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martes, 27 de agosto de 2024

El propóleo y las infecciones del tracto respiratorio

El propóleo y las infecciones del tracto respiratorio

Hace unos días un familiar me preguntó sobre el “propolis” y las infecciones respiratorias, ¿es útil?;  al parecer, me dijo, se trata de una sustancia a partir de la miel con propiedades saludables. La verdad es que no supe qué contestarle, pero estudié el tema. 

 Los médicos sabemos de aquello que hemos aprendido en la carrera y de lo que nos han ido informando los distintos estudios desde su finalización, que se han publicado, y cuyos resultados se plasman en la recomendaciones de las principales guías de práctica clínica que utilizamos; de ahí que muchas veces todo lo que tiene que ver con la herboristería, la medicina natural, o alternativa,… nos suene a medicina mágica, o aquella sin evidencias; sin embargo, en muchas, o no pocas  ocasiones, pueden existir, si se buscan, como en este caso.

 Les hablaré del própolis, o traducido en español, del propóleo, que no es más que un extracto de sustancias que componen  las colmenas de las abejas melíferas; una mezcla resinosa que producen estos insectos al mezclar la saliva y la cera y que utilizan  en estas para sellar los pequeños huecos de las mismas. En los huecos de mayor tamaño utilizan solo cera, al parecer. También, se comenta, serviría para reforzar y dar  estabilidad estructural a la  colmena. O sea, no es miel.

El propóleo se compone principalmente de resinas, bálsamos vegetales (50%), ceras (30%), aceites esenciales (un 10%) y polen y se ha utilizado en  la medicina tradicional de ciertos países con fines antiinflamatorios, antibacterianos, antifúngicos y antiulcerosos. Por esto el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos y la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria ya lo hayan analizado en alguna ocasión, si bien es cierto, sin resultados concluyentes; habida cuenta para la gran cantidad de patologías qué se utiliza dicho compuesto y la limitada evidencia.

viernes, 3 de noviembre de 2023

El declive y amenaza de los artrópodos

El declive y amenaza de los artrópodos

La reciente noticia del “aumento” de los chinches (Cimex lectularius), primero en Francia y luego en diversos países, el nuestro incluido, me ha instado a escribir este artículo. Y es que es un tema que me atrae.

Así, a nivel personal les informo que mi  decisión de realizar la carrera de medicina en el 1975 se debió, al margen del consejo paterno, a que el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1973, se concediera a Karl Ritter von Frisch,  conocido por sus estudios sobre la danza de las abejas, junto a Konrad Lorenz, y a Nikolaas Tinbergen. Todos ellos  fundadores de la etología moderna, del estudio del comportamiento animal. 

En mi errónea interpretación de la realidad de entonces, pues pensaba que una vez siendo médico podría llegar dedicarme, si se diera el caso de no gustarme la medicina, a estudiar el comportamiento de las abejas (es un decir), algo que en nuestro país donde la ciencia biológica, las especialidades (y digo médicas, que son las que conozco) son compartimentos estancos, y en donde el corporativismo es la regla,  era y es, algo imposible.

martes, 10 de enero de 2023

¿Cuál es la causa del COVID persistente?

¿Cuál es la causa del COVID persistente?

El “long COVID” o “COVID persistente” o  “COVID-19 crónico” es una dolencia, ahora vuelta a poner de moda tras conocer las cifras de mortalidad de este año que finaliza,  que se crea a partir de padecer la infección por coronavirus de 2019 (COVID-19); una secuela que aparece, o una forma de cronificación tras haber padecido esta infección.

Se habló de que son síntomas que se establecen a partir de padecer una forma grave del COVID-19, aunque en la actualidad se admite cualquier forma de esta infección y a cualquier edad.

Sin embargo se trata de una entidad clínica difícil de definir y que en octubre del 2021 la Organización Mundial de la Salud (OMS) la describía como:

- Una historia o probable historia de infección por el virus  SARS-CoV-2 (severe acute respiratory syndrome coronavirus 2)

- Que tuviera una sintomatología que se manifestara a los 3 meses tras la infección

- Y que dicha sintomatología no pudiera explicarse con un diagnostico alternativo y que persistiera al menos dos meses.

Los síntomas incluidos son muchos e inespecíficos entre los que se incluye la astenia, la dificultad respiratoria, la alteración de la atención,  la turbación mental, el dolor abdominal, palpitaciones, ansiedad, …hasta 200 síntomas diferentes que afectan a la vida diaria.

Por lo que se ve es una entidad clínica difícil de acotar pero que puede afectar o puede haber afectado al 10-20%  de los infectados por este virus, a más de 17 millones de personas en Europa, según la OMS en los primeros años de la pandemia (2020-21). Con todo, en mi opinión  puede llegar a ser un cajón de sastre de muchas otras patologías concomitantes o psicosomáticas relacionadas con el estrés producido por la enfermedad y  partir de su repercusión mediática.

Así un estudio francés de hace un año (Matta et al, JAMA Intern Med 11-2021) sobre 200.000 individuos (18-69 años) y teniendo en cuenta la sensación autoreferenciada de haber padecido la COVID-19, los test serológicos confirmatorios y  la sintomatología clínica persistente como astenia, dificultad respiratoria, falta de atención.. en la población general durante la pandemia, la infección autoinformada (la creencia de padecer esta infección) se asoció positivamente con síntomas físicos persistentes, con tasas aleatorias de riesgo variables según la sintomatología;  pero cuando la serología fue positiva al virus COVID-19, estuvo fuertemente asociada con la anosmia (falta de olfato) persistente, síntomas inequívocos de esta enfermedad.  

