sábado, 27 de noviembre de 2021

¿Existe realmente el “long COVID”

¿Existe realmente el “long COVID” 

La infección por el virus SARS-CoV-2 o COVID-19 tiene diferentes formas clínicas como hemos visto en este blog que van desde la asintomática, la leve, a la forma grave con insuficiencia respiratoria y/o fallo multiorgánico que puede conducir a la muerte. Tras las formas graves pueden persistir síntomas que conforman el conocido como COVID-19 crónico o “long COVID o long-haul COVID” una entidad clínica dificil de definir  pero en octubre la Organización Mundial de la Salud (OMS) difundió una definición de consenso con unos límites poco claros; así un paciente afecto de “long COVID”, sería aquel con 

- Una historia o probable historia de infección por el virus  SARS-CoV-2
- Que tuviera una sintomatología que persistiera al menos 3 meses tras la infección
- Entre estos síntomas con una duración de al menos 2 meses 
- Y que dicha sintomatología no pudiera explicarse con un diagnostico alternativo

La lista de síntomas es larga e incluye astenia, dificultad respiratoria, alteración de la atención,  turbación mental, dolor abdominal, palpitaciones, ansiedad, nuevas alergias…unos síntomas suficientemente vagos para poderse achacar a otras causas físicas concomitantes o psicosomáticas relacionadas con el estrés producido por la enfermedad y todo pánico mediático que ha generado.

El comentario que hacemos tiene que ver con la sensación autoreferenciada de haber padecido la COVID-19, los test serológicos confirmatorios y los síntomas físicos manifestados.

Los autores planean la hipótesis de que la creencia de haber sido infectado por el virus SARS-CoV-2 sería la causa de tener una determinada sintomatología que persistiera en el tiempo.
El análisis se hizo en una una cohorte de base poblacional francesa, la CONSTANCES, de 200.000 individuos entre los 18-69 años entre el 2012 y el 2019 con consentimiento de realizarles encuestas anuales relacionadas con bases de datos administrativas.
En total, de éstos  35.852 respondieron al cuestionario on line con el que participar en un estudio ad hoc anidado el Relations et Inégalités Sociales en Population Générale Pendant la Crise COVID-19 (SAPRIS) y el  SAPRIS-Sérologie (SERO). De dichos individuos  26.823 al final se introdujeron en el análisis.
Estos manifestaron entre diciembre del 2020 y enero del 2021 si creían que habían tenido la infección por la COVID-19 y si tenían síntomas que persistieran más allá de 8 semanas. Se practicaron al tiempo técnicas para detector anticuerpos anti SARS-CoV-2.
Se trata por tanto de un estudio transversal de ambas encuestas anidadas en el  marco de la cohorte francesa CONSTANCES, en el que se aplicó un modelo de regresión logística que incluía la encuesta autoadministrada sobre la sintomatología de la COVID-19 y los test de anticuerpos contra la SARS-CoV-2, ajustados por edad, sexo, ingresos económicos y nivel de educación.

El objetivo fue examinar la asociación entre la creencia subjetiva de haber padecido la infección por el COVID-19,  los resultados de la serología de SARS-CoV-2 con la sintomatología clinica persistente como astenia, dificultad respiratoria, falta de atención.. en población general durante la pandemia.

Según este los 26.823 voluntarios (74,8%) que completaron el estudio tenían una edad media de 49,4 [±12,9] años y el 51.2% eran mujeres. La infección autoinformada (la creencia de padecer esta infección) se asoció positivamente con síntomas físicos persistentes con tasas aleatorias de riesgo en forma de odds ratio (OR) que fueron del  1,39 (IC 95% 1,03-1,86) al 16,37 (IC 95% 10,21-26,24) dependiendo de la sintomatología,  con la excepción de la pérdida auditiva OR 1,45 (IC 95% 0,82-2,55) o las alteraciones del sueño OR 1,14 (IC 95% 0,89-1,46). 
La serología positiva al virus SARS-COV-2, sin embargo, si que estuvo fuertemente asociada con la anosmia persistente OR 2,72 (IC 95% 1,66-4,46), aún en el caso que el análisis se restringiera a aquellos participantes que atribuyeran sus síntomas a la infección por  la COVID-19.  Si se ajustaba el análisis según el estado de salud autoevaluado o la sintomatología depresiva se obtenían similares resultados.
Tampoco hubo una interacción significativa entre las creencias y los resultados del test serológico. 

Del análisis de esta importante cohorte poblacional francesa se sugiere que la persistencia de síntomas físicos tras la infección por la COVID-19 pudiera estar asociado más con el convencimiento de estar infectado por el virus SARS-CoV-2 que con la serología del mismo determinada por el laboratorio. De ahí que intuyan que existen otros  mecanismos subyacentes de la misma que no serían específicos de la infección por el virus de marras. Lo que llevaría a hacer un examen más minucioso de estos pacientes con el fin de descartar otras causas. 

Este hecho, con todo, no niega que la infección por la COVID-19 pueda producir estos síntomas persistentes pero afirma o sugiere que pudiera haber otros mecanismos (tal vez psicológicos) que pudieran llegar al mismo resultado o se presentaran concomitantemente. Y es que es un hecho que dos tercios de los pacientes que han sobrevivido a una estancia en cuidados intensivos (UCI) tiene síntomas tras este episodio que se prolongan en el tiempo. El tema es determinar si es consecuencia de la infección por virus SARS-CoV-2 o existen otro factores que puede llevar a los mismos síntomas.

Con todo, como comenta F. Perry Wilson en medscape de los 26.823 pacientes analizados solo un 4% (1073) habían tenido una infección por el virus SARS-CoV-2, lo que quiere decir, sumiendo una sensibilidad de la prueba serológica del 87%, solo 933 padecieron realmente  la infección (140 falsos negativos), y que la especificidad del 97,5%, señalaría que 644 personas positivas pudieran ser falso positivas y nunca haber pasado la infección, lo que relativizaría las conclusiones, máxime cuando la definición de “long COVID” es demasiado vaga, pues no acota un diagnóstico fidedigno.

Con todo, el long COVID existe, otra cosa es que pudiera ser un “cajón de sastre” de diversa sintomatología generada a consecuencia de esta pandemia, que no solo es real, si no mediática.

Joane Matta; Emmanuel Wiernik; Olivier Robineau; et alFabrice Carrat, MD; Mathilde Touvier; Gianluca Severi; et al; for the Santé, Pratiques, Relations et Inégalités Sociales en Population Générale Pendant la Crise COVID-19–Sérologie (SAPRIS-SERO) Study Group. Association of Self-reported COVID-19 Infection and SARS-CoV-2 Serology Test Results With Persistent Physical Symptoms Among French Adults During the COVID-19 Pandemic. JAMA Intern Med. Published online November 8, 2021. doi:10.1001/jamainternmed.2021.6454

F. Perry Wilson. Is Long COVID Even Real?. Medscape .November 09, 2021

A clinical case definition of post COVID-19 condition by a Delphi consensus, 6 October 2021


martes, 23 de noviembre de 2021

El corazón helado, de Almudena Grandes

El corazón helado, de Almudena Grandes

Se trata de un libro de hace algunos años, diría yo políticamente correcto pues conectó con los deseos de una parte de nuestros políticos de no cerrar viejas heridas y en revivir una y otra vez lo que acaeció durante nuestra guerra civil y la posguerra, desde la perspectiva de aquellos que no lo vivieron y con un interés de parte, pues ningún partido en la actualidad defiende aquella situación, otra cosa es que pueda entenderse o justificarse.

Una trama muy bien hilvanada con un argumento y desenlace impecable para un libro excesivamente largo; se demuestra la maestría de la esta escritora para mantener el hilo, yendo atrás y adelante sin perder el suspense. Un suspense que a veces no es no suficiente para leer las 933 páginas que contiene. 

Precisé dos intentos para su lectura. En el primero lo dejé al darme cuenta de la longitud de la historia que contaba; y en el segundo de un tirón, con cierta voluntad de acabarlo.
De la República, a la guerra civil,la  división azul, los refugiados en Francia,.. hasta la actualidad, todo ello con un enredo interesante…Las interpretaciones al respecto muestran la visión de esta autora en este período histórico.
Como otros libros que he comentado la maestría en el escribir no justifican tales volúmenes.
En mi opinión un buen libro, muy bien escrito, pero no se si vale la pena su lectura.

Tusquets editores. Colección andanzas 2007


-Pocos dias después de esta reseña, el 27 de noviembre, esta escritora falleció. Sirva este comentario, aunque no laudario, para recordar su obra. 

lunes, 15 de noviembre de 2021

Efectividad de las vacunas frente a la variante delta

Efectividad de  las vacunas frente a la variante delta 

Un tema que preocupa es el de la efectividad de la vacuna contra la variante delta del virus ( B.1.617.2) del severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2). En este sentido, los números de defunciones de los estudios,  leemos, no suelen ser suficientes para estimar la efectividad de la vacuna frente a esta variante; de ahí que sea interesante esta carta clínica publicada hace escasos días que ayuda a poner algo luz a esta cuestión.

Se trata de los análisis de la plataforma de vigilancia epidemiológica de Escocia, la  “Scotland-wide surveillance platform (Early Pandemic Evaluation and Enhanced Surveillance of COVID-19 [EAVE II])”que incluye datos sobre la vacunación, la secuencia de los virus aislados, las pruebas ad hoc provenientes de atención primaria (AP) y del hospital, así como la mortalidad de los 5,4 millones de personas (99% de la población de Escocia). 

Se definió como un individuo infectado con el SARSCoV-2 como aquel que resultara positivo al test de la reverse-transcriptase–polymerase-chain-reaction (RT-PCR).
Así se planteó un estudio de cohortes mediante un sistema de regresión Cox con el que estimar la efectividad de las vacunas  Pfizer–BioNTech y AstraZeneca en la prevención de fallecimiento a partir de la infección producida por la variante delta entre abril a agosto del 2021 entre adultos mayores de 18 años, y con un seguimiento hasta el 27 de septiembre.

Los fallecimientos por coronavirus disease 2019 (COVID-19) se definieron como muertes debidas a la COVID-19 en certificado de defunción ocurridas dentro los 28 días tras un RT-PCR positivo.
Se computaron 1.563.818 individuos que se habían hecho las pruebas en dicho período y a 114.706 fallecimientos cuyo test fue positivo al SARS-CoV-2. 

