jueves, 31 de enero de 2019

Los perros duros no bailan, de Arturo Pérez-Reverte

Los perros duros no bailan, de Arturo Pérez-Reverte

Novela al estilo del Arturo Pérez-Reverte pero con personajes caninos. Tras las primeras páginas en la que vas humanizando a los perros, pues hablan, lo que te produce alguna incomodidad, se sumerges en un argumento clásico del autor, una trama épica, donde hay  lucha, nobleza, amistad...

Como siempre no defrauda ni en el argumento ni en el estilo, si bien es cierto que en mi opinión no es la mejor de sus novelas. Se lee de corrido.


ALFAGUARA, 2018

lunes, 28 de enero de 2019

¿Existe alguna relación entre el ejercicio físico a largo plazo en el paciente anciano con el riesgo de caídas que generen algún daño ?

¿Existe alguna relación entre el ejercicio físico a largo plazo en el paciente anciano con el riesgo de caídas que generen algún daño ?


Cada vez es más frecuente relacionar la movilidad con la supervivencia en las personas mayores. El mismo concepto de fragilidad está relacionado con la actividad, con el ejercicio físico. Sin embargo, como hemos visto en otros post, el ejercicio no solo está relacionado con la supervivencia, la prevención de la dependencia, el deterioro cognitivo, si no como veremos con el riesgo de caídas y todas la consecuencias que esta situación genera en los ancianos.
La intervención sobre el ejercicio físico es fundamental no solo por beneficiar al sistema cardiometabólico o cognitivo si no por mejorar la condición músculo esquelética previniendo las caídas, y con ello las fracturas. Sin embargo, los estudios y los metaanálisis a partir de estos están hechos sobre intervenciones  en corto espacio de tiempo, al tiempo que no se sabe cual es el mejor ejercicio (tipo, intensidad, frecuencia, duración de las sesiones) para disminuir el riesgo de caídas, la mortalidad y los efectos adversos.
El estudio LIFE, realizado en personas mayores sorprendentemente mostró un incremento en la hospitalización y la mortalidad, aunque no significativa, entre aquellos que realizaban ejercicio físico en relación a aquellos que no. En sentido contrario, existen metaanálisis que muestran como el ejercicio físico previene las fracturas en este tipo de pacientes.
El objetivo de este metaanálisis es el de investigar la asociación entre una intervención sobre el ejercicio físico a largo plazo con el riesgo de mortalidad, hospitalización, caídas, caídas que generen algún daño o fractura.
Este metaanálisis se hizo siguiendo los postulados de la Guía de Práctica Clínica (GPC) PRISMA. Se hizo una búsqueda de los estudios (ensayos clínicos aleatorizados –ECA- de personas mayores de 60 años con intervenciones de la menos de un año) en marzo del 2018 a partir de las bases de datos médicas PubMed, Cochrane Central Register of Controlled Trials, SportDiscus, PsychInfo, y Ageline.
Se incluyeron a 46 estudios o 22.709 participantes de los que 40 estudios y 21.868 participantes participaron en el metaanálisis teniendo  una edad media de 73,1 años y el 66,3% eran mujeres.
El tiempo de seguimiento medio fue de 17 meses y 16 ECA fueron específicos en pacientes con algún diagnóstico específico, tales como enfermedad cardiovascular o demencia.
El ejercicio más utilizado fue el entrenamiento multicomponente, es decir aeróbico junto con fuerza y equilibrio, de moderada intensidad y con una frecuencia de tres veces por semana y 50 minutos por sesión. Los comparadores no eran del todo sedentarios, a menudo eran activos.
El resultado del análisis mostró como el ejercicio físico reducía el riesgo de caídas en 20 ECA, 4420 individuos y un riesgo relativo (RR) de 0,88 (IC 95% 0,79-0,98) de caídas que causaran daño 
 en 9 ECA,  4481 individuos con un RR, 0,74 (IC 95% 0,62-0,88); y una tendencia a reducir el riesgo de fracturas  en 19 ECA, 8410 individuos y un RR, 0,84 (IC 95% 0,71-1,00; p= 0,05). 
Sin embargo, el ejercicio no redujo significativamente el riesgo de caídas múltiples, en 13 ECA, 3060 individuos, la hospitalización 12 ECA y  5639 individuos, y la mortalidad 29 ECA y 11441 participantes. 
El análisis de sensibilidad mostró unos resultados semejantes, excepto en el metaanálisis por efectos fijos en el riesgo de fractura que cual mostró un efecto significativo a favor de los deportistas, RR
0,84 (IC 95%  0,70-1,00; p = 0,047).
Dos o tres veces por semana sería la frecuencia optima en mortalidad y caídas aplicando  la metaregresión.
Concluyen que la práctica de ejercicios a largo plazo (más de un año) se asociaría con una reducción en las caídas, las caídas con daño y con gran probabilidad en las fracturas en pacientes ancianos, incluido aquellos con enfermedades cardiometabólicas o neurológicas. Sin embargo, no encontraron relación con la mortalidad, y la hospitalización.

