Sobre la viabilidad del coranovirus según el medio en el que se encuentra
Una cuestión de la que se habla sin que exista hasta el momento una respuesta clara es sobre la viabilidad del virus COVID-19 (llamado SARS-CoV-2) en el aire y las superficies y si esto puede ser un vehículo para el contagio entre personas. Las nociones que se tienen al respecto tienen que ver con su primo-hermano el SARS-CoV-1, conocido desde hace años.
Hablamos de un trabajo de laboratorio reciente que analiza la estabilidad del virus SARS-CoV-2 (COVID-19 ) en comparación con el anterior (y aún existente) SARS-CoV-1 el virus más cercano al que actualmente está produciendo la epidemia que padecemos.
Y es que se sugiere que la alta contagiosidad del COVID-19, que lo diferencia de su antecesor, tiene que ver con la gran carga viral en las vías respiratorias superiores se acumula y que es capaz de diseminarse en forma de aerosoles (inferior a 5 μm) o en gotas (más de 5 μm). De ahí que se plantearan valuar la estabilidad de ambos virus ( SARS-CoV-2 y SARS-CoV-1) en diversas situaciones como en aerosoles y en varias superficies durante un período superior a 7 días según condiciones de humedad y de temperatura hospitalarias, estimando las tasas de descomposición de los mismos utilizando modelos estadísticos de regresión Bayesianos.
Se procesaron 10 condiciones experimentales que reprodujeran la realidad habitual con ambos virus en 5 condiciones ambientales (aerosol, plástico, acero inoxidable, cobre y cartón)
El COVID-19 permaneció viable en el aerosol durante la duración del experimento (3 horas) aunque reduciendo su carga de 103,5 a 102 TCID50 por litro de aire, algo parecido al SARS-CoV-1. Ambos virus tiene una vida media en aerosol parecida (2,7 horas).
También permaneció más estable encima del plástico y acero inoxidable que sobre cobre y cartón, y mantuvo su viabilidad más allá de 72 horas tras su aplicación en estas superficies, aunque los títulos virales se redujeron de manera exponencial a partir de entonces. La viabilidad mayor de ambos virus se produjo en acero inoxidable (vida media 5,6 horas) y plástico (6,8 horas en plástico). Particularmente la vida media en el cobre fue de 3,4 horas, en el cartón 8,45 horas, en el acero 13,1 horas y en el plástico 15,9 horas.
Ambos virus reducen sus títulos de manera exponencial con el tiempo según una caída lineal en concentración por litro de aire o mililitro de medio expuesto.
La estabilidad de ambos virus fue parecida en las mismas condiciones experimentales.
Todo lleva a pensar que las diferencias epidemiológicas de ambos virus no tendrían que ver con su viabilidad en diversos medios si no a otros factores, como las cargas virales mayores en el tracto respiratorio superior de las personas infectadas por el virus COVID-19 que pueden trasmitirlo cuando se encuentran en período asintomático, como comentamos en un post anterior.
Concluyen que la trasmisión por fómites del COVID-19 es posible habida cuenta que permanece viable e infeccioso en aerosoles durante horas y en superficies por días.
Se comenta que el test de PCR [polymerase chain reaction] que utilizamos para detectar el virus COVID-19 solo identifica el genoma del virus pero no si éste es en ese momento es viable o infeccioso y no se conoce cuanta cantidad de virus viable se necesita para producir una infección en otra persona.
van Doremalen N, Bushmaker T, Morris DH, Holbrook MG, Gamble A, Williamson BN, Tamin A, Harcourt JL, Thornburg NJ, Gerber SI, Lloyd-Smith JO, de Wit E, Munster VJ. Aerosol and Surface Stability of SARS-CoV-2 as Compared with SARS-CoV-1.
N Engl J Med. 2020 Mar 17. doi: 10.1056/NEJMc2004973. [Epub ahead of print]
doi: https://doi.org/10.1101/2020.03.09.20033217
Ricki Lewis, PhD. Coronavirus Stays in Aerosols for Hours, on Surfaces for Days. Medscape
March 17, 2020
jueves, 19 de marzo de 2020
miércoles, 18 de marzo de 2020
Los fallecimientos la principal preocupación de la infección por el COVID-19
Los fallecimientos la principal preocupación de la infección por el COVID-19
Lo que nos preocupa más a nosotros como sanitarios y especialmente a la población como pacientes son las consecuencias, en forma de defunciones, que tiene la infección por el COVID-19.
Como sabemos la epidemia de neumonías víricas por el COVID-19, la causa principal de mortalidad por este virus, se inició alrededor de diciembre en Wuhan, en China. Un virus que sabemos se aisló hace poco, el 7 de enero por científicos chinos como un nuevo coranovirus emparentado con el anteriormente conocido como SARS (coronavirus, severe acute respiratory syndrome), denominado inicialmente como el SARS-CoV-2 que más tarde en febrero fue denominado como COVID-19 (coronavirus disease 2019) por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La realidad de lo que conocemos es que lo único cierto son los fallecimientos y las altas de los hospitales pues los infectados por países y a nivel mundial (se habla de Corea como excepción) dependen de la pruebas realizadas, pues se sabe que el espectro clínico de esta infección, ya lo comentamos en otro post, va desde la infección asintomática (no hay síntomas), a una infección respiratoria de vías altas (resfriado) a una neumonía vírica grave con fallo respiratorio y muerte en ciertos casos. De ahí que las tasas de fallecimientos (el número según los infectados) varíen con el tiempo.
Hemos hablado en otros post de los datos provenientes de Wuhan de la provincia china de Hubei, epicentro de la epidemia, sin embargo, estos como los que se van conociendo de otros países, están limitados por la evolución de la epidemia. Como vimos la media de edad de los pacientes en dicho lugar ha sido de 59 años, el 56% varones y la mortalidad se ha relacionado con la patología de base (parecido a lo que ocurre con la gripe) y la edad de los pacientes. En dichos documentos no se demostraron que los niños hubieran contraído la enfermedad. Este hecho modifica los denominadores de las tasas epidemiológicas pues se intuye que aún con leves síntomas también se está manifiestando en estas edades.
Teniendo en cuenta la definición de la enfermedad como el diagnóstico de neumonía, las tasas de fallecimientos se encontraban alrededor del 2%, sin embargo, según otras fuentes, leemos, la tasas mostradas en pacientes con COVID-19 con diversas manifestaciones de la enfermedad no sería más del 1,4% (Guan et al). De ahí que si se asume que el número de pacientes asintomáticos o con escasos síntomas (como nos demuestran estos días los positivos de los políticos de este país) son varias veces el número de aquellos con clínica manifiesta la mortalidad, según el editorial del BMJ, que comentamos, sería bastante más bajo del 1%. De ahí que en según dicho documento y teniendo en cuenta diversas fuentes la repercusión del COVID-16 a nivel general (casos leves y graves) esta epidemia se comportaría como una gripe estacional grave, habida cuenta que en éstas la tasa de fallecimientos es de 0,1%, o como una gripe pandémica como las que sucedieron en el 1957 y 1968, pero muy distinto al SARS o al MERS en las que las tasas de fallecimientos fueron del 10 al 36%. Esto nos tiene que hacer pensar que otras epidemias vendrán y que probablemente serán mucho más letales y deberíamos aprender de la actual que, sin minusvalorar sus consecuencias, estas tenderán a ser muchos menores que la reacción que ha creado a nivel mundial.
En cuanto a los sobre los factores de riesgo relacionados con la muerte en adultos ingresados por el virus COVID-19 en Wuhan, China, se ha publicado un artículo recientemente publicado en Lancet.
En este artículo se tratan los detalles de aquellos pacientes ingresados en los dos hospitales de Wuhan que tenían el COVID-19 confirmado y un resultado definitivo de alta o defunción al 31 de enero.
Todos los datos fueron los registrados en las historias clínicas de los enfermos allá ingresados.
En total son las conclusiones de 191 pacientes ingresados que se les dio el alta clínica o que causaron defunción en dicho período (135 del hospital de Jinyintan y 56 del hospital de Wuhan).
De éstos 137 se les dio el alta y 54 murieron en el hospital. Casi la mitad de ellos (48%) presentaban una comorbilidad de base con hipertensión arterial (HTA) en el 30% (de ahí que se haya sugerido el papel de antihipertensivos como los IECA y ARA2), la diabetes (DM) en el 16% y enfermedad coronaria en el 8%.
Aplicando modelos estadísticos de regresión multivariable la probabilidad de fallecimiento dentro el hospital estuvo asociada a la edad, cuanto mayor, mayor riesgo, según el odds ratio (OR) 1,10 (IC 95% 1,03–1,17, por cada año de incremento; p=0,0043), mayor puntuación del conocido como SOFA (Sequential Organ Failure Assessment) OR 5,65 (IC 95% 2,61–12,23; p inferior a 0,0001), y el valor del dímero-d mayor de 1 µg/l OR 18,42 (IC 95% 2,64–128,55; p=0,0033) al ingreso.
El tiempo medio de eliminación del virus fue de 20 días en los que sobrevivieron pudiendo llegar hasta los 37 días, pero fue detectable hasta el final en los que fallecieron.
Concluyen que la edad del paciente, la puntuación del SOFA y el dímero-d (mayor de 1 µg/l) ayudarían a identificar a los pacientes con mal pronóstico en un estadio precoz.
Estos documentos nos informan que de haber hecho los deberes con un control de la diseminación de la enfermedad, y de aquellos pacientes de riesgo más vulnerables (anciano y con comorbilidades) las consecuencias sobre el sistema sanitario (que es lo que se intenta prevenir) hubieran sido asumibles y se hubiera podido generar una inmunidad de grupo (o de rebaño) eficaz con lo que detener la epidemia y proteger a aquellos más vulnerables. Algo de lo que se ha planteado en UK por Boris Jonhson en el UK.
Sin embargo, esto no se hizo, llegamos tarde y ahora sufrimos las consecuencias.
Consecuencias directas (fallecimientos) e indirectas a nivel económico y social. Veremos al final cuales de las dos son más importantes, pues lo que se está dejando de hacer con el resto de pacientes ya está produciendo efectos indeseables.
En mi opinión, según estos datos, recluir individuos mayores con niños durante 15 días no es la mejor medida para evitar las consecuencias de la enfermedad en dicho colectivo.
Fauci AS, Lane HC, Redfield RR Covid-19 - Navigating the Uncharted. N Engl J Med. 2020 Feb 28. doi: 10.1056/NEJMe2002387. [Epub ahead of print]
Zhou F, Yu T, Du R, Fan G, Liu Y, Liu Z, Xiang J, Wang Y, Song B, Gu X, Guan L, Wei Y, Li H, Wu X, Xu J, Tu S, Zhang Y, Chen H, Cao B. Clinical course and risk factors for mortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective cohort study. Lancet. 2020 Mar 11. pii: S0140-6736(20)30566-3. doi: 10.1016/S0140-6736(20)30566-3. [Epub ahead of print]
Ricki Lewis, PhD. Risk Factors for Death From COVID-19 Identified in Wuhan Patients. Medscape
March 09, 2020
Lo que nos preocupa más a nosotros como sanitarios y especialmente a la población como pacientes son las consecuencias, en forma de defunciones, que tiene la infección por el COVID-19.
Como sabemos la epidemia de neumonías víricas por el COVID-19, la causa principal de mortalidad por este virus, se inició alrededor de diciembre en Wuhan, en China. Un virus que sabemos se aisló hace poco, el 7 de enero por científicos chinos como un nuevo coranovirus emparentado con el anteriormente conocido como SARS (coronavirus, severe acute respiratory syndrome), denominado inicialmente como el SARS-CoV-2 que más tarde en febrero fue denominado como COVID-19 (coronavirus disease 2019) por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La realidad de lo que conocemos es que lo único cierto son los fallecimientos y las altas de los hospitales pues los infectados por países y a nivel mundial (se habla de Corea como excepción) dependen de la pruebas realizadas, pues se sabe que el espectro clínico de esta infección, ya lo comentamos en otro post, va desde la infección asintomática (no hay síntomas), a una infección respiratoria de vías altas (resfriado) a una neumonía vírica grave con fallo respiratorio y muerte en ciertos casos. De ahí que las tasas de fallecimientos (el número según los infectados) varíen con el tiempo.
Hemos hablado en otros post de los datos provenientes de Wuhan de la provincia china de Hubei, epicentro de la epidemia, sin embargo, estos como los que se van conociendo de otros países, están limitados por la evolución de la epidemia. Como vimos la media de edad de los pacientes en dicho lugar ha sido de 59 años, el 56% varones y la mortalidad se ha relacionado con la patología de base (parecido a lo que ocurre con la gripe) y la edad de los pacientes. En dichos documentos no se demostraron que los niños hubieran contraído la enfermedad. Este hecho modifica los denominadores de las tasas epidemiológicas pues se intuye que aún con leves síntomas también se está manifiestando en estas edades.
Teniendo en cuenta la definición de la enfermedad como el diagnóstico de neumonía, las tasas de fallecimientos se encontraban alrededor del 2%, sin embargo, según otras fuentes, leemos, la tasas mostradas en pacientes con COVID-19 con diversas manifestaciones de la enfermedad no sería más del 1,4% (Guan et al). De ahí que si se asume que el número de pacientes asintomáticos o con escasos síntomas (como nos demuestran estos días los positivos de los políticos de este país) son varias veces el número de aquellos con clínica manifiesta la mortalidad, según el editorial del BMJ, que comentamos, sería bastante más bajo del 1%. De ahí que en según dicho documento y teniendo en cuenta diversas fuentes la repercusión del COVID-16 a nivel general (casos leves y graves) esta epidemia se comportaría como una gripe estacional grave, habida cuenta que en éstas la tasa de fallecimientos es de 0,1%, o como una gripe pandémica como las que sucedieron en el 1957 y 1968, pero muy distinto al SARS o al MERS en las que las tasas de fallecimientos fueron del 10 al 36%. Esto nos tiene que hacer pensar que otras epidemias vendrán y que probablemente serán mucho más letales y deberíamos aprender de la actual que, sin minusvalorar sus consecuencias, estas tenderán a ser muchos menores que la reacción que ha creado a nivel mundial.
En cuanto a los sobre los factores de riesgo relacionados con la muerte en adultos ingresados por el virus COVID-19 en Wuhan, China, se ha publicado un artículo recientemente publicado en Lancet.
En este artículo se tratan los detalles de aquellos pacientes ingresados en los dos hospitales de Wuhan que tenían el COVID-19 confirmado y un resultado definitivo de alta o defunción al 31 de enero.
Todos los datos fueron los registrados en las historias clínicas de los enfermos allá ingresados.
En total son las conclusiones de 191 pacientes ingresados que se les dio el alta clínica o que causaron defunción en dicho período (135 del hospital de Jinyintan y 56 del hospital de Wuhan).
De éstos 137 se les dio el alta y 54 murieron en el hospital. Casi la mitad de ellos (48%) presentaban una comorbilidad de base con hipertensión arterial (HTA) en el 30% (de ahí que se haya sugerido el papel de antihipertensivos como los IECA y ARA2), la diabetes (DM) en el 16% y enfermedad coronaria en el 8%.
Aplicando modelos estadísticos de regresión multivariable la probabilidad de fallecimiento dentro el hospital estuvo asociada a la edad, cuanto mayor, mayor riesgo, según el odds ratio (OR) 1,10 (IC 95% 1,03–1,17, por cada año de incremento; p=0,0043), mayor puntuación del conocido como SOFA (Sequential Organ Failure Assessment) OR 5,65 (IC 95% 2,61–12,23; p inferior a 0,0001), y el valor del dímero-d mayor de 1 µg/l OR 18,42 (IC 95% 2,64–128,55; p=0,0033) al ingreso.
El tiempo medio de eliminación del virus fue de 20 días en los que sobrevivieron pudiendo llegar hasta los 37 días, pero fue detectable hasta el final en los que fallecieron.
Concluyen que la edad del paciente, la puntuación del SOFA y el dímero-d (mayor de 1 µg/l) ayudarían a identificar a los pacientes con mal pronóstico en un estadio precoz.
Estos documentos nos informan que de haber hecho los deberes con un control de la diseminación de la enfermedad, y de aquellos pacientes de riesgo más vulnerables (anciano y con comorbilidades) las consecuencias sobre el sistema sanitario (que es lo que se intenta prevenir) hubieran sido asumibles y se hubiera podido generar una inmunidad de grupo (o de rebaño) eficaz con lo que detener la epidemia y proteger a aquellos más vulnerables. Algo de lo que se ha planteado en UK por Boris Jonhson en el UK.
Sin embargo, esto no se hizo, llegamos tarde y ahora sufrimos las consecuencias.
Consecuencias directas (fallecimientos) e indirectas a nivel económico y social. Veremos al final cuales de las dos son más importantes, pues lo que se está dejando de hacer con el resto de pacientes ya está produciendo efectos indeseables.
En mi opinión, según estos datos, recluir individuos mayores con niños durante 15 días no es la mejor medida para evitar las consecuencias de la enfermedad en dicho colectivo.
Fauci AS, Lane HC, Redfield RR Covid-19 - Navigating the Uncharted. N Engl J Med. 2020 Feb 28. doi: 10.1056/NEJMe2002387. [Epub ahead of print]
Zhou F, Yu T, Du R, Fan G, Liu Y, Liu Z, Xiang J, Wang Y, Song B, Gu X, Guan L, Wei Y, Li H, Wu X, Xu J, Tu S, Zhang Y, Chen H, Cao B. Clinical course and risk factors for mortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective cohort study. Lancet. 2020 Mar 11. pii: S0140-6736(20)30566-3. doi: 10.1016/S0140-6736(20)30566-3. [Epub ahead of print]
Ricki Lewis, PhD. Risk Factors for Death From COVID-19 Identified in Wuhan Patients. Medscape
March 09, 2020
martes, 17 de marzo de 2020
Confesiones de una máscara, de Yukio Mishima
Confesiones de una máscara, de Yukio Mishima
Un libro de una antigua colección de Clásicos del Siglo XX del diario EL PAIS. Un clásico, pues fue publicada en el 1949 y recoge las impresiones de un joven japonés justo antes de concluir la Segunda Guerra Mundial y los conflictos sobre su sexualidad.