Según la secuenciación se demostró que el 99,5% de las infecciones por  SARS-CoV-2 con gen “S” positivo fueron por la variante delta; y del mismo modo el 98,8% de las infecciones por esta variante fueron a su vez “S” positivo.

Según este análisis entre aquellos entre 40-59 años la efectividad de la vacuna en prevención del fallecimiento debido a la infección por  SARS-CoV-2 fue el 88% (IC 95% 76 a 93) con la vacuna de AstraZeneca y del 95% (IC 95% 79 a 99) con Pfizer–BioNTech.
En los  mayores de 60 años, por su parte, fue del 90% (IC 95% 84 a 94) con la vacuna  AstraZeneca y del  87% (IC 95% 77  a 93) con  Pfizer–BioNTech.

A nivel general se puede concluir que la efectividad en la prevención del fallecimiento por la infección del virus SARS-CoV-2 de la vacuna contra la variante delta a partir del 14º día tras la segunda dosis de vacuna es muy efectiva pues llegó al 90% (IC 95% 83 a 94) en la vacuna Pfizer–BioNTech  y en el  91% (IC 95% 86 a 94) en la de AstraZeneca.


Aziz Sheikh, Chris Robertson, Bob Taylor. BNT162b2 and ChAdOx1 nCoV-19 Vaccine Effectiveness against Death from the Delta Variant. N Engl J Med . 2021 Oct 20. doi: 10.1056/NEJMc2113864. Online ahead of print.


miércoles, 10 de noviembre de 2021

La necesidad de una tercera dosis en la vacuna Pfizer-BioNTech

La necesidad de una tercera dosis en la vacuna Pfizer-BioNTech 

Si hay un tema que nos preocupa es el de la duración de las vacunas contra el virus de la COVID-19. Si podemos estar tranquilos o por el contrario hemos de pensar que debemos ponernos una nueva dosis de recuerdo. Sorprendentemente no hay muchos estudios publicados y los que hay o son en la vida real (con todos los sesgos) o son ensayos clínicos con pocos pacientes.

Como siempre hablamos de vacunas comercializadas en EEUU, y básicamente de aquellas fabricadas mediante la técnica del ARN mensajero, la de Pfizer-BioNTech o la de Moderna, ambas con una eficacia importante a los dos meses tras la segunda dosis, un 95 y 94,1% respectivamente.  

A partir de aquí surgen las dudas sobre la duración de la protección de las mismas, sea por que ha surgido nuevas variantes del virus, sea por que los anticuerpos neutralizantes generados van declinando o porque éstos no son efectivos con las nuevas cepas virales.

En algún escrito anterior (Es Diari 25-09-2021) ya informamos como existian datos sobre la durabilidad de la vacuna Moderna pero, no, o incompletos, sobre la de  Pfizer-BioNTech, que parecía ser algo inferior.

El estudio que comentamos publicado hace pocos días en  bioRxiv preprint por Mehul S et al  es un análisis de un seguimiento sobre la respuesta inmune de 56 voluntarios que recibieron las dos dosis de la vacuna Pfizer-BioNTech.  

Se analizó la respuesta inmunitaria y celular al virus en la cepa  Wu y a las otras variantes a los 6 meses (210 días) tras la segunda dosis.

Se midieron los niveles de anticuerpos observando como se reducían hasta 7,3 veces entre los días 42 y 210. 

A modo de comparación si se contrastan estos datos  con los provenientes de otras vacunas inactivadas, por ejemplo como los de la vacuna contra la difteria, o del tétanos la alteración de la respuesta inmunitaria se presenta más allá del año y en otras vacunas con virus vivos, como la del sarampión, rubeola, parotiditis, varicela.., que se aplican en la infancia,  no se demuestra una una alteración en la respuesta de los anticuerpos, lo que significa que son vacunas con una alta durabilidad. En cambio, las vacunas contra la COVID-19 al parecer no es así.

Por otro lado, algo que nos preocupa más que los anticuerpos, es la duración de la memoria inmunológica en las células T (el recuerdo en el cuerpo); en la que también se encontró una diferencia a la baja entre el día 28  y el día 210 en ciertos receptores (IFN-g, TNF) aunque no en todos (IL-2+ CD4 T cell).

Cuando se evaluó la neutralización in vitro (en el laboratorio) de los virus COVID-19 vivos de diferentes cepas, fueran Beta , Delta , Gamma , y la más reciente la Mu  a las 3 semanas de la vacunación y a los 6 meses, se demostró una reducción de hasta 7 veces los títulos de anticuerpos contra estas variantes. 

En resumen,  la vacuna Pfizer-BioNTech es efectiva pues induce altos niveles de anticuerpos neutralizantes contra la cepa original del virus de la COVID-19 pero estos niveles caen hasta más de 10 veces a los 7 meses de la vacunación, encontrándose que en la mitad de los vacunados (adultos) éstos eran indetectables a los 6 meses, básicamente en las variantes Delta, Beta, y Mu.

Por ello, como según estos estudios de demuestra existe una reducción sustancial de la respuesta inmunitaria por los anticuerpos y de la inmunidad celular (memoria) contra el virus de la COVID-19  y sus variantes a los 6 meses de la segunda dosis de la vacuna,  algo que sugeriría la pertinencia de una tercera dosis de recuerdo de la vacuna  Pfizer-BioNTech.

Mateu Seguí Díaz
médico de familia 

Seguí Díaz M. La necesidad de una tercera dosis en la vacuna Pfizer-BioNTech. Es Diari MENORCA.  10-10-2021:31  https://www.menorca.info/

 Mehul S. Suthar, Prabhu S. Arunachalam, Mengyun Hu, Noah Reis, Meera Trisal, Olivia Raeber, et al. BioRxiv. Durability of immune responses to the BNT162b2 mRNA vaccine View ORCID Profile. doi: https://doi.org/10.1101/2021.09.30.462488


viernes, 5 de noviembre de 2021

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03) aumentan el riesgo de fibrilación auricular

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03) aumentan el riesgo de fibrilación auricular

En ocasiones hemos hablado de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03). Habitualmente de sus beneficios pero en alguna ocasión de sus riesgos.
Comentamos hace unos meses, a partir de la  revisión de  Weinberg et al en el  Am Coll Cardiol, como los PUFA 03 se encontrarían de manera natural en los pescados,  destacándose dos como los más conocidos y con repercusión en  la salud: el ácido docosahexaenoico [DHA]  y el ácido eicosapentaenoico [EPA]). Los pescados azules o grasos como el salmón, caballa, arenque, sardinas y el atún blanco serían fuentes tanto de DHA como de EPA. También, sin embargo, los PUFA 03 se encontrarían,  pero en forma de ácido alpha linoleico (ALA),  en ciertos aceites de soja, linaza, de canola y en las semillas de chia, lino o en las nueces.

Vimos como a nivel general se acepta que los PUFA actuarían preferentemente sobre los triglicéridos (TRIG), teniendo efectos antiinflamatorios, antitrombóticos, sobre la función endotelial, y sobre la composición de la placa arteriosclerótica, por lo que a priori serían beneficiosos para  el riesgo cardiovascular (RCV).

Las recomendaciones de los organismos internacionales como la Food and Nutrition Board of the Institute of Medicine americano en la ingesta diaria de PUFA 03 serían de 1,6 gr en varones y de 1,1 gr en mujeres mayores de 19 años en forma de ácido alpha linoleico. La American Heart Association Science Advisory recomienda  al menos dos consumiciones semanales de pescado  azul con al menos 250 mg/d de DHA o la EPA.

En este sentido, las personas veganas la  conversión del ALA (PUFA 03, productos vegetales) en EPA (productos marinos) se encuentra entre un 5-20% lo que genera un hándicap nutricional que no es fácil de compensar.
Como suplementos para el  tratamiento de la hipertrigliceridemia grave (≥500 mg/dl) la U.S. Food and Drug Administration (FDA) recomiendan dosis entre 2-4 gr al día, como se ve altas.

En la revisión de  Weinberg et al y en otros post anteriores ya apuntamos que en su prescripción se debería informar al paciente de que altas dosis de PUFA 03 pudieran aumentar el riesgo de fibrilación auricular (FA) (básicamente con EPA o EPA+DHA) y de hemorragia (EPA).

El comentario de hoy tiene que ver con una revisión sistemática con metaanálisis de artículos de ensayos clínicos aleatorizados (ECA) con al menos 500 pacientes y al menos un año de seguimiento y metaanálisis ad hoc con PUFA 03 que recogieran en su diseño objetivos cardiovasculares (CV) y resultados sobre la FA publicados entre enero del 2012 y diciembre del 2020 extraídos de bases de datos médicas como MEDLINE y Embase.

Los resultados en forma de tasas aleatorias de riesgo (hazard ratio –HR) fueron metaanalizados mediante un sistema de efectos aleatorios ajustado Knapp-Hartung y evaluando la relación dosis-respuesta mediante un modelo de metaregresión.
De 4.049 artículos inicialmente identificados solo siete studios fueron incluídos en el metaanálisis. De éstos cinco ya se habían utilizado en metaanálisis previos de ECA CV.

De los 81.210 pacientes (edad media de 65 años, 39% mujeres) de los 7 ECA incluídos, 58.939 (72,6%) habían sido estudiados en ECA a dosis de ≤1 gramo de PUFA 03 al día y el resto 22.271 (27,4%) en ECA con dosis superiores a 1 gramo diario de PUFA 03. El seguimiento medio ponderado fue de 4,9 años.
Según el análisis la ingesta de suplementos marinos de PUFA 03 se asoció con un incremento del riesgo de FA (n=2.905; HR 1,25, IC 95% 1,07-1,46, p 0,013). 

En el análisis estratificado el HR fue mayor en ECA con dosis superiores a 1g/día HR 1,49 (IC 95% 1,04-2,15, p 0,042) en comparación con aquellos por debajo de esta dosis HR 1,12 (IC 95% 1,03-1,22, p 0,024, p por interacción inferior a 0,001).

En el análisis por metaregresión el HR de FA por cada 1 gr de incremento en PUFA 03  fue de HR 1,11 (IC 95% 1,06-1,15, p 0,001).
Concluyen que la prescripción de suplementos de PUFA 03 se asociaría con un incremento del riesgo de un 25% de presentar FA, pero mayor en aquellos con dosis superiores a 1 gr al día. 

En realidad, el análisis por dosis mostró que en cantidades inferiors a 1 gr diario el riesgo sería insignificante lo que da a entender que sería un riesgo dependiente de la cantidad de este ácido grasos.

