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domingo, 18 de febrero de 2024

¿Protege la aspirina al paciente con cáncer?

¿Protege la aspirina al paciente con cáncer?

Sobre la aspirina (ácido acetilsalicílico-AAS) y el cáncer hablamos hace 6 años (Es Diari 05-06-2017) y básicamente a raíz del metaanálisis de Cuzick J et al (Ann Oncol. 2014)  que analizaba todo lo publicado hasta la fecha sobre esta cuestión, evaluando los beneficios y daños de su prescripción  preventiva en personas adultas sobre los eventos cardiovasculares, la mortalidad en general y en  el cáncer. 

Según ésta revisión sistemática  se demostró que en estudios a largo plazo la AAS a dosis entre 75-325 mg (menos de una aspirina normal) reducía en un 30-35% el riesgo de desarrollar un cáncer colo-rectal (CCR) y entre un 35-40% de fallecimiento por esta patología.  En el cáncer de esófago la reducción fue entre un 25-30%  y de entre un 25-30% en el cáncer de estómago. Según ésta revisión los efectos del consumo de AAS sobre el cáncer se percibirían a partir de los  tres años de iniciar el tratamiento. 

Y es que el AAS, un medicamento de todos conocido, utilizado inicialmente por sus propiedades analgésicas (contra el dolor), antipiréticas (contra la fiebre) y antiinflamatorias (artritis), y que en la actualidad se le utiliza básicamente por su acción  como antiagregante plaquetario (alterando la función de la plaquetas en la coagulación) para la prevención de eventos trombóticos  cardíacos y cerebrales. 

miércoles, 23 de enero de 2019

¿Son útiles la aspirina y el celecoxib en el cáncer de mama?

¿Son útiles la aspirina y el celecoxib en el cáncer de mama?


Tenemos algunos datos sobre la participación de los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINES) en la prevención del cáncer. Así lo han mostrado algunos estudios referidos a la aspirina (AAS) o el celecoxib y el cáncer de colon (CCR), que hemos comentado en este blog, al reducir la incidencia de pólipos, del CCR y la mortalidad por esta causa. Los AINES son fármacos ampliamente usado de modo que al tiempo que se utilizan para tratar o aliviar ciertas enfermedades músculoesqueléticas pueden generar otras acciones, sean adversas (digestivas, cardiovasculares, renales..) o de alguna manera beneficiosas (antiagregantes, …).
En el cáncer de mama (CM) existe una sobreexpresión de los receptores COX-2 lo que abre la puerta a investigar si tratamientos de AINE a nivel preventivo podrían tener cabida. Se comenta que existe algún estudio observacional que sugeriría que la AAS podría mejorar la supervivencia por esta patología. Sin embargo, faltan ensayos clínicos aleatorizados (ECA) que estudien si tanto la AAS como el celecoxib podrían ser útiles en el CM.
Del National Cancer Institute of Canada Clinical Trials Group MA se seleccionaron mujeres postmenopausicas con CM con receptores hormonales positivos que fueron aleatorizadas en forma de 2x2. Todas ellas tenían como medicación coadyuvante el exemestano o el anastrozol. 
Se examinaron los efectos tanto del celecoxib como de la AAS en bajas dosis en la “supervivencia libre de eventos (SLE)” o el tiempo desde la aleatorización y la recurrencia de enfermedad, nuevo CM primario, o muerte por cualquier causa (MCC). Y la supervivencia libre de enfermedad distal (SLRD) y la supervivencia global (SG).
La rama del  celecoxib (n = 811, 50,0%) frente al  placebo (n = 811, 50,0%) se interrumpió a los 18 meses de seguimiento (diciembre del 2004)  debido a la preocupación sobre su posible  cardiotoxicidad. A los 4,1 años de seguimiento de los 1622 pacientes, 186 (11,5%) tuvieron un  SLE, 80 (4,9%) una recaída distante y 125 (7,7%) murieron por alguna causa. Por tanto, el celecoxib no tuvo un impacto estadísticamente significativo en la SLE y en la SLRD o en la SG.
En cuanto a las bajas dosis de AAS, 476 (21,5) utilizadores frente a 1733 (78,%) que no  tampoco se tradujo en una mejoría, así tanto la SLE, HR 1,48 (IC 95% 1,12 a 1,96, p = 0,006)  como el SG  HR 1,87 (IC  95% 1,35 a 2,61, p inferior a  0,001) empeoraron..
Aunque se trata de un estudio corto (≤18 meses) al parecer el celecoxib y la AAS a bajas dosis no tienen efecto o si lo tienen es contraproducente con la SLE y la SLRD. Las bajas dosis de AAS incrementarían la MCC. La principal limitación del celecoxib es que fue suspendido antes de finalizar el estudio; a su vez la limitación del tiempo de estudio en un tema como es el cáncer impide sacar conclusiones claras.
En el AAS a bajas dosis que solo 21,5% de los participantes tomaran este fármaco restó fuerza estadística para detectar el efecto de la AAS sobre los objetivos fijados, a su vez el aumento de mortalidad pudo ser debido a causa cardiovascular, no por el cáncer, apuntan.
No son buenas noticias.

