jueves, 15 de octubre de 2015

Fomentar las actividades al aire libre reduce la incidencia de miopía en los niños

Fomentar las actividades al aire libre reduce la incidencia de miopía en los niños

Todos sabemos de que la imagen más gráfica de un niño empollón hace años era  presentar a un niño con gafas. En la actualidad, la irrupción de los nuevos dispositivos electrónicos y de su utilización cada vez más temprana en la infancia y en la adolescencia no cabe duda que influye en el desarrollo del ojo de nuestros hijos y en la prevalencia de la miopía. Los cambios en las costumbres en la infancia, de jugar en grupo y al aire libre, a estar solos y jugando con una pequeña máquina o viendo la televisión tienen consecuencias a nivel general; pues influyen en el aprendizaje, en la socialización, en el desarrollo de la personalidad... y sobre todo físicamente, al fomentar el sedentarismo (obesidad), problemas en los dedos (ya existen consultas por problemas en los pulgares) y sobre todo en la vista de nuestros hijos. Y es que el tema de la miopía está en relación no solo a la carga genética que disponemos proveniente de nuestros padres, si no con el desarrollo del globo ocular por el uso que se hace de él, según leemos en este estudio que comentamos.  Un estudio simple pero clarificador.
El objetivo es evaluar la eficacia de aumentar el tiempo al aire libre en la escuela como forma de prevenir la miopía. Una intervención sencilla pero en buena manera sugestiva.
Se trata de un estudio aleatorizado en racimos (cluster) realizado en niños del primer grado de escolarización de 12 escuelas primarias de  Guangzhou (China), entre octubre del 2010 y octubre del 2013. La intervención se hizo sobre 6 escuelas (952 estudiantes) añadiendo un período de tiempo de 40 minutos con actividades fuera de la clase añadido a su tiempo en el colegio, a la vez que se alentó a los padre a apuntar a los niños a actividades fuera de las horas escolares, especialmente en los fines de semana y vacaciones. Seis escuelas fueron controles que continuaron con su actividades habituales (n = 951 niños).
El objetivo primario que fue determinar la incidencia acumulada de miopía a los tres años de la intervención (inferior o igual a -0,5 dioptrías) entre los estudiantes sin miopía conocida al inicio del estudio. Los objetivos secundarios estuvieron relacionados con cambios en la refracción en la curvatura axial de los ojos derechos.
Al final del período de intervención, se evaluaron a 952 niños del grupo de intervención y a 951 del grupo control (edad 6,6 DE 0,34 años) y se encontró una incidencia de miopía acumulada en el grupo de intervención del 30,4% (259 casos incidentes por 853 evaluados) y del 39,5% en el grupo control (287 casos incidentes entre  726  niños evaluados): Existiendo por tanto una diferencia de -9,1% (IC 95%  -14,1 al -4,1%; p inferior a 0,001).
A los tres años si bien hubo diferencia en la refracción esférica equivalente entre los grupos  -1,42 dioptrias frente al grupo control -1,59 dioptrias, una diferencia de  0,17 dioptrias  (IC 95% , 0,01 a 0,33 dioptrias; P = 0,04). 
En cuanto a la longitud axial no hubo diferencias significativas entre los grupos, diferencias de difference of -0,03 mm (IC 95% -0,07 a 0,003 mm; P = 0,07).
Concluyen que añadir 40 minutos de actividades al aire libre a niños de 6 años (chinos) comparado con mantener su actividad normal genera a los 3 años una disminucion significativa en la incidencia de miopía.
Queda claro que es un dato y que se necesitan más estudios para establecer conclusiones pero da que pensar.

He M, Xiang F, Zeng Y, et al. Effect of Time Spent Outdoors at School on the Development of Myopia Among Children in China: A Randomized Clinical Trial. JAMA. 2015 Sep 15;314(11):1142-8. doi: 10.1001/jama.2015.10803. (Original)