaron con la abstinencia. Si que la ingesta de alcohol o tranquilizantes tuvieron una influencia sobre la abstinencia, o sea que no consumir alcohol mejoraba los resultados y utilizar tranquilizantes los empeoraba incluso por encima de aquellos que consumían alcohol.
No encontraron influencia alguna sobre la marca de cigarrillos, concentración de nicotina, número de cigarrillos fumados ni puntuación en el test de Fagerström o los años que se llevaban fumando con la abstinencia.
Destacan como más importante cara a la duración de la abstinencia, la implicación, la asistencia a la  sesiones (número de ellas), afrontamiento a los síntomas de retirada del tabaco, y el ejercicio físico realizado. Sin embargo, los intentos anteriores de dejar de fumar, y el cumplimiento de la terapia farmacológica no tuvo influencia en la duración de la abstinencia.
Con todas las matizaciones de ser un estudio pequeño, homogéneo de pacientes motivados las conclusiones no dejan de ser interesantes.

López-Torrecillas F1, Rueda MM, López-Quirantes EM, Santiago JM, Tapioles RR. Adherence to treatment to help quit smoking: effects of task performance and coping with withdrawal symptoms. MC Public Health. 2014 Nov 25;14:1217. doi: 10.1186/1471-2458-14-1217.