martes, 31 de julio de 2018

La dieta mediterránea es efectiva en la salud ósea femoral del paciente con osteoporosis

La dieta mediterránea es efectiva en la salud ósea femoral del paciente con osteoporosis

Sobre los beneficios de la dieta mediterránea (DietMed) hemos hablado en diversas ocasiones.
La DietMed, como es conocido, se basa en la ingesta de frutas, verduras, frutos secos y cereales integrales y aceite de oliva, todo con una ingesta entre moderada y alta de pescado y de derivados lácteos, moderada de alcohol y sobre todo, escasa en carne.
En el blog hermano de la redGDPS, ya hemos desgranado los pormenores del ensayo clínico PREDIMED, un estudio español que comparó tres dietas sin restricción calórica, en individuos entre 55-80 años con alto riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV). Mostrando como la DietMed con aceite de oliva o frutos secos estaba relacionada con la prevención del síndrome metabólico, de la diabetes tipo 2 (DM2), los eventos cardio y cerebro-vasculares, con la demencia... durante un seguimiento de 4,8 años de media. En éste, a pesar de la ingesta de ácidos grasos mono o polinsaturados el peso no varió.
Por ello las principales Guías de Práctica Clínica (GPC) recomiendan DietMed en la reducción de la mortalidad por cualquier causa y cardiovascular y en la prevención de todas estas patología. Pero de lo que no sabemos mucho es la posible influencia de la DietMed en el hueso, en la densidad mineral ósea (DMO) y en  la incidencia de fractura. Los estudios hasta la fecha sugieren que la adherencia a la DietMed podría tener alguna influencia.
En este post comentamos los resultados de un análisis posthoc del estudio multicéntrico NU-AGE (New Dietary Strategies Addressing the Specific Needs of the Elderly Population for Healthy Aging in Europe) realizado en 5 centros europeos (Francia, Italia, Holanda, Polonia y Reino Unido) entre los años 2012-14.
El objetivo primario fue examinar los efectos de la DietMed durante un año en la respuesta inflamatoria de pacientes ancianos europeos; a su vez de determinaron 15 objetivos secundarios entre los que se incluía la evaluación de la salud ósea, DMO) y biomarcadores del hueso y de la degradación del colágeno.  Se trató de un estudio de intervención en el que en el grupo de intervención se adaptó la dieta de los pacientes a lo más parecido a la DietMed (dieta NU-AGE) y durante un año recibiendo a su vez consejos personalizados ad hoc, añadiendo alimentos como pasta integral, aceite de oliva y vitamina D3 (10 µg/d). El grupo control recibió información en forma de folletos sobre la dieta saludable recomendada en cada país.
De un total de 1.294 individuos introducidos en el estudio (edad media ± desviación estándar de 70,9±4 años, 44% varones), 1.142 completaron el año de seguimiento.
Según este estudio la DietMed-like no tuvo efecto sobre la DMO (lugares específicos y globalmente); al tiempo que la introducción del cumplimento de la misma en el análisis tampoco modificó los resultados. Tampoco tuvo ninguna repercusión sobre los biomarcadores urinarios como la piridinolina y la deoxipiridinolina libre. Los niveles de 25-hidroxivitamina D se incrementaron significativamente en la  en el suero en la DietMed-like al tiempo que disminuía la hormona paratiroidea  (p inferior a 0,001) frente al grupo control.
En el subgrupo de pacientes con osteoporosis (8%) al inicio del estudio, o con una DMO según T-score ≤ −2,5 SD en lugares específicos, mostró que  la DietMed-like atenuaba la pérdida ósea esperada en el cuello femoral, pero no tenía efecto en la columna lumbar o el DMO a nivel global.
Concluyen que la intervención mediante una DietMed-like junto con suplementos de vitamina D3 no tiene efectos sobre la DMO en personas normales según la edad, pero reduce significativamente la pérdida ósea en el cuello femoral de aquellos con osteoporosis.
Estas diferencias se explicarían por que los pacientes con osteoporosis tienen una pérdida de DMO acelerada en comparación con los individuos normales con lo que serían más sensibles a los efectos de la DietMed-like suplementada con vitamina D3.
Con todo, existen alguna disparidad con otros estudios recientes, como el de la cohorte del Women's Health Initiative, que sugieren que existiría un menor riesgo de fractura de cadera en aquellos pacientes con mayor adherencia a la DietMed