Habida cuenta que la FA se incrementa con la edad, es más frecuente en varones, en pacientes con hipertension arterial (HTA), enfermedad coronaria, insuficiencia cardiac (IC), valvulopatías y en la diabetes (DM) hubiera sido interesante un análisis por subgrupos en el metanálisis, coo comentan, para llegar a conocer el riesgo real de la ingesta de estos suplementos alimentarios. 

Baris Gencer, Luc Djousse, Omar T. Al-Ramady, Nancy R. Cook, JoAnn E. Manson, and Christine M. Albert.  Effect of Long-Term Marine Omega-3 Fatty Acids Supplementation on the Risk of Atrial Fibrillation in Randomized Controlled Trials of Cardiovascular Outcomes: A Systematic Review and Meta-Analysis. Originally published 6 Oct 2021 https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.121.055654 Circulation. 2021;0

Megan Brooks. High-Dose Omega-3s Tied to Higher Risk for Atrial Fibrillation. News- Medscape Medical News. October 11, 2021

Richard L. Weinberg; Robert D. Brook; Melvyn Rubenfire; Kim A. Eagle,  Cardiovascular Impact of Nutritional Supplementation With Omega-3 Fatty Acids. JACC Focus Seminar. Am Coll Cardiol. 2021;77(5):593-608. 

Deepak L Bhatt, Matthew J Budoff, R Preston Mason. A Revolution in Omega-3 Fatty Acid Research. J Am Coll Cardiol . 2020 Nov 3;76(18):2098-2101. doi: 10.1016/j.jacc.2020.09.005.

Iolanda Lázaro, Ferran Rueda, Germán Cediel, Emilio Ortega, Cosme García-García, Aleix Sala-Vila, Antoni Bayés-Genís. Circulating Omega-3 Fatty Acids and Incident Adverse Events in Patients With Acute Myocardial Infarction. J Am Coll Cardiol . 2020 Nov 3;76(18):2089-2097. doi: 10.1016/j.jacc.2020.08.073.PMID: 33121716 DOI: 10.1016/j.jacc.2020.08.073


viernes, 29 de octubre de 2021

Las miocarditis y las vacunas contra la COVID-19

Las miocarditis y las vacunas contra la COVID-19

Se ha hablado de las miocarditis como una complicación de algunas vacunas contra el virus de la SARS-CoV-2, pero sobre todo, tal como señaló el Disease Control and Prevention (CDC) americano, en aquellas basadas en la tecnología del ARN mensajero (Pfizer/BioNTech y  Moderna), aunque con una incidencia muy baja de  4,8 casos por millón de personas vacunadas. Aún así, es una  preocupación que en mi caso los pacientes me han trasmitido en diversas ocasiones. 

Como es habitual este riesgo de efecto adverso se ha magnificado voluntaria o involuntariamente por los medios de comunicación como si este efecto secundario fuera comparable a padecer la infección por virus de marras. Y como cualquier efecto secundario, fuera leve, moderado o grave, frecuente o infrecuente a priori su riesgo siempre es inferior a padecer la enfermedad; ¿pero, con todo cual es realmente el riesgo?, ¿supone éste una amenaza para la salud de quién lo padece?. A priori, no, según el CDC.

Son varios los estudios que han investigado a las miocarditis (inflamación del músculo del corazón) y a las  pericarditis (de la membrana que lo cubre) tras la vacunación contra  la COVID-19.

De éstos hemos elegido el más reciente publicado en JAMA. 2021;326 por Diaz et al que se hace eco a su vez de los previamente publicados y se ha realizado sobre las base de datos electrónicas provenientes  de 40 hospitales de Estados Unidos (EEUU) dependientes de la aseguradora del Providence Health Care System (Washington, Oregon, Montana, Los Angeles County, y California).

Para ello se identificaron por medios electrónicos  a los pacientes vacunados contra la COVID-19 dentro de dicho sistema o en registros estatales hasta mayo del 2021. A su vez se investigaron aquellos pacientes que habían acudido a urgencias o a servicios externos y que habían sido diagnoticados de miocarditis, miopericartidis o de pericarditis.
A partir de aquí se calcularon y compararon las tasas mensuales en la incidencia de esta complicación, excluyendo aquellas miocarditis que se hubieran diagnosticado previamente a la epidemia (entre enero del 2018 y enero del 2019). Así se compararon los datos  de  las miocarditis y pericarditis  que se diagnosticaron justo antes de la vacunación (enero del 2019 a enero 2021, o período prevacunal) con aquellas diagnosticadas durante el período vacunal (entre febrero a mayo del 2021), para con ello detectar diferencias. Y es que tanto las miocarditis como las pericarditis son enfermedades que habitualmente se dan en  la población general.

De los 2.000.287 individuos que habían recibido al menos una dosis (58,9% mujeres) el 76,5% habían recibido dos dosis; el 52,6% con la vacuna Pfizer/BioNTech, 44,1% con la Moderna y el 3,1% con la de Janssen/Johnson & Johnson.

De toda esta cantidad de personas 20 presentaron miocarditis relacionada con la vacuna o una tasa de  1 por 100.000 vacunados y 37 pericarditis o  1,8 casos por 100.000 vacunados, es decir muy baja. Se constató  que esta complicación no produjo ninguna muerte, complicación o síntomas importantes. En cuanto a la pericarditis se detectaron 15 casos  y también la evolución fue benigna.

¿Es mucho o poco? ¿Hay que preocuparse?.

Pues si comparamos con los casos de ambas patologías que habitualmente se producen sin relación con la COVID-19  ni con su vacuna se detectó  un aumento de los casos mensuales medios de miocarditis de 16,9 a  27,3 en el periodo vacunal y de pericarditis de 49,1 frente a 78,8 respectivamente. Algo, pero no mucho.

Observaron que ambas patologías se comportan de manera distinta, de modo que la miocarditis se manifestaría rápidamente en jóvenes, básicamente tras la segunda dosis de la vacuna; en cambio la pericarditis lo haría en personas mayores tras la primera como la segunda dosis de la vacuna.

Con todo, aunque este estudio muestra una incidencia algo mayor que  lo manifestado por la CDC sigue siendo una complicación rara que no deja secuelas. 

Así que tranquilos.

Mateu Seguí Díaz
Médico de Familia

Seguí Díaz M. Las miocarditis y las vacunas contra la COVID-19. Es Diari MENORCA.  22-10-2021:31  https://www.menorca.info/

George A. Diaz; Guilford T. Parsons, MS; Sara K. Gering, BSN; et al. Myocarditis and Pericarditis After Vaccination for COVID-19.  JAMA. 2021;326(12):1210-1212. doi:10.1001/jama.2021.13443


miércoles, 27 de octubre de 2021

El largo adiós de Raymond Chandler

El largo adiós de Raymond Chandler 

Se trata de uno de esos libros garantizados en los que la lectura es un placer y  en los que disfrutas por su contenido, por su argumento. Un clásico de novela negra de uno de los grandes de este género Raymond Chandler del que he leído varios libros y uno de ellos al menos he referenciado en este blog.

Libros entretenidos, con suspense, una trama muy cerebral, complicada a veces pero que te sorprende por lo inteligente del argumento. 

Libro largo, con contenido, pero que se hace corto al ser muy entretenido. Se trata de una aventura enrevesada del detective Philip Marlowe sobre varios asuntos al parecer sin conexión que al final convergen en una trama muy bien hilvanada. Según leo sería la novela más lograda de este autor.

En este


Ed EL PAIS. Clásicos del Siglo XX. Madrid 2002




 

domingo, 17 de octubre de 2021

Se agudizan las diferencias en efectividad de las vacunas

Se agudizan las diferencias en efectividad de las vacunas

Sobre el distinto comportamiento de las vacunas contra la COVID-19 hemos hablado en diversas ocasiones. En estos escritos dimos cuenta de cómo siendo todas efectivas en la prevención de la hospitalización, o sea de una evolución grave, se van constatando diferencias en la vida real.

En muchos casos, nuestra fuente de información suele ser el boletín del servicio de vigilancia epidemiológica americano (Morb Mortal Wkly Rep). De éste  supimos como  la efectividad de las vacunas Pfizer-BioNTech y de  Moderna en la población  mayor de 65 años se estimaba en el 94% en la vacunación completa y del 64%  en la parcial (una dosis), según señalaba Tenforde et al ( Es Diari 04-08-2021).

Un artículo posterior (Puranik et al) vimos (Es Diari  30-08-2021) como se confirmaba que ambas vacunas tenían mucha efectividad en general en la prevención de la hospitalización, así  Moderna un 91,6% y Pfizer/BioNTech un 85%; algo que coincidía con lo publicado hasta el momento; pero que  la efectividad frente a la prevención de la infección iba cayendo en ambas vacunas, 76% en la primera y del 42% en Pfizer/BioNTec. En este momento, aunque ambas eran efectivas para lo importante (no ingresar en el  hospital) ya nos percibimos de algunas diferencias.

Hoy traemos aquí otra evaluación muy reciente de  Wesley H. Self, et al en dicho medio que ahonda aún más en las diferencias. Esta se refiere a las tres vacunas aprobadas en EEUU: Moderna, Pfizer-BioNTech y la de Janssen; esta última es la única que se administraría con una única dosis. Las tres están recomendadas de manera indistinta y sin ninguna preferencia en dicho país.

El análisis se hizo sobre 3.689 individuos mayores de 18 años que acabaron ingresados en alguno de los 21 hospitales (18 estados) evaluados entre 11 de marzo y 15 de agosto de este año (o sea, un seguimiento de 29 semanas).
Se trató de un estudio caso-control con lo que se establecía la calidad del diseño y con ello la fiabilidad de los resultados. A su vez se compararon los niveles de anticuerpos generados por dichas vacunas (IgG anti “spike”) contra el virus causante de la infección por la COVID-19.

Según ésta evaluación  la efectividad en la prevención de la hospitalización por esta causa fue mayor en la vacuna  Moderna (93%), algo menos en la  Pfizer-BioNTech (88%) pero ambas superior a de Janssen (71%). Según este estudio las vacunas con diseño de ARN mensajero serían más efectivas que la de Janssen, en la cual se demostró que el nivel de los anticuerpos era significativamente más bajos en  que en las otras dos. 

