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viernes, 7 de julio de 2023

La utilización de internet puede reducir el riesgo de demencia

La utilización de internet puede reducir el riesgo de demencia

En escritos anteriores he dejado la idea, involuntariamente,  de que la utilización de internet no provoca más que inconvenientes para nuestra salud. Que la situación de hiperconectividad en este mundo globalizado en donde cada vez estamos, paradógicamente,  más solos, podría ser fuente de diversos problemas. Lo hemos comentado sobre todo en la utilización de pantallas en los niños pequeños y mayores pero quizás menos en adultos y sobre todo en ancianos.

La utilización del teléfono móvil, el smartphone, se ha convertido en un hábito que influye en las relaciones familiares, sociales y laborales; invade nuestro tiempo libre y de alguna manera influye en nuestro comportamiento. La utilización del WhatsApp y de las redes sociales han cambiado las relaciones humanas  creando una adicción no siempre valorada: la de estar siempre conectado. 

Su utilización compulsiva, comentamos, puede producir efectos en nuestros ojos, forzar la vista   en distancias cortas con reducción del parpadeo (ojos secos, alteraciones de refracción..), problemas en las manos  (tendinitis), y problemas psicológicos de insomnio,  de ansiedad, … e incluso producir un síndrome de abstinencia al poder llegar a convertirse en una adicción.  Y es que como comentamos (Es Diari 14-11-2019) el smartphone se ha convertido en un apéndice del ser humano, como si este  se hubiera convertido en un cyborg (animal con parte humana y parte cibernética).

martes, 23 de mayo de 2023

El uso de pantallas en niños pequeños

El uso de pantallas en niños pequeños

No es la primera vez (al menos llevamos tres) que hablamos de la influencia de las pantallas en el desarrollo del niño. Lo hicimos antes de la epidemia de la COVID-19 (Es Diari 17-12-2018 ) y lo hacemos ahora pues ésta situación ha tenido un efecto secundario no del todo evaluado en la utilización de estos dispositivos en el desarrollo neuropsicológico de nuestros pacientes más jóvenes. 

Ya comentamos como  la American Academy of Pediatrics (AAP) recomendaba a nivel general a los padres limitar el tiempo que los niños están delante las pantallas,  pues ésta resta tiempo que se dedica al ejercicio físico, algo que contribuye a la obesidad infantil. Otros aspectos para su control son los relacionados con el hecho de que reducen la curiosidad del niño al ser medios que se utilizan para combatir el aburrimiento, lo que influye en creatividad del niño; por la potencialidad adictiva de éstos,  por su influencia en el sueño del menor… aspectos que a buen seguro  contribuyen en la maduración psicológica de nuestros niños.

domingo, 22 de mayo de 2022

Sigue la polémica entre la utilización del móvil y el cáncer de cerebro

Sigue la polémica entre la utilización del móvil y el cáncer de cerebro

Hay temas que vamos siguiendo con el tiempo, riesgos que nos impactan y sobre los que desconocemos como se puede sacar una conclusión clara; y uno de ellos es el de la influencia de los móviles (los smartphone) en la salud, en concreto sobre su posibilidad de aumentar el riesgo de producir cáncer.  Y es que en la actualidad no existe un grupo comparador, un grupo control (personas que no utilizan el móvil)  a partir del cual se puedan extraer conclusiones, pues todo el mundo utiliza estos aparatos. Hemos hablado de ello en distintas ocasiones y sobre este tema específico hace alrededor de 6 años (Es Diari 26-09-2016: 15)

Aún así, existen evidencias preclínicas (modelos animales) que muestran como las ondas electromagnéticas (OEM) tendrían una influencia en los tejidos y por ello en el ser humano lo que aún se discute es cúal es el alcance real de las mismas. 

domingo, 19 de septiembre de 2021

El tiempo dedicado a las pantallas y la actividad física en la infancia

El tiempo dedicado a las pantallas y la actividad física en la infancia

Hay temas complicados o imposibles de estudiar aunque todos recomendemos como demostrados determinados comportamientos. Y es que todos estamos de acuerdo que el ejercicio en sentido positivo, por un lado y la cantidad de tiempo que dedican nuestros niños y adolescentes delante de las pantallas, en sentido contrario, están relacionados con la salud mental de nuestros infantes.