Bien escrito con una narrativa atractiva que se hace ameno aunque la falta de capítulos (casi está escrito de un tirón) haga un poco incómoda su lectura.
Escrito en primera persona, se piensa que sea autobiográfico o que se trate de autoficción, pues muestra los conflictos de un adolescente con las pulsiones de su propio cuerpo que chocan con los convencionalismos de la sociedad japonesa de entonces.
Si bien el contenido es sencillo, sin excesivo argumento, su lectura es a la vez interesante y entretenida.
Ed EL PAIS. Clásicos del Siglo XX. Madrid 2003
Traducción de Andrés Bosch
Un libro de una antigua colección de Clásicos del Siglo XX del diario EL PAIS. Un clásico, pues fue publicada en el 1949 y recoge las impresiones de un joven japonés justo antes de concluir la Segunda Guerra Mundial y los conflictos sobre su sexualidad.
Bien escrito con una narrativa atractiva que se hace ameno aunque la falta de capítulos (casi está escrito de un tirón) haga un poco incómoda su lectura.
Escrito en primera persona, se piensa que sea autobiográfico o que se trate de autoficción, pues muestra los conflictos de un adolescente con las pulsiones de su propio cuerpo que chocan con los convencionalismos de la sociedad japonesa de entonces.
Si bien el contenido es sencillo, sin excesivo argumento, su lectura es a la vez interesante y entretenida.
Ed EL PAIS. Clásicos del Siglo XX. Madrid 2003
Traducción de Andrés Bosch
sábado, 14 de marzo de 2020
Coronavirus COVID-19: De la disonancia cognitiva al pánico
Coronavirus COVID-19: De la disonancia cognitiva al pánico
Esta pandemia está desquiciando a la población. No sabe que pensar. En menos de una semana (8M) en la que se alentaba a manifestaciones en el Día Internacional de la Mujer se instruyen medidas que nos llevan al Estado de alerta por amenaza grave de pandemia. De decirnos los “expertos” que este coronavirus se pasaría como una gripe sin más, a alentar las autoridades sanitarias a la responsabilidad personal con todo tipo de medidas para evitar el contagio, al Estado de Alarma en todo el territorio nacional. La razón: evitar un pico de enfermos y con ello saturar el sistema sanitario que no pueda absorber la demanda y se produzcan fallecimientos por falta de recursos. Aplanar la curva, aún siendo el número de contagiados al final el mismo (se habla del 70% de la población), para podernos adaptar a la demanda; de dos meses de epidemia se pasaría al menos a cuatro, nos dicen.
Lo que si se percata la población es que las medidas están yendo por detrás de los acontecimientos, que de la negación de la realidad se ha llegado al pánico en muy poco tiempo. Que las verdaderas medidas de contención para la diseminación mundial de la enfermedad, primero en China, luego en el Mundo Occidental, en la Comunidad Económica Europea, y al final España, han sido escasas e inefectivas. Ha prevalecido la economía por encima de la salud, señalaba un comentarista. Y es que no hace una semana seguia habiendo aviones que venían de Italia (10-3) y no hace un mes de China. Los viejecitos de Madrid (de Alcorcón) han seguido haciendo viajes del INSERSO y los cruceros desembarcando ciudadanos de Italia en nuestras islas.
La secuencia psicológica de la población ha ido del conflicto intrapsíquico al intentar metabolizar mentalmente dos ideas antagónicas, “se trata de una gripe sin más” a “se trata de una epidemia mortal”, al pánico, con la certeza de la amenaza real. En este aspecto, no hace mucho se planteaba como una exageración fomentada por los medios de comunicación y que por ello el temor era infundado (y así lo debía de pensar la administración, pues no hizo nada), a la situación actual de peligro. La realidad ha posicionado lo que era una idea, al parecer, sin una base científica en una amenaza real, entrando en pánico el mismo Gobierno.
Que seamos el segundo país de Europa en casos y fallecimientos y el tercero del mundo, da que pensar como se han llevado las cosas en nuestro país.
Ahora, los sanitarios nos tenemos que arremangar para contener el desaguisado creado.
Esta pandemia está desquiciando a la población. No sabe que pensar. En menos de una semana (8M) en la que se alentaba a manifestaciones en el Día Internacional de la Mujer se instruyen medidas que nos llevan al Estado de alerta por amenaza grave de pandemia. De decirnos los “expertos” que este coronavirus se pasaría como una gripe sin más, a alentar las autoridades sanitarias a la responsabilidad personal con todo tipo de medidas para evitar el contagio, al Estado de Alarma en todo el territorio nacional. La razón: evitar un pico de enfermos y con ello saturar el sistema sanitario que no pueda absorber la demanda y se produzcan fallecimientos por falta de recursos. Aplanar la curva, aún siendo el número de contagiados al final el mismo (se habla del 70% de la población), para podernos adaptar a la demanda; de dos meses de epidemia se pasaría al menos a cuatro, nos dicen.
Lo que si se percata la población es que las medidas están yendo por detrás de los acontecimientos, que de la negación de la realidad se ha llegado al pánico en muy poco tiempo. Que las verdaderas medidas de contención para la diseminación mundial de la enfermedad, primero en China, luego en el Mundo Occidental, en la Comunidad Económica Europea, y al final España, han sido escasas e inefectivas. Ha prevalecido la economía por encima de la salud, señalaba un comentarista. Y es que no hace una semana seguia habiendo aviones que venían de Italia (10-3) y no hace un mes de China. Los viejecitos de Madrid (de Alcorcón) han seguido haciendo viajes del INSERSO y los cruceros desembarcando ciudadanos de Italia en nuestras islas.
La secuencia psicológica de la población ha ido del conflicto intrapsíquico al intentar metabolizar mentalmente dos ideas antagónicas, “se trata de una gripe sin más” a “se trata de una epidemia mortal”, al pánico, con la certeza de la amenaza real. En este aspecto, no hace mucho se planteaba como una exageración fomentada por los medios de comunicación y que por ello el temor era infundado (y así lo debía de pensar la administración, pues no hizo nada), a la situación actual de peligro. La realidad ha posicionado lo que era una idea, al parecer, sin una base científica en una amenaza real, entrando en pánico el mismo Gobierno.
Que seamos el segundo país de Europa en casos y fallecimientos y el tercero del mundo, da que pensar como se han llevado las cosas en nuestro país.
Ahora, los sanitarios nos tenemos que arremangar para contener el desaguisado creado.
miércoles, 11 de marzo de 2020
Reir aumenta la supervivencia y disminuye la enfermedad cardiovascular
Reir aumenta la supervivencia y disminuye la enfermedad cardiovascular
La felicidad sería más que un sentimiento de bien estar, de satisfacción, una sensación de estado de ánimo positivo, algo en cualquier caso subjetivo y que está amenazado por el dolor, el miedo, los sentimientos negativos, el odio la venganza, el estrés, la depresión, la ansiedad. Unas amenazas que son causa precipitante de la enfermedad cardiovascular (ECV) como sugieren ciertos estudios.
Hace años hicimos un post que relacionaba la felicidad con la mortalidad. En base a una encuesta poblacional de 719.671 mujeres del Million Women Study de United Kingdom (UK) con edad media de 59 años, rango 55-63), el 39% (282.619) contestaron sentirse felices la mayor parte del tiempo, el 44% (315.874) generalmente eran felices, y un 17% (121.178) se declararon infelices. A los 10 años de seguimiento la autopercepción de mala salud en el cuestionario inicial estuvo fuertemente asociado con la sensación de ser infeliz pero en éste no se asoció con la mortalidad por cualquier causa (MCC), pues el riesgo relativo ajustado (RR) entre felicidad e infelicidad fue del 0,98 (IC 95% 0,94–1,01), como tampoco la enfermedad isquémica del corazón RR 0,97 (IC 95% 0,87–1,10), o el cáncer RR 0,98 (IC 95% 0,93–1,02). Lo que era un jarro de agua fría sobre las suposiciones que teníamos al respecto.
Por otro lado, el optimismo, la actitud positiva, puede exteriorizarse, extrovertirse de manera física, mediante gestos del semblante del tipo sonrisas, risas, o risas sonoras tipo carcajada.
La felicidad sería más que un sentimiento de bien estar, de satisfacción, una sensación de estado de ánimo positivo, algo en cualquier caso subjetivo y que está amenazado por el dolor, el miedo, los sentimientos negativos, el odio la venganza, el estrés, la depresión, la ansiedad. Unas amenazas que son causa precipitante de la enfermedad cardiovascular (ECV) como sugieren ciertos estudios.
Hace años hicimos un post que relacionaba la felicidad con la mortalidad. En base a una encuesta poblacional de 719.671 mujeres del Million Women Study de United Kingdom (UK) con edad media de 59 años, rango 55-63), el 39% (282.619) contestaron sentirse felices la mayor parte del tiempo, el 44% (315.874) generalmente eran felices, y un 17% (121.178) se declararon infelices. A los 10 años de seguimiento la autopercepción de mala salud en el cuestionario inicial estuvo fuertemente asociado con la sensación de ser infeliz pero en éste no se asoció con la mortalidad por cualquier causa (MCC), pues el riesgo relativo ajustado (RR) entre felicidad e infelicidad fue del 0,98 (IC 95% 0,94–1,01), como tampoco la enfermedad isquémica del corazón RR 0,97 (IC 95% 0,87–1,10), o el cáncer RR 0,98 (IC 95% 0,93–1,02). Lo que era un jarro de agua fría sobre las suposiciones que teníamos al respecto.
Por otro lado, el optimismo, la actitud positiva, puede exteriorizarse, extrovertirse de manera física, mediante gestos del semblante del tipo sonrisas, risas, o risas sonoras tipo carcajada.
sábado, 7 de marzo de 2020
La vacuna contra el papiloma virus y la fertilidad. Unos resultados sesgados.
La vacuna contra el papiloma virus y la fertilidad. Unos resultados sesgados.
Hoy traemos aquí un comentario sobre un estudio publicado en junio del 2018 que fue increpado en sus conclusiones al introducir fallos graves en el análisis e interpretación de los datos. Es interesante pues a priori pudiera admitirse como bueno, según concluye el estudio, que la vacuna del papiloma humano (HPV) influyera en las gestaciones de las mujeres americanas; pero al hurgar en la metodología y sacar a la luz sesgos comunes en los estudios observacionales, vemos que los resultados son erróneos. “El que calla otorga” y esto es peligroso. ¿Cuantas afirmaciones se han hecho en base a estudios observacionales que no han ponderado convenientemente los sesgos del estudio?. En este caso fueron las críticas tras su publicación que obligaron a su revisión por expertos externos a la editorial y su rechazo posterior.
Partiendo de que las tasas de nacimientos en EEUU caen, así de 118 por mil mujeres entre 25-29 años de edad en el 2007 se paso a 105 en el 2015, entienden que un factor explicativo de este descenso pudiera ser la introducción de la vacunación contra al HPV. Esta explicación venía de algunas comunicaciones sobre la influencia de la vacunación HPV en algunas mujeres que había experimentado un fallo ovárico primario tras su comercialización.
Así a partir de la información del National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) que incluía a 8 millones de mujeres entre 25-29 años residentes en EEUU entre los años 2007-14, constataron que aproximadamente el 60% de las mujeres que no recibieron la vacuna contra el VPH habían estado embarazadas al menos una ocasión, mientras que solo el 35% de la que recibieron la vacuna acusaron esta situación. En mujeres casadas el 75% que no la recibieron quedaron embarazadas mientras que solo el 50% de las que si fueron vacunadas.
Esto resultados sugerían que las mujeres que había sido vacunadas contra el HPV tenían menos probabilidades de gestación que aquellas del mismo grupo de edad que no lo hicieron. O mirándolo de otra manera si el 100% de las mujeres recibieran la vacuna HPV el número de mujeres que no quedarían embarazadas disminuiría en 2 millones en dicho país. Estos datos, según los autores justificarían realizar estudios sobre la influencia de la vacuna del HPV sobre la fertilidad.
Sin embargo, este artículo, como hemos adelantado, recibió críticas importantes que hicieron que fuera retirado de la publicación (RETRACTED ARTICLE), por el editor de la revista Journal of Toxicology and Environmental Health, habida cuenta las dudas que sobre la validez del estudio llegaron a esta publicación. Consultado diferentes expertos en este campo sobre la metodología, análisis e intepretación del mismo encontraron defectos graves en el análisis estadístico y la interpretación de los datos del artículo. Sesgos del tipo, como no informar sobre el consumo de anticonceptivos en las mujeres, o por ejemplo, que la edad estudiada fuera únicamente entre 25-29 años, cuando según el nivel cultural o social las mujeres esperan hasta a más allá de los 30 años para quedar embarazadas. En este sentido las mujeres vacunadas (más universitarias) frente a las que no diferían en el nivel de educación lo que hacía que aquellas esperaran quedarse embarazadas más tarde (factor de confusión). O que estas conclusiones no se reprodujeran en otros lugares (ej Japón).
El mantenimiento del artículo se hace con fines académicos pero marcado al agua cada página con el término RETRACTED ARTICLE.
Siempre pienso que los resultados de los estudios observacionales se refieren más a las poblaciones estudiadas que a las intervenciones que se pretenden medir. De ahí la dificultad de extraer resultados claros (ej estudios sobre el comportamiento vegano, que selecciona una población más comprometida con la nutrición que el resto de omnívoros que no preocupan por lo que comen)
DeLong G. A lowered probability of pregnancy in females in the USA aged 25-29 who received a human papillomavirus vaccine injection. J Toxicol Environ Health A. 2018;81(14):661-674. doi: 10.1080/15287394.2018.1477640. Epub 2018 Jun 11.
RETRACTED ARTICLE: [A lowered probability of pregnancy in females in the USA aged 25-29 who received a human papillomavirus vaccine injection]. [No authors listed]. J Toxicol Environ Health A. 2019 Dec 10:1. doi: 10.1080/15287394.2019.1669991. [Epub ahead of print]
Ivan Oransky, MD. Study Claiming Link Between HPV Vaccine, Pregnancy Rates Pulled, News > Medscape Medical News December 10, 2019
Hoy traemos aquí un comentario sobre un estudio publicado en junio del 2018 que fue increpado en sus conclusiones al introducir fallos graves en el análisis e interpretación de los datos. Es interesante pues a priori pudiera admitirse como bueno, según concluye el estudio, que la vacuna del papiloma humano (HPV) influyera en las gestaciones de las mujeres americanas; pero al hurgar en la metodología y sacar a la luz sesgos comunes en los estudios observacionales, vemos que los resultados son erróneos. “El que calla otorga” y esto es peligroso. ¿Cuantas afirmaciones se han hecho en base a estudios observacionales que no han ponderado convenientemente los sesgos del estudio?. En este caso fueron las críticas tras su publicación que obligaron a su revisión por expertos externos a la editorial y su rechazo posterior.
Partiendo de que las tasas de nacimientos en EEUU caen, así de 118 por mil mujeres entre 25-29 años de edad en el 2007 se paso a 105 en el 2015, entienden que un factor explicativo de este descenso pudiera ser la introducción de la vacunación contra al HPV. Esta explicación venía de algunas comunicaciones sobre la influencia de la vacunación HPV en algunas mujeres que había experimentado un fallo ovárico primario tras su comercialización.
Así a partir de la información del National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) que incluía a 8 millones de mujeres entre 25-29 años residentes en EEUU entre los años 2007-14, constataron que aproximadamente el 60% de las mujeres que no recibieron la vacuna contra el VPH habían estado embarazadas al menos una ocasión, mientras que solo el 35% de la que recibieron la vacuna acusaron esta situación. En mujeres casadas el 75% que no la recibieron quedaron embarazadas mientras que solo el 50% de las que si fueron vacunadas.
Esto resultados sugerían que las mujeres que había sido vacunadas contra el HPV tenían menos probabilidades de gestación que aquellas del mismo grupo de edad que no lo hicieron. O mirándolo de otra manera si el 100% de las mujeres recibieran la vacuna HPV el número de mujeres que no quedarían embarazadas disminuiría en 2 millones en dicho país. Estos datos, según los autores justificarían realizar estudios sobre la influencia de la vacuna del HPV sobre la fertilidad.
Sin embargo, este artículo, como hemos adelantado, recibió críticas importantes que hicieron que fuera retirado de la publicación (RETRACTED ARTICLE), por el editor de la revista Journal of Toxicology and Environmental Health, habida cuenta las dudas que sobre la validez del estudio llegaron a esta publicación. Consultado diferentes expertos en este campo sobre la metodología, análisis e intepretación del mismo encontraron defectos graves en el análisis estadístico y la interpretación de los datos del artículo. Sesgos del tipo, como no informar sobre el consumo de anticonceptivos en las mujeres, o por ejemplo, que la edad estudiada fuera únicamente entre 25-29 años, cuando según el nivel cultural o social las mujeres esperan hasta a más allá de los 30 años para quedar embarazadas. En este sentido las mujeres vacunadas (más universitarias) frente a las que no diferían en el nivel de educación lo que hacía que aquellas esperaran quedarse embarazadas más tarde (factor de confusión). O que estas conclusiones no se reprodujeran en otros lugares (ej Japón).
El mantenimiento del artículo se hace con fines académicos pero marcado al agua cada página con el término RETRACTED ARTICLE.