Strasser-Weippl K, Higgins MJ, Chapman JW, Ingle JN, Sledge GW, Budd GT, Ellis MJ, et alEffects of Celecoxib and Low-dose Aspirin on Outcomes in Adjuvant Aromatase Inhibitor-Treated Patients: CCTG MA.27. J Natl Cancer Inst. 2018 Sep 1;110(9):1003-1008. doi: 10.1093/jnci/djy017.

Ernest Hawk; Karen Colbert Maresso; Powel Brown. NSAIDs to Prevent Breast Cancer Recurrence? An Unanswered Question. Medscape 2018


domingo, 10 de septiembre de 2017

La aspirina y el cáncer

La aspirina y el cáncer

El ácido acetilsalicílico o  “aspirina”, es uno de los medicamentos históricamente más utilizados por la humanidad. Inicialmente proveniente de las hojas del sauce (Salix), pasó a ser un medicamento al sintetizarse por los laboratorios Bayer a finales del siglo XIX. A sus propiedades inicialmente analgésicas (contra el dolor), antipiréticas (contra la fiebre) y antiinflamatorias se les fueron añadiendo otras, como la de antiagregante plaquetario (alterando la función de la plaquetas en la coagulación) en la prevención de problemas cardíacos y cerebrales. 
Sin embargo, su popularidad cayó en el mundo occidental sobre todo como fármaco para el tratamiento de la fiebre en los niños menores de 10 años, al relacionársele, cuando se administraba en enfermedades víricas (tipo gripe o varicela), con una enfermedad muy infrecuente (0,1-0,5/100.000 niños) y muy grave, el síndrome de Reye, una enfermedad que afecta al cerebro (encefalitis) y al hígado. Por ello a partir de los 80 la American Academy of Pediatrics  no recomendó la prescripción de aspirina en fiebres de origen viral en los niños. Y actualmente no existe la presentación pediátrica.
Con todo, al margen de estas advertencias, la aspirina es un fármaco “bueno, bonito y barato” y  tan seguro como otros analgésicos antiinflamatorios, que además de tener las propiedades de éstos tiene efectos beneficiosos cardiovasculares y sobre el cáncer, como veremos.
Su mala tolerancia a nivel del estómago e intestinos y el riesgo de hemorragia hizo que se mejorara su galénica para su utilización general,  y que se recomendara prescribirlo en la prevención del infarto de miocardio o del accidente vásculocerebral (atac de gota)  solo en aquellos enfermos en los que sus posibles efectos preventivos (alto riesgo)  fueran superiores a sus riesgos de hemorragia (digestiva o cerebral), habida cuenta que deberían tomarlo de por vida.
Sin embargo, lo que la gente no sabe es que la aspirina es capaz de prevenir cierto tipo de cánceres, sobre todo digestivos.
Un trabajo publicado en el Annals of Oncology (Cuzick J et al) hace 3 años sobre los estudios realizados hasta la fecha,  evaluó los beneficios y daños de su  uso preventivo en la población general, tanto en la prevención de los eventos cardiovasculares, mortalidad como en el cáncer.
Según ésta revisión   los efectos del consumo de aspirina sobre el cáncer no se pueden percibir  hasta los  tres años de iniciar el tratamiento, pero algunos de sus efectos persisten años tras parar su consumo. 
Según éste análisis se encontró que en estudios a largo plazo la prescripción de aspirina reducía hasta  en un 30-35% el riesgo de desarrollar un cáncer colo-rectal y hasta entre un 35-40% del riesgo de morir por esta patología. En el cáncer de esófago se redujo entre un 25-30%  el riesgo de desarrollarlo y entre un 25-30% de presentar  cáncer de estómago.
Todo ello puede sorprender por cuanto todo el mundo sabe que la aspirina puede dañar el estómago y producir sangrado.  Sin embargo, es que para tener estos efectos beneficiosos no es preciso tomar la dosis que habitualmente utilizamos para el dolor o la fiebre, los 500 mg en adultos, si no una dosis inferior, entre 100 o 300 mg. Unas dosis que a la vez que mantiene sus propiedades disminuye el riesgo de sangrado.  Con todo, aún hoy se discute cual es la dosis más idónea en estas situaciones, pues cualquiera de ellas ha mostrado sus efectos preventivos. 
Según este estudio la ingesta preventiva de aspirina durante al menos 5 años con dosis entre 75-325 mg tendría más beneficios que efectos secundarios adversos en la prevención de cánceres del tracto gastrointestinal, sobre todo de colon y recto.
Es algo a tener en cuenta sobre todo en aquellas personas que ingieren aspirina de manera crónica en la prevención de problemas cardiovasculares, pues además su consumo tendría beneficios en la prevención del cáncer. Sin embargo, esto no quiere decir que sea recomendable su ingesta en pacientes sin otro tipo de riesgos.

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. La aspirina y el cáncer. Diari Menorca. 05-06-2017: 15.  http://menorca.info/

Cuzick J, Thorat MA, Bosetti C, Brown PH, Burn J, Cook NR, Ford LG, Jacobs EJ, Jankowski JA, La Vecchia C, Law M, Meyskens F, Rothwell PM, Senn HJ, Umar A. Estimates of benefits and harms of prophylactic use of aspirin in the general population.
Ann Oncol. 2014 Aug 5. pii: mdu225. 

