viernes, 30 de abril de 2021

¿Hace cuarenta años la COVID-19 hubiera sido posible?

¿Hace cuarenta años la COVID-19 hubiera sido posible?

Hace escasos días China protestó sobre las dudas que quedaban en el aire en el informe de la OMS (30-03-2021) sobre el origen del virus de la COVID-19.

Hace un mes me convidaron a dar una tertulia en el Ateneu de Mahón (03-03-2021) vía webinar en el que expuse las diferencias sustanciales, tanto sociales, políticas, demográficas… entre el momento actual y hace 40 años, cuando empecé a ejercer como médico de cabecera en Es Castell, y que creo hubieran o impedido o reducido la repercusión de esta epidemia en dicha época si se hubiera producido. Esta tertulia con algunos cambios, la trasmití a los médicos del CS de Verge del Toro, semanas después.

Y es que estoy convencido que si este virus se hubiera producido hace 200 años no se hubiera notado. 

Si se hubiera generado hace 40 años en el mismo sitio (Wuhan), tal vez hubiera quedado confinado en China (por situación política del país), o, de diseminarse lo hubiera hecho a un ritmo mucho menor y con una repercusión clínica y mediática muy inferior a la actual. Los cambios demográficos (hemos casi duplicado la población mundial), en comunicaciones (nos movemos infinitamente más) y de residencia (densidad poblacional) hubiera amortiguado a buen seguro la velocidad de contagio; y en el caso de haber hecho caso a las advertencias de la OMS, de la ONU…se pudiera podido quedar confinado en China. 

La mañana del día de la conferencia, el locutor de radio que la anunciaba me hizo una pregunta, a la que contesté algo así: “se trata de una epidemia diseñada, si se puede decir así, para nuestra época, para la momento que nos ha tocado vivir”, y el presentador se quedo algo cortado, a lo que tuve que explicarme.

Me explico. Las epidemias víricas que se trasmiten por vía aérea por lo general  se producen en individuos susceptibles, sin inmunidad y por tanto, o afectan a toda la población o si existe un recuerdo inmunológico (contacto previo, la gripe por ejemplo) a la población joven. Así, la gran repercusión de la gripe del 1918 por ejemplo, se produjo entre los 15 y 45 años de edad; o hace 10 años se supo que los nacidos antes del 1957 tenían menos riesgo de la gripe A … por ejemplo. 

Las epidemias que vivíamos en los 80 (sea, sarampión –última en mi municipio en aquella época y con gran repercusión-, la varicela, la parotiditis…), y que atendíamos los médicos de cabecera, afectaban a niños y a adolescentes, y mucho menos adultos y ancianos. Y es que si lo pensamos, una gripe que se diera en la actualidad con la mortalidad de la COVID-19, sería mucho más dramática al producir fallecimientos  en colectivos muchos más jóvenes. 

Pues como vamos viendo la repercusión de la epidemia de la COVID-19 es edad dependiente, así más del 95% de los fallecimientos en Israel tenían más de 60 años;  y sobre todo afecta a individuos con riesgo cardiovascular aumentado (hipertensión, diabetes, obesidad…) o con enfermedades cardiovasculares previas, al expresarse en estos individuos unos receptores (ACE2) específicos que utiliza el virus para entrar en las células y que no se  manifiestan, o en menor cuantía, en los niños. Es decir, es una epidemia de nuestra época. Se ha calculado, leía el otro día, como vacunando a los grupos de riesgo (a partir de los 50 años, así se ha calculado en el Reino Unido) se reduciría más del 99% de los fallecimientos.

Con ello quiero decir que cuanto más vivimos (la esperanza de vida hace 40 años era aproximadamente de 10 años menos) adquirimos más riesgo de contraer y de fallecer por esta enfermedad, no solo por la edad en sí,  si no si no por ser más susceptibles a la misma, por lo que he explicado. Los datos de África apuntan en este sentido, población joven (edad media 25 años) y dispersa.

Otro aspecto que índice en nuestra sociedad, es el cambio de la estructura socio-familiar (50% de las parejas se separan y tienen escasos hijos)  que obliga a recluir a nuestras personas más mayores en  instituciones; geriátricos, que hace 40 años no existían. Verdaderas ratoneras para la COVID-19 que supusieron hasta el 70% de las muertes en nuestro país al inicio de la pandemia y hasta hace algunos meses cerca del 50%; esta diferencia ha sido fundamental en esta epidemia, al menos en nuestro país, y es un dato a tener en cuenta en futuro.

Otro aspecto fundamental es el colapso del sistema sanitario por el exceso de pacientes en momentos puntuales que alteran el funcionamiento de los mismos incrementando lo que ya comentamos en otros escritos como exceso de fallecimientos; muertes debidas a la COVID-19 además de aquellas debidas a lo que se dejó de hacer en el resto de enfermos.   Y es que el sistema sanitario y sobre todo hospitalario en la actualidad se ha convertido tanto en una solución como en un problema, habida cuenta le es imposible adaptarse a esta situación nueva para  la que no existe una cura específica y a la vez que es causa ( básicamente al inicio de la epidemia) de nuevos contagios. 

