lunes, 22 de febrero de 2021

¡Noticia bomba! De Evelyn Waugh

¡Noticia bomba! De Evelyn Waugh

Se trata un libro que cogí al azar de una colección de EL PAIS Clásicos del siglo XX por su temática. Libro de contenido retro sin complicaciones para su lectura y que retrata en clave irónica los intringulis del trabajo de periodista de principios del siglo pasado. Muestra como las noticias existen pero también se fabrican hayan evidencias para ellas o no. Como noticias infundadas son capaces de cambiar la historia y como muchas noticias “las fuentes bien informadas” provienen del camarero, del recepcionista, o del taxista de turno con el que habla el periodísta. Como muchas crónicas fueron escritas sin estar personalmente en el lugar donde se producía la noticia. 
Todo ello me rememora ciertos libros de nuestra contienda en la que se muestra la repercusión mediática que tuvo la guerra española en un momento (previo a la 2º Guerra Mundial) en que Europa estaba ávida de noticias. Cuanto se inventó y cuanto fue realmente real de nuestra guerra civil es una incógnita, el problema es que lo escrito ha quedado en la historia como cierto.

EL PAIS Clásicos del Siglo XX 2003


domingo, 14 de febrero de 2021

La colchicina y la infección por la COVID-19

La colchicina y la infección por la COVID-19

Los tratamientos buenos, bonitos y baratos con la infección por la COVID-19 al parecer no existen.

Sucedió con la hidroxicloroquina y ahora con la colchicina, fármacos contra la inflamación utilizados en reumatología que aplicados en la infección por la COVID-19 a priori daba la sensación que podrían mejorar, si no curar, al paciente con esta infección a un precio asequible  para cualquier Sistema Sanitario. La realidad es que con la hidroxicloroquina se nos cayó la venda de los ojos y ahora buscamos con ensayos clínicos aleatorizados (ECA) más fiables llegar a algún resultado fiable en algún fármaco conocido por el estilo.

El estudio  COLCORONA con la colchicina iría en este sentido. Utilizar un fármaco clásico y útil en enfermedades inflamatorias (gota, pericarditis...) aunque con efectos secundarios y a un precio asequible en la segunda fase de la reacción a la infección por la COVID-19.

Dicho estudio es un ECA realizado en 4.488 pacientes no ingresados pero con el test de polymerase chain reaction (PCR) positivo o criterios clínicos de COVID, aleatorizados a recibir colchicina a dosis de 0,5 mg  dos veces al día durante 3 días y una vez al día tras éstos, o placebo. Inicialmente se planteó para 6.000 pacientes  y no llegó a su finalización (leemos) pues fue detenido prematuramente sin la consulta al “Data safety monitoring board (DSMB)”, lo que generó suspicacias.

El objetivo primario de eficacia fue un objetivo compuesto de fallecimiento o ingreso hospitalario por infección de la COVID-19.

El objetivo primario se detectó en el 4,7% de los pacientes del grupo de colchicina y en el 5,8% del grupo placebo, o una tasa de riesgo odds ratio (OR) de 0,79 (IC 95.1%  0,61 a 1,03; p 0,08). Entre aquellos en los que la PCR confirmó la COVID-19 este objetivo se presentó en el 4,6%   del grupo de colchicina y en el 6,0% del grupo placebo, siendo la OR de 0,75 (IC 95% 0,57 a 0,99; p 0,04).  En este mismo grupo la tasa de riesgo OR de ingreso por COVID-19 fue de  0,75 (IC 95% 0,57 a 0,99); un OR de 0,50 (IC 95% 0,23 a 1,07) para la ventilación mecánica y de un OR de 0,56 (IC 95% 0,19 a 1,66) para fallecimiento por COVID-19. 

En cuanto a los efectos adversos se destacaron un 4,9% en el grupo de la colchicina y un 6,3% en el grupo del placebo (p 0,05), destacando la neumonía en el 2,9% del grupo de la colchicina frente al 4,1% del grupo placebo (p 0,02). La diarrea a su vez se manifestó en el 13,7% del grupo de colchicina frente al 7,3% del grupo placebo (p inferior a 0,0001).

Así que en pacientes con infección por la COVID-19  no ingresados por este motivo la colchicina reduciría un objetivo compuesto por fallecimiento en un 44%, por ingreso hospitalario en un 25% y  un 50% ventilación mecánica  por este motivo, lo que supondría un avance. Sin embargo, cálculos posteriores mostraron que los intervalos de confianza en la ventilación mecánica OR 0,50 (IC 95% 0,23 – 1,07) y en riesgo de fallecimiento OR 0,56 (IC 95% 0,19 – 1,66), mostraron que esta sustancia no reducía significativamente ambos riesgos al incluir el 1 en el intervalo de confianza, y como se supo posteriormente los objetivos primarios se consiguieron incrementando hasta en cinco veces el embolismo pulmonar (11 frente a 2 del placebo, p 0,01), que no se comentó en comunicado inicial.

La realidad es que todo el mundo está escamado con los ECA surgidos durante esta pandemia y los desmentidos o datos que a posteriori se conocen desmereciendo tal o cual ECA.

Al margen de esto el número de pacientes a tratar (NNT) para prevenir una muerte o ingreso por COVID-19 que aportan es de 71 en general, pero de 29 en pacientes con DM, de 31 en mayores de 70 años, de 53 en pacientes con enfermedad respiratorias, y de 25 en  enfermedad coronaria o insuficiencia cardíaca (IC), lo que a primera vista es muy bueno. 

Leemos en Medscape que  Steve Nissen, persona carismática en el campo cardiovascular, señalo que al margen de estos resultados negativos que el estudio podría sugerir, este estudio ayudaría a establecer la hipótesis de que la colchicina podría tener un beneficio en los enfermos infectados con la COVID-19; con todo,  habría que analizar en otros estudios futuros. Decir que con este son 28 los ECA que estudian esta sustancia, y que éste ECA junto con el estudio  RECOVERY  mostrarían que la colchicina reduciría la hospitalización y fallecimiento por la COVID-19. 

La verdad es que no acabo de hacerme una opinión.

Jean-Claude Tardif, Nadia Bouabdallaoui, Philippe L. L’Allier, Daniel Gaudet, Binita Shah, Michael H. Pillinger, Jose Lopez-Sendon, et al, for the COLCORONA InvestigatorsEfficacy of Colchicine in Non-Hospitalized Patients with COVID-19 . doi: https://doi.org/10.1101/2021.01.26.21250494

COLCORONA ClinicalTrials.gov number: NCT04322682

Patrice Wendling. ColCORONA: More Questions Than Answers for Colchicine in COVID-19. Medscape Medical News February 08, 2021


domingo, 7 de febrero de 2021

¿Existen similitudes entre la epidemia por la COVID-19 y la gripe estacional?

¿Existen similitudes entre la epidemia por la COVID-19 y la gripe estacional?

Al principio de la epidemia por COVID-19, allá por febrero, hubo distintas manifestaciones de expertos que afirmaban que esta epidemia era parecida a una gripe estacional, pero más fuerte. Los números así lo parecían avalar, y los intereses en dicho momento sobre todo de ciertos medios de comunicación con la idea de quitar hierro al asunto y de tomar medidas poco populares, también. Tras lo ocurrido en marzo, se cambiaron las tornas, y los mismos medios que afirmaban su parecido con la gripe, cambiaron, tachando poco menos que de “negacionistas” a los que osaban comparar una enfermedad con otra.
 Pero a estas alturas, ¿pensamos que son parecidas?.

 La opinión actual de los medios, visto la evolución de los acontecimientos, es que la COVID-19 es una epidemia mucho mas grave que la gripe, solo comparable con gripes históricas como la mal llamada “gripe española” del 1918. Sin embargo, dicha gripe produjo alrededor de 40 millones de muertes en el mundo y 300.000 personas fallecidas en nuestro país, que comparándolas con las actuales (1,6 millones de muertos en el mundo a fecha del 12-12-2020) la distancia es considerable.

Con todo, vista la repercusión en contagios y fallecimientos no cabe duda que la COVID-19 no tiene nada que ver con una gripe estacional más, aún de las más intensas que hemos padecido recientemente. Pero, ¿realmente es así? 
En este sentido, se recuerdan las gripes de los años 1957 y 1968 como aquellas con tasas de fallecimientos del  0,1%, pero aún así, serían diez veces inferiores al COVID-19, que ronda el 1%.

Acaba de divulgarse un estudio poblacional (Piroth et al), publicado hace escasos días en Lancet Respir Med, que recoge los datos de Francia y que ayuda a responder a la pregunta. 

Comparan los datos poblacionales de la población francesa ingresada en los hospitales de aquel país hasta julio de este año cuando se habían llegado a los 30.000 fallecidos relacionados con la COVID-19, con la temporada de gripe de los años 2018-19 (la última gripe más grave) que causó 12.300 muertes, 8100 directamente atribuidas a esta enfermedad. 

A primera vista sorprende la cantidad de fallecimientos que es capaz de producir la gripe en un solo país y que esto no produzca una repercusión en los medios de comunicación ni en las autoridades sanitarias. Unas cifras, teniendo en cuenta que la cobertura vacunal contra la gripe en Francia fue de un  29,7% por debajo de 65 años, y del 51% por encima de esta edad en dicho período, que nos sugiere que de no realizarse las cifras de muertos por la gripe serían mucho mayores.