Jennings A, Cashman KD, Gillings R, Cassidy A, Tang J, Fraser W, et al. A Mediterranean-like dietary pattern with vitamin D3 (10 µg/d) supplements reduced the rate of bone loss in older Europeans with osteoporosis at baseline: results of a 1-y randomized controlled trial. Am J Clin Nutr. 2018 Jul 11. doi: 10.1093/ajcn/nqy122. [Epub ahead of print]

Haring B, Crandall CJ, Wu C, LeBlanc ES, Shikany JM, Carbone L, et al. Dietary Patterns and Fractures in Postmenopausal Women: Results From the Women's Health Initiative. JAMA Intern Med. 2016 May 1;176(5):645-52. doi: 10.1001/jamainternmed.2016.0482.

Liam Davenport. Osteoporosis Sufferers May Benefit From Mediterranean Diet. Medscape  July 20, 2018 


domingo, 29 de julio de 2018

El legado en los huesos, de Dolores Redondo

El legado en los huesos, de Dolores Redondo

La segunda entrega de esta trilogía, al uso de Stieg Larsson con su trilogía “los hombres que no amaban a las mujeres”,  que se ha convertido, al tiempo que en un éxito editorial, un culto a los lugares en donde trascurre los hechos.
Personalmente desconozco si continuaré con la tercera parte visto el contenido de las anteriores, pero sí que he de reconocer que ésta me ha cautivado más que la anterior pues tiene un suspense tal vez mejor trabajado hasta el final. Ciertamente, aunque la considero demasiado larga (esta parte) el libro se lee bien sin cansar. Aunque el argumento cambia, siendo más personal, el contenido es parecido.
Un libro interesante para pasar el rato en este tórrido verano.