de Souto Barreto P, Rolland Y, Vellas B, Maltais M.  Association of Long-term Exercise Training With Risk of Falls, Fractures, Hospitalizations, and Mortality in Older Adults: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Intern Med. 2018 Dec 28. doi: 10.1001/jamainternmed.2018.5406. [Epub ahead of print]

Norra MacReady.Long-term Exercise Lowers Fall, Injury Risk Among Elderly. Medscalpe
December 31, 2018


miércoles, 23 de enero de 2019

¿Son útiles la aspirina y el celecoxib en el cáncer de mama?

¿Son útiles la aspirina y el celecoxib en el cáncer de mama?


Tenemos algunos datos sobre la participación de los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINES) en la prevención del cáncer. Así lo han mostrado algunos estudios referidos a la aspirina (AAS) o el celecoxib y el cáncer de colon (CCR), que hemos comentado en este blog, al reducir la incidencia de pólipos, del CCR y la mortalidad por esta causa. Los AINES son fármacos ampliamente usado de modo que al tiempo que se utilizan para tratar o aliviar ciertas enfermedades músculoesqueléticas pueden generar otras acciones, sean adversas (digestivas, cardiovasculares, renales..) o de alguna manera beneficiosas (antiagregantes, …).
En el cáncer de mama (CM) existe una sobreexpresión de los receptores COX-2 lo que abre la puerta a investigar si tratamientos de AINE a nivel preventivo podrían tener cabida. Se comenta que existe algún estudio observacional que sugeriría que la AAS podría mejorar la supervivencia por esta patología. Sin embargo, faltan ensayos clínicos aleatorizados (ECA) que estudien si tanto la AAS como el celecoxib podrían ser útiles en el CM.
Del National Cancer Institute of Canada Clinical Trials Group MA se seleccionaron mujeres postmenopausicas con CM con receptores hormonales positivos que fueron aleatorizadas en forma de 2x2. Todas ellas tenían como medicación coadyuvante el exemestano o el anastrozol. 
Se examinaron los efectos tanto del celecoxib como de la AAS en bajas dosis en la “supervivencia libre de eventos (SLE)” o el tiempo desde la aleatorización y la recurrencia de enfermedad, nuevo CM primario, o muerte por cualquier causa (MCC). Y la supervivencia libre de enfermedad distal (SLRD) y la supervivencia global (SG).
La rama del  celecoxib (n = 811, 50,0%) frente al  placebo (n = 811, 50,0%) se interrumpió a los 18 meses de seguimiento (diciembre del 2004)  debido a la preocupación sobre su posible  cardiotoxicidad. A los 4,1 años de seguimiento de los 1622 pacientes, 186 (11,5%) tuvieron un  SLE, 80 (4,9%) una recaída distante y 125 (7,7%) murieron por alguna causa. Por tanto, el celecoxib no tuvo un impacto estadísticamente significativo en la SLE y en la SLRD o en la SG.
En cuanto a las bajas dosis de AAS, 476 (21,5) utilizadores frente a 1733 (78,%) que no  tampoco se tradujo en una mejoría, así tanto la SLE, HR 1,48 (IC 95% 1,12 a 1,96, p = 0,006)  como el SG  HR 1,87 (IC  95% 1,35 a 2,61, p inferior a  0,001) empeoraron..
Aunque se trata de un estudio corto (≤18 meses) al parecer el celecoxib y la AAS a bajas dosis no tienen efecto o si lo tienen es contraproducente con la SLE y la SLRD. Las bajas dosis de AAS incrementarían la MCC. La principal limitación del celecoxib es que fue suspendido antes de finalizar el estudio; a su vez la limitación del tiempo de estudio en un tema como es el cáncer impide sacar conclusiones claras.
En el AAS a bajas dosis que solo 21,5% de los participantes tomaran este fármaco restó fuerza estadística para detectar el efecto de la AAS sobre los objetivos fijados, a su vez el aumento de mortalidad pudo ser debido a causa cardiovascular, no por el cáncer, apuntan.
No son buenas noticias.