Para el análisis se incluyeron a todos los pacientes ingresados por la COVID-19 entre el 1 de marzo y 30 de abril del presente año, y todos los pacientes ingresados por gripe entre el 1 de diciembre del 2018 y 28 de febrero del 2019.
Los números pueden sorprender, pues ingresaron 89.530 pacientes con COVID-19 y 45.819 con gripe en Francia en dichos períodos. La media de edad de los pacientes ingresados fue parecida, de 68 años en la COVID-19 y de  71 años en la gripe. Si bien es cierto que las características de los pacientes con COVID-19 fueron algo distintas,  más obesos, o con sobrepeso, con diabetes, hipertension arterial, o colesterol, mientras que los que tuvieron gripe, presentaban más problemas cardíacos (insuficiencia) o enfermedad pulmonares crónicas…

Sin embargo, la evolución al ingreso fue distinta, más grave en la COVID-19. Pues  15.104 pacientes murieron de los 89.530 ingresados en la COVID-19 frente a 2.640 de 45.819 de la gripe, o sea 16,9% frente al 5,8% de la gripe. 

No quiero marearles con números pero queda claro que ambas patologías compartirían el mecanismo de trasmisión, la edad de ingreso (mayormente mayores de 65 años con fragilidad), un riesgo de muerte relacionado con la patología de base, y que ambas  tendrían una alta mortalidad; si bien es cierto que la COVID-19 generaria el triple de riesgo (riesgo relativo 2,9) de muerte que la gripe en aquellos los pacientes ingresados.

Si comparamos a los más jóvenes (menores de 18 años), sorprendentemente hubo menos ingresos por COVID-19 (1.227 [1,4%]) que por gripe (8.942 [19,5%]), aunque, como ya adelantamos en otros escritos, hubo una mayor proporción de niños menores de 5 años que necesitaron cuidados intensivos (UCI) por la COVID-19 (14 [2,3%] de 613) que por la gripe (65 [0,9 %] de 6973). Pero, las tasas de mortalidad en menores de 5 años fueron parecidas entre las dos enfermedades  0,5%, o 3 pacientes con COVID-19  frente al  0,2%, o 13 por gripe.
Ciertamente, muy pocos casos para extraer diferencias, si bien queda claro que los jóvenes, los niños, también acaban ingresados por gripe, y algunos pueden fallecer, parecido a la COVID-19, algo que se ignora.

En adolescentes, entre 11 y 17 años,  fallecieron 5 pacientes (1,1%) de 458 del COVID-19 y 1 (0,1%) de 804, de la gripe;  teniendo como característica que eran con más frecuencia obesos o con sobrepeso.
Concluimos que siendo mas grave la COVID-19 (con medidas para evitar la trasmisión) que la gripe (con vacunación) no existen tantas diferencias en ingresos aunque si en fallecimientos (un exceso de mortalidad de 2,8 de una respecto a la otra), algo que nos invitan reflexionar.

Una de las diferencias fundamentales entre ambas que explicarían las diferencias en la respuesta de los países occidentales ante las mismas pudiera ser el colapso de los sistemas sanitarios en un momento determinado, posible con la gripe, pero dramático, como se ha visto, con la COVID-19.
Y una última reflexión, que vistos números no es descabellado pensar que no pasará mucho tiempo que alguna gripe de las que vendrán se comporte como la COVID-19 actual, pues tienen muchas similitudes.

Mateu Seguí Díaz

médico de familia 

Seguí Díaz M. ¿Existen similitudes entre la epidemia por la COVID-19 y la gripe estacional?. Es Diari MENORCA. 28-12-2020: 25
https://www.menorca.info/

Lionel Piroth, Jonathan Cottenet, Anne-Sophie Mariet, Philippe Bonniaud, Mathieu Blot, Pascale Tubert-Bitter, Catherine Quantin.  Comparison of the characteristics, morbidity, and mortality of COVID-19 and seasonal influenza: a nationwide, population-based retrospective cohort study. Lancet Respir Med . 2020 Dec 17;S2213-2600(20)30527-0. doi: 10.1016/S2213-2600(20)30527-0. PMID: 33341155 DOI: 10.1016/S2213-2600(20)30527-0


sábado, 6 de febrero de 2021

Aquitania de Eva G Sáez de Urturi

Aquitania de Eva G Sáez de Urturi 

Es mi primer libro de esta autora y sobre un género que me gusta. Un género que bascula entre libro de historia novelado a novela con tintes históricos. Realmente me quedo con lo segundo, pues lo que busco no es tanto adquirir conocimientos históricos como entretenerme, ahondar en la vida de los personajes y sentir lo que probablemente sentían los individuos de dicha época, y todo ello dentro una trama que te cautive.

Y es que con el libro de Aquitania de Eva G Sáez de Urturi me ha pasado algo parecido, salvando las distancias, al libro del fuego invisible de Javier Sierra;  autores desconocidos para mi, al parecer con éxito; autores de novelas históricas muy trabajadas con gran cantidad de detalles históricos, pero que  su argumento no me convence, su lectura se hace algo forzada. Vamos que acabas leyendo por obligación, que es la primera característica, o defecto, que no debe poseer una novela, sea histórica o de otro tipo.

Aquitania tiene a su favor una escritura muy cuidada, una trama muy trabajada, unos capítulos cortos (siempre es de agradecer, aunque en este caso excesivamente limitados que no permite, en mi opinión, desarrollar descripciones, sentimientos... de los personajes…), y una extensión que no cansa.

Ciertamente, fue un regalo, y con el aval de ser un Premio Planeta, y que por ello de alguna manera me ha decepcionado. Esperaba otra cosa.

Editorial Planeta 2020

domingo, 31 de enero de 2021

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en el infarto agudo de miocardio

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en el infarto agudo de miocardio

No hace mucho hablamos de una comunicación de la American Heart Association (AHA)-2020 sobre la relación entre la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03)  y el riesgo de la fibrilación auricular (FA).

Sobre las propiedades sean beneficias o no de la ingesta de PUFA 03 o ácido docosahexaenoico [DHA]  hemos hablado en diversas ocasiones y de que la mejor fuente de éstos se encontraría en los pescados, que además del DHA, y del ácido eicosapentaenoico [EPA]), tendrían  proteínas, oligoelementos (iodo…). 

Como vimos existen datos claros sobre la relación entre el consumo de PUFA 03 con la prevención de la demencia, de la enfermedad de Alzheimer (EA) y de la degeneración macular al actuar sobre la microcirculación  coroidal, pues los PUFA 03 estarían en altas concentraciones en la retina, entre otras propiedades…
Estos, según ciertos estudios observacionales los PUFA tendrían efectos antinflamatorias, antiarterioscleróticas y antitrombóticas que influirían en el riesgo cardiovascular (RCV) al tiempo que sobre los triglicéridos (TRIG). En dicho post comentamos como su acción antiarritmica no quedaba claro según el estudio VITamin D and OmegA-3 TriaL (VITAL) presentado como comunicación el noviembre pasado en la AHA-2020. 

sábado, 23 de enero de 2021

Fallecimientos con COVID-19 y con la vacuna COVID-19. El problema de la asunción de riesgos

Fallecimientos con COVID-19 y con la vacuna COVID-19. El problema de la asunción de riesgos

Esta actual epidemia está trastocando el nivel de riesgo que es capaz la población de asumir. Por lo general, el dicho castellano de “ojos que no ven, corazón que no siente” es la principal razón por la que se mueve la ciudadanía a la hora de plantearse o no una determinada acción preventiva. Los medios de comunicación cuya función es buscar la noticia, aumentan, difunden, diría yo, exageran los riesgos creando alarmas cuya reacción inmediata y obligada es la de poner remedio.

Y es que nuestra sociedad es paradójica al mismo tiempo que incongruente, no tolera ningún riesgo, sin embargo cada día asume riesgos sin planteárselo si quiera, y es que la vida como decía un compañero ya fallecido “es una enfermedad terminal” y el hecho de vivir es asumir riesgos. Podríamos hablar de los accidentes de tráfico, de ciertos deportes, del tabaquismo,… comportamientos humanos que generan riesgos demostrados, que sin embargo producen poca o ninguna reacción en la ciudadanía; al tiempo que somos hipersensibles a riesgos remotos, sean ciertas complicaciones de enfermedades extremadamente raras, por ejemplo, y cuya vacunación exigimos como obligatorias en nuestros hijos.

Con el tema del COVID-19 se está dando el efecto paradójico que muestra el clásico  « Dilema del Ciempiés» o llamado el “efecto ciempiés”, que no reproduciré para no aburrirlos, pero que resumidamente nos viene a decir que cuando nos fijamos en una actividad que realizamos automáticamente (como mueve las patitas el cienpiés) el hecho mismo de hacerlo interrumpe la actividad que estaba haciendo (se para el cienpiés), algo que en psicología se conoce como “hiperreflexión o la ley de Humphrey”.

Y es que en todo este embrollo que nos encontramos con la epidemia del COVID-19, el cienpies se está parando, no sabemos que hacer. Así los más temerosos al contagio por la COVID-19 son muchas veces los mismos que no se que quieren vacunar por miedo a los efectos secundarios de la vacuna y justamente el colectivo para el que estaba diseñada la vacuna, las personas más mayores son las más susceptibles a fallecer por o a consecuencia de los efectos secundarios de la misma, como vemos estos días. 