Según esta cohorte francesa la persistencia de síntomas físicos tras la infección por la COVID-19 se asoció más con el convencimiento de estar infectado por el virus COVID-19 que con el hecho cierto de haber padecido esta infección demostrado por serología; algo que da que pensar.

Así  que, según este estudio, como en el manicomio de Sevilla “No están todos los que son ni son todos los que están”  dentro el diagnóstico del “Long COVID”.

Con todo, el “long COVID” está admitido como una patología e incluso como vimos (Es Diari 23-11-2022:37) se le ha achacado parte de la culpa del exceso de mortalidad que hemos padecido este año, de ahí que sea importante conocer cuál es la causa de la misma, conocer cuál es la explicación a estos síntomas. 

Se han argüido teorías sobre acúmulos de deshechos virales, respuestas hiperinmunes de anticuerpos hiperactivos…pero nada claro hasta el momento.

Y de esto va este escrito, de la demostración en el laboratorio de la hipótesis de que la producción de microcoágulos en el cuerpo podría ser la causa de esta entidad. 
La relación de la infección COVID con la coagulación, con la formación de coágulos a partir de la inflamación sistémica que produce este virus está bien documentada al producir esta infección eventos cardiovasculares,  accidentes vásculocerebrales (AVC), fallos renales.. pero no que la sintomatología posterior, al cabo de 3 meses, se debiera a éstos, era algo que no se había demostrado.

Estos días leemos (Sibonney, WebMD Health News. 12-2022) como en muestras analizadas de pacientes de diversas partes del mundo (Reino Unido, Alemania, Sud África…) por el hospital de Mount Sinai (Nueva York) de pacientes con COVID persistente, se ha encontrado microcoágulos en éstas que sugerirían su relación con los síntomas del long COVID.

El daño de la pared de los vasos sanguíneos tras la inflamación por el virus de la COVID-19 al alterar las proteínas (red de fibrina) de la pared y el aumento en la agregación plaquetaria que provoca son capaces de inducir la producción de coágulos a nivel de pequeños vasos, a nivel capilar, que bloqueen éstos, señalan; impidiendo con ello la entrada de oxígeno a los tejidos irrigados, generando síntomas respiratorios, mentales, generales (astenia)…

El problema es que al ser tan pequeños serían indetectables con las pruebas habituales y que el tratamiento habitual de éstos a estos niveles (anticoagulantes) no serían del todo efectivos. Los datos que en este momento se anuncian tienen que ver con imágenes a partir de microscopía electrónica de muestras de tejidos.

Se comenta que la asociación con la persistencia en el tiempo del antígeno S (spike) del virus SARS-CoV-2  más allá de los 12 meses de la infección podría estar detrás de estos microcoágulos, pero aún faltan datos. Esta explicación, sin embargo, nos supondría una complicación pues aún encontrando un medicamento que pudiera eliminar estos coágulos estos podrían volver a formarse. 

En este sentido existen varias líneas de investigación en marcha, pero, comentan que los primeros resultados de un estudio con anticoagulantes junto con antiagregantes (Pretorius& Kell et al)  muestran que mejoran esta sintomatología. Esperar y ver.

Mateu Seguí Díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. ¿Cuál es la causa del COVID persistente?. Es Diari MENORCA. 08-01-2023: 30. http://menorca.info/

Joane Matta; Emmanuel Wiernik; Olivier Robineau; et al Fabrice Carrat, MD; Mathilde Touvier; Gianluca Severi; et al; for the Santé, Pratiques, Relations et Inégalités Sociales en Population Générale Pendant la Crise COVID-19–Sérologie (SAPRIS-SERO) Study Group. Association of Self-reported COVID-19 Infection and SARS-CoV-2 Serology Test Results With Persistent Physical Symptoms Among French Adults During the COVID-19 Pandemic. JAMA Intern Med. Published online November 8, 2021. doi:10.1001/jamainternmed.2021.6454

https://www.webmd.com/covid/news/20221207/microclots-may-explain-long-covid-symptoms

https://www.who.int/teams/health-care-readiness/post-covid-19-condition

lunes, 15 de agosto de 2022

La viruela del mono, ¿es realmente una amenaza?

La viruela del mono, ¿es realmente una amenaza?

Hace un par de meses hablamos (Es Diari 13-06-2022) de la entonces reciente epidemia de viruela del mono a raiz de los datos que nos iban dando los European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC). Una enfermedad (no nueva) que de forma lenta pero sin pausa va extendiéndose; llevamos en este momento (05-08-2022)  25.800 casos en todo el mundo (no es mucho en dos meses),  que se va propagando de forma epidémica básicamente en ciertos colectivos como son  los de los hombres que tienen relaciones íntimas con otros hombres; es decir que la trasmisión no tiene nada que ver con la COVID-19 (enfermedad por coronavirus de 2019), pues la viruela del mono lo hace  básicamente por contacto (piel con piel), por fluidos trasmitidos a muy corta distancia o por la ropa contaminada, lo que hace que su extensión, aún hoy sea escasa y controlable.