Según este estudio la inmunidad de la vacuna de  Pfizer-BioNTech caía a partir del 4 mes de vacunación, algo que no se demostró con Moderna, que sería la que produciría más anticuerpos tras la vacunación. Unas diferencias en anticuerpos que achacan probablemente al diferente contenido de ARN mensajero  y al tiempo de revacunación entre ellas (3 o 4 semanas)

Con todo, si bien se demuestra que las tres son efectivas en evitar la  hospitalización existirían diferencias significativas que apuntarían que las realizadas mediante la técnica de ARN mensajero sería más efectivas, al menos corto plazo.

Como factor limitante de los resultados esta el hecho que no se no evaluó la efectividad teniendo en cuenta a la variante Delta del virus de la COVID-19, lo que podría haber generado algún sesgo a la hora del análisis.

Mateu Seguí Díaz
Médico de Familia 

Seguí Díaz M. Se agudizan las diferencias en efectividad de las vacunas. Es Diari MENORCA.  25-09-2021:30  https://www.menorca.info/

Seguí Díaz M. Variantes del virus de la COVID-19  y la efectividad de las vacunas. Es Diari MENORCA.  30-08-2021:32  https://www.menorca.info/

Seguí Díaz M. De la efectividad de las vacunas al mantenimiento de los controles sanitarios. Es Diari MENORCA. 04-08-2021:33  https://www.menorca.info/ 

Comparative Effectiveness of Moderna, Pfizer-BioNTech, and Janssen (Johnson & Johnson) Vaccines in Preventing COVID-19 Hospitalizations Among Adults Without Immunocompromising Conditions — United States, March–August 2021. Early Release / September 17, 2021 / 70

CDC Study Says Moderna Vaccine More Effective Than Pfizer and J&J. News- WebMD Health News. September 20, 2021

Moderna Vaccine More Effective Than Pfizer and J&J

Mark W Tenforde, Samantha M Olson, Wesley H Self, H Keipp Talbot, Christopher J Lindsell, Jay S Steingrub, et al, IVY Network; HAIVEN Investigators. Effectiveness of Pfizer-BioNTech and Moderna Vaccines Against COVID-19 Among Hospitalized Adults Aged ≥65 Years - United States, January-March 2021. MMWR Morb Mortal Wkly Rep . 2021 May 7;70(18):674-679. doi: 10.15585/mmwr.mm7018e1. DOI: 10.15585/mmwr.mm7018e1


domingo, 10 de octubre de 2021

EASD virtual 2021: Puede el alendronato prevenir la diabetes tipo 2

EASD virtual 2021: Puede el alendronato prevenir la diabetes tipo 2

No es frecuente, pero si posible, y en ciertas ocasiones ocurre, que estudiando un fármaco se encuentren propiedades no conocidas que abren un nuevo campo. Pasó con el descubrimiento de las sulfonilureas a partir de las sulfamidas, del sildenafilo (viagra) como tratamiento de la hipertensión...efectos secundarios que se convierten en propiedades terapéuticas. Hoy hablamos de esto a raíz de un estudio caso-control realizado en Dinamarca y que fue presentado por el Dr Rikke Viggers del Department of Clinical Medicine, Aalborg University, Denmark, en la última reunión del European Association for the Study of Diabetes (EASD) 2021 Annual Meeting, a la que asistimos, y que como el año pasado ha sido virtual, celebrado la semana pasada. 

Los principales estudios fueron comentados en el blog hermano de la redGDPS, aquí traigo ésta como muestra del evento y como curiosidad para el médico de familia.

Del registro del “ National Danish Patient Registry” se identificaron a 163.588 individuos mayores de 50 años (67 años de media y el 25% mayores de 70 años), y un 45% mujeres,  que habían sido diagnosticados recientemente de diabetes tipo 2 (DM2) entre los años 2008-18. Cada paciente fue aparejado según edad, sexo, con tres individuos que no tenían la DM2, en total 490.764 que actuaron de grupo control.  Por otro lado, del registro farmacéutico el Danish Health Service Prescription Registry se identificaron a los individuos a los que se les había prescrito alendronato en dicho período de tiempo.

Al inicio se observó que en comparación con  los nuevos pacientes con DM2 los individuos del grupo control tenían menos obesidad (6 frente a 17%) y una puntuación en la escala de comorbilidad menor Charlson Comorbidity Index (CCI) (0,38 frente a  0,88), con lo que de partida eran más sanos.
Tras controlar variables confusoras como el hábito tabáquico, la ingesta de alcohol, la obesidad, el estado civil, los ingresos económicos, el antecedente de pancreatitis, de patología tiroidea, la utilización de esteroides,.. y el  CCI, observaron que aquellos individuos que estaban tomando alendronato tenían menos probabilidad de debutar con una DM2, siendo la tasa aleatoria de riesgo (hazard ratio -HR) de 0,64 (IC 95% 0,62 – 0,66). 

La probabilidad de desarrollar la DM2 fue más baja entre aquellos que ingirieron alendronato más de 8 años frente a aquellos que no, la odds ratio (OR) fue de 0,47 (IC 95% 0,40 – 0,56) tras controlar las mismas variables.
Esta asociación, de confirmarse con otros estudios tipo ensayos clínicos aleatorizados (ECA),  es muy interesante pues el alendronato es el fármaco más usado en el tratamiento de la osteoporosis a partir de una cierta edad, lo que nos permitiría matar dos pájaros de un tiro; hacer una doble prevención; la de las fracturas y la de la DM2 en pacientes susceptibles. Y es que según estos datos la utilización del alendronato permitiría reducir el riesgo de debut como DM2 hasta un 36%.
No sabe cuál es el mecanismo fisiopatológico por el que el alendronato pudiera prevenir la DM;
tal vez sea porque el metabolismo óseo pudiera estar relacionado con la homeostasis glucémica, o  un efecto directo extra ósea, en músculos o tejido adiposo (insulinosensibilidad).

Es un primer paso.

EASD 2021 Annual Meeting. Presented September 28, 2021. Abstract 71.

Marlene Busko. Could the Osteoporosis Drug Alendronate Ward Off Diabetes?. News -Medscape Medical News -Conference News -EASD 2021. September 30, 2021


sábado, 9 de octubre de 2021

Metge a Menorca, de Josep Cuello Subirana

Metge a Menorca, de Josep Cuello Subirana

En realidad el título completo del libro al tratarse de una biografía es “Metge a Menorca, Simón Vidal Sintas (Maó, 1899-1950)”; un libro sobre la vida de este médico de principios de siglo en Menorca; que vivió 51 años, pero por lo escrito, intensamente y que sirve de hilo conductor para documentar el ambiente médico y sanitario de Menorca, de Cataluña y colateralmente de la España de principios del siglo pasado hasta la década de los 40. Las costumbres, carencias y sobre todo la lucha contra la principal plaga infecciosa del momento, la tuberculosis (TBC), que, según cuenta era la principal causa de muerte, sobre todo en jóvenes (llegando al 30%, según los municipios) en dicha época y para  la que solo se contaba (en ausencia de  medicación específica, que empezaría a partir de los 50) con remedios quirúrgicos de pronóstico variable (el neumotórax terapéutico, la frenicectomia y la toracoplastia) que con el fin de colapsar la parte del pulmón afecta se aumentara la supervivencia. El mismo protagonista se contagió fue consciente de su enfermedad, de su pronóstico (10 años de vida), muriendo 8 años después de su inicio a los 51 años.

Recuerdo, en mi caso, cuando habiendo aprobado la última oposición al Cuerpo Nacional de de Médicos Titulares (1981)  se me conminó a hacerme una radiografía de tórax como parte de un reconocimiento médico en la Delegación de Sanidad de Valladolid (pues aprobé la oposición haciendo el Servicio Militar), algo que me sorprendió; a la pregunta de por qué me hacían tal cosa, la contestación fue que era una práctica antigua para evitar que al tomar posesión de la plaza el médico titular pudiera tener  una TBC y morir precozmente. Y es que en libro cuenta como un Jefe de Sanidad en aquel tiempo en la isla falleció con tan solo 28 años.

Libro denso, muy detallista, que, como toda biografía, cabe más dentro un libro de historia que dentro una novela histórica. Escrito en un catalán muy cuidado, que tal vez por esto le hace perder algo de realidad; de su valor documental, al traducir a este idioma tanto las anotaciones del protagonista, los escritos, notas de prensa, documentos administrativos e incluso las supuestas conversaciones de éste, dando la impresión que se trataba de un médico catalán de Barcelona más que uno de Menorca. No así sin embargo, en aquellas pocas referencias en idioma francés, que se mantiene el original.

No cabe duda del impresionante valor de búsqueda de información a partir de un pequeño libro de anotaciones del Dr Vidal Sintas en todas aquellas bases documentales de la época que le permiten al autor describir cada uno de los personajes con un detalle importante.

Personajes  muchos de ellos que me recuerdan nombres surgidos en conversaciones con mis abuelas que sabían del ambiente de aquel entonces (ambas rozaron los 100 años).

En este sentido, me ha permitido reconocer a parte de mi familia, como mi  abuelo, farmacéutico y político, Mateo Seguí Carreras, farmacéutico, político (pag 94-95) que falleció fusilado en el Atlante (pag 353), o que el biografiado había sido médico titular y Jefe Local de Sanidad en el 1935 del pueblo del que tomé posesión de dicha plaza en el 1984 y en la que sigo como estatutario ( excedente, dicho cuerpo de declaró a extinguir hace algunos años).  O de mi tío,  Mateu Seguí Mercadal (pag 394) que ejerció en la década de los 40

A nivel general no es un libro que estire salvo que tenga la motivación histórica local aunque su estilo es llano, fácil, nada farragoso y su lectura es agradable. Con todo, el haber sido escrito en catalán restringe la difusión del mismo a un ámbito mucho más local.

Este jueves se hizo la presentación del mismo, ajunto dirección.

https://www.youtube.com/channel/UC0cBAlzUzj4fsDE0j13adlg

Editorial. Col.leccio jamma, 19. 2021


 

viernes, 1 de octubre de 2021

¿La reinfección por el virus SARS-CoV-2 es posible?

¿La reinfección por el virus SARS-CoV-2 es posible?

Con la crisis de las nuevas variedades del virus SARS-CoV-2   se está estableciendo unos cambios epidemiológicos que sorprenden si los comparamos con el comportamiento de otros virus. Por ejemplo, que tras la vacunación se pueda trasmitir la enfermedad; y que pueda enfermar, eso sí evitando el ingreso hospitalario y con ello una evolución grave que nos lleve a los cuidados intensivos (UCI). O, que es de lo que va este post de que tras padecer la enfermedad puedas volver al padecerla, lo que nos llena de inquietud.