Hemos pasado de identificar a los pacientes más mayores como los más vulnerables y por tanto a los prioritarios para la vacunación, a ser justamente a aquellos que quizás no debemos vacunar por el riesgo que los efectos secundarios tipo fiebre o diarrea puedan precipitar el fallecimiento, como nos han venido a mostrar unos datos provenientes de Noruega.
Y que esta noticia nos paraliza. Una comunicación de Ingrid Torjesen en el BMJ (BMJ . 2021 Jan 15;372) y reproducida por diversos medios de comunicación, informa del fallecimiento de 23 pacientes ancianos en Noruega acto seguido de recibir la vacuna Pfizer BioNTec para la COVID-19, algo que aún no saben si achacar a la vacuna en sí o a la coincidencia temporal en este tipo de pacientes muy frágiles; o lo que es más probable que los efectos adversos comunes de la misma como fiebre, diarrea, nauseas hayan bastado para descompensar a estos pacientes y producir la muerte. Efectos sin trascendencia en las personas jóvenes pero suficientes para alterar gravemente a estos pacientes. 

Sin embargo, si recuerdan es el mismo dilema que se ha producido con las muertes por la COVID-19, ¿son una consecuencia o simplemente ha coincidido en el tiempo?. De ahí que se hable de “muertes con COVID-19” no “por COVID-19”.
Este hecho obligará a una evaluación riesgo/beneficio más minuciosa de estas personas a la hora de administrarle o no la vacuna en cuestión.

La realidad de esta situación nos muestra otro aspecto muy importante, el hecho de que dar como buenos los resultados de los ensayos clínicos para la aprobación de  vacunas (eficacia), realizados con  población que no se ajusta específicamente para la que será prioritaria; y que es algo que debía haberse tenido en cuenta (efectividad). 
En este caso leemos que grupo de los mayores de 80 años introducidos en el ensayo de la vacuna de Pfizer fueron muy pocos, y en la que el promedio de individuos reclutados tenían 50 años. Las prisas no son buenas consejeras.

Mateu Seguí Díaz
Médico de Familia

Seguí Díaz M. Fallecimientos con COVID-19 y con la vacuna COVID-19. El problema de la asunción de riesgos. Es Diari MENORCA 18-11-2020: 33. https://www.menorca.info/

Ingrid Torjesen. Covid-19: Norway investigates 23 deaths in frail elderly patients after vaccination. BMJ . 2021 Jan 15;372:n149. doi: 10.1136/bmj.n149.

Rodrigo Rojas. Algunos efectos provocados por la vacuna como fiebre, náuseas y diarrea podrían ser mortales en personas de edad avanzada. -01/19/2021792

↵Zusammenhang unwahrscheinlich: Institut prüft zehn Todesfälle nach Impfung [German]. NTV. 14 January 2021. 


domingo, 17 de enero de 2021

El colesterol remanente, las lipoproteínas ricas en triglicéridos y el PREDIMED

El colesterol remanente, las lipoproteínas ricas en triglicéridos y el PREDIMED

Hace algunos días leímos las conclusiones de un posthoc del conocido estudio español PREDIMED (PREvención con DIeta MEDiterránea) de prevención de la diabetes tipo 2 (DM2) y de eventos cardiovasculares (EvCV) mediante la introducción de la dieta mediterránea (MedDiet) suplementada con grasas vegetales (frutos secos o aceite de oliva). 

Este estudio y sus posthoc han sido comentados en el blog hermano de la redGDPS y en él vimos como la MedDiet se compone de una alta ingesta de aceite de oliva, fruta, frutos secos, alimentos vegetales, legumbres, moderada ingesta de pescado, carne de ave, carne roja, vino, y productos lácteos. Y escaso consumo de carnes procesadas y azúcares refinados. 

Resumidamente, el estudio PREDIMED se trató de un estudio clínico aleatorizado (ECA) multicéntrico con  tres tipos de dietas sin restricción calórica, en individuos entre 55-80 años con alto riesgo de enfermedad cardiovascular (RCV) pero sin  enfermedad cardiovascular (ECV) demostrada. Una dieta baja en grasas (dieta control), una MedDiet con aceite de oliva virgen y una MedDiet con frutos secos, y se las relacionó con  la incidencia de la DM2, y en distintas entregas con la prevención de los eventos cardiovasculares (EvCV)… en estas personas (prevención primaria) durante un seguimiento medio de 4,8 (2,8-5,8) años.
Según éste y en un reanálisis posterior con resultados idénticos al original, se demostró como la MedDiet con aceite de oliva tuvo un hazard ratio (HR) por intención de tratar de 0,69 (IC 95%, 0,53-0,91), y un HR de 0,72 (IC 95% 0,54 -0,95) en la MedDiet con frutos secos, frente al grupo control de dieta pobre en grasas con respecto a un objetivo CV.  Concluyeron que individuos con alto RCV la incidencia de EvCV era inferior en aquellos individuos que ingirieron la  MedDiet suplementada con aceite de oliva o frutos secos en vez de una dieta baja en grasas. 

domingo, 10 de enero de 2021

La distinta visión de los Boletines Farmacoterapéuticos

La distinta visión de los Boletines Farmacoterapéuticos

Publicado previamente en el  blog de la Semergen-Ib, publicado el 01-01-2021

Hace algo más de 10 años recibí el encargo por parte del Boletín Farmacoterapéutico “El Comprimido” de les Illes Balears de redactar un artículo sobre “Novedades en el tratamiento oral de la DM tipo 2: aparición de las incretinas en el arsenal terapéutico de la diabetes y problemas de seguridad de las glitazonas” (mayo del 2010); un artículo que realicé y que se revisó por el comité editorial pero que no se llegó nunca a publicar.  Las múltiples pegas en el contenido, inconvenientes diversos y cambios hizo que tomara personalmente la decisión de contestar: ¡pues hágalo usted!. Pues una cosa es que se escriba según el criterio del autor y otra distinta bajo el criterio de quien encarga el artículo. La independencia bajo mi punto de vista es lo primero.
Situaciones como ésta a lo largo de más 30 años escribiendo sobre temas que pueden interesar al médico de Atención Primaria (AP) solo me han ocurrido puntualmente, y básicamente desde el lado contrario, la Industria Farmacéutica. Y es que ambos comparten lo mismo, el interés por influir (a favor o en contra) sobre un determinado fármaco o familia de fármacos.  En este caso, fue en contra de las en aquel tiempo recientes familias de glitazonas e incretinas (que ahora nadie discute su efectividad).
Tengo que decir que nunca es un trabajo perdido pues siempre se utiliza en otros escritos o se aprende y se disfruta de la búsqueda bibliográfica y del hábito de escribir.

Los Boletín Farmacoterapéuticos (BFT) existen en muchas Comunidades Autónomas y tienen como objetivo principal “el uso racional de los  medicamentos” como  consecuencia de una “prescripción médica acorde con la mejor evidencia científica disponible” (sic). Sin embargo, sus revisiones suelen sorprender al ir justamente en el sentido contrario de lo que propugnan en sus Guía de Práctica Clínica (GPC) las Sociedades Científicas (SS).
La realidad es que si bien en sus criterios tienen como objetivo “ofrecer recomendaciones objetivas e independientes sobre medicamentos en sus aspectos de eficacia, seguridad y coste, de forma comparada con otras alternativas terapéuticas, así como orientar sobre cómo se deben utilizar los medicamentos y establecer su lugar en la terapéutica.” (sic), uno no acaba de comprender como con las mismas evidencias se llegan a conclusiones tan distintas a las que las GPC de las SS o que el colectivo médico encuentra.
Las explicaciones vienen del objetivo de la revisión y de quien es el que hace la búsqueda e interpretación de las evidencias; profesionales sanitarios, en ocasiones ajenos al mundo asistencial, en el caso que da pie a este post, farmacéuticos especializados en farmacia hospitalaria, y como parte de su trabajo en la institución. Otra es la búsqueda incesante de la coste/efectividad de las opciones terapéuticas, que lógicamente siempre apuntan a los fármacos más antiguos y nunca los recientes. 

En este sentido, la eficiente miopía de comparar coste económico por potencia en descenso de la HbA1c siempre concluye lo ya conocido, que las sulfonilureas son las moléculas más costeefectivas; y a partir de ahí dejemos de investigar. Sin embargo, la eficiencia a nivel macroeconómico tiene en cuenta no solo los costes en el % de descenso de la HbA1c, si no los costes derivados de los eventos cardiovasculares, hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca, accidentes vásculos cerebrales, hipoglucemias, o eventos renales terminales evitados…además de los efectos secundarios. Y eso habitualmente no se tiene en cuenta. 

A partir de aquí para dar contenido al objetivo podemos caer en el cada vez más frecuente “cherry picking (literalmente ‘recolectar cerezas)”, o escoger entre lo publicado lo que más nos conviene (se elige lo que nos lo confirma y se oculta lo que nos lo puede contradecir); algo que viene del mundo legal pero que no es admisible en el mundo científico.

Al parecer existen una serie de criterios para la redacción de los BFT recogidos en la International Society of Drug Bulletins (ISDB)*

• “Debe estar dirigido por un equipo de profesionales intelectualmente independientes y disponer de una estructura organizativa capaz de garantizar la independencia editorial.

• Debe disponer de fuentes de financiación que garanticen esta independencia, como por ejemplo la financiación pública por parte de un gobierno nacional o local, por parte de una organización no gubernamental o autofinanciarse mediante las aportaciones de los propietarios o las suscripciones de los lectores.