Sorprende con todo, que teniendo una sintomatología leve; granos que se extienden por todo el cuerpo, como una forma de varicela más aparente, junto con ganglios,  fiebre, dolores musculares..., que con un buen pronóstico y una curación entre 2 a 4 semanas,  haya generado tanta alarma que incluso en Estados Unidos (EEUU) (Reuters) estos días la  ha declarado como una emergencia de salud pública, algo que le permite a este país acceder a fondos con los que ayudar a buscar nuevas vías e incrementar la producción de las vacunas contra esta; una medida que ha seguido a la declaración de emergencia de la Organización Mundial de la Salud del mes pasado.

Si que es cierto que pueden haber casos graves, como con cualquier enfermedad infecciosa, y que su tasa de mortalidad antes de salir de Africa (pues allá es infección endémica, no es una nueva enfermedad) era superior, llegando al 1% de los infectados, algo preocupante;  unas cifras que, sin embargo, no se han demostrado en los países infectados fuera de este continente, algo que algunos lo achacan a los mayores recursos sanitarios de los países desarrollados frente a los africanos o a que el virus haya podido cambiar.

En general, lo único que recomiendan es no estar en contacto estrecho con personas diagnosticadas o sospechosas (erupción sugestiva u otra sintomatología) de la viruela de los simios.  Se propone ofrecer la vacunación a aquellos individuos de alto riesgo de contagiarse o que han estado en contacto estrecho con una persona infectada. 

Como comentamos  existe una vacuna danesa de la firma  Bavarian Nordic  contra la viruela humana de tercera generación (Imvanex, Jynneos, Imvamune, según los países ) que ha sido autorizada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y en EEUU pues ha demostrado que conferiría protección contra la viruela humana y del mono. Esta compañía leemos, sería capaz de producir 30 millones de dosis anuales e incluso más si llega a un acuerdo con una firma farmacéutica de EEUU. 

Vacunas más antiguas como la ACAM2000 fabricada por Emergent Biosolutions, en cambio, estan siendo puestas en cuestión por sus efectos secundarios graves.

Si bien es cierto que la viruela del mono habitualmente no necesita tratamiento específico, solo de soporte,  existe un fármaco autorizado por la Agencia Europea (EMA)  y en este momento también en EEUU, para los casos graves; el tecovirimat, fabricado por SIGA Technologies,  un antivírico útil para la viruela humana, en principio, pero que en Europa también se ha aprobado para la viruela del mono y la bovina. 

Por todo ello, desde mi humilde opinión de médico de familia, la situación actual no justificaría la alarma desatada, pues ni se trata de  nueva enfermedad, ni es extremadamente transmisible más bien al contrario y que además  se manifiesta en colectivos específicos y por tanto controlables. Tampoco su sintomatología, habitualmente leve, con escasas complicaciones y tratamiento específico apoyarían estas medidas.   

Y es que, probablemente la COVID-19 ha aumentado la sensibilidad social hacia cualquier pequeña amenaza vírica.

 mateu seguí díaz
médico de familia 

Seguí Díaz M. La viruela del mono, ¿es realmente una amenaza? . Es Diari MENORCA. 14-08-2022:29   https://www.menorca.info/

Seguí Díaz M. La viruela del mono, ¿una amenaza o una anécdota epidemiológica?. Es Diari MENORCA. 13-06-2022:32  https://www.menorca.info/

Reuters Staff. How Worried Should We Be About the Monkeypox Health Emergency? News - Reuters Health Information. August 05, 2022


lunes, 11 de julio de 2022

La vitamina D y la inmunidad

La vitamina D y la inmunidad

La vitamina D se ha puesto de moda. De no determinarse rutinariamente en los pacientes, al darse por supuesto que al vivir en el área mediterránea y con ello disfrutar de una alta insolación los niveles son siempre correctos, a hacerlo de manera sistemática y percatarnos los médicos de la gran cantidad de personas que se encuentran en franjas de deficiencia de esta vitamina. Yo diría que hormona. 

Y digo hormona, pues la sintetizamos nosotros mismos a partir de los rayos ultravioleta del sol  y un derivado del colesterol, y  actúa no solo en los huesos fijando calcio o sobre los músculos influyendo en el tono muscular,  si no  en áreas tan diversas como el metabolismo (reacciones del cuerpo) que tiene que ver con la glucosa, con enfermedades como la diabetes tipo 2 al actuar sobre algunos receptores del páncreas e influir en la secreción de insulina entre otros... 

Pero también en áreas tan lejanas de sus acciones principales como son la inmunidad, con la protección de enfermedades infecciosas; así las concentraciones de vitamina D se las ha relacionado con la mayor o menor propensión a padecer diversas infecciones respiratorias. Algo que se ha comprobado en nuestra actual, y espero que pasada, epidemia del SARS-CoV-2 (severe acute respiratory syndrome coronavirus 2).  Un tema que ha sido controvertido estos dos años, con múltiples estudios y conclusiones,  pero de los que al final ha quedado la sensación, se ha admitido, que los individuos con niveles bajos de vitamina D  sufrieron un mayor riesgo de infección y de gravedad de la COVID-19 (coronavirus disease 2019) (Edward B et al 2021).