Niños y adolescentes felices y confiados se convertirán en adultos felices y seguros de si mismos. Sin embargo, entre el 10-20% de los niños y adolescentes tendrían lo que se ha definido como problemas de salud mental (SM) que de no tratarse darán como resultado adultos con enfermedades mentales que precisarán tratamiento.

En países como Alemania el 14,5% de los niños y el 18,5% de los adolescentes sufren según propia percepción algún problema de SM según una encuesta de salud aplicando el test de  SDQ (Strengths and Difficulties Questionnaire). Aunque otros estudios (Schmid et al) llevan la prevalencia de alteraciones mentales hasta el 59,9%  aplicando los criterios de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE, 10º revisión); lo que significa que nuestros adolescentes sufren ansiedad, depresión, alteraciones de déficit de atención y/o hiperactividad,…

La relación entre el sedentarismo y los problemas de SM en niños y adolescente está aceptado, sin embargo las evidencias dan resultados discordantes. Como marcadores de este comportamiento estaría el tiempo que se pasa delante de las pantallas (TP) y el tiempo que se dedica a la actividad física (TAF).

Sobre las pantallas hemos hablado en ocasiones y se sabe que el TP se ha incrementado en todo los países occidentales. La utilización de las pantallas ha disminuido medido como el tiempo dedicado a la televisión y pero ha aumentado considerablemente el utilizado con otros dispositivos como ordenadores personales, tablets, móviles inteligentes…

La reducción del TP al tiempo que se aumenta TAF se ha relacionado positivamente con una buena salud mental en la adolescencia y como factor protector de  PSM, pero hay pocos estudios que relacionen ambos factores.

 Aplicando el test de SDQ  ciertos estudios han mostrado como la  TP  durante un período de dos años estaba asociado negativamente con el comportamiento prosocial y asociado positivamente con la hiperactividad, problemas con los compañeros y de conducta.
Un TP alto se relacionó con el desarrollo de síntomas emocionales en niños pequeños y de desarrollo de hiperactividad y de problemas de conducta en niños mayores.
 
También han mostrado como adolescentes activos tiene una mejor SM que aquellos sedentarios de tal modo que se sugeriría que el incremento del TAF y con ello la reducción del comportamiento sedentario en la infancia, serían predictores de la SM de los adolescentes.
Metaanálisis hasta el momento han sugerido que incrementar el   TAF y reducir el comportamiento sedentario mejora la  SM de niños y adolescentes.

Con todo, existe la necesidad de investigar la relación entre la TAF y el TP y los PSM en niños y adolescentes, averiguar si cada factor actúa de manera independiente.
El estudio que ha dado pie a este post da algunas ideas sobre la relación entre la TAF, el TP y la salud mental en una cohorte longitudinal de niños alemanes en edad escolar durante un período de 11 años (2003-17).  

Del  German Motorik-Modul (MoMo) Longitudinal Study se seleccionaron 686 niños  (55,2% niñas/adolescentes) en 3 fases etarias; entre 2003-6 (fase 1), edad media 5,57 (desviación estandar DE 1) años; entre 2009-12 (fase 2) con edad media de 11,85 (DE 1,03) años; y la fase 3 entre   2014–2017 con una edad media de 16,86 (DE 1,04) años, en las que se analizó la  TAF, el TP y la salud mental (síntomas emocionales, problemas conductuales, hiperactividad/falta de atención, problemas de relación con sus compañeros, comportamiento prosocial, fortalezas y dificultades del niño/adolescente).

El TAF predijo estar menos tiempo viendo televisión (TV) o video en las niñas al tiempo que ver TV/video predijo utilizar ordenadores personales (PC) o internet en ambos sexos.

Dentro los resultados en SM y el comportamiento, el tiempo dedicado a ver el TV/video y PC/internet se relacionó con mayores desafíos en la SM cuando estas llegaban a la maduración. En los preadolescente varones los cambios en la SM en la adolescencia estaban relacionados con el tiempo que se dedicaba al TV/video/internet).

El TP y la  TAF no se predicen el uno al otro; siendo en buena medida independientes, como al parecer señalan otros estudios. Si bien es cierto que el tiempo utilizado en   TV/video en la infancia y preadolescencia si que predice la utilización de PC/internet en la adolescencia.

En este estudio, sorprendentemente, el  TAF tuvo poca relación con la SM. Sin embargo, en sentido contrario, mayores problemas de SM en la infancia influyeron en el TAF en la preadolescencia. El TAF se comporta de manera distinta en niñas que en niños, así cuanto mayor TAF en las niñas menos comportamiento prosocial en la preadolescencia, algo que cambia en la preadolescencia en donde uno está relacionado con el otro.  