Strasser-Weippl K, Higgins MJ, Chapman JW, Ingle JN, Sledge GW, Budd GT, Ellis MJ, et alEffects of Celecoxib and Low-dose Aspirin on Outcomes in Adjuvant Aromatase Inhibitor-Treated Patients: CCTG MA.27. J Natl Cancer Inst. 2018 Sep 1;110(9):1003-1008. doi: 10.1093/jnci/djy017.

Ernest Hawk; Karen Colbert Maresso; Powel Brown. NSAIDs to Prevent Breast Cancer Recurrence? An Unanswered Question. Medscape 2018


jueves, 17 de enero de 2019

¿Son útiles los medicamentos en el tratamiento del resfriado común?

¿Son útiles los medicamentos en el tratamiento del resfriado común?

El resfriado es una enfermedad frecuente que se cura espontáneamente a los pocos días. La consulta por este motivo a los médicos es habitual, y es corriente que el paciente espere que se le recete algo para “curar” o al menos aliviar los síntomas. En la infancia son más frecuentes (6-8 episodios en un año) que en los adultos (2-4 al año) lo que da pie a una hiperfrecuentación de los padres a sus médicos y a los servicios de urgencias.
Realmente los resfriados al ser enfermedades víricas (diversos virus implicados) no tienen tratamiento, pero tienen la ventaja que por lo general se solucionan por si solos.  En el caso poco frecuente que  se compliquen con otras infecciones, habitualmente bacterianas, precisarán de tratamiento antibiótico para su resolución.
Sin embargo, aún no existiendo una cura efectiva, los pacientes esperan una receta y alguna vez se sienten decepcionados si el médico no les prescribe nada, o si la receta solo se basa en recomendaciones, como el aumento de la ingesta de líquidos, hacer vahos, lavados nasales, reposo... 
Pero es que los fármacos utilizados para los catarros son diversos y solo se prescriben para reducir los síntomas de la enfermedad, así van desde los llamados descongestionantes, los antihistamínicos, los  analgésicos, los fluidificantes… hasta llegar a las combinaciones de los mismos o los llamados antigripales. En comprimidos, jarabes, cápsulas…
Todos ellos, aun considerados por la ciudadanía como seguros, pues se pueden obtener sin receta, son fármacos, que al igual que los antibióticos u otros, también tienen sus riesgos, sus efectos secundarios, y a veces pueden ser graves.
El hecho de ser de venta libre, o sea que no precisan ir al médico para poder obtenerlos, fomenta su autoconsumo y lo que inicialmente es una ventaja (evita la consulta médica) se convierte en un inconveniente, pues la automedicación en síntomas que no remiten lleva a la sobredosificación (dar más medicamento) o a la combinación de medicamentos con la misma composición aumentando el riesgo de efectos secundarios graves. Algo por otro lado cada vez más frecuente.
El problema de los refriados es especialmente grave en los niños dada su frecuencia de presentación. En estas edades, además, estos fármacos tienen escasos beneficios al tiempo que mayores efectos secundarios, como somnolencia, trastornos intestinales,... y que pueden llegar a ser importantes si se sobrepasa la dosis (convulsiones, taquicardia,...). De ahí que estén prohibidos en algunos países por debajo de los 6 años (Reino Unido, Canadá). En Estados Unidos (EEUU) la US Food