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lunes, 12 de junio de 2023

El magnesio previene la demencia

El magnesio previene la demencia

Traigo aquí otra vez este tema a raíz de una consulta que me hizo un señor tras la conferencia que di en el Centro de Jubilados,  AJAM el mes pasado (22-03) sobre “estilos de vida y envejecimiento”, sobre la seguridad y eficacia de  un preparado polivitamínico de libre dispensación en un supermercado. En concreto el preparado contenía un complejo de vitamina B (B1, B6, B12) y magnesio.
Mi contestación fue que si no es necesario no es preciso suplementarse con vitaminas y que algunas en exceso pueden ser contraproducentes, y que no era el caso de las del grupo B, pues se eliminan por la orina.
El magnesio, del que hablamos hace algunos años  (Es Diari17-01-2017) sin embargo, aun teniendo muchas propiedades, en exceso no queda claro que pudiera ser contraproducente. Mi consejo fue que acudiera a su médico de familia y que le determinara dichos componente para hacerse una idea de cómo se encontraba y decidir.

Y el otro motivo, como si pareciera una contradicción, es la publicación de un estudio de Khawlah Alateeq et al el mes pasado en Eur J Nutr que relaciona los niveles de magnesio con el volumen del cerebro y menores lesiones a nivel de la sustancia blanca.

Como vimos entonces, Es Diari.17-01-2017: 18,  el magnesio es un mineral esencial para las reacciones metabólicas de las células de la mayoría de tejidos del cuerpo, de modo que influye en el sistema nervioso, en el corazón,  músculos, huesos ...y lo adquirimos a partir del consumo de alimentos como los frutos secos, legumbres y alimentos integrales... 

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Los niveles de magnesio y el riesgo de demencia

Los niveles de magnesio y el riesgo de demencia

Sobre el magnesio hemos hablado en alguna ocasión. Su repercusión a nivel metabólico, cardíaco, o articular es conocido.
Sin embargo, otro tema del que no hablamos, es de su repercusión a nivel cognitivo, concretamente su asociación con el riesgo de presentar demencia y/o enfermedad de Alzheimer.
Se trata de los datos aportados por un estudio prospectivo de base poblacional, el Rotterdam Study, en el que se midió los niveles de magnesio de 9.569 individuos sin diagnóstico de demencia entre el 1997 y el 2008, que fueron seguidos en su evolución a demencia utilizando los criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-III-R) hasta enero del 2015. Se utilizó una metodología por modelos aleatorios de regresión múltiple Cox según quintiles de los valores de magnesio e incidencia de demencia por cualquier causa (DCC). El tercer quintil de los niveles de magnesio se utilizó como el grupo de referencia que fue ajustado por edad, sexo, nivel educacional, factores de riesgo cardiovascular (FRCV), función renal, comorbilidad, alteraciones electrolíticas, tabaquismo y utilización de fármacos diuréticos. 
La edad media de la cohorte estudiada fue de 64,9 años y el 56,6% eran mujeres. Durante el seguimiento medio de 7,8 años,  823 individuos fueron diagnosticados de DCC, 662  de los cuales fue por enfermedad de Alzheimer. Las tasas de incidencia de DCC fueron de 10,2 (IC 95% 8,7 – 11,9) por 1000 personas y año en el grupo de magnesio bajo y de 11,4  (IC 95% 9,8 – 13,2) en el de magnesio alto.
Según este análisis unos niveles bajos de magnesio (≤0,79 mmol/l), el quintil más bajo,  o altos (≥0,90 mmol/l), el quintil mayor, se asociaron con un aumento del riesgo de presentar DCC, hazard ratio (HR) 1,32 (IC 95% 1,02–1,69, y un HR 1,30 (IC 95% 1,02–1,67) respectivamente, cuando se
comparaban con el tercer quintil, o niveles medios de magnesio (0,84 a 0,85 mmol/l)..
Concluyen, que tanto unos niveles bajos como altos de magnesio sérico tras ajustarlos por múltiples factores (edad, sexo, educación...) se asociaría con un aumento del riesgo de presentar DCC, configurando una gráfica en  “U” de riesgo. Sin embargo, asociación no significa causalidad, al no existir una teoría biológica explicativa, lo que obligaría a repetir este estudio en otras poblaciones.
En este sentido el consejo estaría en evitar medicaciones que disminuyan los valores de magnesio sérico, como los inhibidores de las bomba de protones (IBP) y/o los diuréticos y recomendar dietas con vegetales verdes, frutos secos y cereales integrales. Lo que no queda tan claro es la idoneidad de suplementar externamente con productos que contengan magnesio. Pues la hipermagnesemia también es mala.  
Hay que tener en cuenta, como factor limitante, que no se sabe a ciencia cierta si los niveles de magnesio en el suero se corresponden fielmente con el total del magnesio en el cuerpo.

Kieboom BCT, Licher S, Wolters FJ, Ikram MK, Hoorn EJ, Zietse R, Stricker BH, Ikram MA. Serum magnesium is associated with the risk of dementia. Neurology. 2017 Oct 17;89(16):1716-1722. doi: 10.1212/WNL.0000000000004517. Epub 2017 Sep 20.