Raju NC1, Eikelboom JW. The aspirin controversy in primary prevention. Curr Opin Cardiol. 2012 Sep;27(5):499-507. doi: 10.1097/HCO.0b013e328356ae95.

Antithrombotic Trialists' (ATT) Collaboration, Baigent C, Blackwell L, Collins R, Emberson J, Godwin J, Peto R, Buring J, Hennekens C, Kearney P, Meade T, Patrono C, Roncaglioni MC, Zanchetti A. Aspirin in the primary and secondary prevention of vascular disease: collaborative meta-analysis of individual participant data from randomised trials. Lancet. 2009 May 30;373(9678):1849-60. doi: 10.1016/S0140-6736(09)60503-1.



domingo, 9 de julio de 2017

El riesgo de hemorragia de los antiagregantes en personas mayores

El riesgo de hemorragia de los antiagregantes en personas mayores

Los antiagregantes plaquetarios, y concretamente la aspirina (ácido acetilsalicilico), están recomendados en prevención secundaria en los pacientes que han sufrido un evento cardio (ECV) o cerebrovascular (AVC); sin embargo, los estudios sobre los que se basan las recomendaciones están realizados en personas menores de 75 años.
Sus efectos beneficiosos se eclipsan a partir de esta edad por los efectos adversos en forma de hemorragias del tracto gastrointestinal superior (HDA) que son causa de morbimortalidad. La prescripción a la vez de inhibidores de la bomba de protones (IBP) reduciría este riesgo entre un 70-90%, señalan. Sin embargo, no se recomienda de una manera general utilizarlos y por tanto su prescripción es baja en estas situaciones. ¿Cuál es la situación en el mundo real de este problema?
Para ello nos hemos hecho eco de un estudio prospectivo sobre una cohorte de base poblacional (Oxford Vascular Study) entre el 2002 y el 2012, con un seguimiento hasta el 2013, en pacientes que habían sufrido o un accidente isquémico transitorio (AIT), o un AVC, o un infarto agudo de miocardio (IAM) y que habían sido tratados con fármacos antiagregantes (principalmente aspirina) y con o sin IBP.
En éste se determinó el resultado, la gravedad (incapacidad o muerte) del sangrado que requiriera atención médica durante un período de seguimiento de 10 años. Se terminó el número de pacientes necesarios a tratar (NNT) con la que prevenir un  HDA utilizando a la vez IBP.
Se siguieron a 3.166 pacientes, de los cuales 1582 (50%) eran mayores de 75 años,  alrededor del 30% recibían algún tipo de fármaco protector gástrico, fuera IBP o anti H2. En dicho tiempo,
hubo 405 primeras hemorragias incidentes, de las cuales 218 fueron gastrointestinales (GI), 45 intracraneales, y 142 de otro tipo en 13.509 pacientes/año de seguimiento. De ellos 314 (78%) ingresaron en el hospital. El riesgo anual medio de hemorragia fue 3,36%, y en el de hemorragia mortal de 1,46%.En general el riesgo de hemorragia leve no se relacionó con la edad, pero sí la hemorragia grave que fue incrementándose con ésta y siendo el hazard ratio (HR) 3,10 (IC 95% 2,27-4,24; p inferior a 0,0001) a partir de los 75 años y  particularmente las hemorragias mortales donde el HR fue de  5,53 (IC 95% 2,65-11,54; p inferior a 0,0001).En este sentido las HDA se incrementaron hasta el HR 4,13 (IC 95% 2,60-6,57; p inferior a 0,0001) a la edad de 85 años, especialmente aquellas mortales o incapacitantes HR 10,26 (IC 95% 4,37-24,13; p inferior a 0,0001). 
A partir de la edad de 75 años las HDA por los antiagregantes produjeron tanta o más incapacitad, o produjeron tanta mortalidad como los AVC recurrentes (62% frente a 47%), o los AVC hemorrágicos con un riesgo absoluto de 9,15 (IC 95% 6,67-12,24) por 1000 pacientes/año. 
En otro sentido, el NNT de utilizar los IBP de manera rutinaria para prevenir la incapacidad o la muerte debida a una HDA durante 5 años fue de 80 en menores de 65 años, de 75 entre 65-74 años y de 23 entre 75-84 años y de solo 21  individuos  a partir de los 85 años de edad.
Según éste estudio, parece que el riesgo de hemorragia debido a la ingesta de antiagregantes aumenta con la edad; que este riesgo aumenta incluso por encima del riesgo de  AVC, y  que los pacientes mayores que toman rutinariamente antiagregantes deberían utilizar IBP con el que reducir el riesgo de hemorragia GI (pero no cerebral), dado que el NTT para prevenirlas es muy bajo.
Con todo, los efectos de los IBP a estas edades en la absorción de la vitamina B12 y el posible riesgo de alteraciones cognitivas harían que debiéramos sopesar el riesgo/beneficio de la utilización de los antiagregantes y de los IBP en la prevención de los eventos cardio y cerebrovasculares.