Desde septiembre del año pasado se han documentado casos aislados de reinfecciones posibles o sospechosas por dicho virus en pacientes que se había recuperado un proceso infeccioso por la SARS-CoV-2 anterior. Sin embargo, el tema no era fácil pues se debía confirmar que realmente ha sido una nueva infección, no una recurrencia de la misma (nueva positividad del PCR -polymerase chain reaction), o una persistencia del virus en el organismo; de ahí que para apoyar el diagnóstico de nueva infección se precisen pruebas de secuenciación genética que compare el virus inicial con el que supuestamente ha generado la reinfección, algo complicado, y más teniendo en cuenta que se tiene que asegurar la desaparición del virus del primer episodio y que haya pasado suficiente tiempo para que el cuerpo haya generado una respuesta inmunitaria; pues de no ser así  es difícil excluir fluctuaciones de la diseminación del virus o falsos negativos cuando la carga viral es baja.

Los  estudios hasta el momento sobre la respuesta inmunitaria a la infección por el virus SARS-CoV-2 muestran como las IgM se elevan antes que las IgG siendo su punto máximo entre las  2-5 semanas del inicio de los síntomas y que va reduciéndose entre los 3-5 semanas tras ello; las IgG por su parte aparecen entre las 3-7 semanas tras el inicio de los síntomas persistiendo al menos hasta 8 semanas. Los anticuerpos neutralizantes aparecen entre los 7-15 días al inicio de los síntomas alcanzado el nivel máximo entre el 14-22 días, estabilizarse y caer.

La inmensa mayoría de los infectados con el  SARS-CoV-2 generan anticuerpos, más del 90%  IgG y anticuerpos neutralizantes. La presencia de éstos sería el mejor indicador de protección frente a una nueva infección, una reinfección por el virus  SARS-CoV-2. En este sentido la capacidad de neutralizacion está fuertemente relacionada con las IgG anti -spike o  anti-RBD, en concreto con el dominio S1, que incluye un receptor de unión en el virus que impide la entrada del virus en las células humanas. Unos anticuerpos que varían mucho dependiendo del grado de gravedad de la enfermedad. Por otro lado, existen evidencias confirmando la presencia de células T con memoria específica contra el virus hasta 180 días tras inicio de los  síntomas, y en muchos casos se ha documentado evidencias de respuesta de las células B y de la células T de memoria específicas al virus más allá de 8 meses tras la infección.  

En general se admite que del 81-100% de los pacientes previamente infectados tiene respuesta inmunitaria contra El  SARS-CoV-2 pasados los 5-7 meses de iniciados los síntomas. Con todo, faltan seguimientos a más largo plazo para saber cuál es el alcance real de la misma.

El problema se plantea con el surgimiento de variantes nuevas y el riesgo que pueden suponer para la salud en el futuro, habida cuenta que éstas han aumentado su transmisibilidad y algo su gravedad. Y todo ello relacionado con la protección que de manera natural confiere una infección previa.

En un estudio en UK en 36.920 individuos ( COVID Symptom Study)  estimaron entre septiembre y diciembre del 2020 que el número de posibles reinfecciones (PCR positivos más de 90 días con al menos 7 días sin síntomas) según la proporción de nuevos casos de la variante  B.1.1.7, fue de 0,7 % (IC 95% 0,6-0,8). En Chequia en un período parecido mostraron una tasa incluso inferior,  de 0,17% ((28 individuos de 16 582). Lo que indica que hasta final del año pasado las tasas de reinfecciones son realmente raras, pero obligaban a un seguimiento habida cuenta la nuevas variantes que se iban produciendo.

En una revisión sistemática (Gidari et al) sobre 82 artículos y 1.350 casos de enfermos repositivos a la PCR, solo el 27,6% tuvieron síntomas en el momento de la segunda PCR positiva. De éstos ninguno presentó una enfermedad grave ni complicaciones por la recurrencia en el virus, y todos tuvieron anticuerpos contra las unidades S1 y S2 de la proteína S del   SARS-CoV-2, siendo los virus obtenidos por cultivo no viables.

En el 2020 se documentaron 1.887 casos de posibles reinfecciones en 12 de los países de Europa.
La cepa  B.1.351 (UK) y la  P.1 (Brasil) han demostrado de ser capaces de escapar a las respuestas inmunológicas de individuos que se habían recuperado de una infección previa, por lo que las reinfecciones son posibles aunque raras, y ello no significa una pérdida de inmunidad.

Falta estandarizar una definición de reinfección en todos los países de Europa, pues aún teniendo definiciones parecidas no coinciden. Se propuso una definición que permitiera a al European Surveillance System (TESSy) recabar estos casos.
Esta definición se publicó el 15 de marzo, como un PCR o prueba positiva de antígenos tras 60 días de un PCR y test de antígenos positivo y serología positiva (IGG anti-spike). La definición en España, sin embargo, lo incluye tras 90 días ¿?.

Esta definición permite facilitar la evaluación de los casos de reinfección, pudiendo calcular la incidencia de las reinfecciones y sobre todo por las nuevas variantes asi como la gravedad de las mismas comparadas con la sintomatología de la primera infección.

La reinfección no significa la pérdida de la inmunidad contra el virus, y por lo analizado es una situacion muy rara.

 TECHNICAL REPORT. Reinfection with SARS-CoV-2: implementation of a surveillance case definition within the EU/EEA. 8 April 2021.   

Documento del  eCDC Reinfection with SARS-CoV-2: implementation of a surveillance case definition within the EU/EEA https://www.ecdc.europa.eu/sites/default/files/documents/Reinfection-with-SARSCoV2-implementation-of-a-surveillance-case-definition.pdf

ESTRATEGIA DE DETECCIÓN PRECOZ, VIGILANCIA Y CONTROL DE COVID-19 Actualizado a 12 de agosto de 2021. Instituto de Salud Carlos III
https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/COVID19_Estrategia_vigilancia_y_control_e_indicadores.pdf

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/vacunaCovid19.htm


sábado, 25 de septiembre de 2021

El ejercicio físico y la depresión en el anciano

El ejercicio físico y la depresión en el anciano

En ocasiones hemos hablado del ejercicio físico y su relación con la depresión. Lo comentamos hace algunos años (Es Diari 27-10-2017) a raíz de un estudio que se publicó en la revista American Journal of Psychiatry; se trataba del estudio HUNT (Health Study of Nord-Trøndelag County) sobre una población de 33.908 adultos “sanos” del condado de Trøndelag norte (Noruega), que con un seguimiento entre el 1984 y el 1986 o una duración media de  11 años, demostró como no practicar ningún ejercicio físico incrementaba hasta en un 44% el riesgo de desarrollar algún tipo de depresión cuando se les comparaba  con aquellos ciudadanos que al menos lo practicaban 1-2 horas a la semana. 

Se trataban de ejercicios aeróbicos al aire libre (caminar, correr, e ir en bicicleta…). Según los datos analizados   estimaban los autores que el 12% de los futuros casos de depresión se podrían prevenir si se realizara al menos una hora de actividad física a la semana.
Algo parecido también comentamos a raíz de una revisión sistemática de la evidencia de  Gordon BR et al publicado en  JAMA Psychiatry, sobre los ejercicios de resistencia (levantamiento de pesos, ejercicios de fuerza...) (Es Diari 22-03-2019) llegando a la conclusión que por cada 4 individuos que realizaran estos ejercicios físicos uno de ellos prevendría los síntomas de la depresión, lo que no estaba mal.

Con ello quedaba claro que el ejercicio físico es un método eficaz para prevenir y tratar la depresión.

Es en este sentido que me ha parecido interesante traer aquí un reciente estudio español  publicado por Jesús López-Torres Hidalgo et al en la revista Ann Fam Med con un objetivo más ambicioso que los anteriores y además muy interesante para la salud mental de nuestros pacientes más ancianos.

Se quiso determinar la efectividad de la actividad física en la reducción de la sintomatología depresiva, pero, y esto es lo importante, en comparación a utilizar  medicación antidepresiva en pacientes mayores de 65 años con criterios de padecer depresión y durante un seguimiento de 6 meses. Se trató de pacientes seguidos desde los Centros de Salud (CS) españoles.

El tema es muy interesante dado que la medicación antidepresiva no está exenta de efectos secundarios y es causa probada de alteraciones cognitivas que aumentan el riesgo de demencia a estas edades; de modo que todo lo que se haga para evitarlas o reducirlas, si es posible, será bueno para el paciente.

Está claro que la tercera edad es proclive a la fragilidad emocional por causa vivencial (pérdidas, soledad, estatus social..), alteraciones motoras, de los sentidos, psicológicas pero también a nivel estructura del cerebro, pues en el anciano se producen cambios neurobiológicos que influyen en la aparición de esta enfermedad.

En sentido contrario, el ejercicio físico en los ancianos es capaz de producir efectos fisiológicos a nivel neurohormonal al aumentar las endorfinas, reducir el cortisol...; así  existen estudios (Lamb et al, 2018) que confirman como éste mejora del deterioro cognitivo, del procesado del pensamiento, de la velocidad de la atención..  lo que de alguna manera evitaría o retrasaría además la enfermedad de Alzheimer (Gomes-Osman J et al, 2018).

Además, el ejercicio físico, al margen de mejorar la condición física y con ello mejorar la confianza en uno mismo, es capaz de reducir los pensamientos negativos recurrentes que condicionan la sintomatología depresiva. Otro aspecto colateral es que puede ser un mecanismo para aumentar los contactos sociales, habida cuenta que es conocido que el escaso apoyo social es un importante predictor de la sintomatología depresiva a estas edades. 

Lo importante de este estudio español realizado en Albacete en tres CS (10 cupos de médicos de familia) es que es un ensayo clínico con dos grupos de pacientes mayores de 65 años con criterios clínicos bien establecidos de presentar un episodio depresivo según la escala de Montgomery-Åsberg Depression Rating Scale (MADRS). 

Los 347 pacientes incluidos fueron asignados, o a un grupo que solo hacía un programa de ejercicio físico (176) o a  otro que tomaba fármacos antidepresivos (171).

Los resultados no fueron espectaculares, pero si significativos cara la prescripción del ejercicio físico en paciente anciano con depresión, pues si bien no hubo diferencias entre ambas intervenciones al mes de seguimiento, y al final del seguimiento, a los 6 meses, en el grupo de tratamiento con antidepresivos hubo más personas que mejoraron la sintomatología depresiva que en el del ejercicio físico (45,6 frente al 32,9%), én este se registraron menos efectos secundarios  (8,9 frente al 22,5% del tratamiento farmacológico).