En los niños, por su parte, cuanto mayor TAF en la infancia mayor comportamiento prosocial. 

De ahí que no queda claro en este estudio que el TAF proteja contra la SM (autoreferenciada), más bien al contrario, la mala SM sería un factor de riesgo de poca TAF en la preadolescencia, especialmente en niñas. Y lo explican por el hecho que no siempre el TAF es una sensación placentara para los niños (al menos alemanes) pues depende del contexto en que se realiza.

En el otro aspecto, el TP si que estaría relacionado con la SM, aunque distinto según los sexos, habida cuenta que en esta situación intervendría el sedentarismo como factor determinante en la maduración del niño/a y su influencia en la SM, dado que es un factor que reduce la interacción social, aumenta la obesidad y otras enfermedades dado que influye en que cierta activación neurohormonal (epinefrina, dopamina,...).

En fín, un tema no cerrado y que dará que hablar.

Claudio R. Nigg; Kathrin Wunsch; Carina Nigg; Claudia Niessner; Darko Jekauc; Steffen C. E. Schmidt; Alexander Woll. Are Physical Activity, Screen Time, and Mental Health Related During Childhood, Preadolescence, and Adolescence? 11-Year Results From the German Motorik-Modul Longitudinal Study. Am J Epidemiol. 2021;190(2):220-229. 


miércoles, 9 de diciembre de 2020

No al código de barras

No al código de barras

Es común pensar que el teléfono móvil inteligente (el smartphone) al convertirse en un dispositivo indispensable para el ciudadano, habida cuenta la gran cantidad de funciones que realiza, lo deben poseer el 100% de la población. Sin embargo, sea porque muchos –o algunos insumisos- pensamos que a pesar de sus espectaculares funciones, no nos suponen ninguna mejora en nuestras vidas, antes al contrario nos la complica, u otros porque no le encuentran ninguna ventaja, o porque simplemente no son capaces o no quieren aprender su funcionamiento (personas mayores…), les sorprenderá a más de uno que alrededor de un 5% de la población española aún hoy  solo tienen el teléfono exclusivamente para telefonear. Entre estos me encuentro*.

¿Este 5% de los ciudadanos no podrá ir a un bar, o a un restaurante a partir de ahora…?. Es lo que se desprende de la noticia de  Es Diari (02-12-2020) “los clientes de bares, cafeterías, restaurantes y resto de locales de restauración, caso de hoteles, deberán tener un código QR para entrar en el interior de los locales, en principio para comer o cenar”

Entiendo que es una medida atractiva venida de una cierta concepción política, máxime cuando la han instaurado (con acierto) países orientales de corte socialista como China; sin embargo, en el mundo libre occidental, deberían existir otras alternativas con las que se respetar la libertad personal.

Delante cualquier situación deben existir alternativas en nuestra sociedad plural, las hay con los individuos con algún tipo de deficiencia o condición, porqué no con aquel 5% de los ciudadanos o que no quieren ser identificados y/o controlados mediante un código de barras o que no disponen de un dispositivo electrónico al efecto.

Mateu Seguí Díaz
(Noria den Riera) Es Castell

Seguí Díaz M. No al código de barras. Diari Menorca 04-12-2020:26
https://www.menorca.info/


PS.- Estoy releyendo el libro, de alguna manera autobiográfico, de Gabriel García Márquez “vivir para contarla” en el que comenta un episodio bochornoso de sus inicios cuando al hacer una crónica sobre un futbolista de apellido genuinamente vasco,  se deshizo en elogios a los vascos, hasta que a posteriori se dio cuenta que el susodicho era un “negro retinto”. Esta anécdota me ha venido a las mientes cuando por aquello “de que las apariencias engañan” se me ha visto utilizando un smartphone tras haber escrito lo que escribí, sin tener en cuenta que un dispositivo de tales características no siempre se utiliza como un teléfono; en concreto se trataba de un BQ antiguo (por aquello de hacer patria) sin tarjeta sim, que nunca se ha utilizado como teléfono, pero si como dispositivo (un ordenador periférico), que manejar en los hoteles, cuando viajo, para escuchar música o leer libros. Unos preferimos utilizar las 2 horas que de media, que dicen las estadísticas, se utilizan para leer el whatsApp a hacerlo en libros electrónicos…
Mi teléfono es un clásico y pelado Nokia 105.

