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lunes, 16 de octubre de 2023

La vitamina D y el riesgo cardiovascular

La vitamina D y el riesgo cardiovascular

En alguna ocasión hemos hablado de la vitamina D; una vitamina que por su acción o acciones, pues tiene gran cantidad de funciones, podríamos considerarla una hormona; una hormona que la creamos en nuestro propio cuerpo  a partir de un derivado del colesterol y de los rayos ultravioleta provenientes del sol. 

Es de todos conocido que actúa  básicamente  en el metabolismo de  los huesos fijando calcio, por lo que es necesaria para evitar la descalcificación de los huesos debido a la edad, a la inmovilidad etc.. es importante, por tanto,  en la prevención de las fracturas; aunque solo en caso de déficit  (US Preventive Services Task Force).  E influye en las fracturas, además,  por que  no solo actúa sobre los huesos si no sobre el tono muscular evitando con ello  las caídas en las personas mayores. Por lo que ciertas Guías de Práctica Clínica  de Osteoporosis, como la del Canadá, recomiendan suplementar con vitamina D entre 800–2000 IU (unidades) a los ancianos alto riesgo.

lunes, 11 de julio de 2022

La vitamina D y la inmunidad

La vitamina D y la inmunidad

La vitamina D se ha puesto de moda. De no determinarse rutinariamente en los pacientes, al darse por supuesto que al vivir en el área mediterránea y con ello disfrutar de una alta insolación los niveles son siempre correctos, a hacerlo de manera sistemática y percatarnos los médicos de la gran cantidad de personas que se encuentran en franjas de deficiencia de esta vitamina. Yo diría que hormona. 

Y digo hormona, pues la sintetizamos nosotros mismos a partir de los rayos ultravioleta del sol  y un derivado del colesterol, y  actúa no solo en los huesos fijando calcio o sobre los músculos influyendo en el tono muscular,  si no  en áreas tan diversas como el metabolismo (reacciones del cuerpo) que tiene que ver con la glucosa, con enfermedades como la diabetes tipo 2 al actuar sobre algunos receptores del páncreas e influir en la secreción de insulina entre otros... 

Pero también en áreas tan lejanas de sus acciones principales como son la inmunidad, con la protección de enfermedades infecciosas; así las concentraciones de vitamina D se las ha relacionado con la mayor o menor propensión a padecer diversas infecciones respiratorias. Algo que se ha comprobado en nuestra actual, y espero que pasada, epidemia del SARS-CoV-2 (severe acute respiratory syndrome coronavirus 2).  Un tema que ha sido controvertido estos dos años, con múltiples estudios y conclusiones,  pero de los que al final ha quedado la sensación, se ha admitido, que los individuos con niveles bajos de vitamina D  sufrieron un mayor riesgo de infección y de gravedad de la COVID-19 (coronavirus disease 2019) (Edward B et al 2021).

 Y es que al parecer la vitamina D se  comportaría como un inmunomodulador, un regulador  del sistema inmunitario al estimular gran cantidad de mediadores del sistema respiratorio, al tiempo que actuaría directamente sobre la inmunidad (linfocitos T…) y en la respuesta inflamatoria… No quiero aburrirles.

Hoy comentamos otra propiedad que se ha demostrado en un subestudio de un gran ensayo clínico  publicado hace escasos días en el BMJ por Hahn J et al; el VITamin D and OmegA-3 TriaL (VITAL) un estudio realizado en  25.871  personas mayores de 50 años y durante más de 5 años de seguimiento en EEUU  y en  dos ramas (una de vitamina D y otra con los famosos ácidos grasos poliinsaturados omega-3 -PUFA 03-, frente lógicamente, a grupos placebo), todo ello inicialmente para el estudio en la prevención del las enfermedades cardiovasculares y del cáncer,  pero del que están saliendo diversos subestudios con objetivos distintos, como es el que hablamos ahora.

De éste  nos referimos básicamente a la vitamina D y a un tipo de enfermedades que tal vez no les suenen pero son importantes y frecuentes, son las llamadas enfermedades autoinmunes, o aquellas que se producen cuando el cuerpo reacciona contra sí mismo; y que pueden ir desde enfermedades de la piel (psoriasis), de las articulaciones (artritis), del tiroides, de los intestinos, a nivel general...Se trataría de reacciones inflamatorias contra ciertos tejidos del propio cuerpo. Unas enfermedades que son mucho más comunes de lo que nos pensamos y en general no siempre tienen un tratamiento curativo. 

El estudiar ambas sustancias juntas en dicho estudio (la vitamina D  y la PUFA 03) tendría su justificación en que pudieran ingerirse conjuntamente de forma natural, como mostró un estudio Danés (Pedersen M et al, 2005) que demostró como la ingesta de más de 30 gr de pescado graso al día era capaz de reducir hasta en un 49% el riesgo de padecer artritis reumatoide.

Esta nueva entrega del  VITAL concluye que al suplementar con vitamina D (2000 unidades al día) a pacientes mayores de 50 años durante al menos 5 años (con o sin suplemento de los PUFA 03) se reducen las enfermedades autoinmunes al menos un 22%. Sin embargo, si se consideraban en el análisis solo los últimos 3 años aumentaba esta reducción hasta el 39%. Específicamente la artritis reumatoides se redujo hasta en un 40% frente al grupo placebo.

Con todo, apuntan que habrá que ver si estas diferencias se mantienen o aumentan con el paso del tiempo.
Se detectó que esta acciones están relacionadas con el peso corporal al tratarse la vitamina D, de vitaminas que se acumulan en la grasa, de modo que serían más efectivas en personas delgadas que en obesas.

La explicación del porqué la vitamina D produciría este efecto beneficioso lo achacan, como hemos adelantado al principio, en que los metabolitos de esta vitamina actuarían, por un lado sobre determinados genes  que regulan la inflamación y la respuesta inmunitaria y por otro sobre las células implicadas en la respuesta inmunitaria al tener receptores para esta vitamina (linfocitos T y B…).

Podemos concluir, por tanto, que la suplementación con vitamina D  la dieta de nuestros pacientes más mayores además de mejorar la resistencia de sus huesos, del tono de sus músculos, de su metabolismo..  es capaz de reducir el riesgo de infecciones y sobre todo de aquellas respuestas inmunológicas anómalas de nuestro cuerpo que son causa de enfermedad.