 Y es que mirándolo de otra manera, se demostró que al menos un tercio del grupo de ejercicio físico mejorara la sintomatología depresiva frente al 50% del tratamiento farmacoterápico, lo está muy bien.

Esto quiere decir que sin tener la potencia de la medicación antidepresiva el ejercicio físico al menos en el aspecto de la depresión es muy útil en el paciente anciano. Si a esta cualidad le añadimos la mejoría en el sueño, la ansiedad, la cognición… y otros aspectos musculoesqueléticos realmente fomentar el ejercicio físico en estas edades es una necesidad.

mateu seguí díaz

médico de familia 

Seguí Díaz M. El ejercicio físico y la depresión en el anciano. Es Diari MENORCA. 03-09-2021: 32
http://menorca.info/

Seguí Díaz M. Pueden El ejercicio físico también previene la depresión. Es Diari MENORCA. 27-10-2017: 18 http://menorca.info/

Seguí Díaz M. Los ejercicios de resistencia también son útiles para evitar la depresión. Es Diari MENORCA. 22-03-2019: 18 http://menorca.info/

Jesús López-Torres Hidalgo, Joseba Rabanales Sotos, DEP-EXERCISE Group. Effectiveness of Physical Exercise in Older Adults With Mild to Moderate Depression. Ann Fam Med . Jul-Aug 2021;19(4):302-309. doi: 10.1370/afm.2670. DOI: 10.1370/afm.2670

Harvey SB, Øverland S, Hatch SL, Wessely S, Mykletun A, Hotopf M. Exercise and the Prevention of Depression: Results of the HUNT Cohort Study. Am J Psychiatry. 2017 Oct 3:appiajp201716111223. doi: 10.1176/appi.ajp.2017.16111223. [Epub ahead of print]

Gordon BR, McDowell CP, Hallgren M, Meyer JD, Lyons M, Herring MP1.  Association of Efficacy of Resistance Exercise Training With Depressive Symptoms: Meta-analysis and Meta-regression Analysis of Randomized Clinical Trials. JAMA Psychiatry. 2018 Jun 1;75(6):566-576. doi: 10.1001/jamapsychiatry.2018.0572.

Gordon BR, Lyons M, Herring MP. Efficacy of Resistance Exercise Training With Depressive Symptoms-Reply. JAMA Psychiatry. 2018 Oct 1;75(10):1092. doi: 10.1001/jamapsychiatry.2018.1749.

Gomes-Osman J, Cabral DF, Morris TP, McInerney K, Cahalin LP, Rundek T, Oliveira A, Pascual-Leone A1. Exercise for cognitive brain health in aging: A systematic review for an evaluation of dose. Neurol Clin Pract. 2018 Jun;8(3):257-265. doi: 10.1212/CPJ.0000000000000460.

Lamb SE, Sheehan B, Atherton N, Nichols V, Collins H, Mistry D, Dosanjh S, Slowther AM, Khan I, Petrou S, Lall R; DAPA Trial Investigators.Dementia And Physical Activity (DAPA) trial of moderate to high intensity exercise training for people with dementia: randomised controlled trial. BMJ. 2018 May 16;361:k1675. doi: 10.1136/bmj.k1675.

Gomes-Osman J, Cabral DF, Morris TP, McInerney K, Cahalin LP, Rundek T, Oliveira A, Pascual-Leone A1. Exercise for cognitive brain health in aging: A systematic review for an evaluation of dose. Neurol Clin Pract. 2018 Jun;8(3):257-265. doi: 10.1212/CPJ.0000000000000460.


viernes, 24 de septiembre de 2021

La canción de Mbama, de Javier Reverte

La canción de Mbama, de Javier Reverte

Este sería la antítesis del anterior libro comentado, el Tomás Nevinson  de Javier Marias. Es corto, bien estructurado, con un argumento sin muchas complicaciones, pero que entretiene. Ambos comparten haber sido escritos por autores consagrados y por tanto con garantías formales.

Me recordó el  libro de Palmeras en la Nieve  de Luz Gabas, que comentamos hace 10 años, pero más que nada por el marco en el que está escrito, la Guinea Ecuatorial durante el tiempo de la independencia de la antigua colonia.

Ambos son historias noveladas, aunque el de Javier Reverte creo que tiene más de ficción que de realidad, y su extensión más corta, no cansa como el de Luz Gabás. 

Es un libro que lee bien. Recomendable

  Penguin Randon House 2020




 

domingo, 19 de septiembre de 2021

El tiempo dedicado a las pantallas y la actividad física en la infancia

El tiempo dedicado a las pantallas y la actividad física en la infancia

Hay temas complicados o imposibles de estudiar aunque todos recomendemos como demostrados determinados comportamientos. Y es que todos estamos de acuerdo que el ejercicio en sentido positivo, por un lado y la cantidad de tiempo que dedican nuestros niños y adolescentes delante de las pantallas, en sentido contrario, están relacionados con la salud mental de nuestros infantes.

Niños y adolescentes felices y confiados se convertirán en adultos felices y seguros de si mismos. Sin embargo, entre el 10-20% de los niños y adolescentes tendrían lo que se ha definido como problemas de salud mental (SM) que de no tratarse darán como resultado adultos con enfermedades mentales que precisarán tratamiento.

En países como Alemania el 14,5% de los niños y el 18,5% de los adolescentes sufren según propia percepción algún problema de SM según una encuesta de salud aplicando el test de  SDQ (Strengths and Difficulties Questionnaire). Aunque otros estudios (Schmid et al) llevan la prevalencia de alteraciones mentales hasta el 59,9%  aplicando los criterios de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE, 10º revisión); lo que significa que nuestros adolescentes sufren ansiedad, depresión, alteraciones de déficit de atención y/o hiperactividad,…

La relación entre el sedentarismo y los problemas de SM en niños y adolescente está aceptado, sin embargo las evidencias dan resultados discordantes. Como marcadores de este comportamiento estaría el tiempo que se pasa delante de las pantallas (TP) y el tiempo que se dedica a la actividad física (TAF).

Sobre las pantallas hemos hablado en ocasiones y se sabe que el TP se ha incrementado en todo los países occidentales. La utilización de las pantallas ha disminuido medido como el tiempo dedicado a la televisión y pero ha aumentado considerablemente el utilizado con otros dispositivos como ordenadores personales, tablets, móviles inteligentes…

La reducción del TP al tiempo que se aumenta TAF se ha relacionado positivamente con una buena salud mental en la adolescencia y como factor protector de  PSM, pero hay pocos estudios que relacionen ambos factores.

 Aplicando el test de SDQ  ciertos estudios han mostrado como la  TP  durante un período de dos años estaba asociado negativamente con el comportamiento prosocial y asociado positivamente con la hiperactividad, problemas con los compañeros y de conducta.
Un TP alto se relacionó con el desarrollo de síntomas emocionales en niños pequeños y de desarrollo de hiperactividad y de problemas de conducta en niños mayores.
 
También han mostrado como adolescentes activos tiene una mejor SM que aquellos sedentarios de tal modo que se sugeriría que el incremento del TAF y con ello la reducción del comportamiento sedentario en la infancia, serían predictores de la SM de los adolescentes.
Metaanálisis hasta el momento han sugerido que incrementar el   TAF y reducir el comportamiento sedentario mejora la  SM de niños y adolescentes.

Con todo, existe la necesidad de investigar la relación entre la TAF y el TP y los PSM en niños y adolescentes, averiguar si cada factor actúa de manera independiente.
El estudio que ha dado pie a este post da algunas ideas sobre la relación entre la TAF, el TP y la salud mental en una cohorte longitudinal de niños alemanes en edad escolar durante un período de 11 años (2003-17).  

Del  German Motorik-Modul (MoMo) Longitudinal Study se seleccionaron 686 niños  (55,2% niñas/adolescentes) en 3 fases etarias; entre 2003-6 (fase 1), edad media 5,57 (desviación estandar DE 1) años; entre 2009-12 (fase 2) con edad media de 11,85 (DE 1,03) años; y la fase 3 entre   2014–2017 con una edad media de 16,86 (DE 1,04) años, en las que se analizó la  TAF, el TP y la salud mental (síntomas emocionales, problemas conductuales, hiperactividad/falta de atención, problemas de relación con sus compañeros, comportamiento prosocial, fortalezas y dificultades del niño/adolescente).

El TAF predijo estar menos tiempo viendo televisión (TV) o video en las niñas al tiempo que ver TV/video predijo utilizar ordenadores personales (PC) o internet en ambos sexos.

Dentro los resultados en SM y el comportamiento, el tiempo dedicado a ver el TV/video y PC/internet se relacionó con mayores desafíos en la SM cuando estas llegaban a la maduración. En los preadolescente varones los cambios en la SM en la adolescencia estaban relacionados con el tiempo que se dedicaba al TV/video/internet).

El TP y la  TAF no se predicen el uno al otro; siendo en buena medida independientes, como al parecer señalan otros estudios. Si bien es cierto que el tiempo utilizado en   TV/video en la infancia y preadolescencia si que predice la utilización de PC/internet en la adolescencia.

En este estudio, sorprendentemente, el  TAF tuvo poca relación con la SM. Sin embargo, en sentido contrario, mayores problemas de SM en la infancia influyeron en el TAF en la preadolescencia. El TAF se comporta de manera distinta en niñas que en niños, así cuanto mayor TAF en las niñas menos comportamiento prosocial en la preadolescencia, algo que cambia en la preadolescencia en donde uno está relacionado con el otro.  

En los niños, por su parte, cuanto mayor TAF en la infancia mayor comportamiento prosocial. 

De ahí que no queda claro en este estudio que el TAF proteja contra la SM (autoreferenciada), más bien al contrario, la mala SM sería un factor de riesgo de poca TAF en la preadolescencia, especialmente en niñas. Y lo explican por el hecho que no siempre el TAF es una sensación placentara para los niños (al menos alemanes) pues depende del contexto en que se realiza.

En el otro aspecto, el TP si que estaría relacionado con la SM, aunque distinto según los sexos, habida cuenta que en esta situación intervendría el sedentarismo como factor determinante en la maduración del niño/a y su influencia en la SM, dado que es un factor que reduce la interacción social, aumenta la obesidad y otras enfermedades dado que influye en que cierta activación neurohormonal (epinefrina, dopamina,...).