Si pensamos que el paciente de antaño era más médico dependiente (longitudinalidad), y en la actualidad, sea por la  tecnología, los progresos sanitarios, más dependiente del sistema sanitario, es algo que nos explica que acuda a éste  ante cualquier situación de salud y que exija los máximos cuidados.
Hace 40 años no existían los Cuidados Intensivos (UCI) en nuestra isla, muchas patologías con pronósticos, entonces infaustos y sin tratamiento efectivo, eran atendidos en sus domicilios, y muchos de ellos fallecían en los mismos, como algo natural. Actualmente, se ha visto con la COVID-19, la inmensa  mayoría de los procesos relacionado con éste y muchos de ellos independientemente del pronóstico, acaban ingresado, incluso en la UCI, lo que colapsa el hospital afectando a la atención a otros enfermos.

Y es que aún hoy no existe cura para la COVID-19 grave, depende del enfermo, los fármacos pueden acortar en ciertos casos la estancia hospitalaria y poco más; y los ventiladores mecánicos en el caso de insuficiencia respiratoria, como en esta patología, tienen una repercusión diríamos que “variable”, lo que condiciona que a pesar de la tecnología, se  alarguen las estancias hospitalarias aún pronósticos negativos y ello ayude a bloquear el sistema. Una diferencia con respecto a hace 40 años pues muchos de estos pacientes (mayores con grandes patologías) no hubieran llegado al hospital y hubieran pasado sus últimos días confinados en un ambiente familiar, y no aislados llenos de tubos en una UCI.

Y  por último, los medios de comunicación, al contrario que hace 40 años, que tal vez hubieran sido más cautos en el tratamiento informativo, han tenido una importante responsabilidad en lo que siente la población, pues han sido capaces de generar desde una  sensibilización necesaria y protectora a crear el pánico entre la ciudadanía. Se han magnificado los números absolutos sin compararlos con los parejos pero de otras enfermedades en el mismo tiempo y se han ocultado los relativos, generando alarmas innecesarias. Ha sido paradigmático el tratamiento  de la mortalidad en niños, en jóvenes por COVID-19 y su parejo lo mismo por la gripe estacional; o la mortalidad por otras causas en períodos de tiempo parecidos.

Queda claro que se trata de una epidemia de nuestro tiempo, con un virus a  medida de nuestros logros y con una repercusión en vidas humanas  directa e indirectamente producto de  la sociedad que nos ha tocado vivir. 

 Mateu Seguí Díaz
médico de familia


Seguí Díaz. ¿Hace cuarenta años la COVID-19 hubiera sido posible?. Es Diari MENORCA 09-04-2021: 29 https://www.menorca.info/


sábado, 24 de abril de 2021

Las tribulaciones del estudiante Törless de Robert Musil

Las tribulaciones del estudiante Törless de Robert Musil

Se trata de la obra más famosa del Robert Musi. Un autor austríaco del principios del siglo pasado del que no tenía referencias y que empecé a leer por azar.

El libro tiene el regusto de una novela del siglo XIX tanto en forma como en contenido pero con un argumento que podríamos decir actual pero bajo las creencias y costumbres de la época.

Una historia cruda, descanarda, en momentos ofensiva,  en la que muestra los sentimientos encontrados de unos adolecentes en un internado. Las creencias, las pulsiones sexuales, los conflictos entre lo que se siente y lo que se debe hacer, el acoso sádico contra que no se comporta como se espera que se conduzca. El tema del acoso dentro un ambiente cerrado sin escapatoria y bajo una conciencia que la ampara.

Se hizo una película de esta novela en el 1966 que tuvo gran éxito.

Se lee bien. Entretiene aunque en momento hiera la sensibilidad de alguno.
Recomendable

*Al introducir este comentario me he dado cuenta que ya lo había comentado sin darme cuenta:
Ya lo había  leído hace 10 años, al inicio de este blog. Observo que las sensaciones que me produjo fueron las mismas.

 RBA Editores. Barcelona 1996




 

El síndrome de Guillain-Barré (SGB) y la COVID-19

El síndrome de Guillain-Barré (SGB) y la COVID-19

Uno de los temas a priori que más me preocupaban en relación a la vacuna contra la COVID-19, máxime al tratarse de vacunas de nuevo diseño, era el riesgo de producir alteraciones inmunológicas que condujeran a casos de síndrome de Guillain-Barré (SGB). Y es que hace unos días se ingresó un paciente en nuestro hospital bajo la sospecha de esta patología, aunque posteriormente se recalcó que no podía achacarse a la vacuna (no sé como quedó el tema).