Deborah Brauser High, Low Magnesium Levels Linked to Dementia Risk. Medscape September 20, 2017

jueves, 9 de febrero de 2017

El magnesio

El magnesio

A veces hay cuestiones médicas a las que no sabemos darle una contestación clara. En medicina las respuestas dependen de las evidencias científicas y muchas veces éstas o no existen, o son débiles, o son contradictorias.
Hoy hablamos del magnesio. Un elemento mineral que se encuentra en prácticamente todas las células del organismo y, que por tanto, es esencial para muchas reacciones metabólicas.  Actúa en la conducción nerviosa, en la actividad eléctrica del corazón y a nivel muscular...  Sin embargo, la mayor parte del magnesio (más de la mitad) lo tenemos en nuestros huesos, cartílagos, dientes, junto con el calcio y el fósforo.
Así el magnesio, por un lado, es parte esencial de nuestro organismo, y por otro, no suele suponer un problema pues lo ingerimos en la dieta a partir de los frutos secos, los alimentos integrales y las legumbres. Por regla general los médicos lo determinamos rutinariamente en los análisis junto con otros elementos de la sangre y casi nunca está alterado por lo que no se le presta demasiada atención.
Hablar aquí de este elemento viene a cuento por dos temas, uno por un estudio (metaanálisis) publicado recientemente que relaciona la cantidad de magnesio ingerido y las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y la mortalidad por cualquier causa (MCC). Y por otro, la utilización creciente de suplementos de magnesio para tratar o mejorar nuestras articulaciones.
Con respecto al primero, es un estudio de Fang X et al, publicado en BMC Med el mes pasado,  un análisis de 40  estudios de poblaciones seguidas durante mucho tiempo (entre 4 y  30 años) que incluyó a más de un millón de personas y que encontró que una ingesta de más de 100 mg de magnesio diario generaba una reducción del 22% en el riesgo de presentar insuficiencia cardíaca, un 7% de padecer accidentes vásculo-cerebral (“atac de gota”), un 19% de presentar diabetes tipo 2 así como una reducción del 10% en la MCC. Sin embargo, no se constató que disminuyera el riesgo de enfermedad cardiovascular ni de enfermedad coronaria. Lo da cuenta que el magnesio, de alguna manera, tiene una cierta importancia en nuestra dieta.
Por otro, en cuanto a su papel preventivo en problemas articulares, por lo que a veces se nos consulta, no hay más que estudios in vitro (en laboratorio) e in vivo en modelos animales (roedores) que sugieren que una suplementación nutricional con magnesio sería efectiva en la artrosis. En humanos, solo he encontrado algunos estudios recientes realizados por los mismos autores (Zeng C et al) que demuestran cambios en la radiología de la articulación del la rodilla (adelgazamiento del espacio articular, osteofitos…) según la ingesta y la concentración sérica de magnesio. A mayor ingesta menos riesgo de cambios artrósicos; más concentraciones de magnesio sérico menores cambios en la articulación de la rodilla. Los efectos del magnesio (su defecto) en las articulaciones estaría al parecer mediado por su implicación en la cascada inflamatoria, su actuación a nivel del cartílago articular (biosíntesis de condrocitos defectuosos) y la calcificación de los mismos. Con todo, faltan muchos estudios para dar unas recomendaciones claras al respecto.
Si que al parecer queda claro según el estudio de Fang X et al que ingerir más de 100 mg de magnesio diario en la dieta en forma de frutos secos (almendras, cacahuetes, pipas de calabaza, avellanas, nueces del Brasil…), alimentos integrales, sean el arroz y pan integral o el salvado, o las legumbres (alubias, judías…),…o complementos alimenticios, sería bueno para reducir el riesgo de diabetes tipo 2, la enfermedad cerebrovascular y la insuficiencia cardíaca.  Y, con todo ello, tal vez también mejoramos nuestras articulaciones.
Una razón más para ingerir frutos secos cada día.

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M.El magnesio. Es Diari.17-01-2017: 18. http://menorca.info/ 

Zeng C, Li H, Wei J, Yang T, Deng ZH, Yang Y, Zhang Y, Yang TB, Lei GH. Association between Dietary Magnesium Intake and Radiographic Knee Osteoarthritis. PLoS One. 2015 May 26;10(5):e0127666. doi: 10.1371/journal.pone.0127666. eCollection 2015.

Zeng C, Wei J, Li H, Yang T, Zhang FJ, Pan D, Xiao YB, Yang TB, Lei GH. Relationship between Serum Magnesium Concentration and Radiographic Knee Osteoarthritis. J Rheumatol. 2015 Jul;42(7):1231-6. doi: 10.3899/jrheum.141414. Epub 2015 Jun 1.

Li H, Zeng C, Wei J, Yang T, Gao SG, Luo W, Li YS, Xiong YL, Xiao WF, Lei GH. Associations of dietary and serum magnesium with serum high-sensitivity C-reactive protein in early radiographic knee osteoarthritis patients. Mod Rheumatol. 2016 Sep 20:1-6. [Epub ahead of print]

Fang X, Wang K, Han D, He X, Wei J, Zhao L, Imam MU, Ping Z, Li Y, Xu Y, Min J, Wang F. Dietary magnesium intake and the risk of cardiovascular disease, type 2 diabetes, and all-cause mortality: a dose-response meta-analysis of prospective cohort studies. BMC Med. 2016 Dec 8;14(1):210.