Li L, Geraghty OC, Mehta Z, Rothwell PM; Oxford Vascular Study. Age-specific risks, severity, time course, and outcome of bleeding on long-term antiplatelet treatment after vascular events: a population-based cohort study. Lancet. 2017 Jun 13. pii: S0140-6736(17)30770-5. doi: 10.1016/S0140-6736(17)30770-5. [Epub ahead of print]


Sue Hughes Aspirin Bleeding Risk in Over 75s Higher Than Thought. Medscape June 14, 2017 



domingo, 4 de junio de 2017

Los analgésicos y la audición

Los analgésicos y la audición

Es conocido que el uso, y sobre todo el abuso, de los analgésicos tienen efectos contraproducentes. Los análgésicos puros, o sea no antiinflamatorios (como el ibuprofeno, el diclofenaco…), serían más seguros a nivel gastro intestinal (o sea, no tendrían tanto impacto en el estómago) pero también tendrían otros efectos preocupantes. La realidad es que no hay ningún fármaco inocuo y sobre todo si se toma continuamente.
Del paracetamol, del que ya hablaremos otro día,  les adelanto que su intoxicación (algo infrecuente) es una de las principales causas de trasplante de hígado en los países occidentales; y de los analgésicos morfínicos, unos fármacos que de no recetarse hace algunos años, se han convertido en medicación crónica en nuestro país, dan cuenta las cifras de dependencia, síndromes de abstinencia y  sobre todo como causa de muerte (que superan a las drogas ilegales) por su abuso en países como Estados Unidos.
Sin embargo, hoy hablaremos de otra cosa. De la relación de los analgésicos antiinflamatorios y del paracetamol con la audición. 
Clásicamente los médicos sabemos que dosis altas de aspirina (ac acetilsalicilico)  y de los antiinflamatorios son causa de ototoxicidad (daño en el oído). Y, por tanto, siempre hemos sabido que los antiinflamatorios deben utilizarse con precaución en las personas con problema auditivos. Sin embargo, según datos de una importante encuesta de salud de EEUU, la National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES), más del 50% de los adultos mayores de 60 años y dos tercios de las mujeres en estas edades, tendrían problemas de audición, sobre todo en las frecuencias altas, por lo que el abuso de estas sustancias podría empeorar esta situación o ser la causa de la misma. 
Los antiinflamatorios pueden afectar al oído al actuar sobre el flujo sanguíneo a este nivel (en la cóclea, por la inhibición de las prostaglandinas), y el paracetamol alterando la protección  del oído (cóclea) al ruido (depleción del glutatión). Por ello, sea por un mecanismo o por otro afectan a la audición.
Un estudio de hace 5 años de  Curhan SG et al publicado en  Am J Epidemiol ya mostró en 62.261 mujeres (31-48 años) del estudio Nurses' Health Study II, durante un seguimiento entre los años 1995-2009, que hubo una pérdida de audición en  10.012 mujeres que tomaron este tipo de fármacos. En principio se relacionó con el tiempo que se utilizaron y la dosis ingerida (mayor cuanto mayor es la dosis). Se vio que era más importante en el ibuprofeno y el paracetamol (los más utilizados) que en el naproxeno o ketoprofeno... e incluso que en la aspirina.
Siguiendo esta misma cuestión, y publicado el diciembre pasado en la misma revista, se hizo otro estudio con un seguimiento entre los años 1990–2012 en 55.850 mujeres con el que valorar este problema en el tiempo; más de 6 años de uso frente a menos de un año. Para ello se les pasó a las mujeres (edad media 53,9± 6,5 años) un cuestionario dos veces al año desde el 1990  sobre el consumo de antiinflamatorios, aspirina o paracetamol; y,  en el 2012 se incluyeron preguntas relativas a la pérdida de audición en el Conservation of Hearing Study (CHEARS). En dicho tiempo hubo 18.633 casos de pérdida de audición.
Según este estudio, se concluye que en mujeres a partir de la edad media de la vida el consumo crónico de antiinflamatorios y del paracetamol se asocian con pérdida de la audición; que mayor duración del consumo incrementa  el riesgo, aunque muy ligeramente, y que este efecto no se observó en la aspirina.
El tema es importante por la gran cantidad de mujeres que toman analgésicos de una manera crónica  y que gran parte de los problemas de audición que pudieran tener éstas podrían ser achacables o empeorados por el consumo crónico de analgésicos.  Algo que debemos tener en cuenta.

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Los analgésicos y la audición.  Diari Menorca. 10-04-2017: 14  http://menorca.info/

Curhan SG, Shargorodsky J, Eavey R, Curhan GC. Analgesic use and the risk of hearing loss in women. Am J Epidemiol. 2012 Sep 15;176(6):544-54. Epub 2012 Aug 29.

Brian M. Lin  Sharon G. Curhan  Molin Wang  Roland Eavey Konstantina M. Stankovic  Gary C. Curhan. Duration of Analgesic Use and Risk of Hearing Loss in Women. Am J Epidemiol (2017) 185 (1): 40-47.



lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Protege la aspirina contra el cáncer gastrointestinal?

¿Protege la aspirina contra el cáncer gastrointestinal?

