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lunes, 5 de junio de 2023

La actividad física y el sueño en la salud


Dormir mal, en exceso, de manera insuficiente, con problemas de conciliación, utilización de hipnóticos … es causa de problemas diversos, desde cardio-vasculares, mentales (cognitivos, demencia, ansiedad..) a generales (flojedad, astenia, mareos..), como hemos comentado en escritos anteriores. Y de todo ello nos ha quedado la idea general de que dormir poco es malo para el corazón y mucho en cambio para el cerebro. Pero, siendo una molestia común y de no fácil tratamiento ¿Se pueden compensar los efectos de dormir mal de la alguna manera?. 
Es un tema difícil de abordar de ahí que todo lo que se pueda hacer para compensar o evitar sus consecuencias es bienvenido. Y no hablo de fármacos si no del ejercicio físico, algo que ya planteamos hace alrededor de dos años en un artículo que intentaba responder a la pregunta ¿Compensa la actividad física la mala calidad del sueño?. (Es Diari MENORCA. 13-08-2021).
Entonces analizamos un estudio de Bo-Huei Huang et al (Br J Sports Med . 2021) que, en aquel momento se había publicado, y que relacionaba el sueño y la actividad física con la muerte por cualquier causa o por causa específicas; e indirectamente de si un factor pudiera influir, e incluso compensar al otro. 
Era un estudio importante por la cantidad de individuos incluidos en el análisis, 380 055 individuos de 55,9 (8,1) años, 55% mujeres, de una base de datos Británica, el  UK Biobank, y con un seguimiento de 11 años -hasta mayo del 2020-, en la que se recogía la cantidad de actividad física; fuera alta, media, baja; y la calidad de sueño, fuera  “saludable, intermedio o deficiente”, de ahí que entre unos factores y otros existieron hasta 12 combinaciones posibles.

lunes, 29 de mayo de 2023

¿El chocolate amargo es saludable?

¿El chocolate amargo es saludable?

Sobre el chocolate, creo, no hemos hablado nunca, cuando es un alimento ampliamente consumido y es fuente de azúcar y cacao. O sea, no es solo un derivado de las semillas del cacao, si no que se le añaden distintos componentes (azúcar, leche, frutos secos, especias como vainilla y canela …) que son los que lo diferencian en su sabor, textura...

En sí, sería saludable pues existen metaanálisis que demuestran como este alimento tendría propiedades para reducir el riesgo cardiovascular (Buitrago-Lopez A et al, 2011) de quien lo consume y otros que lo relacionan con la prevención de  los accidentes vasculocerebrales (atac de gota en menorquín) (Larsson SC et al, 2012). Así en este último, tras  10,2 años de seguimiento de 37.103 varones (45-79 años) suecos del la cohorte del Cohort of Swedish Men (desde 1997), en los que se evaluó  el consumo de chocolate al inicio, utilizando un cuestionario autocumplimentado sobre estilos de vida y de dieta (96 alimentos y bebidas), se demostró como el mayor consumo de chocolate (consumo medio de 62,9 gr semanales) frente al menor consumo (consumo medio de 0 gr semanales, o no consumo) estaba relacionado con un 17% menor riesgo de esta enfermedad neurológica. Y como en metaanálisis sobre esta patología  se ha demostrado que aumentan el beneficio hasta el 19% en la prevención de la misma.

Con todo, no todo son ventajas pues si por un lado el cacao es una fuente de antioxidantes, el azúcar añadido, como hemos visto en otros comentarios, es fuente de diversas patologías (Es Diari 20-07-2018). 

domingo, 26 de febrero de 2023

La pioglitazona y el riesgo de demencia en pacientes con diabetes

La pioglitazona y el riesgo de demencia en pacientes con diabetes

La demencia es una patología frecuente en la diabetes tipo 2 (DM2) llegando según algunos autores a duplicar su prevalencia frente a individuos sin esta anormalidad metabólica. En este sentido, el año pasado en el blog de la redGDPS comentamos un estudio de Tang X et al sobre la relación entre la diabetes tipo 2 (DM2) y la demencia, fuera vascular o tipo enfermedad de Alzheimer (EA) y su relación o no con la utilización de antidiabéticos no insulínicos (ADNI). En este caso se trataba de un estudio prospectivo observacional sobre individuos mayores de la Veterans Health Administration (VHA) entre 2001 y 2017 y los fármacos analizados fueron las sulfonilurea (SU) o las glitazonas (GTZ, en EEUU también esta comercializada la rosiglitazona) frente a pacientes tratados con metformina (MET), como comparador activo.
Del seguimiento de 559.106 individuos (edad media de 65 años, y HbA1c media de 6,8%), se destaco un mayor riesgo en los grupos de SU y de GTZ (13,4 casos por 1000 personas-año) frente a la MET (6,2 casos por 1000 personas-año). Sin embargo, al año las GTZ en monoterapia generaron una reducción de riesgo del 22% de demencia (Hazard ratio (HR) 0,78,IC del 95% 0,75 a 0,81),  un 11% menos de riesgo de EA  (HR 0,89, IC del 95% 0,79% a 0,99%) y un 57% menos de riesgo de demencia vascular (HR 0,43, IC del 95% 0,37% a 0,51%). 