Siempre pienso que los resultados de los estudios observacionales se refieren más a las poblaciones estudiadas que a las intervenciones que se pretenden medir. De ahí la dificultad de extraer resultados claros (ej estudios sobre el comportamiento vegano, que selecciona una población más comprometida con la nutrición que el resto de omnívoros que no preocupan por lo que comen)
DeLong G. A lowered probability of pregnancy in females in the USA aged 25-29 who received a human papillomavirus vaccine injection. J Toxicol Environ Health A. 2018;81(14):661-674. doi: 10.1080/15287394.2018.1477640. Epub 2018 Jun 11.
RETRACTED ARTICLE: [A lowered probability of pregnancy in females in the USA aged 25-29 who received a human papillomavirus vaccine injection]. [No authors listed]. J Toxicol Environ Health A. 2019 Dec 10:1. doi: 10.1080/15287394.2019.1669991. [Epub ahead of print]
Ivan Oransky, MD. Study Claiming Link Between HPV Vaccine, Pregnancy Rates Pulled, News > Medscape Medical News December 10, 2019
miércoles, 4 de marzo de 2020
¿Los ensayos clínicos respaldan la seguridad de los antidepresivos en el riesgo de suicidio?
¿Los ensayos clínicos respaldan la seguridad de los antidepresivos en el riesgo de suicidio?
No hace mucho hablamos sobre los efectos secundarios de los antidepresivos (FAD). Comentamos que faltaba conocer el grado de seguridad de dichos fármacos, los riesgos inherentes a su consumo, habida cuenta el riesgo de suicidios…
Una revisión general de la evidencia en forma de metaanálisis hasta el momento de Dragioti E sobre estudios observacionales de cohortes o diseño caso-control en las principales bases de datos médicos como PubMed, Scopus, y PsycINFO hasta abril del año pasado (2019), mostró evidencias entre los FAD inhibidores de la recaptación de la serotonina (IRSS) y el suicidio entre niños y adolescentes y de éstos u otros FAD durante el embarazo y en incremento del riesgo de autismo en la descendencia. También se encontraron asociaciones altamente sugestivas entre la utilización de FAD y el incremento de trastorno por déficit de atención (TDAH) en niños, cataratas, sangrado grave en diversos lugares del cuerpo (gastrointestinal, hemorragia postparto..), parto prematuro y una baja puntuación en el test de Apgar a los 5 minutos del nacimiento; además de fracturas osteoporóticas y fractura de cadera en adultos. Si bien es cierto que ninguna de estas asociaciones estuvo respaldada con una evidencia convincente tras un análisis de sensibilidad al ajustarlos por factores confusores. De modo que aunque se mostraron asociaciones de efectos adversos asociados a la utilización de los FAD, éstos no estarían respaldados por una evidencia convincente, existiendo en todos ellos factores confusores por indicación.
No hace mucho hablamos sobre los efectos secundarios de los antidepresivos (FAD). Comentamos que faltaba conocer el grado de seguridad de dichos fármacos, los riesgos inherentes a su consumo, habida cuenta el riesgo de suicidios…
Una revisión general de la evidencia en forma de metaanálisis hasta el momento de Dragioti E sobre estudios observacionales de cohortes o diseño caso-control en las principales bases de datos médicos como PubMed, Scopus, y PsycINFO hasta abril del año pasado (2019), mostró evidencias entre los FAD inhibidores de la recaptación de la serotonina (IRSS) y el suicidio entre niños y adolescentes y de éstos u otros FAD durante el embarazo y en incremento del riesgo de autismo en la descendencia. También se encontraron asociaciones altamente sugestivas entre la utilización de FAD y el incremento de trastorno por déficit de atención (TDAH) en niños, cataratas, sangrado grave en diversos lugares del cuerpo (gastrointestinal, hemorragia postparto..), parto prematuro y una baja puntuación en el test de Apgar a los 5 minutos del nacimiento; además de fracturas osteoporóticas y fractura de cadera en adultos. Si bien es cierto que ninguna de estas asociaciones estuvo respaldada con una evidencia convincente tras un análisis de sensibilidad al ajustarlos por factores confusores. De modo que aunque se mostraron asociaciones de efectos adversos asociados a la utilización de los FAD, éstos no estarían respaldados por una evidencia convincente, existiendo en todos ellos factores confusores por indicación.
martes, 3 de marzo de 2020
El triunfo del dinero. Cómo las finanzas mueven el mundo, de Niall Ferguson
El triunfo del dinero. Cómo las finanzas mueven el mundo, de Niall Ferguson
Se trata de un libro de hace algo más de diez años que empecé a leer por curiosidad temiendo que lo dejaría antes de las 100 primeras páginas de cortesía, pero que acabé en corto espacio de tiempo. Un tema, el del dinero, el de las finanzas, desde una visión histórica hasta nuestros días (alrededor del 2008), que aún no siendo forofo del mismo, te engancha.
Cuando se publicó y debido a su éxito (leo) dio pie a un programa de televisión; y por el contrario críticas al contenido del libro al estar posicionado en exceso contra el patrón “oro” del dinero. Con todo un libro interesante, que te informa sobre un tema que puede ser árido y que te da respuestas a momentos históricos que van más allá de la política coyuntural del momento.
A modo de anécdota, en éste se describe como un insigne hijo de menorquín, el oficial de la marina David Farragut logró hacerse con Nueva Orleans en la guerra de secesión (29-04-1862), un punto clave en las finanzas de la causa sudista (bloqueo de la exportación de algodón). (Pag 109-11).
David Farragut llegó a ser contralmirante, vicealmirante y almirante. Vivió hasta los 69 años y se encuentra enterrado en el Cementerio Woodlawn, en El Bronx, Nueva York.
Un libro recomendable.
Ed Debate 2009
Se trata de un libro de hace algo más de diez años que empecé a leer por curiosidad temiendo que lo dejaría antes de las 100 primeras páginas de cortesía, pero que acabé en corto espacio de tiempo. Un tema, el del dinero, el de las finanzas, desde una visión histórica hasta nuestros días (alrededor del 2008), que aún no siendo forofo del mismo, te engancha.
Cuando se publicó y debido a su éxito (leo) dio pie a un programa de televisión; y por el contrario críticas al contenido del libro al estar posicionado en exceso contra el patrón “oro” del dinero. Con todo un libro interesante, que te informa sobre un tema que puede ser árido y que te da respuestas a momentos históricos que van más allá de la política coyuntural del momento.
A modo de anécdota, en éste se describe como un insigne hijo de menorquín, el oficial de la marina David Farragut logró hacerse con Nueva Orleans en la guerra de secesión (29-04-1862), un punto clave en las finanzas de la causa sudista (bloqueo de la exportación de algodón). (Pag 109-11).
David Farragut llegó a ser contralmirante, vicealmirante y almirante. Vivió hasta los 69 años y se encuentra enterrado en el Cementerio Woodlawn, en El Bronx, Nueva York.
Un libro recomendable.
Ed Debate 2009
miércoles, 26 de febrero de 2020
La epidemia del coronavirus. La dificultad de poner puertas al campo.
La epidemia del coronavirus. La dificultad de poner puertas al campo.
Recuerdo una conferencia de clausura de un congreso médico de hace algunos años como la conferenciante, una insigne investigadora en el campo de la antropología, comentaba como las epidemias, tal como las conocemos, eran desconocidas en los hombres primitivos, pues los grupos eran pequeños y dispersos, lo que hacía imposible la propagación de los microbios. La concentración de la población en núcleos cada vez más grandes y numerosos y en espacios pequeños (hacinamiento) fueron la causa de grandes epidemias en la edad media que diezmaron a la población europea. En la actualidad, en el mundo desarrollado, aún encontrándose la mayoría de los ciudadanos viviendo en grandes poblaciones, las condiciones sanitarias complican el desarrollo y propagación de las epidemias. Sin embargo, como vemos estos días, esto no es imposible. La diferencia con antaño se encuentra en que los individuos se desplazan de un sitio a otro de manera generalizada y rápida mediante el avión.
El paso de virus de origen animal a los humanos como causa de epidemias lo hemos padecido desde siempre pero somos conscientes de ello desde que apareció del SIDA, el Ebola, ciertas epidemias de gripe... hasta los más conocidos coronavirus como el MERS (MERS-CoV) y el SARS.
Los coronavirus, unos virus inicialmente inofensivos, y causantes del resfriado común, pueden, como vemos estos días, llegar a ser mortales (2,3% de 44.672 casos confirmados).
Los análisis iniciales de los pacientes con el coronavirus COVID-19 muestran que afectan a individuos de una cierta edad (87% entre 30-79 años), más varones que mujeres y que en buena medida tendrían alguna enfermedad subyacente, fuera cardiovascular (10,5%), diabetes (6,3%), enfermedad pulmonar crónica (6,3%), hipertensión (6,1%) y cáncer (5,6%) ... Al parecer afecta menos a la infancia (1%). El período de incubación desde el contagio va desde 1 a los 24 días, señalan.
El SARS, la anterior epidemia, se propagó por 29 países entre el 2002-3 y en 8 meses afectó a 8.422 personas de las que fallecieron 774. En aquella epidemia, como en la actual del coronavirus COVID-19 , ya se empiezan a detectar individuos sin síntomas, los llamados portadores, que son capaces de contagiar sin padecer la enfermedad.
Leemos como al tiempo que Ministerio de Sanidad de China confirmaba (24-01-2020) que eran 77.345 los contagiados y 2.592 personas fallecidas la Organización Mundial de la Salud instaba a los gobiernos a poner medidas, pues “se acaba el tiempo”, para evitar su propagación en forma de pandemia mundial, y probablemente en este marco es el que se encuentran las medidas adoptadas en Italia a los efectos de contener los casos detectados en su territorio.
Con todo, y teniendo en cuenta que tanto el MERS y el SARS se contuvieron evitando la pandemia, no está de más, al margen del aislamiento, evitar los viajes a China, pues directa o indirectamente todos los casos provienen del foco inicial. Sin embargo, esta medida es extremadamente difícil de aplicar, al parecer. En mi opinión este sería el principal factor de propagación de este virus a nivel mundial. Y es que si bien los contactos con pacientes enfermos son controlables, lo que no es fácil es controlar a todos aquellos portadores asintomáticos, una posibilidad que cada vez se baraja como más probable habida cuenta la cantidad de casos sin un vínculo epidemiológico claro.
En este sentido acabo de leer una carta clínica (Yan Bai et al), publicada en JAMA (21-02-2020) en la que estudia en 5 individuos de una misma familia china con fiebre y síntomas respiratorios y un individuo de la misma familia sin síntomas del Hospital de Anyang (China). A todo ellos se les hizo pruebas de imagen (TAC) y análisis de los ácidos nucleicos del coronavirus COVID-19 (RT-PCR) a partir de muestras recogidas por hisopos en la mucosa oral y faríngea. Según este pequeño estudio todos los pacientes tuvieron contacto antes de presentar los síntomas con un individuo de dicha familia que había estado en el Wuhan (el centro de la epidemia) pero que no padecía síntomas de la enfermedad. Según lo que publican la secuencia del proceso sugiere que el coronavirus fue trasmitido por un portador asintomático, pues inicialmente el análisis del mismo RT-PCR fue negativo (¿un “falso negativo”?), es decir, no tenía la enfermedad. Con todo, falta conocer el mecanismo por el que estos individuos asintomáticos pueden adquirir y trasmitir la infección por el virus sin padecerlo.
Mateu Seguí Díaz
médico de familia
Seguí Díaz M. La dificultad de poner puertas al campo.. Es Diari MENORCA. 26-02-2020: 14 https://www.menorca.info/
Zunyou Wu, MD, PhD; Jennifer M. McGoogan, PhD1 Characteristics of and Important Lessons From the Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) Outbreak in China
Summary of a Report of 72 314 Cases From the Chinese Center for Disease Control and Prevention JAMA. Published online February 24, 2020. doi:10.1001/jama.2020.2648
Yan Bai, Lingsheng Yao, Tao Wei, Fei Tian, Dong-Yan Jin, Lijuan Chen, Meiyun Wang. RESEARCH LETTER. Presumed Asymptomatic Carrier Transmission of COVID-19. JAMA Published online February 21, 2020
Noticias ONU: 'Se acaba el tiempo' para evitar la propagación mundial del coronavirus:
Chen N, Zhou M, Dong X, Qu J, Gong F, Han Y, Qiu Y, Wang J, et al. Epidemiological and clinical characteristics of 99 cases of 2019 novel coronavirus pneumonia in Wuhan, China: a descriptive study. The Lancet.Published:January 30, 2020DOI:https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30211-7
Recuerdo una conferencia de clausura de un congreso médico de hace algunos años como la conferenciante, una insigne investigadora en el campo de la antropología, comentaba como las epidemias, tal como las conocemos, eran desconocidas en los hombres primitivos, pues los grupos eran pequeños y dispersos, lo que hacía imposible la propagación de los microbios. La concentración de la población en núcleos cada vez más grandes y numerosos y en espacios pequeños (hacinamiento) fueron la causa de grandes epidemias en la edad media que diezmaron a la población europea. En la actualidad, en el mundo desarrollado, aún encontrándose la mayoría de los ciudadanos viviendo en grandes poblaciones, las condiciones sanitarias complican el desarrollo y propagación de las epidemias. Sin embargo, como vemos estos días, esto no es imposible. La diferencia con antaño se encuentra en que los individuos se desplazan de un sitio a otro de manera generalizada y rápida mediante el avión.
El paso de virus de origen animal a los humanos como causa de epidemias lo hemos padecido desde siempre pero somos conscientes de ello desde que apareció del SIDA, el Ebola, ciertas epidemias de gripe... hasta los más conocidos coronavirus como el MERS (MERS-CoV) y el SARS.
Los coronavirus, unos virus inicialmente inofensivos, y causantes del resfriado común, pueden, como vemos estos días, llegar a ser mortales (2,3% de 44.672 casos confirmados).
Los análisis iniciales de los pacientes con el coronavirus COVID-19 muestran que afectan a individuos de una cierta edad (87% entre 30-79 años), más varones que mujeres y que en buena medida tendrían alguna enfermedad subyacente, fuera cardiovascular (10,5%), diabetes (6,3%), enfermedad pulmonar crónica (6,3%), hipertensión (6,1%) y cáncer (5,6%) ... Al parecer afecta menos a la infancia (1%). El período de incubación desde el contagio va desde 1 a los 24 días, señalan.
El SARS, la anterior epidemia, se propagó por 29 países entre el 2002-3 y en 8 meses afectó a 8.422 personas de las que fallecieron 774. En aquella epidemia, como en la actual del coronavirus COVID-19 , ya se empiezan a detectar individuos sin síntomas, los llamados portadores, que son capaces de contagiar sin padecer la enfermedad.
Leemos como al tiempo que Ministerio de Sanidad de China confirmaba (24-01-2020) que eran 77.345 los contagiados y 2.592 personas fallecidas la Organización Mundial de la Salud instaba a los gobiernos a poner medidas, pues “se acaba el tiempo”, para evitar su propagación en forma de pandemia mundial, y probablemente en este marco es el que se encuentran las medidas adoptadas en Italia a los efectos de contener los casos detectados en su territorio.
Con todo, y teniendo en cuenta que tanto el MERS y el SARS se contuvieron evitando la pandemia, no está de más, al margen del aislamiento, evitar los viajes a China, pues directa o indirectamente todos los casos provienen del foco inicial. Sin embargo, esta medida es extremadamente difícil de aplicar, al parecer. En mi opinión este sería el principal factor de propagación de este virus a nivel mundial. Y es que si bien los contactos con pacientes enfermos son controlables, lo que no es fácil es controlar a todos aquellos portadores asintomáticos, una posibilidad que cada vez se baraja como más probable habida cuenta la cantidad de casos sin un vínculo epidemiológico claro.
En este sentido acabo de leer una carta clínica (Yan Bai et al), publicada en JAMA (21-02-2020) en la que estudia en 5 individuos de una misma familia china con fiebre y síntomas respiratorios y un individuo de la misma familia sin síntomas del Hospital de Anyang (China). A todo ellos se les hizo pruebas de imagen (TAC) y análisis de los ácidos nucleicos del coronavirus COVID-19 (RT-PCR) a partir de muestras recogidas por hisopos en la mucosa oral y faríngea. Según este pequeño estudio todos los pacientes tuvieron contacto antes de presentar los síntomas con un individuo de dicha familia que había estado en el Wuhan (el centro de la epidemia) pero que no padecía síntomas de la enfermedad. Según lo que publican la secuencia del proceso sugiere que el coronavirus fue trasmitido por un portador asintomático, pues inicialmente el análisis del mismo RT-PCR fue negativo (¿un “falso negativo”?), es decir, no tenía la enfermedad. Con todo, falta conocer el mecanismo por el que estos individuos asintomáticos pueden adquirir y trasmitir la infección por el virus sin padecerlo.
Mateu Seguí Díaz
médico de familia
Seguí Díaz M. La dificultad de poner puertas al campo.. Es Diari MENORCA. 26-02-2020: 14 https://www.menorca.info/
Zunyou Wu, MD, PhD; Jennifer M. McGoogan, PhD1 Characteristics of and Important Lessons From the Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) Outbreak in China
Summary of a Report of 72 314 Cases From the Chinese Center for Disease Control and Prevention JAMA. Published online February 24, 2020. doi:10.1001/jama.2020.2648
Yan Bai, Lingsheng Yao, Tao Wei, Fei Tian, Dong-Yan Jin, Lijuan Chen, Meiyun Wang. RESEARCH LETTER. Presumed Asymptomatic Carrier Transmission of COVID-19. JAMA Published online February 21, 2020
Noticias ONU: 'Se acaba el tiempo' para evitar la propagación mundial del coronavirus:
Chen N, Zhou M, Dong X, Qu J, Gong F, Han Y, Qiu Y, Wang J, et al. Epidemiological and clinical characteristics of 99 cases of 2019 novel coronavirus pneumonia in Wuhan, China: a descriptive study. The Lancet.Published:January 30, 2020DOI:https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30211-7
miércoles, 19 de febrero de 2020
Dormir más de nueve horas al día incrementa al riesgo de ICTUS
Dormir más de nueve horas al día incrementa al riesgo de ICTUS
Sobre la cantidad y calidad del sueño y su relación con la cognición hablamos hace algún tiempo.