 Y es que al parecer la vitamina D se  comportaría como un inmunomodulador, un regulador  del sistema inmunitario al estimular gran cantidad de mediadores del sistema respiratorio, al tiempo que actuaría directamente sobre la inmunidad (linfocitos T…) y en la respuesta inflamatoria… No quiero aburrirles.

Hoy comentamos otra propiedad que se ha demostrado en un subestudio de un gran ensayo clínico  publicado hace escasos días en el BMJ por Hahn J et al; el VITamin D and OmegA-3 TriaL (VITAL) un estudio realizado en  25.871  personas mayores de 50 años y durante más de 5 años de seguimiento en EEUU  y en  dos ramas (una de vitamina D y otra con los famosos ácidos grasos poliinsaturados omega-3 -PUFA 03-, frente lógicamente, a grupos placebo), todo ello inicialmente para el estudio en la prevención del las enfermedades cardiovasculares y del cáncer,  pero del que están saliendo diversos subestudios con objetivos distintos, como es el que hablamos ahora.

De éste  nos referimos básicamente a la vitamina D y a un tipo de enfermedades que tal vez no les suenen pero son importantes y frecuentes, son las llamadas enfermedades autoinmunes, o aquellas que se producen cuando el cuerpo reacciona contra sí mismo; y que pueden ir desde enfermedades de la piel (psoriasis), de las articulaciones (artritis), del tiroides, de los intestinos, a nivel general...Se trataría de reacciones inflamatorias contra ciertos tejidos del propio cuerpo. Unas enfermedades que son mucho más comunes de lo que nos pensamos y en general no siempre tienen un tratamiento curativo. 

El estudiar ambas sustancias juntas en dicho estudio (la vitamina D  y la PUFA 03) tendría su justificación en que pudieran ingerirse conjuntamente de forma natural, como mostró un estudio Danés (Pedersen M et al, 2005) que demostró como la ingesta de más de 30 gr de pescado graso al día era capaz de reducir hasta en un 49% el riesgo de padecer artritis reumatoide.

Esta nueva entrega del  VITAL concluye que al suplementar con vitamina D (2000 unidades al día) a pacientes mayores de 50 años durante al menos 5 años (con o sin suplemento de los PUFA 03) se reducen las enfermedades autoinmunes al menos un 22%. Sin embargo, si se consideraban en el análisis solo los últimos 3 años aumentaba esta reducción hasta el 39%. Específicamente la artritis reumatoides se redujo hasta en un 40% frente al grupo placebo.

Con todo, apuntan que habrá que ver si estas diferencias se mantienen o aumentan con el paso del tiempo.
Se detectó que esta acciones están relacionadas con el peso corporal al tratarse la vitamina D, de vitaminas que se acumulan en la grasa, de modo que serían más efectivas en personas delgadas que en obesas.

La explicación del porqué la vitamina D produciría este efecto beneficioso lo achacan, como hemos adelantado al principio, en que los metabolitos de esta vitamina actuarían, por un lado sobre determinados genes  que regulan la inflamación y la respuesta inmunitaria y por otro sobre las células implicadas en la respuesta inmunitaria al tener receptores para esta vitamina (linfocitos T y B…).

Podemos concluir, por tanto, que la suplementación con vitamina D  la dieta de nuestros pacientes más mayores además de mejorar la resistencia de sus huesos, del tono de sus músculos, de su metabolismo..  es capaz de reducir el riesgo de infecciones y sobre todo de aquellas respuestas inmunológicas anómalas de nuestro cuerpo que son causa de enfermedad.

Mateu Seguí Díaz
médico de familia 

Seguí Díaz M. La vitamina D y la inmunidad. Es Diari. 09-05-2022: 31. 
http://menorca.info/ 

Hahn J, Cook NR, Alexander EK, Friedman S, y cols. Vitamin D and marine omega 3 fatty acid supplementation and incident autoimmune disease: VITAL randomized controlled trial. BMJ. 26 Ene 2022;376:e066452. doi: 10.1136/bmj-2021-066452. PMID: 35082139. Fuente

Vitamin D and marine omega 3 fatty acid supplementation and incident autoimmune disease: VITAL randomized controlled trial  BMJ 2022; 376 doi: https://doi.org/10.1136/bmj-2021-066452   (Published 26 January 2022)

Pedersen M, Stripp C, Klarlund M, Olsen SF, Tjønneland AM, Frisch M. Diet and risk of rheumatoid arthritis in a prospective cohort. J Rheumatol 2005;32:1249-52.pmid:15996059

Olivia I. Okereke; Chirag M. Vyas; David Mischoulon; et alGrace Chang; Nancy R. Cook, Sc; Alison Weinberg; et al. Effect of Long-term Supplementation With Marine Omega-3 Fatty Acids vs Placebo on Risk of Depression or Clinically Relevant Depressive Symptoms and on Change in Mood Scores. A Randomized Clinical Trial. JAMA. 2021;326(23):2385-2394. doi:10.1001/jama.2021.21187

Edward B. Jude; Stephanie F. Ling; Rebecca Allcock; Beverly X. Y. Yeap; Joseph M. Pappachan.Vitamin D Deficiency Is Associated With Higher Hospitalization Risk From COVID-19. A Retrospective Case-Control Study. J Clin Endocrinol Metab. 2021;106(11):e4708-e4715. 

lunes, 13 de junio de 2022

La viruela del mono, ¿una amenaza o una anécdota epidemiológica?