*Hoy comentamos un artículo publicado hace escasos días en Neurology por en Junghee Ha et al sobre la pioglitazona (PIO), la única GTZ comercializada en Europa, en pacientes con historia de accidente cerebrovascular (AVC) y su comportamiento en la reducción o no del riesgo de demencia. La PIO por su parte tiene un buen comportamiento en la prevención del AVC, como conocemos.

Se trata de un estudio longitudinal sobre individuos con DM provenientes de una cohorte del Korean National Health Insurance Service (KNHIS) entre el 2002-2017 en los que se investigó la posible asociación entre la utilización de PIO y los casos incidentes de demencia en pacientes nuevamente diagnosticados de DM2. Para ello se aplicó un modelo estadístico multiestado que evaluó los efectos de un AVC incidente en la asociación entre la utilización de la PIO y la demencia.

En total se identificaron a 91.218 individuos mayores de 50 años con un diagnóstico reciente de DM2 que no presentaban demencia. De éstos 3.467 estaban en tratamiento con PIO.

Durante una media de 10 años el 8,3% de los pacientes tratados con PIO desarrollaron demencia frente a un 10% de los que no. Así la utilización de la PIO se asoció con una reducción del riesgo de demencia cuando se lo compara con la no utilización, siendo la tasa de riesgo aleatoria en forma de hazard ratio (HR) de 0,84 (IC 95% 0,75-0,95). 

La reducción del riesgo de demencia fue mayor entre los pacientes con una historia de enfermedad coronaria, HR 0,46 (IC 95% 0,24-0,90, o AVC HR  0,57 (IC 95% 0,38-0,86), antes de debutar con DM. 
La incidencia de AVC, como era conocido, también se redujo con la PIO, HR 0,81 (IC 95%  0,66-1,00). 

Sin embargo, si el AVC se desarrolló durante el período de utilización de la PIO no se observó una reducción del riesgo demencia HR 1,27 (IC 95% 0,80-2,04).

Según este estudio la utilización de la PIO reduce el riesgo de demencia alrededor de un 16% en un período medio de 10 años en pacientes con DM2 reciente frente a aquellos que no tomaban este ADNI, pero con una potencia superior si existiera una patología cardiovascular previa, fuera  una historia de AVC o coronaria previa en los que esta reducción subiría a 43 y 54% respectivamente.
La dosis respuesta se demostró en aquellos pacientes que los que la dosis acumulada fue mayor pues se relacionó con un menor riesgo de demencia HR 0,72 (IC 95% 0,55 – 0,94).

Con todo, aunque ya son diversos los datos que demuestran las bondades de la PIO en el AVC isquémico y la demencia, este estudio es observacional con lo que se necesitarían más datos para establecer recomendaciones sobre su uso habida cuenta sus remotos pero comprobados efectos secundarios en forma de aumento de peso,  insuficiencia cardíaca, fracturas o cáncer de vejiga.

En este sentido, se ha apuntado que  la irrupción de los inhibidores del cotransportador de sodio y glucosa 2 (iSGLT2) podría contrarrestar estos inconvenientes al tener un buen comportamiento CV y un bajo riesgo de demencia. Fármacos que podrían utilizarse asociados aunque faltan datos al respecto. 

Junghee Ha, Dong Woo Choi, Kim, Keun You Kim, Chung Mo Nam, Eosu Kim. Pioglitazone Use and Reduced Risk of Dementia in Patients With Diabetes Mellitus With a History of Ischemic Stroke.  Neurology . 2023 Feb 15;10.1212/WNL.0000000000207069. doi: 10.1212/WNL.0000000000207069. Online ahead of print.

Megan Brooks. Diabetes Drug Tied to Lower Dementia Risk. News- Medscape Medical News. February 16, 2023

Tang X, Brinton RD, Chen Z, Farland LV, Klimentidis Y, Migrino R, Reaven P, Rodgers K, Zhou JJ. Use of oral diabetes medications and the risk of incident dementia in US veterans aged ≥60 years with type 2 diabetes. BMJ Open Diabetes Res Care. 2022 Sep;10(5):e002894. doi: 10.1136/bmjdrc-2022-002894. PMID: 36220195; PMCID: PMC9472121. 


martes, 1 de febrero de 2022

¿Puede la actividad física compensar la mala calidad del sueño?