Sobre la cantidad y calidad del sueño y su relación con la cognición hablamos hace algún tiempo.
Como vimos no es fácil determinar lo que es un sueño normal en relación aresultados como la cognición por ejemplo, pues el patrón de sueño va cambiandoa lo largo de la vida y no todos tienen el mismo. Sabemos que cuanto más joven
es una más duerme y menos a medida que se hace más mayor, apareciendo
insomnios sean de conciliación o de
madrugada, o sueños intermitentes…
Su relación con la demencia o Enfermedad de Alzheimer -EA- se ha puesto de manifiesto en individuos con deprivación del sueño y relacionado con un aumento en el número de las placas amiloides. En este sentido se habla de un patrón en “U” entre la duración del sueño y la cognición, tanto en exceso como en defecto aumentarían el riesgo de alteración cognitiva.
Su relación con la demencia o Enfermedad de Alzheimer -EA- se ha puesto de manifiesto en individuos con deprivación del sueño y relacionado con un aumento en el número de las placas amiloides. En este sentido se habla de un patrón en “U” entre la duración del sueño y la cognición, tanto en exceso como en defecto aumentarían el riesgo de alteración cognitiva.
jueves, 13 de febrero de 2020
La dieta vegana en la infancia
La dieta vegana en la infancia
Tras la lectura de la carta de Lucía Losada Pavón y otros tres firmantes (01-02-2020) en la que defiende que una dieta vegana en la infancia no precisa controles analíticos y como réplica a la que publiqué en este medio el octubre pasado (30-10-2019), quería manifestar que lo expresado en la misma es una opinión; como lo son las recomendaciones surgidas de la “opinión de expertos” de algunas asociaciones habida cuenta las escasas evidencias en resultados en salud a largo plazo de aquellos individuos que hacen este tipo de dietas desde la infancia; y es que el veganismo, como movimiento, o podríamos decir “religión”, es un fenómeno relativamente nuevo, y por tanto las evidencias (básicamente estudios observacionales) son pocas. Se afirma, sin embargo, en estos consensos que entre 1-18 años de edad un niño con una dieta vegana bien planificada no tendría deficiencias con respecto a uno alimentado de forma habitual. Pero, ¿Qué es una dieta planificada y como se garantiza su cumplimiento y los resultados a estas edades?
Opino que la época en la que se desarrolla y crece el ser humano es especialmente sensible a las carencias alimentarias, de ahí que tenga serias dudas que una “planificación” de la dieta vegana, y menos sin control médico y analítico, tal como se deriva de la réplica (parece un contrasentido), sean suficientes para garantizar una dieta adecuada al niño que le permita su desarrollo psicofísico.
Mi experiencia en la atención a la infancia desde la medicina de familia va más allá de 30 años, pero mi experiencia en el tratamiento de niños con diabetes es muy limitada pero suficiente para saber los graves problemas que tienen los padres para que el niño ingieran la dieta correcta. Pensar, que “sin un control médico” solo con una “¿adecuada estrategia de planificación? “ y con ayuda de tablas de conversión de nutrientes sin más, un niño va a realizar una dieta vegana que garantice su correcto crecimiento es, en mi opinión, cuanto menos aventurado.
La dieta vegana, es una dieta restrictiva, y sin control puede ser causa de carencias alimentarias (vitamina B12, aminoácidos, proteínas, yodo, calcio, vitamina D, hierro, zinc, ácidos grasos omega-3 …). La prueba de ello es que todo el mundo está de acuerdo que aún siendo niños sanos se les debe suplementar de por vida con vitamina B12.
Las Recomendaciones del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría sobre las dietas vegetarianas (Redecilla Ferreiro S, et al An Pediatr (Barc) 2019) recientemente publicado, ya apunta que "es preferible aconsejar que durante el periodo de lactante y en el niño de corta edad se siga una dieta omnívora o, al menos, ovo o lactovegetariana" dando cuenta de que la dieta vegetariana estricta, y más la vegana, son dietas restrictivas, y por tanto suponen un riesgo nutricional para el niño.
La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (EPSGHAN) también considera que este tipo de alimentación para lactantes y niños/as pequeños solo debe plantearse bajo un control médico y dietético específico y los padres deben comprender que de no seguir la indicaciones se pueden acarrear graves consecuencias en la salud del niño (Fewtrell M, et al. Complementary Feeding: A Position Paper by the European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition (ESPGHAN) Committee on Nutrition. JPGN. 2017 Jan;64(1):119-132).
La carta que publiqué en Es Diari (30-10-2019), también se introdujo en mi blog personal (http://borinot-mseguid.blogspot.com/) dirigido a sanitarios y fue difundida en la lista de distribución de pediatría “PEDIAP” a la que están suscritos más de 1000 pediatras (entre los que se encuentra al menos la primera firmante) o personal sanitario que atiende a niños, y tras una pequeña discusión me percaté de que el problema es mucho más grave de lo que yo me pensaba; pues existen en la actualidad pediatras que se enfrentan a madres veganas que quieren que su niño de escasos meses de edad sigan estos teóricos postulados.
En dicha discusión planteé, que en mi opinión, considerar a un niño sano como si fuera un enfermo (dietas, suplementos, análisis innecesarios…) es una forma de maltrato infantil.
El niño es un cachorro del ser humano, un ser omnívoro, no un rumiante. Si se quiere convertirlo en herbívoro (perdón, vegano) ya lo decidirá él o ella cuando sean adultos, entre tanto garanticemos que siga la dieta equilibrada que le corresponde a su especie y no lo convirtamos innecesariamente en “enfermos” obligándoles a dietas restrictivas.
mateu seguí díaz
Médico de Familia
Seguí Díaz M. La dieta vegana en la infancia. Es Diari MENORCA. 10-02-2020: 17 https://www.menorca.info/
Seguí Díaz M. La dieta vegana. Es Diari MENORCA. 30-10-2019. https://www.menorca.info/
Losada Pavón L, Manera M, Blanquer M, Serrano Marchuet P. La dieta vegana. Es Diari MENORCA. 01-02-2020: 17 https://www.menorca.info/
Redecilla Ferreiro S, Moráis López A, Moreno Villares JM; en representación del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la AEP [Position paper on vegetarian diets in infants and children. Committee on Nutrition and Breastfeeding of the Spanish Paediatric Association]. [Article in Spanish]. An Pediatr (Barc). 2019 Dec 19. pii: S1695-4033(19)30378-9. doi: 10.1016/j.anpedi.2019.10.013. [Epub ahead of print]
Fewtrell M, Bronsky J, Campoy C, Domellöf M, Embleton N, Fidler Mis N, Hojsak I, Hulst JM, Indrio F, Lapillonne A, Molgaard C. Complementary Feeding: A Position Paper by the European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition (ESPGHAN) Committee on Nutrition. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2017 Jan;64(1):119-132. doi: 10.1097/MPG.0000000000001454.
Tras la lectura de la carta de Lucía Losada Pavón y otros tres firmantes (01-02-2020) en la que defiende que una dieta vegana en la infancia no precisa controles analíticos y como réplica a la que publiqué en este medio el octubre pasado (30-10-2019), quería manifestar que lo expresado en la misma es una opinión; como lo son las recomendaciones surgidas de la “opinión de expertos” de algunas asociaciones habida cuenta las escasas evidencias en resultados en salud a largo plazo de aquellos individuos que hacen este tipo de dietas desde la infancia; y es que el veganismo, como movimiento, o podríamos decir “religión”, es un fenómeno relativamente nuevo, y por tanto las evidencias (básicamente estudios observacionales) son pocas. Se afirma, sin embargo, en estos consensos que entre 1-18 años de edad un niño con una dieta vegana bien planificada no tendría deficiencias con respecto a uno alimentado de forma habitual. Pero, ¿Qué es una dieta planificada y como se garantiza su cumplimiento y los resultados a estas edades?
Opino que la época en la que se desarrolla y crece el ser humano es especialmente sensible a las carencias alimentarias, de ahí que tenga serias dudas que una “planificación” de la dieta vegana, y menos sin control médico y analítico, tal como se deriva de la réplica (parece un contrasentido), sean suficientes para garantizar una dieta adecuada al niño que le permita su desarrollo psicofísico.
Mi experiencia en la atención a la infancia desde la medicina de familia va más allá de 30 años, pero mi experiencia en el tratamiento de niños con diabetes es muy limitada pero suficiente para saber los graves problemas que tienen los padres para que el niño ingieran la dieta correcta. Pensar, que “sin un control médico” solo con una “¿adecuada estrategia de planificación? “ y con ayuda de tablas de conversión de nutrientes sin más, un niño va a realizar una dieta vegana que garantice su correcto crecimiento es, en mi opinión, cuanto menos aventurado.
La dieta vegana, es una dieta restrictiva, y sin control puede ser causa de carencias alimentarias (vitamina B12, aminoácidos, proteínas, yodo, calcio, vitamina D, hierro, zinc, ácidos grasos omega-3 …). La prueba de ello es que todo el mundo está de acuerdo que aún siendo niños sanos se les debe suplementar de por vida con vitamina B12.
Las Recomendaciones del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría sobre las dietas vegetarianas (Redecilla Ferreiro S, et al An Pediatr (Barc) 2019) recientemente publicado, ya apunta que "es preferible aconsejar que durante el periodo de lactante y en el niño de corta edad se siga una dieta omnívora o, al menos, ovo o lactovegetariana" dando cuenta de que la dieta vegetariana estricta, y más la vegana, son dietas restrictivas, y por tanto suponen un riesgo nutricional para el niño.
La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (EPSGHAN) también considera que este tipo de alimentación para lactantes y niños/as pequeños solo debe plantearse bajo un control médico y dietético específico y los padres deben comprender que de no seguir la indicaciones se pueden acarrear graves consecuencias en la salud del niño (Fewtrell M, et al. Complementary Feeding: A Position Paper by the European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition (ESPGHAN) Committee on Nutrition. JPGN. 2017 Jan;64(1):119-132).
La carta que publiqué en Es Diari (30-10-2019), también se introdujo en mi blog personal (http://borinot-mseguid.blogspot.com/) dirigido a sanitarios y fue difundida en la lista de distribución de pediatría “PEDIAP” a la que están suscritos más de 1000 pediatras (entre los que se encuentra al menos la primera firmante) o personal sanitario que atiende a niños, y tras una pequeña discusión me percaté de que el problema es mucho más grave de lo que yo me pensaba; pues existen en la actualidad pediatras que se enfrentan a madres veganas que quieren que su niño de escasos meses de edad sigan estos teóricos postulados.
En dicha discusión planteé, que en mi opinión, considerar a un niño sano como si fuera un enfermo (dietas, suplementos, análisis innecesarios…) es una forma de maltrato infantil.
El niño es un cachorro del ser humano, un ser omnívoro, no un rumiante. Si se quiere convertirlo en herbívoro (perdón, vegano) ya lo decidirá él o ella cuando sean adultos, entre tanto garanticemos que siga la dieta equilibrada que le corresponde a su especie y no lo convirtamos innecesariamente en “enfermos” obligándoles a dietas restrictivas.
mateu seguí díaz
Médico de Familia
Seguí Díaz M. La dieta vegana en la infancia. Es Diari MENORCA. 10-02-2020: 17 https://www.menorca.info/
Seguí Díaz M. La dieta vegana. Es Diari MENORCA. 30-10-2019. https://www.menorca.info/
Losada Pavón L, Manera M, Blanquer M, Serrano Marchuet P. La dieta vegana. Es Diari MENORCA. 01-02-2020: 17 https://www.menorca.info/
Redecilla Ferreiro S, Moráis López A, Moreno Villares JM; en representación del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la AEP [Position paper on vegetarian diets in infants and children. Committee on Nutrition and Breastfeeding of the Spanish Paediatric Association]. [Article in Spanish]. An Pediatr (Barc). 2019 Dec 19. pii: S1695-4033(19)30378-9. doi: 10.1016/j.anpedi.2019.10.013. [Epub ahead of print]
Fewtrell M, Bronsky J, Campoy C, Domellöf M, Embleton N, Fidler Mis N, Hojsak I, Hulst JM, Indrio F, Lapillonne A, Molgaard C. Complementary Feeding: A Position Paper by the European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition (ESPGHAN) Committee on Nutrition. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2017 Jan;64(1):119-132. doi: 10.1097/MPG.0000000000001454.
sábado, 8 de febrero de 2020
El nivel de HbA1c y el riesgo de demencia en pacientes mayores
El nivel de HbA1c y el riesgo de demencia en pacientes mayores
Los trastornos cognitivos, y en particular la demencia, son más frecuentes (hasta el doble) en los pacientes con diabetes (DM). Las causas son múltiples, relacionadas con los factores de riesgo cardiovascular (FRCV), la misma DM o incluso los fármacos (el déficit de vitamina B12 por causa de la metformina -MET); sin embargo desde los clásicos estudios de control metabólico intensivo en el paciente anciano y evolucionado (ACCORD, ADVANCE y VADT) el control estricto con HbA1c bajas, como expresión de hipoglucemias subclínicas, ha sido asociado con esta entidad. En estos el tratamiento intensivo no mejoró el declinar cognitivo y fue causa de fragilidad y aumento de la mortalidad.
En sentido contrario la hiperglucemia, en forma de aumento de HbA1c, también es causa de mayor riesgo de demencia, de tal modo que el control de este parámetro mejoraría el riesgo.
Por eso no está de más traer aquí un estudio sobre personas mayores con DM2 de la comunidad sin demencia en los que se evaluó el estado cognitivo y su asociación con los cambios glucémicos al año y a los 6 años. La idea era evaluar si cumplir los objetivos glucémicos recomendados por la American Diabetes Association (ADA) al año se podría asociar con menor riesgo de demencia a los 6 años.
Se trato de un estudio observacional de base poblacional en 2.216 individuos de raza china mayores, libres de demencia y en la comunidad que fueron atendidos en Centros de Salud (CS) para personas mayores (Elderly Health Centres) en Hong Kong al inicio y que fueron seguidos en su HbA1c y nivel cognitivo durante 6 años. El objetivo glucémico, siguiendo la recomendación del ADA (señalan) fue de mantener una HbA1c inferior a 7,5%. Los objetivos (demencia incidente) se evaluaron a los 6 años según la definición de la 10ª revisión de la International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems (ICD-10) o el Clinical Dementia Rating of 1–3.
Según esto una HbA1c ≥ 7,5% al inicio y una HbA1c inferior a 7,5% al año se asoció con mayores tasas de demencia incidente, todo ello independientemente de episodios de hipoglucemia grave, variabilidad glucémica u otros factores de salud, fueran físicos, psicológicos o de estilos de vida.
El análisis de sensibilidad mostró que una reducción relativa ≥10% pero no entre 5-10% en la HbA1c en el año estaría asociado con mayor incidencia de demencia que aquellos con una HbA1c mayor (≥8%) y moderada (6,5-7,9%) al inicio.
Concluyen que una importante reducción de la HbA1c, del nivel glucémico, podría ser un predictor potencial y un posible factor de riesgo de demencia en personas mayores con DM2. Que esta asociación se observaría tanto en los niveles basales de HbA1c altos como moderados al año cuando la reducción de la HbA1c fuera ≥10%, pero no cuando esta reducción fuera menor (5–10%)
Todo ello nos lleva a ser cautelosos a la hora de intensificar el tratamiento glucémico en esta población.
Sin embargo, este es un tema complicado pues tanto la hiper como la hipoglucemia han sido relacionadas con patologías relacionadas con la cognición en pacientes ancianos. En concreto la hiperglucemia altera el metabolismo de las proteínas beta-amiloide, la microcirculación en el cerebro, la alteraciones en la señalización de la insulina, en el factor-1 de crecimiento semejante a la insulina (IGF-1), en la sobreproducción de sustancias reactivas al oxígeno y en el aumento de las citoquinas proinflamatorias; sin embargo son lesiones que tardan años en producirse, de ahí que no encontraran asociación entre la hiperglucemia aislada y mayor incidencia de demencia. En este caso aunque no se mostró mayor asociación con una HbA1c ≥ 8,5% si se demostró que el empeoramiento de la glucemia estaba asociado con una mayor incidencia de demencia, pero no que la reducción al nivel glucémico recomendado al año se asociara con una reducción del riesgo, algo que no se explicaba por los niveles de hipoglucemia grave, la variabilidad glucémica o los cambios glucémicos posteriores. La realidad es que sugieren que una vez se ha producido la demencia es un proceso irreversible y no se afecta con las mejorías del control glucémico posteriores. Por el contrario caídas significativas de la HbA1c se asociarían con mayor riesgo de demencia, de modo que entienden los cambios bruscos de la glucemia generaría una disfunción metabólica, una alteración de la homeostasis energética del cerebro activando el stress oxidativo y la inflamación causante de la sintomatología.
Hay que señalar como limitaciones que no se pudieron registrar los episodios moderados o asintomáticos de hipoglucemia, la variabilidad glucémica diaria, la evaluación neuropsicológica detallada, el genotipado y las imágenes cerebrales. Como fortalezas el hecho de tratarse de una cohorte prospectiva en ámbito comunitario estudiada durante largo tiempo, que hubiera una evaluación cognitiva para el diagnóstico de demencia, una evaluación de las hipoglucemias graves y de la variabilidad glucémica.
Concluyen que las glucemias bajas podrían ser un predictor potencial de riesgo de demencia en adultos mayores con DM, lo que implica tener en cuenta los niveles temporales de HbA1c.