En fín, un tema no cerrado y que dará que hablar.

Claudio R. Nigg; Kathrin Wunsch; Carina Nigg; Claudia Niessner; Darko Jekauc; Steffen C. E. Schmidt; Alexander Woll. Are Physical Activity, Screen Time, and Mental Health Related During Childhood, Preadolescence, and Adolescence? 11-Year Results From the German Motorik-Modul Longitudinal Study. Am J Epidemiol. 2021;190(2):220-229. 


sábado, 11 de septiembre de 2021

Sancionar a los médicos por no atender a los pacientes en catalán*


Sancionar a los médicos por no atender a los pacientes en catalán 

Realmente la noticia de que se piensa expedientar a los médicos que no atiendan a sus pacientes en catalán (balear para mi) me ha molestado y me ha sorprendido. Me ha sorprendido por que algo así pensaba que era impesable y molestado por que ha ocurrido. ¿Todo lo que se les ocurre a nuestros a nuestros gobernantes es esto?. ¿Han pensado en las consecuencias en términos de salud?. Pues al final no es un tema lingüístico, o no debería serlo cuando tenemos dos lenguas que podemos utilizar, si no sanitario, inclusión diría yo de salud pública.

Hace alrededor de 5 años ya traje en Es Diari (11 de septiembre de 2016) el tema de la lengua propia en  la relación médico paciente. Y es que como expresé la manera de comunicarse es fundamental a la hora de conseguir el objetivo de diagnosticar, aconsejar y tratar con seguridad al paciente.
Dicho artículo había sido motivado por dos anécdotas que se dieron por aquel entonces en nuestra isla. Una, era una queja en Es Diari de un “activista catalán” (así se definió) por que fue  atendido en español por su médico de primaria y el alivio que le supuso cuando a la siguiente visita el médico ya no era el mismo, y quien lo atendió lo hizo en nuestra lengua. Al parecer lo importante no era que fuera buen o mal médico si no que hablara en nuestro idioma.
La segunda, tenía que ver con un médico en formación hispanoamericano en la atención de  un paciente de Cataluña que exigía ser atendido en catalán en el Servicio de Urgencias del Mateu Orfila a las tantas de la noche. A  dichas horas, aquel día todo el equipo era hispano, y por tanto castellano hablante y nadie podía satisfacerle en el idioma,  por lo que se le dio la opción de espera al día siguiente para que alguien del nuevo equipo, si sabía catalán,  le atendiera. Al final el tema se resolvió satisfactoriamente cada uno hablando en su lengua.

Y es que las noticias sobre supuestas sanciones a los médicos que no hablen el balear a sus pacientes da la sensación que provienen de personas que viven en otro mundo y que tiene objetivos fuera de la realidad en la que nos encontramos.
Uno de los objetivos del sistema sanitario balear es la de contar con suficientes profesionales médicos y que sean competentes en nuestra Comunidad Autónoma (CA), que la comunicación con sus pacientes sea correcta (y para eso si lo precisamos tenemos el español) y con ello la relación médico-paciente sea óptima . 

Y es que hablamos de la salud, de la buena comunicación médico/paciente, de hacer buenos diagnósticos y de llegar a los mejores tratamientos. Y sobre todo de que la información escrita que se le facilite al paciente sea entendible por éste y por los otros médicos de Sistema Nacional de Salud de otras CCAA. Se imaginan el problema que tenemos cuando nos vienen pacientes extranjeros no ingleses (en este idioma nos defendemos) y nos traen sus informes médicos en rumano, ruso, alemán…Pues imagínense que pensarán sus médicos de allá cuando el informe de vuelta al alta del hospital español lo reciban en catalán, o euskera.

Y es que al menos en la salud las reivindicaciones idiomáticas por motivos de autoafirmación identitaria no tienen ningún sentido. 

Sancionar a los médicos por no saber el balear es una estupidez, que cumple el Tercer principio de la Teoría de la Estupidez de Carlo Cipolla, “causar daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso”.

Si formamos médicos de toda España y del mundo hispano, médicos que estarán entre nosotros durante 4-5 años y luego se irán o no, a sus regiones o países de origen,  y que comparten nuestra lengua común, no tiene ningún sentido obligarles a aprender nuestra lengua local.
 Y es que si nos encontramos en una situación de falta de médicos poner trabas innecesarias para que  vengan no es muy inteligente. Si somos una CA que vive del turismo y que recibe a miles o millones de personas que no son de nuestros mundo lingüístico, no tiene ningún sentido exigir un idioma que en buena medida no utilizarán para atenderlas…en fin,…en fin, que  vamos de la estulticia a al esperpento.

*Artículo publicado originalmente en balear (menorquín)

Seguí Díaz M. Sancionar as metges per no atendre as pacients en català. Es Diari MENORCA. 11-09-2021:  https://www.menorca.info/

https://www.abc.es/sociedad/abci-armengol-expedientara-todos-medicos-no-atiendan-catalan-202109070812_noticia.html


domingo, 5 de septiembre de 2021

Variantes del virus de la COVID-19 y la efectividad de las vacunas

Variantes del virus de la COVID-19  y la efectividad de las vacunas


No hace mucho comentamos un artículo de Tenforde et al en el Morb Mortal Wkly Rep correspondiente a mayo pasado refiriéndose al sistema de vigilancia epidemiológica de EEUU en seguimiento de las dos vacunas comercializadas según la técnica del ARN mensajero, la Pfizer-BioNTech y la de  Moderna en la población mayor de 65 años. En este se resaltaba, con agradable sorpresa por mi parte, que los resultados de efectividad eran coincidentes con los de los  estudios pivotales aportados por los laboratorios para su aprobación. Según ésta evaluación  la efectividad de la vacuna Pfizer-BioNTech y de Moderna  en dicha franja de edad se estimó en el 94% en la vacunación completa y del 64% en la parcial (una dosis). 

Sin embargo, el tiempo pasa rápido, el virus se mueve, las evidencias cambian, con ellas nuestras opiniones.

Hoy comentamos un artículo aún no publicado (“preprint”, 8 de agosto) pero accesible por internet ( Puranik et al) y que aporta nuevos datos en relación al comportamiento de estas vacunas delante las nuevas variantes del virus en una parte del Sistema de Salud estadounidense, en este caso el correspondiente a la “Mayo Clinic”  entre enero y julio de este año, un período en que se producían cambios en la trasmisión de las variantes Alpha y Delta en dicho país.

Para ello, en dicho período se siguieron a 25.589 individuos vacunados y no vacunados de Minnesota que fueron comparados según edad, sexos, raza, antecedentes de PCR frente al virus SARS-CoV-2 y fechas de vacunación. 

Según ésta evaluación las vacunas fueron altamente efectivas, tal como comentamos, durante dicho período en prevención de la infección por el virus. La Moderna en un 86% y la  de Pfizer/BioNTech un 76%;  y en la prevención de la hospitalización Moderna un 91,6% y Pfizer/BioNTech un 85%; todo ello bastante coincidente con lo publicado y  que dió pie al artículo de Es Diari del 04/08.

Sin embargo, en el mes de julio si bien la efectividad de las vacunas se mantuvo alta frente a la hospitalización en ambas vacunas un 81 y 75% respectivamente, la efectividad frente a la prevención de la infección cayó en ambas vacunas, 76% en la primera y del 42% en Pfizer/BioNTec, una pérdida más pronunciada en esta última, como vemos.

La explicación que dan se encontraría en el hecho de que la prevalencia de la variante Delta creció del 0,7 al 70% en julio, al tiempo que la Alpha se redujo del 85 al 13% en dicho período.
Comparando tasas de infección de pacientes completamente vacunados con Moderna frente a Pfizer/BioNTech, aquella reduciría hasta el doble el riesgo de infección. Un dato que nos siembra la duda con respecto al comportamiento del resto de vacunas, aunque confirma  que ambas vacunas evaluadas son altamente efectivas en la prevención de la hospitalización por este virus, que es lo importante. Aún así, por lo que vemos existen diferencias.

No cabe duda, por tanto, que debamos de estar vigilantes delante las nuevas variantes del virus y la efectividad de las vacunas frente a éstos. Esto no se ha acabado.

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Variantes del virus de la COVID-19  y la efectividad de las vacunas. Es Diari MENORCA.  30-08-2021:32  https://www.menorca.info/


Arjun Puranik, Patrick J. Lenehan, Eli Silvert,, Michiel J.M. Niesen,, Juan Corchado-Garcia et al.
Comparison of two highly-effective mRNA vaccines for COVID-19 during periods of Alpha and  Delta variant prevalence
. MedRxiv preprint doi: https://doi.org/10.1101/2021.08.06.21261707

sábado, 4 de septiembre de 2021

Tomás Nevinson de Javier Marias

 

Tomás Nevinson  de Javier Marias

Se trata de un gran libro por su extensión (680 páginas), escrito por un literato famoso, académico  de la Real Academia de la  Lengua Española y del que me ruborizo decir que no había leído (creo) nada. Un libro que me regaló un paciente agradecido al que le habían dicho que era un libro que tenía mucho éxito.
El hecho de ser un regalo, una obra reciente de un autor famoso, críticas laudatorias de la prensa,  aumentó mi motivación por leerlo. Y lo hice casi de un tirón, aunque me duró unos días.
La primera impresión tras las 100 páginas leídas de rigor es que podía cautivar por su prosa y por la extensión de sus capítulos (cortos que siempre son de agradecer) pero no por su argumento, algo que confirmé una vez acabado.
 Se trata de una historia para 50 páginas que llena una novela de 670 lo que hace las delicias de aquellos seguidores de este autor pues no cabe duda de su valía como escritor pero que puede defraudar por su contenido. Una trama circular poco emocionante y con final previsible.

En mi opinión, prescindible. 

Ed Alfaguara. Barcelona 2021

lunes, 30 de agosto de 2021

Los alimentos ultraprocesados influyen en la obesidad

Los alimentos ultraprocesados influyen en la obesidad

Hace cuatro años escribí sobre los “alimentos procesados” (Es Diari MENORCA. 17-05-2017: 19) con el sugestivo título de “Alimentos ultraprocesados, ¿“nutrirse o intoxicarse”?” tomado de un chiste del “Roto”, que mostraba esta complicada disyuntiva. Y es que el mundo moderno nos lleva a consumir cada vez más alimentos que ya ha sido “cocinados” de forma industrial lo que implica la adición de sustancias para su conservación, apariencia, textura y sobre todo sabor. 