Editorial: DESTINO






jueves, 19 de julio de 2018

La influencia de la dieta en la edad de aparición de la menopausia

La influencia de la dieta en la edad de aparición de la menopausia

La edad de la menopausia, o el punto temporal en el que la mujer pierde la menstruación, se encuentra alrededor de los 50 años (51 años de media en el Reino Unido) y está regulado por causas básicamente genéticas pero también ambientales.
Es un período hormonal de la mujer, al final de su vida reproductiva, en la que tiene un descenso importante de las concentraciones de  los estrógenos y un incremento de la progesterona. Cambios hormonales que influyen en muchos aspectos de la fisiopatología de la mujer, no solo en el reproductivo.
Los estudios epidemiológicos muestran una asociación entre la precocidad de la menopausia natural y la disminución de la densidad mineral ósea, la osteoporosis, las enfermedades cardiovasculares,  la existencia de depresión...hasta con el riesgo de muerte prematura. Por el contrario, la menopausia tardía se la ha llegado a asociar con mayor riesgo de cáncer de mama, de ovario y de útero.
Al margen de los determinantes genéticos en la edad de la menopausia, existen factores   sociodemográficos, ambientales y del comportamiento que al influir en la fisiología hormonal de la mujer harían variar la edad de la finalización de la menstruación.
La dieta, por su parte, sería un factor no estudiado del todo, que posiblemente podría influir.
Los estudios al respecto no son muchos y no todos llegan a las mismas conclusiones, de ahí que aún hoy se necesiten estudios de grandes poblaciones para llegar a conclusiones precisas.
Últimamente se ha publicado un estudio que analiza la ingesta de ciertos alimentos en una importante población (cohorte) de mujeres británicas en la edad en la que habitualmente se tiene la menopausia. La hipótesis que plantearon es que la ingesta de frutas y vegetales se asociaría con una menopausia más precoz al tiempo que el alto consumo de carne y carne procesada (embutidos...) la retrasaría.
Se estudiaron a alrededor de 14 172  mujeres entre 40-65 años seguidas del UK Women’s Cohort Study (UKWCS) que hubieran presentado una menopausia natural entre el inicio del seguimiento y la finalización del mismo. A todas ellas se les recabó información demográfica, antropométrica, sobre el peso corporal, actividad física, historia reproductiva (utilización de anticonceptivos, fecha de la última menstruación, …) y otros factores de salud. A todas ellas se les pasó un cuestionario de frecuentación en el uso de alimentos al inicio del estudio con 217 items de consumo diario. En el estudio de incluyeron a 38% de mujeres vegetarianas, solo el 8% fumaban y el consumo de alcohol se encontró e una unidad diaria. 
La menopausia se definió como la cesación permanente de la menstruación de al menos 12 meses consecutivos. La edad media de la menopausia de las mujeres estudiadas estuvo en los 51 años.
Para el análisis se utilizó un modelo de regresión múltiple ajustado por variables confusoras que evaluara la asociación entre la dieta y la edad de presentación de la menopausia natural.
En los 4 años de seguimiento se produjo la menopausia natural en 914 mujeres. En éstas la alta ingesta de aceite de pescado o legumbres frescas se asoció con un retraso de la aparición de la menopausia; así se encontró un retraso de 3,3 años por porción y día (IC 99% 0,8-5,8) en la ingesta de aceite de pescado y de 0,9 años por porción y día (IC 99% 0,0-1,8) en las legumbres frescas. 
Por el contrario la pasta refinada o el arroz se asoció con una menopausia más temprana, o de 1,5 años por porción y día menos (IC 99% -2,8 a -0,2).
En este sentido las mujeres vegetarianas tuvieron una menopausia natural más pronto que las no vegetarianas.
Una mayor ingesta de vitamina B6,  mostró 0,6 años por mg/día (IC 99% 0,1-1,2) o de Zinc 0,3 años por mg/día (IC 99% 0,0-0,6) en el retraso de la edad de la menopausia. La estratificación por edad al inicio del seguimiento tendió a atenuar los resultados.
La explicación de estos resultados que proponen es que la ingesta de aceite de pescado (rico en ácidos grasos poliinsaturados omega-3), o de ciertas legumbres o vegetales, podrían mejorar la capacidad antioxidante  compensado los efectos adversos de ciertas reacciones que influyeran en la ruptura del folículo ovárico, retrasando el inicio de la menopausia natural. Por el contrario, es conocido que los carbohidratos refinados, la ingesta de arroz o de pasta en ciertas culturas, aumentan la insulinoresistencia algo que influye en los niveles de estrógenos y estimularía la ovulación, aumentando el número de ciclos menstruales con un más rápido agotamiento de éstos y adelantando la menopausia.
En el caso de las mujeres vegetarianas, aunque la ingesta de legumbres retrasaría muy modestamente la menopausia, al no comer alimentos animales, menor ingesta de grasas, y más fibra afectaría a las hormonas (luteinizantes y foliculoestimulantes) estimulando los folículos y modificando la duración de los ciclos menstruales. A su vez el adelanto de la menopausia en estas mujeres podría estar relacionada con un menor nivel de estrógenos debido a la alta ingesta de fibra y escasa de grasas. Todo esto, junto con una menor ingesta de calcio (alimentos lácteos) cabría pensar que les incrementaría el riesgo de osteoporosis (una suposición de este bloguero) y de enfermedad cardiovascular.
Concluyen que algunas clases de alimentos (aceite de pescado, legumbres frescas, pasta refinada, o arroz) y micronutrientes específicos tendrían un valor predictivo en la edad que se produce la menopausia natural. Este estudio sería la primero que estudia esta asociación.