Accesible integramente desde medscape
Lee ATC, Richards M, Chan WC, Chiu HFK, Lee RSY, Lam LCW. Higher dementia incidence in older adults with type 2 diabetes and large reduction in HbA1c. Age Ageing. 2019 Nov 1;48(6):838-844. doi: 10.1093/ageing/afz108.
https://www.medscape.com/viewarticle/920721
Los trastornos cognitivos, y en particular la demencia, son más frecuentes (hasta el doble) en los pacientes con diabetes (DM). Las causas son múltiples, relacionadas con los factores de riesgo cardiovascular (FRCV), la misma DM o incluso los fármacos (el déficit de vitamina B12 por causa de la metformina -MET); sin embargo desde los clásicos estudios de control metabólico intensivo en el paciente anciano y evolucionado (ACCORD, ADVANCE y VADT) el control estricto con HbA1c bajas, como expresión de hipoglucemias subclínicas, ha sido asociado con esta entidad. En estos el tratamiento intensivo no mejoró el declinar cognitivo y fue causa de fragilidad y aumento de la mortalidad.
En sentido contrario la hiperglucemia, en forma de aumento de HbA1c, también es causa de mayor riesgo de demencia, de tal modo que el control de este parámetro mejoraría el riesgo.
Por eso no está de más traer aquí un estudio sobre personas mayores con DM2 de la comunidad sin demencia en los que se evaluó el estado cognitivo y su asociación con los cambios glucémicos al año y a los 6 años. La idea era evaluar si cumplir los objetivos glucémicos recomendados por la American Diabetes Association (ADA) al año se podría asociar con menor riesgo de demencia a los 6 años.
Se trato de un estudio observacional de base poblacional en 2.216 individuos de raza china mayores, libres de demencia y en la comunidad que fueron atendidos en Centros de Salud (CS) para personas mayores (Elderly Health Centres) en Hong Kong al inicio y que fueron seguidos en su HbA1c y nivel cognitivo durante 6 años. El objetivo glucémico, siguiendo la recomendación del ADA (señalan) fue de mantener una HbA1c inferior a 7,5%. Los objetivos (demencia incidente) se evaluaron a los 6 años según la definición de la 10ª revisión de la International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems (ICD-10) o el Clinical Dementia Rating of 1–3.
Según esto una HbA1c ≥ 7,5% al inicio y una HbA1c inferior a 7,5% al año se asoció con mayores tasas de demencia incidente, todo ello independientemente de episodios de hipoglucemia grave, variabilidad glucémica u otros factores de salud, fueran físicos, psicológicos o de estilos de vida.
El análisis de sensibilidad mostró que una reducción relativa ≥10% pero no entre 5-10% en la HbA1c en el año estaría asociado con mayor incidencia de demencia que aquellos con una HbA1c mayor (≥8%) y moderada (6,5-7,9%) al inicio.
Concluyen que una importante reducción de la HbA1c, del nivel glucémico, podría ser un predictor potencial y un posible factor de riesgo de demencia en personas mayores con DM2. Que esta asociación se observaría tanto en los niveles basales de HbA1c altos como moderados al año cuando la reducción de la HbA1c fuera ≥10%, pero no cuando esta reducción fuera menor (5–10%)
Todo ello nos lleva a ser cautelosos a la hora de intensificar el tratamiento glucémico en esta población.
Sin embargo, este es un tema complicado pues tanto la hiper como la hipoglucemia han sido relacionadas con patologías relacionadas con la cognición en pacientes ancianos. En concreto la hiperglucemia altera el metabolismo de las proteínas beta-amiloide, la microcirculación en el cerebro, la alteraciones en la señalización de la insulina, en el factor-1 de crecimiento semejante a la insulina (IGF-1), en la sobreproducción de sustancias reactivas al oxígeno y en el aumento de las citoquinas proinflamatorias; sin embargo son lesiones que tardan años en producirse, de ahí que no encontraran asociación entre la hiperglucemia aislada y mayor incidencia de demencia. En este caso aunque no se mostró mayor asociación con una HbA1c ≥ 8,5% si se demostró que el empeoramiento de la glucemia estaba asociado con una mayor incidencia de demencia, pero no que la reducción al nivel glucémico recomendado al año se asociara con una reducción del riesgo, algo que no se explicaba por los niveles de hipoglucemia grave, la variabilidad glucémica o los cambios glucémicos posteriores. La realidad es que sugieren que una vez se ha producido la demencia es un proceso irreversible y no se afecta con las mejorías del control glucémico posteriores. Por el contrario caídas significativas de la HbA1c se asociarían con mayor riesgo de demencia, de modo que entienden los cambios bruscos de la glucemia generaría una disfunción metabólica, una alteración de la homeostasis energética del cerebro activando el stress oxidativo y la inflamación causante de la sintomatología.
Hay que señalar como limitaciones que no se pudieron registrar los episodios moderados o asintomáticos de hipoglucemia, la variabilidad glucémica diaria, la evaluación neuropsicológica detallada, el genotipado y las imágenes cerebrales. Como fortalezas el hecho de tratarse de una cohorte prospectiva en ámbito comunitario estudiada durante largo tiempo, que hubiera una evaluación cognitiva para el diagnóstico de demencia, una evaluación de las hipoglucemias graves y de la variabilidad glucémica.
Concluyen que las glucemias bajas podrían ser un predictor potencial de riesgo de demencia en adultos mayores con DM, lo que implica tener en cuenta los niveles temporales de HbA1c.
Accesible integramente desde medscape
Lee ATC, Richards M, Chan WC, Chiu HFK, Lee RSY, Lam LCW. Higher dementia incidence in older adults with type 2 diabetes and large reduction in HbA1c. Age Ageing. 2019 Nov 1;48(6):838-844. doi: 10.1093/ageing/afz108.
https://www.medscape.com/viewarticle/920721
jueves, 6 de febrero de 2020
Morir no es lo que más duele, de Ines Plana
Morir no es lo que más duele, de Inés Plana
Un libro de una autora para mi desconocida, comprado para entretener y tras la lectura del resumen del argumento en la parte posterior del libro: una novela de intriga, una novela negra. La primera novela de la autora y que fue galardonada con un premio, lo que le daba un plus de garantía.
Ciertamente las primeras novelas y más si han tenido un premio suelen tener el valor añadido del trabajo bien hecho, del argumento bien pensado y de una escritura cuidada. La verdad es que de todo ello hay en esta novela policíaca: una prosa atractiva, una narrativa cautivadora y un argumento que engancha.
Recomendable.
Editorial Espasa, 2018
Un libro de una autora para mi desconocida, comprado para entretener y tras la lectura del resumen del argumento en la parte posterior del libro: una novela de intriga, una novela negra. La primera novela de la autora y que fue galardonada con un premio, lo que le daba un plus de garantía.
Ciertamente las primeras novelas y más si han tenido un premio suelen tener el valor añadido del trabajo bien hecho, del argumento bien pensado y de una escritura cuidada. La verdad es que de todo ello hay en esta novela policíaca: una prosa atractiva, una narrativa cautivadora y un argumento que engancha.
Recomendable.
Editorial Espasa, 2018
viernes, 31 de enero de 2020
Manifestaciones clínicas de la neumonía por coronavirus 2019-nCoV
Manifestaciones clínicas de la neumonía por coronavirus 2019-nCoV
En alrededor de 10 años hemos tenido tres o cuatro amenazas de pandemias mundiales. Fue el SARS, la Gripe A, el Ébola, …y en la actualidad es un virus, el coronavirus, por lo general inofensivo (resfriados), que es capaz de producir un proceso respiratorio que en ciertos casos es mortal. En el momento de escribir este post (31 de enero), llevamos más de 213 muertos solo en China de alrededor de 10.000 infectados desde el 8 de diciembre, cuando se detectó el primer caso de neumonía por este virus.
Nos acordamos del SARS (“severe acute respiratory syndrome”) que se extendió por 29 países entre el 2002-3 y que en 8 meses de epidemia afectó a 8422 personas de las que fallecieron 774.
Aquel, se parece a la actual epidemia por coronavirus, en que surgió en China (noviembre del 2002) en forma de una neumonía atípica con una mortalidad de alrededor entre un 13-18,2% dependiendo de los países. En aquella existió una población sin síntomas (portadores) y el virus inicialmente clasificado como un paramixovirus fue el final reclasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un tipo de coronavirus nuevo para el ser humano.
La diferencia de la actual epidemia es que en este corto tiempo ya llevamos más de 100 casos detectados fuera de China afectando 22 países. Este hecho ha provocado que la OMS declarara a esta epidemia como una situación de Emergencia Sanitaria Global.
En los casos que se produce la neumonía el debut es como una infección respiratoria aguda con dificultad respiratoria aguda, fallo respiratorio y diversas complicaciones graves; nos informa un artículo de Nanshan Chen et al publicado en Lancet sobre un estudio descriptivo de 99 casos de neumonía detectados en Wuhan (China). Todos ellos con neumonía positiva al coranovirus 2019-nCoV y asistidos en el hospital de Jinyintan Hospital, Wuhan.
Se trata, como no podía ser de otra manera, un estudio retrospectivo sobre los pacientes ingresados por esta causa entre el uno y el veinte de enero del 2020. Se descartaron otros virus como los de la gripe A (H1N1, H3N2, H7N9), la gripe B, los virus sinticial respiratorio, parainfluenza, adenovirus, y otros coronavirus como el del SARS (SARS-CoV), y el del MERS (MERS-CoV).
De los 99 pacientes con neumonía y 2019-nCoV (+) el 49% tenían una historia de haber estado expuestos al mercado de mariscos de Huanan.
La edad media de los ingresados fue de 55,5 años (DE 13,1), 67 varones y 32 mujeres:
El 51% (50) presentaban enfermedades crónicas.
Las manifestaciones clínicas fueron fiebre (83%), tos (82%), dificultad respiratoria (31%), dolores musculares (11%), confusión (9%), cefalea (8%), odinofagia (5%), rinorea (4%), dolor torácico (2%) , diarrea (2%) y nauseas y vómitos (1%) .
Según las pruebas diagnóstica el 75% tuvieron una neumonía bilateral, un 14% un moteado radiológico múltiple y opacidad en vidrio esmerilado, y un paciente (1%) tuvo neumotórax.
Un 17% de los pacientes desarrollaron un síndrome respiratorio agudo y el 11% empeoraron en corto período de tiempo y fallecieron por fallo multiorgánico.
Estos primeros casos de neumonía por 2019-nCoV muestran que probablemente que se trate de una neumonía que puede debutar hasta en una 30% con dificultad respiratoria, que se manifiesta en la mediana edad algo más en varones, en pacientes que la mitad presentaban comorbilidades. El fallecimiento se produjo alrededor del 10% por fallo multiorgánico, parecido a otras epidemias por coranovirus.
Aunque las tasas de trasmisión son en este momento desconocidas se tiene la evidencia de que el 2019-nCoV tiene una trasmisión entre humanos. Aunque ninguno de los 99 pacientes era personal médico, 15 trabajadores tuvieron la infección por 2019-nCoV, 14 de los cuales se cree que fueron contagiados por el mismo paciente.
Se comenta que las mujeres pudieran ser menos susceptibles al contagio dado que el cromosoma X y las hormonas femeninas pudieran jugar un papel en la adaptación inmunitaria al mismo.
Que la mitad de los pacientes tuvieran enfermedades subyacentes, fueran cardiovasculares, cerebrovasculares o diabetes es parecido a otras infecciones como la del virus MERS-CoV.
Chen N, Zhou M, Dong X, Qu J, Gong F, Han Y, Qiu Y, Wang J, et al. Epidemiological and clinical characteristics of 99 cases of 2019 novel coronavirus pneumonia in Wuhan, China: a descriptive study. The Lancet.Published:January 30, 2020DOI:https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30211-7
En alrededor de 10 años hemos tenido tres o cuatro amenazas de pandemias mundiales. Fue el SARS, la Gripe A, el Ébola, …y en la actualidad es un virus, el coronavirus, por lo general inofensivo (resfriados), que es capaz de producir un proceso respiratorio que en ciertos casos es mortal. En el momento de escribir este post (31 de enero), llevamos más de 213 muertos solo en China de alrededor de 10.000 infectados desde el 8 de diciembre, cuando se detectó el primer caso de neumonía por este virus.
Nos acordamos del SARS (“severe acute respiratory syndrome”) que se extendió por 29 países entre el 2002-3 y que en 8 meses de epidemia afectó a 8422 personas de las que fallecieron 774.
Aquel, se parece a la actual epidemia por coronavirus, en que surgió en China (noviembre del 2002) en forma de una neumonía atípica con una mortalidad de alrededor entre un 13-18,2% dependiendo de los países. En aquella existió una población sin síntomas (portadores) y el virus inicialmente clasificado como un paramixovirus fue el final reclasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un tipo de coronavirus nuevo para el ser humano.
La diferencia de la actual epidemia es que en este corto tiempo ya llevamos más de 100 casos detectados fuera de China afectando 22 países. Este hecho ha provocado que la OMS declarara a esta epidemia como una situación de Emergencia Sanitaria Global.
En los casos que se produce la neumonía el debut es como una infección respiratoria aguda con dificultad respiratoria aguda, fallo respiratorio y diversas complicaciones graves; nos informa un artículo de Nanshan Chen et al publicado en Lancet sobre un estudio descriptivo de 99 casos de neumonía detectados en Wuhan (China). Todos ellos con neumonía positiva al coranovirus 2019-nCoV y asistidos en el hospital de Jinyintan Hospital, Wuhan.
Se trata, como no podía ser de otra manera, un estudio retrospectivo sobre los pacientes ingresados por esta causa entre el uno y el veinte de enero del 2020. Se descartaron otros virus como los de la gripe A (H1N1, H3N2, H7N9), la gripe B, los virus sinticial respiratorio, parainfluenza, adenovirus, y otros coronavirus como el del SARS (SARS-CoV), y el del MERS (MERS-CoV).
De los 99 pacientes con neumonía y 2019-nCoV (+) el 49% tenían una historia de haber estado expuestos al mercado de mariscos de Huanan.
La edad media de los ingresados fue de 55,5 años (DE 13,1), 67 varones y 32 mujeres:
El 51% (50) presentaban enfermedades crónicas.
Las manifestaciones clínicas fueron fiebre (83%), tos (82%), dificultad respiratoria (31%), dolores musculares (11%), confusión (9%), cefalea (8%), odinofagia (5%), rinorea (4%), dolor torácico (2%) , diarrea (2%) y nauseas y vómitos (1%) .
Según las pruebas diagnóstica el 75% tuvieron una neumonía bilateral, un 14% un moteado radiológico múltiple y opacidad en vidrio esmerilado, y un paciente (1%) tuvo neumotórax.
Un 17% de los pacientes desarrollaron un síndrome respiratorio agudo y el 11% empeoraron en corto período de tiempo y fallecieron por fallo multiorgánico.
Estos primeros casos de neumonía por 2019-nCoV muestran que probablemente que se trate de una neumonía que puede debutar hasta en una 30% con dificultad respiratoria, que se manifiesta en la mediana edad algo más en varones, en pacientes que la mitad presentaban comorbilidades. El fallecimiento se produjo alrededor del 10% por fallo multiorgánico, parecido a otras epidemias por coranovirus.
Aunque las tasas de trasmisión son en este momento desconocidas se tiene la evidencia de que el 2019-nCoV tiene una trasmisión entre humanos. Aunque ninguno de los 99 pacientes era personal médico, 15 trabajadores tuvieron la infección por 2019-nCoV, 14 de los cuales se cree que fueron contagiados por el mismo paciente.
Se comenta que las mujeres pudieran ser menos susceptibles al contagio dado que el cromosoma X y las hormonas femeninas pudieran jugar un papel en la adaptación inmunitaria al mismo.
Que la mitad de los pacientes tuvieran enfermedades subyacentes, fueran cardiovasculares, cerebrovasculares o diabetes es parecido a otras infecciones como la del virus MERS-CoV.
Chen N, Zhou M, Dong X, Qu J, Gong F, Han Y, Qiu Y, Wang J, et al. Epidemiological and clinical characteristics of 99 cases of 2019 novel coronavirus pneumonia in Wuhan, China: a descriptive study. The Lancet.Published:January 30, 2020DOI:https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30211-7
lunes, 27 de enero de 2020
La leche entera reduce el peso en los niños más que la descremada
La leche entera reduce el peso en los niños más que la descremada
La moda del miedo al colesterol ha hecho que desde hace algunos años se modifique el consumo de leche entera por otro tipo de leches, descremadas, semidescremadas u otras, que yo llamo de fantasía (pues no son leches), de soja...El miedo al consumo de colesterol ha llegado a nuestros niños condicionando que estos en muchas ocasiones sean alimentados con leches descremadas u de otro tipo pensando que así les evitamos algún tipo de riesgo. La realidad es que los expertos recomiendan a los niños mayores de 2 años que ingieran una leche con un contenido entre 0,1-2% de materia grasa -MG con la pretensión de reducir la obesidad infantil. Sin embargo, como hemos visto en otros escritos la principal causa de obesidad no es la grasa en sí misma, si no la cantidad de hidratos de carbono (HC), de azucares añadidos a los alimentos (zumos...) que consume la sociedad en general y los niños en particular.
Recientemente en American Journal of Clinical Nutrition se ha publicado un artículo en forma de revisión sistemática con metaanálisis que financiado por la Canadian Institutes of Health Research, ha intentado dar una respuesta a este problema. Se hizo una búsqueda de todo lo publicado al respeto hasta agosto del 2019 en bases de datos médicas tipo Embase (Excerpta Medica Database), CINAHL (Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature), MEDLINE, Scopus, y la Cochrane Library. Se incluyeron estudios observacionales y de intervención sobre niños sanos entre 1-18 años y que describieran el consumode grasa lactea de vaca y adiposidad de los infantes. Se utilizaron los puntos de corte del Centers for Disease Control and Prevention y de la International Obesity Task Force.
