Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de abril de 2023

Estilos de vida y memoria en el anciano

Estilos de vida y memoria en el anciano

La pérdida de la memoria es progresiva y lenta a medida que envejecemos, sin embargo este declive puede atenuarse manteniendo una serie de hábitos saludables. Comparándolo con  un músculo, al cerebro, clásicamente se ha supuesto que si se le entrena, o se mejora la memoria o  no empeora, como vimos en algún comentario anterior (Es Diari MENORCA. 10-03-2022:29). ¿Pero es el entrenamiento mental el principal factor que nos ayuda a mantener la memoria en la tercera edad?. 

Sabemos que otros estilos de vida de alguna manera influirían en este declive, fueran hábitos tóxicos como el tabaquismo o la ingesta de alcohol (ya hablamos de ello en un escrito anterior, Es Diari MENORCA. 29-08-2022:32) , la alimentación o el ejercicio físico, ciertos medicamentos...hasta los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, colesterol..)...

La pérdida de memoria es un signo de envejecimiento del cerebro pero no tiene porque significar que se tienen los primeros síntomas de demencia, de enfermedad de Alzheimer. 
En ciertas personas en las que existe una predisposición genética como las que son portadoras de unos genes específicos (genotipo apoliproteína E -APOE-  ε4), o en aquellas con enfermedades crónicas, tal vez es más complicado, pero siempre existe alguna posibilidad de mejoría como veremos en este comentario. 

Un comentario que tiene su interés pues valora algo que normalmente creemos fijo, el determinismo de nuestra dotación genética con respecto a la memoria y la demencia, y como la interacción con los estilos de vida puede modificarse este pronóstico.
El estudio COAST (the China Cognition and Ageing Study) estudió a una cohorte (amplia población) de personas mayores de 60 años seguida prospectivamente en diferentes regiones de China (norte, sur y oeste) a partir de mayo del 2009 y con diferentes fases en relación con  la adherencia y/o combinación de ciertos estilos de vida y su asociación con la prevención del la pérdida de memoria en personas mayores sanas y en otras, que aunque sanas, tuvieran una susceptibilidad génetica ( gen APOE-  ε4) a la pérdida de memoria,  pero sin alteración neurológica en dicho momento.

El objetivo  fue, por tanto, investigar la asociación entre los estilos de vida y la memoria en personas mayores con memoria normal. Hay que decir que aquellos individuos que sufrieron demencia o lo conocido como una fase previa,  la alteración cognitiva mínima, durante el seguimiento, fueron excluidos del análisis.
Para evaluar el estado cognitivo se utilizó el conocido test  Mini-Mental State Examination que evalúa la orientación, la atención, el cálculo, la función ejecutiva, el lenguaje..con el que descartar la demencia. Y para la memoria con un test al efecto, el World Health Organization/ University of California-Los Angeles Auditory Verbal Learning Test.

Todas las personas participantes tenían una cognición normal y se tenía conocimiento de su situación genética (APOE) al respecto en el 2019,  y fueron seguidos hasta su fallecimiento, retirada o finalización en diciembre del 2019 (10 años).
Se evaluaron seis estilos de vida que pudieran influir en la memoria:

1,- Una dieta sana, 2,- Un ejercicio físico regular (≥150 min de ejercicio moderado o ≥75 min de intensidad intensa), 3,- Tener contacto social activo (más de dos veces semanales), 4,- Tener una actividad cognitiva activa (leer, escribir, juegos...dos veces por semana), 5.- No fumar y 6,- No beber alcohol. Si cumplían cuatro de estos factores se consideraba que pertenecían a un grupo favorable; si solo tenían 2 o 3 a un grupo intermedio, y aquellos que no tenían ningún factor al grupo desfavorable.

En total se evaluaron a 29.072 personas (72,3 años de edad, 48% mujeres) entre los que el 20,43% eran portadores del gen APOE ε4.
Los integrantes de grupo favorable en estilos de vida a los 10 años tuvieron una pérdida de su memoria inferior que aquellos del grupo desfavorable, de la misma manera que aquellos portadores de  APOE ε4 del grupo con un  comportamiento favorable su declinar fue más lento que los del grupo desfavorable. 

Concluyeron con ello que los estilos de vida favorables, dieta sana, ejercicio, actividad mental, tener contacto social y no consumir ni tabaco o alcohol,  se asociarían con una reducción en la velocidad en la pérdida de memoria debida a la edad, incluso en aquellos portadores del gen APOE ε4 .

De todos estos los factores, y volvemos al inicio del escrito, aunque nos parezca sorprendente, la dieta saludable sería el factor más potente para mantener la memoria, seguido de la actividad mental y el ejercicio físico. Y beber alcohol el último en orden de importancia, que también sorprende.

