martes, 3 de mayo de 2016

¿Hay que cortar con el tabaco de golpe o gradualmente?

¿Hay que cortar con el tabaco de golpe o gradualmente?

Sobre el tabaquismo hemos hablado en distintas ocasiones. Sobre las distintas estrategias para abandonar el hábito tabáquico, eficacia e inconvenientes del tratamiento farmacológico etc...
Sin embargo, es frecuente pensar que reduciendo la cantidad de cigarrillos fumados se disminuye la dependencia, y por tanto, a la hora del dar el paso de dejarlo definitivamente, este es menos costoso y con ello se asegura el éxito de la empresa. ¿Pero es eso cierto?. Con todo, las guías de práctica clínica (GPC) recomiendan el cese del hábito de una forma abrupta.
El estudio que comentamos estudia justamente esto, si tiene mayor éxito a la hora de abandonar el hábito tabáquico una retirada gradual del tabaco o un cese definitivo.
Se trata de un estudio de no inferioridad realizado en 31 centros de atención primaria (CAP) de Inglaterra, sobre 697 fumadores adultos con adicción al tabaco
La intervención se hizo, o retirando el tabaco de manera abrupta al 15º día  (355) o reduciendo este  gradualmente (342), 50% la primera semana, y un 25% más la segunda, hasta un 75% en las dos semanas anteriores a la retirada definitiva. 
Ambos grupos recibieron la misma atención por enfermeras y una terapia de sustitución con nicotina antes del día de la retirada definitiva. La medición del consumo de tabaco se hizo mediante la medición de la cotinina salivar y el monóxido de carbono exhalado en cada visita de seguimiento.
La sintomatología de abstinencia se midió por la escala Mood and Physical Symptoms Scale.
El objetivo primario fue la constatación de abstinencia tabáquica cuatro semanas tras el día de cese del consumo tabáquico, y como objetivo secundario la abstinencia a los 6 meses. 
Así a las 4 semanas el 39,2% (IC 95% 34,0-44,4%) de los participantes del grupo de reducción gradual del tabaco fueron abstinentes comparados con el 49,0% (IC 95%  43,8- 54,2%) del grupo de la retirada súbita, el riesgo relativo (RR) fue de 0,80 (IC 95% 0,66 -0,93%). Con ello no se demostró la no inferioridad de un procedimiento frente al otro,  RR 0,80 (IC 95% 0,68 – 0,96).
A los 6 meses solo el 15,5% (IC 95% 12,0-19,7%) del grupo de la  reducción gradual fueron abstinentes  frente al 22,0% (IC 95% 18,0-26,6%) de la retirada súbita del tabaco, el RR 0,71 (IC 95% 0,46 -0,91]). Según esto los individuos del grupo de retirada gradual tuvieron menor probabilidad de ser abstinentes a las 4 semanas que los de la retirada súbita (38,3% frente a 52,2%; P = 0,007).
Como limitación cabe destacar que fue imposible que el estudio fuera a doble ciego y que la mayoría de individuos fueron de raza blanca.
Según este análisis los fumadores que optaran por  la retirada abrupta del tabaco tendrían más posibilidades de mantener la abstinencia tabáquica que aquellos que lo hicieran de una manera gradual.

Lindson-Hawley N, Banting M, West R, Michie S, Shinkins B, Aveyard P. Gradual Versus Abrupt Smoking Cessation: A Randomized, Controlled Noninferiority Trial. Ann Intern Med. 2016 May 3;164(9):585-592. doi: 10.7326/M14-2805. Epub 2016 Mar 15.

Troy Brown, RN. Quitting Smoking Cold Turkey Better Than Quitting Gradually. Medscape. 
March 15, 2016