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miércoles, 10 de julio de 2024

La tía Julia y el escribidor de Mario Vargas Llosa

La tía Julia y el escribidor de  Mario Vargas Llosa 

Es una de las primeras novela de Vargas Llosa, un escritor conocido,  premiado; no en vano, fue el premio Nobel de Literatura. De todas ellas quizás, una  de la más mentadas. Su lectura o relectura pues gran parte del libro  me sonaba algo leído mucho tiempo atrás me ha entretenido gratamente.

En esta muestra sus dotes de gran narrador.

Aborda diferentes historias,; el argumento, dicen, con rasgos autobiográficos; o la fabulación de diferentes relatos al tiempo, ha habida cuenta, que parte del contenido  tiene que ver la vida de escritores de “radioteatro” de aquel entonces. El ambiente de Lima de los años 70 (aunque en el lomo del libro lo relaciona con los años 50) real, o imaginario. 

Un escritor  con una gran imaginación, una narrativa muy cautivadora, entretenida, de lectura fácil. 

Aún siendo una novela de  una cierta extensión, no defrauda, manteniendo la atención hasta el final. Recomendable.


Página 288  ¿mi paisana? -se sorprendió el escriba- ¿está usted en amores con una argentina, perdón, boliviana?. 

Le recordé que conocía a la tía Julia, que habíamos estado en su cuarto de la Tapada Compartiendo su comida,, y que antes le había contado mis problemas amorosos….

Página 329 Pero lo consteante es que se ahogara el teniente Jaime Concha, que es otro radioteatro, que ya se había muerto en el incendio del Callao, hace 3 días – volvió a intevenir, muerta de risa, la muchacha; había dejado la máquina- Esos radioteatros se han vuelto un puro chiste, ¿no les parece?

Página 401 El fuego había devorado la trampa que ocultaba la cueva colonial donde las Carmelitas guardaban los huesos de sus muertos, y allí cayeron, desbaratándose contra el osario, los hermanos ¿luciferinos? ¿Era el diablo quien se lo llevaba? ¿Era el infierno el epílogo de sus amores? ¿O era Dios, que, compadecido de su azaroso padecer, lo subía a los cielos?

RBA 1995


domingo, 27 de noviembre de 2016

El héroe discreto, de Mario Vargas Llosa

El héroe discreto, de Mario Vargas Llosa

Me gusta el estilo de Vargas Llosa. Aunque no siempre utiliza la misma temática escribe libros muy inteligentes en el argumento,  ocurrentes, sarcásticos e incluso en este último, irónicos; y, es que ser un premio Nobel no siempre garantiza el resultado, pues éste al final depende de quien lo lee.

El héroe discreto es un libro costumbrista, en ambiente local del Perú de hace algunos años, divertido e interesante, que enlaza dos historias que confluyen en un final en buena medida esperado.

He disfrutado leyéndolo.
Recomendable



viernes, 15 de abril de 2011

El sueño del celta de Mario Vargas Llosa

El sueño del celta de Mario Vargas Llosa

Se trata de un buen libro del reciente Premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa. Un libro que se puede leer a ratos libres sin perder el hilo, pues es una crónica de la vida de un personaje real. A medida que lo lees va mejorando y te vas introduciendo sin quererlo en esta historia. Digo esto por que su lectura es distinta a la de una novela normal dado que al ser reflejo de la vida de una persona, Roger Casement, al principio le falta algo que haga que cojas el libro con ganas.

 Es lineal y con falta de suspense, pero a medida que lo lees te adentras más en la vida de este inquieto personaje hasta que al final acaba por gustarte. Es decir, aunque de lectura fácil no es un libro que emocione al principio pero al final te deja un regusto agradable.
Entresaco algunos párrafos.


“Desde que era un modesto ayudante de contador en la Elder Dempster Line, en Liverpool, suponía que había un precio que pagar. Era inevitable que se cometieran abusos. Entre los colonizadores no solo vendría gente altruista como el doctor Livingstone sino pillos abusivos, que hechas las sumas y las restas los beneficios superarían largamente a los perjuicios. La vida africana le fue mostrando que las cosas no eran tan claras como la teoría. Pag 43-4

“Cuando en febrero de 1885, en la Conferencia de Berlín a la que no asistió un solo congolés, las catorce potencias participantes, encabezadas por Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, y Alemania dieron graciosamente a Leopoldo II- a cuyo lado estuvo en todo momento Henry Morton Stanley – los dos millones y medio de kilómetros cuadrados del Congo y sus veinte millones de habitantes para que “abriera ese territorio al comercio, aboliera la esclavitud y civilizara y cristianizara a los paganos”,..pag 45

“ Si sigo codeándome con lo que ocurre aquí terminaré yo también impartiendo chicotazos, cortando manos y asesinando congoloses entre el almuerzo y la cena sin que ello me produzca el menor malestar de conciencia ni me quite el apetito. Porque eso es lo que les ocurre a los europeos en este condenado país” pag 109

“Hay algo que usted no ha entendido, me parece. No se trata de ganar. Claro que vamos a perder esa batalla. Se trata de durar. De resistir. Días, semanas. Y de morir de tal manera que nuestra muerte y nuestra sangre multipliquen el patriotismo de los irlandeses hasta volverlos una fuerza irresistible. Se trata de que, por cada uno de los que muramos, nazcan cien revolucionarios. ¿No ocurrió así con el cristianismo? Pag 420


Ed Alfaguara 2010