La viruela del mono, ¿una amenaza o una anécdota epidemiológica?

Este mes se ha publicado (02-06-2022) un documento del European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC) que resume todo lo acaecido con la nueva epidemia de la “viruela del mono” en los países europeos (UE) y de qué manera abordar este nuevo problema epidemiológico habida cuenta que, según señalan, se había contabilizado en ese momento 85 casos en la UE dentro los que se encontraba España. Casos producidos en los propios países no trasmitidos desde afuera de la CE.

Hoy leemos (09-06-2022) el mismo organismo contabilizaba 1.176 en 24 países, 704 en 18 países de la UE y 242 casos positivos en España.

Este nuevo affaire sanitario, que nos inquieta por lo próximo con la pandemia de la COVID-19 (enfermedad por coronavirus de 2019), me trae recuerdos de mi infancia de cuando nos vacunaron contra la viruela. Una vacuna que recordamos por las consecuencias inmediatas, una herida que supuraba  y que le costaba curar -me acuerdo de dicho verano porque no nos dejaban nadar- y porque nos dejó una cicatriz que aún hoy nos lo recuerda. Por lo que leo la utilización de dicho tipo de vacunas de antaño no serían admisibles en la actualidad.

La actual viruela de los simios, aunque de trasmisión aérea, sorprendentemente se ha detectado a consecuencia de relaciones sexuales básicamente entre hombres. Trasmisión hecha por el contacto de las mucosas, pequeñas erosiones de la piel o por la trasmisión cara-cara de fluidos en dichas relaciones.

La realidad es que la sintomatología es leve y la capacidad de trasmisión también es baja salvo en dichos contactos íntimos, que han sido hasta ahora los únicos casos detectados; es decir nada que ver con la trasmisión de la COVID-19.
Su incubación tiene un amplio margen que va de 5 a 21 días hasta que padecen los primeros síntomas que pueden durar entre 15 -30 días, o sea bastante. Los síntomas como hemos dicho son leves del  tipo de fiebre, dolores musculares, astenia y cefalea, pero pudieran ser graves en niños pequeños, embarazadas e individuos inmunodeprimidos. A los tres días de empezar la sintomatología aparece una erupción en forma de granitos (maculopapular) que se extiende por todo el cuerpo, llegando incluso a afectar las palmas de las manos y de los pies, algo que es característico de esta enfermedad. Todo estos granos que pican mucho evolucionan al mismo tiempo, pasando de manchas (máculas), a pápulas (pequeñas protuberancias), ampollas y pústulas (granos que se revientan) y tras ello hacer una costra que al final cae. Estas lesiones también pueden estar en las mucosas de la boca y de los ojos. 

Una diferencia  con la sintomatología de la viruela y de la varicela es que pueden aparecer adenopatías (ganglios).
El problema del intenso prurito es que de rascarse se pueden sobreinfectar estas lesiones y generar otra infección, en este caso bacteriana de la piel y que exija tratamiento.

Y si bien es cierto que se comentaban tasas de mortalidad pueden llegar a ser  incluso más altas que  las de la  COVID- 19 (entre un 0-11%, leemos), la realidad es en la actualidad la probabilidad de una evolución grave, con neumonía, encefalitis.. y fallecimiento siendo rara, es desconocida, pero se admite que sería más frecuente en los niños.

La trasmisión de la enfermedad se puede dar desde antes de aparecer la erupción hasta que las costras caen (igual que la varicela) que correspondería por tanto el período de aislamiento del paciente con esta infección.
En cuanto a la vacunación no existen vacunas que se puedan aplicar contra la viruela del mono, si bien es cierto que existe una vacuna contra la viruela humana de tercera generación (Imvanex) que ha sido autorizada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA)  que ha demostrado que conferiría protección contra la viruela del mono.

Dada la extensión de la epidemia ayer (09-06-2022) se determino entre el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas (CA) vacunar a todos los contactos que se hayan producido con pacientes afectos de esta infección, priorizando a las personas inmunodeprimidas y personal sanitario.
Sin embargo, la generación de vacunas antiguas, supongo como las que nos pusieron en su día, dado la gran cantidad de efectos secundarios, no están autorizadas.

La buena noticia es que existe un fármaco autorizado por la Agencia Europea (EMA) el tecovirimat, un antivírico útil en infecciones por este tipo virus (orthopoxvirus), y otros por la Agencia Americana (FDA) como el Brincidofovir, aunque no aún en Europa. 

Dado que se puede contagiar desde antes de aparecer el rash en la piel y  hasta que se desprenden  las costras y caen (igual que la varicela) el paciente debe permanecer aislado aunque  con vigilancia de los síntomas y sobre todo evitar el contacto con mascotas a las que les pudiera transmitir el virus (cuando leo esto aún no se conoce ningún caso de trasmisión dentro la UE).
Los contactos cercanos deben ser seguidos hasta los 21 días de la exposición al virus y los sanitarios deben protegerse del mismo modo que en la COVID-19, con trajes de protección (EPI) con guantes, máscaras FFP2 y batas impermeables. 