• No puede llevar publicidad relacionada con empresas farmacéuticas. Un boletín farmacoterapéutico debe ofrecer información exhaustiva basada en la evidencia científica y ésta debe referenciarse con bibliografía actual y de calidad.”(sic)

Dicho esto, este post se me ocurrió hace dos meses al leer una revisión  en catalán “Antidiabètics en el tractament de la DM2: Quà sabem?” del Bulletí d´informació farmacoterapètica del Servei de Salut de les Illes Balears, escrito por dos farmacéuticos, que resume las evidencias a su entender al respecto.  Entiendo que es una buena revisión si se hubiera hecho hace cinco o diez años; en la actualidad, en mi opinión las opciones en el tratamiento de la diabetes tipo 2  están más acordes con los Standard Medical Care del American Diabetes Association (ADA), Diabetes Canada, la NICE, la redGDPS… que no con alguna fuente a la que recurre: tabla 2, el Algorritmo de tratamiento farmacológico (tomado de la Generalitat de Catalunya. Pautes per a l’harmonització del tractament farmacològic de la diabetis mellitus tipus 2. Barcelona; 2019)

-Antidiabètics en el tractament de la DM2: Quà sabem?. Bulletí d´informació farmacoterapètica del Servei de Salut de les Illes Balears. N 26. Novembre del 2020

-Normas de publicación del boletín farmacoterapéutico “El Comprimido” (marzo 2010)

-Novedades en el tratamiento oral de la DM tipo 2: aparición de las incretinas en el arsenal terapéutico de la diabetes y problemas de seguridad de las glitazonas. El Comprimido (mayo del 2010-NO PUBLICADO)  

https://semergenillesbalears.es/la-distinta-vision-de-los-boletines-farmacoterapeuticos  


domingo, 3 de enero de 2021

Los riesgos del cigarrillo electrónico

Los riesgos del cigarrillo electrónico

**Artículo publicado en noviembre del 2019, en el diario MENORCA; la irrupción de la pandemia ha demorado su inclusión en este blog. Un tema que vuelve a ser de actualidad y en el que las recomendaciones dadas en su día se mantienen.

El tabaquismo es un problema de salud pública que preocupa y  que aunque se va reduciendo a nivel global, como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS),  sigue afectando a un porcentaje importante de la población y es causa de múltiples problemas de salud. 

 Hace escasos días (2019) se difundió en la prensa datos sobre las tendencias de hábito de fumar a nivel mundial de la OMS concluyendo que el tabaquismo se reduce  tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, según estas fuentes aún hoy casi un cuarto (22%) de la población española es fumadora habitual,  siendo algo más frecuente este hábito en los varones que en las mujeres.
Estiman que un 6% de la población ha dejado este hábito entre el 2006 y el 2018, al tiempo que aumentaba entre los adolescentes entre los 14 y 18 años, pasando del 38,5% al 41,3%, según nos informa la “Encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España” que presentó el Ministerio de Sanidad este último año. Es decir que el problema nos lo encontramos básicamente entre los adolescentes.

En este sentido, se ha levantado la voz de alarma sobre la introducción de otros sistemas para el consumo del tabaco entre nuestros jóvenes como son los cigarrillos electrónicos; así según la misma encuesta la  mitad de los adolescentes ya han probado los cigarrillos electrónicos, un porcentaje superior a años anteriores. 
La introducción del hábito de fumar mediante cigarrillo electrónico, el conocido como vapeo, es una forma más atractiva de introducirse en el tabaquismo y en el consumo de otros productos como los derivados del tetrahidrocannabinol (THC) como el cannabis, que si bien lo consumen el 27,5% de los adolescentes el 5,4% declaraba consumirlo por este dispositivo.

En este sentido, si bien el cigarrillo electrónico se comercializó bajo la idea de que era un sistema más “saludable” de consumir tabaco, o incluso una ayuda para dejar el tabaquismo, la realidad es que no ha sido así, más bien al contrario, se ha convertido en una forma de acceder a este hábito, con el problema añadido de los posibles riesgos que este sistema podría tener para la salud.
 Así,  este verano (2019) hemos asistido a  noticias preocupantes de daños pulmonares graves y muertes por la utilización de estos dispositivos en EEUU. Y es que se estima que el depósito en los pulmones de diverso tipos de sustancias imposibles de eliminar por éste órgano podrían ser causa de enfermedades pulmonares crónicas a corto, largo plazo. Es poco el tiempo transcurrido para saber cuál será la patología que producirá a la larga las sustancias inhaladas por estos aparatos. 

Últimamente hemos leído en el Morbidity and Mortality Weekly Report. 2019;68(47) americano que  entre agosto y octubre de este año (2019)  96 pacientes han sido diagnosticados de daño pulmonar debido al hábito de vapear, entre los 58 (60%) entrevistados, 53 (91%) vapearon THC procedente de fuentes no controladas (líquidos fuera del control sanitario),  87 (91%) fueron ingresados,  26 (27%) acabaron en cuidados intensivos y 3  de ellos fallecieron.
En este artículo se comenta las investigaciones llevadas a cabo para detectar potenciales tóxicos entre los que se destacó el acetato de vitamina E. Una sustancia que fue aislada en  muestras de líquido pulmonar de estos pacientes. Comparando muestras de productos de antes de la epidemia (2018) y actuales (2019) les sugirió que este aditivo hubiera sido introducido recientemente en estos productos.
El acetato de vitamina E sería un aditivo, un espesante en aquellos que contienen THC en su composición que por su textura aceitosa al parecer se adheriría al tejido pulmonar provocando daño a este nivel. Al parecer este aditivo no estaría autorizado en Europa en los productos utilizados en los cigarrillos electrónicos.

Se comenta en este artículo que la cantidad de individuos analizados son muy pocos para poder sacar resultados claros sobre los tóxicos que pudieran dañar los pulmones. Y si bien es cierto  que parece que existe una “causa –efecto” con esta sustancia no descartan que otros tóxicos pudieran ser causantes daño pulmonar.
A partir de esta pequeña epidemia que se ha producido en EEUU, agencias como la Disease Control and Prevention (CDC) aconsejan a las personas que utilicen estos aparatos acudir al médico ante cualquier síntoma respiratorio agudo; evitar vapear  sustancias que contengan THC y sobre todo si son provenientes de fuentes no controladas.  Desaconsejan utilizar estos dispositivos en personas jóvenes, mujeres embarazadas y en adultos que habitualmente no consumen tabaco. 

Mateu Seguí Díaz
médico de familia

Seguí Díaz M. Los riesgos del cigarrillo electrónico. Es Diari MENORCA. 11-2019:16

https://www.menorca.info/

Megan Brooks. First Likely Vaping Death Reported in US. Medscape August 23, 2019

Troy Brown, RN. CDC Investigating Surge of Vaping-Linked Respiratory Illness. Medscape August 21, 2019

CDC: Electronic Cigarettes
https://www.cdc.gov/tobacco/basic_information/e-cigarettes/index.htm

Vaping Illness Update: FDA Warns Public to Stop Using Tetrahydrocannabinol (THC)-Containing Vaping Products and Any Vaping Products Obtained Off the Street
https://www.fda.gov/consumers/consumer-updates/vaping-illness-update-fda-warns-public-stop-using-tetrahydrocannabinol-thc-containing-vaping


sábado, 2 de enero de 2021

Vivir para contarla de Gabriel García Márquez

 Vivir para contarla de Gabriel García Márquez

“Vivir para contarla” es uno de esos libros autobiográficos que esperas leer y que pospones hasta que te decides. Las autobiografías no me producen un gran atractivo y en este caso menos, por las ideas preconcebidas (falsas) que tenía del autor.

Se trata de un libro denso ( más de 500 páginas) con capítulos largos que a priori no te estiran a su lectura, máxime cuando es una de las tres autobiografias que en distintos momentos de su biografía  el escritor escribió, y solo sobre un período, hasta antes de los años 60.

Sus anécdotas de la infancia, de su pueblo, la profesión de su padre, su vasta familia y las relaciones creadas en un mundo en buena medida distinto al que se vivía en la España de aquella época. Los comportamientos caribeños, las distancias geográficas, la alternancia en el poder de liberales/conservadores, y la guerra civil continua (comenta que Colombia siempre estuvo en guerra desde que se independizó de España)..y la miseria de la época.

Es un libro personal, intimista,  que te capta la atención, aún la cantidad de personajes que aparecen, al estar escrito en primera persona y estar plagado de anécdotas de la propia vida del autor. Unas situaciones que entretienen, te sorprenden y en ocasiones te hacen sonreir.

Un libro recomendable tanto por su argumento como por la maestría de la prosa de este premio Nobel.  

Mondadori. Biblioteca García Marquez 2002

domingo, 27 de diciembre de 2020

Los sistemas de monitorización continua de la glucosa, un futuro imparable

Los sistemas de monitorización continua de la glucosa, un futuro imparable

Los sistemas de monitorización continua de la glucosa (SMG) tipo flash han supuesto una verdadera revolución en el control de la diabetes mellitus (DM) pues ha permitido conocer en tiempo real cuál es la tendencia de la glucemia al tiempo que se mejoraba la calidad de vida del paciente al no precisar los clásicos y molestos pinchazos de la determinación del autoanálisis por tira reactiva. Realmente se trata de un avance en el control glucémico básicamente para el paciente con DM tipo 1 (DM1) o aquel tipo 2 (DM2) con tratamiento insulínico (INS) pues los nuevos tratamientos orales en el DM2 hace cada vez más innecesario el autocontrol habida cuenta su bajo o nulo riesgo hipoglucémico.