Dunneram Y, Greenwood DC, Burley VJ, Cade JE. Dietary intake and age at natural menopause: results from the UK Women's Cohort Study. J Epidemiol Community Health. 2018 Aug;72(8):733-740. doi: 10.1136/jech-2017-209887. Epub 2018 Apr 30.

Becky McCall.Oily Fish and Beans Delay Menopause, Rice and Pasta Hasten It. Medscape  May 03, 2018 


miércoles, 11 de julio de 2018

Alimentos ultraprocesados, ¿“nutrirse o intoxicarse”?

Alimentos ultraprocesados, ¿“nutrirse o intoxicarse”?

La contraposición entre “nutrirse o intoxicarse”, cual chiste del Roto, viene a cuento de las noticias que se van publicando sobre los efectos de los alimentos procesados, o ultraprocesados. Unos alimentos que van desde los cereales para del desayuno, la  panadería industrial (panes, pastelería...), las patatas fritas (chips), los aperitivos, las sopas instantáneas, las carnes procesadas (los embutidos, los ahumados…), las comidas industriales ultracongeladas  (pizzas…), los postres industriales,  hasta las bebidas gaseosas edulcoradas…, todos ellos alimentos que forman parte de nuestra dieta diaria. 
Unos alimentos que según una encuesta reciente suponen entre el 25-50% de las calorías ingeridas diariamente por los ciudadanos  de los países occidentales (Europa, EEUU, Canadá).
El apretado estilo de vida del ciudadano occidental no le deja tiempo, o si lo tiene se prefiere dedicarlo a otras cosas, para elegir los alimentos crudos, comprarlos y tras ello cocinarlos. Y para esto están los alimentos cocinados o procesados. A esta comodidad se le añade que los alimentos envasados tienen asegurado su sabor, su conservación y sobre todo tienen una garantía microbiológica (no se estropean), por lo que si se consumen en la fecha recomendada son de alguna manera “sanos”.
Sin embargo, en general el alimento ultraprocesado tiene mayor cantidad de grasas; y dentro de éstas, mas grasas saturadas y mas grasas trans (ambas malas); más azúcar, más sal, y menos fibra o vitaminas, entre otros. Además, los alimentos procesados contienen aditivos, que aunque permitidos por las dosis utilizadas, no dejan de ser discutibles para la salud dado su probable carciogenicidad (capaces de producir cáncer) en modelos animales, como el nitrito de sodio en la carne procesada, el óxido de titanio (pigmento blanco)... 
Sin embargo, lo que preocupa en la actualidad además de su composición en principios inmediatos y conservantes, son los contaminantes generados en su procesado y conservación. Así se conoce que los alimentos ultraprocesados pueden contener contaminantes carcinogénicos producidos en el procesado de los mismos, como la famosa acrilamida (de los tostados, asados..), las aminas heterocíclica, los hidrocarburos aromáticos policíclicos… y aquellos que se adhieren por contacto en el envasado o empaquetado (bisfenol…).
Un estudio del European Prospective Investigation in to Cancer and Nutrition (EPIC) hace 5 años publicado en el BMC Med (Rohrmann S et al,  2013) analizando la ingesta de carne y el riesgo de muerte, por enfermedades cardiovasculares y por cáncer, sobre los hábitos dietéticos de 448.568 personas (35-69 años de edad), mostró tras 12,7 años de seguimiento, que existía una asociación muy leve entre el consumo de carne y la mortalidad, pero que ésta se elevaba de manera importante cuando ésta carne era procesada. Así encontraron que el riesgo de muerte por cáncer  aumentaba hasta un 43% por el consumo de carne procesada que llegaba hasta a un 70% por causa cardiovascular si se consume más de 160 gr de carne procesada al día, en comparación con aquellos con un consumo de entre 10-19,9 gr/día. El consumo de carne de ave no se relacionó con ninguna causa de muerte. 
Según este estudio el consumo de carne en general no es malo para la salud, pero sí lo es el consumo de carne procesada pues tienen más grasas saturadas, colesterol, sal, nitritos, más aditivos (ahumado, al curado, saborizantes…).
Otro estudio más reciente publicado en el BMJ por Fiolet T et al este año evaluó si existe alguna asociación entre el consumo de alimentos ultraprocesados y el cáncer. En este caso se estudiaron a 104.980 personas mayores de 18 años (78% mujeres) de la French NutriNet-Santé entre los años 2009-17. Las encuestas se hicieron cada 6 meses recogiendo lo consumido 15 días antes.
Se intentó evaluar la asociación de estos alimentos con el riesgo de padecer cáncer de mama, de próstata y cáncer colo-rectal. Según este estudio la ingesta de alimentos ultraprocesados estuvo asociado a un aumento del riesgo de cáncer en general (2.228 casos detectados) y de cáncer de mama en particular (739 casos).
Así un incremento en un 10% en la cantidad de alimentos ultraprocesados en nuestra dieta diaria incrementaría en un 10% el riesgo de padecer cáncer en general o de mama en las mujeres. No encontraron asociación con el cáncer de colon o el de próstata.
En sentido inverso, este estudio señaló que los alimentos no procesados o frescos o poco procesados como las frutas, los vegetales, los huevos, la carne, el pescado, la leche, la pasta, el arroz...tuvieron un  efecto contrario, redujeron el riesgo de cáncer. O sea eran protectores.
De estos dos estudios podemos concluir que no hay que tener miedo a la carne, sobre todo si es de ave, que hemos de consumir alimentos frescos y sobre todo cocinar más. Evitar en lo posible los alimentos ultraprocesados y sobre todo las carnes procesadas (los embutidos,..).