¿Puede la actividad física compensar la mala calidad del sueño? 

Si hay un tema que no queda claro, en la que las evidencias bailan,  es el de la cantidad y calidad del sueño, si es mas sano dormir mucho o por el contrario dormir poco.

El patrón del sueño va cambiando durante la vida de la persona variando en cantidad y calidad, mayor en niños y menor en ancianos; pasamos de dormir de un tirón a hacerlo de manera intermitente de tal modo que a partir de una edad  aparecen los insomnios de conciliación (al ir a dormir), a media noche (de madrugada), sueños intermitentes… Se acumulan patologías diversas que influyen sobre el sueño, sean las derivadas de las molestias musculoesqueléticas, causas nerviosas (ansiedad...), respiratorias (la famosa apnea obstrutiva..)…

miércoles, 19 de febrero de 2020

Dormir más de nueve horas al día incrementa al riesgo de ICTUS

Dormir más de nueve horas al día incrementa al riesgo de ICTUS
Sobre la cantidad y calidad del sueño y su relación con la cognición hablamos hace algún tiempo.
Como vimos no es fácil determinar lo que es un sueño normal en relación aresultados como la cognición por ejemplo, pues el patrón de sueño va cambiandoa lo largo de la vida y no todos tienen el mismo. Sabemos que cuanto más joven es una más duerme y menos a medida que se hace más mayor, apareciendo insomnios  sean de conciliación o de madrugada, o sueños intermitentes…
Su relación con la demencia o Enfermedad de Alzheimer -EA- se ha puesto de manifiesto en individuos con deprivación del sueño y relacionado con un aumento en el número de las placas amiloides. En este sentido se habla de un patrón en “U” entre la duración del sueño y la cognición, tanto en exceso como en defecto aumentarían el riesgo de alteración cognitiva.

lunes, 19 de junio de 2017

El ejercicio físico activa el cerebro en pacientes con isquemia subcortical leve y alteraciones cognitivas

El ejercicio físico activa el cerebro en pacientes con isquemia subcortical leve y alteraciones cognitivas


La enfermedad vasculocerebral es una causa frecuente de alteración cognitiva, que representa la segunda causa más común de “alteración cognitiva mínima “(AC). Se admite que la AC se puede retrasar con el ejercico aeróbico (como hemos visto en otros post) al reducir éste los factores de riesgo cardiovasculares (FRCV), sin embargo, son pocos los estudios que evalúan estas intervenciones sobre los objetivos cognitivos en pacientes con riesgo de padecer esta alteración cognitiva.
Traemos aquí un estudio que evalúa si un programa de ejercicio aeróbico de moderada intensidad tendría influencia en las funciones neurológicas ejecutivas y funcionales de personas ancianas con antecedentes de AC por isquemia subcortical leve (AC-ISCL).
Los 38 participantes con  AC-ISCL se alteatorizaron a realizar durante 6 meses, 3 veces por semana o  una hora (caminando) de ejercicio aeoróbico o su actividad habitual. A ambos grupos se les dió información sobre la  AC-ISCL y consejos sobre una dieta sana.
Se les hizo una resonancia magnética nuclear funcional (RMNf) al inicio y a la finalización del estudio, en las que se evaluaron la actividad neuronal según el tipo de tareas. A su vez se les pasó otros test para medir la actividad neurológica y de capacidad cognitiva.
Con ello se vio que tras ajustar por actividad cognitiva al inicio, el grupo de entrenamiento aeróbico mejoraba significativamente el tiempo de reacción en la resolución de tareas en los test cognitivos. Además en comparación con los controles, el grupo de entrenamiento aeróbico demostró una menor activación del cortex occipital lateral izquierdo y el gyrus temporal superior derecho. Estos cambios neurológicos estuvieron relacionados con mejorías (rapidez) en la realización de las actividades evaluadas.
Concluyen que una actividad aeróbica en personas mayores con  AC-ISCL puede mejorar las funciones ejecutivas y la eficiencia neurológica asociada a determinadas áreas cerebrales. Se entiende que el ejercicio físico aumenta el flujo cerebral en determinadas áreas y reduce factores de riesgo que disminuyen el flujo cerebral como la hipertensión arterial, la diabetes o las LDL- colesterol.
Como factores limitantes se apunta que los participantes del  grupo de intervención fueran más sanos  y que la misma intervención (caminar) al estar inmersa en un contexto grupal pudiera actuar sobre aspectos cognitivos no exclusivamente debidos al ejercicio físico.
Se precisan más estudios para completar y consolidar estos hallazgos.