Lo tratamos hace años a raíz de las controversias con la vacuna antigripal, que se administra de manera universal a partir de los 6 meses de edad de EEUU, en cambio aquí en grupos de riesgo y según edad. En aquel hablábamos como en metaanálisis publicado en Vaccine (Martín Arias LH et al) y analizando 39 estudios entre 1981 y 2014 mostraban un riesgo relativo entre 1,4 y 1,8 dependiendo del tipo de vacunas. Un riesgo que se respaldaba con otros metaanálisis anteriores  como el de Salmon DA et al, (2013) sobre la vacunación H1N1 del 2009, en el que la tasa de riesgo de incidencia llegó a ser de  2,35 (1,6 exceso de casos por millón de personas vacunadas). Riesgos pequeños pero que existían.  

Y es que el SGB es una alteración inflamatoria de los nervios periféricos que lleva a una grave y a veces duradera parálisis. Un tercio de estos pacientes llegan a presentar insuficiencia respiratoria requiriendo soporte respiratorio e ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Su pronóstico puede ser funesto entre el 3-5% de los pacientes y dos tercios de ellos desarrollan una incapacidad permanente.

El riesgo de presentar SGB es de alrededor de 1/1000 durante la vida de la persona, si bien la incidencia anual sería de alrededor de 1,7 por 100.000 personas.
La mitad de los pacientes tienen el antecedente de una infección determinada y 2/3 síntomas infecciosos. El resto no tienen una causa identificable.
La causa más corriente es la gastroenteritis por Campylobacter jejuni, aunque existen otras infecciones como el citomegalovirus, el virus influenza, mycoplasma pneumoniae, y los virus tropicales (flavivirus) del zika y dengue, y (alphavirus) como el del chikunguña.

Al igual que estos virus es interesante conocer si la infección de la COVID-19 es capaz de aumentar los casos de esta complicación, algo que hasta el momento no ha ocurrido como si lo hizo con la epidemia del virus Zika. Y según el artículo que ha dado pie a este comentario los rastreos epidemiológicos en el Reino Unido (UK) tampoco han demostrado aumentos en la incidencia del SGB.
 Existen comunicaciones de 34 SGB en una población de 8,4 millones de personas en el norte de Italia (leemos). Es decir un incremento de 2,6 veces la incidencia de SGB de una tasa de incidencia de 47,9 casos por 100.000 infecciones por la COVID-19, si bien es cierto que al ser pequeños números tanto los intervalos de confianza como las incidencias en ambos grupos se superponen. O sea que no se pueden sacar conclusiones.

*En cuanto a la vacunación con de la COVID-19 existe desde la vacunación de la gripe del  2008/09 H1N1 un programa de vigilancia de la SGB en EEUU y las nuevas vacunas mostrando que los casos de SGB con las vacunas antigripales más modernas son muy raros, no más, estiman en el peor de los casos que un caso por millón de vacunaciones (10 veces menos que en el 1976).
Y es no solo la vacuna antigripal ha sido asociada con el riesgo de SGB, la de la hepatitis B, tétanos, meningococo, rabia…Y una vacuna de adenovirus oral también se la llegó a asociar con esta complicación, comentan. Aún así, no se ha podido determinar un vínculo causal entre aquellas y esta complicación.

Con las vacunas de la COVID-19 no es baladí tomar conciencia de esta improbable complicación pues dado la cantidad de población que se estima que se  vacunará hay que estar alerta. Hasta el momento no se ha comunicado relación entre las vacunas basadas en proteínas pico   (spike protein) del virus Sars-CoV-2 ni de otro tipo e incremento de los casos de SGB.

Michael P. Lunn; David R. Cornblath; Bart C. Jacobs; Luis Querol; Peter A. van Doorn; Richard A. Hughes; Hugh J. Willison.  COVID-19 Vaccine and Guillain-Barré Syndrome: Let's Not Leap to Associations. Brain. 2021;144(2):357-360. 

Salmon DA, Proschan M, Forshee R, Gargiullo P, Bleser W, Burwen DR, et al; H1N1 GBS Meta-Analysis Working Group. Association between Guillain-Barré syndrome and influenza A (H1N1) 2009 monovalent inactivated vaccines in the USA: a meta-analysis. Lancet. 2013 Apr 27;381(9876):1461-8. doi: 10.1016/S0140-6736(12)62189-8. Epub 2013 Mar 13.

Martín Arias LH, Sanz R, Sáinz M, Treceño C, Carvajal A. Guillain-Barré syndrome and influenza vaccines: A meta-analysis. Vaccine. 2015 Jul 17;33(31):3773-8. doi: 10.1016/j.vaccine.2015.05.013. Epub 2015 May 18.



viernes, 16 de abril de 2021

El culebrón de la vacuna de AstraZeneca

El culebrón de la vacuna de AstraZeneca  

Hemos pasado de confiar en el sistema sanitario y vacunarnos ciegamente sin conocer la marca de las vacunas que nos inyectan en todo tipo enfermedades, gripe, tétanos…a estar pendiente sobre cuál será la marca de la vacuna antiCOVID-19 que nos pongan. Nunca  la ciudadanía había sabido tanto de marcas y de laboratorios de vacunas. Todo el mundo parece ser un entendido en ellas. 