and Drug Administration (FDA) ya advirtió (prohibió) hace años sobre el consumo de estos fármacos de libre dispensación para el tratamiento de los catarros en niños menores de dos años y en la actualidad esta agencia está revisando la evidencia entre los 2 y 11 años sin que por el momento haya dado ninguna recomendación explicita. Y es que la acción y seguridad de esto fármacos en los niños menores de 12 años no quedan claros por falta de estudios, algo que puede sorprender dado su consumo generalizado. Revisiones sistemáticas de la evidencia por agencias tan prestigiosas como la Cochrane Database Syst Rev han mostrado como en la infancia no existen evidencias de que los medicamentos tipo descongestionantes, antihistamínicos… reduzcan la duración de la enfermedad ni mejoren la sintomatología nasal (congestión, estornudos..).
En adultos existen algunas pruebas de que los antihistamínicos sedantes (algunos componentes de estos medicamentos) mejoran la mucosidad (descarga) y los estornudos pero no la congestión nasal, pero no otro tipo de antihistamínicos (los no sedantes), los más utilizados. Solos o en combinación a su vez son capaces de producir efectos secundarios del tipo somnolencia, insomnio, dolor de cabeza, problemas gastrointestinales…
En resumidas cuentas la eficacia de estos productos en la infancia es escasa al tiempo que los riesgos de los efectos secundarios son altos. El riesgo de sobredosificación (jarabes con buen gusto) es alto y con ello el riesgo de toxicidad también. En principio deberíamos evitar dar descongestionantes a nuestros niños por debajo de 12 años de edad.
En adultos, la efectividad de los descongestionantes solos o en combinación con antihistamínicos o analgésicos es mayor, pero escasa, y el riesgo de efectos secundarios menor que en los niños.
Para finalizar, decir que el problema se complica cuando tampoco encontramos evidencias claras en los remedios caseros clásicos en los niños o en los adultos como son los humificadores de aire caliente, vahos, lavados nasales, probióticos (yogures),  infusiones o vitaminas.
¿Qué hacer”. Como dice el aforismo latino en medicina “primun non nocere”, primero no perjudicar; utilizar los remedios que aunque no hayan demostrado estadísticamente un beneficio, pueden sernos útiles a nivel individual y sin riesgos de efectos secundarios. 
Los humificadores en niños mayores de un año han demostrado su utilidad, como las infusiones con miel, los caldos calientes en la tos; o el paracetamol en la fiebre y en los dolores musculares. Y sobre todo esperar que la enfermedad pase.

mateu seguí díaz
médico de familia

-Mateu Seguí Díaz.¿Són útiles los medicamentos para tratar el resfriado común?. Diari MENORCA. 12-11-2018: 17

van Driel ML, Scheire S, Deckx L, Gevaert P, De Sutter A. What treatments are effective for common cold in adults and children? BMJ. 2018 Oct 10;363:k3786. doi: 10.1136/bmj.k3786.

Roxanne Nelson. Do Not Use Decongestants for Colds in Children Younger Than Age 6. Medscape.
October 12, 2018

DeckxL, De SutterAI, GuoL, MirNA, van DrielML. Nasal decongestants in monotherapy for the common cold. Cochrane Database Syst Rev 2016;10:CD009612. 

