Mostrando entradas con la etiqueta desburocratización. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desburocratización. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de octubre de 2011

Una desburocratización del primer nivel en la dirección correcta

Una desburocratización del primer nivel en la dirección correcta

Según reza la noticia que ayer se difundió por algunos medios escritos en Baleares el Govern Balear ha dado instrucciones a las distintas a las distintas Gerencias para implementar una serie de medidas con las que disminuir la burocracia en las consultas de los médicos de familia y pediatras. Una burocracia que, según dicen, consume en el 30% del tiempo de la consulta de dichos profesionales . Una serie de medidas que estaban en la boca de la mayoría de médicos de atención primaria (AP) pues en buena medida coinciden con lo expresado en este blog en post anteriores. Unos post que no era más que el reflejo del los problemas que presentan estos profesionales, y que se habían comentado en correos internos y escritos anteriores. Por eso, todo lo que sea plasmar la realidad y sobre todo intentar solucionarla es bien venido, pues demuestra un grado de sensibilidad hacia los problemas de los profesionales del primer nivel distinto. Algo al parecer está cambiando.

Comento los cambios que he percibido:
1.- Sistema de prescripción común a los distintos niveles asistenciales – con registro único en la historia farmacoterapéutica de cada paciente. Lo que obliga a los especialistas y a los médicos de urgencias –salvo las excepciones propias de la atención urgente, unidosis...- a utilizar el sistema de receta electrónica
2.- Se regula la expedición de justificantes por los servicios de admisión y clarifica la situación de justificantes como los de asistencia a colegios.
3.- En cuanto a las pruebas complementarias recoge la inquietud ya manifestada de que sea el especialista que solicita la prueba el que extienda la solicitud de la misma.
4.- Aborda el problemático tema de las visitas sucesivas al especialista indicando que a partir de ahora se podrán solicitar con el documento que hayan entregado el médico hospitalario. El problema es que habitualmente no le entregan nada y son remitidos para solicitar una interconsulta cuando se trata de una segunda visita. La obligatoridad de los especialistas de informar las interconsultas. La posibilidad de enviar estos especialistas o los médicos de urgencias, si así lo creen necesario, a otros especialistas sin pasar antes por nuestro nivel.
5.- Son sensibles al tema del trasporte sanitario donde especifica que las peticiones generadas en el nivel especializado deben ser formalizadas y tramitadas por ámbito asistencial que las indique.
6.- Sobre los informes y certificados médicos clarifica el tema sobre los solicitados para acceder a oposiciones, pruebas electivas, patron de barco, balnearios, discapacidad...

Puedo decir que cumple prácticamente todos los puntos del decálogo que publicamos hace algunos días, salvo lo que hace referencia a la incapacidad laboral. Hubiera sido un buen momento de clarificar este tema. Con todo , vemos que existe voluntad de cambio. Ahora bien, hace falta que estas buenas intenciones se plasmen en realidades. El tiempo dirá...

martes, 23 de agosto de 2011

Decálogo del especialista para desburocratizar el primer nivel asistencial

Decálogo del especialista para desburocratizar el primer nivel asistencial (Isla de Menorca)

1.- Recetar siempre en formato de receta electrónica (RELE) compartida

2.- Recetar en nombre genérico o principio activo

3 .- Citar al paciente en la consulta para visitas sucesivas (cartulina blanca).

4.- Suprimir los volantes de cita a partir de un cierto tiempo como si pasaran a ser consideradas primeras visitas (ginecología, oftalmología)

5.- Derivar directamente a otros especialistas sin pasar por el médico de primaria.

6.- Hacer las peticiones y asumir los resultados de las pruebas complementarias que se soliciten (ECG, radiografías, análisis, citologías...)

7.- Si el paciente precisa baja laboral, realizar el impreso correspondiente. El seguimiento y partes de confirmación ya se harán en Atención Primaria

8.- Asumir el papeleo de traslado del paciente si este lo precisa (ambulancias). Traslados fuera de la isla a otros especialistas.

9.- Escribir siempre los diagnósticos y tratamientos en la historia clínica del hospital.
(evitan equívocos y duplicaciones de tratamientos)

10.- Evitar la función de filtro a nivel especializado. No rebotar al paciente. En casos puntuales llamar directamente al médico en cuestión y al paciente.


Todo ello evita contactos con el sistema sanitario. Consultas con el médico de familia, pediatra y enfermera. Dignifica al sanitario del primer nivel y al paciente.