Las propiedades de la aspirina han sido controvertidas. Su controversia ha venido fundamentalmente de sus acciones a nivel cardiovascular y su riesgo de hemorragia gastrointestinal.
Las evidencias de la aspirina en prevención CV vienen de los datos del metaanálisis del Antithrombotic Trialists' Collaboration (95.000 individuos con riesgo CV medio, y 3554 eventos cardiovasculares -ECV- graves) en prevención primaria, que comparaban la utilización de aspirina frente a controles. Según este en prevención primaria la utilización de aspirina redujo un 12% los ECV graves (0,51% aspirina frente a 0,57% en los controles por año, p=0,0001) debido fundamentalmente a la reducción de infartos agudos de miocardio (IAM) (0,18% frente a 0,23% por año, p inferior 0,0001). No sin embargo, en accidentes vásculo-cerebrales (AVC), fueran aterotrombóticos o hemorrágicos. La mortalidad cardiovascular no difirió significativamente entre los grupos  (0,19%  frente a 0,19% por año, p 0,7). Por el contrario, hubo un incremento de los sangrados gastrointestinales y extracraneales (0,10% frente a 0,07% por año, p inferior a 0,0001). Con lo que en prevención primaria cardiovascular las bondades de la aspirina deben sopesarse con el riesgo de hemorragia.

domingo, 5 de febrero de 2012

Qué medicamentos utilizar para prevenir el síndrome de la clase turista

Qué medicamentos utilizar para prevenir el síndrome de la clase turista
El síndrome de la clase turista (SCT) es un término surgido tras observarse como personas que realizaban largos viajes, viajes transoceánicos, sufrían trombosis venosas profunda (TVP) y en algunos casos, su complicación más temible, la trombosis pulmonar (TP). Para prevenir esto, las compañías aéreas, habida cuenta el reducido espacio entre los asientos en los aviones, aconsejan diversas medidas con los que evitar la estasis sanguínea en las EEII. Sin embargo, el problema se plantea cuando se pide consejo sobre qué medicación puede prescribirse para evitar estos problemas, cuando se sabe que las TVP se incrementan progresivamente a medida que los vuelos sobrepasan las 6 horas de duración (18-26% de incremento de riesgo por cada dos horas de duración, según los estudios) y sobre todo si existen factores de riesgo cardiovascular (FRCV), sanguíneos (alteraciones de coagulación), u de otro tipo (embarazo, anticonceptivos orales, inmovilidad, cirugía reciente…) predisponentes.
Como regla general se recomienda: 1- evitar la deshidratación, 2.- evitar ropas que constriñan la circulación sanguínea, 3.- caminar por la cabina del avión a intervalos regulares (cada dos horas) y, 4.- flexionar y extender periódicamente los pies y las rodillas.
Sin embargo, es esto suficiente. ¿Qué evidencias existen en cuanto a la medicación? ¿Podemos utilizar la aspirina?. Extrapolando las conclusiones de prevención de TP en pacientes postquirúrgicos se recomienda este medicamento por algún organismo internacional como la Aerospace Medical Association, según leemos. Sin embargo, el estudio LONFLIT que comparó la aspirina frente a los HBPM en la prevención de TVP asociado a viajes aéreos en pacientes de alto riesgo, mostró que comparando las tres ramas, 1.- sin medicación, 2.- con aspirina 400 mg/d en tres dosis, iniciada 12 horas antes del viaje, y 3.- una dosis de HBPM (enoxaparina 0.1 ml por 10 kg) administrada 2-4 horas antes del vuelo, la TVP se manifestó en un 4.8% de los controles, 3.6% del grupo de la aspirina y en ningún caso de los de HBPM. Demostrándose que la aspirina no era muy distinta a no dar nada. Por todo ello, según lo publicado, si el viajero no está anticoagulado y tiene algún factor predisponente, debería utilizar unas medias de compresión fuerte por debajo de las rodillas con al menos 15-30 mm Hg de presión en los tobillos y administrarse una dosis de heparina de bajo peso molecular (HBPM) previa a la salida del vuelo. La aspirina, según lo publicado, no tendría suficientes evidencias que la avalaran en la profilaxis del SCT. Con todo, la utilización de las HBPM como profilaxis en los SCT no está aprobado por la US Food and Drug Administration (FDA), de modo que el administrarla no deja de ser una decisión personal del médico tras valorar los riesgos/beneficios de cada paciente.