Todo nada fuera de lo ya conocido con las medidas de la COVID-19.

Mateu Seguí Díaz
médico de familia  


Seguí Díaz M. La viruela del mono, ¿una amenaza o una anécdota epidemiológica?. Es Diari MENORCA. 13-06-2022:32 
 https://www.menorca.info/


 

domingo, 8 de mayo de 2022

Medidas para el control de la epidemia por el virus SARS-CoV-2

Medidas para el control de la epidemia por el virus SARS-CoV-2  

En realidad la medida más efectiva en la reducción de la mortalidad en la actual pandemia de la COVID-19 (coronavirus disease 2019), que no de los contagios, ha sido la vacunación aunque no confieren una protección del 100% y su relación con la inmunidad grupal (herd immunity) es variable dada su limitada duración, que no son vacunas esterilizantes y que está relacionada con la aparición de nuevas variantes. 

Con todo, antes de llegar a  esta situación los países, sobre todo cuando las tasas de vacunación han sido bajas, han aplicado distintas medidas de prevención para evitar su extensión y limitar el riesgo de hospitalización y fallecimiento.

Medidas como los confinamientos (lockdown), la distancia social, la utilización de mascarillas o el lavado de manos se han utilizado para evitar su contagio y reducir la curva de la pandemia por este virus.
Los confinamientos universales utilizado en Australia, Nueva Zelanda, Singapur o China dicen ayudaron a reducir la mortalidad, sin embargo son medidas no sostenibles pues afectan a la economía, a la libertad personal, al funcionamiento de las personas...lo que obliga a utilizar medidas individuales de protección que al tiempo que evitan la trasmisión permitan la vida social y se proteja a la vez  a las personas de alto riesgo. 

miércoles, 6 de abril de 2022

China prueba su propia medicina

China prueba su propia medicina

Hace justo un año publiqué en este medio (Es Diari 19-03-2021)  un artículo sobre China, dando a entender que si de alguna manera era responsable  de la diseminación del virus SARS-CoV-2 (severe acute respiratory syndrome) al inicio de la pandemia salía, sin embargo, en aquel momento reforzado por dicha crisis. 

Reforzada pues había sabido controlar la diseminación de la  COVID-19 (coronavirus disease 2019) dentro sus fronteras aún sin vacunar completamente a la población, no había parado su economía que seguía creciendo por encima de los países más desarrollados, había sintetizado y comercializado diversas vacunas contra este virus y había sido capaz de hacer un control de la población a través de la tecnología informática (teléfonos inteligentes) al modo de “Gran Hermano” de George Orwell en “1984”, que al parecer (si nos creemos los números) fue eficaz para evitar la diseminación de la epidemia. 

lunes, 7 de marzo de 2022

La mayor calidad de los anticuerpos de los infectados por la COVID-19

La mayor calidad de los anticuerpos de los infectados por la COVID-19

Hace pocos días me sorprendió observar como quien, creo, fue mi primer paciente diagnosticado de COVID-19 (con insuficiencia respiratoria e ingreso hospitalario) hace ahora 2 años, aún tenía anticuerpos neutralizantes en ausencia de la vacuna (que no se puso). La sorpresa vino por que lo publicado hasta ahora no permitía augurar tanto tiempo de respuesta humoral contra el virus SARS-CoV-2  (severe acute respiratory syndrome coronavirus 2); es posible, como me comentó un compañero, que tal vez éste paciente se hubiera puesto en contacto nuevamente con otros virus SARS-CoV-2  y reforzado con ellos su inmunidad; pero, con todo, es un dato a tener en cuenta.

Y es que aún el tiempo transcurrido existe una cierta incertidumbre en la prensa médica sobre cuanto dura la respuesta inmunitaria tras la infección por del SARS-CoV-2, pues algunos pocos estudios van de dar una inmunidad mayor a éstos que a los vacunados aunque la mayoría  que la vacunación produce una inmunidad superior y más duradera que  la alcanzada con la infección natural.

sábado, 19 de febrero de 2022

Los expertos frente a los especialistas en la epidemia de la COVID-19

Los expertos frente a los especialistas en la epidemia de la COVID-19

En ocasiones he hablado de los expertos y su relación con la pandemia de la COVID-19 (enfermedad por coronavirus de 2019). Lo hice al principio de ésta (Es Diari, mayo del 2020) y hace poco (Es Diari 26-11-2021); pues si algo ha salido tocado de todo este descontrol es la figura del experto. Y es que la  certezas se tambalean cuando hablamos de este virus; del que dicho sea de paso todo el mundo comenta o escribe. Lo hacen ciudadanos sin ninguna formación, opinadores de prensa y medios audiovisuales y lo hacen aquellos que denominamos como expertos. 

Los expertos al servicio de la administración sanitaria han sufrido los ataques de la población y de los mismos políticos como chivos expiatorios de las malas o equivocadas decisiones tomadas, fundamentalmente políticas. Pues en una situación de incertidumbre algo hay que hacer, y no hacer nada, el “ver y esperar” no es de recibo, como sucedió con Suecia al principio de la pandemia.

sábado, 12 de febrero de 2022

Sirvió de algo el confinamiento en la primera ola de la COVID-19

Sirvió de algo el confinamiento en la primera ola de la COVID-19

Pronto hará dos años del mayor confinamiento que ha sufrido la sociedad española en su historia reciente o no. Un confinamiento instaurado de prisa y corriendo y con  una duración y características de “estado de sitio” como nunca se había visto en nuestro país. 