viernes, 19 de agosto de 2011

Descoordinación entre niveles: el “gatekeeper” especialista

Descoordinación entre niveles: el “gatekeeper” especialista 

 Desde hace años los médicos del primer nivel de esta isla vamos asistiendo impasibles como actividades generadas en el segundo nivel o nivel hospitalario se trasfieren al primer nivel como si este fuera generador de las mismas, aumentando la carga burocrática de las consultas y molestando a los pacientes y a los sanitarios al tiempo. Análisis clínicos y pruebas complementarias solicitados por el especialista son trasferidos al médico de familia - MG/MF -sin más, y con el solo comentario de que el paciente acuda a la consulta de este para que conozca su resultado. Desplazando la orientación clínica y la responsabilidad a este, sin que se conteste a la interconsulta y sin que el MG/MF tenga posibilidad de decir nada. El inicio de la incapacidad laboral en ingresados, los volantes de ambulancias generados por el 2º nivel o llegando al esperpento la citología en la consulta del ginecólogo pasan a ser (consulta para un volante) una cuestión del MG/MF, simplemente por que este asiente en silencio, desprestigiando al médico de familia y al enfermo. Es decir, el MG/MF se ha convertido en esta última etapa más SECRETARIO de la especializada que nunca. La prueba del algodón de este total desprecio del primer nivel y de los objetivos del sistema sanitario en general son las prescripciones farmacéuticas generadas en el hospital en nuestra isla. Pues a nivel cualitativo (es mi impresión de consulta) no han variado en estos años en incluso se han agravado, siendo estos quienes introducen la mayoría de las nuevas (y dudosas “me too”) especialidades farmacéuticas para que sean prescritas por el primer nivel, y no utilizan (o lo hacen escasamente) las presentaciones genéricas, conminando al enfermo al típico “sobre todo que no se lo cambien”. Esto como sabrán ustedes provoca conflictos en el primer nivel cuando el MG/MF intentan su cambio por un fármaco genérico y por tanto más barato y con la misma bioequivalencia, como está demostrado científicamente y es política sanitaria de nuestra administración. Por todo ello, o por otras razones que desconocemos, no utiliza (o lo hace mínimamente) el sistema RELE de prescripción electrónica pues le es más cómodo hacer las recetas de forma tradicional y transferir nuevamente la responsabilidad al médico de familia, obligando al paciente a acudir a la consulta de este para gestionar su repetición perdiendo el tiempo y sobrecargando el primer nivel. Sin embargo, si bien es cierto que el MG/MF “traga” como propio lo que es ajeno, le sorprende aún mas –comentarios recibidos en múltiples ocasiones- cuando en una vuelta de tuerca sin sentido, el especialista se convierte a su vez en gatekeeper de su propia especialidad (especialidad de digestivo, en algunas ocasiones la de trauma y al parecer actualmente se ha incorporado neumología) y rechaza a los pacientes remitidos tras meses de espera por simple –según lo escrito, que no siempre es completo- “faltan unos análisis, o unas radiografías, o la exploración es incompleta, ...” lo que genera molestias a los pacientes (enviados a atención al paciente), retrasos diagnósticos y posibles responsabilidades –legales o no- innecesarias en estos. La función de portero y de filtro del sistema sanitario le corresponde al primer nivel , el segundo nivel es consultor de todo aquello que teóricamente el MG/MF no puede (por medios o por falta de conocimientos) solucionar. Las derivaciones en contactos médicos de 5-7 o máximo 10 minutos (generalmente con más de un motivo de consulta) del MG/MF , se debaten entre las puramente burocráticas para justificar una primera visita (oftalmología o ginecología, volantes de 2º visitas ille tempore sin solucionar) o aquellas que bypassean las enormes listas de espera de pruebas complementarias permitidas o no (ECOs, TAC o RMN, gammagrafías...), a las puramente clínicas; y por que no decirlo a aquellas –las menos- generadas por el eterno conflicto surgido entre el paciente que “exige ser atendido” pues “existe tal o cual indicación televisiva –campañas del colon, melanoma, alarmas sanitarias múltiples...” o por el tan manido “para esto pago”, a la vez que le espetan al MG/MF que el especialista que le va atender y tiene tanta lista de espera es el mismo que no precisa volante y es tan accesible cuando se acude por la tarde a su consulta particular (y es que este es un sitio muy pequeño y todo se sabe). La respuesta del MG/MF al “gatekeeper” hospitalario suele ser ignorarlo –lo habitual- o por el contrario dar la misma respuesta que este- cada vez más frecuente, y que está en su derecho- rechazando a los pacientes con recetas no adecuadas (por “me too”, por caras, o por innecesarias – condroprotectores, IBPs ultimo grito...), volantes no generados por el primer nivel (ambulancias), IT de ingreso, o pruebas...apelando al manido “ que cada palo aguante su vela”. Sin embargo, todo esto a quien perjudica es al enfermo. Nuestro sistema no funciona, y lleva tiempo en esta situación, y creo que es cada vez más ineficiente. Nunca habían habido tantos recursos (sobre todo humanos) para conseguir tan poco. Las listas de espera que no mejoran han agravado este problema. Una administración integramente formadas por médicos del primer nivel y en su mayoría integrantes de la SemFyC no solo no han sido capaces de solucionar los problemas arrastrados, si no que en mi opinión los han agravado y han creado otros nuevos. El “no sirvas a quien sirvió ni pidas a quien pidió” se ha cumplido integramente. Con todo, existe solución. Se impone, en mi opinión, en esta nueva singladura, una extricta supervisión de la actividad hospitalaria real y una salva guardar los mismos OBJETIVOS en todos los niveles, y sobre todo de los farmacéuticos, pues no es de recibo que un nivel asistencial se dedique sistemáticamente a zancadillear al otro mientras la administración mira para otro lado, y sobre todo CONSENSUAR unos protocolos, árboles de decisión, guías o lo que sea entre todos los niveles que eviten conflictos en las interconsultas. Pues en esta institución aunque todos somos iguales, unos siguen pareciendo que son más iguales que otros.