Y es que acuden los pacientes a que se les  haga un justificante para que no se les aplique tal o cual vacuna pues creen que sus antecedentes así lo justifican…

De todas estas vacunas la más discutida en la de AstraZeneca, el resto, al parecer, no existen, y de existir al parecer son totalmente inocuas, no tienen ningún efecto secundario…; sin embargo, esto es falso como vimos en un escrito anterior (Es Diari, 18-11-2020 con respecto a la Pfizer BioNTec ). Una de las diferencias de esta con  del resto  vacunas estriba  en que estos efectos secundarios son recogidos y amplificados por la prensa. Si a ello le añadimos las opiniones de algún médico el pánico está servido.

Y es que la vacuna Oxford AstraZeneca ya entró con mal pie al tener problemas con la  Comunidad Económica Europea (UE) de cumplimiento de ciertos acuerdos comerciales en un ambiente de malas relaciones entre ésta y el Reino Unido (UK). 

Siguió con las reticencias en Alemania que las iba administrando con excesiva cautela (justificada o no) de modo que de las 1 452 000 dosis que tenía en aquel momento (01/03) solo un tercio habían sido administradas, siguiendo la  decisión de su comité  el Germany’s Standing Committee on Vaccination (STIKO) que restringió la aplicación de ésta solo entre edades entre 18 y 64 años, aconsejando (sorprende ahora) no utilizarla por encima de los 65 años al no tener suficientes datos. Una decisión algo forzada sobre lo expresado por la  European Medical Agency (EMA) que la aconsejaba en su día para todos los grupos de edad  (a partir de 18 años) aunque con advertencias en los mayores de 55 años. 

Alrededor de 15 días después (18-03-2021), el tema cambió pero para peor,  al  suspenderse cautelarmente la inmunización con la  vacuna de AstraZeneca en varios países europeos entre ellos España a instancias de la intervención de la EMA , al haberse detectado algunos casos de trombosis entre los vacunados, al tiempo que se hacía una evaluación de 7 casos de pacientes afectos de coagulación intravascular diseminada (CID) y 18 casos de trombosis de senos venosos cerebrales (TSVC) de un montante de 20 millones de personas vacunadas. Lo que a primera vista no parecía mucho. Algunos días después (25 de marzo) la EMA descartaba la existencia de un riesgo superior al esperado en condiciones normales y a consecuencia de la vacuna.

Y en esas estamos, lluvia en un campo abonado. Y es que las suspicacias son malas consejeras y a partir de ahí ha habido todo tipo de des-informaciones en los medios.

 Según nos informó la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH) los datos hasta dicho momento no permitían sustentar que la vacuna de AstraZeneca incrementara el riesgo de trombosis en ningún tipo de pacientes, incluso en aquellos que a priori tendrían mayor riesgo de trombosis.

La patología que destapó la alarma es la conocida como TSVC una rara patología que  se produce entre  0,2 y 1,6  casos por  100.000 personas al año y con más frecuencia en mujeres (3 a 1). Unos datos que a primera vista da la sensación que la cantidad de casos por la vacuna sería muy parecido, incluso inferior –afirmaban- a lo esperado en la vida real.
En realidad apuntaban que visto la escasa cantidad de casos no se sabe si estos se hubieran producido igual si no se hubieran vacunado estos ciudadanos.

Con todo, el riesgo de trombosis es  inferior al que tiene la infección de la COVID-19, de ahí que el beneficio de vacunarse superase con mucho el riesgo de padecerla.

Sin embargo, hace 6 días la EMA, con 62 casos de TSVC detectados y 24 casos de trombosis venosa esplácnica (en el abdomen) en la UE detectados por el servicio de Eurovigilancia (EudraVigilance), de los cuales 18 fallecieron (de 25 millones vacunados) en un esfuerzo de quitar hierro a los casos que iban goteando, señaló que existe un riesgo posible de  casos raros de trombosis asociados con bajas cifras de plaquetas dentro las dos semanas posteriores a la vacunación (mayormente en mujeres menores de 60 años), aunque ello no es óbice para que el balance riesgo/beneficio de la vacuna siga siendo positivo.

A 4 de abril se han notificado 169 casos de TSVC y 53 de trombosis venosa esplácnica  por el servicio de EudraVigilance en 34 millones de personas vacunadas en la UE y UK. Algo, que señalan no cambia, las últimas recomendaciones.

En la actualidad, (ficha técnica actualizada) la vacuna puede administrarse a partir de los 18 años de edad, y hasta ahora no se han identificado factores de riesgo específicos según confirma la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ayer en carta del 13-04-2021.
Aunque el riesgo es extremadamente bajo y los beneficios superan claramente a los riesgos seguiremos  a la expectativa.
Personalmente si no estuviera vacunado con otra marca (la que nos puso la empresa) no me importaría haberme vacunado con AstraZeneca, en realidad era mi primera opción si me hubieran dejado elegir.