De SutterAI, SaraswatA, van DrielML. Antihistamines for the common cold. Cochrane Database Syst Rev 2015;11:CD009345. 10.1002/14651858.CD009345.pub2. 26615034 9 

LiS, YueJ, DongBR, YangM, LinX, WuT. Acetaminophen (paracetamol) for the common cold in adults. Cochrane Database Syst Rev 2013;7:CD008800. 10.1002/14651858.CD008800.pub2.

van Driel ML, Scheire S, Deckx L, Gevaert P, De Sutter A. What treatments are effective for common cold in adults and children? BMJ. 2018 Oct 10;363:k3786. doi: 10.1136/bmj.k3786.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30305295


miércoles, 16 de enero de 2019

El silencio de la ciudad blanca de Eva García Sáenz de Urturi

El silencio de la ciudad blanca  de Eva García Sáenz de Urturi

Siempre me da grima comentar novelas de las cuales se ha hecho una película, o como esta que ha generado una expectación sobre los lugares de la ciudad de Vitoria, donde se desarrolla; pues se da por sentado que la novela tiene una calidad excepcional que no da pie a crítica alguna. Sin embargo, justamente este asentimiento general es el que me despierta suspicacias, críticas al modo de otras del género como la también trilogía del Stieg Larsson, “Los hombres que no amaban a las mujeres”… aunque en este caso el argumento sea más cercano y atrayente. Críticas más en el sentido de leer un argumento trabajado, excesivamente redondo en su trama (coincidencias, cuestiones sin resolver..) en una estructura de novela policíaca sin más,  sin otro atractivo. Más guión cinematográfico que literatura. Tal vez sea por eso que lo que me pareció como un libro largo, al parecer se quedara corto y forme parte de una trilogía aún más extensa. Sea como fuere es un libro que entretiene hasta el final. Si es esto lo que se busca.
Me ha evocado los libros de de Dolores Redondo, el guardián invisible, el legado en los huesos…tanto en estilo, argumento, recursos como localización.
Entretenido.
Editorial Planeta 2016

lunes, 7 de enero de 2019

Las dietas altamente hipocalóricas reducen la fuerza muscular y la densidad mineral ósea

Las dietas altamente hipocalóricas reducen la fuerza muscular y la densidad mineral ósea

Las consecuencias de las dietas extremadamente hipocalóricas (DAHC) realizadas para perder peso no han sido bien valoradas. Hoy traemos aquí una comunicación del último congreso de la  European Association for the Study of Diabetes (EASD) 2018  realizado en Berlin ( Abstract 196) y que recoge medscape.
Es conocido que las DAHC reducen la masa corporal, la fuerza muscular y merman la mineralización de los huesos.
Según este, un subestudio del PREVIEW (estudio multicéntrico de intervención sobre los estilos de vida en la prevención de la diabetes tipo 2-DM2- en más de 2000 personas) sobre 150 individuos entre 27-70 años con un índice de masa corporal superior a 27 kg/m2 (69% mujeres) que siguieron este tipo de dietas,  las DAHC redujeron la fuerza de presión manual y produjeron una pérdida de la densidad mineral ósea (DMO) a partir de los dos meses de seguimiento tanto en mujeres jóvenes como mayores.
El PREVIEW aplicó una DAHC (800 kcal -3400 kJ) durante dos meses y tras la pérdida de peso una fase de mantenimiento con dieta ad libitum (consejos sobre alimentos, porciones…), ejercicio y cambios en el comportamiento. Los participantes fueron seguidos a los 2, 6, 12, 24 y 36 meses desde el inicio.
Según éste subestudio tanto la DMO de la cadera como del raquis se reducen de manera significativa a partir de los 51 años de edad a los dos meses de la DAHC.
Según éste la fuerza de prensión fue distinta en varones que en mujeres durante el estudio, así mientras en los varones el incremento inicial se estabilizó perdiendo durante el tiempo, en las mujeres hubo una pérdida significativa en el período de DAHC, una situación que se mantuvo durante todo el tiempo del estudio (p inferior a 0,001).
La pérdida de DMO no mostró diferencias entre los sexos, pero sí según la edad. En menores de 51 años tras una pérdida de DMO se produjo un incremento en la cadera frente a los valores basales al final del estudio (p inferior a 0,01); sin embargo en mayores de 51 años se redujo significativamente la DMO manteniéndose así durante todo el seguimiento (p inferior a 0,01). En cuanto al raquis descendió la DMO en ambos estratos de edad al final del estudio (p inferior a 0,001).
Análisis posteriores mostraron como las pérdidas de DMO más pronunciadas se produjeron en las mujeres mayores de 51 años. Por debajo de esta edad tanto varones como mujeres mostraron fluctuaciones no significativas alrededor de su nivel de DMO de inicio.
Hay que decir que el cumplimiento de la dieta a los 2 meses se mostró con una pérdida de peso de al menos un 8%, y fueron estos lo se analizaron.
Estas conclusiones refuerzan las recomendaciones de utilizar dietas altas en proteínas si se utilizan DAHC y practicar ejercicios de fuerza a la hora de prevenir estos efectos adversos.