jueves, 6 de enero de 2011

Un regalo de Reyes: la aspirina previene la mortalidad por cáncer

Un regalo de Reyes: la aspirina previene la mortalidad por cáncer

Hace años traté a una pareja de ancianos que ambos habían estado tomando una aspirina diaria desde que volvieron de Cuba (no puedo precisar cuantas décadas, pero fueron muchas) y ambos vivieron más allá de los 95 años. También muchas veces me he quedado con la duda de si tal o cual paciente con obstrucciones coronarias importante demostradas a posteriori no hicieron un infarto por el hecho de estar tomando crónicamente aspirinas por motivos diversos, tales como migrañas, dolores de regla. Sea como fuere sabemos que la aspirina es un antiagregante que in vivo mejora la supervivencia los enfermos con cardiopatía isquémica y que es capaz de reducir la incidencia de algunos tipos de cánceres, tal es el caso de los gastrointestinales (colorectal...). En modelos animales se ha observado la reducción de las tasas de crecimiento de ciertos tipos cánceres, tal vez mediado por la inhibición que hacen las enzimas ciclo-oxigenasas (COX), la producción de prostaglandinas o por su efecto antiagregante plaquetario. Como quiera que las pruebas entre este antinflamatorio (AINE) y la incidencia de cáncer son sugerentes pero débiles se propuso realizar un metanálisis sobre la mortalidad por cáncer con los ensayos clínicos aleatorizados (ECAs) publicados que relacionaran individuos que tomaban una dosis diaria de aspirina (AAS) frente a aquellos controles –sin aspirina- con una duración media de al menos 4 años. Los estudios fueron identificados a partir de la Cochrane Collaboration Database of Systematic Reviews y de PubMed y Embase hasta el 12 de marzo de 2010, mediante términos como “aspirin” or “salicyl” or “antiplatelet” y “randomised controlled trial”.
Se identificaron 8 ECAs con una duración mínima de 4 años, de los cuales dos fueron realizados en prevención primaria de enfermedad cardiovascular (ECV), uno en prevención secundaria en ECV reciente y 5 en grupos con riesgo cardiovascular elevado sin ECV (diabéticos tipo 1 o 2, angor estable, ITB alterado...). De tres amplios ECAs finalizados en UK se siguieron los pacientes obteniendo los certificados de defunción.
De todos ellos se recogieron 674 muertes por cáncer de 25570 pacientes estudiados, con proporciones diversas según los estudios, poca heterogeneidad entre ellos y con un Odds ratio global [OR] de 0,79, IC 95%, 0,68–0,92, p=0,003. Según el tipo de cáncer el beneficio fue mayor a partir del 5 año de tratamiento en cánceres gastrointestinales HR 0,46, 0,27–0,77, p=0,003 y menor en no gastrointestinales 0,76, 0,54–1,08, p=0,12.
A los 20 años de seguimiento en 3 estudios persistió el efecto preventivo de la AAS frente a los grupos control con un HR 0,80, 0,72–0,88, p<0,0001 en cánceres sólidos, que en gastrointestinales mejoró a 0,65, 0,54–0,78, p<0,0001. El período a partir del cual la aspirina genera un efecto proctector fue de 5 años en cánceres de esófago (en adenocarcinoma solo, HR 0,36, 0,21–0,63, p=0,0001), páncreas, pulmón (en adenocarcinomas solo, HR 0,55, 0,33– 0,94, p=0,04) y cerebral, siendo mayor que en cánceres de estómago, colorectal y de próstata. El efecto fue superior en el tipo histológico de adenocarcinoma en general. Admiten que la aspirina reduce el riesgo de muerte por cáncer hasta un 20% que se mantiene al menos hasta los 20 años de seguimiento, en diferentes poblaciones y siendo congruente con los estudios anteriores. Todo ello lleva a afirmar que estos datos son relevantes y generalizables. Estos efectos protectores no se incrementan con dosis superiores a 75 mg/d. Como crítica a estas conclusiones puede señalarse que dichos estudios no fueron diseñados para el estudio del cáncer, que los efectos secundarios de la AAS, como el sangrado hicieran estudiar más precozmente a los individuos, mejorando el diagnóstico y retardando la muerte, y interrumpiendo el tratamiento con AAS (estudios por intención de tratar)...
Con todo, se concluye que tomar aspirina diariamente durante 5-10 años reduce el riesgo de muerte en general (incluyendo las hemorragias por este fármaco) alrededor de un 10% (reducción del riesgo relativo). En relación con el cáncer, señalan que la tomar una aspirina diaria es una actividad más costefectiva que realizar las campañas de cribaje de los distintos cánceres (mama, próstata..) puestas en marcha hasta el momento. Esta noticia ha desatado todo una espiral artículos y reportajes a nivel mundial y ha sido recogido por la prensa nacional considerando las conclusiones, al margen de sus posibles críticas metodológicas, como verdaderamente importantes.


Peter M Rothwell, F Gerald R Fowkes, Jill F F Belch, Hisao Ogawa, Charles P Warlow, Tom W Mead. Effect of daily aspirin on long-term risk of death due to cancer:
analysis of individual patient data from randomised trials.
www.thelancet.com Published online December 7, 2010 DOI:10.1016/S0140-6736(10) 62110-1

martes, 1 de junio de 2010

Prevención primaria con aspirina en el diabético. Nuevo consenso de las sociedades americanas

Prevención primaria con aspirina en el diabético. Nuevo consenso de las sociedades americanas