Mateu Seguí Díaz
Médico de Familia

* posteriormente a este post, hice otro a raíz de un artículo en el BMJ. Podeis acceder clicando.

Seguí Díaz. El culebrón de la vacuna de AstraZeneca. Es Diari MENORCA 15-04-2021: 29
https://www.menorca.info/

News Covid-19: Germany struggles with slow uptake of Oxford AstraZeneca vaccine BMJ 2021; 372 doi: https://doi.org/10.1136/bmj.n619 (Published 03 March 2021) Cite this as: BMJ 2021;372:n619

https://www.ema.europa.eu/en/news/covid-19-vaccine-astrazeneca-benefits-still-outweigh-risks-despite-possible-link-rare-blood-clots

Voysey M, Clemens SAC, Madhi SA, et al. Safety and efficacy of the ChAdOx1 nCoV-19 vaccine (AZD1222) against SARS-CoV-2: an interim analysis of four randomised controlled trials in Brazil, South Africa, and the UK. Lancet. 2021;397(10269):99–111.

Wise J. Covid-19: European countries suspend use of Oxford-AstraZeneca vaccine after reports of blood clots. BMJ. 2021;372:n699.

https://www.who.int/es/news-room/feature-stories/detail/the-oxford-astrazeneca-covid-19-vaccine-what-you-need-to-know?gclid=EAIaIQobChMIz6vS_KL47wIVA4fVCh2-LAInEAAYASAAEgJ89PD_BwE

https://www.ema.europa.eu/en/news/astrazenecas-covid-19-vaccine-ema-finds-possible-link-very-rare-cases-unusual-blood-clots-low-blood

13-04-2021 COMUNICACIÓN DIRIGIDA A PROFESIONALES SANITARIOS VAXZEVRIA/COVID-19 VACCINE ASTRAZENECA: ACTUALIZACIÓN SOBRE EL RIESGO DE TROMBOSIS EN COMBINACIÓN CON  TROMBOCITOPENIA


jueves, 15 de abril de 2021

21 lecciones para el siglo XXI de Yuval Noah Harari

21 lecciones para el siglo XXI de Yuval Noah Harari

Se  trata de un libro del estilo de “Sapiens”, del que hablamos (Homo Deus, no lo he leído), que explica de manera asequible y amena las ideas del autor con respecto al futuro que le espera a la humanidad. De su lectura se extrae que no tiene una idea clara, aunque sus primeras impresiones no son optimistas. Va desde ideas personales adornadas con conocimientos históricos a remedios más bien ilusorios (meditación).
Un libro para quien le guste este autor, si bien es cierto en éste la estructura del mismo es menos académica, más a gusto del escritor, más personal. 

Como en Sapiens no coincido con la interpretación de ciertos hechos históricos ni con muchas de las ideas que desarrolla. Aún así, es un libro que se deja leer, aunque también se puede prescindir de el.

Penguin Random House Grupo Editorial SA 2018




domingo, 11 de abril de 2021

Sigue el exceso de fallecimientos en nuestro país

Sigue el exceso de fallecimientos en nuestro país

Acabada la primera y más grave ola de la infección por la COVID-19 en España publiqué un artículo en  Es Diari MENORCA (03-06-2020: 28) en el que me hacía eco del exceso de fallecimientos (43.000 en mayo) que se habían producido en nuestro país a consecuencia de la epidemia y aquellos que no estaban propiamente clasificados como a consecuencia directa de la COVID-19.

En éste seguía la idea plasmada en escritos anteriores de que al final se nos medirá por el número de muertes por cualquier causa no solo por la COVID-19, aunque unos sean la consecuencia de los otros.

En aquel entonces (y ahora lo recordamos) fuimos los segundos a nivel mundial por número de habitantes en fallecimientos por la COVID-19 (ahora estamos en el número 12º, mejor, pero en una posición alta), y nos encontrábamos en la triste posición de contribuir con Italia, el Reino Unido y Francia al 72% de los  160,000 fallecimientos extra que se habían producido en Europa, que en concreto en nuestro país suponían un exceso (entre marzo y mayo del 2020) de muertes por cualquier causa del 55%, un porcentaje intolerable. 

Y lo más grave que un tercio (36,9 %) de este exceso de muertes (15.873) la causa inmediata no era la COVID-19, lo que hizo que nos planteáramos que podría existir una  mala clasificación de los fallecimientos, pero también disfunciones y  fallos en el sistema sanitario que precipitaran el fallecimiento de enfermos que en otra situación no se hubieran producido.

Con ello concluía que no superábamos  la prueba de estrés que estaba suponiendo  la COVID-19 para nuestro sistema sanitario y que nos hacía darnos cuenta que éste no era lo que pensábamos; y que aunque contábamos con  suficiente recursos materiales y humanos y sobre todo  bien distribuidos y con una cobertura de más del 90% de la población, nuestra estructura sanitaria  de provisión pública  era incapaz de adaptarse a una amenaza nueva y rápida.