El metaanálisis se realizó mediante una metodología de efectos aletorios que evaluaba la relación entre el consumo de grasa láctea de vaca y el riesgo de sobrepeso u obesidad. La adiposidad fue determinada utilizando la puntuación del índice de masa corporal (“BMI z-score (zBMI)), el peso según la edad, la masa grasa corporal, la masa magra corporal, la circunferencia de cintura, la razón de cintura/cadera, el porcentaje de grasa corporal, el espesor de pliegue cutáneo y la prevalencia de sobrepeso y obesidad según definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
La ingesta alimentaria se hizo en base a cuestionarios alimentarios, recuento de alimentos por diversas vías o recuerdo de la ingesta durante 24 horas.
Se identificaron 5.862 documentos de los cuales 28 cumplieron los criterios de inclusión; 20 eran estudios transversales y 8 estudios prospectivos de cohortes. No se encontraron ensayos clínicos aleatoriazdos (ECA).
Según este análisis en 18 estudios el alto consumo de grasa láctea de vaca estuvo asociado con menor adiposidad en la infancia, y 10 estudios no identificaron ningun tipo de asociación en este sentido.
El metaanálisis de 14 de los 28 estudios incluidos (20.897 pacientes) comparando el consumo de leche entera con leche descremada (diversos tipos) con medidas directas de sobrepeso u obesidad mostraron como aquellos que consumían leche entera (3,25% de MG) comparado con descremada (0,1-2%) el riesgo en forma de odds ratio (OR) de sobrepeso u obesidad fue de 0,61 (IC 95% 0,52, a 0,72; p inferior a 0,0001), si bien es cierto que la heterogeneidad de los estudios fue alta (I2 = 73,8%).
Concluyen que según los estudios observacionales se puede sugerir que la ingesta leche de vaca con alto contenido de MG estaría asociado con menor adiposidad en los niños. Una conclusión que sorprende cuando se ha estado recomendando reducir la MG de la leche con la pretensión de reducir la obesidad en los niños.
Con todo se precisan ECA claros (si es posible su realización) con los que determinar cuál leche de vaca y qué contenido de MG reduciría el riesgo de adiposidad en la infancia. La primera impresión, sin embargo, es que la leche entera se asociaría con una menor probabilidad (hasta un 39%) de sobrepeso u obesidad en los niños que la consumen frente a aquellos que utilizan la leche descremada; todo ello teniendo en cuenta los posibles factores confusores, al ser estudios observacionales, relativos a la ingesta calórica, ejercicio físico...no determinados en este análisis.
La explicación más plausible tendría que ver con la sensación de saciedad que la MG produce por un lado y el reemplazo calórico con alimentos con más HC, azucares añadidos, zumos,.. u otros alimentos con MG.
A partir de ahora probablemente habrá que cambiar las recomendaciones
Vanderhout SM, Aglipay M, Torabi N, Jüni P, da Costa BR, Birken CS, O'Connor DL, Thorpe KE, Maguire JL. Whole milk compared with reduced-fat milk and childhood overweight: a systematic review and meta-analysis. Am J Clin Nutr. 2019 Dec 18. pii: nqz276. doi: 10.1093/ajcn/nqz276. [Epub ahead of print]
Tara Haelle. Can Whole Milk Reduce Risk for Obesity in Kids?. Medscape. January 06, 2020
La moda del miedo al colesterol ha hecho que desde hace algunos años se modifique el consumo de leche entera por otro tipo de leches, descremadas, semidescremadas u otras, que yo llamo de fantasía (pues no son leches), de soja...El miedo al consumo de colesterol ha llegado a nuestros niños condicionando que estos en muchas ocasiones sean alimentados con leches descremadas u de otro tipo pensando que así les evitamos algún tipo de riesgo. La realidad es que los expertos recomiendan a los niños mayores de 2 años que ingieran una leche con un contenido entre 0,1-2% de materia grasa -MG con la pretensión de reducir la obesidad infantil. Sin embargo, como hemos visto en otros escritos la principal causa de obesidad no es la grasa en sí misma, si no la cantidad de hidratos de carbono (HC), de azucares añadidos a los alimentos (zumos...) que consume la sociedad en general y los niños en particular.
Recientemente en American Journal of Clinical Nutrition se ha publicado un artículo en forma de revisión sistemática con metaanálisis que financiado por la Canadian Institutes of Health Research, ha intentado dar una respuesta a este problema. Se hizo una búsqueda de todo lo publicado al respeto hasta agosto del 2019 en bases de datos médicas tipo Embase (Excerpta Medica Database), CINAHL (Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature), MEDLINE, Scopus, y la Cochrane Library. Se incluyeron estudios observacionales y de intervención sobre niños sanos entre 1-18 años y que describieran el consumode grasa lactea de vaca y adiposidad de los infantes. Se utilizaron los puntos de corte del Centers for Disease Control and Prevention y de la International Obesity Task Force.
El metaanálisis se realizó mediante una metodología de efectos aletorios que evaluaba la relación entre el consumo de grasa láctea de vaca y el riesgo de sobrepeso u obesidad. La adiposidad fue determinada utilizando la puntuación del índice de masa corporal (“BMI z-score (zBMI)), el peso según la edad, la masa grasa corporal, la masa magra corporal, la circunferencia de cintura, la razón de cintura/cadera, el porcentaje de grasa corporal, el espesor de pliegue cutáneo y la prevalencia de sobrepeso y obesidad según definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
La ingesta alimentaria se hizo en base a cuestionarios alimentarios, recuento de alimentos por diversas vías o recuerdo de la ingesta durante 24 horas.
Se identificaron 5.862 documentos de los cuales 28 cumplieron los criterios de inclusión; 20 eran estudios transversales y 8 estudios prospectivos de cohortes. No se encontraron ensayos clínicos aleatoriazdos (ECA).
Según este análisis en 18 estudios el alto consumo de grasa láctea de vaca estuvo asociado con menor adiposidad en la infancia, y 10 estudios no identificaron ningun tipo de asociación en este sentido.
El metaanálisis de 14 de los 28 estudios incluidos (20.897 pacientes) comparando el consumo de leche entera con leche descremada (diversos tipos) con medidas directas de sobrepeso u obesidad mostraron como aquellos que consumían leche entera (3,25% de MG) comparado con descremada (0,1-2%) el riesgo en forma de odds ratio (OR) de sobrepeso u obesidad fue de 0,61 (IC 95% 0,52, a 0,72; p inferior a 0,0001), si bien es cierto que la heterogeneidad de los estudios fue alta (I2 = 73,8%).
Concluyen que según los estudios observacionales se puede sugerir que la ingesta leche de vaca con alto contenido de MG estaría asociado con menor adiposidad en los niños. Una conclusión que sorprende cuando se ha estado recomendando reducir la MG de la leche con la pretensión de reducir la obesidad en los niños.
Con todo se precisan ECA claros (si es posible su realización) con los que determinar cuál leche de vaca y qué contenido de MG reduciría el riesgo de adiposidad en la infancia. La primera impresión, sin embargo, es que la leche entera se asociaría con una menor probabilidad (hasta un 39%) de sobrepeso u obesidad en los niños que la consumen frente a aquellos que utilizan la leche descremada; todo ello teniendo en cuenta los posibles factores confusores, al ser estudios observacionales, relativos a la ingesta calórica, ejercicio físico...no determinados en este análisis.
La explicación más plausible tendría que ver con la sensación de saciedad que la MG produce por un lado y el reemplazo calórico con alimentos con más HC, azucares añadidos, zumos,.. u otros alimentos con MG.
A partir de ahora probablemente habrá que cambiar las recomendaciones
Vanderhout SM, Aglipay M, Torabi N, Jüni P, da Costa BR, Birken CS, O'Connor DL, Thorpe KE, Maguire JL. Whole milk compared with reduced-fat milk and childhood overweight: a systematic review and meta-analysis. Am J Clin Nutr. 2019 Dec 18. pii: nqz276. doi: 10.1093/ajcn/nqz276. [Epub ahead of print]
Tara Haelle. Can Whole Milk Reduce Risk for Obesity in Kids?. Medscape. January 06, 2020
miércoles, 22 de enero de 2020
Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) incrementan la mortalidad por causas específicas
Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) incrementan la mortalidad por causas específicas
En más de una ocasión hemos hablado de los efecto secundarios de los inhibidores de la bomba de protones (IBP), lo hemos hecho con el cáncer gástrico, con la absorción de ciertas vitaminas (vitamina B12), con la osteoporosis, la demencia…y es que nos preocupa este tema pues los IBP más allá de la epidemiología en la que están indicados se consumen masivamente sin indicaciones claras y solo muchas veces como prevención de supuestos efectos gástricos de ciertos medicamentos. Son podríamos decir los principales medicamentos en los que los médicos de familia (MF) deberían dar consejos claros en pos de una eficaz desprescripción.
En más de una ocasión hemos hablado de los efecto secundarios de los inhibidores de la bomba de protones (IBP), lo hemos hecho con el cáncer gástrico, con la absorción de ciertas vitaminas (vitamina B12), con la osteoporosis, la demencia…y es que nos preocupa este tema pues los IBP más allá de la epidemiología en la que están indicados se consumen masivamente sin indicaciones claras y solo muchas veces como prevención de supuestos efectos gástricos de ciertos medicamentos. Son podríamos decir los principales medicamentos en los que los médicos de familia (MF) deberían dar consejos claros en pos de una eficaz desprescripción.
sábado, 18 de enero de 2020
Tres sociedades de Atención Primaria, una misma concepción, pero falta de entendimiento
Tres sociedades de Atención Primaria, una misma concepción, pero falta de entendimiento
Puede sorprender a estas alturas de la película, a casi cuarenta años de la Reforma de la Atención Primaria (RAP), por la que se creó la actual estructura que disfrutamos o padecemos y a partir de la cual se creó la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC), que puedan existir tres sociedades científicas de médicos generalistas de adultos (y lo digo así pues la Sociedad de Pediatría de AP, aún una anomalía consolidada -en mi opinión- atiende también a la familia en un estrato de edad), que no se acaben de entender.
El mantenimiento de tres sociedades de médicos generalistas, y no una que aglutinara a las tres, se interpretaba hace algunos años como fruto de las desavenencias surgidas de aglutinar a distintos profesionales, los con título de MFyC y sistema MIR y aquellos que no.
La distinción entre ambos, unos sobre otros, se mantuvo muchos años e hizo un gran daño al colectivo. Sin embargo, pasado el tiempo y olvidado este tema, ya por entonces manifesté que las diferencias no eran solo de agravios comparativos o de titulación si no de concepción de la AP, que las tres sociedades manifestaban. Así se han mantenido sociedades más inclusivas como SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de AP), otras menos (SEMFyC ) y otras más generalistas (SEMG). Sin embargo, en la actualidad no creo que en este sentido existan diferencias de concepto solo matices sobre cómo abordar nuestro monolítico sistema de AP.
Puede sorprender a estas alturas de la película, a casi cuarenta años de la Reforma de la Atención Primaria (RAP), por la que se creó la actual estructura que disfrutamos o padecemos y a partir de la cual se creó la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC), que puedan existir tres sociedades científicas de médicos generalistas de adultos (y lo digo así pues la Sociedad de Pediatría de AP, aún una anomalía consolidada -en mi opinión- atiende también a la familia en un estrato de edad), que no se acaben de entender.
El mantenimiento de tres sociedades de médicos generalistas, y no una que aglutinara a las tres, se interpretaba hace algunos años como fruto de las desavenencias surgidas de aglutinar a distintos profesionales, los con título de MFyC y sistema MIR y aquellos que no.
La distinción entre ambos, unos sobre otros, se mantuvo muchos años e hizo un gran daño al colectivo. Sin embargo, pasado el tiempo y olvidado este tema, ya por entonces manifesté que las diferencias no eran solo de agravios comparativos o de titulación si no de concepción de la AP, que las tres sociedades manifestaban. Así se han mantenido sociedades más inclusivas como SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de AP), otras menos (SEMFyC ) y otras más generalistas (SEMG). Sin embargo, en la actualidad no creo que en este sentido existan diferencias de concepto solo matices sobre cómo abordar nuestro monolítico sistema de AP.
viernes, 17 de enero de 2020
La conquista de América contada para escépticos, de Juan Eslava Galán
La conquista de América contada para escépticos, de Juan Eslava Galán
El segundo libro de Juan Eslava Galán que comentamos en este blog.
Se trata de un libro de historia al estilo del de la “Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie”, en parte novelado, en parte histórico con fiel reproducción en ocasiones de textos y documentos y en este caso, para mi gusto, un exceso de apuntes al margen para fundamentar las afirmaciones que se hacen. Posiblemente necesarias.
Con todo un libro ameno dado el dominio del estilo narrativo del autor que ilustra sobre este período histórico al tiempo que entretiene.
Intenta desde el repaso histórico romper los mitos creado muchas veces por un desconocimiento interesado, sea por leyendas negras anglosajonas o de interpretaciones torticeras al gusto de políticos del otro lado del charco.
Recomendable.
Ed Planeta 2019
El segundo libro de Juan Eslava Galán que comentamos en este blog.
Se trata de un libro de historia al estilo del de la “Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie”, en parte novelado, en parte histórico con fiel reproducción en ocasiones de textos y documentos y en este caso, para mi gusto, un exceso de apuntes al margen para fundamentar las afirmaciones que se hacen. Posiblemente necesarias.
Con todo un libro ameno dado el dominio del estilo narrativo del autor que ilustra sobre este período histórico al tiempo que entretiene.
Intenta desde el repaso histórico romper los mitos creado muchas veces por un desconocimiento interesado, sea por leyendas negras anglosajonas o de interpretaciones torticeras al gusto de políticos del otro lado del charco.
Recomendable.
Ed Planeta 2019
sábado, 11 de enero de 2020
No queda claro que los antidepresivos tengan efectos adversos
No queda claro que los antidepresivos tengan efectos adversos
No hace mucho comentamos sobre la distinta efectividad de los fármacos antidepresivos (FAD) en el tratamiento de la depresión. Un tema controvertido y aunque todos ellos son positivos frente al placebo su repercusión en el tratamiento de la depresión clínica no siempre queda clara.
El metaanálisis de Cipriani A et al que comentamos, realizado ensayos clínicos aleatorizados a doble ciego (ECA) hasta enero del 2016, y sobre 522 ECA (52% no publicados) o 116.477 individuos, de fármacos frente a placebo o frente a otro fármaco antidepresivo en tratamiento agudo de la depresión, ya señaló que los FAD son más efectivo que el placebo, con unas tasas de riesgo en forma de odds ratio (OR) que variaron desde el 2,13 (IC95% 1,89-2,41) para la amitriptilina… a 1,37 (1,16-1,63) para la reboxetina. Si bien es cierto que la mejoría clínica no pasó de los 2 puntos frente al placebo según la escala de Hamilton Depression Rating Scale, una puntuación inferior a la requerida para considerar que existe un mejoría clínica de la depresión según la Guía de Práctica Clínica (GPC) de la National Institute for Health and Clinical Excellence (2004).
No hace mucho comentamos sobre la distinta efectividad de los fármacos antidepresivos (FAD) en el tratamiento de la depresión. Un tema controvertido y aunque todos ellos son positivos frente al placebo su repercusión en el tratamiento de la depresión clínica no siempre queda clara.
El metaanálisis de Cipriani A et al que comentamos, realizado ensayos clínicos aleatorizados a doble ciego (ECA) hasta enero del 2016, y sobre 522 ECA (52% no publicados) o 116.477 individuos, de fármacos frente a placebo o frente a otro fármaco antidepresivo en tratamiento agudo de la depresión, ya señaló que los FAD son más efectivo que el placebo, con unas tasas de riesgo en forma de odds ratio (OR) que variaron desde el 2,13 (IC95% 1,89-2,41) para la amitriptilina… a 1,37 (1,16-1,63) para la reboxetina. Si bien es cierto que la mejoría clínica no pasó de los 2 puntos frente al placebo según la escala de Hamilton Depression Rating Scale, una puntuación inferior a la requerida para considerar que existe un mejoría clínica de la depresión según la Guía de Práctica Clínica (GPC) de la National Institute for Health and Clinical Excellence (2004).
lunes, 6 de enero de 2020
Cambios en los “Standards of Medical Care” (SMC) de la American Diabetes Association (ADA)
Cambios en los “Standards of Medical Care” (SMC) de la American Diabetes Association (ADA)
En el blog hermano de la redGDPS comentamos cada año los “Standards of Medical Care” (SMC) de la American Diabetes Association (ADA), unos comentarios que al mes de publicarse en dicho blog, los difundimos además por este blog.
En esta ocasión, como complementario he creído interesante comentar algunos cambios producidos en esta última versión con lo que tener una idea rápida de las modificaciones que más nos interesan en nuestra práctica habitual.
En este sentido hay que resaltar desde el año pasado que los SMC tengan una iniciativa de
actualizaciones via “on line” sobre las evidencias que se van produciendo y que de alguna manera pueden alterar las recomendaciones. Pueden consultarse en su página web
https://professional.diabetes.org/content-page/living-standards
Aún así los cambios son mínimos aunque pueden ser relevantes.
El primer cambio, y a mi entender más importante y que comentamos en este blog sin conocer que se introduciría en los nuevos SMC es el hecho de que entre los inhibidores de los cotransportadores de la bomba de sodio - glucosa Tipo 2 (iSGLT2) tanto la canagliflozina (con el CREDENCE) como la empagliflozina (con el EMPA-REG OUTCOME) habían demostrado que tendrían beneficios CV y renales independientemente de la HbA1c, lo que abriría la posibilidad de utilizarlo en pacientes de alto riesgo cardiovascular (RCV) al igual que se prescriben estatinas, antiagregantes o IECAs con buen control metabólico o en el debut de la enfermedad.