Mateu Seguí Díaz
médico de familia 

Seguí Díaz M. La vitamina D y la inmunidad. Es Diari. 09-05-2022: 31. 
http://menorca.info/ 

Hahn J, Cook NR, Alexander EK, Friedman S, y cols. Vitamin D and marine omega 3 fatty acid supplementation and incident autoimmune disease: VITAL randomized controlled trial. BMJ. 26 Ene 2022;376:e066452. doi: 10.1136/bmj-2021-066452. PMID: 35082139. Fuente

Vitamin D and marine omega 3 fatty acid supplementation and incident autoimmune disease: VITAL randomized controlled trial  BMJ 2022; 376 doi: https://doi.org/10.1136/bmj-2021-066452   (Published 26 January 2022)

Pedersen M, Stripp C, Klarlund M, Olsen SF, Tjønneland AM, Frisch M. Diet and risk of rheumatoid arthritis in a prospective cohort. J Rheumatol 2005;32:1249-52.pmid:15996059

Olivia I. Okereke; Chirag M. Vyas; David Mischoulon; et alGrace Chang; Nancy R. Cook, Sc; Alison Weinberg; et al. Effect of Long-term Supplementation With Marine Omega-3 Fatty Acids vs Placebo on Risk of Depression or Clinically Relevant Depressive Symptoms and on Change in Mood Scores. A Randomized Clinical Trial. JAMA. 2021;326(23):2385-2394. doi:10.1001/jama.2021.21187

Edward B. Jude; Stephanie F. Ling; Rebecca Allcock; Beverly X. Y. Yeap; Joseph M. Pappachan.Vitamin D Deficiency Is Associated With Higher Hospitalization Risk From COVID-19. A Retrospective Case-Control Study. J Clin Endocrinol Metab. 2021;106(11):e4708-e4715. 

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Sobre los niveles de vitamina D y la testosterona en los hombres

Sobre los niveles de vitamina D y la testosterona en los hombres

Sobre la vitamina D hemos hablado en ocasiones, sobre su déficit, las consecuencias de su sobredosificación y las distintas acciones de la misma, y no solo referidas al área osteomuscular. Así ha sido relacionada con la diabetes mellitus (DM), alteraciones cognitivas, inmunológicas, y oncológicas.
Hoy hablamos de un tema distinto, y que puede sorprender, el de la deficiencia de la vitamina D y el descenso en los niveles de la testosterona en varones, pues se había observado en diversos estudios que los niveles más bajos de vitamina D (25(OH)D) se asociaban con niveles más bajos de testosterona incrementando con ello el riesgo de hipogonadismo. Un estudio mostró como suplementar con esta vitamina a pacientes con sobrepeso incrementaba los niveles de testosterona; pero  en sentido contrario, en individuos con concentraciones de testosterona normales la suplementación con vitamina D no incrementó los niveles de ésta. Todo ello dejaba una duda en el aire sobre cuál es el papel de la vitamina D en la concentración de la testosterona en los varones.

Para ello se hizo un estudio que en vez de ser observacional se utilizó una metodología de aleatorización mendeliana de la población. En este tipo de estudios se utiliza una instrumentación derivada de las variantes genéticas de la población según datos no experimentales a partir de los cuales se hace una inferencia sobre los efectos de una exposición sobre los resultados. De tal modo que  si los individuos con niveles de   25(OH)D más bajos presentan niveles de testosterona más bajos, las variante genéticas asociadas con  25(OH)D más bajas tendrían a su vez niveles de testosterona inferiores. Esta distribución poblacional  evita en el análisis los problemas que generan los estudios epidemiológicos debidos a los factores confusores y a la causalidad inversa.
Se trata por tanto del análisis de una gran cohorte poblacional china (4.254 varones) del  Survey on Prevalence in East China for Metabolic Diseases and Risk Factors (SPECT-China) study, de 23 lugares de China, entre los años 2014-16, utilizando el sistema de  aleatorización mendeliana de la población según el cual la población con bajos niveles de  25(OH)D tendría bajos niveles de andrógenos, y para ello se estableció una puntuación según el riesgo genético (4 polimorfismos relacionados con un solo nucleótido fuertemente asociados con los niveles  de vitamina D (VD_GRS)) según la susceptibilidad genética.
Según este análisis los niveles más bajos de  25(OH)D se asociaron con los más bajos niveles de testosterona según un ajuste multivariable β, 0,40 (IC 95% 0,23 a 0,58).
Por cada desviación estandar (DE) de incremento en la puntuación de  VD_GRS se asoció con un aumento en los niveles de 25(OH)D β −1,64 (IC 95% −2,04 a −1,24) y de la testosterona total circulante β−0,19 (IC 95% −0,37 a −0,02).
Utilizando por tanto la  VD_GRS como una variable instrumental en la aleatorización mendeliana de la población el coeficiente de regresión determinado por el incremento en la DE  de  25(OH)D determinado genéticamente sobre la tetosterona total fue de 0,12 (IC 95% 0,02-0,22).
Concluyen que existen evidencias con una explicación biológica posible de los efectos de la  25(OH)D sobre los niveles de la testosterona utilizando un análisis por aleatorización mendeliana.
Así demostraron que en población china en la que genéticamente tienen los niveles de  25(OH)D más bajos éstos se relacionaría con niveles de testosterona también bajos, existiendo la posibilidad de suplementar con vitamina D con la que incrementar éstos. 
 Con todo, señalan que se precisan más ensayos clínicos aleatorizados para afirmar que la suplementación con vitamina D influye en los niveles de testosterona de los varones. 
Es importante señalar que la  VD_GRS no estuvo correlacionado con factores confusores relacionados con el índice de masa corporal (IMC), tabaquismo, la diabetes, o con la hipertension arterial (HTA).  Que la población estudiada fuera de raza china limitaría los resultados a otras razas.

Chen C, Zhai H, Cheng J, Weng P, Chen Y, Li Q, Wang C, Xia F, Wang N, Lu Y. Causal Link Between Vitamin D and Total Testosterone in Men: A Mendelian Randomization Analysis. J Clin Endocrinol Metab. 2019 Aug 1;104(8):3148-3156. doi: 10.1210/jc.2018-01874.

https://www.medscape.com/viewarticle/916868



jueves, 21 de marzo de 2019

¡Cuidado con la vitamina D!

¡Cuidado con la vitamina D!

Desde hace unos años la detección de la vitamina D se ha puesto de moda. Años ha era una vitamina a la que se le achacaban propiedades hipercalcemiantes y con una única indicación, la osteomalacia o el raquitismo en niños, y poca cosa más; existían entonces otros fármacos (la calcitonina, actualmente en desuso) para el tratamiento de la osteoporosis.
Sin embargo, con nuevos criterios el péndulo prescriptor ha hecho que en este momento la determinación de esta vitamina se haya generalizado y que su “déficit” se convierta en una epidemia y no solo en pacientes ancianos.
Como hemos visto en otros pots, se habla de “deficiencia” cuando los niveles sericos 25-hydroxivitamina D se encuentran por debajo de 10 ng/ ml [25 nmol/l ], una situación clínica en la que se podría encontrar  síntomas como debilidad muscular, dolor músculo esquelético, fragilidad  e incluso fracturas óseas.  Y el rango de“insuficiencia” cuando los niveles se encuentran entre 10-30 ng/ml (25 -75nmol/l), una situación asintomática bastante corriente. Sin embargo, este nivel, se señala podría estar relacionados con alteraciones de la mineralización ósea e incluso con  fracturas. A su vez se le ha relacionado con la diabetes (DM), las enfermedades cardiovasculares (ECV), con problemas inmunológicos, con el incremento de caídas en ancianos institucionalizados…