Las razones básicamente, en mi opinión estuvieron en que existia la sensación que de la epidemia se nos había escapado de las manos tras semanas de ningunearla. Se sobreactuó estableciendo una “cuarentena medieval”  y aún que se ha argüido que fue totalmente necesaria, evitando según la admnistración muchas muertes (postverdad),  la realidad es que hubieron muchas voces críticas (Juan Erviti…) y yo mismo que apuntaron que esta misma medida contribuyó por ende a extender la epidemia (vuelta de estudiantes de grandes ciudades, reclusión forzada de contagiados con aquellos que no...)  y a aumentar el número de muertes, básicamente en personas mayores (geriátricos).

La realidad es que la curva epidémica de nuevos casos y de muertes por la COVID-19 no se modificó, no se aplanó...siguiendo su evolución natural. El total fueron 47.123 fallecidos, o un 45% de exceso de mortalidad hasta junio del 2020.

jueves, 20 de enero de 2022

La duración de la efectividad de las vacunas de ARN mensajero

La duración de la efectividad de las vacunas de ARN mensajero 

En ocasiones hemos hablado sobre la duración de las vacunas contra la COVID-19. Hace algun tiempo, antes de recomendarse la 3 dosis,  comentamos los resultados de un estudio de  Mehul S. Suthar en  BioRxiv sobre la vacuna según la técnica del ARN mensajero más sobresaliente en EEUU  la de Pfizer-BioNTech, una vacuna con una eficacia en estudios precomercialización a los dos meses tras la segunda dosis del 95%.

Según dicho estudio  la respuesta inmunitaria y celular al virus en la cepa  de diferentes cepas, fueran Beta , Delta , Gamma , y la más reciente la Mu  a las 3 semanas de la vacunación y a los 6 meses, se demostró una reducción de hasta 7 veces los títulos de anticuerpos contra estas variantes,  encontrándose éstos indetectables a los 6 meses, básicamente en las variantes Delta, Beta, y Mu.

lunes, 20 de diciembre de 2021

El Ómicron y las vacunas por RNA mensajero

El Ómicron y las vacunas por RNA mensajero 

La semana pasada hablamos de la variante Omicrón  (B.1.1.529), una variante aislada hace un mes en Botswana, que se está extendiendo de manera exponencial gracias a su alta transmisibilidad, habida cuenta los cambios que se han producido en éste en el lugar en el que el virus se acopla a las células humanas. 

Los dos interrogantes aún no dilucidados es si las vacunas serán efectivas como en el resto de variantes y si la infección producida por éste será más o menos grave que las variantes anteriores.

En este sentido, una cuestión queda clara que la vacunación no impide su transmisión comunitaria con lo que solo queda esperar que las vacunas sean efectivas en reducir la gravedad de la infección provocada por dicho virus. Los datos que se disponen es que (según el Morbidity and Mortality Weekly Report ) los afectados padecen síntomas menores como tos, congestión, fatiga, y menos frecuentemente náusea, vómitos, sensación de falta de aire, diarrea y perdida del gusto y del olfato. El problema es que aún teniendo una sintomatología leve, comentan,  su alta transmisibilidad pudiera colapsar los sistemas sanitarios, algo que empezamos a ver estos días.

jueves, 16 de diciembre de 2021

España, de los países desarrollados con más años de vida perdidos debidos a la COVID-19

España, de los países desarrollados con más años de vida perdidos debidos a la COVID-19

Hace algún tiempo comentamos como la epidemia de la COVID-19 no ha generado la misma repercusión en fallecimientos según los países.

Comentamos un análisis de  Islam et al publicado en el BMJ hace algunos meses (Es Diari 04-06-2021) en el que evaluaba el exceso de fallecimientos en los 29 países de más altos ingresos por edad y sexo. En este se resaltaba que en el 2020 los cinco países de más altos ingresos con mayor número absoluto de fallecimientos fueron EEUU (458.000), Italia (89.100), Inglaterra/Gales (85.400), España (84.100), y Polonia (60.100). Y que en el número de fallecimientos por 100.000 habitantes (tasas crudas) fuimos el tercero por detrás de Lituania y Polonia.

El exceso de muertes (muertes observadas menos las esperadas), que es la mejor medida para conocer el impacto de la epidemia,  se calculó en este caso según la diferencia entre el número de fallecimientos por cualquier causa durante la pandemia y  aquellos fallecimientos esperados según los datos históricos recogidos en los últimos años. Los datos en dicho análisis provenían la base de datos del “Human Mortality Database”  de los 29 países miembros de la Organisation for Economic Cooperation and Development (OECD)  entre 2016-19 y los del 2020.

jueves, 9 de diciembre de 2021

La variante Omicron

La variante Omicron

Me cuesta escribir cuando todo lo publicado proviene de la prensa general, de comentarios de los expertos o de reacciones de las administraciones sanitarias a una determinada amenaza. Y es que en este tema del coronavirus no paramos de sustos, habida cuenta que cualquier cambio es vivido como una amenaza de proporciones bíblicas. No es la primera vez  que se sobreactua delante un cambio en el virus sin tener todos los datos. 

