miércoles, 4 de mayo de 2011

Los médicos de familia opinan sobre el copago

Los médicos de familia opinan sobre el copago

El tema del copago lo hemos tratado otras veces y nos hemos dado cuenta que es un tema del que se habla mucho al tiempo que se desconoce su significado. Pues su significado tiene que ver con el coste que tiene para el ciudadano cada actuación sanitaria, las incluidas y las no incluidas, la prescripción de medicación, como las pruebas...De tal modo que existen servicios con copagos del 100%, pues no entran dentro de las prestaciones que la Seguridad Social (SS) ofrece (servicios dentales, lentes correctoras, prótesis auditivas, cirugía plástica, homeopatía, osteopatía...) y otros en ciertos porcentajes como es la prescripción farmacéutica a los trabajadores activos en la SS (40%). En este aspecto en muy interesante el artículo publicado en el blog de Jaume Puig-Junoy en que muestra las razones para no temer al copago sanitario, cuando implícitamente ya existe aunque los políticos y ciertas sociedades de primaria lo niegan. Como plantea dicho artículo de los 15 países europeos 9 aplican algún tipo de copago a sus ciudadanos con el objetivo, por un lado, de moderar el consumo, es decir una forma de co-responsabilizar al usuario, evitando que el “todo gratis tienda al infinito” –pone el ejemplo de cuando un trabajador activo se convierte en pensionista- , y por el otro, para conseguir una fuente adicional con la que financiar el sistema sanitario. Todo ello como apunta, “conseguir que los servicios que se dejan de consumir sean los de menos valor para no afectar a la salud” (sic).
La encuesta de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) "Análisis sobre la situación de los médicos de familia en España", tiene la valentía de buscar el sentir del médico del primer nivel. Lo conocido pero no evidenciado. El anterior documento de la SemFyC – que ya comentamos- al contrario de saber cual es la opinión de sus asociados, intenta influirlos realizando una búsqueda de las evidencias que avalen su postura previa.
Con todas las limitaciones y sesgos producidos al tratarse de una encuesta telefónica los médicos del primer nivel se posicionan en un 86% a favor del copago, entendido como: ¿considera necesario implementar algún sistema de copago?.
Lo que nos muestra, que los médicos del primer nivel entienden que debe existir algún sistema modulador del consumo sanitario que, a la vez que eduque al ciudadano, ayude a sostener el sistema sanitario.
Trascribo literalmente un párrafo del blog Jaume Puig-Junoy, con el que estoy de acuerdo:

“En definitiva, recomendaríamos: 1) modificar el diseño del copago farmacéutico, eliminando la arbitraria distinción entre activos y pensionistas, e incluir los medicamentos hospitalarios de dispensación ambulatoria; 2) introducir un copago fijo en las visitas –y en las urgencias; 3) introducir tasas por servicios complementarios cubiertos y precios públicos por prestaciones actualmente no cubiertas; 4) modular los copagos en función de criterios clínicos y de coste-efectividad con copagos evitables siempre que sea posible; y 5) implementar mecanismos de protección de los más débiles económicamente y los más enfermos. Esto podría consistir en la fijación de un límite máximo de contribución al trimestre o al año en función de la renta familiar, con exención total de las rentas más bajas, ya sean procedentes del trabajo o la pensión, y tratamiento especial de los casos de enfermedad crónica o multipatología. El copago y otras formas de contribución no deben empobrecer, por lo que el límite debería suponer un porcentaje reducido de la renta familiar.” (sic)