Por otro lado el estudio The Dapagliflozin Effect on Cardiovascular Events–Thrombolysis in Myocardial Infarction 58 (DECLARE–TIMI 58) comparando la dapagliflozina frente a placebo en un estudio que incluyó un 59,4% pacientes con DM2 sin ECV previa pero con múltiples FRCV y seguidos durante largo tiempo (media de 4,2 años) mejoró un objetivo compuesto de muerte cardiovascular (MCV) o hospitalización por insuficiencia cardíaca (IC) HR 0,83 (IC 95% 0,73 a 0,95) así como en los objetivos renales. En el grupo de múltiples FRCV pero sin ECV previa la dapagliflozina mantuvo sus beneficios en dicho objetivo.
Otro tanto ha ocurrido con algunos análogos péptido similar al glucagón (aGLP-1), que por el hecho de actuar sobre 6 de las 8 alteraciones fisiopatológicas responsables de la DM2 (el llamado octeto ominoso) como hemos visto en los distintos ensayos clínicos de no inferioridad cardiovascular (ECANICV) con la liraglutida, semaglutida, o la dulaglutida. En alguno de ellos como en el REWIND la HbA1c se encontraba ligeramente elevada sobre el objetivo al margen de ser un estudio a largo plazo (5.4 años) en el que el 68.5% de los individuos incluidos estaban libres de enfermedad cardiovascular (ECV) solo presentaban factores de riesgo CV (FRCV).
Hasta el momento la prescripción de estas familias se hacía en paciente con enfermedad cardiovascular arteriosclerótica (ECVa) establecida, a partir del 2020 también en aquellas con alto riesgo de ECVa, de insuficiencia cardíaca (ICC) o enfermedad renal crónica (ERC) todo ello independiente de la HbA1C al inicio o de los objetivos metabólicos apuntados. Pues hasta el momento solo se recomendaban cuando el HbA1c se encontraba por encima del objetivo fijado una vez que se había prescrito la metformina (MET) y modificación de los estilos de vida.
Esta recomendación también se encuentra reflejada en la última actualización de la ADA/European Association for the Study of Diabetes publicada recientemente.
En este sentido por segundo año consecutivo en el capítulo de ECV y de manejo del riesgo cardiovascular (RCV) ha sido respaldada por la American College of Cardiology.
Otro cambio es el que se refiere al control metabólico del paciente joven, en el que aunque los datos que se disponen sobre la utilización de la HbA1C en la infancia son limitados se recomienda utilización este valor en el control metabólico yendo del objetivo general del 7,5% al 7,0% siempre y cuando sea posible según las necesidades y la situación de la familia y el entorno.
Al margen de introducir una sección sobre la diabetes tipo 1 (DM1) en ancianos se incide en la simplificación de los tratamiento incluso en este tipo de pacientes con necesidad de insulina (INS) implicando a los cuidadores, la familia…
En cuanto a la utilización de la tecnología que desde el año pasado tiene capítulo propio, se reorganiza en tres subsecciones, que van de la automonitorización glucémica (ACG), monitorización continua de la glucosa (MCG) y los sistemas de suministro automatizado de insulina (INS). Se han añadido nuevas recomendaciones sobre el manejo de los perfiles glucémicos, algo sumamente interesante habida cuenta la cada vez mayor utilización de los sistemas MCG en pacientes con DM2.
Como años anteriores se plantea como un gran problema en el tratamiento de la DM los costes derivados del tratamiento farmacológico para muchos enfermos, haciendo como años anteriores consideraciones sobre las barreras que tienen muchos pacientes para acceder a estos medicamentos y que son fuente frecuente de incumplimientos terapéuticos.
American Diabetes Association. Standards of Medical Care in Diabetes—2020, Diabetes Care Volume 43, Supplement 1, January 2020: 1-207
https://professional.diabetes.org/content-page/living-standards
Miriam E. Tucker. ADA Advises Wider Use of Newer Glucose-Lowering Drugs. Medscape
December 20, 2019
En el blog hermano de la redGDPS comentamos cada año los “Standards of Medical Care” (SMC) de la American Diabetes Association (ADA), unos comentarios que al mes de publicarse en dicho blog, los difundimos además por este blog.
En esta ocasión, como complementario he creído interesante comentar algunos cambios producidos en esta última versión con lo que tener una idea rápida de las modificaciones que más nos interesan en nuestra práctica habitual.
En este sentido hay que resaltar desde el año pasado que los SMC tengan una iniciativa de
actualizaciones via “on line” sobre las evidencias que se van produciendo y que de alguna manera pueden alterar las recomendaciones. Pueden consultarse en su página web
https://professional.diabetes.org/content-page/living-standards
Aún así los cambios son mínimos aunque pueden ser relevantes.
El primer cambio, y a mi entender más importante y que comentamos en este blog sin conocer que se introduciría en los nuevos SMC es el hecho de que entre los inhibidores de los cotransportadores de la bomba de sodio - glucosa Tipo 2 (iSGLT2) tanto la canagliflozina (con el CREDENCE) como la empagliflozina (con el EMPA-REG OUTCOME) habían demostrado que tendrían beneficios CV y renales independientemente de la HbA1c, lo que abriría la posibilidad de utilizarlo en pacientes de alto riesgo cardiovascular (RCV) al igual que se prescriben estatinas, antiagregantes o IECAs con buen control metabólico o en el debut de la enfermedad.
Por otro lado el estudio The Dapagliflozin Effect on Cardiovascular Events–Thrombolysis in Myocardial Infarction 58 (DECLARE–TIMI 58) comparando la dapagliflozina frente a placebo en un estudio que incluyó un 59,4% pacientes con DM2 sin ECV previa pero con múltiples FRCV y seguidos durante largo tiempo (media de 4,2 años) mejoró un objetivo compuesto de muerte cardiovascular (MCV) o hospitalización por insuficiencia cardíaca (IC) HR 0,83 (IC 95% 0,73 a 0,95) así como en los objetivos renales. En el grupo de múltiples FRCV pero sin ECV previa la dapagliflozina mantuvo sus beneficios en dicho objetivo.
Otro tanto ha ocurrido con algunos análogos péptido similar al glucagón (aGLP-1), que por el hecho de actuar sobre 6 de las 8 alteraciones fisiopatológicas responsables de la DM2 (el llamado octeto ominoso) como hemos visto en los distintos ensayos clínicos de no inferioridad cardiovascular (ECANICV) con la liraglutida, semaglutida, o la dulaglutida. En alguno de ellos como en el REWIND la HbA1c se encontraba ligeramente elevada sobre el objetivo al margen de ser un estudio a largo plazo (5.4 años) en el que el 68.5% de los individuos incluidos estaban libres de enfermedad cardiovascular (ECV) solo presentaban factores de riesgo CV (FRCV).
Hasta el momento la prescripción de estas familias se hacía en paciente con enfermedad cardiovascular arteriosclerótica (ECVa) establecida, a partir del 2020 también en aquellas con alto riesgo de ECVa, de insuficiencia cardíaca (ICC) o enfermedad renal crónica (ERC) todo ello independiente de la HbA1C al inicio o de los objetivos metabólicos apuntados. Pues hasta el momento solo se recomendaban cuando el HbA1c se encontraba por encima del objetivo fijado una vez que se había prescrito la metformina (MET) y modificación de los estilos de vida.
Esta recomendación también se encuentra reflejada en la última actualización de la ADA/European Association for the Study of Diabetes publicada recientemente.
En este sentido por segundo año consecutivo en el capítulo de ECV y de manejo del riesgo cardiovascular (RCV) ha sido respaldada por la American College of Cardiology.
Otro cambio es el que se refiere al control metabólico del paciente joven, en el que aunque los datos que se disponen sobre la utilización de la HbA1C en la infancia son limitados se recomienda utilización este valor en el control metabólico yendo del objetivo general del 7,5% al 7,0% siempre y cuando sea posible según las necesidades y la situación de la familia y el entorno.
Al margen de introducir una sección sobre la diabetes tipo 1 (DM1) en ancianos se incide en la simplificación de los tratamiento incluso en este tipo de pacientes con necesidad de insulina (INS) implicando a los cuidadores, la familia…
En cuanto a la utilización de la tecnología que desde el año pasado tiene capítulo propio, se reorganiza en tres subsecciones, que van de la automonitorización glucémica (ACG), monitorización continua de la glucosa (MCG) y los sistemas de suministro automatizado de insulina (INS). Se han añadido nuevas recomendaciones sobre el manejo de los perfiles glucémicos, algo sumamente interesante habida cuenta la cada vez mayor utilización de los sistemas MCG en pacientes con DM2.
Como años anteriores se plantea como un gran problema en el tratamiento de la DM los costes derivados del tratamiento farmacológico para muchos enfermos, haciendo como años anteriores consideraciones sobre las barreras que tienen muchos pacientes para acceder a estos medicamentos y que son fuente frecuente de incumplimientos terapéuticos.
American Diabetes Association. Standards of Medical Care in Diabetes—2020, Diabetes Care Volume 43, Supplement 1, January 2020: 1-207
https://professional.diabetes.org/content-page/living-standards
Miriam E. Tucker. ADA Advises Wider Use of Newer Glucose-Lowering Drugs. Medscape
December 20, 2019
miércoles, 1 de enero de 2020
La dieta vegana
La dieta vegana
Hace unos meses vinieron a mi consulta unos padres con su hijo de no más de 15 años que era vegano, al parecer habían intentado convencerlo de que hiciera una dieta normal, pero no lo habían conseguido, se habían rendido, lo máximo que habían alcanzado es que el adolescente viniera a la consulta a hacerse un análisis para ver si continuaba sano. Mi conversación con el chico fue corta, sin embargo, creo que una idea le dejé clara, que las dietas llamadas “normales” no precisaban de análisis, las veganas siempre. Por tanto, algo fallaba.
Las dietas vegetarianas van desde las que no ingieren ningún producto animal (veganas), a aquellas que ingieren huevos y leche pero no carne (ovolacteovegetarianas), pescovegetarianas (con pescado) a las semivegetarianas (que comen ocasionalmente algo de carne). Todas ellas se fundamentan en ingerir fundamentalmente cereales integrales, frutas, verduras, legumbres y frutos secos.
Estas dietas no son superiores a otras en resultados de salud, supervivencia…o como han mostrado metaanálisis (estudios de todos los estudios publicados hasta la fecha) como el Schwingshackl L et al (hasta julio 2017) en pacientes con diabetes tipo 2, en las que señalaba que cualquier dieta de las actuales serviría para mejorar el control de la glucemia en estos pacientes, siendo la mejor la dieta mediterránea (80%) en el control metabólico de estos pacientes, quedando la dieta vegetariana en tercer lugar. Con todo, no existen muchas evidencias al respecto. Habrá que ver a largo plazo cuál es el comportamiento de la dieta vegana en la osteoporosis de la mujer menopáusica, en el estado mental, en la fragilidad del anciano, en el desarrollo del niño…
Sin embargo, el veganismo en sí, no es un tema dietas o de salud exclusivamente, es una creencia, una especie de religión que impide al convencido comer, ingerir, u utilizar nada de origen animal, lo que es muy complicado en la actualidad.
Y digo que es complicado, pues si bien es cierto que podemos elegir una dieta exclusiva exenta de productos animales, o productos fabricados a partir de los animales (calzado, vestimenta…), no así podemos prescindir de otros servicios generados directamente por la técnica, en donde la experimentación animal es obligatoria; por ejemplo las pruebas diagnósticas, los medicamentos, los antibióticos, la cirugía…y que fundamentan hoy en día nuestro estado del bienestar. Gran parte de la tecnología que se crea para el ser utilizada directamente en el ser humano ha sido antes experimentada en animales, si no, no es aprobada. Es decir, no es solo un tema estar de acuerdo o no con las corridas de toros, o con comer productos vegetales,.. va mucho más allá. En realidad el ser humano ha llegado a ser lo que es gracias a la utilización de los animales.
La evolución desde los primeros homínidos al homo sapiens, su evolución cerebral, manos (oposición del pulgar), posición erecta, sus intestinos,.. tienen que ver con el hecho que desde la diferenciación como humanos seamos omnívoros (entre otras razones), y por tanto que nuestra alimentación haya dependido de alguna manera de los animales. Esta evolución ha condicionado que nuestro organismo se haya hecho dependiente en buena medida de los productos derivados de estos. De ello ya hablamos en el Es Diari en un artículo sobre la leche y la evolución del ser humano (Es Diari 08/01/2019:18).
Si bien estoy de acuerdo que debe existir una regulación que impidan el sufrimiento animal innecesario, me preocupa que la extensión del animalismo sin más produzca problemas medioambientales al liberar especias importadas, o creadas para la ganadería…en la naturaleza y competir éstas con las especies salvajes propias (ej: affaire de la desaparición de visón europeo, de especies de aves tras la liberación de visones americanos…).
Personalmente, mi alimentación es más ovo-lacteo-vegetariana o mediterránea que occidental; como poca carne, pues considero que más saludable sobre todo a partir de una cierta edad. Sin embargo, los niños adolescentes precisan proteínas animales (más abundantes y de mayor calidad), hierro, calcio y vitaminas provenientes de este mundo, para su crecimiento y desarrollo. Sin control, la dieta vegana es deficitaria.
Sin embargo, traigo este tema hoy aquí a raíz de una comunicación en la última reunión de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) que se celebró en Barcelona en septiembre pasado; una comunicación al respecto, muy interesante por la que se llegaba a la conclusión que el cambio de dieta normal a dieta vegana era capaz de modificar la flora intestinal (la microbiota) y con ello perder peso aun ingiriendo las mismas calorías.
Y es según lo que comemos tenemos unas bacterias en nuestros intestinos distintas, estas bacterias influyen en nuestro metabolismo, pero también a otros niveles como el neurológico (ya hablamos de los yogures y depresión -Es Diari 22/04/2017:19-, hace algún tiempo); es decir que somos lo que comemos.
Según este estudio las dietas veganas inducen una microbiota distinta que actuaría sobre la sensibilidad a la insulina, el control metabólico y el peso.
Se hizo un estudio en 148 individuos con sobrepeso u obesidad sin tener diabetes que fueron aleatorizados o a una dieta vegana baja en grasas o a continuar con su dieta habitual, y ambas sin restricción calórica (podían comer la cantidad que quisieran).
El objetivo fue evaluar el efecto de una dieta a base de vegetales sobre la microbiota intestinal, el peso, la composición corporal y la sensibilidad a la insulina a las 16 semanas.
En este tiempo se comprobó como el peso se redujo de manera significativa (medio kilogramo por semana) en el grupo de la dieta vegana frente a la dieta habitual, llegando a los 5,8 kg de pérdida al final del período estudiado y todo ello a costa de una importante pérdida de masa grasa básicamente visceral (abdominal). Y lo más importante sin restringir las calorías ingeridas.
Comprobaron que la ingesta a base de vegetales exclusivamente incrementaría en los intestinos una clase microorganismo, los bacteroidetes y la concentración del Faecalibacterium prausnitzii (F prausnitzii), una bacteria que se alimenta de fibra vegetal (produce ácidos grasos de cadena corta) y que activaría el metabolismo aumentando la pérdida de grasa corporal.
El tema es interesante, aunque deberíamos saber si al final ambos grupos ingirieron las mismas calorías o no, pues puede que los de la dieta vegana ingirieran menos cantidad por el tipo de dieta (tal vez por ser menos apetitosa). Sea como fuere sería una prueba como la dieta pueden cambiar nuestros microorganismos intestinales y con ello influir para bien o para mal en nuestra salud.
Al margen de este efecto debemos tener en cuenta como he comentado al inicio de este artículo que la dieta vegana es deficitaria al menos en aminoácidos esenciales y en vitamina B12 lo que exige un control médico. Con todo, faltan estudios para poder establecer recomendaciones claras.
Sigue con contraréplica en el post
Mateu Seguí Díaz
médico de familia
Seguí Díaz M. La dieta vegana. Es Diari MENORCA. 30-10-2019. https://www.menorca.info/
Seguí Díaz M. El consumo de leche. La evolución humana y la diabetes. Es Diari MENORCA. 08-01-2019. https://www.menorca.info/
Seguí Díaz M.Los Yogures y la depresión. Diari Menorca.22-03-2017: 18 http://www.menorca.info/
Kahleova et al. EASD 2019 Annual Meeting. Presented September 19, 2019. Abstract 700.
Becky McCall. Vegan Diet Alters Microbiome and Insulin Sensitivity, Drops Weight. Medscape
September 17, 2019
Schwingshackl L, Chaimani A, Hoffmann G, Schwedhelm C, Boeing H. A network meta-analysis on the comparative efficacy of different dietary approaches on glycaemic control in patients with type 2 diabetes mellitus. Eur J Epidemiol. 2018;33:157-170. doi: 10.1007/s10654-017-0352-x. Epub 2018 Jan 4.
Hace unos meses vinieron a mi consulta unos padres con su hijo de no más de 15 años que era vegano, al parecer habían intentado convencerlo de que hiciera una dieta normal, pero no lo habían conseguido, se habían rendido, lo máximo que habían alcanzado es que el adolescente viniera a la consulta a hacerse un análisis para ver si continuaba sano. Mi conversación con el chico fue corta, sin embargo, creo que una idea le dejé clara, que las dietas llamadas “normales” no precisaban de análisis, las veganas siempre. Por tanto, algo fallaba.
Las dietas vegetarianas van desde las que no ingieren ningún producto animal (veganas), a aquellas que ingieren huevos y leche pero no carne (ovolacteovegetarianas), pescovegetarianas (con pescado) a las semivegetarianas (que comen ocasionalmente algo de carne). Todas ellas se fundamentan en ingerir fundamentalmente cereales integrales, frutas, verduras, legumbres y frutos secos.