Las causas que producen unos niveles bajos de 25(OH)D (inferiores a 10 ng/ml) estarían relacionadas con una dieta pobre en esta vitamina, falta de insolación, mala absorción intestinal debida a enfermedades inflamatorias intestinales, a la celiaquía, a la cirugía gástrica, bariárica, a las  enfermedad biliares, al sobrecrecimiento bacteriano intestinal, a la utilización de fármacos antiepilépticos (fenitoína, fenobarbital...), y al consumo de  crónico de corticosteroides.
La intoxicación por vitamina D3, por otro lado, es infrecuente y se produce por un consumo erróneo, manifestándose su clínica cuando las dosis exceden 10.000 IU por día, con síntomas debidos a la  hipercalcemia aguda cuando los niveles de 25(OH)D superan los 150 ng/ml.
Hoy hablamos justamente de esto, de una alerta de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) sobre casos graves de hipercalcemia  detectados debidos a sobre dosificación de vitamina D. Estos casos se han dado tanto en pacientes pediátricos como adultos. Para evitar estos casos recomiendan seleccionar cuidadosamente la presentación, dosis y frecuencia  de la vitamina D que se prescribe. Explicar los síntomas derivados de la sobredosificación por esta vitamina.
Habitualmente los casos de sobredosificación se han dado en preparados con colecalciferol en niños y de calcifediol en pacientes adultos.

Informan que en pediatría el colecalciferol está comercializado en gotas orales para administración diaria: Deltius® y Thorens® 10.000UI/ml (1 gota contiene200 UI); Vitamina D3 Kern Pharma 2.000 UI/ml (3 gotas ó 0,1 ml contienen 200UI).
Y en ampollas bebibles para administración cada 6-8 semanas según la edad del niño, Videsil® 25.0000 UI solución oral. Comentan que las soluciones orales de Deltius® y Thorens®  en frascos unidosis de 2,5 ml, de 25.000 UI no están indicadas para niños; “sólo están indicadas para adultos debido a su altaconcentración”.
Los casos de hipercalcemia en adultos se han registrado asociados a la sobredosificación de calcifediol (en forma de  Hidroferol®), en utilización diaria de presentaciones que deben pautarse una vez al mes. Así las presentaciones de calcifediol para adultos (Hidroferol®) son en Hidroferol® gotas orales de administración diaria 6000 UI/ml (25 gotas) (240 UI/gota), o Hidroferol® 0,266 mg cápsulas y solución oral para administración mensual,  16.000 UI por cápsula ó ampolla bebible. También existe una presentación única en forma de Hidroferol® choque 3 mgsolución oral: 180.000 UI por ampolla bebible.

Al parecer no comentan intoxicaciones hasta el momento con el colecalciferol en forma de Deltius®   25.000 UI/ 2,5 ml solución oral.
Así la AEMPS “recuerda a los profesionales sanitarios que se debe seleccionar la presentación del medicamento adecuado para cada situación. Asegurarse de que en la receta aparecen anotados con claridad tanto la presentación, como la dosis por toma y la frecuencia de administración. Y sobre todo confirmar que se está administrando correctamente el producto en las visitas médicas sucesivas”.




martes, 31 de julio de 2018

La dieta mediterránea es efectiva en la salud ósea femoral del paciente con osteoporosis

La dieta mediterránea es efectiva en la salud ósea femoral del paciente con osteoporosis

Sobre los beneficios de la dieta mediterránea (DietMed) hemos hablado en diversas ocasiones.
La DietMed, como es conocido, se basa en la ingesta de frutas, verduras, frutos secos y cereales integrales y aceite de oliva, todo con una ingesta entre moderada y alta de pescado y de derivados lácteos, moderada de alcohol y sobre todo, escasa en carne.
En el blog hermano de la redGDPS, ya hemos desgranado los pormenores del ensayo clínico PREDIMED, un estudio español que comparó tres dietas sin restricción calórica, en individuos entre 55-80 años con alto riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV). Mostrando como la DietMed con aceite de oliva o frutos secos estaba relacionada con la prevención del síndrome metabólico, de la diabetes tipo 2 (DM2), los eventos cardio y cerebro-vasculares, con la demencia... durante un seguimiento de 4,8 años de media. En éste, a pesar de la ingesta de ácidos grasos mono o polinsaturados el peso no varió.
Por ello las principales Guías de Práctica Clínica (GPC) recomiendan DietMed en la reducción de la mortalidad por cualquier causa y cardiovascular y en la prevención de todas estas patología. Pero de lo que no sabemos mucho es la posible influencia de la DietMed en el hueso, en la densidad mineral ósea (DMO) y en  la incidencia de fractura. Los estudios hasta la fecha sugieren que la adherencia a la DietMed podría tener alguna influencia.
En este post comentamos los resultados de un análisis posthoc del estudio multicéntrico NU-AGE (New Dietary Strategies Addressing the Specific Needs of the Elderly Population for Healthy Aging in Europe) realizado en 5 centros europeos (Francia, Italia, Holanda, Polonia y Reino Unido) entre los años 2012-14.
El objetivo primario fue examinar los efectos de la DietMed durante un año en la respuesta inflamatoria de pacientes ancianos europeos; a su vez de determinaron 15 objetivos secundarios entre los que se incluía la evaluación de la salud ósea, DMO) y biomarcadores del hueso y de la degradación del colágeno.  Se trató de un estudio de intervención en el que en el grupo de intervención se adaptó la dieta de los pacientes a lo más parecido a la DietMed (dieta NU-AGE) y durante un año recibiendo a su vez consejos personalizados ad hoc, añadiendo alimentos como pasta integral, aceite de oliva y vitamina D3 (10 µg/d). El grupo control recibió información en forma de folletos sobre la dieta saludable recomendada en cada país.
De un total de 1.294 individuos introducidos en el estudio (edad media ± desviación estándar de 70,9±4 años, 44% varones), 1.142 completaron el año de seguimiento.
Según este estudio la DietMed-like no tuvo efecto sobre la DMO (lugares específicos y globalmente); al tiempo que la introducción del cumplimento de la misma en el análisis tampoco modificó los resultados. Tampoco tuvo ninguna repercusión sobre los biomarcadores urinarios como la piridinolina y la deoxipiridinolina libre. Los niveles de 25-hidroxivitamina D se incrementaron significativamente en la  en el suero en la DietMed-like al tiempo que disminuía la hormona paratiroidea  (p inferior a 0,001) frente al grupo control.
En el subgrupo de pacientes con osteoporosis (8%) al inicio del estudio, o con una DMO según T-score ≤ −2,5 SD en lugares específicos, mostró que  la DietMed-like atenuaba la pérdida ósea esperada en el cuello femoral, pero no tenía efecto en la columna lumbar o el DMO a nivel global.
Concluyen que la intervención mediante una DietMed-like junto con suplementos de vitamina D3 no tiene efectos sobre la DMO en personas normales según la edad, pero reduce significativamente la pérdida ósea en el cuello femoral de aquellos con osteoporosis.
Estas diferencias se explicarían por que los pacientes con osteoporosis tienen una pérdida de DMO acelerada en comparación con los individuos normales con lo que serían más sensibles a los efectos de la DietMed-like suplementada con vitamina D3.
Con todo, existen alguna disparidad con otros estudios recientes, como el de la cohorte del Women's Health Initiative, que sugieren que existiría un menor riesgo de fractura de cadera en aquellos pacientes con mayor adherencia a la DietMed

