miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿Influyen los estilos de vida en la vejiga urinaria?

¿Influyen los estilos de vida en la vejiga urinaria?

¿Influyen los estilos de vida en la vejiga urinaria? Sabemos que la dieta y el ejercicio influyen en la salud cardiovascular y en el riesgo de cáncer a nivel general. ¿Pero, influyen estos en la vejiga urinaria? Sabemos que ciertas predisposiciones pueden precipitar un resultado patológico dependiendo del comportamiento de la persona que lo padece. La expresión de ciertos genes se realiza cuando un factor, una noxa externa los activa.
Existen factores como el hábito tabáquico, la dieta, el índice de masa corporal (IMC), la ingesta de liquidos, el ritmo intestinal, la actividad física, los ejercicios del suelo pélvico...que influirían en la salud de la vejiga urinaria.
Es conocido que el hábito tabáquico está directamente relacionado con el desarrollo del cáncer de vejiga (CV), teniendo los fumadores hasta tres veces mayor riesgo de CV que los no fumadores, un riesgo que va aumentando con la edad. En este aspecto es más nocivo fumar poco mucho más tiempo que hacerlo mucho poco tiempo, pues el tiempo que se ha estado fumando tiene una especial relevancia. Para el mismo período de tiempo y misma cantidad de cigarrillos las mujeres tendrían más riesgo que los hombres. Aunque no se sabe a ciencia cierta cuál es el mecanismo por el que el tabaco aumenta el riesgo de CV, se sabe que la nicotina y ciertos productos de los cigarrillos influyen en el crecimiento de las células superficiales de la vejiga.
Además, el tabaquismo se asocia al riesgo de cistitis intersticial,  a síntomas del tracto urinario inferior (STUI) incluyendo la incontinencia urinaria (IU). En este sentido, las toses violentas de los fumadores influiría en la debilidad del esfinter vesical, aunque este extremo no está muy  bien estudiado. Existe un estudio que relaciona el tabaquismo con el incremento de vejiga hiperactiva en mujeres, al tiempo que algún estudio longitudinal en varones lo ha relacionado con el aumento de la próstata. En este sentido, existe correlación en algún estudio entre la escala International Prostate Symptom Score y la cantidad de nicotina consumida por los fumadores. A su vez el abandono de este hábito disminuye el riesgo de CV.
En cuanto a la dieta y la patología vesical, la cafeína se ha relacionado con factores de urgencia vesical en forma de incontinencia y ha sido demostrado en algún estudio en mujeres, aunque las dosis estudiadas fueron muy altas 450 mg/d frente a una ingesta de 150 mg/d (un café diario) (RR 1,19, IC 95% 1,06–1,34).
En cuanto al alcohol, por su parte, puede también incrementar la urgencia y la frecuencia al interferir con los síntomas de la vejiga urinaria e incrementar los síntomas del tracto urinario inferior. No queda claro del todo su relación inversa con la vejiga hiperactiva ni con la hipertrofia benigna de próstata (HBP), así un metaanálisis de 19 estudios mostró que reducía la HBP
También se ha estudiado que ciertos ingredientes de los refrescos que habitualmente se consumen, como el ácido cítrico, ácido cárbonico, otros ácidos o la misma cafeína podrían tener algún efecto sobre la vejiga urinaria. 
En cuanto a los alimentos, se ha encontrado relación entre el total de grasa consumida, sea saturada o monoinsaturada y el riesgo de IU de estrés en mujeres mayores de 40 años. Y que dietas bajas en grasas y carnes rojas pero alta en proteínas y vegetales pueden reducir la HBP. Bien es cierto que todo ello está sujeto a una cierta variabilidad individual. Los alimentos que poseen histamina…
Existe al respecto una lista de alimentos beneficiosos para la vejiga y la próstata  en la lista del Painful Bladder Syndrome/Interstitial Cystitis Ad Hoc Committee on Diet. 
En cuanto a los factores que aumentarían el riesgo de CV se encontrarían el alcohol y  según un metaanálisis la ingesta de calcio, o la alta ingesta de queso, al tiempo que el aceite de oliva sería protector.
Se ha relacionado la IU con la vitamina D, como factor protector tanto en varones como en mujeres; en alguno estudio se la ha relacionado con el hecho que podría disminuir el riesgo de vejiga hiperactiva en mujeres. El National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) relacionó el déficit de vitamina D con problemas del suelo pélvico en mujeres. A parecer la vitamina D incrementaría el tono muscular del suelo pélvico mejorando la función del esfínter uretral e inhibiendo la hiperactividad del detrusor y la hipertrofia prostática.
Los arándanos, por su parte, se les conoce por su factor protector contra las infecciones urinarias del tracto urinario inferior, especialmente en mujeres con infecciones recurrentes. Y es que las proantocianidinas A, componente de los arándanos, inhiben la adherencia de las bacterias al epitelio de la vejiga.
Uno de las principales factores relacionados con la IU es el IMC. La obesidad es un factor importante en la IU, de manera que la pérdida de peso mejoría esta sintomatología. Así señalan que en un estudio la pérdida de 8% del peso corporal redujo los episodios de IU en un 47% (28% en el grupo control) y los episodios de urgencia por IU al 42% (frente a 26% del grupo control), lo que no es baladí. En el hombre el aumento del IMC se relaciona con el aumento de la próstata y con la aparición de  STUI.
La ingesta de liquido también está relacionada con la función de la vejiga, de modo que la ingesta normal (25–30 ml/kg/día) prevendría problemas de vejiga incluso el CV, pero su restricción, utilizada para evitar las STUI, la IU, la urgencia miccional o la nicturia, aumenta la concentración de la orina irritando la mucosa vesical y aumentando paradógicamente los STUI y las infecciones de orina. Beber líquido en exceso (> 3700 ml/día)  puede incrementar los síntomas urinarios, la incidencia de IU, aumentar la nicturia ( sobre todo en ancianos)
La frecuencia miccional elevada disminuye la capacidad de la vejiga siendo causa de disfunción, por otro lado, la micción infrecuente irrita la mucosa vesical, incrementa la incidencia de STUI y de las infecciones urinarias. Por el contrario, la sobredistensión de la vejiga disminuye la conciencia sobre la necesidad de orinar e incrementa la infecciones. La posición a la hora de la micción en la mujeres también influye en el vaciado de la vejiga. La constipación intestinal, la impactación fecal en ancianos se asocia a  STUI, IU, nicturia, y a una evacuación incompleta de la vejiga.
El ejercicio intenso en mujeres atletas, jugadoras de baloncesto, natación.. puede alterar las fuerzas del suelo pélvico. Si bien es cierto, que el ejercicio físico por si mismo está inversamente relacionado con la IU, los  STUI y en los varones con la hipertrofia de la glándula prostática.
Un tema interesante pero en el que no todo está dicho ni demostrado.
La redacción de este post se ha hecho a partir del artículo de Burgio KL1 publicado en el 2013 en Int J Clin Pract, que se recomienda vivamente.

Burgio KL1, Newman DK, Rosenberg MT, Sampselle C. Impact of behaviour and lifestyle on bladder health. Int J Clin Pract. 2013 Jun;67(6):495-504. doi: 10.1111/ijcp.12143.


http://hope-medical.com/pdfs/Kidneys/Painful%20Bladder%20Interstitial%20Cystitis%20Diet.pdf