Fela Saborit. Vía libre. Fichar en los bares. Diari Menorca 08-12-2020
https://www.menorca.info/opinion/firmas-del-dia/2020/12/08/702967/fichar-bares.html


sábado, 5 de diciembre de 2020

Adicción a los smartphones y tablets

Adicción a los smartphones y tablets

Hoy introduzco un artículo que publiqué hace un año en Es Diari MENORCA que quedó sin subir a este blog pues la realidad del COVID-19 impidió introducirlo dada la cantidad de información que se generaba, y que ahora a raíz de una carta que publiqué en contra de los códigos de barras para el control de la población (próximo post) lo he creído conveniente.
El título fue cambiado por la editorial del rotativo.
Existe un anterior post sobre el tema 

A los cincuenta años de la invención de internet como un sistema de comunicación militar; casi treinta (1990) del famoso www (Word Wide Web) como un sistema de trasmisión del hipertexto, y doce (2007) del famoso iPhone, el teléfono inteligente; el smartphone, se ha convertido en un apéndice de nuestro organismo, como si el ser humano se hubiera convertido en un cyborg (animal con parte humana y parte cibernética); así habla Yuval Noah Harari  en su bestseller “Sapiens” sobre lo que el ser humano se va a convertir; pues en la actualidad existen más de 7400 millones de personas conectadas, más que el número de personas de este planeta. Lo que significa existen personas con más de una conexión. Otro dato, cada día se activan más móviles que niños nacen el mundo.

Este hecho ha supuesto un hito en la historia de la humanidad y aunque aparentemente viene a llenar el hueco generado por una necesidad, la de comunicarse; en la actualidad se está convirtiendo cada vez más en un problema sanitario. 

El paso del chat al Messenger y de éste al WhatsApp en el teléfono inteligente y la utilización de las redes sociales han cambiado las relaciones humanas creando una adicción no siempre valorada: la de estar siempre conectado. La hiperconectividad y la nula tolerancia al aburrimiento (el Smartphone sirve de válvula de escape a situaciones que consideramos tediosas) ha creado nuevas situaciones como el conocido “phubbing”, o prestar más atención al teléfono que a quien se tiene delante, rompiendo las relaciones sociales, familiares (comidas, sobremesas, conferencias, reuniones…)…;  y el miedo a estar desconectado, a olvidarte el móvil, la llamada “nomofobia”, que no que deja de ser un síntoma de una adición. Unos síntomas que conforman un síndrome de abstinencia, como si fuera una droga,  la persona está intranquila, ansiosa, no duerme, se despierta, sufre síntomas físicos, sudoración, temblor… cuando se da cuenta de que no puede estar al  tanto de lo que le está llegando al móvil.

lunes, 18 de febrero de 2019

¿La utilización de pantallas afecta a la salud psicológica del niño?

¿La utilización de pantallas afecta a la salud psicológica del niño?

