El “hábito no hace al
moje pero ayuda”
Sobre el tema de laapariencia del médico, de la utilización de bata blanca hemos hablado en otrasocasiones. La primera impresión es importante sobre todo si no se conoce al
profesional.
Ayer mismo tuvimos que asistir a un paciente que había sido
atropellado delante del Centro de Salud a las 8,30 horas, salimos varios
sanitarios a atenderle (médicos y enfermeras), unos vestidos de calle (acababan
de llegar), otros, como yo, con bata corta de trabajo. Mi impresión fue que la
mirada de los ciudadanos se fijó más en nosotros (los identificables) como
sanitarios, y que por ello deberíamos hacer algo, que en el resto, aún siendo éstos
sus sanitarios específicos y dando órdenes, que parecían quedar en segundo
plano.
En una relación a largo plazo, la apariencia tal vez no sea
importante, pero en encuentros ocasionales o en profesionales desconocidos la
apariencia es importante. Existen médicos de cabecera que asisten en pantalón
corto, sandalias, ropa de calle...sin que sus pacientes de toda la vida, sea
por resignación o aquiescencia, muestren
su disconformidad. Los pediatras por ejemplo, en un afán de proximidad y
empatía con el niño, no se ponen bata. Los niños no identifican quién puede ser
su médico por su atuendo.
Sin embargo, el médico es parte de la curación. En el arte de curar la apariencia también influye. La calidad aparente, la teoría explicativa, la fama que le precede...todo contribuye. La misma medicina recetada por un médico u otro tiene diferente resultado. Administrada por una enfermera u otra ejerce una acción distinta (existen estudios al respecto).
Sin embargo, el médico es parte de la curación. En el arte de curar la apariencia también influye. La calidad aparente, la teoría explicativa, la fama que le precede...todo contribuye. La misma medicina recetada por un médico u otro tiene diferente resultado. Administrada por una enfermera u otra ejerce una acción distinta (existen estudios al respecto).
Comentamos un estudio realizado en dermatólogos. Especialistas a los que se acude puntualmente.



