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domingo, 30 de junio de 2024

El riesgo de los tatuajes en el cuerpo

El riesgo de los tatuajes en el cuerpo  

Un tema que preocupa y sobre el que hay escasas evidencias es el de la repercusión de  los tatuajes en la salud. Un hábito, el de tatuarse, que con  una prevalencia superior al 20 % en Europa, llegando en Estados Unidos al 30 %, se empieza cada vez a edades más tempranas lo que  expone a la tinta de los  mismos para casi toda la vida.

 De la acción  de los tatuajes en el cuerpo  sabemos de sus efectos inmediato  en la piel en forma de infecciones, granulomas e inflamaciones, alergias.. Sin embargo, se desconoce el efecto  de los pigmentos utilizados y mantenidos ille tempore debajo de la piel. Si podían tener o producir efectos más graves a nivel epidérmico o a nivel general, en todo el organismo. 

El miedo es que pudieran producir cáncer. Y es que existen sustancias químicas en la tinta para tatuarse que están clasificadas como cancerígenas por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer.

 Se sabe que partículas de estos pigmentos podían viajar por los vasos sanguíneos subdérmicos hasta los ganglios linfáticos coloreandolos, lo que puede producir problemas a la hora de interpretar muestras anatomopatológicas de pacientes a los que se les había extraído para su análisis en ciertas enfermedades. Y al ser insolubles y acumularse con el tiempo, tal vez tuvieran alguna repercusión en el resto de los tejidos del cuerpo.

 Hace ya años (Es Diari 26-12-2017) comentamos un artículo de Schreiver I et al (Sci Rep. 2017 Sep) que mostraba que los pigmentos derivados de óxidos de metales o sustancias poliaromáticas que se quedaban debajo de la piel se movían a los ganglios linfáticos y con ello se aumentaban los niveles de ciertos metales pesados en ellos,  como, el cromo, el níquel, el aluminio, el manganeso, el cobalto, titanio..; entonces se especuló que este acumulo de metales y los derivados de carbón negro (policíclicos aromáticos) que son carcinógenos (posibilidad de producir cáncer)  y del óxido de titanio (pigmento blanco)  pudieran producir con el tiempo problemas en los tejidos en forma de neoplasias. Ha pasado el tiempo, en concreto siete años, con escasas  noticias.

domingo, 22 de abril de 2018

Los tatuajes un problema para la salud a largo plazo

Los tatuajes un problema para la salud a largo plazo

Los resultados a nivel de la salud de los comportamientos humanos  tardan tiempo que ser conocidos. Se sabe que las consecuencias del tabaquismo (un hábito secular) se descubrieron tras la industrialización del tabaco y su consumo masivo (los cigarrillos) tras el final de la segunda guerra mundial. En mi opinión algo parecido va a ocurrir con el hábito de ponerse tatuajes. Pues ha pasado de ser algo anecdótico que realizaban los marinos, soldados, y personas de cierta extracción social, a generalizarse y ser un comportamiento “normal” que tiene que ver con la estética de individuo.
Y es que hasta el momento es un tema poco estudiado pero del que se van publicando estudios esporádicos que alertan sobre esta práctica. Los estudios sobre las tintas utilizadas hasta el momento se habían hecho en modelos animales, sin embargo, se sabía poco en los humanos.
Si que sabemos que la aplicación de tatuajes tienen el riesgo producir alergias, infecciones, granulomas... en la piel. Sin embargo, lo que preocupa no es esto, es que los pigmentos utilizados, al ser insolubles y acumularse en la piel durante toda la vida del individuo pudieran tener alguna repercusión en el resto de los tejidos del cuerpo. 
Se sabe en la actualidad que estas sustancias pueden viajar hasta los ganglios linfáticos y quedar allí acumuladas durante décadas. Estos pigmentos colorean los nódulos linfáticos y pueden provocar dificultades, e incluso equivocaciones, a la hora de analizarlos y de diagnosticar ciertas enfermedades, cuando el individuo cae enfermo.

 Los pigmentos de los tatuajes suelen derivar de óxidos de metales o sustancias
 poliaromáticas que en principio se suponen que son inertes. Sin embargo, existen personas que reaccionan a éstas, sensibilizándose. Existen sensibilizaciones al niquel, al cromio, al manganeso, o al cobalto, que son parte de los pigmentos o contaminantes de éstos.
Al margen de éstos metales están los derivados de carbón negro (policíclicos aromáticos) que contienen y que son carcinógenos (posibilidad de producir cáncer)  y del óxido de titanio. Esta sustancia que se utilizaría como un pigmento blanco  para hacer tonos y mezclas con otros colores, dependería de su estructura para reaccionar con el oxigeno cuando se expone el individuo a la luz solar produciendo efectos adversos a nivel cutáneo. Sin embargo, al margen de las posibles reacciones en la piel, lo que más preocupa a los científicos es la migración de estas sustancias hacia los ganglios linfáticos.

En estudios sobre personas fallecidas que portaban tatuajes mostraron como el óxido de titanio y otros pigmentos del tatuaje se alojaban en otros tejidos no exclusivamente en la piel. Parte de estas partículas de la tinta acaban siendo fagocitadas (comidas) por células fagocíticas y transportadas a los ganglios linfáticos.
Uno puede pensar que borrando los tatuajes se soluciona el problema. Sin embargo, este “borrado” se realiza mediante  procedimientos como el laser que rompe estas partículas de la piel en otras más pequeñas que son transportadas hasta los nódulos linfáticos acumulándose, no solucionándose el problema.  
Un estudio de septiembre de este año (Schreiver et al, Sci Rep. 2017 Sep), que hemos leído, analiza mediante espectometría de masas (ICP-MS) y otro procedimiento mediante laser... el contenido de éstos elementos de los tatuajes en los tejidos. Con esto demuestran que los tóxicos contenidos en las tintas incrustadas debajo de la piel se mueven hacia los tejidos y se acumulan en los ganglios linfáticos. En éste estudio vieron como los ganglios linfáticos tenían los niveles aumentados de aluminio, cromio, niquel y cobre, así como óxido de titanio. 
Aunque no se conoce con exactitud que ocurre con este acúmulo de fragmentos de los tóxicos a lo largo del tiempo, pues la aparición de cánceres, que es lo que se sospecha, precisa muchos años para manifestarse, se intuyen que pueden incrementar el riesgo de presentar cáncer. 

Algo parecido a lo que ocurrió con el tabaco, con el que hemos empezado este artículo.
O sea que ¡ojo!, no tatuarse o de hacerlo de manera simbólica.

mateu seguí díaz
médico de familia