mateu seguí díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Alimentos ultraprocesados, ¿“nutrirse o intoxicarse”?. Es Diari MENORCA. 17-05-2017: 19
http://menorca.info/


Fiolet T, Srour B, Sellem L, Kesse-Guyot E, Allès B, Méjean C, Deschasaux M, Fassier P, Latino-Martel P, Beslay M, Hercberg S, Lavalette C, Monteiro CA, Julia C1,, Touvier M Consumption of ultra-processed foods and cancer risk: results from NutriNet-Santé prospective cohort. BMJ. 2018 Feb 14;360:k322. doi: 10.1136/bmj.k322.

Rohrmann S, Overvad K, Bueno-de-Mesquita HB, Jakobsen MU, Egeberg R, Tjønneland A, et al.
Meat consumption and mortality - results from the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition. BMC Med. 2013 Mar 7;11:63. doi: 10.1186/1741-7015-11-63.



lunes, 2 de julio de 2018

Incremento del uso indebido de fármacos estimulante en jóvenes con el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad

Incremento del uso indebido de fármacos estimulante en jóvenes con el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad

El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) es una verdadera epidemia, pues es la alteración del comportamiento más común y que va aumentando su prevalencia.  
Sea por que se diagnostica más (enfermos ocultos) o por el sobrediagnóstico (en niños inquietos y despistados clasificados erróneamente como TDAH) que es lo más frecuente,  que cada vez se medique mas nuestros niños. En la actualidad el 69% de los niños diagnosticados de esta alteración están siendo tratados con terapia farmacológica en EEUU.
Hay quien ha comentado que la prevalencia de este síndrome se relaciona con el nivel de paciencia o de tolerancia de los padres actuales. A menor capacidad de aguante más diagnóstico y más medicación.
Del tratamiento del fracaso escolar en niños movidos con atención dispersa se ha pasado al tratamiento de fondo de la personalidad del infante con fármacos diarios y galénica retard.
En un post pasado, ya dimos cuenta como el número de adolescentes que toman medicación en este concepto se duplicó en EEUU entre el 2008-12; en la actualidad son 6,4 millones de niños diagnosticados de TDAH en dicho país.
 Sin embargo, la utilización de estos estimulantes va más allá de la prescripción para el TDAH y en dicho país, ya comentamos como la Substance Abuse and Mental Health Administration  informó como el uso no médico de dichos estimulantes aumentó un 134% entre 2005-10 entre adultos de EEUU según la casuística de los servicios de urgencias de país. De modo que, paralelamente al aumento del diagnóstico va el incremento en la prescripción de estas sustancias y con ello el riesgo del mal uso de dichos fármacos. 