Liam Davenport. Older Women at Risk of Bone, Muscle Loss With Low-Cal Diets. Medscape.
October 12, 2018

European Association for the Study of Diabetes (EASD) 2018 Annual Meeting; October 4, 2018; Berlin, Germany. Abstract 196.

Miriam E. Tucker. Fast Initial Weight Loss May Be Key to Diabetes Prevention. Medscape October 17, 2018

martes, 1 de enero de 2019

El consumo de cannabis y la psicosis

El consumo de cannabis y la psicosis

Es conocido que la marihuana puede utilizarse para tratar las nauseas de la quimioterapia del paciente con cáncer, soportar el dolor intratable en este tipo de pacientes  y es útil en ciertas formas de espasticidad en pacientes evolucionados o terminales… sin embargo, la regulación actual no va por ahí, por su utilización médica, si no por su uso recreativo. Como una forma para obtener una sensación placentera. Para ello se apela a sus  “escasos” efectos secundarios y a su “escasa posibilidad de adicción”.
En este aspecto, aún no alcanzado las cifras del tabaco, a nivel general la marihuana produce un 9% de adicción en la población general, que aumenta en los adolescentes. Así el grado de dependencia en los adolescentes sería de hasta 2-4 veces más frecuente que la población general en los primeros dos años de inicio del consumo. Una dependencia que se reconocería cuando el consumidor se encuentra en abstinencia con unos síntomas inconfundibles de irritabilidad, ansiedad, insomnio, necesidad de su consumo…En la actualidad alrededor del 30% de los adolescentes del mundo occidental consumen estas sustancias, por lo que no es un asunto menor.
Por ello conviene recordar que la marihuana actua sobre el cerebro en receptores específicos (endocannabinoides) remodulando la sensibilidad de éstos e influyendo con ello en la funcionalidad del mismo. Algo que puede no ser un problema en el individuos adulto pero que sí lo es en cerebros en crecimiento, en donde esta sustancia es más activa.
Así la exposición del cerebro al tetrahidrocannabinol (THC), componente de la marihuana, en momentos de desarrollo cerebral modifica la sensibilidad del sistema de recompensa a la exposición a otro tipo de sustancias adictivas (de ahí como se ha dicho que pueda ser una puerta de entrada de otras drogas), en el estado de conciencia, en el aprendizaje y en la memoria... Pero también en funciones ejecutivas como el control de los impulsos (falta de inhibición), los hábitos...Como, también en el riesgo conducir a la ansiedad y a la depresión.
Se sabe que los adultos que en su adolescencia fumaron regularmente marihuana tendrían menos conexiones en regiones del hipocampo, locus ceruleus, lóbulo temporal medial (relacionado con la atención), y región prefrontal (funciones ejecutivas) del cerebro....
Sin embargo, de lo que queremos hablar hoy aquí es de la posibilidad de que el consumo de marihuana pueda aumentar el riesgo de psicosis, de esquizofrenia en los adolescentes, algo que aunque se ha mostrado como posible (asociación estadística) no se ha podido demostrar fehacientemente.
Y es que la asociación, no significa causalidad. Que se den al mismo tiempo no quiere decir que una sea la causa de la otra. Como la disyuntiva del huevo o la gallina, ¿que es primero?, pues puede que quien tenga predisposición a la psicosis busque este tipo de sustancias y las consuma más, o en sentido  contrario, aquel que consume estas drogas aumentaría el riesgo de padecer psicosis. Es decir, ¿que sería primero la marihuana o la psicosis?.
Sabemos que existen trabajos que demuestran que el consumo de cannabis aumenta la sintomatología en pacientes que ya presentaban esta enfermedad.
Un estudio de Mustonen A et en Finlandia y publicado este año estudió la asociación de la utilización de cannabis (marihuana) en 6534 adolescentes y el riesgo de presentar psicosis; encontrando que el riesgo de presentar esta enfermedad mental estaba más elevado en los individuos que habían consumido cannabis cinco veces o más. Según este estudio el consumo de cannabis en los adolescentes se asociaría a mayor riesgo de presentar psicosis tras ajustarlo por sintomatología al inicio, el riesgo familiar y otras sustancias que se tomaran al mismo tiempo.
Otro estudio reciente al respecto es el realizado en Canadá, auspiciado por el Canadian Institutes of Health Research  (Conrod P, Bourque J et al) y publicado en JAMA Psychiatry este verano,  sobre 3.966 adolescentes de entre 13 y 16 años. Estos representaban el 70% de los escolares de la zona estudiada y se les hizo un seguimiento de 4 años en base a encuestas anuales que evaluaron dicha sintomatología y la frecuencia en el consumo de cannabis (desde nunca al consumo diario) y todo ello utilizando una metodología estadística más precisa con resultados anuales que permitiera afirmar que este hábito pudiera ser la causa de la EQZ en los adolescente. Este estudio demostró que existe una asociación estadística en cada punto temporal entre el consumo de cannabis y la aparición de los síntomas de psicosis tras un período 12 meses del inicio del consumo.
Estos estudios nos deben poner sobre alerta sobre el riesgo del consumo de estas drogas a estas edades, un período del crecimiento cerebral del muchacho/a en el que se crean estructuras cerebrales que condicionaran su futuro.
La enseñanza que deberíamos extraer de estos estudios es que se debería hacer lo posible por evitar el consumo de cannabis entre nuestros adolescentes, con ello se reduciría la aparición de casos de psicosis en el futuro.