Recordando estos datos la impresión que teníamos es que pasado el tiempo, de la misma manera que se tendría un conocimiento mejor del problema, se gestionaría mejor la crisis, se controlarían los contagios, y se  añadirían los recursos necesarios... y estos datos irían mejorando.
Y así ha sido, pero, al parecer no lo suficiente.

En realidad si en la primera ola (marzo-abril 2020) se duplicaron los fallecimientos con respecto al mismo período del año anterior (115%), en este momento, según leemos (ourworldindata excess mortality) son 27% superiores a las esperadas para este período de tiempo, lo que nos posiciona en el sexto lugar por muerte por cualquier causa  del mundo y el tercero de los 27 países europeos, según un análisis de diversas fuentes que publica  El PAIS 15-03-2021. Es decir hemos pasado del 2º  al 12º puesto en defunciones por COVID-19 pero seguimos estando dentro el grupo  de cabeza en fallecimientos. Algo falla.

Ciertamente al margen del sistema sanitario, nuestra especial idiosincrasia, los hábitos sociales,  la edad de los fallecidos, la distribución de las muertes (ciudades de mayor densidad).... que habrá influido a favor, y otros, como  accidentes de tráfico, ausencia de la gripe... en contra, algo debe existir que se nos escapa y que nos diferencia del resto del mundo.

mateu seguí díaz
médico de familia 

Seguí Díaz M. Sigue el exceso de fallecimientos en nuestro país. Es Diari MENORCA. 27-03-2021: 26 https://www.menorca.info/

BORJA ANDRINO, DANIELE GRASSO, KIKO LLANERAS. COVID-19 | UN AÑO DESPUÉS. 92.000 muertos en un año: España es uno de los países con más exceso de fallecidos en la pandemia. El PAIS 15-03-2021

Seguí Díaz M. El exceso de fallecimientos no debidos a la COVID-19 .  Es Diari MENORCA. 03-06--2020: 28  https://www.menorca.info/

CARMEN TORRENTE. España acumula más del 25% del exceso de mortalidad de Europa, según la OMS. El Mundo Jueves, 28 mayo 2020 – 20:34

Vigilancia de los excesos de mortalidad por todas las causas. MoMo. Situación a 26 de mayo de 2020

https://elpais.com/sociedad/2020-06-05/espana-es-el-pais-con-el-segundo-mayor-exceso-de-muertes-durante-la-crisis-del-coronavirus.html

Charlie Giattino, Hannah Ritchie, Max Roser, Esteban Ortiz-Ospina and Joe Hasell. Statistics and Research. Excess mortality during the Coronavirus pandemic (COVID-19).  Last update: 12 March 2021. 

https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2021.01.27.21250604v1.full.pdf


martes, 6 de abril de 2021

¿Puede la meditación reducir las crisis de migraña?

¿Puede la meditación reducir las crisis de migraña?

Hace algún tiempo hablamos del yoga y la ansiedad generalizada (SAG) sobre un artículo publicado en  JAMA Psychiatry el agosto del año pasado, habida cuenta que existen evidencias de que el yoga podría tener una  acción sobre la ansiedad.

Era un estudio comparativo entre el el Kundalini yoga (KY) un yoga no tanto físico si no más enfocado en ejercicios respiratorios y meditación y se compara a efectos de no inferioridad  con la terapia cognitivo-conductual (TCC) (gold standard) y con una psicoterapia de primera línea validada como es la “educacion del estres” (EE). Demostrando que  tanto el KY como el TCC son superiores a la educación EE en el tratamiento del SAG ; sin embargo entre ellas no se demostró la no inferioridad siendo más efectiva la TCC, una diferencia del un 16,6%  p 0,42 para no inferioridad.

Hoy hablaremos del la meditación según la técnica del “mindfulness-based stress reduction (MBSR)” (técnica de la “atención plena”)  y sobre un síntoma físico como es la migraña y los síntomas afectivos cognitivos relacionados con éste en comparación con la educación sobre el manejo del dolor de cabeza. La MBSR incluye prácticas de atención plena en forma de meditación y prácticas de autoexploración del propio cuerpo semejantes al Hatha yoga.

*La migraña es una patología que afecta a muchas personas con el agravante que es recurrente a la vez que invalidante. Es más frecuente en las mujeres y está relacionada con diversos factores precipitantes. El control de éstos puede aliviar o reducir las crisis al tiempo que los tratamientos médicos no siempre son efectivos y tienen efectos secundarios. La utilización de técnicas de control mental se ha apuntado pudieran tener algún papel en el tratamiento de esta patología.