Estas dietas no son superiores a otras en resultados de salud, supervivencia…o como han mostrado metaanálisis (estudios de todos los estudios publicados hasta la fecha) como el Schwingshackl L et al (hasta julio 2017) en pacientes con diabetes tipo 2, en las que señalaba que cualquier dieta de las actuales serviría para mejorar el control de la glucemia en estos pacientes, siendo la mejor la dieta mediterránea (80%) en el control metabólico de estos pacientes, quedando la dieta vegetariana en tercer lugar. Con todo, no existen muchas evidencias al respecto. Habrá que ver a largo plazo cuál es el comportamiento de la dieta vegana en la osteoporosis de la mujer menopáusica, en el estado mental, en la fragilidad del anciano, en el desarrollo del niño…
Sin embargo, el veganismo en sí, no es un tema dietas o de salud exclusivamente, es una creencia, una especie de religión que impide al convencido comer, ingerir, u utilizar nada de origen animal, lo que es muy complicado en la actualidad.
Y digo que es complicado, pues si bien es cierto que podemos elegir una dieta exclusiva exenta de productos animales, o productos fabricados a partir de los animales (calzado, vestimenta…), no así podemos prescindir de otros servicios generados directamente por la técnica, en donde la experimentación animal es obligatoria; por ejemplo las pruebas diagnósticas, los medicamentos, los antibióticos, la cirugía…y que fundamentan hoy en día nuestro estado del bienestar. Gran parte de la tecnología que se crea para el ser utilizada directamente en el ser humano ha sido antes experimentada en animales, si no, no es aprobada. Es decir, no es solo un tema estar de acuerdo o no con las corridas de toros, o con comer productos vegetales,.. va mucho más allá. En realidad el ser humano ha llegado a ser lo que es gracias a la utilización de los animales.
La evolución desde los primeros homínidos al homo sapiens, su evolución cerebral, manos (oposición del pulgar), posición erecta, sus intestinos,.. tienen que ver con el hecho que desde la diferenciación como humanos seamos omnívoros (entre otras razones), y por tanto que nuestra alimentación haya dependido de alguna manera de los animales. Esta evolución ha condicionado que nuestro organismo se haya hecho dependiente en buena medida de los productos derivados de estos. De ello ya hablamos en el Es Diari en un artículo sobre la leche y la evolución del ser humano (Es Diari 08/01/2019:18).
Si bien estoy de acuerdo que debe existir una regulación que impidan el sufrimiento animal innecesario, me preocupa que la extensión del animalismo sin más produzca problemas medioambientales al liberar especias importadas, o creadas para la ganadería…en la naturaleza y competir éstas con las especies salvajes propias (ej: affaire de la desaparición de visón europeo, de especies de aves tras la liberación de visones americanos…).
Personalmente, mi alimentación es más ovo-lacteo-vegetariana o mediterránea que occidental; como poca carne, pues considero que más saludable sobre todo a partir de una cierta edad. Sin embargo, los niños adolescentes precisan proteínas animales (más abundantes y de mayor calidad), hierro, calcio y vitaminas provenientes de este mundo, para su crecimiento y desarrollo. Sin control, la dieta vegana es deficitaria.
Sin embargo, traigo este tema hoy aquí a raíz de una comunicación en la última reunión de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) que se celebró en Barcelona en septiembre pasado; una comunicación al respecto, muy interesante por la que se llegaba a la conclusión que el cambio de dieta normal a dieta vegana era capaz de modificar la flora intestinal (la microbiota) y con ello perder peso aun ingiriendo las mismas calorías.
Y es según lo que comemos tenemos unas bacterias en nuestros intestinos distintas, estas bacterias influyen en nuestro metabolismo, pero también a otros niveles como el neurológico (ya hablamos de los yogures y depresión -Es Diari 22/04/2017:19-, hace algún tiempo); es decir que somos lo que comemos.
Según este estudio las dietas veganas inducen una microbiota distinta que actuaría sobre la sensibilidad a la insulina, el control metabólico y el peso.
Se hizo un estudio en 148 individuos con sobrepeso u obesidad sin tener diabetes que fueron aleatorizados o a una dieta vegana baja en grasas o a continuar con su dieta habitual, y ambas sin restricción calórica (podían comer la cantidad que quisieran).
El objetivo fue evaluar el efecto de una dieta a base de vegetales sobre la microbiota intestinal, el peso, la composición corporal y la sensibilidad a la insulina a las 16 semanas.
En este tiempo se comprobó como el peso se redujo de manera significativa (medio kilogramo por semana) en el grupo de la dieta vegana frente a la dieta habitual, llegando a los 5,8 kg de pérdida al final del período estudiado y todo ello a costa de una importante pérdida de masa grasa básicamente visceral (abdominal). Y lo más importante sin restringir las calorías ingeridas.
Comprobaron que la ingesta a base de vegetales exclusivamente incrementaría en los intestinos una clase microorganismo, los bacteroidetes y la concentración del Faecalibacterium prausnitzii (F prausnitzii), una bacteria que se alimenta de fibra vegetal (produce ácidos grasos de cadena corta) y que activaría el metabolismo aumentando la pérdida de grasa corporal.
El tema es interesante, aunque deberíamos saber si al final ambos grupos ingirieron las mismas calorías o no, pues puede que los de la dieta vegana ingirieran menos cantidad por el tipo de dieta (tal vez por ser menos apetitosa). Sea como fuere sería una prueba como la dieta pueden cambiar nuestros microorganismos intestinales y con ello influir para bien o para mal en nuestra salud.
Al margen de este efecto debemos tener en cuenta como he comentado al inicio de este artículo que la dieta vegana es deficitaria al menos en aminoácidos esenciales y en vitamina B12 lo que exige un control médico. Con todo, faltan estudios para poder establecer recomendaciones claras.
Sigue con contraréplica en el post
Mateu Seguí Díaz
médico de familia
Seguí Díaz M. La dieta vegana. Es Diari MENORCA. 30-10-2019. https://www.menorca.info/
Seguí Díaz M. El consumo de leche. La evolución humana y la diabetes. Es Diari MENORCA. 08-01-2019. https://www.menorca.info/
Seguí Díaz M.Los Yogures y la depresión. Diari Menorca.22-03-2017: 18 http://www.menorca.info/
Kahleova et al. EASD 2019 Annual Meeting. Presented September 19, 2019. Abstract 700.
Becky McCall. Vegan Diet Alters Microbiome and Insulin Sensitivity, Drops Weight. Medscape
September 17, 2019
Schwingshackl L, Chaimani A, Hoffmann G, Schwedhelm C, Boeing H. A network meta-analysis on the comparative efficacy of different dietary approaches on glycaemic control in patients with type 2 diabetes mellitus. Eur J Epidemiol. 2018;33:157-170. doi: 10.1007/s10654-017-0352-x. Epub 2018 Jan 4.
martes, 31 de diciembre de 2019
Ojos de agua, de Domingo Villar
Ojos de agua, de Domingo Villar
Primera novela de una serie de novela negra española escrita inicialmente en gallego y traducida desde este idioma por el autor.
Novela policíaca ambientada en Galicia en la que se introducen frecuentes tópicos de esta tierra y una trama que recuerda algún episodio de series policíacas americanas.
Entretiene. Un argumento bien elaborado, una escritura correcta y unos capítulos cortos, en un libro pequeño (no pasa de las 200 páginas) captan tu atención hasta el final. Sorprende que encabece cada capítulo con una palabra y su significado según el diccionario, algo que señalan tiene que ver con el argumento del mismo, aunque yo no lo he llegado a captar.
Aún habiendo tenido un cierto éxito, pues ya existen nuevos episodios, a mí personalmente no me ha emocionado ni en el argumento (daba más de sí) ni en la escritura. Se deja leer y te entretiene que a veces es mucho.
Ed DEBOLSILLO 2016
Primera novela de una serie de novela negra española escrita inicialmente en gallego y traducida desde este idioma por el autor.
Novela policíaca ambientada en Galicia en la que se introducen frecuentes tópicos de esta tierra y una trama que recuerda algún episodio de series policíacas americanas.
Entretiene. Un argumento bien elaborado, una escritura correcta y unos capítulos cortos, en un libro pequeño (no pasa de las 200 páginas) captan tu atención hasta el final. Sorprende que encabece cada capítulo con una palabra y su significado según el diccionario, algo que señalan tiene que ver con el argumento del mismo, aunque yo no lo he llegado a captar.
Aún habiendo tenido un cierto éxito, pues ya existen nuevos episodios, a mí personalmente no me ha emocionado ni en el argumento (daba más de sí) ni en la escritura. Se deja leer y te entretiene que a veces es mucho.
Ed DEBOLSILLO 2016
miércoles, 25 de diciembre de 2019
El acetato de vitamina E y el daño pulmonar debido al cigarrillo electrónico
El acetato de vitamina E y el daño pulmonar debido al cigarrillo electrónico
Si existe un tema que nos preocupa es el de la patología pulmonar generada a partir del consumo del cigarrillo electrónico. Un asunto que hemos tratado en diversos post desde hace varios meses.
En ellos trasmitimos la definición de daño pulmonar debido al hábito de vapear como:
1,- Paciente con historia de utilización de cigarrillos electrónicos, vapeo o sistemas inhalados con marihuana concentrada (“dabbing”) 90 días antes del inicio de los síntomas
2,- Pruebas de imagen sugestivas de daño pulmonar
3,- Ausencia de evidencias de causa infecciosa; o infecciones que no se crea que es la causa única del daño pulmonar
4,- Ausencia de otros diagnósticos posibles.
A partir de los casos que se han ido produciendo en EEUU se aconsejó acudir al médico ante cualquier síntoma respiratorio agudo y evitar vapear sustancias que contengan tetrahidrocannabinol (THC). Se desaconseja a su vez en personas jóvenes, mujeres embarazadas y en adultos que habitualmente no utilizan productos del tabaco.
Leímos hace un mes en la web de la Disease Control and Prevention (CDC) de EEUU una noticia que fue recogida tras una conferencia de prensa al respecto por la prensa general española, pero que pasó sin pena ni gloria, y es el hecho que los CDC identificaron al acetato de vitamina E asociada a individuos que teniendo el hábito del vapeo han cursado con lesión pulmonar. Al parecer encontraron esta sustancia en todas las muestras del líquido de lavado broncoalveolar de 29 pacientes a los que se les analizó y que estaban ingresados por esta patología.
La realidad es que el acetato de vitamina E no tendría más función en los productos utilizados para vapear que la de ser un aditivo, un espesante en aquellos que contienen THC en su composición. El acetato de vitamina E por esta función (textura aceitosa) al parecer se adheriría al tejido pulmonar provocando daño a este nivel.
Leemos, sin embargo, que este aditivo no estaría autorizado en Europa en los productos utilizados en los cigarrillos electrónicos.
De ahí que se recalque aún más no utilizar productos con THC con los cigarrillos electrónicos, y más si provienen de fuentes no contrastadas. Y a los productores evitar agregar el acetato de vitamina E a aquellos productos utilizados para vapear.
Con todo, aún dando la sensación de que existe una “causa –efecto” con esta sustancia no se descartan que pudieran haber otras sustancias involucradas en este daño pulmonar.
Esta semana leemos en el Morbidity and Mortality Weekly Report. 2019;68(47):1096-1100 que entre agosto y octubre de este año 96 pacientes han sido diagnosticados de daño pulmonar debido al hábito de vapear (product use–associated lung injury -EVALI), entre 58 (60%) entrevistados, 53 (91%) vapearon THC procedente de fuentes diversas no seguras e informales. De los 96 pacientes, 87 (91%) fueron ingresados, 26 (27%) en cuidados intensivos y 3 fallecieron.
En este documento se detallan los métodos por lo que han aislados diferente potenciales tóxicos incluidos el acetato de vitamina E recientemente aislado en las muestras de líquido pulmonar de estos pacientes.
Se compararon muestras de productos de antes de la epidemia (2018) y actuales (2019) encontrando diferencias en la adición del acetato de la vitamina E a estos líquidos de vapeo y sugiriendo que este aditivo haya sido introducido recientemente en estos productos.
Comentan que la cantidad de individuos analizados son muy pocos para poder sacar conclusiones sobre los tóxicos involucrados, sin embargo apoyan la hipótesis del potencial papel del acetato de vitamina E en el daño pulmonar que han sufrido diversos pacientes que tenían este hábito.
https://www.cdc.gov/tobacco/basic_information/e-cigarettes/spanish/enfermedad-pulmonar-grave/lo-que-necesita-saber/index.html
Taylor J, Wiens T, Peterson J, Saravia S, Lunda M, Hanson K, et al ; Lung Injury Response Task Force. Characteristics of E-cigarette, or Vaping, Products Used by Patients with Associated Lung Injury and Products Seized by Law Enforcement - Minnesota, 2018 and 2019. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2019 Nov 29;68(47):1096-1100. doi: 10.15585/mmwr.mm6847e1.
Laborde Antonia. EE UU apunta al acetato de vitamina E como causa de la muerte de 39 fumadores de cigarrillos electrónicos . Un estudio de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades identifica el compuesto en decenas de pacientes. El PAIS. Washington 12 NOV 2019
Laura G Ibañes-Vapeo letal: la misteriosa epidemia causada por los cigarrillos electrónicos. El Mundo. 13-09-2019
Si existe un tema que nos preocupa es el de la patología pulmonar generada a partir del consumo del cigarrillo electrónico. Un asunto que hemos tratado en diversos post desde hace varios meses.
En ellos trasmitimos la definición de daño pulmonar debido al hábito de vapear como:
1,- Paciente con historia de utilización de cigarrillos electrónicos, vapeo o sistemas inhalados con marihuana concentrada (“dabbing”) 90 días antes del inicio de los síntomas
2,- Pruebas de imagen sugestivas de daño pulmonar
3,- Ausencia de evidencias de causa infecciosa; o infecciones que no se crea que es la causa única del daño pulmonar
4,- Ausencia de otros diagnósticos posibles.
A partir de los casos que se han ido produciendo en EEUU se aconsejó acudir al médico ante cualquier síntoma respiratorio agudo y evitar vapear sustancias que contengan tetrahidrocannabinol (THC). Se desaconseja a su vez en personas jóvenes, mujeres embarazadas y en adultos que habitualmente no utilizan productos del tabaco.
Leímos hace un mes en la web de la Disease Control and Prevention (CDC) de EEUU una noticia que fue recogida tras una conferencia de prensa al respecto por la prensa general española, pero que pasó sin pena ni gloria, y es el hecho que los CDC identificaron al acetato de vitamina E asociada a individuos que teniendo el hábito del vapeo han cursado con lesión pulmonar. Al parecer encontraron esta sustancia en todas las muestras del líquido de lavado broncoalveolar de 29 pacientes a los que se les analizó y que estaban ingresados por esta patología.
La realidad es que el acetato de vitamina E no tendría más función en los productos utilizados para vapear que la de ser un aditivo, un espesante en aquellos que contienen THC en su composición. El acetato de vitamina E por esta función (textura aceitosa) al parecer se adheriría al tejido pulmonar provocando daño a este nivel.
Leemos, sin embargo, que este aditivo no estaría autorizado en Europa en los productos utilizados en los cigarrillos electrónicos.
De ahí que se recalque aún más no utilizar productos con THC con los cigarrillos electrónicos, y más si provienen de fuentes no contrastadas. Y a los productores evitar agregar el acetato de vitamina E a aquellos productos utilizados para vapear.
Con todo, aún dando la sensación de que existe una “causa –efecto” con esta sustancia no se descartan que pudieran haber otras sustancias involucradas en este daño pulmonar.
Esta semana leemos en el Morbidity and Mortality Weekly Report. 2019;68(47):1096-1100 que entre agosto y octubre de este año 96 pacientes han sido diagnosticados de daño pulmonar debido al hábito de vapear (product use–associated lung injury -EVALI), entre 58 (60%) entrevistados, 53 (91%) vapearon THC procedente de fuentes diversas no seguras e informales. De los 96 pacientes, 87 (91%) fueron ingresados, 26 (27%) en cuidados intensivos y 3 fallecieron.
En este documento se detallan los métodos por lo que han aislados diferente potenciales tóxicos incluidos el acetato de vitamina E recientemente aislado en las muestras de líquido pulmonar de estos pacientes.
Se compararon muestras de productos de antes de la epidemia (2018) y actuales (2019) encontrando diferencias en la adición del acetato de la vitamina E a estos líquidos de vapeo y sugiriendo que este aditivo haya sido introducido recientemente en estos productos.
Comentan que la cantidad de individuos analizados son muy pocos para poder sacar conclusiones sobre los tóxicos involucrados, sin embargo apoyan la hipótesis del potencial papel del acetato de vitamina E en el daño pulmonar que han sufrido diversos pacientes que tenían este hábito.
https://www.cdc.gov/tobacco/basic_information/e-cigarettes/spanish/enfermedad-pulmonar-grave/lo-que-necesita-saber/index.html
Taylor J, Wiens T, Peterson J, Saravia S, Lunda M, Hanson K, et al ; Lung Injury Response Task Force. Characteristics of E-cigarette, or Vaping, Products Used by Patients with Associated Lung Injury and Products Seized by Law Enforcement - Minnesota, 2018 and 2019. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2019 Nov 29;68(47):1096-1100. doi: 10.15585/mmwr.mm6847e1.
Laborde Antonia. EE UU apunta al acetato de vitamina E como causa de la muerte de 39 fumadores de cigarrillos electrónicos . Un estudio de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades identifica el compuesto en decenas de pacientes. El PAIS. Washington 12 NOV 2019
Laura G Ibañes-Vapeo letal: la misteriosa epidemia causada por los cigarrillos electrónicos. El Mundo. 13-09-2019
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