Jennings A, Cashman KD, Gillings R, Cassidy A, Tang J, Fraser W, et al. A Mediterranean-like dietary pattern with vitamin D3 (10 µg/d) supplements reduced the rate of bone loss in older Europeans with osteoporosis at baseline: results of a 1-y randomized controlled trial. Am J Clin Nutr. 2018 Jul 11. doi: 10.1093/ajcn/nqy122. [Epub ahead of print]

Haring B, Crandall CJ, Wu C, LeBlanc ES, Shikany JM, Carbone L, et al. Dietary Patterns and Fractures in Postmenopausal Women: Results From the Women's Health Initiative. JAMA Intern Med. 2016 May 1;176(5):645-52. doi: 10.1001/jamainternmed.2016.0482.

Liam Davenport. Osteoporosis Sufferers May Benefit From Mediterranean Diet. Medscape  July 20, 2018 


jueves, 23 de febrero de 2017

Guía para el tratamiento de la osteoporosis postmenopáusica de la AACE

Guía para el tratamiento de la osteoporosis postmenopáusica de la AACE


La osteoporosis es un factor de riesgo de fractura, sobre todo en las mujeres postmenopáusicas.
Hoy traemos aquí la última Guía de Práctica Clínica  (GPC) sobre el particular de la American Association of Clinical Endocrinologists (AACE). Una GPC, basada en la evidencia que aborda aspectos como el diagnóstico, la evaluación de la misma, tratamiento, sea por endocrionólogos como por médicos de familia.
Las evidencias fueron obtenidas a partir de MEDLINE, siendo las recomendaciones clasificadas con las letras entre la A y la D según la metodología adoptada por la AACE en el 2004. Se incluyó también algunos aspectos relativos a la costeefectividad y al riesgo-beneficio de las actuaciones, ausencias en la evidencia, recomendaciones alternativas y consenso de expertos. Como es habitual en las GPC de esta asociación, recoge toda la evidencia pero adolece de hacer una verdadera valoración de la coste-efectividad de la misma, algo que hay que tener en cuenta.
La GPC se estructura en 12 preguntas, que van desde la evaluación del riesgo de fractura, cuando diagnosticar la osteoporosis, mediciones de la densidad ósea, hasta la medicación entre otras.
Entienden que se ha de valorar en toda mujer posmenopáusica mayor de 50 años su riesgo de osteoporosis (B), además de con una historia clínica detallada y examen físico con la herramienta propuesta por la OMS el índice de  Fracture Risk Assessment Tool (FRAX®) (B). 
A su vez consideran aplicar un test para determinar la densidad mineral ósea (DMO) según el perfil de riesgo de fractura (B), para éste se recomienda las mediciones en cadera y columna lumbar provenientes del “dual-energy X-ray absorptiometry” (DXA) (B).
La osteoporosis puede ser diagnosticada si existen fracturas por inestabilidad en ausencia de otras alteraciones óseas metabólicas (B) o si se detecta un T-score de −2,5 o inferior en la columna lumbar (anteroposterior), cuello femoral, o cadera, siempre en ausencia de fracturas prevalentes (B).

sábado, 13 de agosto de 2016

¿Reducen los suplementos de calcio y vitamina D el cáncer?

¿Reducen los suplementos de calcio y vitamina D el cáncer?