Como adelantamos en el blog de la redGDPS se están dando paso, aunque tímidos, cara la generalización de los los SMG mediante sensores (tipo flash) de forma gratuita en el colectivo diabético, pues hasta el momento solo están financiados por el erario público en los niños de 4 a 17 años insulinodependientes y los adultos con DM1. A partir de ahora se extiende a aquellos pacientes que no siendo DM 1 ni tipo DM 2, sean insulinodependientes DM2 (“diabetes monogénica, fibrosis quística, pancreopriva, hemocromatosis u otros tipos específicos de diabetes que precisen insulina de forma crónica), con terapia intensiva con insulina y realizar al menos seis punciones digitales al día, un colectivo que cuantifican entre 4000-12.000 personas.  

En cuatro palabras el SMG es pequeño instrumento que mediante un sensor aplicado en la piel del paciente detecta y trasmite los niveles de glucemia plasmática a un dispositivo externo inteligente dándonos al momento la información sobre esta sin la necesidad de pincharnos.

Hemos hablado en diversas ocasiones sobre estos aparatos a instancias de  mesas de debate en congresos o en abstracs en el blog de la redGDPS sobre los últimos avances en este sentido. Comentamos como en los pacientes con DM1 son capaces de producir en reducciones de la HbA1c, en las hipoglucemias,  en el consumo de insulina (INS), en el aumento del ejercicio físico, reducción del consumo calórico... y como en el último congreso virtual del ADA los SMG tipo flash “FreeStyle Libre” eran capaces de reducir  los ingresos hospitalarios. Y lo  más importante el hecho de actuar sobre la variabilidad glucémica (un dato no aportado por la HbA1c) y sobre la capacitación (emponderamiento) del paciente en el manejo de su enfermedad. En el último post del blog de la redGDPS vimos como era capaz de mejorar la glucemia en el paciente con DM1 incluso en la situación de confinamiento por la COVID-19.

Hoy a partir de un comentario extraído de medscape, hacemos un repaso de tres de los principales mitos achacados a estos dispositivos de control glucémico. 

*El primero, es que los resultados del SMG tipo flash no están suficientemente probados, o no tienen la misma seguridad que el tradicional autocontrol de glucemia mediante tira reactiva.
La realidad, como hemos comentado, es que han demostrado con una reducción de los eventos hipoglucemicos en pacientes con DM1 (72% en un mes, en el estudio HypoDE) y han aumentado el tiempo en un rango glucémico seguro (reduciendo  la variabilidad), algo que solo se puede garantizar con este sistema, al aportar infinitas mediciones diarias de la glucemia y  permitir adaptar el comportamiento del paciente (dieta, ejercicio, INS) a los objetivos.

*El segundo, que son aparatos difíciles de utilizar, que precisan un aprendizaje para su implementación y para interpretar sus mediciones. La realidad es que cada vez son más fáciles de utilizar, más intuitivos, de modo que el aprendizaje es cada vez más rápido.

*Y tercero, los SMG son aparatos caros, sin embargo, la evolución tecnológica de estos dispositivos los está abaratando progresivamente.

Teniendo en cuenta costes globales salen incluso más baratos que el autocontrol glucémico mediante tiras reactivas al reducir complicaciones y la utilización de otros recursos sanitarios.

Anita N. Swamy. 3 Myths About Continuous Glucose Monitoring. Medscape November 03, 2020.

ADA 2020 Scientific Sessions. Presented June 13, 2020. Abstracts 68-OR, 69-OR.
Debate—The Use of Continuous Glucose Monitoring in Type 2 Diabetes Mellitus—Is There Value?, ADA June 13, 2020´. Anne Peters, Athena Philis-Tsimikas. Elbert Huang

Miriam E. Tucker. FreeStyle Libre Glucose Monitor Reduces Hospitalizations in Diabetes. Medscape June 14, 2020.

Giménez M, Díaz-Soto G, Andía V, Ruíz de Adana MS, García-Cuartero B, Rigla M, Martínez-Brocca MA. Documento de consenso SED-SEEP sobre el uso de la monitorización continua de glucosa en España. Endocrinol Diabetes Nutr. 2017. DOI: 10.1016/j.endinu.2017.03.011

Nota de prensa MSC: Un nuevo colectivo de personas con dependencia a la insulina se beneficiará del sistema de monitorización de glucosa mediante sensores (tipo flash) de forma gratuita antes del fin de 2021

Begoña Pla , Alfonso Arranz , Carolina Knott , Miguel Sampedro , Sara Jiménez , Iñigo Hernando , Monica Marazuela Impact of COVID-19 Lockdown on Glycemic Control in Adults with Type 1 Diabetes Mellitus. J Endocr Soc . 2020 Oct 13;4(12):bvaa149. doi: 10.1210/jendso/bvaa149. eCollection 2020 Dec 1. PMID: 33173841 PMCID: PMC7641317 DOI: 10.1210/jendso/bvaa149

lunes, 21 de diciembre de 2020

¿La pandemia por el COVID-19 tiene que ver con nuestro estilo de vida?

¿La pandemia por el COVID-19 tiene que ver con nuestro estilo de vida?

La pandemia creada por la COVID-19 es una epidemia rara. Y es extraña, pues, aunque altamente contagiosa, su gravedad (que es lo que importa) no afecta a todos los individuos por igual, a todas las personas ni en todos los lugares. En realidad está relacionada con nuestra sociedad, y con nuestros logros de supervivencia, pues es una amenaza  mayor cuando más edad tiene  la persona (más de 50 años) y cuanto más es su morbilidad metabólica (diabetes..) o cardiovascular. En cambio afecta menos y de forma leve a los más pequeños.  

Como dicen algunos, no sin una cierta razón, el virus directamente no mata a nadie, es la reacción del organismo contra éste lo que produce todos los problemas, y de ahí que los antivíricos (el remdesivir, por ejemplo ) en el momento que realmente se precisan (al ingreso), no hagan mucho por disminuir la mortalidad. 

Realmente no conocemos si esta pandemia hubiera tenido tal repercusión hace un par de siglos, con individuos con una esperanza de vida que no pasaba de los 40 años, problemas de nutrición y otras enfermedades infecciosas más graves de las que preocuparse.  

Y es una epidemia actual, nueva,  pues tiene que ver con nuestro estilo de vida; individuos sobrealimentados viajando continuamente, ciudades hormiguero y ancianos recluidos en geriátricos, entre otras diferencias. En sociedades más dispersas, familias nucleares, con individuos escasamente nutridos, sedentarios y una esperanza de vida menor, el comportamiento de la epidemia a buen seguro hubiera sido distinto. Véase África por ejemplo, en la actualidad. 

Sin embargo, en nuestra sociedad la reacción generada ha sido como una peste, una plaga de la edad media con confinamientos no conocidos desde entonces, al menos en nuestro país.
Sin embargo, hay quien (Richard Horton et al, Lancet 2020) comentan que el COVID-19 no sería una pandemia en sí,  si no una sindemia (neologismo entre sinergia y epidemia). Un concepto acuñado por Merrill Singer, un antropólogo estadounidense alrededor del 1990 en su libro  “Introduction to syndemics” y en un artículo que publicó en el 2017 en Lancet junto con Emily Mendenhall y en el que apuntaban relaciones biológicas y sociales relacionadas con los brotes de ciertos tipos de enfermedades. Unas relaciones que incrementarían la gravedad y la extensión de las mismas. En la  misma publicación dos años después, 40 expertos denominaron como “sindemia global” a tres pandemias que se dan juntas en la actualidad, la obesidad, la malnutrición y el cambio climático.  O sea interacciones entre el ambiente y la persona que aumentan la susceptibilidad de ésta para enfermar.

La primera, la obesidad, y con ella los cambios alimentarios que nos llevan a las alteraciones metabólicas y a la arteriosclerosis, serían condicionantes creados a partir de la occidentalización de la sociedad y como vemos están íntimamente relacionadas con la infección por COVID-19.

En realidad las sindemia, sería una epidemia sinérgica, la enfermedad y los condicionantes sociales subyacentes. Si bien es cierto que ésta se la ha estudiado  más como parte de la falta de equidad en la atención sanitaria según la residencia, el nivel económico, cultural …dentro de los llamados condicionantes sociales de la salud (salud comunitaria). Tendría que ver con un enfoque comunitario, distinto al clásico contexto de un abordaje puramente biológico.
Y en realidad con la epidemia del COVID existe un cierto componente sindémico en donde la interacción biológica y social está relacionada con el pronóstico, la prevención, el tratamiento y sobre todo a nivel macro, con las estrategias en salud pública que han estado tomando los países para contenerla.

