lunes, 14 de marzo de 2016

Sobre los sindicatos sanitarios y el personal liberado

Sobre los sindicatos sanitarios y el personal liberado

Ahora que próximamente vamos a tener la oportunidad de elegir nuevamente a los representantes sindicales de nuestra empresa sanitaria me permito hacer alguna reflexión.
No hace mucho hablando con un ex sindicalista médico me comentó que una de las razones por las que había dejado de ser representante sindical era porque en muchas ocasiones los puestos se volvían “quasi” vitalicios, los cargos no se renovaban  y te podías encontrar gente que en algún caso estaba desde hacía 20-30 años, o sea como los políticos, formaban otra “casta”. Esto no sería un problema, por la impresión que tengo, si estas personas estuvieran una clara vocación de servicio a los trabajadores, trabajando juntos a estos, conociendo sus problemas “codo con codo” y lo mantuvieran en el tiempo, algo, por otro lado, ideal. Sin embargo, la realidad que nos encontramos y de la que quejan los profesionales sanitarios es  de la “calidad de ciertos cargos electos” que más que velar por los intereses de los trabajadores velan por sus propios intereses. Lógicamente no se puede generalizar, pues hay de todo,  pero la impresión que recojo de ir hablando con la gente hace que la opinión que se tenga en este aspecto sea bastante unánime. El personal sanitario “pasa” de los sindicatos no por lo que representan o significan si no por quien o quienes lo componen. Y esto se percibe como especialmente gravoso cuando la carga asistencial generada por  la falta de este personal pasa al resto del equipo que observa como aquellos que nos tienen que mejorar las condiciones laborales, sea directa o indirectamente, nos las empeoran, paradojas de la vida. Solidariamente todos estaríamos encantados de hacer el trabajo del aquel o aquellos que se preocupa por nosotros si no pensáramos, o sospecháramos, que el tiempo que se encuentra liberados “no siempre” se dedica a este menester.
Me sorprendió que cuando se tomaron las medidas de ajuste delante de la crisis y tuvimos que apretarnos el cinturón en horas trabajadas y en los honorarios, estas medidas al parecer no afectaron, o lo hicieron en menor cuantía, a aquellos que nos tienen defender.
En fin, en esta época que tanto se habla de corrupción política, no está de más hablar del “coste de oportunidad” del dinero y del tiempo perdido en compañeros que se les libera de su trabajo sin saber muy bien para qué; esta sería, en mi opinión, otro tipo de corrupción. Como guinda del pastel me ha llegado al oído que los representantes sindicales disfrutarán “15 días de campaña sindical”, o sea “vacaciones sindicales” que tendremos que cubrir el resto de los equipos (cuando me presenté a las elecciones a la Comarcal de Menorca del Colegio de Médicos hace años, con 5 horas bien distribuidas tuve suficiente).

Propongo:
1.- No votar por votar, votar a la persona, no al sindicato
2.- Votar a aquel sindicato que nos garantice que el tiempo que sus representantes dedicaran a la representación de  los trabajadores estará debidamente justificado y su ausencia en el puesto de trabajo no supondrá un aumento de la carga de trabajo al resto del equipo sanitario

PS.-  Se me ha recomendado votar tachando el nombre o nombres de las personas que no quiero que me represente (idea que corren en nuestro CS), al menos, dicen, el descontento llegará a alguien. En mi opinión, ese voto sería “nulo” y solo sabría de la incidencia la mesa electoral.

-Me ha llegado una dirección del portal de la transparencia de Andalucía que da cuenta de los números de este tema en esa Comunidad Autónoma

http://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/principal/documentosAcc.asp?pagina=gr_transparencia_chs