viernes, 5 de agosto de 2016

El “hábito no hace al moje pero ayuda”

El “hábito no hace al moje pero ayuda”

 Sobre el tema de laapariencia del médico, de la utilización de bata blanca hemos hablado en otrasocasiones. La primera impresión es importante sobre todo si no se conoce al profesional.
Ayer mismo tuvimos que asistir a un paciente que había sido atropellado delante del Centro de Salud a las 8,30 horas, salimos varios sanitarios a atenderle (médicos y enfermeras), unos vestidos de calle (acababan de llegar), otros, como yo, con bata corta de trabajo. Mi impresión fue que la mirada de los ciudadanos se fijó más en nosotros (los identificables) como sanitarios, y que por ello deberíamos hacer algo, que en el resto, aún siendo éstos sus sanitarios específicos y dando órdenes, que parecían quedar en segundo plano.
En una relación a largo plazo, la apariencia tal vez no sea importante, pero en encuentros ocasionales o en profesionales desconocidos la apariencia es importante. Existen médicos de cabecera que asisten en pantalón corto, sandalias, ropa de calle...sin que sus pacientes de toda la vida, sea por resignación o aquiescencia,  muestren su disconformidad. Los pediatras por ejemplo, en un afán de proximidad y empatía con el niño, no se ponen bata. Los niños no identifican quién puede ser su médico por su atuendo.
Sin embargo, el médico es parte de la curación. En el arte de curar la apariencia también influye. La calidad aparente, la teoría explicativa, la fama que le precede...todo contribuye. La misma medicina recetada por un médico u otro tiene diferente resultado. Administrada por una enfermera u otra ejerce una acción distinta (existen estudios al respecto).
Comentamos un estudio realizado en dermatólogos. Especialistas a los que se acude puntualmente.
Estudios previos en esta especialidad muestran que los pacientes prefieren que los médicos lleven bata blanca aunque esta opinión no es unánime.
Este tema no es menor pues, como hemos comentado, la percepción de los pacientes sobre su médico influye en los resultados de salud.
Es un estudio que determina las preferencias del pacientes según la vestimenta de los dermatólogos.  Una encuesta transversal anónima sobre pacientes mayores de 18 años que acudieron a la consulta de dermatología, sea quirúrgica, general u de otro tipo, en Miami (EEUU).
Como en otras encuestas de este tipo los encuestados recibieron imágenes de los médicos con distintos atuendos sobre los que mostraban sus preferencias (19 preguntas). Respondieron 255 de 261 inicialmente incluidos (118 varones y 121 mujeres, 56,3 años de media, 85% blancos y 56% hispanos). Sin entrar, en el total de los resultados la encuesta mostró que los pacientes preferían (73%) un atuendo profesional del especialista en todas las situaciones clínicas. Entienden que la percepción del paciente sobre las habilidades del profesional tenía que ver con su apariencia profesional.
Nada nuevo pero un dato más.