Los efectos de la vitamina D son aún hoy controvertidos.
Hemos visto como la exposición al sol reduce la mortalidad. Como la radiación solar influyen en los niveles de vitamina D. Como la exposición al sol influye en la mortalidad por cáncer, sean  de mama, recto, ovario, próstata. Hay quien ha relacionado la vitamina D3 (25(OH)D) con el cáncer de colon y con otros cánceres… Como la vitamina D se la relaciona con el metabolismo glucémico y no solo óseo o muscular.
Así, existe un estudio prospectivo de Weinstein SJ et al que estudió el papel de la vitamina D en el cáncer de pulmón (CP), utilizando los valores de 25(OH)D circulante en un estudio caso-control anidado en varones fumadores, el “Alpha-Tocopherol, Beta-Carotene Cancer Prevention Study of Finnish male smokers”. Este se hizo sobre 500 casos de CP seleccionados aleatoriamente a partir de  muestras de sanguíneas y 500 controles aparejados según edad fecha de las muestras, que se relacionaron en forma de quintiles de concentraciones de 25(OH)D teniendo en cuenta los valores estacionales. Según éste no se encontró que los valores de  25(OH)D se asociaran con el CP, siendo el odds ratio (OR) de 1,08 (IC 95% 0,67-1,75) y de  0,83 (IC 95% 0,53-1,31) según el punto estacional.  Aunque entre noviembre y abril se encontró una asociación inversa 0,77 (IC 95% 0,41-1,45, p-tendencia = 0,05) y 0,65 (IC 95% 0,37-1,14, p-tendencia = 0,07). Y una reducción del 11% en el riesgo por cada 10 nmol/l de incremento de la 25(OH)D en los meses más oscuros (realizado en Finlandia), OR = 0,89 (IC 95% 0,81-0,98, p = 0,02). Según este estudio en varones fumadores las concentraciones de 25(OH)D no estarían asociadas al CP a nivel global pero existiría una asociación inversa en los meses de invierno (o más oscuros).
En  otro estudio de Lappe JM et al del 2007  se analizó la eficacia de la suplementación de calcio solo o calcio con vitamina D en la reducción de la incidencia de todo tipo de cánceres.
Se trató de un estudio prospectivo de base poblacional a 4 años, a doble ciego aleatorizado con placebo, cuyo primer objetivo fue la incidencia de fractura y el secundario la incidencia de cáncer.
Los individuos introducidos fueron 1179 mujeres mayores de 55 años postmenopáusicas residentes en la comunidad rural de Nebraska (EEUU), que fueron aleatorizadas a recibir 1400-1500 mg de suplementos de calcio diario únicamente o calcio más 1100 IU de vitamina D3 o placebo.
En el tiempo de seguimiento y analizado por intención de tratar, la incidencia de cáncer fue más baja en las mujeres con calcio+vitamina D que las que ingirieron placebo (p inferior a 0,03). Utilizando una metodología estadística  por regresión logística el riesgo relativo ajustado (RR) de la incidencia de cáncer entre aquellas suplementadas con calcio+vitamina D, y las del grupo con únicamente calcio fue de 0,402 (p = 0,01) y de 0,532 (p = 0,06) respectivamente. Cuando el análisis se hizo tras los primeros 12 meses el RR del grupo de calcio+vitamina D cayó a 0,232 (IC 95% 0,009-0,6, p = 0,005) pero no cambió significativamente en el grupo del calcio solo.
Según el análisis logístico de regresión múltiple ambos tratamientos y las concentraciones de la vitamina D3 fueron predictores independientes del riesgo por cáncer. Según este estudio la suplementacion de calcio y de vitamina D reduce el riesgo de incidencia de cáncer en mujeres postmenopáusicas. 
En este sentido, una revisión con metaanálisis publicada en  el 2013 de Sperati F sobre la suplementación de vitamina D y cáncer de mama (CM) comparó ésta con el no tratamiento o el placebo sobre estudios identificados por MEDLINE (R), EMBASE y CENTRAL hasta abril del 2012. Solo pudo identificar dos estudios que cumplieran los criterios de inclusión. En las  5.372 mujeres postmenopáusicas incluidas no se encontró que la dosis de la vitamina D ni el sistema de administración afectaran al riesgo de CM, el risk ratio (RR) 1,11 (IC 95% 0,74-1,68), si bien es cierto que altas dosis junto o con la administración de calcio mostraron un RR de  0,58, 95% (IC 0,23-1,47 ) y de  0,93 (IC 95% 0,54-1,60) respectivamente. En éste concluyen, con las escasas evidencias encontradas, que la utilización de la vitamina D no se asocia con la reducción del riesgo de CM en mujeres postmenopáusicas. 
Un reciente estudio publicado el pasado Abril en PLOS ONE, por McDonnell SL et al se propuso investigar si altas concentraciones de  25(OH)D se asociaban con menor riesgo de diversos cánceres. Intentaron investigar si las conclusiones aportadas por los trabajos de Lappe JM et al  entre otros podían replicarse, y evaluar las concentraciones del  25(OH)D con el cáncer en mujeres mayores de 55 años postmenopáusicas. Para ello se utilizaron dos cohortes, la  Lappe JM et al (n: 1.169), una cohorte a partir de un ensayo clínico aleatorizado  con una concentración media de  25(OH)D de  30 ng/ml; y la de  Grassroots Health cohort (n= 1.135), una cohorte prospectiva con una concentracion media de 25(OH)D de 48 ng/ml.
La incidencia del cáncer (todos los cánceres invasivos excluyendo el de piel)  durante una media de 3,9 años se comparó con las concentraciones de  25(OH)D. Se aplicaron curvas de supervivencia  Kaplan-Meier y métodos estadísticos de regresión múltiple Cox...
La incidencia ajustada por edad del cáncer de esta cohorte combinada (n= 2.304) fue de 840 casos por 100.000 personas/año (1.020 per 100.000 y año en la cohorte de  Lappe  y de 722 por 100.000 personas/año en la cohorte de GrassrootsHealth). Según ésta la incidencia de cáncer fue más baja cuanto más altas concentraciones de 25(OH)D existían. Si las mujeres tenían una concentración de  25(OH)D ≥ 40 ng/ml  se reducía el riesgo relativo de cáncer en un 67% frente a aquellas con concentraciones inferiores a 20 ng/ml, HR = 0,33 (IC 95% 0,12–0,90).
Concluyen que concentraciones plasmáticas iguales o superiores a 40 ng/ml  25(OH)D  se asociarían con reducciones importantes y significativas del riesgo de diversos tipos de cáncer invasivos en las mujeres postmenopáusicas. 
La ventaja de este análisis es que está hecho sobre cohortes prospectivas, una de ellas en forma de ensayo clínico aleatorizado, y no son producto de estudios observacionales al respecto. Como limitación, se apunta que ambas cohortes no tienen a priori el mismo riesgo de cáncer ni la misma distribución en las concentraciones de la 25(OH)D, y que el número de cánceres (58, la mayoría CM) es pequeño. El tiempo estudiado también es pequeño para extraer conclusiones en el tema del cáncer donde el tiempo de latencia es largo.
Un tema interesante del que aún faltan evidencias.

-Weinstein SJ, Yu K, Horst RL, Parisi D, Virtamo J, Albanes D. Serum 25-hydroxyvitamin D and risk of lung cancer in male smokers: a nested case-control study. PLoS One. 2011;6(6):e20796. doi: 10.1371/journal.pone.0020796. Epub 2011 Jun 10.

-Lappe JM, Travers-Gustafson D, Davies KM, Recker RR, Heaney RP. Vitamin D and calcium supplementation reduces cancer risk: results of a randomized trial. Am J Clin Nutr. 2007 Jun;85(6):1586-91.

-Sperati F, Vici P, Maugeri-Saccà M, Stranges S, Santesso N, Mariani L, Giordano A, Sergi D, Pizzuti L, Di Lauro L, Montella M, Crispo A, Mottolese M, Barba M. Vitamin D supplementation and breast cancer prevention: a systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials.
PLoS One. 2013 Jul 22;8(7):e69269. doi: 10.1371/journal.pone.0069269. Print 2013.

-McDonnell SL, Baggerly C, French CB, Baggerly LL, Garland CF, Gorham ED, Lappe JM, Heaney RP.  Serum 25-Hydroxyvitamin D Concentrations ≥40 ng/ml Are Associated with >65% Lower Cancer Risk: Pooled Analysis of Randomized Trial and Prospective Cohort Study. PLoS One. 2016 Apr 6;11(4):e0152441. doi: 10.1371/journal.pone.0152441. ECollection 2016.

viernes, 1 de abril de 2016

Dosis de 24.000 UI mensuales, o 800 UI diarias, de vitamina D3 serían las recomendadas en pacientes ancianos con riesgo de caídas

Dosis de 24.000 UI mensuales, o 800 UI diarias, de vitamina D3 serían las recomendadas en pacientes ancianos con riesgo de caídas