Se trata de un estudio pequeño de 89 adultos que tenían entre 4-20 días al mes de migraña, que fueron estandarizados a utilizar las técnicas del mindfulness y yoga específicamente a través de MBSR, mostrando que estas técnicas no redujeron la frecuencia de las migrañas más que la educación sobre la migraña, teniendo ambos grupos parecidos descensos.

Según este pequeño estudio la meditación en forma de MBSR podría ayudar al tratamiento de la migraña, sin embargo, se necesitarían más estudios con los que poder demostrar que éstas técnicas son más beneficiosas que la práctica habitual.
La meditación según la técnica MBSR pudiera tener algún efecto de ahí que se plantearan como objetivo determinar si la utilización de la MBSR podría mejorar la sintomatología relacionada con la migraña y todo el componente afectivo/cognitivo asociado cuando se le compara con la educación para el control de la migraña. 

Se trató de un ensayo clínico aleatorizado (ECA) sobre 89 adultos con antecedentes de presentar crisis de migraña entre 4 y 20 días por mes a los que se les aleatorizó a recibir o MBSR/yoga o educación sobre el dolor de cabeza en grupos durante 2 horas cada semana.
En concreto el grupo de MBSR practicó ejercicios dos horas por semana durante 8 semanas al tiempo que recibieron archivos de audio que les alentaban a practicar dicha técnica en casas al menos 30 minutos al día. La intervención del grupo control sobre la educación de la migraña, consistió en instrucciones sobre la patofisiología de las cefaleas, los factores desencadenantes, el estrés, y los tipos de tratamientos. Ambos tipos de intervenciones duraron el mismo tiempo.

El objetivo primario fueron los cambios en la frecuencia diaria de migraña (entre el inicio a las 12 semanas). Y los objetivos secundarios, la incapacidad, la calidad de vida, la autoeficacia, la exageración del dolor, la puntuación de depresión y la intensidad del dolor y el malestar inducidos experimentalmente al inicio, a las 12, 24 y 36 semanas.

El 92% (82) eran mujeres con una media de edad de 43,9 (±13) años con una media de tiempo con migraña de 7,3 (±2,7) días por mes y con alta discapacidad según la puntuación del test de  (Headache Impact Test-6) de 63,5 (±5,7), con una media de asistencia a clase de 7-8 clases y un seguimiento de 36 (33-45) semanas en el grupo de la  MBSR y de 32-44 semanas en el grupo de educación para el control de la cefalea (control).
En el seguimiento se observó que ambos grupos tuvieron menos días de migraña a las 12 semanas. El grupo de la  MBSR -1,6 días con migraña al mes (IC 95% -0,7 a -2,5) frente a -2,0 días sin migraña al mes en el grupo de educación para el control de la migraña (IC 95% -1,1  -2,9) sin diferencia entre los grupos (p 0,50).

Las diferencias se encontraron en aspectos colaterales como la discapacidad 5,92 (IC 95%  2,8-9,0; p inferior a  0,001), la calidad de vida 5,1 (IC 95% 1,2-8,9; p  0,001), la autoeficacia 8,2 (IC 95% 0,3-16,1; P 0,004), el dolor catastrófico 5,8 (IC 95% 2,9-8,8; p inferior 0,001),  sobre la puntuación en la depresión 1,6 (IC 95% 0,4-2,7; P 0,008), la menor intensidad del dolor, del disconfort generado experimentalmente grupo de MBSR 36,3% (IC 95% 12,3 a 60,3)…

Concluyen que la MBSR no es capaz de reducir la frecuencia en las crisis y el tiempo con migraña en comparación con  la educación para el control de la misma, teniendo ambos tratamientos parecidas mejorías; sin embargo la MBSR  mejoraría aspectos como la incapacidad, la autoeficacia, el dolor catastrófico, y la depresión hasta las 36 semanas de seguimiento y con reducciones en el dolor generado artificialmente lo que sugiere cambios en la evaluación personal del dolor.

Queda claro con este estudio que la MBSR podría ayudar al tratamiento de la migraña pero faltarían más estudios al respecto.

Rebecca Erwin Well; Nathaniel O’Connell; Charles R. Pierce, et al. Effectiveness of Mindfulness Meditation vs Headache Education for Adults With Migraine.A Randomized Clinical Trial. . JAMA Intern Med. Published online December 14, 2020.  doi:10.1001/jamainternmed.2020.7090

Pauline Anderson. 'Dramatic Impact' of Mindfulness on Migraine. Medscape. December 17, 2020

Naomi M Simon , Stefan G Hofmann, David Rosenfield, Susanne S Hoeppner, Elizabeth A Hoge 5, Eric Bui , Sat Bir S Khalsa  Efficacy of Yoga vs Cognitive Behavioral Therapy vs Stress Education for the Treatment of Generalized Anxiety Disorder: A Randomized Clinical Trial. JAMA Psychiatry . 2020 Aug 12. doi: 10.1001/jamapsychiatry.2020.2496. Online ahead of print.