Nuestra sociedad está cambiando. El modo de interactuar, de relacionarnos está transformándose de tal modo que no es necesario salir de casa para comunicarse, para socializarse. Este proceder hombre /máquina o hombre/pantalla está generando problemas a una alta velocidad, problemas de los que no se conoce su alcance a largo plazo. Está cambiando la relación individual, social, laboral y también familiar. Y no creo que sea para bien. Y todo ello pensando que no hace 10 años del primer iPhone.
No hace mucho comentábamos la noticia de que habían encontrado a un señor solitario, con al parecer un síndrome de Diógenes (acumulaba cosas), muerto en su domicilio y  que paradogicamente tenía una gran vida en las redes sociales (3.544 seguidores en Facebook). Siendo esto un caso extremo no deja de ser un síntoma de hacia donde nos dirigimos. Hacia una soledad  paradógicamente acompañada. Un sin sentido en esta sociedad hiperconectada, en donde cada vez existen más personas que viven solas (una de cada cuatro, señalan). Esta nueva manera de interconectarse puede ser una ventaja en los adultos con dificultades para relacionarse directamente o con trastornos de movilidad, físicos o estéticos. Sin embargo, también refuerza comportamientos de evitación en pacientes con fobias sociales (timidez extrema), con problemas psicológicos, lo que no hace más que agravar el problema.
Sin embargo, como apuntamos, esta situación que puede ser una “ventaja” en los adultos puede ser grave en el niño y en el adolescente cuando la personalidad se está creando. Cuando se fabrica la propia identidad y cuando de la interacción personal con otras personas se forja nuestro carácter.  Con todo, es este un tema complicado de estudiar.
Indirectamente se están evaluando las consecuencias psicológicas en el niño o el adolescente que tiene el dedicar más o menos tiempo a utilizar las pantallas, sean smartphones, tabletas, consolas o la televisión...La preocupación por estas consecuencias ha hecho que la American Academy of Pediatrics (AAP) recomiende a los padres limitar el tiempo que los niños dedican a estas actividades, pues está bien documentado que el tiempo que se dedica las pantallas resta tiempo al que se dedica al ejercicio físico y es una causa de obesidad infantil. Sin embargo, lo que no se sabe con certeza es su repercusión en la esfera psicológica, en la sensación de “bien estar” que puedan tener estos menores.
Se define la sensación psicológica de “bien estar” como un concepto amplio que incluye la estabilidad emocional, las relaciones interpersonales positivas, el autocontrol e indicadores de crecimiento personal. También, aspectos negativos como alteraciones de los estados de ánimo como ansiedad o depresión.
Hoy comentamos un estudio al respecto (Twenge JM et al, Prev Med Rep. 2018) publicado el mes pasado. Evalúa la asociación entre el tiempo dedicado a las pantallas y aquellos indicadores de “bien estar psicológico” (estabilidad emocional, relaciones con los cuidadores, autocontrol, alteraciones del humor, y tratamiento por enfermedad mental) en 44.734 niños entre 2 y 17 años en el año 2016 del U.S. in the National Survey of Children's Health (NSCH) en EEUU.
Más de una hora de utilización de “pantallas” se asoció con más baja puntuación en “bien estar psicológico” incluido menor curiosidad, menor autocontrol, más facilidad de distraerse, más dificultad a tener amigos, menos estabilidad emocional, más dificultad para el cuidado de los mismos e incapacidad para finalizar las tareas encomendadas.
Sin embargo, entre los adolescentes entre 14-17 años en aquellos considerados grandes utilizadores de estos aparatos, es decir que dedicaban más de 7 horas diarias, frente a aquellos que lo hacían menos de una hora al día, tuvieron más de dos veces más probabilidad de ser diagnosticados de depresión y  de ansiedad o de haber sido tratados por profesionales de enfermedad mental en los últimos 12 meses. 
Un uso moderado de las pantallas (4 horas diarias) también se asoció con una menor puntuación en “bien estar” psicológico.
Entre aquellos no utilizaban pantallas (si esto es posible) y aquellos con bajo uso, no hubo diferencias en la puntuación en el bien estar.
Lo que si es importante como conclusión es que la repercusión psicológica de la utilización de las pantallas en general en el bien estar psicológico es mayor entre los adolescentes (les afecta más) que en los niños más pequeños.
Con todo, sí que es cierto que aspectos como la reducción del aburrimiento y la menor curiosidad que producen estos inventos influye o influirá de manera determinante en la creatividad, un aspecto muy importante en la maduración psicológica de nuestros niños. La posibilidad adictiva por un lado y la alteración del sueño por otro son aspectos no desdeñables que en la actualidad estamos observando en estos pacientes.

mateu seguí díaz
Médico de Familia


Seguí Díaz M. ¿La utilización de pantallas afecta a la salud?. Es Diari MENORCA.17-12-2018: 16

Twenge JM, Campbell WK. Associations between screen time and lower psychological well-being among children and adolescents: Evidence from a population-based study. Prev Med Rep. 2018 Oct 18;12:271-283. doi: 10.1016/j.pmedr.2018.10.003. eCollection 2018 Dec.

Marcia Frellick. Children and Screens: A Little Can Do A Lot of Damage. Medscape November 07, 2018

Juan Manuel de Prada. Vivir sin redes. XLSemanal

John T Cacioppo, Stephanie Cacioppo. Soledad, una nueva epidemia. Una de cada tres personas se siente sola en la sociedad de la hiperconexión y las redes sociales. ¿Qué está fallando?
El Pais. 06-04-2016

Jose María Robles. 'Appstinencia': así es la tecnología que lucha contra la adicción a la tecnología, El Mundo 13 NOV. 2018 02:03