Sabemos que el riesgo cardiovascular (RCV) del diabetico 2 (DM2) puede incrementarse entre dos y cuatro veces en comparación con individuos no diabéticos, y que en mayores de 65 años el 68% fallecen de causa coronaria y el 16% por accidente vasculocerebral (AVC). Son muchos los factores implicados en la arteriosclerosis precoz del diabético y en la tendencia de estos pacientes a la formación de trombos.
La aspirina ha sido utilizada en la prevención de la morbimortalid cardiovascular (CV) en pacientes con eventos coronarios y AVC. La utilización de esta en individuos sin ECV previos es controvertida y no ha sido aprobada por la Food and Drug Administration (FDA). La The U.S. Preventive Services Task Force, por su parte, recomendó utilizarla únicamente en varones entre 45-79 años y mujeres entre 55-79 años y no en adultos jóvenes, sin diferenciar si eran o no diabéticos. En el 2007 la American Diabetes Association (ADA) y la American Heart Association (AHA) recomendaron aspirina (75–162 mg/día) como prevención primaria en aquellos diabéticos con un riesgo cardiovascular (RCV) alto, incluyendo aquellos mayores de 40 años con algún FRCV (historia familiar de ECV, HTA, fumador, dislipemia o albuminuria). Los recientes ensayos POPADAD y JPAD, ya comentados en otros post, cuestionaron esta afirmación. Un poco por ello el ADA, la AHA, y la American College of Cardiology Foundation (ACCF) han revisado la evidencia en prevención primaria y han planteado la respuesta a una serie de preguntas que se hacen en dicho documento.
Se hace un repaso de los diferentes estudios, desde los no diseñados para población diabética BMD, PHS, TPT, HOT,PPP y WHS en los que solo había una pequeña proporción de esta población , a aquellos recientes específicamente de diabéticos, ya antes nombrados el POPADAD, el JPAD y el Early Treatment of Diabetic Retinopathy Study (ETDRS). En ellos las dosis de aspirina varíaron de 100 a 650 mg/d y no respondieron a la cuestión de la prevención primaria en el DM2. De modo que para sintetizar la evidencia y llegar a algún resultado buscaron en metaánalisis existentes y crearon uno nuevo con los datos más recientes.
El Anti-thrombotic Trialists’ (ATT) con 6 amplios ensayos clínicos en prevención primaria y 95,000 pacientes y 4000 diabéticos mostró que la aspirina reducía el riesgo de ECV en un 12% (RR 0.88, 95% IC 0.82– 0.94), el RR de IAM (RR 0.77, 95% IC 0.67– 0.89), pero más en varones (RR 0.77, 95% CI 0.67– 0.89) que en mujeres (RR 0.95, 95% CI 0.77–1.17). Y el RR del AVC se redujo un – 14% y se incrementó el riesgo de AVC hemorrágico en + 32%.
A partir de este se realizó un nuevo metaanálisis al que se le añadieron los datos del JPAD, POPADAD, y del ETDRS (específicamente de diabéticos) a los ya incluidos en el ATT, encontrando que la aspirina se asociaba con un 9% de descenso del RR de ECV (IAM fatal y no fatal), pero sin significación estadística (RR 0.91, 95% CI 0.79 –1.05) pero sin encontrar la heterogeneidad de resultados del ATT con respecto a los sexos. En el AVC los 9 ensayos encontraron una reducción del RR del 15% (RR 0.85, 95% IC 0.66 –1.11), también sin significación estadística. Siendo todos estos resultados consistentes con el metanálisis ATT y sugiriendo que la aspirina produce una modesta reducción del riesgo de ECV.
Otro metanálisis reciente -DeBerardis- con 6 de los 9 ensayos (no incluyeron el HOT, BMD, y TPT) encuentraron resultados parecidos al metanálisis anterior, RR 0.86 (95% CI 0.61–1.21) en IAM y 0.83 (95% CI 0.60 –1.14) en AVC. El metanálisis de Zhang et al con 7 ensayos (no incluyen el BMD ni el TPT) llegan a lo mismo, un RR de IAM de 0.85 (95% IC 0.65–1.11) y un RR por AVC de 0.83 (95% IC 0.63–1.10).
En cuanto al riesgo de sangrado con la utilización de aspirina, el efecto más peligroso es el riesgo de hemorragia intracerebral y la hemorragia gastrointestinal. Según estudios de prevención primaria y secundaria bajas dosis de aspirina se asocian a un riesgo de AVC hemorrágico de 1 cada 10,000 personas anualmente, y a un 54% mayor riesgo de sangrado gastrointestinal (RR 1.54, 95% IC 1.30 –1.82), que traducido a incremento de riesgo absoluto sería de 3 casos cada 10,000 personas y año
En cuanto a las dosis tampoco queda muy claro por los estudios publicados. Aunque del ATT se sugiere que pequeñas dosis (75–162 mg/día) tiene el mismo efecto que dosis mayores (500-1500 mg) o inferiores a 75 mg/d.
Por todo ello, concluyen que el papel de la aspirina en prevención primaria en adultos diabéticos no está completamente dilucidado, existiendo resultados diversos pero que globalmente sugieren una reducción del riesgo de los ECV. Se precisan más estudios al respecto y sobre todo que diluciden la distinta acción según el sexo.
Recomiendan: utilizar dosis de 75–162 mg/día en adultos con diabetes que no tengan historia de ECV y que tengan su RCV elevado (más del 10% a los 10 años) y que no tengan riesgo de sangrado. Se entiende como adulto diabético con riesgo a aquel varón mayor de 50 años o mujer de más de 60 años que tienen alguno de los siguientes FRCV: fumador, hipertenso, dislipémico, historia familiar de ECV precoz y albuminuria (evidencia B, en el ADA evidencia C)
No utilizarla en adultos diabéticos de bajo riesgo (riesgo < 5% a los 10 años) pues sus riegos (sangrado) son mayores que sus beneficios (evidencia C). En pacientes con riesgo intermedio (jóvenes con uno o más FRCV, o ancianos sin FRCV, o riesgo entre 5-10% a los 10 años) podría considerarse la utilización de aspirina hasta que no existan más evidencias (evidencia C, ADA evidencia E) Existen expectativas con el ensayo iniciado Aspirin and Simvastatin Combination for Cardiovascular Events Prevention Trial in Diabetes (ACCEPT-D), en el que comparar aspirina 100 mg /d en adultos de más de 50 años que toman simvastatina y aquellos que no la toman. También con el Study of Cardiovascular Events in Diabetes (ASCEND) de 100 mg aspirina versus placebo en pacientes mayores de 40 años DM1 y DM2 y en tabla 2x2 doble ciego y ácidos grasos omega 3. En fín, un poco más de lo mismo, con un cambio de evidencia de C del ADA (que antes era A) a B. ¿Tal vez es que se empieza a ver la luz al final del tunel?