Unos alimentos que no solo se refieren a los típicos alimentos precocinados (pizzas…) si no a cualquier alimento manufacturado por la industria, desde la  panadería industrial (panes, bollería, pastelería...), las patatas fritas (chips), los aperitivos, las sopas instantáneas, los productos animales procesados (los embutidos, ahumados,…), los postres industriales,  hasta las bebidas gaseosas edulcoradas…, alimentos que queramos o no, con o  sin conocimiento, consumimos con regularidad, y que comentábamos entonces, pueden alcanzar hasta el 25% de las calorías que se ingieren a diario en algún país occidental y que en los niños puede llegar hasta el  50%, leía recientemente.

Unos alimentos que de esta manera garantizan unas cualidades organolépticas y sanitarias a quien lo consume pero que para ello necesita tener en su composición más grasas y de distinta composición; sean más saturadas (las malas), o las conocidas como  grasas trans (productos producidos por la transformación de aceites líquidos en grasas sólidas),  también más sal, azúcar, aditivos (saborizantes, espesantes, colorantes…), y más calorías. Además pueden contener contaminantes carcinogénicos (que producen cáncer) debidos al mismo proceso industrial, como la  acrilamida (la de los tostados...), las aminas heterocíclica, los hidrocarburos aromáticos policíclicos… 

Apuntamos como a raíz de un estudio de  Rohrmann S et al en el 2013  en 448.568 personas (35-69 años de edad) durante 12,7 años de seguimiento  el consumo de carne procesada  aumentaba la mortalidad en general, la cardiovascular hasta un 70% y por cáncer hasta un 43%. Aspecto este último que sería corroborado ese  mismo año por Fiolet T et en Francia en 104.980 personas del  French NutriNet-Santé entre los años 2009-17. Según lo calculado en éstos un incremento en un 10% en el consumo de alimentos ultraprocesados en nuestra dieta diaria podría aumentar hasta en un 10% el riesgo de padecer cáncer en general o el de mama en las mujeres. 

Viéndolo de otro modo, el consumo de alimentos no industriales o frescos como frutas, vegetales, huevos, leche, pescado, arroz…produciría, por el contrario, un efecto protector sobre el cáncer.

Hoy hablaremos sucintamente de los alimentos ultraprocesados y su relación con el sobrepeso y la obesidad a raíz de la publicación de un estudio realizado sobre población española, en una submuestra de la conocida cohorte española del PREDIMED-Plus (población para el estudio de la dieta mediterránea y los frutos secos). 

En este análisis Konieczna J et al han intentado evaluar de forma directa la relación entre el consumo de estos productos y el grado de adiposidad (distribución de la grasa en el cuerpo) en 1.485 personas de entre 55-75 años con sobrepeso u obesidad y alteraciones metabólicas (el conocido como síndrome metabólico). Para ello se utilizó una encuesta de frecuencia alimentaria de sobre 143 ítems aplicada  al inicio del estudio, a los 6 y 12 meses  al tiempo que  medían la “adiposidad” (en este caso, conjunto de la grasa regional, visceral, masa grasa total,…) en tres momentos por un método objetivo, la conocida como absorciometría dual de rayos X  (DXA) y no como es habitual según medidas antropométricas (es decir. medir el peso, el perímetro de cintura…). 

Esta investigación se ha hecho en el Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) en la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria de les Illes Baleares (IdISBa) y  fue publicada en la revista electrónica Clinical Nutrition. 

Según este estudio por cada 10% de incremento en el consumo de alimentos ultraprocesados existía un aumento determinado de grasa, fuera total, visceral y cambios en la proporción de la grasa androide/ginecoide (mas grasa periférica) en el cuerpo.

Con ello demuestran de una manera clara como el aumento de consumo de alimentos ultraprocesados se asociarían con un acúmulo de grasa total relacionada con la edad y en ciertas partes del cuerpo. 

Viéndolo de otra manera, el aumento de peso por el consumo de estos alimentos no estaría tanto en las calorías ingeridas aportadas o por la proporción en principios inmediatos (grasas, proteínas, hidratos de carbono) de los mismos,  sino por los cambios producidos en éstos en el proceso industrial al que son sometidos y la influencia de los mismos en el cuerpo humano.

Las causas no son conocidas pero se apuntan a cambios en la flora intestinal (la microbiota), y sobre todo  cambios en el consumo de otros alimentos al influir los alimentos procesados en la saciedad…lo que los convertiría en una causa de obesidad.

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Los alimentos ultraprocesados influyen en la obesidad. Es Diari MENORCA. 08-06-2021:32  https://www.menorca.info/

Seguí Díaz M. Alimentos ultraprocesados, ¿“nutrirse o intoxicarse”?. Es Diari MENORCA. 17-05-2017: 19. http://menorca.info/

Konieczna J, Morey M, Abete I, Bes-Rastrollo M, y cols. Contribution of ultra-processed foods in visceral fat deposition and other adiposity indicators: Prospective analysis nested in the PREDIMED-Plus trial. Clin Nutr. 28 Ene 2021;S0261-5614(21)00029-7. doi: 10.1016/j.clnu.2021.01.019. PMID: 33610419. 

Hall KD, Ayuketah A, Brychta R, Cai H, y cols. Ultra-Processed Diets Cause Excess Calorie Intake and Weight Gain: An Inpatient Randomized Controlled Trial of Ad Libitum Food Intake. Cell Metab. 2 Jul 2019;30(1):67-77.e3. doi: 10.1016/j.cmet.2019.05.008. PMID: 31105044.

Fiolet T, Srour B, Sellem L, Kesse-Guyot E, Allès B, Méjean C, Deschasaux M, Fassier P, Latino-Martel P, Beslay M, Hercberg S, Lavalette C, Monteiro CA, Julia C, Touvier M Consumption of ultra-processed foods and cancer risk: results from NutriNet-Santé prospective cohort. BMJ. 2018 Feb 14;360:k322. doi: 10.1136/bmj.k322.


miércoles, 25 de agosto de 2021

El consumo de sodio y la mortalidad. Una aproximación poblacional.

El consumo de sodio y la  mortalidad. Una aproximación poblacional.


Un tema antiguo que todo el mundo admite es que la sal es mala para la salud. Los médicos hemos recomendado comer sin sal y sobre todo proscribir los saleros, no añadir sal suplementaria a las comidas. Sin embargo, estudiar este tema no es fácil y no todos los estudios llegan a los mismos resultados.

Y es que la relación entre el consumo de sodio (componente de la sal) y los resultados en salud suelen adoptar una curva en “J”, habida cuenta que existe una relación entre la hiponatremia (falta de sal en la sangre) y la mortalidad, la malnutrición y la caquexia cardíaca ...en diversos países en vías de desarrollo; así que poco es malo pero mucho también.
Pues al margen del consumo poblacional de sodio, los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) con dietas como la DASH  (Dietary Approaches to Stop Hypertension) para el tratamiento de la hipertensión arterial (consumo de frutas, verduras y lácteos descremados...) con poca ingesta de sal, se las ha relacionado con menor morbimortalidad cardiovascular (CV).  Metaanálisis  ad hoc y estudios de cohortes   han demostrado que ingestas superiores a 4,6 gr/día se asociaría a  mayor mortalidad y riesgo cardiovascular (RCV).

Hoy comentamos un estudio quizás más osado pues intenta relacionar el consumo de sal con la esperanza de vida y la mortalidad por cualquier causa (MCC), un tema que no es fácil de abordar por la multitud de variables confusoras a nivel poblacional.
Se estudiaron los datos entre la ingesta de sodio y la esperanza de vida de la población de 181 países, El consumo medio de sodio se estratificó por edad, se calculó la esperanza de vida al nacimiento y a la edad de 60 años, los fallecimiento por enfermedades no comunicables y MCC en el 2010, todo ello tras ajustarlos por factores confusores potenciales, por producto interior bruto per cápita del país y el índice de masa corporal (IMC). 

Las estimaciones de salud global fueron las proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según este análisis, con todas las salvedades de un estudio poblacional, los datos proporcionados por los 181 países encontraron una correlación positiva entre la ingesta de sodio y la esperanza de vida al nacer  (β = 2,6 años/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,66, p inferior a  0,001), así como la esperanza de vida a la edad de 60 años (β = 0,3 años/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,60, p 0,048), pero no en la mortalidad debida a enfermedades no comunicables  (β = 17 eventos/gr de ingesta diaria de sodio,  R2 = 0,43, p 0,100).
En sentido contrario la MCC tuvo una correlación inversa con la ingesta de sodio (β = -131 eventos/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,60, p inferior a 0,001).

Un análisis de sensibilidad restrictivo a los 46 países de más altos ingresos, la ingesta de sodio se mantuvo en su correlación positiva con la esperanza de vida al nacer (β = 3,4 años/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,53, p inferior a  0,001) pero inversamente con la MCC (β = -168 eventos/gr de ingesta diaria de sodio, R2 = 0,50, p inferior a 0,001).
Concluyen que en base a datos observacionales la ingesta de sodio, como valor poblacional, se correlacionaría positivamente con la esperanza de vida pero en sentido inverso con la MCC a nivel mundial.

Con todo, los autores señalan que si el consumo de sodio afecta a la esperanza de vida o la mortalidad por cualquier causa (MCC) no queda claro, ni que este estudio aporte algún dato añadido. Los resultados  deben tomarse con precaución debido a los posibles factores confusores y a consideraciones ecológicas, de ahí que no puedan extraerse conclusiones a nivel individual  

En países de altos ingresos el exceso de ingesta de sodio no sería culpable en general de la reducción de la esperanza de vida o que fuera un factor de riesgo de muerte prematura.

Con todo, el problema de los estudios ecológicos es la interpretación de los resultados a nivel particular de un país, la llamada como falacia ecológica. 

Franz H Messerli, Louis Hofstetter, Lamprini Syrogiannouli, Emrush Rexhaj, George C M Siontis 1, Christian Seiler, Sripal Bangalore. Sodium intake, life expectancy, and all-cause mortality. Eur Heart J . 2021 Jun 1;42(21):2103-2112. doi: 10.1093/eurheartj/ehaa947. DOI: 10.1093/eurheartj/ehaa947

Demilade A Adedinsewo, Amy W Pollak, Rickey E Carter. Dietary sodium and mortality: how much do we really know?. Eur Heart J . 2021 Jun 1;42(21):2113-2115. doi: 10.1093/eurheartj/ehaa1086. DOI: 10.1093/eurheartj/ehaa1086