Sería como una maldición, un pago por nuestro estilo de vida.

mateu seguí díaz
medico de familia

Seguí Díaz Mateu. ¿La pandemia por el COVID-19 tiene que ver con nuestro estilo de vida?. Es Diari MENORCA 18-11-2020: 33. https://www.menorca.info/

Richard Horton. Offline: COVID-19 is not a pandemic. Lancet. COMMENT| VOLUME 396, ISSUE 10255, P874, SEPTEMBER 26, 2020. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)32000-6


domingo, 13 de diciembre de 2020

AHA-2020: La ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 no previene la fibrilación auricular

AHA-2020: La ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 no previene la fibrilación auricular 

Habitualmente cuando recomendamos ingerir pescado a nuestros pacientes lo hacemos pensando en el binomio  del riesgo de ingesta de mercurio por un lado y por los beneficios de la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFA 03), por el otro; pues es habitual encontrar ambos elevados en ciertas especies, tal es el caso de los túnidos con lo que la recomendación en estos pescados es consumirlos moderadamente o abstenernos de ellos en el caso de las mujeres embarazadas. Escribiendo de memoria en este sentido el ratio mejor, más PUFA 03 por menos mercurio, lo tendría la caballa, pescados pequeños entre blancos y azules.

Esta disquisición es importante pues es necesario tener en nuestra dieta el pescado dado sus propiedades en proteínas, oligoelementos (iodo…) y sobre todo de PUFA 03 (ácido docosahexaenoico [DHA] y ácido eicosapentaenoico [EPA]); unos ácidos grasos poliinsaturados con propiedades alguna manera efectos beneficiosos, en estudios observacionales, sobre el riesgo cardiovascular –RCV- por sus propiedades antinflamatorias, antiarterioscleróticas y antitrombóticas; con todo, al margen de su acción cierta sobre los triglicéridos (TRIG), según el estudio REDUCE-IT, su acción sobre la enfermedad cardiovascular (ECV) no queda clara. Se había observado también como el consumo de PUFA 03 estaba inversamente relacionado con las arritmias cardíacas.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

No al código de barras

No al código de barras

Es común pensar que el teléfono móvil inteligente (el smartphone) al convertirse en un dispositivo indispensable para el ciudadano, habida cuenta la gran cantidad de funciones que realiza, lo deben poseer el 100% de la población. Sin embargo, sea porque muchos –o algunos insumisos- pensamos que a pesar de sus espectaculares funciones, no nos suponen ninguna mejora en nuestras vidas, antes al contrario nos la complica, u otros porque no le encuentran ninguna ventaja, o porque simplemente no son capaces o no quieren aprender su funcionamiento (personas mayores…), les sorprenderá a más de uno que alrededor de un 5% de la población española aún hoy  solo tienen el teléfono exclusivamente para telefonear. Entre estos me encuentro*.

¿Este 5% de los ciudadanos no podrá ir a un bar, o a un restaurante a partir de ahora…?. Es lo que se desprende de la noticia de  Es Diari (02-12-2020) “los clientes de bares, cafeterías, restaurantes y resto de locales de restauración, caso de hoteles, deberán tener un código QR para entrar en el interior de los locales, en principio para comer o cenar”

Entiendo que es una medida atractiva venida de una cierta concepción política, máxime cuando la han instaurado (con acierto) países orientales de corte socialista como China; sin embargo, en el mundo libre occidental, deberían existir otras alternativas con las que se respetar la libertad personal.

Delante cualquier situación deben existir alternativas en nuestra sociedad plural, las hay con los individuos con algún tipo de deficiencia o condición, porqué no con aquel 5% de los ciudadanos o que no quieren ser identificados y/o controlados mediante un código de barras o que no disponen de un dispositivo electrónico al efecto.

Mateu Seguí Díaz
(Noria den Riera) Es Castell

Seguí Díaz M. No al código de barras. Diari Menorca 04-12-2020:26
https://www.menorca.info/


PS.- Estoy releyendo el libro, de alguna manera autobiográfico, de Gabriel García Márquez “vivir para contarla” en el que comenta un episodio bochornoso de sus inicios cuando al hacer una crónica sobre un futbolista de apellido genuinamente vasco,  se deshizo en elogios a los vascos, hasta que a posteriori se dio cuenta que el susodicho era un “negro retinto”. Esta anécdota me ha venido a las mientes cuando por aquello “de que las apariencias engañan” se me ha visto utilizando un smartphone tras haber escrito lo que escribí, sin tener en cuenta que un dispositivo de tales características no siempre se utiliza como un teléfono; en concreto se trataba de un BQ antiguo (por aquello de hacer patria) sin tarjeta sim, que nunca se ha utilizado como teléfono, pero si como dispositivo (un ordenador periférico), que manejar en los hoteles, cuando viajo, para escuchar música o leer libros. Unos preferimos utilizar las 2 horas que de media, que dicen las estadísticas, se utilizan para leer el whatsApp a hacerlo en libros electrónicos…
Mi teléfono es un clásico y pelado Nokia 105.

Fela Saborit. Vía libre. Fichar en los bares. Diari Menorca 08-12-2020
https://www.menorca.info/opinion/firmas-del-dia/2020/12/08/702967/fichar-bares.html


sábado, 5 de diciembre de 2020

Adicción a los smartphones y tablets

Adicción a los smartphones y tablets

Hoy introduzco un artículo que publiqué hace un año en Es Diari MENORCA que quedó sin subir a este blog pues la realidad del COVID-19 impidió introducirlo dada la cantidad de información que se generaba, y que ahora a raíz de una carta que publiqué en contra de los códigos de barras para el control de la población (próximo post) lo he creído conveniente.
El título fue cambiado por la editorial del rotativo.
Existe un anterior post sobre el tema 

A los cincuenta años de la invención de internet como un sistema de comunicación militar; casi treinta (1990) del famoso www (Word Wide Web) como un sistema de trasmisión del hipertexto, y doce (2007) del famoso iPhone, el teléfono inteligente; el smartphone, se ha convertido en un apéndice de nuestro organismo, como si el ser humano se hubiera convertido en un cyborg (animal con parte humana y parte cibernética); así habla Yuval Noah Harari  en su bestseller “Sapiens” sobre lo que el ser humano se va a convertir; pues en la actualidad existen más de 7400 millones de personas conectadas, más que el número de personas de este planeta. Lo que significa existen personas con más de una conexión. Otro dato, cada día se activan más móviles que niños nacen el mundo.

Este hecho ha supuesto un hito en la historia de la humanidad y aunque aparentemente viene a llenar el hueco generado por una necesidad, la de comunicarse; en la actualidad se está convirtiendo cada vez más en un problema sanitario. 

El paso del chat al Messenger y de éste al WhatsApp en el teléfono inteligente y la utilización de las redes sociales han cambiado las relaciones humanas creando una adicción no siempre valorada: la de estar siempre conectado. La hiperconectividad y la nula tolerancia al aburrimiento (el Smartphone sirve de válvula de escape a situaciones que consideramos tediosas) ha creado nuevas situaciones como el conocido “phubbing”, o prestar más atención al teléfono que a quien se tiene delante, rompiendo las relaciones sociales, familiares (comidas, sobremesas, conferencias, reuniones…)…;  y el miedo a estar desconectado, a olvidarte el móvil, la llamada “nomofobia”, que no que deja de ser un síntoma de una adición. Unos síntomas que conforman un síndrome de abstinencia, como si fuera una droga,  la persona está intranquila, ansiosa, no duerme, se despierta, sufre síntomas físicos, sudoración, temblor… cuando se da cuenta de que no puede estar al  tanto de lo que le está llegando al móvil.

viernes, 4 de diciembre de 2020

Napoleón de Max Gallo

Napoleón de Max Gallo

Una gran novela histórica; grande por su contenido (gran investigación del personaje), como por su extensión, 835 páginas en la edición de Planeta (1998), que he leído. 

Libro que no defrauda en su aspecto narrativo, en el que se abordan todos los aspectos humanos y contradictorios del personaje que te permite hacerte una idea de esta importante figura histórica. 

Un personaje surgido de sus propias contradicciones; de su procedencia (un corso nacionalista que se convierte en el más ferviente defensor de Francia), de la época que le toco vivir (la revolución francesa), de su propia ambición (antes de los 30 años ya había conquistado media Europa), de su propia personalidad (defensor de la familia al tiempo que múltiples amantes) y de la situación específica del momento (división del ejército en partidarios de del rey depuesto o de revolución)... 

Así un carácter adaptable a las situaciones de las que supo sacar lo mejor de ellas, hasta que su misma ambición le hizo volver al lugar de partida (luchó contra la monarquía instaurando al final la suya propia, perdió todo lo conseguido, y murió joven en manos de los ingleses en la isla de Santa Elena en el Atlántico…).

“¿Loco” Se atreven a pronunciar semejantes palabras por que se creen que no podré afrontar el desafío, me ven estrangulado. Austria se arma. España sigue insurrecta. Los ingleses están en Portugal. Alemania se agita. Rusia me controla. Y en Francia conspiran y me traicionan. (sic)  Pag 520

Da que pensar como la ambición de solo hombre pudo causar tantas muertes, y como éstas, inicialmente, eran bien recibidas por  la sociedad de la época. 

Como crítica a la novela, le noto una cierta tendencia del escritor (es francés) a edulcorar aspectos humanos de una figura que por lo que hizo y en el poco tiempo que lo hizo, a mi entender debería ser mucho más fría y calculadora de lo que se la representa.

Un libro interesante, entretenido pero con tiempo para leerlo en pausas lentas pero de corrido.