Mateu Seguí Díaz

médico de familia
Es Castell

Seguí Díaz M. Estilos de vida y memoria en el anciano. Es Diari. 24-02-2023: 32

Jianping Jia, Tan Zhao, Zhaojun Liu, Yumei Liang, Fangyu Li, Yan Li, et al. Asociation between healthy lifestyle and memory decline in older adults: 10 year, population based, prospective cohort study. BMJ . 2023 Jan 25;380:e072691. doi: 10.1136/bmj-2022-072691. PMID: 36696990 PMCID: PMC9872850 DOI: 10.1136/bmj-2022-072691

Séverine Sabia,  Archana Singh-Manoux. Editorials. Healthy lifestyles for dementia prevention BMJ 2023; 380 doi: https://doi.org/10.1136/bmj.p117 (Published 25 January 2023) 

Batya Swift Yasgur. Six Healthy Lifestyle Habits Linked to Slowed Memory Decline. News-Medscape Medical News. January 26, 2023

Head D, Bugg JM, Goate AM, Fagan AM, Mintun MA, Benzinger T, Holtzman DM, Morris JC. Exercise Engagement as a Moderator of the Effects of APOE Genotype on Amyloid Deposition. Arch Neurol. 2012 May;69(5):636-43.


miércoles, 6 de marzo de 2019

Existe relación entre la respiración y la memoria

Existe relación entre la respiración y  la memoria

A veces hay aspectos de nuestra fisiología que estan interconectados sin que a priori exista una razón para ello. Hoy hablamos sobre la conexión entre la memoria y la respiración. Se sabe por estudios animales que la respiración a través de la nariz activa los circuitos de la memoria algo que no ocurre cuando se respira por la boca. 
El proceso de la memoria tiene tres paso en su desarrollo, la decodificación, la consolidación y la recuperación. El papel de la respiración en este proceso es incierto pero se sugiere que tendría una relación con algunas de estas fases. Así la respiración nasal, no la oral, estaría implicada en las oscilaciones neuronales implicadas en la decodificación y en los procesos de reconocimiento.
 Así en los mamíferos existe una conexión entre los ritmos de hipocampo y el bloqueo de la respiración en la trasferencia de información entre las redes sensoriales y la memoria. En este sentido, existe una conexión entre  la respiración nasal y el bulbo olfatorio. A partir de el que se distribuye por el cortex piriforme llegando al hipocampo que es donde se modula el proceso neural relacionado con la formación de la memoria.
Esto explicaría que en los humanos el cambio de la respiración nasal a la oral interrumpiera estos ritmos neurológicos afectando a la codificación y a los procesos de reconocimiento y con ello al desarrollo de la memoria. Sin embargo, este extremo no ha sido demostrado directamente.
La idea de este comentario, a partir de un estudio publicado el año pasado Journal of Neuroscience  y del que tuvimos conocimiento a través de medscape,  tiene que ver con la demostración de dicha hipótesis, el efecto de la respiración sobre la fase de consolidación de la memoria de olores episódica.
Para ello en dos sesiones separadas, 24 participantes (varones y mujeres) de entre 19 y 25 años se les puso en contacto con 6 olores (codificación) familiares (fresa) y no familiares, uno cada vez, solicitándoles que los recordaran;  y durante una hora de descanso (despiertos) respiraron unos únicamente por la boca o por la nariz (consolidación) y se les volvió a medir el recuerdo (la memoria) a dichos olores. La idea fue poner de manifiesto las tres fases de la la memoria, la decodificación, consolidación y reconocimiento.
Según éste estudio la memoria de reconocimiento estuvo incrementada de manera significativa en la respiración nasal cuando se la comparaba con la respiración oral en la fase de consolidación e independientemente de la familiaridad de los olores.
Esto muestra que la respiración nasal estaría implicada en la consolidación de la memoria episódica y sería un primer paso para el estudio la implicación del ciclo respiratorio en el proceso de la memoria. A su vez se sugiere que el ciclo respiratorio también podría estar implicada en funciones cognitivas de la persona.
Por ello, es interesante recalcar que respirar por la nariz es importante, o más importante de lo que suponemos.

Arshamian A, Iravani B, Majid A, Lundström JN. Respiration modulates olfactory memory consolidation in humans. J Neurosci. 2018 Oct 22. pii: 3360-17. doi: 10.1523/JNEUROSCI.3360-17.2018. [Epub ahead of print]

Megan Brooks. Breathing Through the Nose May Consolidate Memory. Medscape. November 02, 2018