
Mi primer e-book: Doña Perfecta de
Benito Perez GaldósMi primer libro en
e-Book. Formato pequeño, un regalo imprevisto, que cogí con desgana. Mis prejuicios en cuanto a la lectura mediante pantalla me bloquearon a la vez que mi curiosidad por el “nuevo aparato” me llenaron de interés. Al final venció la curiosidad por encima de las ideas preconcebidas y me puse a mirar a hurgar el aparato. Un instrumento no muy atractivo a primera vista, con la cantidad de PDAs, e-phones etc que ha salido últimamente, pues tanto el funcionamiento como la pantalla (totalmente monocroma) no impresionan, pero que analizado más detenidamente te das cuenta es que está hecho para su función. Una función puramente de lectura. Sin retroiluminación, ni pantalla táctil, y solo con pequeños botones te permite leer en cualquier sitio -siempre que haya luz- sin cansancio y con una gran autonomía (más de 6 horas). Se carga la batería desde el ordenador al tiempo que desde este gestionas la biblioteca. Y lo más importante del regalo, viene cargado de clásicos. Libros en formato electrónico que no tienen interés para la mayoría de los mortales pero que a mí me llenaron de alegría.
Y ahí va el primero:
“Dona Perfecta”. De Benito Perez Galdós. Un clásico, una tragedia que muestra el ambiente de la época y que sirve para entender parte de nuestra historia. Como tantos otros de este gigante de nuestra literatura se lee de un tirón.
“Rosarito viose de súbito dominada por tan viva sensibilidad, que la escasa energía de cuerpo no pudo corresponder a la excitación de su espíritu, y desfalleciendo, dejose caer sobre una piedra que hacía las veces de asiento en aquellos amenos lugares. Pepe se inclinó hacia ella. Notó que cerraba los ojos, apoyando la frente en la palma de la mano. Poco después la hija de doña Perfecta Polentinos, dirigía a su primo, entre dulces lágrimas, una mirada tierna, seguida de estas palabras:
- Te quiero desde antes de conocerte “ pag 105
“No se veía nada. Pero el hombre ensimismado lo ve todo, y Rey, fijó los ojos en la oscuridad, miraba cómo se iba desarrollando sobre ella el abigarrado paisaje de sus desgracias. La sombra no le permitía ver las flores de la tierra, ni las del cielo, que son las estrellas. La misma falta casi absoluta de claridad producía el efecto de un ilusorio movimiento en las masas de árboles que se extendían al parecer; iban perezosamente y regresaban enroscándose como el oleaje de un mar de sombras.” Pag 239
“No sabemos como hubiera sido doña Perfecta amando. Aborreciendo tenía la inflamada vehemencia de un ángel tutelar de la discordia entre los hombres. Tal es el resultado producido en un carácter duro y sin bondad nativa por la exaltación religiosa, cuan esta, en vez de nutrirse de la conciencia y de la verdad revelada en principios tan sencillos como hermosos busca su savia en fórmulas estrechas que solo obedecen a intereses eclesiásticos. Pag 458-9