Ed Planeta. Barcelona 1998


martes, 1 de diciembre de 2020

Reflexiones sobre la pandemia por COVID-19 en España de Juan Erviti López

Reflexiones sobre la pandemia por COVID-19 en España de Juan Erviti López

En el mes de marzo cuando se obligó al confinamiento total de la población española tras una alarma de epidemia básicamente sobre datos de  Madrid y los médicos de Atención Primaria empezamos a cribar telefónicamente y a atender a los pacientes respiratorios en una consulta separada, me percaté del hecho de que, pasamos de  no haber diagnosticado prácticamente ningún caso de COVID-19 (Es Castell, Menorca)  a diagnosticar clínicamente a algunas personas con sintomatología respiratoria, tos seca, gran abatimiento y sensación de dificultad respiratoria sin correlato exploratorio ni pulxiométrico que lo explicara, bajo con el diagnóstico de “probable COVID-19” y recomendado al paciente su reclusión en el domicilio, al tiempo que les dábamos consejos sobre la sintomatología de alarma. 

Estos casos, pocos en mi municipio, en su inicio no fueron diagnoticados de COVID-19 al no disponer de la prueba del PCR (Polymerase Chain Reaction) en ese momento, pero uno dos meses después al poseer serologías, se confirmaron como tales, aunque nunca contaron como pacientes que había padecido esta infección en dicho período.
La entrevista que se hizo en su día a los pacientes sobre la causa de contagio, coincidió justamente con la aplicación de confinamiento domiciliario, y que obligó a la vuelta de los estudiantes de las grandes ciudades (Madrid y Barcelona) de manera abrupta (en casos, se cerraron los Colegios Mayores) y forzándoles a partir de entonces a una convivencia obligada e intensa con su  familia durante al menos 3 meses.

jueves, 26 de noviembre de 2020

¿Es sano cocinar con aceite de coco?

¿Es sano cocinar con aceite de coco?

Muchas veces me pregunto por el hecho de si las concentraciones de ácidos grasos saturados de ciertos alimentos se corresponden linealmente con las concentraciones de los mismos en el plasma sanguíneo de los individuos que  los consumen.

Hoy hablamos  de aceites vegetales que por su procedencia a priori tenemos la sensación de que son más sanos que las grasas procedentes de animales, sea del tocino, del huevo, de la carne...

Del huevo hemos hablado en el blog de la redGDPS y el tema no queda claro, ni siquiera en variables intermedias como las LDL-colesterol, y menos en las finales como mortalidad cardiovascular (MCV).

Hoy hablamos de aceite de coco, un aceite que se compone principalmente por ácidos grasos saturados de cadena media tipo ácido láurico (12 átomos de carbono) y otros ácidos grasos saturados de cadena larga como el mirístico (14 átomos de carbono) y el palmítico (16 átomos de carbono). Unos ácidos grasos que también se encontrarían en la grasa láctea, y el aceite de palma y que aumentarían el LDL-c.

Un producto vegetal alto en grasas saturadas que a priori aumentaría el colesterol plasmático aunque se le achacan efectos controvertidos sobre el riesgo cardiovascular (RCV), y es que como en el huevo, las variables intermedias no siempre se corresponden con los resultados finales. El hecho de tratarse de un producto vegetal ha hecho hasta no hace poco tiempo que se considerara un alimento saludable, así una encuesta americana del 2016 mostró como el 72% de los ciudadanos de EEUU así lo consideraban.

Una revisión sistemática anterior de Laurence Eyres et al (2016) ya sobre 8 ECA y 13 estudios observacionales mostró como que el aceite de coco aumentaba las LDL-c y el colesterol total por encima de los aceites poliinsaturados cis pero menos que la mantequilla. Si bien es cierto que en un contexto observacional la pulpa del coco o el coco exprimido no se asociarían con efectos cardiovasculares (CV) adversos. 

sábado, 21 de noviembre de 2020

El cese de un Jefe de Servicio visto desde la Atención Primaria

El cese de un Jefe de Servicio visto desde la Atención Primaria

Una de las características que diferencian nuestro sistema sanitario de los de nuestro entorno es que es eminentemente público, los empleados son casi-funcionarios lo que les da una gran estabilidad y seguridad. El que sea público hace que los objetivos sanitarios sean en buena medida políticos, de modo que cualquier situación que se genere se aborda desde esta óptica; e independientemente de lo que se haga, lo importante justamente son los resultados y sobre todo su repercusión a nivel de los medios de comunicación, algo que estamos viendo cada día con la epidemia del COVID-19.

Hago esta introducción pues explica, desde mi óptica, como un simple cese de un Jefe de Servicio, que debería ser la normalidad,  haya degenerando en concentraciones, escritos, editoriales, reportajes y manifestaciones de políticos al respecto. Solo esta repercusión en sí ya muestra un fallo de cálculo del gerente y por tanto de los resultados de su gestión (básicamente políticos). Y todo ello independiente de que el mismo está en su perfecto derecho de cesar (en el caso de cargo de confianza) y poner a quien se adapte mejor al perfil de autoridad que necesita para un determinado cometido.

lunes, 16 de noviembre de 2020

El yoga y la ansiedad generalizada

El yoga y la ansiedad generalizada

La práctica del yoga es uno de esos temas que me invita a leer todo lo que se publica de actualidad con estudios serios; dado que ésta, de una manera más o menos ortodoxa la tengo aplicada a mi vida desde que era adolescente.
Como sabe todo el mundo, el yoga, más que una actividad física con la que mantenerse sano, es algo más completo pues combina ejercicios pausados y mantenidos, con la respiración y la meditación o la  concentración. El más famoso, el que yo practico con más o menos acierto, es aquel que se basa en posturas (asanas) combinadas con ejercicios de respiración (pranayamas), y relajación, con o sin meditación (dyana). 

Es una práctica beneficiosa pero que si no se adapta a la edad y las condiciones del individuo que la practica puede producir, aunque remotamente, lesiones; de ahí que se debe ir añadiendo o quitando posturas según la edad máxime si se practica de una manera regular durante la mayor parte de la vida del individuo. Si se empieza a una cierta edad lógicamente se deberá adaptar a la situación física del iniciado. 

Queda claro, y lo han demostrado diversos estudios serios al respecto, que tiene efectos beneficiosos a nivel  osteoarticular, a nivel cardiovascular, sobre el control metabólico del paciente con diabetes y sobre el humor (depresión) y la ansiedad.
Hoy hablamos sobre esto último. 

domingo, 15 de noviembre de 2020

La Esfinge de los hielos de Julio Verne

La Esfinge de los hielos de Julio Verne

Hace días que no subo libros, pues la actualidad hace que no me quede espacio en el blog con la que está cayendo en el monotema del COVID-19.
He leído varios y alguno como éste estuve dudando si comentarlo o no. Sin embargo, de la misma forma que el libro de  Dersu Uzala de Vladimir Arseniev, aun siendo antiguos tienen aspectos que su lectura emociona y por tanto mantienen su actualidad.
En aquel por ser una crónica real; y éste por ser uno de los muchos que publicó Julio Verne en una época en la que los descubrimientos se intuían pero no eran una realidad.
Sorprende de éste, por ejemplo, la idea que se tenía de la Antártida, y como la redacción del libro desde la ciencia de aquel momento te haría creerte lo relatado como si fuera cierto si no lo leyeras en la actualidad. Ciertamente, debe tomarse como ciencia ficción sobre un futuro que ha llegado y que es diferente a lo escrito en su tiempo.
 Libro como todos los de Julio Verne de fácil lectura, con una narración atractiva, algo de suspense y un final, en este caso, no del todo esperado. Recomendable.

Random House Mondadori SA. Barcelona 2011

sábado, 7 de noviembre de 2020

¿Es posible controlar la epidemia de COVID-19 con el rastreo de contactos y aislamiento?

¿Es posible controlar la epidemia de COVID-19 con el rastreo de contactos y aislamiento?

Hace meses nos hicimos eco de diversas simulaciones matemáticas según las cuales la epidemia de la “coronavirus disease 2019” (COVID-19) habría finalizado este verano. La realidad no ha sido así. Tal vez si hubiera evolucionado de esa manera si no hubiera habido una intervención externa y cada individuo no se hubiera protegido evitando los contactos, creando una inmunidad grupal la evolución de la epidemia hubiera sido más rápida, y no sabemos si más mortífera (no existen modelos comparativos)

Sin embargo, la realidad fue que tras una primera ola de contagios y gran cantidad de fallecimientos en pacientes de riesgo sin ninguna protección (geriátricos, más de 20.000 muertos en España…),  se introdujeron medidas con las que detectar primero y evitar el contagio después de los pacientes infectados con la COVID-19,  con las que demorar la trasmisión comunitaria, alargarla en el tiempo con el objetivo puesto en una vacuna, que no acaba de llegar. 
Y en esas estamos.

A veces pienso que si esta epidemia se hubiera dado hace 40 años, cuando empecé a ejercer, el resultado hubiera sido distinto, no se si hubiera habido menos fallecimientos,  pero sobre todo hubiera sido mucho más corta, pero esto da pie a otro post.
Hoy comentamos un artículo que ha circulado recientemente, un modelo matemático que intenta determinar las condiciones con las que el aislamiento y seguimiento de los contactos de personas con la COVID-19 serían suficientes para el control de una nueva ola epidémica por el virus COVID-19 en ausencia de otras medidas de control. 

En este se define como un brote epidémico controlado cuando no existen casos del mismo a los 3 meses del inicio independientemente del tamaño del mismo y el número de casos semanales documentados, situación que creo (¿?) en la actualidad no se ha dado en ningún país.

