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miércoles, 23 de marzo de 2016

La utilización del ordenador como factor distorsionador de la comunicación médico-paciente

La utilización del ordenador como factor distorsionador de la comunicación médico-paciente

Dentro de las barreras en la comunicación médico -paciente se ha añadido una desde hace un tiempo que tiene que ver con el registro informatizado de las actividades y de la historia clínica del paciente. La telemedicina, o la informatización de los registros sanitarios ha mejorado gran parte de la burocrácia (ofimática) sanitaria, ha hecho al sanitario más autosuficiente al poder desde su terminal acceder a información y las agendas de distintos servicios sanitarios y eficiente al evitar duplicar pruebas y visitas. Sin embargo, como hemos comentado en otras ocasiones, la introducción de los ordenadores en las consultas ha supuesto también una barrera que afecta a la comunicación entre los pacientes y los profesionales sanitarios.  Una barrera en buena medida física pues los pacientes a priori quieren que se les mire a ellos no a los ordenadores, que se les escuche, no que nuestra atención se encuentre en lo registrado en la pantalla.
Un estudio observacional  publicado el noviembre pasado en JAMA Internal Medicine aborda esta cuestión. Estudia la asociación entre la utilización de los ordenadores en las consultas y la comunicación con el paciente crónico. Un estudio observacional realizado entre noviembre del 2011 y noviembre del 2013 en hospitales públicos. Para ello, se contactó por teléfonos con los pacientes antes y después de las visitas recabando información sobre la calidad de visita que recibieron en los 6 meses previos y se grabaron los contactos asistenciales con los sanitarios que se incluyeron en el estudio. En total se grabaron 71 encuentros entre 47 pacientes y 39 médicos.
Para evaluar el comportamiento comunicacional de los profesionales se utilizó el Roter Interaction Analysis System y se clasificó la utilización del ordenador en bajo, moderado o alto.
Se realizó un análisis multivariante ajustado por la duración de la visita, nivel educacional del paciente, calidad de vida del paciente,...identificando la asociación entre la utilización del ordenador las variables comunicacionales y las experiencias del paciente.
Únicamente el 48% de los pacientes de los médicos que utilizaban de manera intensa el ordenador durante la visita médica manifestaron que su atención fue excelente, al tiempo que la mayoría de los pacientes de médicos menos pendientes de su ordenador durante la visita médica señalaron que su relación fue óptima. A nivel específico hubo diferencias en la calidad de la comunicación según la relación con el ordenador, así aquellos con menor preocupación con el ordenador tuvieron más contenido social, al tiempo que los que los utilizaban de manera más moderada puntuaron menos en este aspecto pero hubo una actitud más positiva. Del mismo modo, en la entrevista de aquellos con una utilización mayor del ordenador hubo menos contenidos personales y más desacuerdos o críticas. El abordaje social es un aspecto que mejora la satisfacción del paciente y la utilización del ordenador puede inhibir la implicación del médico en estos contenidos, se señaló en este estudio.
O sea que la utilización de la ofimática en la consulta puede afectar a la relación médico-paciente. Nada nuevo, solo un dato con todos los matices de ser un estudio pequeño y que en este aspecto depende de pericia personal para manejar la máquina y al mismo tiempo la entrevista clínica evitando la interacción de esta sobre aquella. Como todo, es algo que precisaría un aprendizaje.
Si bien es cierto que la alternativa de mejorar la comunicación médico - paciente es la parquedad en la información expresada en la historia clínica informatizada, algo que no recoge este estudio, y que es fundamental en una empresa sanitaria donde prima más la “continuidad asistencial” que la “longitudinalidad en la atención”, incluso en la atención primaria.  Algo, que por otro lado, observamos en aquellos compañeros con alto interés en los aspectos comunicacionales, y es que el tiempo por consulta médica no es infinito, y los 10 minutos por encuentro dan lo que dan.


Ratanawongsa N1, Barton JL2, Lyles CR1, Wu M3, Yelin EH4, Martinez D1, Schillinger D1. Association Between Clinician Computer Use and Communication With Patients in Safety-Net Clinics. JAMA Intern Med. 2016 Jan 1;176(1):125-8. doi: 10.1001/jamainternmed.2015.6186.

