jueves, 17 de septiembre de 2015

¿Es el yoga seguro?

¿Es el yoga seguro?

Sobre el yoga hemos hablado en distintas ocasiones. Sus efectos beneficiosos a nivel físico como mental son harto conocidos. Sin embargo, no sabemos a ciencia cierta si todo son ventajas o pueden existir inconvenientes relacionados con la práctica de esta práctica oriental. El equilibrio entre la mente y el cuerpo son la base de esta filosofía que se traduce a nivel físico en posturas (asanas) de realización lenta y mantenida, junto con técnicas de respiración (pranayama) y relajación/meditación (dyana).
Sobre ello hay diferentes estudios con diferente metodología pero pocos son ensayos clínicos aleatorizados (ECA) y no existe ningún metaanálisis que conozcamos que evalue la evidencia publicada. El objetivo de esta revisión sistemática en forma de metaanálisis es evaluar la frecuencia de los efectos adversos en ECA sobre el yoga.
Para ello se utilizó la metodología del  Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses (PRISMA) y las recomendaciones de la Cochrane Collaboration. Se eligieron ECA, fueran transversales o en forma de clusters aleatorizados, que compararan el yoga con 1.- ninguna clase de actividad reglada, 2.- con la práctica habitual o 3.- con algún tratamiento activo. Para la inclusión en el metaanálisis los ECA debían tener registrados los eventos adversos, fueran 1,- intervenciones relacionadas con estos, 2,- eventos adversos leves, 3,- efectos adversos graves.
Los efectos adversos, fueron desde 1,- muerte, 2,- situaciones que amenazaron la vida, 3,- que precisaron hospitalización, 4,- daño con incapacidad permanente, 5,- anormalidades congénitas o defectos al nacimiento, o 6,- necesidad de intervención médica o quirúrgica. De 1 a 5 fueron definidos como efectos adversos graves, el resto como leves. La búsqueda se hizo en MEDLINE/PubMed, Scopus, the Cochrane Library, y en IndMED hasta febrero del 2014.
Se identificaron 301 (de 2520 documentos evaluados) ECA entre 1975-2014,  lo que incluyó 94 ECA (8.430 individuos)  que incluyeron los efectos adversos. Según el análisis de estos no hubo diferencias en la frecuencia de los efectos adversos (sean grave o leves)  o abandonos debidos al yoga o a otra práctica habitual o ejercicio físico. 
En comparación con intervenciones psicológicas o educacionales (ej educación para la salud) hubo más efectos adversos odds ratio (OR) 4,21 (IC 95% 1,01-17,67; p= 0,05) y más eventos adversos no graves OR 7,30 (IC 95% 1,91-27,92; p inferior a 0,01) en el grupo de yoga, aunque los eventos graves y los abandonos fueron comparables en ambos grupos.
Concluyen, que aunque puedan existir casos aislados de efectos adversos, la práctica de yoga parece ser tan segura como la actividad o el ejercicio habitual.
Sin embargo, la heterogeneidad de los estudios (en los individuos, intervenciones y seguimiento) y el probable infraregistro de los efectos adversos, se necesitarían ECA  de mayor calidad en el futuro para determinar de forma concluyente la seguridad de esta práctica. 

Cramer H, Ward L, Saper R, Fishbein D, Dobos G, Lauche R. The Safety of Yoga: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Am J Epidemiol. 2015 Aug 15;182(4):281-93. doi: 10.1093/aje/kwv071. Epub 2015 Jun 26