Según éste y teniendo en cuenta el escenario más habitual, el aislamiento de los casos confirmados con el control y aislamiento de los contactos como únicas medidas, serían insuficiente para el control de los brotes epidémicos por COVID-19, y en la mayoría de ellos aun un rastreo de contactos perfecto sería insuficiente para su control, requiriendo otras intervenciones para llegar al control del mismo. Con todo, un control efectivo de los contactos podría limitar el número de casos y facilitando el control real de la epidemia.

Y es que el aislamiento de los casos y el rastreo de los contactos es menos efectivo si la trasmisión del virus empieza antes de iniciarse los síntomas, como es el caso. Esto es lo que diferenció a la epidemia del  “severe acute respiratory syndrome (SARS)” original iniciado en China en el 2003, en el que aún existiendo casos probados de trasmisión en individuos asintomáticos, la mayoría de la trasmisión se dio en individuos tras iniciarse los síntomas, no como en el COVID-19. En aquel el rastreo de contactos de los casos sospechosos y aislamiento de los confirmados logró controlar la epidemia.
También algo parecido ha ocurrido con el virus del Ebola y otros coronavirus como el coronavirus el “Middle East respiratory syndrome (MERS)” de gran mortalidad.

Y es que según este artículo señala como la efectividad del aislamiento y el rastreo de contactos depende de dos factores fundamentales; uno, el número de infecciones secundarias generadas por cada nueva infección y, dos: el grado de trasmisión que ocurre antes de que los síntomas aparezcan.

Y es que para reducir la trasmisión antes de la aparición de los síntomas solo se podría prevenir con el rastreo de casos confirmados y el testeo con cuarentena de los contactos.

Para ello aplicaron un modelo de control ramificado de los contactos calculando el número potencial de casos secundarios producidos por cada individuo que se extrae de una distribución binomial negativa. A cada nueva infección potencial se le asignó un tiempo de infección extraído de del intervalo de la distribución de la serie. Los casos secundarios se crearon únicamente por la persona infectada que no fue aislada durante el tiempo que estuvo infectada.

En general asumen que cada persona infectada produce tres infecciones secundarias (este número es el asumido por la distribución binomial negativa), pero solo dos podrían ocurrir antes de que el caso fuera aislado. De ahí que minimizar el retraso entre el inicio de la infección y el aislamiento podría reducir el número de casos secundarios.

Se simuló un proceso epidémico de ramificación de casos desde 5, 20 o 40 casos con el que representar diferentes magnitudes de un nuevo episodio epidémico. Se aislaron los casos sintomáticos tras el inicio de los síntomas tras un cierto retraso según la distribución. Se aplicó un modelo de trasmisión estocástico configurado a la epidemia del COVID-19, con el que cuantificar la potencial efectividad del rastreo de contactos y el aislamiento de los casos para controlar un patógeno similar al COVID-19 aplicado a diferentes escenarios con diferente número de casos iniciales, el número básico (R0) de reproducciones y el retraso del inicio de los síntomas hasta el aislamiento, la posibilidad que se rastrearan los contactos, la posibilidad de la trasmisión de la misma antes de que los síntomas de la enfermedad aparecieran y la proporción de infecciones subclínicas.

Los brotes se consideraron controlados cuando la trasmisión finalizó dentro las 12 semanas o antes de 5.000 casos en total.

Así en simulaciones con 5 casos iniciales, un R0 de 1,5 y ninguna transmisión antes de aparecer los síntomas podría ser controlado incluso con escaso rastreo de los contactos; sin embargo, el control de la epidemia se haría complicado teniendo un número inicial de casos parecido pero si el R0 fuera de entre 2,5 y 3,5 (que es lo habitual) y la existencia de trasmisión antes de que los síntomas aparezcan. Incluso con diferente número de casos la mayoría de escenarios que incluyeran una R0 de 1,5 sería controlable con menos de 50% de los contactos rastreados. 

Sin embargo, para el control de la mayoría de las epidemias con un R0 de 2,5 se precisaría más del 70% de los contactos rastreados y en el caso de R0 de 3,5 más del 90%.

El retraso entre el inicio de los síntomas y el aislamiento serían los factores más importantes para determinar si una epidemia es controlable cuando la R0 fuera del 1,5. En el caso de R0 entre 2,5-3,5 con 40 casos iniciales el rastreo de contactos y el aislamiento serían potencialmente factibles si solo un 1% de la trasmisión ocurriera antes del inicio de los síntomas.

En estos casos postulan que el rastreo de contactos y aislamiento serían altamente efectivos en el control de un nuevo brote epidemico por la COVID-19 durante los 3 primeros meses. Y es que la probabilidad del control de los contactos decrece cuanto mayor es el retraso entre el inicio de los síntomas y el aislamiento del sujeto infectado, con ello se detectan menos casos mediante el rastreo de los contactos aumentando aquellos que trasmiten el virus antes de  los síntomas.

Concluyen que en la actualidad solo es posible el control de la epidemia por COVID-19 si los niveles de rastreo de contactos y aislamientos son extremadamente elevados. Aún así, si existe una trasmisión antes de los síntomas esta estrategia no alcanzaría su objetivo hasta los 3 meses.

Joel Hellewell , Sam Abbott , Amy Gimma , Nikos I Bosse , Christopher I Jarvis , Timothy W Russell. Feasibility of controlling COVID-19 outbreaks by isolation of cases and contacts. Lancet Glob Health . 2020 Apr;8(4):e488-e496. doi: 10.1016/S2214-109X(20)30074-7. Epub 2020 Feb 28.


domingo, 1 de noviembre de 2020

¿Qué riesgo tienen los niños de ingresar en el hospital por COVID-19?

¿Qué riesgo tienen los niños de ingresar en el hospital  por COVID-19?

Si hay un tema que nos preocupa es la repercusión de la infección por el virus COVID-19 en los niños. En un escrito anterior (Es Diari 22-09-2020) comentaba que como los niños, sea por recuerdo inmunológico de coronavirus respiratorios padecidos anteriormente o porque tendrían menos receptores que facilitan al virus entrar en la célula (los ACE-2), se contagian menos, y por ello trasmiten menos la enfermedad. Sin embargo, en el caso que se contagien, ¿cual es su pronóstico?.

Como comenté las series iniciales de población infectada provenientes de China ya señalaba como este virus afectaba menos a los niños, no habían fallecimientos y su evolución era muy leve. Como un resfriado.   A raíz de los artículos de Götzinger et al y de Wang et al  comentamos que los niños ingresados eran pequeños y muchos de ellos con  enfermedades médicas previas, siendo el fallecimiento de éstos extremadamente raro. Sin embargo, nos quedaba la duda de cuál es realmente el pronóstico de un niño que se contagia por dicho virus, pues según los medios de comunicación, que solo muestran intencionadamente los casos hospitalizados, nos queda la idea de que cualquier niño puede complicarse y acabar en el hospital. ¿Es realmente así?

He pensado en esta cuestión cuando he leído los resultados de una encuesta de salud de base poblacional americana (Associated Hospitalization Surveillance Network (COVID-NET)) sobre  576 niños menores de 18 años  hospitalizados por este virus, provenientes de 14 estados de EEUU y publicado en el   Morb Mortal Wkly Rep (MMWR ) recientemente sobre datos entre marzo y julio del presente año.

Según éste la hospitalización por este motivo en niños menores de 18 años es extremadamente baja,  de solo 8 por 100.000 personas (hay estudios que lo comparan con la gripe), siendo mayor en niños menores de 2 años (24,8) y  menor entre los niños entre 5-17 años (6,4). Destacan que solo en los menores de 3 meses llegaron al 18,8% de los ingresos.

En dicho país diferencian entre niños hispanos, no hispanos de raza negra y blancos, teniendo los primeros algo más riesgo de hospitalización (16,4 y 10,5 casos por 100.000 personas respectivamente), que los niños blancos, pero en cualquier caso un riesgo muy bajo. De aquellos niños de los que se tenía información, la principal condición relacionada con el ingreso fue la obesidad (37,8%), y luego las enfermedades pulmonares crónicas (18%) o ser niños prematuros en niños menores de 2 años (15,4%)

En cuanto a los pocos que ingresaron, un tercio de ellos acabó en Cuidados Intensivos (UCI), un porcentaje parecido al de los adultos, pero solo 5,8% necesitó ventilación mecánica, y solo un niño falleció (tenía enfermedades subyacentes previas).

Si comparamos con los adultos (ingresos de 164,5 casos por 100.000 habitantes) las tasas de ingresos en el hospital  de los niños son mucho más bajas (de solo 8 por 100.000) lo que indica que si realmente esta infección pudiera tener  un desenlace grave sería  básicamente en la población adulta, pero no en los niños.

Así que tranquilos. 

Mateu Seguí Díaz
médico de familia
UBS Es Castell

Seguí Díaz M. ¿Qué riesgo tienen los niños de ingresar en el hospital  por COVID-19?.. Es Diari MENORCA. 25-10-2020: 25  https://www.menorca.info/

Lindsay Kim, Michael Whitaker, Alissa O'Halloran, Anita Kambhampati, Shua J Chai, Arthur Reingold, et al, COVID-NET Surveillance Team Hospitalization Rates and Characteristics of Children Aged <18 Years Hospitalized with Laboratory-Confirmed COVID-19 - COVID-NET, 14 States, March 1-July 25, 2020. MMWR Morb Mortal Wkly Rep . 2020 Aug 14;69(32):1081-1088. doi: 10.15585/mmwr.mm6932e3.