Physician Computer Use Affects Patient's Perception of Car. Medscape 2015


viernes, 14 de agosto de 2015

La satisfacción de los médicos con los sistemas de registro clínico electrónicos

La satisfacción de los médicos con los sistemas de registro clínico electrónicos

El tiempo va pasando y ya no nos acordamos de aquellas discusiones que se generaron cuando   la  implantación la historia clínica informatizada (HCI) en las diversas comunidades autónomas (CCAA).
Con distinta velocidad y acierto se ha acabado implantado en todo el territorio nacional la HCI, que sustituyendo la clásica HC en papel, ha terminado por ser algo consustancial a nuestra práctica habitual. Al igual que cuando hablamos del tamaño de los centros de salud (CS), la HCI se implantó por “real decreto”, se obligó a su utilización independientemente de los gustos y  preferencias de los sanitarios. ¿Sabemos sobre sus resultados?. ¿Sobre los cambios en la relación médico paciente?. ¿La satisfacción del paciente?. ¿Volveríamos a la HC en papel si nos dieran la oportunidad?... 
La realidad es que la HCI se introdujo más como un método para el control de actividad del sanitario y mecanización de la repetición de la prescripción que como una herramienta para mejorar la gestión de la consulta. Ello no quiere decir que el desarrollo posterior (en los puntos donde se ha ido evolucionando) haya mejorado la relación entre niveles y el acceso de pruebas complementarias, agendas…Sin embargo, aún hoy existen aspectos que han convertido a la HCI en un problema más que en una solución. En nuestro caso (e-siap) a estas alturas aún falta el desarrollo de una HCI que centralice todos los datos del paciente desde la misma sin tener que mantener diferentes páginas web abiertas (que se cierran automáticamente al cabo de cierto tiempo). Que desde la misma se puedan solicitar y volcar las pruebas complementarias si tener que imprimir documentos... Un problema que unido a una velocidad de trasferencia de datos lentísima hace que la consulta sea, en mi opinión, más lenta que la clásica de la historia clínica en papel y generando los informes a mano. Sí que es cierto que la mecanización de la repetición de recetas, con la introducción de la receta electrónica ha sido un gran acierto, tanto para disminuir los contactos con el centro como para controlar eficazmente la medicación.
El aspecto de la confidencialidad se ha paliado (digo paliado pues en nuestro caso siguen las interconsultas con en papel sin sobre cerrado) con medidas controladoras del acceso a las "HC no propias" que precisan una justificación del acceso.
Con todo, ¿Cuántos volveríamos a la historia clásica en papel?- Pregunto
Según un estudio-encuesta reciente recogido por medscape solo el 34% de los médicos contestaron que estaban satisfechos o muy satisfechos con su sistema de HCI “physicians and electronic health records (EHRs)” el año pasado, bastante inferior al 62% que contestaron en el 2010, según una encuesta del American EHR Partners y la American Medical Association (AMA), y en el que ha participado la American Academy of Family Physicians. El número de médicos a disgusto con su sistema de registro informático se situó en el 54% en el 2014.
Lo más importante, y que enlaza, con nuestra propia experiencia es que el 72% de los médicos señalaron que los EHR hacían difícil o muy difícil la reducción de su carga de trabajo, aunque el 43% señalaba que no había vuelto a niveles de productividad previos a la EHR.
La encuesta se hace eco de un cierto malestar en contra de la informatización que haría que estuviéramos más preocupados por el sistema informático que por la relación médico-paciente. Si que es cierto que la satisfacción mejora si el sistema electrónico elegido (existen diferencias) es el adecuado a las demandas de los profesionales y funciona correctamente y con rapidez. También señalan que la satisfacción mejora con el tiempo, supongo que por el conocimiento y la práctica.
En esta encuesta los médicos de atención primaria estuvieron ligeramente más satisfechos (37%) que los especialistas (28%) con su sistema de registro informático.
Queda mucho por hacer en este campo.

Robert Lowes. Most Physicians Can't Get No EHR Satisfaction. August 12, 2015


Physicians Use of EHR Systems 2014.
http://www.americanehr.com/research/reports/Physicians-Use-of-EHR-Systems-2014.aspx