Sobre la vitamina D3 (25(OH)D) hemos hablado en distintas ocasiones en este blog y en el de la redGDPS en relación al metabolismo glucémico, sin que existan unas conclusiones claras sobre su efectividad. Los déficits de esta vitamina, o niveles por debajo de 20 ng/ml, se les ha asociado a mayor riesgo de fracturas y caídas en ancianos, con alteraciones metabólicas como la diabetes mellitus (DM), con riesgos arterioscleróticos, neoplásicos, e inmunológicos como la esclerosis múltiple,... e incluso cognitivos en personas mayores, sin que de todo ello las evidencias sean totalmente concluyentes. A su vez, a esta confusión, se le añade el determinar cuáles son las dosis mínimas diarias, o cual son las dosis que hay que recomendar a la población, pues en los estudios las dosis utilizadas se encuentran entre 400-1000 IU, existiendo por tanto pocas evidencias por encima o por debajo de estas cantidades. Algún estudio con dosis masivas de 500.000 IU anuales durante 3 años mostró un incremento de caídas y fracturas en comparación con el grupo placebo, lo que ha llevado a dudar sobre cuál es la dosis más efectiva.
Por otro lado, no se trata de una vitamina inocua, por la que los excesos de ésta se eliminen del cuerpo sin generar problemas. La realidad es que la intoxicación por vitamina D3, aunque raros (dosis que exceden 10.000 IU por día), se manifiesta por hipercalcemia aguda, que corresponderían a unos niveles en suero de 150 ng/ml de 25(OH)D. Niveles séricos superiores a 60 ng/ml se han asociado con un riesgo aumentado de cáncer de páncreas, calcificaciones vasculares y muerte.

martes, 29 de marzo de 2016

La baja exposición al sol es un factor de riesgo en la morbi-mortalidad de las personas

La baja exposición al sol es un factor de riesgo en la morbi-mortalidad de las personas

El problema de las tendencias tipo péndulo es pasarnos de frenada. En la actualidad existe miedo al sol por el aumento de los cánceres de piel (hemos hablado en alguna ocasión). Sin embargo, como vimos la cantidad acumulada de rayos solares durante la vida del individuo solo se relaciona con los cánceres que no son melanoma (más controlables y de mejor pronóstico), los melanomas malignos están relacionados más con el riesgo de quemaduras solares al tiempo que  tendrían menos incidencia en los individuos que trabajan al aire libre que los que lo hacen en oficina, y mejor pronóstico en aquellos que en estos. 
Otro tema es el de la vitamina D3 y sobre todo a ciertas edades, y su relación con el metabolismo en general (no solo óseo), con las caídas y las fracturas, la cognición…del que hemos hablado en otros post.
Un tema que no se ha estudiado es el de la relación entre la exposición solar y la mortalidad, pues a priori grosso modo, en mi opinión, no existen diferencias entre el norte o sur de Europa, o entre países occidentales (igual estilo de vida) en relación a las horas de luz solar. Con todo, es algo a estudiar. Según la cohote sueca del  Melanoma in Southern Sweden (MISS) las tasas de mortalidad se doblaron entre las mujeres que evitaron exponerse al sol frente a aquellas con mayor exposición. No encontraron diferencias en mortalidad por cualquier causa (MCC)  o  por melanoma maligno entre las que se exponían o evitaban los rayos solares. En relación a esta cohorte, el estudio que comentamos tuvo el objetivo de determinar si la exposición solar se relaciona con alguna causa de muerte. Para ello, determina la mortalidad cardiovascular (MCV), la muerte por cáncer (MC), mortalidad sin cáncer ni eventos cardiovasculares (MNCCV), al tiempo que evalúa la MCC.
Se evaluaron a 29.518 mujeres durante 20 años de seguimiento de la cohorte de mujeres (25-64 años) del estudio MISS, captadas entre 1990 y 1992. A las mujeres captadas se las invitó a completar un cuestionario al inicio del estudio (1990-92) relativo a factores de riesgo de melanoma maligno. El 74% de las mujeres que recibieron el cuestionario contestaron y fueron introducidas en el estudio (29.518 mujeres).Se obtuvo información al inicio del seguimiento sobre la exposición solar y sobre diferentes variables confusoras (estado civil, nivel educacional, hábito tabáquico, consumo de alcohol, número de hijos…). Según este las mujeres con hábitos de exposición al sol mayores tuvieron menor riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV), de diabetes, de esclerosis múltiple, de enfermedades pulmonares y de  MNCCV,  en comparación con las mujeres que evitaban. A su vez las mujeres no fumadoras que evitaban la exposición al sol tuvieron una esperanza de vida parecida a las mujeres fumadoras con alta exposición al sol. Según este análisis la falta de exposición al sol sería un factor de riesgo de muerte de magnitud parecida al hábito de fumar. En comparación con el grupo de mayor exposición al sol, la esperanza de vida de las que evitaban el sol se redujo entre 0,6-2,1 años.  Según este análisis los beneficios de la exposición al sol serían dosis específicas, aumentando con la exposición.
Concluyen que existiría una mayor esperanza de vida entre las mujeres con una exposición activa a  los rayos solares relacionada con menor MCV, y MNCCV, lo que influiría en el aumento del riesgo de cáncer de piel y de la MC. Aunque los cánceres de piel de pacientes expuestas al sol tendrían mejor pronóstico. Con ello lanzan la idea, en mi opinión equivocada, de que evitar la exposición al sol es un factor de riesgo de muerte parecido al hábito tabáquico.
Existen aspectos criticables como que el índice de rayos ultravioleta máximo en Suecia es bajo (menos de 3) un máximo de 9 meses al año, en comparación con otros países;  que el estudio se basó en un cuestionario inicial sobre el riesgo de melanoma maligno que se relacionó con variables de salud durante 20 años sin tener en cuenta que pudiera cambiar la situación de las personas estudiadas durante dicho tiempo;  y por último y más importante,  no diferenció entre personas expuestas al sol activas o pasivas, ni en ellas los estilos de vida saludables tales como el ejercicio físico. 

Lindqvist PG, Epstein E, Nielsen K, Landin-Olsson M, Ingvar C, Olsson H. Avoidance of sun exposure as a risk factor for major causes of death: a competing risk analysis of the Melanoma in Southern Sweden cohort. J Intern Med. 2016 Mar 16. doi: 10.1111/joim.12496. [Epub ahead of print]

Marcia Frellick. Avoiding Sun as Dangerous as Smoking. Medscape 2016




domingo, 26 de octubre de 2014

Las concentraciones de vitamina D y el riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer

Las concentraciones de vitamina D y el riesgo de demencia y enfermedad de  Alzheimer