Hsu CL, Best JR, Davis JC, Nagamatsu L, Wang S, Boyd LA, Hsiung GR, Voss MW, Eng JJ, Liu-Ambrose T1,. Aerobic exercise promotes executive functions and impacts functional neural activity among older adults with vascular cognitive impairment. Br J Sports Med. 2017 Apr 21. pii: bjsports-2016-096846. doi: 10.1136/bjsports-2016-096846. [Epub ahead of print]


martes, 5 de noviembre de 2013

Aumentan los ICTUS en países en desarrollo. Se reduce la edad de aparición

Aumentan los ICTUS en países en desarrollo. Se reduce la edad de aparición

A veces las sensaciones esconden evidencias epidemiológicas. Los médicos a veces pensamos que se producen en mayor o menor frecuencia determinada patología en la actualidad, y luego vamos a la estadísticas epidemiológicas y nos damos cuenta que nuestras apreciaciones heurísticas no se corresponden con la estadísticas. Sin embargo, a veces sí que es así.
En el tema de los accidentes vásculocerebrales (AVC) existe la sensación de que siendo una enfermedad de personas de mayores, ahora su frecuencia ha aumentado en la mediana edad. Pero, ¿es esto cierto?
Para ello echamos mano del Global Burden of Diseases, Injuries, and Risk Factors Study 2010 (GBD 2010) que estima la carga epidemiológica del AVC a nivel global y local entre los años 1990-2010, que ha sido publicado recientemente en Lancet.
Para ello extraen datos de Medline, Embase, LILACS, Scopus, PubMed, Science Direct, Global Health Database, de la biblioteca de la OMS, y de la base de datos regional de la OMS  entre 1990   y  2012 con las que identificar estudios publicados entre el 1990 y el 2010. A los estudios encontrados se le aplicó el sistema estadístico del  GBD 2010 en base a la incidencia, prevalencia, mortalidad, distribución, incapacidad ajustada por años de vida (DALYs), grupos de edad, ingresos …Se encontraron 119 estudios (58 de países de altos ingresos y 61 de bajos o medios).
Según estos entre 1990-2010 la incidencia estandarizada por grupos de edad de AVC disminuyó significativamente un 12% (IC 95%  6-17) en los países de ingresos altos, y se incrementó un 12% (-3 a 22) en los de bajos o medios ingresos, aunque no significativamente. La mortalidad por esta causa, por su parte disminuyó significativamente tanto en países desarrollados (37%) como en los en vías de desarrollo (20%).
Según estratos etarios, en adultos de edad media (20-64 años) el AVC en las dos últimas décadas se incrementó del 25  al 31% del total de AVC, o sea  un 25% en este período de tiempo.
Como hecho destacable señalar que  hubieron diferencias geográficas de la incidencia de AVC notables,  entre 3-10 veces según los países, y que el 62% de los AVC nuevos, el 69,8% de la prevalencia de AVC, el 45,5% de las muertes por AVC y el 71,7% de los días perdidos (DALY) a causa del AVC, se dieron en individuos menores de 75 años.
Dentro los AVC el 62,5% de la incapacidad y el 51,7% de las muertes relacionadas con el AVC se debieron a AVC hemorrágicos, aun siendo la causa menos común de los AVC. Estos a su vez se presentaron en personas menores de 75 años y en aquellos de países en desarrollo, donde el AVC hemorrágico se incrementó un 19%.
El incremento de los AVC se ha producido en jóvenes y en adultos en edad media de los países en desarrollo. En estos países, la mortalidad por AVC se ha incrementado un 42%, la incapacidad por esta condición un 46%, con respecto a los países desarrollados. Lo que reflejaría un aumento de los factores de riesgo en estas poblaciones. Factores, como una dieta insana, mayor inactividad física, incremento de la presión arterial y del tabaquismo.
En países desarrollados, por el contrario, se ha producido una disminución de la incidencia de AVC (12%), en la mortalidad prematura (37%) y en la incapacidad (36% de disminución) en los últimos 20 años, que reflejaría la consecuencia de la prevención en aspectos del hábito tabaquico, presión arterial,... y una vez producido el AVC el tratamiento en unidades específicas de AVC. 
Concluyen, que aunque las tasas estandarizadas de mortalidad por AVC disminuyen en las dos últimas décadas, el número absoluto de personas que debutan con AVC cada año, el número de supervivientes al AVC, la carga global de AVC tiende a incrementarse.