En este sentido los centros de control de EEUU “US poison control centers (PCCs)” recibieron en el 2015 más de 25.800 llamadas en relación a la exposición a anfetaminas y metilfenidato. Los síntomas de sobredosificación por estos fármacos son variados y van desde temblores, agitación, confusión, taquiarritmia, alucinaciones, hiperreflexia, hipertermia, midriasis e incluso se puede llegar a convulsionar. 
El estudio que comentamos describe la exposición y tendencia temporal en individuos menores de 19 años durante 15 años a este tipo de medicaciones recogidas por el  PCCs. Entre el 2000 y el 2014 hubo 156.365 llamadas registradas en el PCCs relacionadas con la medicación del  TDAH.
Globalmente el incremento de las exposiciones fue de 71,2% entre el 2000 y el 2011, y un pequeño descenso entre el 2011-2014. 
De éstos, el metilfenidato con el 46,2% y las anfetaminas con el 44,5% fueron las exposiciones más corrientes. La principal razón esgrimida de intoxicación (involuntaria) fue el error terapéutico (41,6%). Si bien es cierto las intoxicaciones intencionales (sea sospecha de intento de suicidio, o uso indebido o abuso) se manifestaron en adolescentes (13-19 años) y supusieron el 50,2% de las exposiciones en este estrato de edad.
En general la mayoría (el 60,4%) no recibieron atención médica institucional, pero el 6,2% ingresaron en los servicios de urgencia para tratamiento. En este período hubo 3 defunciones por este motivo.
El incremento del número de exposiciones a medicación del  TDAH durante este período se relacionó con el incremento en la tendencia en el diagnóstico de TDAH y en la prescripción de este tipo de medicaciones.
El corolario de estos datos tiene que ver con que existe un riesgo de intoxicación por estas sustancias que va aumentando a medida que se diagnostica más de TDHA  y se introducen estos fármacos como medicación crónica. Una intoxicación que puede ser involuntaria (equivocación de dosis) o intencionada en estas edades, al tratarse de fármacos estimulantes (abuso) o con fines suicidas (las menos).
Hasta el momento no es un tema alarmante pero hay que esta ojo avizor habida cuenta que no son fármacos inocuos.

King SA, Casavant MJ, Spiller HA, Hodges NL, Chounthirath T, Smith GA. Pediatric ADHD Medication Exposures Reported to US Poison Control Centers. Pediatrics. 2018 May 21. pii: e20173872. doi: 10.1542/peds.2017-3872. [Epub ahead of print]

Storebø OJ, Ramstad E, Krogh HB, Nilausen TD, Skoog M, Holmskov M, et al. Methylphenidate for children and adolescents with attention deficit hyperactivity disorder (ADHD). Cochrane Database Syst Rev. 2015 Nov 25;11:CD009885. [Epub ahead of print]

Chen Q, Sjölander A, Runeson B, D'Onofrio BM, Lichtenstein P, Larsson H. Drug treatment for attention-deficit/hyperactivity disorder and suicidal behaviour: register based study. BMJ. 2014 Jun 18;348:g3769. doi: 10.1136/bmj.g3769.

Megan Brooks. ADHD Drug Misuse in Kids a Growing Problem. Medscape May 23, 2018