lunes, 5 de abril de 2021

DECÁLOGO PARA EL NORMAL FUNCIONAMIENTO DE LOS CENTROS DE SALUD EN SITUACIÓN DE PANDEMIA

DECÁLOGO PARA EL NORMAL FUNCIONAMIENTO DE LOS CENTROS DE SALUD EN  SITUACIÓN DE PANDEMIA

Ante el cambio de funcionamiento  establecido hace un año en los Centros de Salud (CS) motivado por el intento de adaptación de éstos a la pandemia por COVID-19 con la introducción de la visita telefónica como parte principal (casi exclusiva) de la asistencia, se han producido disfunciones en el funcionamiento de los CS,  generando situaciones de estrés asistencial en los distintos niveles (administrativo, enfermería y médico) y en los pacientes provocadas por las carencias, la improvisación y la falta de respuesta efectiva para adaptarse a la nueva situación. 

Si al inicio de la pandemia entendimos como inevitables estas disfunciones, han transcurrido ya doce meses y la situación en la que realizamos actualmente nuestra actividad asistencial presenta aspectos claramente mejorables. Y aunque la tendencia es la de crear una e-consulta manteniendo la consulta presencial necesaria, vemos que los pasos son muy lentos y el disconfort de pacientes y profesionales crece día a día mientras  mantenemos la consulta telefónica .

Es por ello que la Sociedad Autonómica de SEMERGEN-ILLES BALEARS reclama implementar con urgencia una serie medidas mínimas con las que paliar la precaria situación actual asistencial en Atención Primaria: 

0.- LA CONSULTA TELEFÓNICA CONSTITUYE UNA HERRAMIENTA ÚTIL Y EFECTIVA  QUE PUEDE COMPLEMENTAR PERO NO SUSTITUIR A LA CONSULTA MÉDICA PRESENCIAL CUANDO ASÍ SEA PRECISA. En numerosas ocasiones, no es posible un adecuado diagnóstico sin una exploración física 

1.- Adecuación inmediata de todos los sistemas informáticos y telefónicos de los CS (ha pasado un año y se siguen bloqueando los ordenadores y los teléfonos de los CS), los CS no disponen de suficientes líneas telefónicas.

2.- Refuerzo del personal administrativo (desdoblándolo en ciertas franjas horarias, si fuera preciso) con áreas independientes y  personal específico para la atención telefónica. 

3.- Sistema de manos libres para todos los médicos y personal administrativo, para todo el personal del centro de salud

4.- Visita telefónica clasificada según motivos de consulta. No solo consulta COVID O NO COVID). Sean burocráticas para tramitar documentos (certificados, incapacidad temporal, recetas,...), o asistenciales,  como  primeras visitas, pruebas analíticas, diagnósticas y/o seguimientos.

5.- Sistema de re -llamada (cuando a la primera llamada del médico no contacte con el paciente) por personal de administración poniendo en contacto el paciente con el médico o contratación de un servicio específico de telefonistas .

6.- Agendas  limitadas con un máximo de 25-30 pacientes en total (telefónica y presencial), con autonomía plena en la gestión de las agendas por parte de los médicos. 

7.- Sustitución persona/persona  del personal médico siempre que la ausencia sea superior a la semana (vacaciones, incapacidad temporal...)

8.-  Interconsultas interniveles on line efectiva, evitando las interconsultas impresas.

9.- Velar por que la burocracia generada por el nivel hospitalario sea  resuelta allí (volantes ambulancias, preoperatorios...). Romper con el rol que tiene la AP de secretaría de la especializada.

10,- IMPLEMENTAR MEDIDAS QUE FAVOREZCAN EL DESARROLLO DE LA TELEMEDICINA (EN LA ACTUALIDAD LO QUE HACEMOS ES EXCLUSIVAMENTE LABOR DE TELEOPERADORA), CON LOS REQUISITOS LEGALMENTE ESTABLECIDOS PARA PRESERVAR LA INTIMIDAD DEL PACIENTE Y LA SALVAGUARDA DE LOS DATOS MÉDICOS. La utilización de la consulta virtual o telefónica no debe interferir con los principios básicos de la relación médico-paciente, que serían  la independencia del juicio clínico, la autonomía del paciente, el respeto mutuo  y el secreto profesional


Definiciones de nuevos términos:

*e-consulta. Consiste en la prestación de servicios de salud utilizando las tecnologías  de la información y la comunicación, especialmente donde la distancia es una barrera para recibir atención de salud.

*La telemedicina es como se define la prestación de servicios médicos a distancia (del griego “tele” distancia, y medicina). El uso de la telemedicina puede ser de sanitario a sanitario, de paciente a sanitario o de paciente a dispositivo de calidad médica. Este último es el futuro de los paciente crónicos. Puede ser sincrónica (en tiempo real) o asincrónica (en diferido)


Tomado de:

https://semergenillesbalears.es/decalogo-para-el-normal-funcionamiento-de-los-centros-de-salud-en-situacion-de-pandemia

https://semergenillesbalears.es/