Feigin VL et al on behalf of the Global Burden of Diseases, Injuries, and Risk Factors Study 2010 (GBD 2010) and the GBD Stroke Experts Group. Global and regional burden of stroke during 1990—2010: findings from the Global Burden of Disease Study 2010. Lancet Global Health. Published online October 23, 2013.



miércoles, 6 de febrero de 2013

El consumo de chocolate disminuye el riesgo de accidente vásculo cerebral


El consumo de chocolate disminuye el riesgo de accidente vásculo cerebral

En otras ocasiones hemos hablado del café, incluso del chocolate comentamos en el blog hermano de la redGDPS un metaanálisis en que se señalaban sus propiedades de disminuir el riesgo cardiovascular. Ahora traemos aquí, una revisión sistemática en forma de metaánalisis de estudios prospectivos de hace algunos meses, en el que relaciona la asociación del consumo de chocolate y el riesgo de accidente vásculo-cerebral (AVC) en los varones. Se trata de un estudio publicado el agosto pasado en Neurology cuyo objetivo fuer estudiar la asociación entre el consumo de chocolate y el riesgo de AVC al tiempo que hacían un metaánalisis de la evidencia disponible hasta el momento sobre estudios prospectivos que relacionaran ambas variables.
Para ello se siguieron prospectivamente a 37.103 varones (45-79 años) suecos del la cohorte del Cohort of Swedish Men, desde 1997, evaluando el consumo de chocolate al inicio, utilizando un cuestionario sobre estilos de vida y de dieta (96 alimentos y bebidas) autocumplimentado.
Los casos incidentes de AVC fueron captados del Swedish Hospital Discharge Registry. Por otro lado, el metaánalisis fue realizado a partir de la identificación de estudios a partir de PubMed y de EMBASE  hasta enero del 2012 y los resultados fueron generados a partir de un modelo estadístico de efectos aleatorios.
Tras  10,2 años de seguimiento se identificaron 1.995 casos incidentes de AVC, 1.511 infartos cerebrales, 321 AVC hemorrágicos y 163 AVC sin catalogar. Hay que decir que aquellos individuos que comían más chocolate eran más jóvenes, menos fumadores, ligeramente más delgados, consumían más alcohol, carne roja, frutas, vegetales y menos pescado.
El riesgo relativo (RR) de AVC, tras ajustarlo por las distintas variables confusoras (edad, peso, hábito tabáquico, hipertensión, fibrilación auricular…), comparando el mayor consumo de chocolate en cuartiles (consumo medio de 62,9 gr semanales) frente al menor consumo (consumo medio de 0 gr semanales, o no consumo) fue de 0,83 (IC 95%, 0,70–0,99), algo que no varió en los distintos subtipos de AVC. Las tasas de incidencia de AVC fueron de 85 por 100.000 personas/año del menor consumo, frente a 73 por 100.000 personas/año en aquellas de mayor consumo de chocolate.
Todo ello mostró que existía una asociación (no causalidad) entre el mayor consumo de chocolate y el menor riesgo de padecer un AVC en varones.
Sin embargo, el riesgo de AVC fue incluso menor en los individuos sin hipertensión arterial, RR 0,76 (IC 95% 0,62 – 0,93), y por el contrario, en aquellos que padecían este factor de riesgo, el chocolate perdía esta cualidad protectora, RR, 1,04 (IC 95% 0,77 – 1,41; p para la interacción de 0,04).
El metanálisis de 5 estudios captados sin distinción de sexos, con 4.260 AVC incidentes, mostró de la misma manera que el estudio, un RR de AVC de mayor frente a menor consumo de chocolate, de 0.81 ( IC 95%,  0,73–0,90),  sin que hubiera heterogeneidad entre los estudios (p = 0,47).
Con ello se concluye que el consumo de chocolate en varones está inversamente relacionado con el riesgo de AVC, un 17% menos riesgo de AVC entre los que consumen chocolate frente a los que no. El metaánalisis ad hoc, aumenta este beneficio hasta el 19% de prevención del riesgo de AVC tanto sean varones como mujeres.

Larsson SC, Virtamo J, Wolk A.  Chocolate consumption and risk of stroke: a prospective cohort of men and meta-analysis. Neurology. 2012 Sep 18;79(12):1223-9. doi: 10.1212/WNL.0b013e31826aacfa. Epub 2012 Aug 29

Buitrago-Lopez A, Sanderson J, Johnson L, et al. Chocolate consumption and cardiometabolic disorders: systematic review and meta-analysis. BMJ 2011; DOI:10.1136/bmj.d4488.