Aspirin for Primary Prevention of Cardiovascular Events in People With Diabetes
A position statement of the American Diabetes Association, a scientific statement of the American Heart Association, and an expert consensus document of the American College of Cardiology Foundation. Diabetes Care,2010 33 (6)

jueves, 26 de noviembre de 2009

Sigue la controversia de la aspirina en la prevención primaria de los eventos cardiovasculares en el diabético 2

Sigue la controversia de la aspirina en la prevención primaria de los eventos cardiovasculares en el diabético 2

Hasta hace poco las evidencias sobre las bondades de la aspirina (acido acetilsalicílico-AAS), en prevención primaria en el diabético eran más bien escasas, pues básicamente era conclusiones de subgrupos de grandes estudios, aunque el ADA afirmara su efectividad con rotundidad (evidencia A, hasta las recomendaciones del 2004). Tal vez fuera por que el estado procoagulante del diabético, o bien su mayor morbimortalidad cardiovascular, hicieran que lo que se observara como indicios se convirtieran en certezas.
La realidad es que ensayos más recientes ad hoc (ensayos POPADAD y JPAD) han vuelto a poner el dedo en la llaga y a poner en duda tales “certezas”. A partir de aquí, durante este año están surgiendo todo tipo de metanálisis, estudios y recomendaciones –que en esta linea no aclaran el tema.
Unos, como el metanálisis de Calvin et al en Diabetes Care tras analizar el riesgo de muerte, eventos como infarto de miocardio, AVC isquémico entre dos grupos de pacientes, unos diabéticos y otros no, recogidos en ensayos clínicos hasta el 2008, no encuentraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos, de tal modo que prescripción de aspirina generaría un beneficio semejante. Otros, tal es el caso del metaanálisis de Berardis G D et al en BMJ, con unos criterios de inclusión distintos pues se comparar la aspirina frente a placebo en pacientes diabéticos, llega a conclusiones diferentes, pues no encuentra beneficios que avalen el tratamiento con aspirina de los diabéticos en prevención primaria. O, ultimamente, el de Ong G, en Diabetes Care, en un estudio observacional en diabéticos (7.537) sin historia de enfermedad cardiovascular estudiados hasta el 2007, no encontraron diferencias en el número de eventos CV entre los que utilizaban aspirina y los que no, si bien es cierto que existió un cierto factor protector en aquellos diabéticos mayores de 65 años.
Las recomendaciones se basan en las limitaciones de las evidencias, por la disparidad de estudios (ensayos clínicos, estudios longitudinales..), las dosis de aspirina utilizadas, y la dificulta de generalizar o dar una validez externa a la conclusiones de todos estos. Con todo, se afirma que la aspirina reduce el riesgo de infarto en varones y de accidentes vasculocerebrales en mujeres, aunque incrementa el riesgo de complicaciones debidas al sangrado

*Berardis G D, Sacco M, Strippoli GF, Pellegrini F, Graziano G,Tognoni G, Nicolucci A Aspirin for primary prevention of cardiovascular events in people with diabetes: meta-analysis of randomised controlled trials. BMJ 2009;339:b4531
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19897665

*Calvin AD, Aggarwal NR, Murad MH, Shi Q, Elamin MB, Geske JB, et al. Aspirin for the Primary Prevention of Cardiovascular Events: A Systematic Review and Meta-Analysis Comparing Patients With and Without Diabetes. Diabetes Care 2009, 32 (11)
http://care.diabetesjournals.org/content/early/2009/09/04/dc09-1297.abstract

*Ong G, Davis TM, Davis WA. Aspirin is associated with reduced cardiovascular and all-cause mortality in type 2 diabetes in a primary prevention setting: The Fremantle Diabetes Study. Diabetes Care. 2009 Nov 16. [Epub ahead of print]
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19918016

*U.S. Preventive Services Task Force. Services Task Force Recommendation Statement
Aspirin for the Prevention of Cardiovascular Disease: U.S. Preventive.
Ann Intern Med. 2009;150:396-404.
http://www.annals.org/content/150/6/396.full

*Wolff T, Miller T, Ko S. Aspirin for the primary prevention of cardiovascular events: an update of the evidence for the U.S. Preventive Services Task Force. Ann Intern Med. 2009;150(6):405-10. http://www.annals.org/content/150/6/405.long
http://www.annals.org/content/150/6/405.full.pdf

*Drug and Therapeutics Bulletin. Aspirin for primary prevention of cardiovascular disease?. Drug and Therapeutics Bulletin 2009;47:122-125
http://dtb.bmj.com/cgi/content/abstract/47/11/122
http://press.psprings.co.uk/dtb/november/DTBNov2009.pdf