En este caso no nos sorprendieron las quejas del Ministro de Sanidad de Sudáfrica por lo que el consideraba un castigo hacia su país la reacción de bloqueo de múltiples países al transito de los viajeros procedentes del mismo, al haber secuenciado, identificado y comunicado a la comunidad internacional la existencia de una nueva variante de coronavirus. Como tampoco lo fue que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sorprendentemente apelara a evitar cierres de fronteras por una hipotética amenaza de la que se tenían aún pocos datos y con ello se castigara al país que diligentemente aislo y comunicó el hallazgo a la comunidad internacional de un virus que tal vez ya llevaba algún tiempo circulando en dicho continente o entre nosotros. Y es que, aún no hace un mes que se comunicó la existencia de esta variante y todo son conjeturas, sobre su transmisibilidad, gravedad y comportamiento frente a las vacunas actuales

sábado, 27 de noviembre de 2021

¿Existe realmente el “long COVID”

¿Existe realmente el “long COVID” 

La infección por el virus SARS-CoV-2 o COVID-19 tiene diferentes formas clínicas como hemos visto en este blog que van desde la asintomática, la leve, a la forma grave con insuficiencia respiratoria y/o fallo multiorgánico que puede conducir a la muerte. Tras las formas graves pueden persistir síntomas que conforman el conocido como COVID-19 crónico o “long COVID o long-haul COVID” una entidad clínica dificil de definir  pero en octubre la Organización Mundial de la Salud (OMS) difundió una definición de consenso con unos límites poco claros; así un paciente afecto de “long COVID”, sería aquel con 

- Una historia o probable historia de infección por el virus  SARS-CoV-2
- Que tuviera una sintomatología que persistiera al menos 3 meses tras la infección
- Entre estos síntomas con una duración de al menos 2 meses 
- Y que dicha sintomatología no pudiera explicarse con un diagnostico alternativo

La lista de síntomas es larga e incluye astenia, dificultad respiratoria, alteración de la atención,  turbación mental, dolor abdominal, palpitaciones, ansiedad, nuevas alergias…unos síntomas suficientemente vagos para poderse achacar a otras causas físicas concomitantes o psicosomáticas relacionadas con el estrés producido por la enfermedad y todo pánico mediático que ha generado.

viernes, 29 de octubre de 2021

Las miocarditis y las vacunas contra la COVID-19

Las miocarditis y las vacunas contra la COVID-19

Se ha hablado de las miocarditis como una complicación de algunas vacunas contra el virus de la SARS-CoV-2, pero sobre todo, tal como señaló el Disease Control and Prevention (CDC) americano, en aquellas basadas en la tecnología del ARN mensajero (Pfizer/BioNTech y  Moderna), aunque con una incidencia muy baja de  4,8 casos por millón de personas vacunadas. Aún así, es una  preocupación que en mi caso los pacientes me han trasmitido en diversas ocasiones. 

Como es habitual este riesgo de efecto adverso se ha magnificado voluntaria o involuntariamente por los medios de comunicación como si este efecto secundario fuera comparable a padecer la infección por virus de marras. Y como cualquier efecto secundario, fuera leve, moderado o grave, frecuente o infrecuente a priori su riesgo siempre es inferior a padecer la enfermedad; ¿pero, con todo cual es realmente el riesgo?, ¿supone éste una amenaza para la salud de quién lo padece?. A priori, no, según el CDC.

Son varios los estudios que han investigado a las miocarditis (inflamación del músculo del corazón) y a las  pericarditis (de la membrana que lo cubre) tras la vacunación contra  la COVID-19.

viernes, 1 de octubre de 2021

¿La reinfección por el virus SARS-CoV-2 es posible?

¿La reinfección por el virus SARS-CoV-2 es posible?

Con la crisis de las nuevas variedades del virus SARS-CoV-2   se está estableciendo unos cambios epidemiológicos que sorprenden si los comparamos con el comportamiento de otros virus. Por ejemplo, que tras la vacunación se pueda trasmitir la enfermedad; y que pueda enfermar, eso sí evitando el ingreso hospitalario y con ello una evolución grave que nos lleve a los cuidados intensivos (UCI). O, que es de lo que va este post de que tras padecer la enfermedad puedas volver al padecerla, lo que nos llena de inquietud.

Desde septiembre del año pasado se han documentado casos aislados de reinfecciones posibles o sospechosas por dicho virus en pacientes que se había recuperado un proceso infeccioso por la SARS-CoV-2 anterior. Sin embargo, el tema no era fácil pues se debía confirmar que realmente ha sido una nueva infección, no una recurrencia de la misma (nueva positividad del PCR -polymerase chain reaction), o una persistencia del virus en el organismo; de ahí que para apoyar el diagnóstico de nueva infección se precisen pruebas de secuenciación genética que compare el virus inicial con el que supuestamente ha generado la reinfección, algo complicado, y más teniendo en cuenta que se tiene que asegurar la desaparición del virus del primer episodio y que haya pasado suficiente tiempo para que el cuerpo haya generado una respuesta inmunitaria; pues de no ser así  es difícil excluir fluctuaciones de la diseminación del virus o falsos negativos cuando la carga viral es baja.