Mateu Seguí Díaz
Medico de familia

-Mateu Seguí Díaz. El consumo de cannabis y psicosis. Diari MENORCA. 17-09-2018: 15.

Mustonen A, Niemelä S, Nordström T, Murray GK, Mäki P, Jääskeläinen E, Miettunen J. Adolescent cannabis use, baseline prodromal symptoms and the risk of psychosis. Br J Psychiatry. 2018 Apr;212(4):227-233. doi: 10.1192/bjp.2017.52.

Bourque J, Afzali MH, Conrod PJ.Association of Cannabis Use With Adolescent Psychotic Symptoms. JAMA Psychiatry. 2018 Aug 1;75(8):864-866. doi: 10.1001/jamapsychiatry.2018.1330.

Pauline Anderson. All Young Cannabis Users Face Psychosis Risk. Medscape June 15, 2018

Volkow ND1, Baler RD, Compton WM, Weiss SR. Adverse health effects of marijuana use. N Engl J Med. 2014 Jun 5;370(23):2219-27. doi: 10.1056/NEJMra1402309.

Riba J, Valle M, Sampedro F, Rodríguez-Pujadas A, Martínez-Horta S, Kulisevsky J, Rodríguez-Fornells A. Telling true from false: cannabis users show increased susceptibility to false memories. Mol Psychiatry. 2015 Mar 31. doi: 10.1038/mp.2015.36. [Epub ahead of print]


https://www.cps.ca/en/documents/position/cannabis-children-and-youth