Una de las asociaciones que normalmente no se estudia es la de las concentraciones de vitamina D (VD) con la enfermedad de Alzheimer (EA). Hemos comentado la relación  entre las concentraciones de vitamina B12 (sobre todo en pacientes con diabetes tipo 2 que toman metformina) y las demencias o EA, pues tendrían una base explicativa, pero no con la VD, la que está más relacionada con el metabolismo osteomuscular que con el neurológico. 
El objetivo de este estudio publicado en agosto en Neurology es el de establecer si concentraciones bajas de VD se asocian con un incremento de los casos incidentes de EA.
Para ello 1.658 ancianos con asistencia ambulatoria y sin signos o síntomas de demencia, enfermedad cardiovascular (ECV) o accidente vásculo cerebral (AVC) participaron en el estudio cardiovascular estadounidense (US population–based Cardiovascular Health Study) entre los años 1992-3 y 1999. La determinación de las concentraciones de 1-25 hidroxicolecalciferon (25OH)D) fueron hechas entre el 1992-3 y en el 2008. Se les evaluó la cognición anualmente durante 6 años. Los casos incidentes de demencia por cualquier causa o  EA fueron evaluados durante el seguimiento utilizando los criterios del “National Institute of Neurological and Communicative Disorders and Stroke/Alzheimer's Disease and Related Disorders Association” .
Durante un seguimiento medio de 5,6 años, 171 personas desarrollaron algún tipo de demencia, entre los que 102 fueron EA. Según un modelo aleatorio proporcional Cox los hazard ratios (HR) de cualquier caso incidente de demencia con deficiencia severa de vitamina D3 ((25(OH)D inferior a 25 nmol/l) fue de 2,25 (IC 95% 1,23–4,13) y en los deficientes (entre 25 y 50 nmol/l) fue 1,53 (IC 95% 1,06–2,21) en comparación con aquellos paciente con niveles normales (concentraciones iguales o mayores a 50 nmol/l).
Según esto, tras ajustar las variables confusoras en un modelo multivariante se mostró como el riesgo de demencia o concretamente de EA, se incrementaba significativamente (122%) cuando la deficiencia de VD era severa. Niveles de VD superiores a  50 nmol/l serían los deseables para prevenir la demencia.
La explicación señalan se encontraría que la VD actuaría en zonas del cerebro relacionadas con la memoria, tales como el hipocampo y el girus dentado. La forma activa de la VD regula la expresión de factores de crecimiento nervioso a la vez que reducen la citotoxicidad inducida por el amiloide y la apoptosis en las neuronas primarias a nivel cortical, señalan.
Una razón más para prescribir VD a las personas mayores.

Littlejohns TJ1, Henley WE1, Lang IA1, Annweiler C1, Beauchet O1, Chaves PH1, Fried L1, Kestenbaum BR1, Kuller LH1, Langa KM1, Lopez OL1, Kos K1, Soni M1, Llewellyn DJ2.  Vitamin D and the risk of dementia and Alzheimer disease. Neurology. 2014 Sep 2;83(10):920-8. doi: 10.1212/WNL.0000000000000755. Epub 2014 Aug 6.



miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿Sirve de algo suplementar con vitamina D para prevenir la osteoporosis?

¿Sirve de algo suplementar con vitamina D para prevenir la osteoporosis?

Sobre suplementar con calcio a nuestros pacientes hemos hablado en alguna ocasión. Sin embargo, normalmente cuando se utiliza el calcio se añade vitamina D. La pregunta es si suplementar con vitamina D sirve para algo, o sin embargo, es una rutina sin base científica. Existen algunos metaanálisis que contestan que no previene las fracturas, sin embargo, los investigadores se lamentan que estos estudios tienen una potencia escasa, muchas veces las dosis evaluadas son insuficientes o están dirigidos a una población equivocada. Sin embargo, aún estas evidencias la mitad de los adultos mayores de 50 años en algunos países occidentales ingieren estos suplementos.
La prueba del algodón sobre si esta suplementación es útil es la de si estos suplementos afectan a la mineralización ósea. 
Para ello se buscó de bases de datos médicas de Science, Embase, y de la librería Cochrane Database hasta julio del 2012, ensayos clínicos aletorizados (ECA) que evaluaran los efectos de la vitamina D (fuera D3, o D2, pero no sus metabolitos) sobre la densidad mineral ósea. Se incluyeron ECA con diferentes dosis de vitamina D y adultos con una edad media superior a 20 años sin enfermedades metabólicas óseas. El objetivo primario fue el % de cambio en la densidad mineral ósea desde la situación basal.
Se encontraron 3.930 citas que tras criterios de inclusión quedaron en 23 ECA (4.082 individuos, 92% mujeres de 59 años edad  media) con una duración media de 23,5 meses.  En 19 de los ECA se hicieron en personas de raza blanca, en 8 estudios (n=1791) las concentraciones de la vitamina D3 fueron inferiores a 50 nmol/l y en 10 ECA (n=2294) las dosis de vitamina D fueron inferiores a 800 IU /d. De los ECA evaluados 6 mostraron beneficios significativos, dos de empeoramiento, y el resto sin ninguna significación.
El resultado del metaanálisis fue que existió un pequeño beneficio en el cuello femoral (diferencia ponderal media de 0,8%, IC 95% 0,2-1,4) con una heterogenidad entre los estudios de I2=67%, (p inferior a 0,00027). Pero no se observó ningún beneficio en otros sitios, incluidos en la cadera en su totalidad. 
No se aconseja prescribir profilácticamente la vitamina D en la prevención de la osteoporosis en individuos de la comunidad sin factores de riesgo de deficiencia en esta vitamina. 

Reid IR, Bolland MJ, Grey A. Effects of vitamin D supplements on bone mineral density: a systematic review and meta-analysis. Lancet. 2013 Oct 10. pii: S0140-6736(13)61647-5. doi: 10.1016/S0140-6736(13)61647-5. [Epub ahead of print]



lunes, 7 de febrero de 2011

¿Cuándo los niveles séricos de vitamina D son insuficientes?

¿Cuándo los niveles séricos de vitamina D son insuficientes?

En base a la historia clínica de una mujer de 61 años, menopáusica, y a las pruebas que se le hicieron para valorar su estado óseo (analitica, densitometría), se plantean en este artículo de MEJM qué consejos dar con respecto a la vitamina D3.
Se analiza el umbral a partir del cual se habla de “deficiencia” (niveles sericos 25-hydroxivitamina D por debajo de 10 ng/ ml [25 nmol/l ]), un estado que se relaciona con síntomas clínicos tales como debilidad muscular, dolor musculoesquelético, fragilidad y fracturas óseas ; y lo distingue del de “insuficiencia” cuando los niveles se encuentran entre 10-30 ng/ml (25 -75 nmol/l) sin que se perciban síntomas clínicos, pero que recientemente se ha puesto de modo y ha sido utilizado para describir un nuevo “síndrome” y aumentar el número de pruebas analíticas que se le realizan en este sentido.
Los niveles de insuficiencia podrían estar relacionados con alteraciones de la mineralización ósea y de fracturas en el futuro y se las relacionó en el pasado con alteraciones inmunológicas, diabetes o enfermedades cardiovasculares
Con todo, hay que tener en cuenta que existen problemas en cuanto a fiabilidad de su valor pues existen problemas en su determinación a la hora de establecer los rangos de normalidad pues los límites de los laboratorios han cambiado, esta determinación puede hacerse por distintos métodos; y además la vitamina D3 varía según las estaciones, la exposición al sol, y la dieta.
La Vit D3 precisa de dos pasos para sintetizarse, de tal modo que el 40-50% de la Vit D3 que circula proviene de la conversión a nivel de la piel. La forma activa es la 1-25 dihydroxivitamina D generada primariamente en el riñón; sin embargo los niveles de 1-25 dihydroxivitamina D no reflejan necesariamente los de la 25 dihydroxivitamina D [25(OH)D] es la más potente biológicamente y es causa de osteomalacia y de insuficiencia renal. De modo que los niveles de esta serían el mejor indicador de los niveles de vitamina D3 pues sería el resultado de la conjunción de todos los mecanismos implicados: desde la dieta, la insolación como su conversión hepática.
Los niveles de 25(OH)D son más bajos entre la raza negra que entre la blanca debido a su pigmentación cutánea. En los blancos la 25(OH)D varía enormemente debido a muchos factores ambientales, hormonales, genéticos y nutricionales, de tal modo que el IMC está inversamente relacionado con la concentraciones de 25(OH)D y los obesos tienen niveles entre 10- 20 ng /ml (25 -50 nmol/l). Sin embargo, según explican, entre las causas que generan unos niveles bajos de 25(OH)D (inferiores a 10 ng/ml) se encontraría la dieta pobre en esta vitamina junto con una falta de insolación, malaabsorción intestinal debida a enfermedades inflamatorias intestinales, celiaquía, cirugía gástrica, enfermedad biliar, sobrecrecimiento bacteriano intestinal, la utilización de fármacos antiepilépticos (fenitoína, fenobarbital...), y los corticoides utilizados crónicamente.
En general, según la OMS - World Health Organization- por debajo de 10 ng/ml debemos hablar de “deficiencia” y por debajo de 20 ng/ml como “insuficiencia”. Según la tan manida encuesta NHANES -National Health and Nutrition Examination Survey- la media de 25(OH)D en varios estratos de edad se encontró en 24 ng/ml (60 nmol/l), unos niveles considerados insuficientes según los standards admitidos.
Se admite que los niveles de la hormona paratiroidea (PTH) aumentan cuando la 25(OH)D se encuentra por debajo de 30 ng/ml a la vez que la absorción de calcio activo es óptima cuando el nivel de 25(OH)D se encuentra en 30 ng /ml, sin embargo ambos postulados están siendo puesto en tela de juicio, pues la relación entre la PTH y la 25(OH)D es variable entre 20-30 ng/ml, no existiendo una frontera inamovible a partir de la cual la PTH se eleva. Del mismo modo, no existe tampoco un umbral a partir del cual los niveles de 25(OH)D influyan en la absorción del calcio (en general este límite se encuentra entre 20-30 ng/ml).
En cuanto a la relación entre los niveles de 25(OH)D y su traducción en efectos óseos tampoco es un tema completamente dilucidado, de tal modo que en un documento de Ottawa mostró que los datos de 15 estudios que estudiaban la asociación entre los niveles de 25(OH)D y fracturas en mujeres postmenopáusicas era inconsistentes. Si bien una nueva evaluación por la Healthcare Research and Quality (AHRQ) sobre los mismos estudios encontró una asociación entre esta y el incremento de caídas en personas mayores institucionalizadas. Por otra parte, el documento se hace eco de que los suplementos de vitamina D3 en muchos ECAs suelen administrarse conjuntamente con calcio lo que impide sacar conclusiones del efecto exclusivo de esta vitamina. En este aspecto un metanálisis de 29 ECAs que estudió la suplementación de calcio y vitamina D3 o calcio solo sugirió que 1200 mg de calcio y al menos 800 UI de vitamina D3 reducen las fracturas e incrementan modestamente la densidad ósea, aunque no se evaluaron los niveles de la 25(OH)D y su relación con los resultados óseos. Que contrasta con una revisión –metanálisis- de la Cochrane sobre 10 ECAs que estudiaban el efecto de la vitamina D3 sola, junto con otros 8 ECAs de vitamina D3 suplementada con calcio, que no demostraban efectos en la reducción del riesgo de fractura, aunque marginalmente apoyaban al metanálisis anterior de que podría ser efectiva en la reducción de fracturas en personas mayores, Odds Ratio (OR), 0.89; (IC 95%, 0.80- 0.99). Con todo, según señalan los datos que relacionan la asociación con el riesgo de caída en personas mayores institucionalizadas continuaría siendo inconsistentes según diversos estudios recientes.
El Women’s Health Initiative mostró una reducción no significativa de fracturas de cadera en mujeres que recibieron 700 UI de vitamina D3 y al menos 2000 mg de calcio diario, si bien es cierto que la ingesta elevada de ambas sustancias en el grupo placebo limitaron las conclusiones.
Un subgrupo en mujeres mayores de 60 años mostró una reducción significativa del al fractura de cadera –aunque señalan que este dato debe interpretarse con precaución. Sin embargo, otros estudios ad hoc, según nos dice el documento, no mostraron efectos significativos de la vitamina D3 en las fracturas o caídas. Por ellos, se han diseñado estudios que avaluan si existe un umbral de 25(OH)D por debajo del cual se pueden producir efectos perjudiciales en la estructura ósea. Existiendo aquellos que admiten por debajo de 16 ng/ml o de 20 ng/ml existiría mayor riesgo de fractura y otros que no.
Por otro lado déficits de 25(OH)D – debajo de 20 ng/ml -se la ha asociado con riesgos arterioscleróticos, neoplásicos, inmunológicos como diabetes tipo 1y esclerosis múltiple.
La relación con la diabetes tipo 2 (DM 2) se ha sugerido en niveles por debajo de 30 ng/ml, aunque estudios recientes no lo confirman.
Capítulo a parte sonlas dosis de esta vitamina que se deberían administrar pues habitualmente los estudios se hacen en dosis entre 400-1000 IU, por tanto poco se sabe por encima de 1000 UI por día. Un estudio realizado con dosis de 500.000 IU anuales durante 3 años mostró un incremento de caídas y fracturas en comparación con el grupo placebo, lo que plantea dudas.
Por ultimo, la intoxicación por vitamina D3 es rara y se manifiesta en dosis que exceden 10.000 IU por día y se manifiesta por hipercalcemia aguda, que corresponde a unos niveles en suero de 150 ng/ml de25(OH)D. Niveles séricos superiores a 60 ng/ml se han asociado con un riesgo aumentado de cáncer de páncreas, calcificaciones vasculares y muerte en general.
En conclusión, aún las contradicciones existentes y la necesidad de más estudios al respecto, se admite que suplementar con vitamina D podría se efectiva en la reducción de fracturas y caídas en ancianos institucionalizados con niveles de 25(OH)D por debajo de 20 ng/ml. De tal modo que ciertas Guías de práctica clínica al respecto recomiendan mantener niveles de al menos 30 ng/ml, aunque según ECAs actuales 20 ng/ml de hydroxyvitamina D serían suficientes para protegerles de las caídas y fracturas en el 97.5% de la población.

Vitamin D Insufficiency. Clifford J. Rosen, M.D.
N Engl J Med 2011;364:248-54.